FABULINUSFabulino (en latín, Fabulinus) fue el dios de la palabra de la mitología romana que enseñaba a los niños a hablar. Así, cuando un niño hablaba por primera vez, los padres le hacían una ofrenda en agradecimiento.
Su nombre provenía de fabulari, 'hablar'.
FÁBULA
Divinidad alegórica
Hija del Sueño (Somnus) y de la Noche (Nox), y dicen que se casó con la Mentira o el Embuste.
Continuamente se entretenía en remedar o mixtificar a la Historia.
La
representan con una máscara puesta, y magníficamente vestida.
FALACER o FALACRO
Dios romano que presidia a los árboles frutales.
FAMA
Diosa alegórica romana, personificación de los rumores, las habladurías, los chismes o noticias que se forman en torno a una persona y que se extienden por el mundo.
Diosa de la celebridad, encargada de pregonar los grandes hechos de los hombres.
FAMES o HAMBRE
Deidad alegórica romana, personificación del hambre.
Su nombre es traducción del griego Limos Hija de la Noche (Nox); Hesíodo la menciona como hija de la Discordia.
Virgilio la representa en el vestíbulo del Infierno como una mujer pálida, flaca, arrugada y con las manos atadas a la espalda, y en compañía de la Pobreza (Paupertas) ; Ovidio la muestra como habitante de la desolada Escitia, en donde devora sin cesar una rara vegetación.
FEME u OSSA
En la mitología griega Feme u Ossa (en greigo Φημη phêmê, ‘fama’,
‘rumor’, ‘reporte’, ‘reputación’, augurio) era la diosa o daimon que personificaba la fama, los rumores y los cotilleos o habladurías que se forman en torno a una persona. Era
también, por extensión, el espíritu dual de la fama y buena reputación en un
sentido positivo, y la infamia y el escándalo en el malo.
En cierto sentido se la consideraba una mensajera de Zeus.
Atraviesa la tierra siempre incansable con sus rapidísimas correrías, vuela durante el día y la noche, anunciando todas los rumores, las noticias, los hechos grandiosos de los hombres (la partida del amado, la muerte del hijo, el suicidio de una reina, el oráculo que será origen de una guerra, el comienzo de las batallas, etc.) y sus efectos son inmediatos y devastadores: la diosa en ocasiones, desmemoriada ó con siniestra intención, oculta la verdad y propalando mentiras difunde el terror en las grandes poblaciones. Por este motivo no era bien recibida en las tranquilidades del cielo, y al no ser tampoco una criatura infernal, habitaba entre las nubes, provocando desórdenes y malentendidos entre los mortales.
A pesar de los problemas que causaba en todas las ciudades, Feme era querida por gran parte de la población, porque era la que se encargaba de que los hechos de los héroes fueran conocidos, y de abrir al conocimiento público las grandes gestas y las desgracias de los pueblos, fomentando la comunicación. Por esto era invocada a menudo por aquellos que estaban orgullosos de sus actos, que apelaban a su fama para hacerse notar y distinguirse del resto.
Con la aleatoriedad propia del destino, Feme podía ensalzar eternamente a personas caídas en desgracias (como Eneas tras la caída de Troya) o por el contrario, hundir a quien no lo merecía (como fue el caso del difamado Palamedes durante el asedio a dicha ciudad).
Su poder de hacer grande lo pequeño y pequeño lo grande la hacía todopoderosa, y los hombres, al principio reacios a sus relatos, terminaban tomando como cierto todos sus argumentos y venerándola como la única portadora de la inmortalidad que los acercase a los dioses, pues hace recordar las hazañas de un hombre mucho tiempo después de haber muerto. Este deseo de permanecer eternamente en las mentes de las generaciones futuras inspiraba a los héroes a arriesgar incluso su vida con tal de adquirir el ansiado reconocimiento. Conocido es el caso de Aquiles, que pudo elegir entre una vida larga y anónima o una corta y gloriosa, decantándose por ésta última. Si bien los caprichos de Feme podían hacer que fueran los derrotados los que alcanzasen la notoriedad, como ocurrió en la derrota del paso de las Termópilas. Por esta injusticia el propio Eneas la llamaba “la peor de los demonios (daimones), y el más rápido”.
También se la relacionaba con Niké
Precisamente su equivalente romana sería la diosa Fama.
