4 oct. 2014

DAFNE

 (en greiga dάjnh, ‘laurel’)
En la mitología griega ninfa hija del dios-río arcadio Ladón, y de Gea, o del dios-río tesalio Peneo. 
Era una cazadora que consagrada a Ártemis, y, como ésta, se negaba a casarse. El dios Apolo se enamoró de Dafne y, cuando ella rechazó sus requerimientos, él la persiguió por el bosque. Suplicó a su padre que la ayudara y, como Apolo insistiera en cortejarla, la ninfa se transformó en un laurel. Desconsolado por la transformación de Dafne, Apolo hizo del laurel su árbol sagrado.

El laurel (daphne en griego) estaba consagrado por ello a Apolo.

Dafne huyó de Apolo porque Eros le haba disparado a su vez una flecha con punta de plomo, que provocaba desprecio y desdén.

Apolo a lo largo de su existencia había tenido numerosos romances tanto con mortales como con ninfas y diosas. Un dia se atrevió a reírse de Eros, mas conocido como Cupido, que se encontraba practicando con un arco. Éste al sentirse humillado por el arrogante dios decidió darle una lección. Cuando Apolo se encontraba en el bosque cazando, vio a lo lejos una hermosa joven llamada Dafne, que en realidad era una ninfa. Eros decidió aprovechar el momento y disparó dos flechas. Una que disparó a Apolo era de oro, lo que producia un apasionado amor. Sin embargo, a Dafenle disparo una flecha de plomo, cuyo efecto era exactamente el contrario, sentir odio y repulsión hacia el dios que se había enamorado de ella.

Interprete del oráculo de Gaia. Hija de Tiresias, o del rio Ladón, o del Peneo.

v Bellísima ninfa. En cierta ocasión, Apolo animado por un triunfo que había obtenido sobre un enemigo, desafió al dios Eros, quien tiraba dardos del amor. Éste, ante semejante afrenta, disparó dos flechas: una, con su punta de oro, que infundía el amor la dirigió a Apolo, y otra con punta de plata que inducía al desdén, fue dirigida contra Dafne. 
Apolo, al ser alcanzado por la flecha, se enloqueció de inmediato por una tremenda pasión hacia Dafne, quien, pletórica de desdén hacia el muchacho, huyó desesperada implorando la ayuda de su padre. Éste, para salvar a su hija, aplicó un encantamiento mediante el cual, si Apolo llegaba a tocarla, ella se transformaría en una planta de laurel. Apolo no lo sabía y cuando finalmente pudo alcanzarla, la tomó, y la bella niña se transformó entonces en una planta de laurel inanimada. Esto fue todo lo que Apolo pudo abrazar.
Esta bella historia de la mitología griega es el tema de la pieza escultórica “Apolo y Daphne”, una de las más importantes obras del genial artista italiano barroco Gian Lorenzo Bernini, que se conserva en la actualidad en el Museo Borghese de la ciudad de Roma.

Apolo intentó abusar sexualmente de ella, pero Dafne invocó en su ayuda a su madre (o a los dioses), y la Tierra se abrió, desapareciendo por esta abertura la ninfa, y quedando en su lugar un árbol de laurel. Por eso el laurel es uno de los símbolos de Apolo. 

Para escapar a la persecución de Apolo, suplicó a su padre que la metamorfoseara en laurel. Según una versión laconia, castigó con la muerte a Leucipo, quien la había sorprendido en su baño.

Doncella de la que se enamoro Apolo, que la persiguió para poseerla, y al asirla, ella lanzó un grito, que fue escuchado por Gea, quien, abriéndose, la recibió. En el lugar donde desapareció brotó un frondoso laurel.

Formaba parte del sequito de Diana. 
Leucipo se enamoro de ella y disfrazado de mujer logro hacerse admitir también entre las compañeras de la Cazadora; pero Apòlo también amaba a Dafne y le inspiro a su hermana, Diana, el deseo de que ella y todas las mujeres de su séquito se bañaran en una fuente. Leucipo fue descubierto y las flechas de la diosa casta acabaron con el.

