21 oct. 2014

TETIS (titanida)


(en griego antiguo Τηθύς Têthys, ‘niñera’, ‘abuela’ o ‘tía’)
«la que dispone» 
En la mitología griega, es una titánide, al mismo tiempo hermana y esposa de Océano. 
Fue madre de los principales ríos (Oceánidas) del mundo conocidos por los griegos, como el Nilo, el Alfeo, el Meandro, y de unas tres mil hijas llamadas las Oceánides. 
Considerada una personificación de las aguas del mundo, también puede ser vista como equivalente a Talasa. 
Aunque estos vestigios indican un papel importante en épocas primitivas, Tetis no desempeña virtualmente papel alguno en los textos griegos conservados, ni en registros históricos de la religión y los cultos griegos. Walter Burkert señala la presencia de Tetis en el Libro XIV de la Ilíada, en el pasaje que los antiguos llamaban el «Engaño de Zeus», cuando Hera tiende una trampa a su marido diciéndole que quiere ir «a los confines de la fértil tierra, a ver a Océano, padre de los dioses, y a la madre Tetis». 
Burkert ve en el nombre una transformación del acadio tiamtu o tâmtu, ‘mar’, reconocible en Tiamat. 
Algunas de las pocas representaciones de Tetis que han sido identificadas con seguridad lo son gracias a las inscripciones que la acompañan, como en el mosaico de la Antigüedad Tardía (siglo IV) del suelo de unas termas en Antioquía, actualmente expuesto en Dumbarton Oaks (Washington, D. C.) En este mosaico, el busto de Tetis (rodeada de peces) surge de las aguas con los hombros desnudos. Contra su hombro descansa un timón dorado. De su frente brotan alas grises. Otra es conocida como Océano y Tetis
Durante la guerra contra los Titanes, Tetis alzó a Rea como su diosa-hija, pero no hay registros de cultos activos a Tetis en época histórica. Tetis ha sido confundida a veces con otra diosa marina del mismo nombre, la nereida esposa de Peleo y madre de Aquiles. Algunos mitos dan a entender una relación entre ambas, como abuela y nieta. 
Indicativo del poder ejercido por Tetis, un mito cuenta que la importante diosa olímpica, Hera, no estaba satisfecha con la ubicación de Calisto y Arcas en el cielo, como las constelaciones Osa Mayor y Osa Menor, así que pidió ayuda a su niñera, Tetis. Ésta, maldijo a estas constelaciones a girar alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte, lo que explica que fueran circumpolares
Robert Graves interpreta el uso del término «niñera» como identificador de las diosas que una vez tuvieron una importancia clave en los periodos anteriores a la documentación histórica.

El poder ejercido por Tetis, se remite de Hera, su sobrina e importante diosa olímpica, que no estaba satisfecha con la ubicación de Calisto y Arcas en el cielo, como las constelaciones Osa Mayor y Osa Menor, así que pidió ayuda a su niñera, Tetis. Ésta, titánide del mar, maldijo a estas constelaciones a girar alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte, lo que explica que fueran circumpolares.

Representa la fecundidad de las aguas. 
Diosa de las fuentes subterráneas de agua dulce, así como la diosa patrona de la lactancia del joven. 
Fue matrona de su sobrina Hera. 
Su morada se sitúa más allá del país de las Hespérides. 
Se unió a su hermano Océano. Esta unión dio como resultado 3000 hijos varones, los Ríos. Algunos de los más famosos son: el Nilo, el Erídano, el Aqueloo, el Haliacmón, el Gránico, el Simunte, el Sangario y el Escamandro, entre otros muchos. También engendraron 3000 hembras que fueron llamadas Oceánides. Las Oceánides personifican arroyos, fuentes, lagos, etc. Entre ellas están: Éstige, Asia, Pleíone, Electra, Dóride, Dione, Perse, Pluto, Clímene, Clitie, Mentis, Eurínome, Fílira, etc.

Se une con su hermano Océanos el mayor de los Titanes. Ella pondrá en el mundo los tres mil ríos y las tres mil ninfas de las aguas (Oceánides). 

Titánide y diosa del mar, compartiendo el dominio sobre este junto con su esposo y hermano Océano. 
Tetis ha sido confundida a veces con otra deidad marina del mismo nombre, la nereida Tetis. Algunos mitos dan a entender una relación entre ambas, como abuela y nieta, o algo así. 
Durante la Titanomaquia, Tetis y su esposo Océano se mantuvieron en un papel neutral, no participando en esta.