Feme era hija de Afrodita aunque muchas fuentes señalan (Virgilio Eneida
4.174) que
era la hija más joven que tuvo Gea (la Tierra, diosa que se caracteriza por mantener una tensa relación con los demás dioses), que la engendró por sí
misma para encargarse exclusivamente en divulgar por todas partes sus crímenes y maldades, porque estos dieron muerte a los Gigantes, sus hijos. Sófocles
(Edipo
Rey 151) en cambio la hace hija de Elpis (la Esperanza). En cuanto los hermanos de Feme, Encelado y Ceo, son tan feroces como ella.
En cuanto a la iconografía de esta divinidad, no podemos decir casi nada mejor. Los poetas la representan tan pronto bajo la figura de una mujer hermosa con alas siempre desplegadas y vivas, con una trompeta en la mano, con la cual avisaba de la existencia del rumor.
Virgilio hace de ella un monstruo alado de tamaño disforme y horrible con tantos ojos --con los cuales todo lo observa--, orejas y bocas --con las cuales difunde los rumores-- como su vestido hecho de plumas de pavo real, cubren todo su cuerpo; con más acierto la bella descripción que de ella hace el inmortal autor de la Eneida:
«La Fama, dice el poeta, es la más rápida de todas las exhalaciones; de su movilidad, nacen sus fuerzas; y a medida que corre, se le aumentan. Si el temor y la pusilanimidad parecer achicarla en los primeros momentos, bien pronto se remata a los aires; y con los pies en el suelo esconde su frente en las nubes. La Tierra en su resentimiento contra los dioses, la dio a luz según se cuenta; esta fue la última hermana de Ceo y de Encélado: su madre le dio rápidas alas y pies no menos ligeros. Monstruo horrible, inmenso, tiene tantos ojos abiertos bajo sus alas, cuantas son las plumas que cubren su cuerpo y, cosa maravillosa, otros tantos son los idiomas, otras tantas las voces que allí se hacen oír, los oídos que allí están atentos. Pasa la noche revoloteando entre el cielo y la tierra, zumbando en la oscuridad, y jamás cierra sus parpados el dulce sueño. De allí, está constantemente de centinela sobre la parte más elevada de los palacios, o en las torres mas latas, y desde allí atemoriza a las grandes ciudades, no menos tenaz de esparcir la mentira que la verdad.»
Mientras Ovidio dice que habita un palacio sonoro con mil aberturas, por donde penetran todas las voces, aun las más bajas, para ser devueltas, a través del bronce del palacio, amplificadas y dice que vive rodeada de la Credulidad, el Error (Nefas), la Falsa Alegría, el Terror, la Sedición y los Falsos Rumores (Surori). Además, sus ojos nunca se cerraban, porque a Feme no le afectaba el poder de Hipnos.
De hecho, Feme tenía un altar en la misma Atenas; recibió culto en Roma, y Furio Camilo la erigió templo.
Extiende por Libia la relación amorosa de aquéllos, pone en peligro no sólo la situación social de la reina -que pierde su condición de univira- sino, y sobre todo, la del héroe que, si permaneciera con aquélla, interrumpiría una misión de carácter social. Por esto se sostiene que la naturaleza monstruosa de Feme simboliza la sanción social de aquella relación amorosa y augura un trágico desenlace a partir de la intervención de Yarbas. Los efectos de la acción de Feme:
- El acto locutorio de la horrenda diosa se hace sentir de inmediato en un receptor como Yarbas, debido a su compromiso afectivo con Dido. Motivado por Feme, el ánimo de aquél se enardece y se acrecienta su ira, incenditque animum dictis atque aggerat iras, v. 197. Éste, continuando con el hilo conductor de nuestro análisis, representa a un agente obstaculizador de la relación amorosa de Dido y Eneas. Lo monstruoso de la Feme devela también la aberración de las pasiones, tanto las de la pareja señalada, como la de Yarbas.
- La intervención de Feme en el desarrollo de la obra es el preludio de la llegada de Hermes (Mercurio) que pone en movimiento al héroe de la Eneida. De aquí que la cueva, refugio de los amantes, no es más que una momentánea parada en la marcha del viajero que continúa su ruta por el camino hacia su heroicidad, instancia similar a la de Odiseo en la isla de la divina Calipso o en la cueva del cíclope Polifemo que "Nadie" puede vencer-.