Eros, muy enfadado con Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como arquero, hizo que se enamorase de la ninfa Dafne, hija de Ladón, quien lo rechazó. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.

Cuenta la historia que Apolose enamoró perdidamente de Dafne, ninfa de las montaas y sacerdotisa de la Madre Tierra. El dios, enloquecido por su belleza, la persiguió por toda la tierra hasta que logró alcanzarla. Sin embargo, Dafne no lo quería y en el momento de ser atrapada gritó pidiéndole ayuda  a la Madre Tierra. Ella escuchó su llamado y de inmediato la transportó a la isla de Creta, dejando en su lugar tan sólo una planta de laurel. Asi logró salvarla de Apolo. El dios, para consolarle, se fabricó una corona de laurel en recuerdo de la bella Dafne.

DAEVA

Daeva (daēuuadaāuadaēva) en avéstico tiene el significado de "un ser de luz resplandeciente", es un término utilizado para un tipo particular de ente sobrenatural con características desagradables (antagónicos, hostiles, maléficos).

En la mitología persa, eran una especie de demonios que decidieron seguir a Angra Mainya. En las Gathas (himnos) se mencionan a cinco daevas, cuyos nombres son: Aka Manah, Druj, Druj Nasu , Aeshma y Azi Dahaka.


Eran una especie de demonios que decidieron seguir a Angra Mainya. En las “Gathas” (himnos) se mencionan a cinco daevas.

DAE-PA-ADAR

Este término pertenece a la mitología persa. Yazad que personifica el fuego.

DAENA

Daena es un concepto zoroástrico que representa la intuición y la revelación y por tanto, la "consciencia" o "religión". Por otro lado, Daena es considerada una divinidad, una entre las deidades yazatas.

DÁCTILOS

(en griego antiguo Δάκτυλοι, ‘dedos’) 
En la mitología griega fueron una raza arcaica de hombrecillos fálicos relacionados con la Gran Madre, bien Cibeles o Rea, hombres-espíritu como los Curetes, Cabiros y Coribantes
Los Dáctilos fueron antiguos herreros y hechiceros sanadores. En algunos mitos aparecen trabajando para Hefesto, y enseñaron a trabajar el metal, las matemáticas y el alfabeto a los humanos. 
Cuando Rea, la madre de los dioses, supo que el momento del parto le había llegado, marchó a una cueva sagrada del monte Ida. Cuando se acuclillaba para parir clavó sus dedos en la tierra (Gea), lo que dio origen a esto daktyloi Idaioi (‘dedos ideos’), por tanto considerados a menudo diez en número, o a veces multiplicados a una raza de diez decenas. A menudo sin embargo se dice que eran tres, o treinta y tres. Cuando los griegos prestaban un juramento solemne, a menudo presionaban las manos contra la tierra al pronunciarlo. 
Los Dáctilos del monte Ida en Frigia inventaron el arte de trabajar los metales para darles formas útiles usando el fuego. También descubrieron el hierro. 
A los tres Dáctilos frigios, al servicio de la Gran Madre, suele dárseles los nombres de Acmón, Damnameneo o Damnameneus y Celmis. De Celmis cuenta Ovidio la historia de que cuando Rea fue ofendida por este compañero de infancia de Zeus, le pidió que le transformase en adamanto, duro como espada templada. Zeus así lo hizo. 
Los Cabiros (Kabeiroi), cuyo hogar sagrado estaba en la isla de Samotracia, fueron considerados por Diodoro Sículo dáctilos ideos que habían llegado al oeste desde Frigia, y cuyas prácticas mágicas habían logrado convertir a los habitantes del lugar a su culto secreto. 
En Rodas, los Telquines fueron unos hombres ctónicos parecidos, nueve en número, recordados por los griegos como peligrosos herreros y hechiceros del Inframundo, y multiplicados hasta una raza autóctona completa que crio a Poseidón
En Creta, tres Dáctilos llevaron nombre sugestivos de curación: Paionio (más tarde asociado con Asclepio), Epimedes y Yaso. Se decía que había introducido el trabajo del cobre y el hierro. De Yaso se contaba que yació con Rea en un campo arado tres veces y que la diosa engendró a Pluto con la forma de una cosecha abundante. Zeus derribó esta figura arcaica impía con un rayo. 
Un dáctilo ideo llamado Heracles (quizá la primera encarnación del héroe posterior) dio origen a los Juegos Olímpicos al azuzar una carrera entre su cuatro ‘dedos’ hermanos. Este Heracles, y sus hermanos eran Eonio, EpimedesJasio e Idas.

