También podría
designar a la Vía Láctea o la propia constelación del Dragón.
Su lugar de culto se centró en la ciudad de Ur.
Se menciona también que moldeó arcilla recolectada por unas criaturas llamadas sig-en-sig-du, y la trajo a la vida creando así, junto a Ninmah y a Enki, la raza humana.
NAMTAR, NAMTARUM o NAMTARU
En la mitología asirio-babilónica (“destino”, de origen sumerio) señor de las epidemias, las plagas y las enfermedades, y producía la peste y atacaba la garganta, representado como un demonio y/o dios menor del mundo subterráneo. Se decía que mando sesenta enfermedades, en forma de demonios que penetran las distintas partes del cuerpo humano.
Fue considerado responsable de los parásitos.
En adicción de su función de expandir las enfermedades y las pestilencias, Namtar actuó como el heraldo, mensajero o visir de Ereshkigal y el dios Nergal, que reinaban el Inframundo. Se cree que los asirios y babilonios tomaron
esta creencia de los sumerios tras conquistarlos.
Luego para algunos, se convirtió en el espíritu del destino, y por lo tanto, de gran importancia. Al
parecer, ejecutaba las instrucciones que les daban concernientes al destino de
los hombres, y también podrían tener poder sobre ciertos dioses; podía tener un aspecto malvado.
En otras escrituras, se les consideraba una personificación que anunciaba la muerte, de forma muy similar al concepto moderno del
ángel de la muerte Azrael.
Era considerado como el hijo querido de En-Lil/Bel y Ereshkigal/Allatu; nació antes de que su padre violara a la
diosa Ninlil.
Se casó
con la diosa del Inframundo Husbisag.
Namtar no tiene manos ni pies y no come ni bebe
Aparece frecuentemente en los textos mágicos.
Los ofrecimientos que se hacían eran para prevenir.
Dice la leyenda que Ereshkigal,
hija de Anu, fue raptada por el dragón Kur, y llevada al Inframundo donde se
convirtió en reina. Los dioses, un día decidieron brindar un banquete, pero
para mantener el orden cósmico, ni estos debían bajar al Inframundo ni los
dioses ctónicos, podían subir. Ereshkigal, eligió a Namtar para que participara
de la celebración, como su enviado y en representación del mundo subterráneo,
al que suelen llamar “el país sin retorno”.
En el Descenso de Innana/Istar a los Infiernos la diosa es transformada en cadáver por haber penetrado en el mundo inferior, mientras en la versión acadia la diosa entra en el Más Allá despojada de todo objeto y ocupa el trono de Ereshkigal, quien, como contestación, comanda a Namtar para que envíe sesenta enfermedades a modo de horda demoniaca, las que convierten a la diosa en difunto:
“Ereshkigal se preparó para hablar, y dijo a Namtar,
su visir estas palabras:
“Ve, Namtar, [tráela ante] mi presencia.
Libera contar ella las sesenta enfermedades] Istar,
La enfermedad de los ojos [contra] sus [ojos]
La enfermedad de los flancos c[ontra] sus [flancos],
La enfermedad del pie c[ontra] sus pies]
NANABOZHO
En las
tradiciones culturales anishinaabe y en particular en la aadizookaan (narración
oral tradicional), especialmente entre los ojibwa, Nanabozho ([nɐˌnɐbʊˈʒʊ]), también llamado Nanabush,1 es un espíritu y ocupa un lugar destacado en sus
narraciones orales, entre ellas en la historia de la creación del mundo.
Nanabozho es la figura del trickster entre
los ojibwa así como su héroe cultural (estos
dos arquetipos a menudo aparecen combinados en una sola figura en las
mitologías de las Primeras
Naciones, entre otras). Se considera que Nanabozho es el fundador de la religión midewiwin. También es el inventor de la pesca y de los jeroglíficos.
Esta figura histórica es un cambiaformas y un cocreador del mundo.
Personajes similares en otras culturas
Entre los
pueblos algonquinos orientales localizados al norte de las áreas de los abenaki, existía un personaje similar al de Nanabozho que
llevaba el nombre de Tcakabesh en idioma algonquino, Chikapash entre
los cree orientales
de la bahía James, Chaakaapaas entre
los naskapi, Tshakapesh en el idioma innu y Tcikapec en el idioma
atikamekw, transformándose en varias formas animales y humanas (p.
ej., de adulto a niño) y en varios animales míticos como el Gran Puercoespín o
el Gran Zorrillo. Conquistó o redujo a tales animales míticos a un tamaño más
pequeño después de matarlos o transformarlos con sus trucos o cambios de
forma. Entre los meskwaki, Wīsakehā cumple un
papel similar, como ocurre con Wisakedjak entre los pueblos algonquinos del norte y entre
los saulteaux en las Grandes Llanuras. los algonquinos
influenciado por los abenaki tenían una figura similar de nombre Kanòjigàbe (en
escritura Fiero: Ganoozhigaabe; en abenaki Gluskabe).
Variaciones del nombre de Nanabozho
El
nombre Nanabozho varía en idioma ojibwa dependiendo
de si se presenta con el prefijo de primera persona n- (esto
es, Nanabozho), el prefijo de tercera persona w- (esto
es, Wanabozho), o el prefijo de persona nula m- (es
decir Manabozho); la forma "Manabozho" del nombre se
asocia más frecuentemente con la versión de estas historias en lengua
menominee. Además, dependiendo de la historia y del papel del narrador al
contarla, el nombre puede presentarse en su forma nominativa regular (con
la o al final, es decir, Nanabozho) o en su forma
vocativa (sin la o al final, esto es, Nanabozh).
Debido a la forma en que suenan las dos o, con frecuencia cada una
de ellas se pronuncia oo (es decir, Nanaboozhoo).
En algunos dialectos, zh se pronuncia z. Tales
variaciones permiten que el nombre se asocie con la palabra para
"conejo(-)" (waabooz(o-)).
A raíz de
la ubicación del acento de la palabra, tal y como se determina por reglas
métricas que definen un pie métrico yámbico característico, en el que una sílaba débil es
seguida por una sílaba fuerte, la sílaba débil puede reducirse a un schwa en algunos dialectos, que puede escribirse
como i o e (p. ej. Winabozho o Wenabozho si
la primera sílaba débil se muestra gráficamente, o Nanabizho si
la segunda sílaba débil es la que se muestra gráficamente).
Además,
aunque el sistema de vocales dobles de Fiero usa zh, el mismo
sonido en otras ortografías puede escribirse como j en el
sistema algonquino o como š (o sh) en el sistema
saulteaux-cree (p. ej., Nanabozho v. Nanabojo).
Para esta mezcla, dependiendo de si el transcriptor usó francés o inglés, el
nombre en anishinaabe puede transcribirse para que se ajuste a los patrones
fonéticos de uno de los dos idiomas nombrados (p. ej. "Winnaboujou" y
"Nanabijou": versión francesa de Winabozho y Nanabizho respectivamente,
o "Nanabush," la versión inglesa de Nanabozh).
Cuentos
Nanabozho
es uno de los cuatro hijos de lo que algunos historiadores y expertos en
religiones han interpretado como espíritus de las direcciones.
Tiene
madre humana y su padre es E-bangishimog ("En el oeste"), un padre
espíritu.
Nanabozho
aparece más a menudo en forma de conejo y se caracteriza por ser un trickster (embaucador).
En su forma de conejo, se le llama Mishaabooz ("Gran conejo" o "Liebre")
o Gitchii-waabooz ("Gran
conejo").