- La monstruosidad de los efectos de Afrodita (Venus) se diluye, entonces, cuando el designio de Júpiter sirve de guía a la misión social del protagonista de la epopeya virgiliana. La cueva, que cobija a la pareja, no sirve de obstáculo al viaje civilizador de Eneas, ya que el amor furtivo se presenta con culpas por parte de la reina, culpa que pagará con su vida, como se anticipara en versos previos a la aparición de Feme, cuando se sostiene que aquel día fue la causa primera de su muerte y de sus males: ille dies primus leti primusque malorum / causa fuit, 169-170-. Fama también transmitirá a la apasionada reina la noticia que la impulsará a la muerte: "Las naves se arman a zarpar ya próximas..." (IV, 423).
FOBOS o FOBO
En la mitología griega (en griego antiguo Φόϐος Phobos, ‘miedo’, ‘pánico’) es la representación del temor, del miedo (que
paraliza a los guerreros cuando están en el combate y que les imposibilita
continuar peleando) y del horror. Era el dios o daimon que simboliza el espanto, el pánico, la fuga y la derrota en el campo de batalla.
Infundía la cobardía en el corazón de los combatientes y los incitaba a la
desbandada.
En la Ilíada se le describe así:
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Οἷος δὲ βροτολοιγὸς Ἄρης πόλεμον δὲ μέτεισι,
τ
τῷ δὲ Φόϐος φίλος υἱὸς ἅμα κρατερὸς καὶἀταρϐὴς
ἕσπετο, ὅς τ' ἐφόϐησε ταλάφρονά περ πολεμιστήν
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Se ve así a Ares, plaga de los
hombres, marchar al combate,
Seguido de Fobos, su hijo intrépido y fuerte,
Quien pone en fuga el belicoso más resistente.
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También aparecía
en el Escudo de Heracles:
"En el centro [del escudo] estaba labrado Fobos inflexible,
indescriptible, mirando atrás fijamente con ojos que brillaban con fuego. Su
boca estaba llena de dientes en una hilera blanca, temible y desalentadora, y
sobre su severa frente planea aterradora Eris, que provoca la estampida de los hombres...
Sobre el escudo estaban moldeados Proioxis (Persecución) y Palioxis (Fuga),
y Homados (Tumulto),
y Fobos (Pánico), y las Androctasias. También Eris (Discordia)
y Cidoimos (Alboroto)
se
daban prisa alrededor, y terriblemente Ker (Muerte violenta).
Escudo de Heracles 139 y sig.
Hijo de Ares y de Afrodita, hermano gemelo de Deimos «el espanto» y de Harmonía. Como hijos de Afrodita, diosa del amor, los gemelos también representaban el miedo a la perdida.
Participe del cortejo de su padre, él y su hermano gemelo, junto con la diosa Enio (generalmente considerada hermana de Ares) son siempre compañeros inseparables en los campos de batalla; conduciendo su carro y esparciendo el temor y el pánico en los hombres que iban a luchar.
Su equivalente romano era Timor.
Asaph Hall, descubridor de las lunas de Marte, llamó a una de ellas Fobos.
El término griego fobos ha sido etimológico para la palabra "fobia". En el arte clásico los dos (Fobos y Deimos) fueron por lo general representados como jóvenes. Fobos representado a veces con un león o con cabeza de león.
FORCIS, FORCO u FORQUINO
En la mitología
griega, Forcis, Forco o Forcín (/ ˈfɔːrsɪs /;
Griego antiguo: Φόρκυς), o incluso Porco (Πορκος), (en griego antiguo Φόρκος, Φόρκυς o Φόρκυν) era un dios marino de segundo orden que presidia sobre la
cantidad de peligros
ocultos de la profundidad del mar.
Él y su esposa Ceto, que representaban los aspectos sombríos, peligrosos y terroríficos del
mar, también eran los
dioses de todas las grandes criaturas que habitaban las profundidades del mar.
Era el dios de las focas.
Su nombre estaba relacionado
con la palabra griega para foca (phorkes en
griego)
y probablemente
fue asociado con este animal.
En la Odisea de Homero, Forcis recibía, como Glauco o Proteo, el apodo de “Anciano del Mar” (ἅλιος γέρων: halios geron) y asi le estaba dedicado un puerto de Ítaca.
El erudito clásico Károly Kerényi combinó a
Forcis con los dioses marinos similares Nereo y Proteo (el primero, hesiódico; y el segundo, homérico).