Titánide del mar y de las aguas fecundas.
Hija del Cielo y la Tierra. 
Era la diosa de la humedad, que todo lo nutre y alimenta. 
Su carro era una concha blanca, arrastrada por corceles marinos; los Tritones dirigían los caballos, y las Oceánidas nadaban tras el carro.

Principal diosa del mar; personifica la fecundidad de éste. 
Hija menor de Urano y Gea, lo que la convierte en la titánide más joven. 
Se considera una de las divinidades primordiales en las teogonías grecorromanas y personifica la fecundidad femenina del mar. Se casó con su hermano Océano, con el que tuvo más de tres mil hijos, pues se entendía que todos los ríos era su progenie. 

Divinidad acuática. 
Según otra versión mitológica aparecida en la Ilíada, de Homero, esta pareja de titanes es la pareja primigenia. Tetis, junto, con los demás Titanes, es uno de los conocidos como dioses de la “primera generación”, los primeros surgidos con forma humana, que perdieron su predominancia con el advenimiento de los dioses olímpicos, o de “segunda generación”.

La humedad que todo lo invade.
esposa de Océano, con quien tuvo los ocenaos, mares y ríos.

Es una divinidad marina; parece personificar la fecundidad femenina del mar. 
Su morada está situada lejos en el oeste, en el país del atardecer, todo rojo, que el Sol visita a diario al bajar del cielo. 

El mar profundo y fecundo.
Recorría su líquido imperio en un carro formado por una concha de maravillosa forma y de nitidez semejante a la del marfil nacarado, tirado por caballos más blancos que la nieve.

Era la titán-diosa de las fuentes de agua dulce que alimentaban la tierra. 
Ella era la esposa de Océano (la fresca corriente de agua de la tierra circundante), y la  madre de los Oceánidas (Rios), las Oceánides (Manantiales, Arroyos y Fuentes) y las Nephelai (Nubes)
Tetis se imaginaba alimentando las corrientes de sus hijos sacando agua de los acuíferos subterráneos a través de Océano. 
Su nombre se deriva de la palabra griega têthê, "nodriza" o "abuela". 
En una pintura de un vaso griego Tetis aparece como una mujer sin atributos en compañía de Ilitía, y su marido de cola de pez Océano. En el arte del mosaico que aparece con un pequeño par de alas que adornan su frente, probablemente en su papel como la madre de las nubes de lluvia. 
Tetis fue identificada probablemente con la titanide Eurínome, una sola vez Reina del Cielo, que fue lanzada en la corriente del océano junto a su marido Ofión por Cronos. Probablemente estaba también relacionada con la protogena Thesis que aparece en la cosmogonía órfica. 
Tetis estaba representada más tarde por los poetas como el mar personificado, y así equipararse a Talasa.

Era conocida como la gran nodriza ("Tethis") de la vida, y se equipara a veces con Thesis. 
Tetis dio lugar a los Ríos, las Nubes y los Manantiales.
Esposa de Oceano, por el cual fue concebida como la madre de las Oceánides y de los numerosos dioses fluviales. 
También educo a Hera, que fue llevada a ella pro Rea.

Primera divinidad femenina del mar, al que gobernó junto con Océano. 
Es madre de los tres mil Oceánidas, también llamados Potamoi, cada uno era la deidad de un rio en específico, y eran la representacion de los ríos del mundo. 
Hera, con la ayuda de su niñera Tetis maldijo a las constelaciones obligándolas a girar alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte porque no estaba satisfecha con la ubicación de Calisto y Arcas y lo mismo sucedía con las constelaciones Osa Mayor y Osa Menor.

Hermana de los tres gigantes Hecatónquiros y de los Cíclopes.

Diosa de la potencia fecundadora del mar.
Se la representaba iconográficamente conducienco una enorme concha, semejante a una fastuosa carroza, tirada por delfines.

La titan-diosa de las fuentes subterráneas de agua dulce y el cuidado de la juventud. 

Personificaba la fecundidad del mar.
De su nieto Atlas, Tetis concebirá a la ninfa Calipso.