Fue enviado a la Tierra por Gitche Manitou para que enseñara a
los ojibwa. Una de sus primeras tareas fue la de darle nombre a todas las
plantas y animales.
El poema
épico de Henry
Wadsworth Longfellow, La canción de Hiawatha, es un recuento externo de
varias de las historias de Nanabozho basadas en una investigación realizada por
Henry Rowe Schoolcraft.
NÁNÁ BURÚKÚ
Es la diosa de las aguas dulces (arroyos, lagunas, ríos...), de la tranquilidad y la venganza dentro de las cultura yoruba
Gran abuela de la tradición y principio de la
vida, la maternidad y la sustentación maternal
NANAHUATZIN
Nanahuatzin o Nanáhuatl (en náhuatl: nanahuatl, ‘bubosito’‘nanahuatl, bubas, bubones; tzintli, diminutivo) considerado
el dios de la abnegación, del coraje, de la valentía, el autosacrificio
y la luz en la mitología azteca.
Se autosacrificó en la hoguera
realizada por los dioses en la asamblea en Teotihuacán para convertirse en el Quinto Sol.
En un mito mexica registrado en el siglo XVI por fray Bernardino
de Sahagún, se dice
que veintiséis años después de la creación de la Tierra y tras haber quedado la tierra bajo las tinieblas por la destrucción de los anteriores cuartos soles. Después la creación y la destrucción de los 4 Soles, la Tierra, Tlaltípac, estaba hundida por las tinieblas, así que los dioses se volvieron a juntar en Teotihuacán para crear un Nuevo Sol.
En el año 13-Ácatl en Teotihuacán, una asamblea de dioses se llevó a cabo ordenando
ayunos y sacrificios, y se preguntaron quién se haría cargo de iluminar el
mundo.
Un dios rico, llamado Tecuciztécatl, se
ofreció para alumbrar la superficie de la Tierra. Nuevamente los dioses se
preguntaron sobre quién sería el otro candidato para iluminar el mundo, pero
nadie se ofreció. Finalmente, observaron a un dios que no hablaba, sólo
escuchaba. Su cuerpo estaba cubierto de llagas y tumores y le dijeron: “Sé tú
el que ilumines, bubosito”, el dios llamado Nanahuatzin aceptó la tarea.
Durante cuatro días ambos hicieron penitencia por 13 días para purificarse en cuerpo y espíritu, y realizaron sacrificios
sobre los dos promontorios de las pirámides del Sol y de la Luna. Todo lo que Tecuciztécatl ofrecía era precioso. En lugar de ramas y bolas de
heno, él ofreció preciosas plumas de quetzal y bolas de filamento de oro para
encajar en ellas las espinas de autosacrificio. Ofreció espinas hechas de
piedras preciosas en lugar de espinas de maguey. Estas no estaban cubiertas con
su sangre, como era la tradición, sino que eran espinas de coral rojo. Mientras que Nanahuatzin ofreció cañas verdes, bolas
de heno y espinas de maguey cubiertas con su propia sangre.
Cuatro días se mantuvo el fuego y a medianoche del último día programado
para la creación del nuevo Sol, los dioses se reunieron alrededor de una gran
hoguera preparada para la próxima cremación de los dos dioses; la finalidad era
transformarse en estrellas brillantes. Los dioses pidieron a Tecuciztécatl arrojarse primero. Cuatro veces Tecuciztécatl intentó lanzarse a la hoguera y cuatro veces se
arrepintió. Entonces, como no era permitido realizar un quinto intento, los
dioses le dijeron a Nanahuatzin que lo intentara, él inmediatamente cerró sus
ojos, se arrojó al fuego y comenzó a quemarse. Tecuciztécatl al ver la valentía
de su compañero, se arrojó también.
Después de que ambos fueron consumidos por las llamas, los dioses se
sentaron bajo el cielo enrojecido y esperaron el nacimiento del Sol. Los dioses
no sabían en qué dirección saldría, sólo Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, Xipe Tótec, predijeron que Nanahuatzin convertido en Sol
nacería por el oriente. Así fue, radiante y resplandeciente apareció en el
oriente un imponente Sol que más tarde sería conocido como Tonatiuh, el
dios del nuevo Sol, al que todos los dioses, al verlo, aclamaron. Por detrás salió
Tecuciztécatl como la Luna, igual de brillante que el Sol; tanto que los dioses
se preguntaron si sería conveniente para ellos tener dos astros que alumbraran
con esa intensidad al mismo tiempo.
Acordaron que el brillo de la Luna fuera disminuido,
así que uno de ellos lanzó un conejo a Tecuciztécatl, atenuando su luz y
dejando una mancha oscura en su cara, tal como la conocemos hasta el día de
hoy.
A partir del sacrificio de todos los dioses, los nuevos hombres quedarían
para siempre en deuda con ellos, por lo que deberían presentar sangre propia y
ajena en ofrendas. Es por eso que los humanos, siguiendo el ejemplo de los
dioses, tienen que sacrificarse a sí mismos. Esta necesidad de presentar sangre
dio origen a distintas guerras, que tienen como propósito obtener víctimas de
sacrificio para el Sol.
Otra leyenda dice: que conscientes de la necesidad del movimiento de
ambos astros, los dioses decidieron sacrificarse. El dios del aire fue el
elegido para llevar a cabo este sacrificio. Xólotl era el único que se rehusaba
a morir, cuando llegó su turno corrió a esconderse en el maíz, transformándose
en el maíz que tiene dos cañas, pero fue descubierto. Nuevamente corrió a
esconderse, ahora hacía los magueyes y se transformó en maguey de dos cuerpos,
por segunda ocasión lo descubrieron. Finalmente, se metió al agua y se
transformó en pez, bajo esta forma lo atraparon y fue sacrificado. A pesar del
sacrificio de los dioses, el Sol no se movió. Fue entonces que Ehécatl, dios
del viento, quien sopló fuertemente y logró el movimiento del Sol. La Luna
permaneció inmóvil hasta que el astro rey se ocultó por el poniente; ella
entonces comenzó a hacer el mismo recorrido. Desde de ese día el Sol alumbra el
día y la Luna brilla en la noche.
Obtenido del libro "Los hijos de la primavera: vida y palabras de
los indios" la leyenda de Nanahuatzin dice que los antiguos mexicas creían
que alguna vez la Luna había brillado tanto como el Sol, pero que luego fue
castigada. Ésta es la historia que contaban los viejos sobre el nacimiento del
Sol y la Luna.
Antes de que hubiese día en el mundo, cuando aún era de noche, se
juntarón todos los dioses en Teotihuacan, su ciudad, y se sentaron formando un
círculo.
-¿Quién se encargar de alumbrar al mundo? -preguntaron.
Entonces Tecuciztécatl, que era muy rico y muy bien vestido, se puso de
pie. -Yo tomo el cargo de
alumbrar el muno -dijo.
-¿Quién ser el otro? -preguntaron los dioses.
Pero nadie respondió, nadie quería tomar la carga. Uno a uno fueron
bajando la cabeza hasta que sólo quedó el último, un dios pobre y feo, lleno de
bubas y llagas, que se llamaba Nanahuatzin. -Alumbra tu, bubosito -le
dijeron.
-Así será -respondió
Nanahuatzin mientras bajaban la cabeza, aceptó sus órdenes como un gran honor.