Autores posteriores como Hesíodo y Apolodoro le consideraban de Gea, mientras que por padre se le
dan tanto a Ponto (el pielago de agitadas olas) como a Poseidón y a Océano, es por tanto de la primera generación divina.
En Sobre la Eneida (In tria Virgilii Opera
Expositio), Servio afirmaba que Forcis era hijo
de Poseidón y Toosa.
Según los Himnos órficos, Forcis, Crono y Rea fueron los
descendientes más antiguos de Océano y Tetis.
Tiene por hermanos a Nereo, Taumante, Euribia y Ceto. Se casó con esta
última, con quien tuvo un sinfín de engendros
monstruosos, llamados conjuntamente con el patronímico de Fórcides, que personifican a todos los peligros y
amenazas del mar y la Teogonía de Hesíodo cuentan los
siguientes:
Las tres Grayas o Greas («Penfredo, de bello peplo; Dino y Enio, de peplo azafranado») y las tres Gorgonas
(«Esteno, Euríale y la
desventurada Medusa; ésta era mortal»). Higino es el único autor que
cita a Gorgón o Gorgo como padre de las Gorgonas, lo que
da a entender que en esa obra el nombre de las Gorgonas es un patronímico.
También se cita a Equidna (aunque el texto no está
claro en ese punto).
Se describe a la hija más
joven de Ceto como «la horrible serpiente que guarda las manzanas de oro en los
lugares secretos de la tierra oscura en sus grandes límites».Esta serpiente,
conocida como el dragón de las Hespérides (drakon hesperios), más adelante fue
llamada Ladón, aunque en general
no se suele citar el nombre de la serpiente; otras fuentes imaginan a Ladón
como hijo de Tifón y Equidna, y
por tanto nieto de Forcis y Ceto.
Forcis no sólo tuvo hijos
con su esposa, en la Odisea de Homero se contaba que era padre de la ninfa Toosa, madre del ciclope lanzador
de rocas Polifemo, cuyo padre es Poseidón; pero Homero no
especifica el nombre de la madre de Toosa, y según la Biblioteca mitológica, Escila es hija de
Forcis con su amante, la ninfa Crateis o Crateide («de las rocas») o Trieno
(«triple»). Otra versión nos habla de una Lamia, esposa de Forcis y madre de
Escila, que hay que entender como relacionada con el tiburón (una advocación de Ceto), y no como el personaje
homónimo, que es una hija de Poseidón. En las Grandes Eeas, se dice que
Escila es hija de Hécate y Forbante o
Forbas, «Forbas» que algunos corrigen como «Forcis». Apolonio de Rodas identifica a
Crateide directamente con Hécate. El papel de
Forcis como padre de Escila parece tener su paralelo en Caribdis, hija de Poseidón
y Gea según un escolio de la Odisea.
Según algunos autores también fue padre de las Sirenas y de las Hespérides: Aretusa, Egle, Eritia y Hesperia.
Forcis, como padre de
monstruos marinos informes, es similar en este papel a Tifón, padre de monstruos también serpentinos.
El nombre de la esposa de
Forcis varía según cada autor: puede llamarse Lamia, Crateide y Trieno, pero de
todos esos personajes se considera que, en última instancia, son advocaciones
de Ceto.
Por último se cita una
tradición, según Varrón, que hace de Forcis un antiquísimo rey que gobernó
sobre las islas Córcega y Cerdeña, que
luchando contra el gigante Atlas
y habiendo sido vencido, destronado, oprimido y sumergido en las olas
durante una batalla naval murió ahogado; fue transformado en un dios marino, y
le honraron como como a caudillo de los
Tritones, y de las demás divinidades subalternas del mar, que los poetas
llamaban “el Coro de Forcis” (Corus Phroci y Exercitus Phorci). Pausanias nos revela que, tras la
muerte de Forcis, Medusa fue gobernante de quienes vivían a orillas del lago
Tritonis de Libia.
Forcis era descrito en un antiguo mosaico como un viejo
con cola de pez, cuernos, piel chuzuda parecida a la del cangrejo y las patas
delanteras como pinzas del mismo animal.
Su atributo es una antorcha.