Son personajes difíciles de encuadrar y diferenciar, dadas las versiones contradictorias y confusas que existen. Se ubican junto a Hefesto y sus nombres coinciden con los que algunas veces se les dan a los cabiros: Damnameneus (el martillo), Acmón (el yunque) y Celmis (la fundición).
Se cree que se ocupaban de los trabajos y metales menos nobles, fabricados de hierro, los enseres y herramientas cotidianos, mientras que Hefesto hacía los trabajos de más categoría. 
Hijos de Helios  y de Atenea, o de Cronos y Alcíope. A veces se les da por madre a la ninfa Anquiale, y como lugar de nacimiento Oaxo, en una gruta llamada Dicte. 
Eran varones y hembras, ellos herreros y metalúrgicos, y ellas magas y hechiceras. Se confunden con Coribantes, Cabiros, Curetes, etc.

De ellos se conoce poco; de hecho, su origen aun es un misterio. Se sabe que vivian en el monte Ida en Frigia. 
Eran diez, cinco hembras y cinco varones. 
Ellos descubrieron el hierro en el monte Berecinto y se dedicaron a la herrería. Sus hermanas vivan en Samotracia, y su oficio eran los hechizos. Sus nombres siguen siendo uno de los grandes secretos de la antigüedad.

Un dáctilo ideo llamado Heracles era el «pulgar», y sus hermanos eran Eonio (el índice), Epimedes (el corazón), Jasión (el anular) e Idas (el meñique). Juntos representaban el poder de los dedos y las manos para crear y utilizar fuego.

Genios a los que fue encomendado el cuidar de Zeus cuando nació, impidiendo con sus cantos y ruidos que Cronos oyese el llanto del niño Zeus y lo devorase como hizo con sus demás hijos.


Estos dioses rústicos vivían en las laderas del monte Ida (ya sea las montañas cretenses o frigias), y juntos representaban el poder de los dedos y las manos para crear y utilizar fuego.

DAAIN

En la mitología escandinava y germánica Daain o Dainn (‘muerte’), tiene principalmente dos aceptaciones: enano que, junto con Nabbi, fabrico el jabalí Hildisvini, la montura de la diosa Freya. 

DOLOS

En la mitología griega era uno de los daimones, un espíritu que en este caso personificaba el fraude, el engaño, los ardides y las malas artes. 
Era hijo de Éter y de la Tierra o, según Cicerón, de Erebo y la Noche.  
Su equivalente femenina era Apate, su hermana, siendo Aleteia su daimon opuesto. 
Fue uno de los espíritus que se escaparon de la caja de Pandora, pasando después a morar entre los hombres, acompañado casi siempre de los Pseudologos
Dolos fue uno de los aprendices del astuto Prometeo, el titán artífice. Cuando éste pretendía crear a Aleteia para que rigiese el comportamiento de los hombres, una llamada de Zeus le obligó a ausentarse. Dejó a Dolos custodiando la inacabada obra y éste, inflamado de ambición, aprovechó la salida de su maestro para hacer con sus propias manos una figura exacta en apariencia a la que estaba haciendo Prometeo. Sólo le faltaba terminar los pies cuando se quedó sin arcilla, y cuando regresó con ella, se encontró con que el titán ya había vuelto y, divertido por la similitud de las estatuas, había metido las dos en el horno para que terminaran de hacerse, a pesar de que la hecha por Dolos no tenía pies. Una vez terminada la obra les insufló vida, y es por ello que la Verdad (Aleteia) caminaba grácilmente mientras su gemela, la Falsedad, sigue sus huellas tambaleándose y casi sin sostenerse. Por ello se dice que aunque una empresa hecha con mentiras parezca empezar con buen pie, a la larga siempre prevalecerá la verdad.