Antes de poder convertirse en soles para alumbrar el mundo, los dos
dioses tenían que hacer regalos y ofrendas. Para ello les construyeron dos
gigantescos templos en forma de pirámide que aún ahora se pueden ver en
Teotihuacan. Cada uno se sentó arriba de su pirámide y estuvo ahí cuatro días,
sin comer ni dormir. Tecuciztécatl ofreció plumas hermosas de color azul y roj,
piedras de oro y espinas rojas de coral de mar. Nanahuatzin no pudo regalar
nada tan hermoso; en vez de plumas ofreció yerbas atadas entre si, ofrendó
pelotas de heno en lugar de pelotas de oro y regaló espinas de maguey pintadas
de rojo con su propia sangre. Mientras los dos dioses hacían penitencia, los
otros prendieron una inmensa fogata en, la cumbre de otro templo.
El suicidio de los dioses provocó el desarrollo de la vida futura del
hombre en esta nueva era. Los actuales mexicanos descienden de los hombres que
habitaron en este Quinto Sol. El dios noble y sabio, Quetzalcóatl, recogió los
huesos de los hombres de las generaciones anteriores, los llevó a Teotihuacán y
los trituró, depositándolos en un barreño. Hirió uno de sus miembros y su
sangre otorgó la vida a los primeros hombres de la nueva edad del Sol. Para
estos hombres, Quetzalcóatl encontró el maíz, que se consideraba un elemento
sagrado.La piedra del Sol o Calendario Azteca, refleja estas cinco edades o
cinco soles y también sirvió a los antiguos mexicanos para los cálculos
astrológicos. Justo en el primer círculo del calendario, se puede observar a
los cinco soles generadores de vida.
NANAYA
Nanaya o Nanaia (sumerio Plantilla: Cuneiforme, DNA.NA.A; también
transcrita como Nanâ, Nanãy o Nanãya;
en griego: Nαναια o Νανα;
arameo: ננױננאױ)
es una diosa que
personificaba la voluptuosidad y sensualidad y fue adorada
por los sumerios y acadios.
Al igual que Inanna, Nanaya parece estar asociada al amor, la lujuria y la sexualidad, aspectos conmemorados en diversas inscripciones e himnos que la evocan.Está atestiguada desde
la época de la tercera dinastía de Ur (finales del II
milenio a. C.. Nanaya fue adorada
particularmente en Uruk, al
lado de su hija, Kanisura y de la gran diosa de la ciudad, Inanna/Ishtar, que a
veces es presentada como su madre, siendo su padre el dios An.
También tenía un santuario en Kish.
Más tarde llegó a estar sincretizada con la diosa babilónica Tasmetu.
Con el
tiempo, Nanaya tendió a perder su individualidad para convertirse en un aspecto
de Inanna/Ishtar, que la asimiló como fue el caso de otras diosas sumerias.
Fue objeto de un culto
importante que llegó a extenderse hasta Siria e Irán.
NANDI, SHALANKAYANA o TANDAVA-TALIKA
Nandi (en sánscritoनन्दी, en tamilநந்தி y en télugu న౦ది) es el toro-musico que transporta a Shivá como su cabalgadura, y el
portero de Shiva y Párvati en la mitología hindú.
Se le tiene por el
mejor de la multitud de los devotos del dios, el alma del hombre que se postra
ante Shiva y siempre está concentrada en él, por lo que su efigie se encuentra en la parte exterior de todos los
templos shivaítas.
Es el jefe de los guardias personales del dios, así como de todos los cuadrúpedos.
Símbolo del ascetismo y la rigidez religiosa, así como el concepto de satsanga («verdadera
compañía») o asociación con seres espiritualmente elevados y que ayudan al
progreso del alma.
Es la más leal de las deidades protectoras.
Como vehículo del dios es una manifestación zoomórfica del mismo.
A Nandî se le considera una personificación del poder que se puede
conseguir dominando la fuerza bruta y controlando la pasión. Es, además, el
padre de la abundancia, el generador que fertiliza a la naturaleza y produce la
prosperidad en los mundos.
Comparte con Shiva muchas características, como la fuerza, la ferocidad y
la potencia sexual.
Fue un regalo hecho a Shiva por su suegro, el dios Daksha.
Es una de las encarnaciones del dios aceptadas por los Shivaítas.
Su forma Vrishabha es el toro del zodíaco indio.
Hijo de Kasyapa y Subhari (vaca de la abundancia, también conocida con el
nombre de Nandini).
Sus cuatro patas simbolizan los principios de satya («verdad»), dharma («rectitud»),
shânti («paz»)
y prema («amor»). Su joroba parece una montaña cubierta de nieve. Sus dos cuernos representan a bhakti («devoción)
y a shraddhâ («fe»). Pero esta forma de trato no la
iniciaron los arios. Nandi, a veces, está representado con un cuerpo de hombre y cabeza de toro.
Su imagen se encuentra siempre en la parte
exterior de los templos shivaítas, como deidad protectora, y su relación con una fertilidad ancestral, lleva a los creyentes a visitar sus imágenes, trayendo ofrendas florales y tocar las patas y los testículos de piedra para obtener la fuerza viril y la protección divina. Sus oraciones también
son para propiciar la fertilidad.
Al igual que Garuda, el gran
águila, vehículo de Visnú, Nandi, a lo largo de los siglos se ha convertido en
un componente cada vez más importante, hasta llegar a entrar en el panteón de
los dioses hindúes por sí mismo. Por eso, existen también varios templos en la
India dedicados exclusivamente a él, como es el caso del Templo
de Nandi, en Jayurajo o el Templo Brihadisvara en Tamil Nadu.
Sivá es el
Nandishvara, el señor de Nandi.
NANHETHYA, NAONHAIYHYA, NANHAITHYA, NAOSIJAITA o
NASIHAITYA
En la mitología persa, es el antagonista de Spandarmad o Spenta Armaiti, que
representa la santa devoción o la piedad bienhechora, a la cual se opone la
desmesura que personifica éste.
El productor de enfermedad y orgullo y quien insuflaba la soberbia en los humanos.
En sus formas más degradadas las esencias pasaron a ser deidades menores,
un claro ejemplo es la asimilación de Spandarmad como “el dador de vida”.
NANNACOS o NÁNACO
En la mitología griega (en griego Ναννακος) fue un rey de Frigia que, vivió en tiempos muy remotos, antes del diluvio de Deucalión.
Había previsto este diluvio y organizó rogativas públicas, acompañadas de lágrimas y lamentaciones, para detener la catástrofe.
Otra leyenda relacionada con este nombre contaba que Nánaco había vivido trescientos años, y un oráculo había vaticinado que, al morir él, todo su pueblo perecería. Por eso, a su muerte sus súbditos se lamentaron ruidosamente. No tardo en producirse el diluvio, y con ello se cumplió el oráculo.
Su leyenda ha dado origen a la expresión proverbial: «lágrimas de Nánaco»
NANNAR,
NANNAK o NANAK
Es el dios de la Luna entre los sumerios.
Los
cananeos le llamaban Yerah y entre los acadios Sin o Suen.
También llamado En-Zu (Señor Sabio), Zu-En (“Señor del saber”). Zu-en recibe a veces el nombre de
Nanna; el primer nombre significa “Señor del conocimiento” y el segundo formado
por en que significa “señor”, que queda reducido a n, y an que significa
“cielo” y seguido de la partícula de genitiva –a, todo esto forma Nanna, que
significa “Señor del cielo”.
El descansa en el Inframundo cada mes donde decreta el destino de los muertos.
Nace
de la violación llevada a cabo por Enlil a Ninlil, su esposa oficial; también se dice era hijo de Mulil (el Bel más antiguo
y el Sol)
También tiene una diosa paredro, es decir una diosa que lo complementa, y
es Ningal (“Gran Dama”) y su unión alumbró a Inanna/Ishtar (el planeta Venus) y Utu/Shamash (el Sol).
