En la mitología
griega, Forcis, Forco o Forcín (/ ˈfɔːrsɪs /;
Griego antiguo: Φόρκυς), o incluso Porco (Πορκος), (en griego antiguo Φόρκος, Φόρκυς o Φόρκυν) era un dios marino de segundo orden que presidia sobre la
cantidad de peligros
ocultos de la profundidad del mar.
Él y su esposa Ceto, que representaban los aspectos sombríos, peligrosos y terroríficos del
mar, también eran los
dioses de todas las grandes criaturas que habitaban las profundidades del mar.
Era el dios de las focas.
Su nombre estaba relacionado
con la palabra griega para foca (phorkes en
griego)
y probablemente
fue asociado con este animal.
En la Odisea de Homero, Forcis recibía, como Glauco o Proteo, el apodo de “Anciano del Mar” (ἅλιος γέρων: halios geron) y asi le estaba dedicado un puerto de Ítaca.
El erudito clásico Károly Kerényi combinó a
Forcis con los dioses marinos similares Nereo y Proteo (el primero, hesiódico; y el segundo, homérico).
Autores posteriores como Hesíodo y Apolodoro le consideraban de Gea, mientras que por padre se le
dan tanto a Ponto (el pielago de agitadas olas) como a Poseidón y a Océano, es por tanto de la primera generación divina.
En Sobre la Eneida (In tria Virgilii Opera
Expositio), Servio afirmaba que Forcis era hijo
de Poseidón y Toosa.
Según los Himnos órficos, Forcis, Crono y Rea fueron los
descendientes más antiguos de Océano y Tetis.
Tiene por hermanos a Nereo, Taumante, Euribia y Ceto. Se casó con esta
última, con quien tuvo un sinfín de engendros
monstruosos, llamados conjuntamente con el patronímico de Fórcides, que personifican a todos los peligros y
amenazas del mar y la Teogonía de Hesíodo cuentan los
siguientes:
Las tres Grayas o Greas («Penfredo, de bello peplo; Dino y Enio, de peplo azafranado») y las tres Gorgonas
(«Esteno, Euríale y la
desventurada Medusa; ésta era mortal»). Higino es el único autor que
cita a Gorgón o Gorgo como padre de las Gorgonas, lo que
da a entender que en esa obra el nombre de las Gorgonas es un patronímico.
También se cita a Equidna (aunque el texto no está
claro en ese punto).
Se describe a la hija más
joven de Ceto como «la horrible serpiente que guarda las manzanas de oro en los
lugares secretos de la tierra oscura en sus grandes límites».Esta serpiente,
conocida como el dragón de las Hespérides (drakon hesperios), más adelante fue
llamada Ladón, aunque en general
no se suele citar el nombre de la serpiente; otras fuentes imaginan a Ladón
como hijo de Tifón y Equidna, y
por tanto nieto de Forcis y Ceto.
Forcis no sólo tuvo hijos
con su esposa, en la Odisea de Homero se contaba que era padre de la ninfa Toosa, madre del ciclope lanzador
de rocas Polifemo, cuyo padre es Poseidón; pero Homero no
especifica el nombre de la madre de Toosa, y según la Biblioteca mitológica, Escila es hija de
Forcis con su amante, la ninfa Crateis o Crateide («de las rocas») o Trieno
(«triple»). Otra versión nos habla de una Lamia, esposa de Forcis y madre de
Escila, que hay que entender como relacionada con el tiburón (una advocación de Ceto), y no como el personaje
homónimo, que es una hija de Poseidón. En las Grandes Eeas, se dice que
Escila es hija de Hécate y Forbante o
Forbas, «Forbas» que algunos corrigen como «Forcis». Apolonio de Rodas identifica a
Crateide directamente con Hécate. El papel de
Forcis como padre de Escila parece tener su paralelo en Caribdis, hija de Poseidón
y Gea según un escolio de la Odisea.
Según algunos autores también fue padre de las Sirenas y de las Hespérides: Aretusa, Egle, Eritia y Hesperia.
Forcis, como padre de
monstruos marinos informes, es similar en este papel a Tifón, padre de monstruos también serpentinos.
El nombre de la esposa de
Forcis varía según cada autor: puede llamarse Lamia, Crateide y Trieno, pero de
todos esos personajes se considera que, en última instancia, son advocaciones
de Ceto.
Por último se cita una
tradición, según Varrón, que hace de Forcis un antiquísimo rey que gobernó
sobre las islas Córcega y Cerdeña, que
luchando contra el gigante Atlas
y habiendo sido vencido, destronado, oprimido y sumergido en las olas
durante una batalla naval murió ahogado; fue transformado en un dios marino, y
le honraron como como a caudillo de los
Tritones, y de las demás divinidades subalternas del mar, que los poetas
llamaban “el Coro de Forcis” (Corus Phroci y Exercitus Phorci). Pausanias nos revela que, tras la
muerte de Forcis, Medusa fue gobernante de quienes vivían a orillas del lago
Tritonis de Libia.
Forcis era descrito en un antiguo mosaico como un viejo
con cola de pez, cuernos, piel chuzuda parecida a la del cangrejo y las patas
delanteras como pinzas del mismo animal.
Su atributo es una antorcha.