FUDŌ MYŌ-Ō o ACALANATHA
En el culto budistaVajrayāna, Acalanatha (अचलनाथ, མི་གཡོ་བ།, 不動明王 "inmutable", "inamobible", porque resiste firme los embates del mal; en China y Japón, Búdòng Míngwáng, Fudō Myō-ō) es un célebre santo budista del Japón y es el más importante de los Reyes de la Sabiduría o Myô. Es símbolo de la justicia, la sabiduría y la misericordia.Es el destructor de la ilusión y el protector del Budismo. Su voto es la batalla contra el mal, con
una poderosa mente de compasión y trabaja para la protección de la verdadera
felicidad.
A
pesar de su aspecto temible, su papel es ayudar a todos los seres mostrándoles las
enseñanzas del Buda, llevándolos al auto-control.
Acala es también el guía para los difuntos, para ayudar a salvarlos y convertirse en budas en los primeros siete días después de la muerte.
Por todo esto está ligado
profundamente con nuestra tradición ya
que el ninja realizaba innumerables rituales con sutras, mantars y
Kujikiri antes de cada misión, invocando
su protección y guía, por lo que Fudo Myô llego a convertirse en el protector
del ninja.
Es una deidad benevolente porque convierte la ira en salvación. Él es visto como un protector y ayuda en el logro de objetivos.Se dice que ayuda a sus devotos a derrotar a los demonios y los obstáculos que dificultan la práctica del Dharma, y libera a los emocionalmente atormentados de la influencia de espíritus malignos.
El encargado de someter a los demonios y a los que no merecen la
salvación.
Fudō Myō-ō rompe las dudas y sospechas; es conocido por proteger a sus devotos
del desastre de las personas peligrosas y nocivas, y de conjuros o magia
negativa.
Se le ora por la recuperación de enfermedades y la seguridad durante
un viaje.
Se le conoce como una manifestación y el mensajero de Dainichi Nyorai: la ira contra
el mal y la ignorancia, y es enviado por Buda para vencer las
fuerzas que se oponen al despertar.
Su inamovilidad se refiere a su capacidad de permanecer impasible ante las tentaciones carnales.
Se dice que entra en un
estado de meditación en el que emite llamas (en japonés, kasho zammai) que
destruye todos los impedimentos karmicos.
El nombre Fudo significa “inamovible” porque su fe es inamovible y
supera toda preocupación o duda; debido a que no cede frente a un obstáculo.
Se le sitúa en el centro, entre los otros cuatro dioses situados en los cuatro puntos cardinales.
Esta rodeado de llamas que representan sus poderes, las llamas que consumen el mal y las contaminaciones de este mundo. Su rostro y su cuerpo son las emociones negativas
aparentes, que tienen el efecto de la destrucción de las vibraciones negativas. El color azul oscuro de su cuerpo es símbolo del autodominio, con la mano derecha empuña una espada o sable flamígero --representa la sabiduría que corta o destruye las cadenas de la ignorancia y las pasiones desenfrenadas-- esta destinado a acabar con el error, y con la izquierda sujeta una cuerda para capturar a los demonios, a los pecadores, a quienes han realizado males y transgredido la Ley de Buda y sacar a flote a sus aliados. Se sienta en una roca plana que simboliza la paz inquebrantable y la felicidad que da a las mentes y los cuerpos de sus devotos. También se representa su aspecto de servicio por tener el pelo anudado en el estilo de funcionario: el pelo está ligado a siete nudos y cae de la cabeza en el lado izquierdo. Acala tiene dos dientes que sobresalen de su boca, el diente superior está apuntando hacia abajo y esto representa su compasión ilimitada a quienes sufren en cuerpo y espíritu. Su diente inferior apunta hacia arriba y esto representa la fuerza de su deseo de progresar hacia arriba en su servicio a la verdad.
“Nomaku sanmanda bazaradan senda makaroshada
sowataya un tarata kanwan”
El mantra que pertenece a Fudō Myō-ō es:
अचलनाथ
acala naatah
Todos los años por Noviembre se realiza un festival dedicado enteramente a Fudō Myō-ō, una parte abierta al público y otra parte en donde solo pueden asistir los sacerdotes de más alto rango.
FRAUS o FRAUDE
Deidad alegórica, personificación del fraude y del engaño en la mitología romana.
Se suponía era hija de Erelus y de Nox y hermana de la Discordia
Una de las sirvientes
del dios Mercurio.
Equivalente en
la mitología griega a la diosa Apate.