El
navega con su canoa por los cielos acompañado de las estrellas y los planetas.
Templo Ekishnugal “Gran casa luz”
en Ur. Una parte del templo, el Egipar, estaba dedicado a Ningal.
Se auto-considera el verdadero heredero del trono celeste, contra el
primogénito Ninurta. Por ello bajo la forma de Anzu roba las ME pero es
derrotado por su hermano mayor y sale al destierro con su mujer e hijos.
Fue
el dios titular de Ur, nombrado rey de esta por An y Enlil; viajó con su barca
a Nippur, parando antes en cinco ciudades, cuando llegó a Nippur, ofreció
regalos a Enlil y le rogó para que bendijera a su ciudad con prosperidad y para
que no fuese inundada.
En
su momento se negó a prestar ayuda a Innana cuando queda atrapada en el
inframundo.
Estableció
a Ur-Nammu como su representante mortal, estableciendo la tercera dinastía de
Ur.
NANSHE, NANSE o NINDARA
Diosa sumeria del agua dulce,
especialmente del agua canalizada y de la justicia.
En el período antiguo de Sumer fue conocida como “Señora de la montaña
pura”.
Se hace cargo de las viudas y los huérfanos.
Es la protectora de la ciudad de Lagash
Es acompañada en funciones en Kur (juzga las almas) por Dazima/Belet-Sheri y Shala.
Como Sirara o Negun es la diosa de la pesca, su dominio eran las criaturas y aguas del Golfo Pérsico. También es Nina o “señora de Sirara”, posiblemente una ciudad todavía desconocida. Ya en época cassita fueron sus sacerdotisas las encargadas de la producción y distribución piscícola.
Una de los ocho dioses nacidos de En-Ki por Nin-Hursag, al retirar el veneno; como hija de En-Ki es interpretadora de los sueños y diosa de las profecías.
Es hermana de Misaba
En su honor se construyó la ciudad con su nombre Nanshe.
NANTOSUELTA o NANTOSVELTA
Es diosa protectora de la Galia, reconocida como diosa del agua, de la caza, de la naturaleza, de los valles, los ríos y de la familia . También de
los muertos.
Su función también pudo ser de intermediaria, ayudando a los espíritus de los difuntos que partían hacia el Inframundo.
Nantosuelta significa río tortuoso.
Su símbolo, el cuervo, sugiere que puede estar relacionada con la diosa irlandesa de la guerra Morrigan.
Entre los Mediomátricos de Alsacia era retratada sosteniendo una casa, simbolizando así su función
beneficiosa para el hogar y los asuntos domésticos.
Se descubrió una imagen de esta
deidad en un un relieve encontrado en Sarrebourg, Francia acompañada de su consorte, el dios de la agricultura Sucellos.
NAPEO, A
En la mitología griega (en griego nape, ‘valle boscoso’), era cualquiera
de las ninfas de los bosques, de los valles de montañas, de las cañadas y las
florestas.
NARA-NARĀIAṆA
En la mitología hindú, dos antiguos richis (o
rishis), encarnación doble
del dios Vishṇú en la
Tierra. Nara y Narāiaṇa eran el quinto avatar del dios.
- नर-नारायण; en letra
devánagari.
- nara-nārāyaṇa en el sistema IAST.
El nombre
Nara Narāiaṇa está formado por dos términos sánscritos: nara
(ser humano, hombre) y Narāiaṇa (descendiente del ser humano, el recorrido del ser humano, el refugio
de los seres humanos). El diccionario de Monier-Williams dice que Nara podría ser el hombre primigenio o espíritu eterno que
penetra todo el universo, siempre asociado con Narāiaṇa, ‘hijo del hombre primigenio’.
Los gemelos eran hijos de Dharma (el hijo del dios Brahmā) y su esposa Murti (hija del prayapati Daksha) o Ajimsá o Ahinsa (no violencia).
Vivían en Badrika realizando intensas austeridades y meditación para el bienestar del mundo. De acuerdo con el Bhagavata purana, «Allí en Badarikashram (Badrinath), Vishṇú, en su encarnación como los sabios Nara y Narāiaṇa, había estado realizando terribles penitencias desde tiempo inmemorial por el bien de todos los seres» (Bhagavata Puraná 3.4.22).
En las imágenes aparecen juntos o separados. Cuando se los retrata separados,
Nara es retratado con dos manos y vistiendo una piel de venado, mientras que
Narāiaṇa se muestra a la derecha del cuadro, con su forma usual como Vishṇú.
En el Mahábharata a veces a Krishṇá y Arjuna se les llama Nara-Narāiaṇa y son considerados encarnaciones parciales, de acuerdo con el Bhágavata
Purana. En una vida previa, los dos
nacieron como los sabios Nara y Narāiaṇa, y realizaron grandes austeridades en el sagrado Badrinath.
Los sabios derrotaron a un demonio
llamado Sajasra Kavacha (‘mil armaduras’).
El Bhagavata Purana cuenta la leyenda del nacimiento de la apsara Urvashi a partir de los
sabios Nara-Narāiaṇa. Una vez, los sabios Nara-Narāiaṇa se encontraban meditando en el sagrado sitio de
Badrinath, en los Himalayas. Sus penitencias y austeridades alarmaron a los dioses, de manera que Indra, el rey de los Devas, envió a
Kāmadeva (dios del amor), Vasanta (el dios
de la primavera) y a las Apsaras (ninfas) para inspirarles pasión y perturbar su meditación. El sabio
Narāiaṇa tomó una flor y la apoyó sobre su entrepierna. Inmediatamente surgió
sobre su regazo una hermosa ninfa cuyos encantos femeninos excedían aquellos de
las ninfas celestiales, que tuvieron que volver al cielo humilladas y
avergonzadas. Narāiaṇa envió esta ninfa a Indra con ellas. Por haber sido creada a partir del
muslo (uru en sánscrito) del sabio, fue llamada Uruashi.
NARUNDI
Una divinidad discutiblemente elamita—, diosa de la justicia y por tanto invocada en las victorias de los reyes sobre sus enemigos, las cuales son por ello justas.
NASH o
NASHU
Dios sumerio
del fuego
Disipador de las tinieblas (Ishum).
Equivalente
a Nusku.
NASU o DRUJ
NASU
En la mitología iraní (‘la inmundicia del cuerpo’, «cadaver») era el demonio de la descomposición.
Dicen que extiende la corrupción por el mundo. Una de las criaturas que formaba parte del séquito de Ahrimán y el peor demonio de todos.
Tan pronto como un alma deja su cuerpo, el baja de la montaña del norte en forma de una mosca multicolor que viene del norte, de donde provenían todos los males, se posesionaba de los cadáveres y por tano los impurificaba.
NATIO
Divinidad romana protectora de las mujeres fecundas.
NATURALEZA o NATURA
Diosa romana de la naturaleza.
Esta diosa preside a todo lo que existe.
Es una personificación grecorromana de la naturaleza que se centra en los aspectos vitales de la naturaleza incorporándola, en la forma de la madre.
Los asirios la adoraban con el nombre de Belo; los fenicios con el nombre de Moloch; los egipcios con el nombre de Ammón y los arcadios con el de Pan.
La palabra "naturaleza" proviene de la
palabra latina "natura",
que significa nacimiento o carácter. En inglés, su primer uso registrado (en el
sentido de la totalidad de los fenómenos del mundo) fue en 1266 AD. "Natura", y la personificación de la
Madre Naturaleza, fue muy popular en la Edad Media.
