25 oct. 2014

XOCHIQUETZAL



Este término pertenece a la mitología azteca.
Era la diosa del amor, de la belleza, del placer, de la fertilidad,  de las flores que embellecen la tierra, de la Luna, del hogar, del arte, de las fiestas, de los juegos, de la caza y del matrimonio.
Es en realidad una de las muchas versiones de la diosa de la Tierra.
Hermana gemela de Xochipilli, esposa de Tláloc, fue secuestrada por Tezcatlipoca
Jamás hombre alguno ha visto a esta deidad, sin embargo los Nahuas la representaban joven y hermosa, con el cabello sobre sus espaldas y un gracioso fleco en la frente; diadema roja de cuero de la que salían, hacia arriba, penachos de plumas de quetzal, aretes de oro en las orejeras y joyel del mismo metal en la nariz; camisa azul bordada con flores y plumas multicolores; falda policromada y en sus manos ramos de fragantes rosas.  
Su templo estaba dentro del templo Mayor de Tenochtitlán y aunque pequeño, lucía tapices bordados, plumas preciosas y adornos de oro. 
En su honor se celebraban grandes fiestas, en las que se le ofrecían flores, especialmente caléndulas. Esas ceremonias tenían lugar en primavera y eran festivas por completo, sin los sacrificios humanos de las celebraciones de XipeTotec. 
Su nombre significa "flor de la rica pluma", "flor preciosa", "la flor más hermosa y colorida", "flor emplumada", "flor hermosa", "pluma florecida", "flor-pluma de quetzal".

Representa los encuentros juveniles espontáneos, aquellos que no eran mal vistos por los hombres.

Diosa de de las artes plásticas.
Se le representa adornada con flores y mariposas. 

Diosa del tejido, de la danza y del canto.
Numerosas doncellas se inmolaban  en su honor, durante el mes que les estaba consagrado. 

Diosa de la belleza femenina y de la artesanía, pratrona de las prostitutas, de las madres jóvenes  y de los niños.  
Nombre de la esposa de Teocipactle, con quien se salvó del diluvio en un arca.


Era una diosa de gran belleza y muchos atractivos, sin embargo,era defensora de los valores y la fidelidad matrimonial. 
Era invocada por las mujeres que deseaban hijos. 
Un mito cuenta que durante el reinado de Quetzalcóatl, Xochiquetzal enriqueció y adornó el mundo con todo tipo de flores, pero que cuando el dios y rey legendario tuvo que exiliarse de la ciudad de Tula y el poder de los toltecas decreció, la diosa, entristecida, se hizo menos generosa con sus favores y decidió refugiarse en el mundo de ultratumba, del que salía a veces, sobre todo, en primavera.
Se le ofrecían sacrificios humanos. 

Es la comparte o igual de Xochipilli, cuya morada está en el Tamoanchan.  
Xochiquetzal tenía poder para perdonar. 
A su templo iban las mujeres grávidas, después de tomar un baño lustral, para confesarle sus pecados y pedirle perdón y ayuda, más si éstos eran muy grandes, a los pies de la deidad se quemaba la efigie de la penitente modelada en papel de amate (ficus petiolaris).

Variante de Tlazólteotl
Diosa del amor facil y de las cosas no aptas en horario infantil. Patrona de los artesanosde las mujeres embarazadas.
Se le caracteriza como una mujer joven, bella y agraciada. 

Era diosa de las flores, del amor honesto, de los oficios de las mujeres, del embarazo y del parto. Patrona de las jóvenes.

Diosa de la sexualidad femenina, de la germinacion y la floración, relacionada con el culto a los muertos, y también, paradójicamente, con la procreacion.

Xochiquétzal se llamaba la diosa del maíz tierno que presidía la aparición de las flores y las fiestas musicales.
Era esposa de Centeótl, aunque tuvo varios consortes y amantes; habitaba en Tamoanchan.
Xochiquétzal era atendida por otras diosas y estaba acompañada y guardada por mucha gente, de tal manera que ningún hombre la podía ver.
En la mitología mexica, Tlazoltéotl, era la diosa de la sexualidad y Xochiquétzal era la diosa del amor; sin embargo en la literatura hispana, ambas son consideradas como diosas de la sexualidad, desde puntos de vista distintos y ninguna como diosa del amor. Este concepto probablemente se deba a la perspectiva cristiana de los cronistas españoles, quienes nunca profundizaron sobre este sentimiento en las culturas americanas.
Mediante algunos datos que ha proporcionado el fraile franciscano, Bernardino de Sahagún (1499-1590), autor de importantes obras en náhuatl y español sobre antropología mexicana prehispánica, se puede llegar a un acercamiento sobre la sexualidad de los mexicas. Según Sahagún, en el signo océlotl (ocelote) se celebraba una fiesta movible, en la que participaban “todos los pintores y labraderas”; unos ayunaban cuarenta días y otros veinte, a fin de alcanzar la “buenaventura para pintar bien y para tejer bien labores”, ofrecían a este propósito codornices e incienso y hacían otras ceremonias a la diosa Xochiquétzal.
Xochiquétzal era venerada por los tlahuilcas, alcolhuas, xochimilcas, tlascaltecas y mixtecos, entre otros pueblos. 
Como Afrodita en Grecia, Xochiquétzal destacaba por su voluptuosidad, se le consideraba muy sensual y experta en el prodigio de placeres. 
Su esfera de acción estaba en el juego, el canto, la danza, la alegría y las flores. 
Se le rendía culto también como patrona de los pintores y diosa de las mujeres pintoras, así como protectora del arte de bordar, tejer, esculpir y el oficio de la orfebrería. 
Este conjunto de cualidades se consideraron asociadas a todas las artes que convergen en un fasto ceremonial, tanto oficiantes “expertas en el prodigio de placeres”, a manera de las sacerdotisas de los templos asirios y sumerios, como creadoras del ajuar consagrado y los utensilios rituales.
Su simbolismo erótico se despliega en las flores como mítica creación a partir de sus genitales. En el contexto nahuatl, la palabra flor, micté, se relaciona con el erotismo, mientras el murciélago, atributo de la noche, se asocia con el reino de los muertos, el Mictlan, de donde brotan las flores perfumadas.
Según la interpretación del Códice Magliabechiano:
“Quetzalcóatl, estaba lavándose, tocando con su mano el miembro viril, echó de sí la simiente y la arrojo encima de una piedra y allí nació el murciélago, al cual enviaron los dioses [a] que mordiese a una diosa que ellos llaman Xochiquétzal – que quiere decir rosa – que le cortase de un bocado lo que tiene dentro del miembro femenino; y estando ella durmiendo, lo corto y lo trajo delante de los dioses y lo lavaron, y del agua que de ello derramaron salieron rosas que no huelen bien, y después el mismo murciélago llevo aquella rosa al Mictlantecuhtli y allí lo lavo otra vez, y del agua que de ello salió, salieron rosas olorosas que ellos llaman súchiles, por derivación de esta diosa que ellos llaman Xochiquétzal”