Etimológicamente, su nombre ha derivado en español en
la palabra fraude.
Nuestros artistas dan a menudo una máscara y a veces una zorra.
Budart le pinta bajo la figura de una mujer con dos caras, la una afable y la otra indiferente y desnuda hasta la cintura, dos corazones sobre el seno, careta en una mano, caña de pescar de la que cuelga un pececillo en la otra. Debajo de una basquiña corta, le salen la cola de un escorpión y las garras de un buitre.
Cochin, y después Ripa, le han representado por una mujer que lleva un vaso de donde se derrama el agua, y trae ocultos otro vaso de fuego, algunos anzuelos y un ramo de flores que encubren una culebra. Sus piernas cubiertas con un velo terminan en cola de serpiente.
Esta representado en el Real Palacio de Madrid: delante de la Verdad esta el genio de la Claridad con alas blancas y una tea encendida en la mano, con la que descubre y va a castigar al Fraude, que oculta su rostro con una mascarilla adornada con un sutil velo, lo cual nos da a entender que el fraude, bajo las apariencias de la sencillez que muestra su edad infantil, de la belleza de la mascarilla y sutileza del velo, trata de ocultar sus engaños, que la fin son descubiertos a la luz y por el poder de la verdad.
FREY, FREYR, FRO o FRIDLEEF
Era el dios del buen tiempo y del Sol, cosas de valor incalculable para los nórdicos.
Trae la lluvia y el brillo y la claridad del Sol, justo lo que hace falta para hacer crecer las cosechas.
Señor de la vegetación, gobernaba todo lo que nace de la tierra.
Es considerado dios de la fecundidad vegetal y animal, de la fertilidad (tanto de la naturaleza como de los hombres), de la prosperidad, de las cosechas y de los ciclos naturales. También era el dios del Sol naciente y se asocia a la muerte y a la magia.
Es uno de los más célebres y convocados entre los
dioses ya que procuraba la paz y el bienestar a los hombres; Frey solo piensa en desatar las manos de los que están atados y de hacer regalos. Nunca hace llorar.
Crea la abundancia, dispensaba las riquezas
e invocándole se alcanzaban las más colmadas cosechas.
Personifica la esencia misma de la belleza.
El más dulce de todos los dioses; nadie podrá odiarle nunca, tal es el privilegio que recibe al nacer.
Era el único entre los dioses que tena derecho a
sentarse en el trono de Odín.
Su nombre significa “señor”.Hijo del dios Njord (o Njörðr) y de la giganta Skadi, y hermano de
Freyja y como ella dios del amor
y de la fertilidad.
Frey era descendiente de los Vanir.
Algunas
versiones toman a la giganta Gerd como su esposa, pero la mayoría concuerda en
que se halla unido a su hermana Freyja en un matrimonio sagrado.
Los Aesir (o Ases) le entregaron a Frey el mando del reino de Alfheim que era la tierra de los Elfos de Luz y las Hadas, que implícitamente obedecían sus ordenes y a la más mínima de sus señales
iban de aca para allá, haciendo todo el bien en su poder, pues ellos eran
espíritus benéficos. Además del fiel Skirnir, Frey tenía otros dos asistentes, una pareja casada, Beyggvir y Beyla, las personificaciones de los desperdicios y él estiércol del molino.Era representado como un dios muy apuesto. Además Frey poseía el arma más temida (con excepción de Mjolnir, el martillo de Thor) en todo el universo, era una espada que cuando se desenvainaba luchaba sola.
Atributos de Freyr
Los Enanos de Svartalfheim le dieron a Frey el jabalí de oro llamado Gullinbursti ('el de las cerdas de oro'). Las relucientes cerdas de este animal estaban consideradas como símbolos, o bien de los rayos solares, o del grano dorado, que a su orden se ondulaba sobre los campos de cosecha de Midgard, y sus colmillos representaban el arado del agricultor. Frey cabalgaba a veces sobre el maravilloso jabalí con el cual podía cruzar los cielos, cabalgar sobre el mar y era más rápido que cualquier caballo, excepto por Sleipnir. En otras ocasiones, lo enjaezaba a su carro, que se decía contenía frutas y
flores que él esparcía profusamente sobre la faz de la Tierra, o con el que araba la tierra y esparcía semillas.