Algunos de los antiguos filósofos la han mirado como el mismo Dios, y
otros como el alma del mundo, bajo la voluntad de Dios.
Algunos la hacen hija de Júpiter (Zeus), otros su madre, y otros su esposa.
Se la pinta con los rasgos de una mujer
robustísima, que tiene dos órdenes de pechos para significar su fecundidad y el
cuidado que se toma en alimentar a todos los seres existentes.
NAVIA
Navia es un diosa precéltica
de origen indoeuropeo; se la suele considerar una diosa de la fecundidad.
Se discute su origen y pertenencia a algún grupo étnico (cultura campaniforme, cultura de los campos de urnas o cultura de La Tène).
Se han encontrado ofrendas de espadas en su honor en los cauces de los
ríos europeos. Se desconocen más datos de su figura, procedencia, a qué grupo
de dioses pertenecía, tipo de rituales o ciclo de mitos asociado a ella. Su nombre se encuentra por todo el noroeste
de la península ibérica con el nombre de Nauia (al
norte del Miño) o su variante Nabia (en el sur) con una veintena de epígrafes
documentando su culto en un área que incluye a Galaicos, Lusitanos y Astures. Los dedicantes son sobre todo indígenas, como refleja su antroponimia
y como sucede en el resto de las divinidades de la zona.
La interpretación mayoritaria defiende un carácter acuático para Navia (así Blázquez, Coelho, Ferreira da Silva y
otros). Leite de Vasconcelos ya relacionó a esta diosa con los santuarios
acuáticos y con el sánscrito navya, “curso de agua”. Apoyaría esta
interpretación la existencia de hidrónimos modernos como Navia, Naviegu,
Navelgas, Navidiellu, y Nalón (antiguo *Nauilo) repartidos entre Galicia y
Asturias, Navea (afluente del Sil en Orense), o los antiguos Nabalia (Eck
afluente del Rhin), Nauaeus (Río Naver, Escocia) Nauesbia (actual Naseby,
Northants) o Nabarcos (Neber, Gran Bretaña). Blanca García ha explicado la
vinculación de Nabia con los ríos a partir de la concepción céltica del agua
como elemento característico del acceso al más allá: desde esta perspectiva,
Nabia sería una divinidad soberana facilitadora del acceso al allende a través
del agua. Otros (así Prosper ) defienden una relación con el moderno nava
'valle', teniendo en cuenta la ausencia de corrientes acuáticas en algunos
lugares de culto, consideran a Nauia diosa indígena de los valles (*<Nau-ya
'con forma de nave o barco') semejante a la Diana de los latinos. Su vínculo
con las divinidades acuáticas, se explicaría por el hecho de que los valles
pudieran acoger la existencia de un río. En realidad ambas percepciones son
compatibles, pudiendo traducirse Navia como "la barquera", que al
habitar necesariamente en cursos fluviales les habría dado nombre.
NÁYADES
En la mitología griega (en griego antiguo Ναιάδες Naiádes, Ναίδες Naídes o Νάιτιδες Náitides, de ναίω ‘fluir’; en sing. Νηιάς) eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce —fuentes, pozos, manantiales, arroyos, riachuelos, y otras fuentes—,
encarnando la divinidad del curso de agua que habitan.
Los ríos, fuentes y manantiales, se hallaban protegidos por las Náyades.
Había también Náyades en las riberas del mítico río Leteo
Se pensaba que favorecían la poesía, la música,
la fertilidad y el desarrollo.
Aunque las Náyades estaban asociadas con el agua dulce, las Oceánides con el agua salada y las Nereidas específicamente con el mar Mediterráneo, había cierto solapamiento debido a que los griegos pensaban en las aguas del mundo como en un sistema único, que se filtraba desde el mar a profundos espacios cavernosos en el seno de la tierra, desde donde subía ya dulce en filtraciones y manantiales.
Tenían su morada en las
tranquilas aguas de la fuente, manantial o río que las había engendrado. En ocasiones vivían, también, en las cavernas construidas por la erosión
marina e, incluso, habitaban en los frondosos y húmedos bosques regados por la
lluvia y bañados por rápidos torrentes. No hay fuente, río o manantial que no tenga su náyade protectora y, por
lo general, todas compiten en belleza, dulzura y serenidad.
En su
calidad de ninfas, las Náyades estaban consideradas como divinidades menores femeninas, dotadas de gran longevidad
pero mortales: la esencia de una náyade estaba vinculada a su masa de agua en que habitan, al igual que vidas de las Dríadas lo estaban a los árboles. De modo que si era contaminada, o se secaba por falta de lluvias, la náyade también moría.
Las Náyades eran muy hermosas y se mantenían siempre jóvenes, por lo que se las pedía, con frecuencia, consejo y ayuda. De aquí que desarrollaran cualidades y virtudes proféticas y salutíferas o curativas: los enfermos bebían el agua al que estaban asociadas o bien, más raramente, se bañaban en ellas. Era éste el caso de Lerna, donde también se ahogaba ritualmente a animales. Las náyades también podían ser peligrosas. En ocasiones, bañarse en sus aguas se consideraba un sacrilegio y las náyades tomaban represalias contra el ofensor. Verlas también podía ser motivo de castigo, lo que normalmente acarreaba como castigo la locura del infortunado testigo.
Eran amantes de la danza y de la música; su canto tenían la propiedad de apaciguar la encocorada realidad en la que se veían inmersos los mortales.
Frecuentemente las encontramos unidas a dioses o Sátiros, dan origen de
genealogías como la de Icario, Erictonio o Tiestes.
Aunque Walter Burkert señala que
«cuando en la Ilíada (xx.4-9)Zeus llama a los dioses a asamblea en el Monte Olimpo, no son sólo los famosos olímpicos quienes acuden, sino también todas las Ninfas y
todos los Ríos; sólo Océano queda en su puesto» (Burkert 1985), los oyentes
griegos reconocían esta imposibilidad como una hipérbole del poeta, que proclamaba el poder universal de Zeus
sobre el mundo natural antiguos: «la adoración de estas deidades», confirma
Burkert, «está limitada sólo por el hecho de que están inseparablemente
identificadas con una localidad específica».
Su genealogía cambia según el
mitógrafo y la leyenda consultada: Homero las llama «hijas de Zeus», pero en otras
partes se afirman que eran hijas de Océano. Es más común considerarlas hijas del dios-río a la que sus aguas se unen.
Los tipos de Náyades eran:
- Creneas o Crénides: asociadas con fuentes o pozos. El número de Creneas es indefinido, pero se incluyen
a: Aganipe, Apias, Mirtoesa (una de las nodrizas del
infante Zeus, habitaba es un pozo en Arcadia); las Sithnides (un grupo
de ninfas asociadas con una fuente en Megara)
- Heleades
- Limnades o Limnátides: vivían en lagos, estanques y ciénagas. El numero de Limnátides es variado, entre ellas destacan: Astakides (ninfa de los Astakos en Bitinia); Bolbe (ninfa de un lago de Tesalia del mismo nombre, clasificada como una oceánide debido a
su parentesco como hija de Océano y Tetis); Tritonis ( ninfa del lago homónimo de agua salada en Libia, madre de Nasamon y Caphaurus por Amphitemis y, de acuerdo a una versión arcaica del
mito, también de Atenea con Poseidón)
- Pegeas: vivían en las cataratas y manantiales. Entre las Pegeas se incluyen: Albunea, Cassotis
- Potamides: viven en los ríos y arroyos. Como divinidades locales, a veces eran denominadas en función del río
donde habitaban como Acheloides, Anigrides, Ismenides, Amniisiades o
Pactolides.
