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23 may 2026

LETRA X

XILONEN
Diosa nahua del jilote.
Representación del maíz recién brotado o en germen. 
Su nombre significa “la Peluda” o “barbuda”, en referencia a las barbas del maíz.
Hija o mujer de Centeotl.
La representaban con una túnica amarilla y roja.
En las fiestas en honor de Xilonen participaban mujeres con los cabellos sueltos que ejecutaban danzas rituales propiciatorias.

LETRA R

RADEGAST, RADIGOST, RADJAST, REDIGAST, RIEDEGOST o RADOGOST
Dios del honor y de la potencia; de la vida y de la alegría; de la cosecha; de la victoria y de la hospitalidad; del Sol, el fuego y el cielo nocturno o la noche, venerado por los Sorbes y los Vindes.
Protector de las ciudades, de los huéspedes y del comercio.
También llamado Rosvodit y honrado como dios de la Guerra.
En la iconografía aparece con dos caras, una humana y otra leonina y es representado armado con un casco, una lanza y una antorcha en su mano derecha; lo pintaban con un escudo sobre el pecho y sobre el escudo dibujaban un hacha y sobre su casco había un gallo con las alas extendidas. Es totalmente negro.
A veces lo dibujaban con cabeza humana y patas de toro. En otra versión, tenia cabeza de león con un ganso sentado sobre ella. 
Los símbolos de este dios eran un caballo blanco y un jabalí saliendo del mar (el jabalí era el símbolo del Sol).
Los eslavos bálticos respetaban a Radigast o (Redigast), que correspondía a Svarog, y le oraban en Retre-Radgost, un centro de culto.
Le inmolaban los prisioneros de guerra, cuya sangre bebía el sacrificador, para inspirarse del espíritu profético. En estos sacrificios el sacerdote que oficiaba adquiría durante siete días el don de profetizar.

LETRA U

UBLANICZA
Dios domestico de los antiguos polacos que protegía los muebles de las casas.

UKE-MOCHI-NO-KAMI u OGETSU-NO-HIME
Diosa de la fertilidad y la crianza en la mitología shinto japonesa (también en Corea). Tiene a su cargo la tutela de los alimentos
Diosa creadora de la flora y la fauna, proveedora a través de la muerte de las sustancias vitales. 
Su nombre significa: "el Genio de la Comida".
Cuenta la leyenda que una vez Amaterasu, la diosa del Sol, envió a su hermano Tsukuyomi, dios de la Luna, como representante ante la diosa de los alimentos, Uke Mochi. Para celebrar, la diosa de la comida le ofreció una espléndida comida, creada de su boca y su nariz. Tsukuyomi estaba tan disgustado que mató a Uke Mochi. Cuando Amaterasu supo del crimen de su hermano, se enojó mucho y no quiso ver más a su hermano. Desde entonces, los hermanos viven separados, alternándose en el cielo. Por esto el día siempre sigue a la noche.
Pero la muerte de Uke Mochi no fue en vano, pues del cadáver de la diosa surgieron las cosas útiles, comestibles: el caballo y la vaca salieron de su cabeza; sus cejas produjeron las lombrices; en sus ojos crecieron semillas de arroz; en sus orejas mijo; en sus genitales trigo; en su nariz judías pintas y en su recto soja.
Existen dos versiones de su muerte: la de Florenz, extraída del Nihongi, cuenta que fue Tsuki-Yomi quien mató a Uke-Moki. La otra, extraída del Kojiki, cuenta que fue Susanowo, el dios de la Tempestad que devasta la vegetación, quien mató a la diosa. La versión más verosímil de esta última, en ella se refleja que Uke-Moki, amiga del Sol, aportadora de vida y de luz, murió a manos del enemigo del Sol, Susanowo, destructor de todo cuanto puede dar la vida.

LETRA M

MAA
Maa es, en la mitología de los pueblos del Ponto y de la Capadocia, una diosa lunar y guerrera que personificaba la naturaleza, el crecimiento y la potencia generadora, a la que estos pueblos atribuyeron un carácter bélico y a la que Estrabón identifica con Artemisa.
Su templo más célebre era el de Comana, a cuyo servicio estaban adscritos 6.000 hieródulos. El templo del Ponto estaba servido por doncellas con armas que celebraban danzas militares, costumbre de la que es posible tomara origen la leyenda de las Amazonas.

MAA-EMÃ
Representaba para los antiguos finlandeses a la tierra como divinidad bienhechora (= la “madre tierra”), fuente de todos los bienes. 
Después hicieron de ella una divinidad personal a la que invocaban con el nombre de “la anciana que habita bajo la tierra firme”.