13 oct. 2014

MOMO

(en griego antiguo ΜμοςΜωμος Mômos, ‘burla’, ‘culpa’)
En la mitología griega  la personificación de la agudeza irónica. Era el dios de los escritores y poetas, un espíritu de inculpación malintencionada y crítica injusta. 
Hesíodo contaba que Momo era un hijo/hija de Nix y hermano de las Hespérides (Teogonía, 214). 
Luciano de Samosata recordaba (en el diálogo ampliado Hermotimus, 20) que se burló de Hefesto por haber fabricado a los hombres sin puertas en sus pechos a través de las que poder conocer si sus pensamientos y sentimientos eran verdaderos. Incluso se burló de Afrodita, aunque todo lo que pudo hallar fue que era parlanchina y llevaba sandalias chirriantes (Filostrato, Epístolas). 
Debido a sus constantes críticas, fue exiliado del Monte Olimpo
Se le representaba con una máscara que levantaba para que se le viera la cara, y con un muñeco o un cetro acabado en una cabeza grotesca en la mano, símbolo de la locura.
Aparece ocasionalmente como personaje en la obra de Luciano de Samosata, y en el siglo XV en el Momus sive de principe (1450), una sátira picaresca y política del humanista León Battista Alberti muy leída e influyente, en algunas ocasiones atribuida a Luciano; la traducción castellana de esta sátira la publicó en 1553 Agustín de Almazán en Alcalá de Henares con el título de La moral y muy graciosa historia del Momo, de la cual se hizo una refundición moralizante en 1666 con el título de la Historia moral del dios Momo: enseñanza de príncipes y súbditos y libros de caballerías, publicada en Madrid por el padre Benito Remigio Noydens (1630-1685). En el Viage de Sannio (1585) del poeta Juan de la Cueva. El matemático y mitógrafo Juan Pérez de Moya dice de él en su Philosophia secreta:
“El Momo fingieron los poetas ser un dios muy holgazán, que no acostumbraba entender en otra cosa sino en reprehender las obras y trabajos ajenos, así de los hombres como de los dioses. Baltasar Gracián lo presenta en la segunda parte de su Criticón en su capítulo "El texado de vidrio y Momo tirando piedras".
La índole del personaje le hizo ser frecuente motivo artístico y alegórico de la literatura emblemática. Cuando Sir Francis Bacon escribió un ensayo titulado Of Building (XLV), afirmó en él que «Aquél que construye una buena casa sobre un mal asiento, se condena a prisión a sí mismo... No es sólo el mal aire lo que hace malo el asiento, sino los malos caminos, los malos mercados y, si se consulta con Momo, los malos vecinos.» Laurence Sterne rumió sobre las posibilidades de la ventana de Momo al alma en un típico excurso incoherente en Tristram Shandy
En las fiestas de Carnaval de varias ciudades hispanohablantes se rinde homenaje al dios Momo con diversos actos.

Dios de la alegría, los dichos chistosos, del sarcasmo, la censura, la crítica y la queja
Hijo de Nix y de Érebo, o de Hipnos  y de Nix, por lo tanto hermano de Morfeo, o de Helios; o de Eris
Sugirió a Zeus que fomentara la guerra de Troya para evitar la superpoblación. 
Fue expulsado del Olimpo por despreciar y calumniar a los dioses. 
Es Burla o Querella de los romanos.

Le representan quitándose la mascarilla, para dar a entender su desvergüenza, y con un palo y una muñeca en la mano.

Dios de la sátira, las burlas y los poetas.

De genio satírico temible, hacia victima de sus mofas a los mismos dioses. 
Se le representaba con careta y llevando el cetro del bufon, símbolo de la locura.

Aconsejo a Zeus dar a Tetis en matrimonio a un mortal y engendrar una hija que sembrara la discordia entre Asia y Europa. Esta hija fue Helena. 
Se le representaba con una mascara que levantaba para que le viera la cara, y con un muñeco o un cetro acabado en una cabeza grotesca en la mano, símbolo de la locura.

Dios griego de la risa.  
Hermano de Eris. 
Fue expulsado del Olimpo por la causticidad de sus dichos.

Dios de los chistes.

Momo era el dios de las bromas. 
Se encargaba de corregir con sus críticas, aunque sarcásticas, a los hombres, y también a los dioses. 
Se le consideró especial protector de los escritores y los poetas. 
Una vez, bromeó acerca de unos inventos que habían creado Poseidón, Hefesto, y Atenea. Poseidón había creado al toro y Momo se rió de él por haberlo hecho con los cuernos mal colocados. De Hefesto se mofó porque a su obra, el hombre, le faltaba una ventanilla en el corazón para poder conocer sus intenciones y pensamientos secretos. A Atenea la criticó sardónicamente porque la casa que había construido era demasiado pesada si el propietario quería trasladarse a causa de unos molestos vecinos. Estas mofas de los dioses fueron las últimas que toleraron a Momo, que, rápidamente fue expulsado del Olimpo. 
También se cuenta que se burló de Afrodita porque hablaba mucho y porque sus sandalias hacían mucho ruido al andar. 
Momo es representado con un cetro que tiene forma de cabeza grotesca (el símbolo de la locura) y con una máscara o antifaz, que según diferentes versiones, levanta de los rostros de lo demás, o del suyo propio.

Se le representaba con una máscara que levantaba para que se le viera la cara, y con un muñeco en la mano, símbolo de la locura.

Es, a pesar de tan oscuros y sosegados padres, el dios de la risa y de los juegos. Séaos, niños míos, este dios siempre propicio.

Personifica la crítica jocosa, la burla inteligente. 
Su misión consistía en corregir los errores de los hombres y de los disoes mediante mofas. 
Se le representa sosteniendo una careta con una mano, y un cetro coronado con una cabeza grotesca, y llevando un gorro de la alegría adornado con cascabeles que simbolizan la carcajada. 
Se le rendía culto en las fiestas alegres y permanecía como símbolo de las fiestas de carnaval. En la actualidad, se lo suele considerar como señor de los carnavales, y se lo reverencia burlonamente en este tipo de festejos en todo el mundo.

Era una crítica constante de los designios de los dioses. Luciano de Samosata recordaba en el dialogo ampliado Hermotinus, 20 que se burló de Hefesto por haber fabricado a los hombres sin puerats en sus pechos a traves de las que poder concoer si sus pensamientos y sentimientos eran verdaderos. Incluso se burló de Afrodita, aunque todo lo que pudo hallar en ella fue que era parlanchina y llevaba sandalias chirriantes (Filostrato, Epistolas). Debido a sus constantes criticas, fue expulsado del Olimpo. 
Se le representaba con una mascara que levantaba para que se le viera la cara, y con un muñeco o cetro acabado en una cabeza grotesca en la mano, símbolo de la locura.

v Momo ensalza el sentido del humor y la capacidad inventiva, y la ¿vergüenza? De simbolizar a la locura y jugar con ella. 
Habitualmente se lo representaba vestido de arlequín, escondido tras una mascara y acompañando cada una de sus manifestaciones con una vara terminada en forma de cabeza de muñeco, símbolo de la locura.

Es símbolo de la mordacidad y de la ignorancia, y le representan en actitud de danzar, con una mascara en al derecha, y una muñeca adorada de cascabeles a la izquierda, símbolo de su alegría chistora.

Protector de los bufones.