Eran a menudo el objeto de cultos locales arcaicos, adoradas como esenciales para la fertilidad y la vida humana: todos acudían a ellas en demanda de ayuda para que calmaran su angustia e inquietud interiores.
En la antigua Grecia, los sacerdotes hacían
rituales y sacrificios junto a algunas fuentes en las que se decía que había
una náyade, para que ésta fuese propicia para la lluvia, o las buenas cosechas,
o para cualquier otra cuestión que pudiese afectar a la prosperidad de un
pueblo, o de una persona. Se creía que tenían naturaleza profética, y se
manifestaban en las ondas del agua después de invocarlas. Lo que ellas
contestaban a quien las invocaba, dependía de la interpretación que se hiciese
de esas ondas que se formaban en la superficie del agua.
Se les inmolaban animales, cabras y corderos, y productos
y frutos de la tierra, como miel, leche, vino, aceite y flores.
Los jóvenes que
alcanzaban la mayoría de edad dedicaban sus mechones infantiles a la náyade del
manantial local.
Hilas, un tripulante del Argo, fue raptado por náyades fascinadas por su belleza.
Las náyades eran también conocidas por sus celos. Teócrito contaba la historia de los celos de una náyade en la
que un pastor, Dafnis, era el amante de Nomia, a quien fue
infiel en varias ocasiones hasta que ésta en venganza lo cegó para siempre.
En
el origen de muchas genealogías, como las de Icario, Erictonio o Tiestes, aparece una náyade.
Cuando se creía que un rey
mítico había desposado una náyade y fundado una ciudad, Robert Graves ofrece una lectura sociopolítica: los recién llegados helenos
justificaban su presencia tomando como esposa a la náyade de la fuente, como en
la historia anterior al mito de Aristeo en la que Hipseo, un rey de los lapitas, se casó con la ninfa Clidanope, con quien tuvo
a Cirene.
Aristeo tuvo una experiencia más allá de lo común con las Náyades: cuando sus abejas murieron en Tesalia, fue a consultarlas. Su tía Aretusa le invitó a
pasar bajo la superficie del agua, donde fue lavado en un manantial perpetuo y
recibió consejo. Un mortal pero relacionado se había ahogado, siendo enviado
como mensajero de esta forma para lograr consejo y favores de las náyades para
su pueblo.
NAZI
Diosa sumeria protectora de la fertilidad y el alumbramiento.
NBU
Personificación de Mercurio en la mitología mandea.
NEBIDY
Demonio de las tinieblas que desencadenaba tempestades; también es visto como una personificación de la muerte como “ladrona”, que roba la vida a las personas.
NEBIRU
En la mitología mesopotámica (“El que pasa o el que atraviesa [a la
constelación de Capricornio]”) es la personificación del planeta Júpiter.
También es el acadio Shulpaea o “Señor de la mesa”.
Esposo de Gashan Mah o Dingir Mah (Nintu) y padres de catorce hijos, entre
ellos Lil, Engime y Enlil en algunos mitos.
NECESIDAD
o NECESSITAS
Personificación divina y alegoría poética de la Necesidad.
NECHTAN
Dios
celta del agua y para quien la fuente sagrada, era una fuente de conocimientos.
NECIS
Necis es el
nombre que tomó el dios Marte en la mitología
íbera. Los
antiguos íberos adoraron
con este nombre al dios romano, considerándolo como un poder de
destrucción.
NÉFELES o NEPHELAI
En la mitología griega (en griego Νεφέλαι Nefélai,
‘nubes’) eran las ninfas de las nubes y la lluvia.
Eran ninfas oceánides, esto es, nacidas de Océano y de Tetis. Sin embargo Aristófanes, en su obra Las nubes, afirmaba que
eran hijas de Éter.
Las Néfeles ascendían desde el Océano, su padre, llevando hasta los
cielos en unos cántaros las aguas de este inmenso río que circunvalaba toda la Tierra. Desde allí las
arrojaban, dando vida a la naturaleza y alimentando las corrientes de sus
hermanos, los Ríos.
Se las representaba, al igual que a sus hermanas las Náyades, como hermosas
jóvenes que vertían el agua de sus cántaros desde el cielo.
Seis de ellas formaban parte del cortejo de Artemisa. Sus nombres,
según Las metamorfosis (III.168-172) de Ovidio eran Crócale (Κροκάλη ‘orilla del mar’), Néfele, Híale (Ὑάλη, ‘cristal’), Ránide (Ῥανίς, ‘gota [de lluvia]’), Psécade (Ψεκάς, ‘lluvia’) y Fíale (Φιάλη, ‘cuenco [de agua]’).
NÉFELE
En la mitología griega Néfele (en griego Νεφέλη ‘nube’,
de νέφος néfos; en latín Nebula) era la diosa de las nubes.
Se casó con Atamante, rey de Tebas, quien la repudió con el pretexto de que padecía de locura,
para luego contraer matrimonio con Ino, la hija de Cadmo.
Madre de Frixo, Hele y Macisto
Frixo, junto su gemela Hele, eran odiados por su madrastra, Ino, quien urdió
una malvada trama para librarse de ellos, tostando todas las semillas de las
ciudades para que no crecieran. Los granjeros, temerosos de la hambruna,
pidieron ayuda a un oráculo cercano. Ino sobornó a los hombres enviados al oráculo para que mintieran
y le dijeran a los demás que éste exigía el sacrificio de Frixo. Sin embargo,
antes de que éste fuera sacrificado, él y Hele fueron rescatados por un carnero volador de vellón de oro enviado por Néfele, su madre natural. Hele se cayó del carnero
en el Helesponto (bautizado así en su honor, pues significa ‘Mar de Hele’) y se ahogó,
pero Frixo resistió todo el camino hasta la Cólquida, donde el rey Eetes le acogió y le trató amablemente, dándole a su hija, Calcíope, en matrimonio.
Como agradecimiento, Frixo dio al rey el vellocino de oro del carnero, que Eetes colgó de un árbol y que tiempo después conquistaron Jasón y los argonautas.
NEFERTUM o NEFERTEM
Dios primordial de la mitología egipcia. Aunque
inicialmente no puede ser considerado un demiurgo: era dios de la fertilidad y la vegetación, y el protector de la segunda hora del día. También era considerado "Señor de los Perfumes" y como tal aparece en los Textos de las Pirámides (sec. 266), y en el Libro de los Muertos como "la flor de loto que está en la nariz de Ra".
Simboliza "el loto cósmico": el gran loto
que surgió del líquido primordial. El loto cósmico representa - entre otras
cosas importantes - los cuatro elementos primordiales del mundo: la raíz en la
tierra, el tallo en el agua, las hojas del aire y el cáliz (o Sol), que es el
fuego.
- Nombre
Egipcio: Nefertum.
- Nombre
Griego: Iftimis
- Deidad Griega: Prometeo
Su nombre significaba simplemente "El Loto", aunque para otros
sería "Perfección Absoluta", "La Perfección de Atum" o "Atum el bello"
Según los mitos
heracleopolitanos y hermopolitanos, fue relacionado con Atum o Ra el Joven, y en ambos casos salió del loto emergido de
las aguas del Nun (Mar Primigenio), y simboliza el nacimiento del Sol; en Hermópolis Magna, en otra versión de su
cosmogonía, era el Sol que nacía de un loto y representaba la energía que da
vida a todo lo que crece y se desarrolla, pero también era el fuego que
destruía.