Según Hesíodo, le produjo Nix (la Noche) sola; Higinio y Cicerón dicen que es hijo de Érebo y Nix; otros autores de Nix y Tánatos (la Muerte), o más bien de Éter y de Gea. 
No esta por lo común representado en los antiguos monumentos: su figura es un lindo rostro, el cuerpo matizado de vsitosos colores, la parte inferior en forma de serpiente y una cola de escorpión: habita de ordinario en las aguas del Cocito o de la Estigia para denotar el bello artificio de sus palabras seductoras muy opuestas de sus fines siniestros.

DRUJ, DRUJ NASU, DRUG, DRUGIA o DRAUGA

(‘mentirosa e impostora’) 

Lugarteniente de Ahrimán, llamado ‘la Peste’

su toque provocaba toda enfermedad, conocida o no. 

Se le representa con tres cabezas, tres bocas, seis ojos y mil sentidos.


Demonio de sexo femenino


es la encarnación femenina de la maldad, y el rival jefe de Asha. 

En los textos Avesta el término se refiere a una clase de demonios femeninos.


Encarnacion femenina del mal en al mitologia irania.


Era la mentira causante del desorden. 
Se trataba de una de las criaturas que formaba parte del séquito de Ahrimán.

Generalmente femeninos, personifican la mentira y la maldad.


La Inmundicia del cuerpo. 

Dicen que extiende la corrupción por el mundo. Esta diosa actúa en las montañas del norte. Tan pronto como un alma deja su cuerpo, ella baja de la montaña en forma de mosca y se apodera del cadáver.



Concepto antagonista a Asha. Significa «desorden», «caos», termino también utilizado para referirse a los demonios en general.

DZIDZIELIA, DZIDZILIA o DIDILIA

En la mitología de los polacos y silesios fue la diosa del amor.

Era la diosa del nacimiento de los niños. 
Los eslavos le ofrecían sacrificios para tener hijos y creían que Didilia estaba presente en cada nacimiento.


Deidad eslava del matrimonio y la fertilidad, equivalente a la Venus romana. 
Hacia fértiles a las mujeres estériles.

DZOHL

Dios de los árabes pre-islámicos con características equivalentes a las de Saturno.

Fue el dios del tiempo en la antigua mitología árabe.


Este dios, según la opinión de los árabes, presidia a las estaciones, y señaladamente a la primavera, en la que se gloriaba de ostentar su soberanía, haciendo que los campos produjesen flores y frutas; y suponían que el mes de Julio descansaba tranquilamente.

DAZBOG o DAZHBOG

Dios ruso, hijo de Svarog que en la crónica griega de Juna Malalas es asimilado al Sol.

Dios de la bendición de las bodas, acaba con el invierno y da paso al verano. Dios que concede bienes al ser humano.

El dios del sol, que con su luz y calor expulsaba la sombras y el frió de la noche. Se trataba de un dios extremadamente benéfico y de hecho, su nombre significa”dispensador de todas las riquezas”. Dazhbog era justo, castigaba a los malvados y premiaba a los virtuosos.
Vivía en el rai, el paraíso eslavo, una tierra exuberante de verano eterno que se encontraba en el Este. 
Allí habitaba un palacio dorado del que partía cada mañana montado en su carro, tirado por caballos blancos que respiraban fuego, sobre el cual cruzaba la cúpula celeste.
Según el cronista bizantino Juan Malala, Dazhbog era hijo de Svarg, el dios del cielo, quien seguramente fuese también el padre de los demás dioses y que tras gobernar sobre el universo durante mucho tiempo habría abdicado en favor de sus hijos. Resulta probable que Svarog fuese adorado como dios supremo en épocas muy anteriores a Vladimiro.

Dazhbog, representaba el fuego del cielo y estaba asociado al Sol. Se creía que Svarog había forjado al Sol y que se lo había dado a su hijo Dazhbog para que lo llevara a lo largo y ancho del cielo.