La primera de las divinidades del mar.
Se dice que Zeus (Júpiter) habiendo sido atado con fuertes ligaduras por los otros dioses, Tetis con el auxilio del gigante Egeon logró ponerle en libertad, es decir, considerando a Tetis por el mar, que Zeus halló medios de huir salvándose por mar de los insidiosos lazos que le habían urdido los Titanes con quienes estaba en guerra, o también, examinando esta guerra bajo el aspecto histórico, que alguna princesa de la familia de los Titanes hizo conducir por mar socorros extranjeros para libertar a Zeus de cualquier peligro. 
Pero Tetis por las apariencias es solo una divinidad puramente física, pues se nombraba asi de una palabra griega que significa "nodriza": era la diosa de la humedad, que es la que a todo sirve de nutrición y lo conserva. 
Esta Tetis no se debe confundir con la Tetis madre de Aquiles, su nieta por linea materna, hermana de Doris, simple ninfa de las aguas, aun cuando sus nombres están escritos de varias maneras. 
A Tetis estaba dedicado el alción, ave que hace su nido en el mar.

Casó con el Océano y fue madre de las tres mil ninfas llamadas las Oceanidas u Oceaítidas, del nombre de su padre. Danle también por hijos, además de los ríos y de las fuentes, la mayor parte de los personajes que habían  reinado y habitado en las costas del mar. 
Tetis, según la apariencia, no es más que una dvinidad puramente física; llamase Tetis de una palabra griega que significa "nodriza", porque era la diosa de la humedad, que es la que lo nutre y mantiene todo. 
El carro de Tetis era una concha de figura maravillosa, y de un blancor más brillante que el marfil. 
Este carro parecía volar por la superficie de las aguas. 
---«Cuando la diosa iba a paseo, los delfines, jugueteando, levantaban las olas. Despues de ellos seguían los Tritones que sonando la trompa, o bocios encorvados, recibían el carro de la diosa, que iba tirado de caballos marinos mas blancos que la nieve. Las  Oceánidas, hijas de Tetis, coronadas de flores, y cuyos hermosos cabellos colgaban encima sus espaldas y flotaban a merced de los vientos, seguían, nadando, el carro de la diosa.»

No solamente se consideran como hijos suyos a los ríos y a las fuentes, sino que también la mayor parte de las personas que habían vivido o habitado a las orillas del mar, como Proteo, Etra, madre de Atlas, Persea, madre de Circe, etc. 
Se dice que estando Zeus (Júpiter) aprisionado y custodiado por los otros dioses, Tetis, con el auxilio del gigante Egeón, le puso en libertad, dando los mitólogos a esta acción caritativa varias interpretaciones.
Tetis, según las apariencias, no es mas que una divinidad puramente física; se llamaba así de una palabra griega que significa peoducir mucho, porque era la diosa de la humedad, que es la que cría y hace brotar a las producciones de la tierra. 
Es menester no confundir esta Tetis con la Tetis, madre de Aquiles. Sus nombres se escriben diferentemente.
La carroza de Tetis, era una concha de una figura maravillosa, y de una blancura más hermosa que la del mármol. 
Fenelon en el Telemaco habla de esta diosa del modo siguiente: 
«siempre que la diosa quería pasearse, los delfines alteraban las olas. Después de estos, venían los Tritones que tocaban sus conchas encorvadas. Unos y otros rodeaban la carroza de la diosa, tirada por caballos marinos mas blancos que la nieve, y que hendiendo la honda salobre, iban marcando lejos y detrás de si, un vasto surco   sobre las aguas. Sus ojos eran fogosos, sus bocas espumosas. Las Oceanidas, hijas de Tetis, coronadas de flores, marchaban nadando detrás de su carroza; su bella cabellera pendía extendida sobre sus bien formadas espaldas, y flotaban con la fuerza de los vientos.
Tetis tenia en una mano un cetro de oro para dirigirlos; y en la otra llevaba sobre sus rodillas al pequeño dios Palemon, su hijo. Su rostro era sereno, y tenía una dulce majestad que ahuyentaban los fuertes vendavales y las tenebrosas tempestades. Los Tritones conducían sus caballos, llevándolos de sus riendas doradas. Un gran velo de purpura flotaban en los aires alrededor de su carroza; y se hinchaba más o menos por el soplo de una multitud de cefirillos, que le impelían con sus alientos. Eolo, en medio de los aires, inquieto, ardiente, tenia en silencio a los fieros aquilones, y contenía todas las nubes; las inmensas ballenas y otros monstruos marinos salían a la superficie a rendir homenaje a la diosa.