Horhekenu o Hor Hekenu, una
forma de Horus, fue identificado con Nefertum,
en Menfis y Bubastis.
A pesar de que se le asocia generalmente a la teología de Menfis, donde era, desde el Imperio Nuevo, el hijo de Ptah y Sejmet, con quienes formaba tríada, aunque, con frecuencia, su lugar era ocupado por Imhotep, también recibió culto en Hermópolis Magna. En Buto es el hijo de Uadyet y Ra.
Su emblema era el loto azul, ya que estaba asociado originariamente a Atum niño.
Fue representado como un hombre coronado con una flor de loto azul y dos altas plumas; o también con cabeza de león, como hijo de Sejmet, y tocado compuesto de una flor de loto, dos plumas y dos collares menat como símbolo de placer y fertilidad; o montado sobre un león. A veces lleva un sable curvo, como el responsable de vigilar y guardar de las fronteras del este de Egipto. En ocasiones es representado como un niño sobre una flor de loto.
Se le rindió culto primero
en Menfis y luego se extendió a todo Egipto.
NEFTIS o
NEFTHIS
D. egipcia íntimamente asociada a Isis y representa lo opuesto a esta, en realidad, es sólo "el otro YO de Isis", su espejo: las dos unidas, simbolizan las dos caras de la Luna; Isis es la luminosa y visible, Neftis es la oscura e invisible para el hombre. Según Plutarco, mientras que Isis representa los que está sobre la tierra, es decir, el mundo material, ella representa todo lo que está bajo tierra (desintegración, germinación); ambas asistían a los difuntos, cuidaban de su bienestar y propician su viaje a la Duat mediante cánticos.
Es una diosa oscura, misteriosa y representante de la oscuridad, la parte invisible, el abismo, la gran profundidad, la muerte y la vida después de ésta; para otros autores la diosa representa el día que muere.
Cuando era llamada "Señora de Occidente" se convertía en reina de la noche y los muertos por lo que a veces era confundida con la diosa Nofret.
Neftis está encargada del bien de los muertos. Por ello, las almas protegidas por esta diosa son las únicas que podrán resucitar y ser inmortales.
Esta asociada a los rituales de la muerte y también al tejido, especialmente de las telas que se utilizaban para la momificación y la capacidad de hacer nudos mágicos, asimilándola a Isis en su calidad de maga.
Además Neftis es famosa
por ser la protectora del cielo o casa de Horus
Era improductiva, pero no infecunda, es decir, es emblema del borde del desierto, estéril casi siempre, pero fecundo cuando le alcanza el agua del Nilo en las crecidas.
Pers. la tierra sin cultivo.
Diosa de las tierras áridas.
Se la representaba junto a los muertos como garante de su resurrección.
Personificaba al éter y al
espacio celeste
Representaba el viento del este.
Al principio de la creación del mundo junto a su esposo Set, sembraba caos y destrucción, al contrario que su hermana Isis, y su esposo Osiris, que civilizaron al mundo e inculcaban la paz y el amor. Se le atribuían poderes mágicos.
Se creía que habitaba en las tierras
hostiles, como los desiertos, donde guiaba a los viajeros. Protege también
al Sol naciente de la malvada serpiente Apofis.
El significado de su nombre es "Señora del Castillo" o " Señora de la Mansión".
- Nombre
Egipcio: Nebhat
- Nombre
Griego: Neftis
También fue llamada Benramerit, Jerseket, y Menjet en Menfis. Plutarco llama a Neftis Teleuté y la identifica con Niqué (la Victoria) y
con Afrodita.
Fue asimilada a las diosas Seshat y Anukis. Era la segunda hija de Geb y Nut (quienes son los dioses creadores del mundo), hermana de Horus el anciano, de Osiris,
de Isis y del perverso Set -de quien también era esposa, pero no tenía hijos
suyos-.
En algunas versiones de los
mitos estaba casada con su hermano Seth, con el cual forma
parte de la Gran Eneada.
De la unión ilegítima de Neftis con Osiris nació Anubis. Según Plutarco (De Idise), fue
tan grande el terror que experimentó la diosa al saber que su marido había
descubierto el engaño amoroso que parió antes de tiempo un hijo “que tuvo
después junto a ella la misma función que los perros tienen entre los hombres”.
Tal vez pro esto se representa a Anubis con la cabeza de perro selvático (o chacal).
El dios Sobek era llamado su hijo.Se la representaba como una mujer
muy bella, de piel morena (piel amarilla o verde claro) y con cabello largo y plateado. Sus ojos pueden
cambiar de color de acuerdo a la conveniencia de la diosa. Su ropa consiste en
vendas blanca con formas de pirámides. Al mismo tiempo, cuenta con dos cuernos en la cabeza
y algunas veces con el jeroglífico de su nombre a modo de
corona, Neb-Hut, una cesta y
una casa. También tiene
sobre la cabeza la imagen de una tumba o casa de los muertos. A veces se la representaba con cuernos y
disco solar, como señora del cielo soleado. Otras veces como una vaca (atributo de las divinidades celestiales) con una corona roja (la del Bajo Egipto) y a veces dando el pecho a los cocodrilos. Otras se representa en forma de Milano.
Tuvo muchas otras formas, pues era una de las
dos Maat, una de las dos Merit y una de las dos plumas del tocado de Ra.
Las vendas que envolvían el cuerpo del difunto representaban los mechones de su cabello.
Se la veneraba en Dióspolis Parva. También en Komir, junto a Anukis, y en Sepermeru,, la capital del imperio egipcio del siglo XIX. En dicho templo se le adoraba junto con su esposo y hermano Seth. En Menfis, en la forma de Menjet. Formó parte del culto del dios Min.
Según una versión del
mito osiríaco, Neftis embriago e hizo que la poseyera su hermano Osiris provocando los celos de su marido y ocasionando la guerra entre los dos hermanos que terminó con la muerte
de Osiris. Arrepentida, Neftis consoló a Isis, esposa del difunto y la ayudó en
la búsqueda del cadáver de Osiris que Seth había despedazado y dispersado. Una de las tareas más importantes que Neftis realizó según la mitología egipcia fue ayudar en el proceso de embalsamamiento del dios. También tuvo que guardar
los pulmones de éste y lograr que volviera a la vida. La
mitología egipcia señala que el embalsamiento de Osiris fue el primero en la
historia de Egipto. A partir de este evento se acostumbró a momificar los
cuerpos para evitar eso deterioro y por eso se ponía a ambas diosas una a la cabeza (Neftis con las alas desplegadas junto a la cabeza del difunto) y otra a los pies de los sarcófagos. También, se acostumbra a realizar cantos
sagrados mientras los cuerpos se momifican, pues se dice que las diosas gemelas
entonaron diversos cantos y que gracias a ellos Osiris revivió. Por esto se considera
a Neftis una divinidad funeraria y como tal se la representa en los sarcófagos
y sobre los papiros fúnebres.
En el Papiro de Ani, Neftis dijo a Osiris Ani, cuya palabra es la verdad:
«Te rodeo para protegerte, oh, hermano Osiris. He venido para hacer de protector tuyo. Mi fuerza estará junto a ti, mi fuerza te acompañará, para siempre. Ra ha escuchado tu clamor y los dioses han hecho que tu palabra sea verdad. Te has alzado. Tu palabra es verdad respecto a lo que has sufrido. Ptah derrocó a tus enemigos y tú, a Horus, hijo de Hathor»
NEHALENNIA
En la mitología germana, Nehalennia es el nombre que
recibe una diosa, a quien los pueblos septentrionales e la Europa invocaban para lograr una feliz navegación.