Era, además, el orgulloso propietario no sólo del intrépido corcel Blodughofi, el cual cabalgaba a través del fuego y del agua a sus ordenes ignorando todos los obstáculos, sino también del barco mágico Skidbladnir, una personificación de las nubes. Esta embarcación que navegaba sobre la tierra y mar, era arrastrada siempre por vientos suaves y favorables, y era tan elástica que podía asumir proporciones lo suficientemente grandes como para transportar a a todos los guerreros de Asgard, a los dioses, sus corceles y todo su equipaje, pero también podía ser doblada hasta alcanzar el tamaño de una servilleta y ser guardada en un bolsillo. La Fiesta de Jul
Un mes
de cada año, el mes de Jul o mes de Thor, era sagrado para Frey al igual que para
Thor, el cual comenzaba en la noche más larga del año, a la que se conocía como
la Noche Madre. Este mes era tiempo de festejos y regocijo, pues anunciaba el
regreso del Sol. Este festival se conocía como Jul o Yule (rueda), porque se
suponía que el Sol se parecía a una rueda girando rápidamente a través del
cielo. Este parecido fue el origen de una costumbre curiosa en Inglaterra,
Alemania y las riberas del Mosela. Hace mucho tiempo, la gente solía reunirse
en asamblea anualmente en una montaña para quemar una enorme rueda de madera,
rodeada de paja, la cual, ardiendo en llamas, era arrojada cuesta abajo por una
pendiente para que se sumergiera en agua con un siseo.
Todas
las razas nórdicas consideraban la fiesta de Jul como la más importante del año
y solían celebrarla con bailes, banquetes y bebidas, nombrándose a cada dios
por su nombre. Los primeros misioneros cristianos, percatándose de la extrema
popularidad de esta fiesta, pensaron que sería mejor alentar a beber a la salud
del Señor y de los doce apóstoles cuando comenzaron a convertir a los paganos
nórdicos.
Este
festejo era tan popular en Escandinavia, donde se celebraba en enero, que el
rey Olaf, viendo lo querido que era en los corazones nórdicos, traspasó la
mayoría de sus prácticas al día de Navidad, haciendo de esta manera mucho para
que la gente ignorante se conformara con
su cambio de religión.
El verdadero amor de Freyr
Al ser Frey el dios del Sol, es significativo su cortejo a Gerd, la hija del gigante de hielo Gymir y considerada la personificación de las relucientes luces del Norte. Cierto día Frey subió al Hlidskiaf, si Odín
se hubiera enterado, Frey
hubiera sido duramente castigado, desde ahí vio a la giganta Gerd de la cual quedó prendado. Frey no sabía cómo cortejarla, puesto
que esta relación estaría muy mal vista en el Asgard. Pronto Frey
cayó deprimido ante este amor no correspondido, su padre le pregunto al
sirviente de Frey, Skirnir que le pasaba a Frey y este le contó su problema con
la giganta. Frey ofreció a su
sirviente cualquier tesoro a cambio de que este fuera a Jotunheim y le confesara a Gerd el amor que sentía por ella, a cambio Skirnir pidió la espada de Frey y su corcel, Blodughofi, el cual veía en la
oscuridad y no tenía miedo al fuego. Cuando este llegó, localiza sin dificultad
a Gerd, cuando este le confesó
el amor de Frey ella actúo con
indiferencia, puesto que no quería tener nada que ver con un dios cuya tarea
era calentar la tierra, ya que ella era una giganta del hielo, entonces Skirnir la amenazó y ella no tuvo más
remedio que aceptar. Skirnir se
puso muy contento al oír la decisión de Gerd,
pero la giganta le dijo que el encuentro seria dentro de nueve noches en el
bosque de Barri. Cuando Skirnir le dio las noticias a Frey él se quejó de que tuviera que
esperar nueve noches. Al cabo de las nueve noches consumaron la relación
haciendo que el bosque brotara la vida al fundirse la tierra gélida con la
cálida y vivificante luz del sol. Se dice que Frey y Gerd e convirtieron en los padres de un hijo llamado Fjolnir, cuyo nacimiento consoló a Gerd por la perdida de su hermano Beli.