En los manuscritos rusos, es equiparado al Sol y según el folclore se le recuerda como la deidad bondadosa de la luz y el cielo. Sin embargo, el folclore serbio lo representa como un dios mucho más oscuro en la forma de Dabog, quien custodiaba las puertas del sub mundo, tenía un aspecto horrible, cojeaba y estaba asociado con la minería y los metales preciosos. Veselin Čajanković señala que estos dos últimos aspectos cuadran perfectamente con el simbolismo que rodea a la deidad solar eslava: una parte benévola representa a Dazhbog durante el día, cuando lleva al Sol a lo largo del cielo; la parte malévola y fea, Dabog, lleva al sol al sub mundo durante la noche. Este patrón puede aplicarse también al ciclo solar anual, donde el aspecto positivo se asocia al joven Sol de verano y el negativo, al viejo Sol de invierno.

DEIMOS

(en griego Δειμος ‘terror’
En la mitología griega Deimos o Dimo era la personificación del terror. Era hijo de Ares, el dios de la guerra, y de Afrodita. Cicerón, en su De Natura Deorum, lo hace hijo, junto al resto de los daimones, de Érebo y Nix, mientras que Higino lo cuenta entre los hijos de Éter y Gea
Iba siempre acompañando a su padre a los campos de batalla junto con su hermano Fobos  y la diosa Enio, siendo los dos hermanos los aurigas del dios de la guerra. 
Deimos y otros terribles daimones acompañaron a la erinia Tisífone en su afán de volver loco a Atamante, el marido de Ino
El equivalente en la mitología romana de Deimos era Fuga, llamado también Formido, Metus o Pavor
Asaph Hall, el descubridor de las lunas de Marte, llamó a una de ellas Deimos.

Personificación del Temor. 

(el Espanto); (el Terror)

La materialización del terror.

El dios del miedo 

Era el dios (daimon) del miedo, pavor y terror, y su hermano gemelo Fobos, del pánico, la fuga y la derrota en el campo de batalla.

Acompañaba a su padre y a su hermano a las batallas y provocaba temor paralizante en los combatientes.

Deimos y Fobos son siempre los compañeros inseparables de su padre Ares en todos sus combates.

Era junto con Fobos, las personificaciones del terror y del temor que acompañan a su padre en las batallas cuando desencadena la tempestad de furia que vuelve locos a los hombres por la guerra y la matanza.


Es el Temor, el miedo que paraliza a los guerreros cuando están en el combate y que les imposibilita continuar peleando.

DAAIN

En la mitología escandinava y germánica  Daain o Dainn, tiene principalmente dos aceptaciones: uno de los cuatro ciervos que pacen en las ramas del árbol cósmico Yggdrasill.  

DIANCECTH

Dios de la curación.
Un Tuatha Dé Danann.
En la primera batalla de Magh Tuireadh, el rey Nuada perdió un brazo, y él le hizo uno de plata. Pero los Tuatha Dé Danann pensaron que así ya no debía seguir siendo rey, y fue sustituido por Bres, que era medio fomoré, y que demostró ser un tirano y logró el odio del pueblo. Entonces pidió al hijo de Dian, Miach, que le hiciera uno de carne y hueso, y tras el cambio logro volver a su puesto. Entonces Dian por envidia asesinó a su propio hijo.

Medico divino de la mitología céltico—irlandesa, análogo a Asclepio. 

Con Creidne, el forjador divino, hizo la mano de plata destinada a reemplazar la mano cortada de Llaw Ereint.

Patrono de la medicina. 
Amaba a sus dos hijos, Airmid y Miach, hasta que éstos lo superaron. El dios, irritado, mandó matar, a Miach, mientras que Airmid huía. En la tumba de Miach crecieron hierbas medicinales que, se decía, curaban todas la enfermedades. Airmid las clasificó según sus propiedades curativas. Su padre nuevamente envidioso las desordenó; por eso hoy no se pueden curar todas las enfermedades.


Participa en la batalla "Mag Tured" y abre una "fuente de salud" en la que mezcla numerosas hierbas que le permiten devolver la vida a los guerreros heridos o muertos.