Según los mitólogos, Gerd o Gerda no es una personificación de la aurora boreal, sino de la Tierra, la cual, dura, fría e inflexible, se resiste a las ofertas del dios de la primavera de adorno y fertilidad (las manzanas y el anillo), desafía a los resplandecientes rayos del Sol (la espada de Frey) y sólo consiste recibir su beso cuando se entera que de otro modo se verá condenada a la aridez perpetua o entregada enteramente al poder de los gigantes del hielo (hielo y nieve). Las nueve noches de espera son símbolo de los nueve meses de invierno, al final de los cuales, la tierra se convierte en la prometida del Sol, en los arboles están brotando con hojas y flores.La muerte de Freyr
Como la mayoría de los
otros dioses, Freyr muere en la batalla final del Ragnarök. Durante esta
batalla, será asesinado por el imparable jötunn Surtr que es en gran parte
responsable del propio Ragnarök y de la caída del Valhalla. Freyr tiene que
volver a luchar contra el poderoso jötunn con una cornamenta ya que nunca
consigue recuperar su espada.
FREYA o FREYJA
Es una de las diosas mayores en
la mitología nórdica y germánica, de la cual se preservaron
numerosos relatos que la involucran o la describen. Debido a que las fuentes
mejor documentadas de esta tradición religiosa fueron transmitidas y alteradas
por historiadores cristianos
medievales, y, en muchos casos, escritas más de siglo y medio más tarde, su
verdadero rol, las prácticas paganas y su culto son inciertos. En las Eddas,
Freyja es descrita como la diosa
de la atracción entre hombres y mujeres, del amor físico, del sexo, de la belleza, la fertilidad y la lujuria.
Freyja también era asociada con las profecías, la riqueza, la magia, la vegetación, la curación, el liderazgo, la aurora, las batallas y la muerte.
Su misión era asegurarse de que el instinto reproductor no pereciera.
La gente la invocaba
para obtener felicidad en el amor, asistir en los partos y para tener buenas
estaciones.
El origen del seid y su enseñanza a los Æsir se le atribuían a ella.
En Grímnismál, en la Edda poética se describen las principales moradas de los dioses nórdicos. Entre ellas se menciona la residencia que corresponde a Freyja, Folkvang, en donde se levanta su palacio Sessrúmnir, tan inexpugnable que
sólo se puede entrar en él con permiso de la diosa, y al cual van a parar tras
su muerte parte de los guerreros caídos en combate (la diosa tiene derecho a la
mitad, mientras que Odín recibía la otra mitad en el Valhalla según se explica en las Eddas) y las doncellas,
probablemente las que se autoinmolaban (real o simbólicamente) tras la muerte
de sus amados. En Sessrúmnir se reúnen los amantes separados por la muerte.
Hermana gemela de Frey
e hija de Njord y de la giganta Skadi,
de Nerthus o de Nat, pertenecía a la raza de los Vanes.
Freya era considerada como la reina del
amor y de la fertilidad y Odur
era una representación del poder de intoxicación, por lo que es lógico que se
relacionaran. Al cabo del tiempo Odur
salió a vagar por el mundo, lo cual entristeció a Freya y sus lágrimas cayeron al Midgard donde convirtieron algunas piedras en oro. Debido a
su desesperación, Freya voló
con su manto por todo el mundo buscando a su marido, y una vez lo encontró le
colocó una corona de mirto en la cabeza.
Freya ni le reprochó ni
le pregunto que había hecho, ya que estaba muy feliz, felicidad que igualmente
embargó a Odur al encontrar de
nuevo a su esposa, ya que no había visto ninguna mujer tan bella como Freya. Resultado de esto fueron
las maravillosas flores del verano.
Una parte del poema Húsdrápa en
Skáldskaparmál relata la historia del robo del collar Brisingamen por
parte de Loki.
Cuando Freyja se percató de la ausencia de su collar, solicitó la ayuda de Heimdall para buscarlo. Al final encontraron al ladrón que
resultó ser Loki quien se había transformado en una foca. Heimdall también se
transformó en una y lo combatió. Luego de una larga batalla, Heimdall venció y
regresó el Brisingamen a Freyja. La rivalidad de Loki y Heimdall por
Brisingamen es un evento importante, ya que marca un odio mutuo que a futuro
los destinará a combatirse y matarse el uno al otro en el final del Ragnarök. Este mito que tiene lugar en el mar, está
quizás relacionado con el origen de uno de los nombres de Freyja, Mardöll
(¡Brillo del mar¡), siendo el brillo aquí el del collar robado Brisingamen (brísinga
significa "brillante, centelleante, flameante").