Era símbolo aun tiempo
de las aguas de riego, de la tierra por él fertilizada y de la
bienhechora luz de la blanca luna.
Conocida por
las estatuas e inscripciones que se han hallado en las bocas del Rin, en la isla de Walcheren y en Deutz.
De esta diosa se conocen más de 160 altares votivos, que fueron
descubiertos todos en la provincia holandesa de Zelanda. (Dos altares
fueron descubiertos en Colonia, la capital de
la Germania el Inferior.) Todos ellos pueden ser datados entre los siglos I y II. La mayor parte
de los restos de las esculturas muestran la figura de una joven, que se sienta
sobre un trono en un ábside o está de pie,
con una cesta llena de manzanas en su regazo, o bien con una cesta a cada lado.
Casi siempre, hay un perro lobo a su lado.
En algunos casos, la cesta con frutas es substituida por algo que se parece a
panes; en otros casos, podemos verla de pie, en la proa de un barco,
como "patrona de los marineros".
NEHEH
Dios egipcio protector de la casa, la felicidad y de la vida prolongada.
NEIKEA
En la mitología griega, eran unos daimones o espíritus que personificaban las disputas, las riñas, las
peleas y los agravios.
Se contaban entre la gran cantidad de malvados espíritus hijos e hijas de
Eris, engendrados por ella misma, aunque Higinio afirmaba que
eran hijos de Éter y Gea.
Por su naturaleza, se les consideraban los opuestos a Filotes.
NEIT, NOUT, NEPTE, NUR, NEITHES o NEBHAT
Antigua diosa de la guerra y de la caza; de la sabiduría e inventora en la mitología egipcia.
Como diosa de la sabiduría, se decía que las otras deidades venían a ella para que les ayudara a resolver sus disputas. Los griegos la comparaban con Atenea, porque ambas
representaban el espíritu de la sagacidad de la ciencia.
pers. de la inteligencia suprema
Protegía a la mujer y de las artes domesticas
En cuanto a su faceta de diosa creadora asexuada, Neit es la hacedora de todos los seres nacidos gracias a su palabra; ella los definía, los pronunciaba, y éstos, mágicamente, venían a la vida. Se decía que Neit había estado en la creación del
mundo, y algunos incluso la llamaban la madre del universo, de todo lo que se extiende en la faz de la tierra o en los cielos, especialmente de Ra (el dios del Sol que creo todo lo demás), concebido por ella a pesar de ser virgen; también se le acredita a
veces ser la madre de Sobek, el dios-cocodrilo. Por lo tanto, muchos la
adoraban como creadora del nacimiento. Para la creación no necesita ningún elemento masculino
En su aspecto funerario es la diosa protectora de los muertos, y como inventora del tejido Neit es la que ofrece las vendas como el sudario para que el cuerpo del difunto sea enterrado correctamente.
Neith se
aproxima a la tríada Isis-Osiris-Horus, y después se fusionó con Isis. Por ello
fue una diosa funeraria con misión de velar por los despojos mortuorios y
restaurar las almas a las que ofrecía pan y agua tras su viaje desde el mundo
de los vivos.
Desde el
Reino Antiguo fue la protectora de Osiris, de Ra y del rey, defendiéndolos con
su arco contra los enemigos de la noche y los genios de los malos sueños, a los
que adormecía con sus flechas. Por ello, y como vigilante de los sueños, es
frecuente encontrarla representada en las cabeceras de las camas.
Neit
vigila y cuida los vasos canopos junto a Isis, Selkis, y Neftis, asociada al
dios Duamutef.
Conectada con la medicina, su templo en Sais tuvo una gran
resonancia.
En el Reino Nuevo se convirtió en la patrona de los tejedores, y en esta función se confunde con Tayt.
- Nombre egipcio: Net.
- Nombre griego: Neit.
- Deidad griega: Atenea.
Neit teje los primeros hilos del cosmos, cada
movimiento de su arco telar despierta estrellas que nacen desde el silencio
primordial. Cuando criaturas antiguas amenazan el equilibrio, Neit dispara
flechas de luz, sus proyectiles atraviesan la sombra y restauran el orden
eterno.Neit forja armaduras
invisibles para los héroes, quien lleva su protección camina con la fuerza del
desierto y el brillo de mil amaneceres.
Neit observa el horizonte
del tiempo teje futuros corta destinos si deja solo aquello que mantiene vivo o
el orden del universo; mientras exista un solo hilo en el cosmos Neit
permanecerá cazadora, creadora y tejedora; guardiana del equilibrio eterno.
Surgió del Nun para crear a dioses y hombres, y al escupir en aquel abismo acuoso, de su saliva nació Apep, la serpiente del caos.
Esposa de Seth y madre de Sobek en el Imperio Antiguo
En otra región era la segunda compañera de Jnum o Khnum.
Mujer con la corona Roja del Bajo Egipto, con arco y dos flechas, o una lechuza y una lanza
o una lanzadera de tejedora. También fue representada como vaca, con cabeza de leona, y a veces dando de mamar a un cocodrilo.
Bajo la
apariencia de pez Lates, fue venerada en Oxirrinco y en Esna. Éste es el punto
de unión con el mito osiríaco; se creía que el pez había nacido de las heridas
de Osiris (al estar en contacto con el agua) producidas cuando su hermano Seth
le asesinó y lanzó sus restos mortales al Nilo. Según la teología local, la
tumba de Osiris estaba situada precisamente en el templo de Neit en Sais, ya
que ella era la guardiana del mismo.
En forma
de escarabajo, aparece con cierta frecuencia en los objetos predinásticos y en
el Reino Antiguo; en forma de abeja, tiene conexión con el Bajo Egipto y con
uno de los cinco nombres del monarca. De hecho, en la ciudad de Sais existía un
templo encomendado a la diosa que llevaba el nombre de «La Casa de la Abeja».
Sus atributos
eran el arco, las flechas y el escudo, en su función más antigua.
Su emblema era la oveja
Fue venerada en Sais, donde los sacerdotes de Neit
eran médicos obstetras y tenia un templo magnifico sobre cuya puerta estaba esta inscripción: Soy lo que actualmente está, y lo que ha estado; ninguno ha levantado mi vestido, el fruto producido por mí es el Sol; también en Esna, Tanis, Menfis, Prosópolis y El Fayum.
Se celebraban fiestas en su honor el día 23 del mes
de Tybi y el 11 del mes de Meshir.
En el
templo de Jnum, en Esna, existe un texto donde se relata la creación de manos
de Neit. En él se dice que, aun siendo una deidad femenina, es dos tercios
masculina y un tercio femenina y se la califica de padre de padres y madre de
madres. Aunque la inscripción está datada en el siglo II d.C., sabemos que la
fuente original corresponde a un periodo mucho más temprano, pues su acción
creadora se recoge ya en la dinastía XIX, concretamente sobre el sarcófago de
Merenptah.
Según el mito, la creación se
produjo mediante siete palabras primordiales (o siete flechas) de cuyo fruto
ocurrió lo siguiente:
- Hizo surgir la colina
primordial donde ella se situó (esta 1º colina era a la vez Esna y Sais).
- Creó a Ra-Amón-Jnum.
- Creó a la Ogdóada de
Hermópolis.
- Creó a Thot.
En el enfrentamiento entre Horus y Set, los dioses
escriben a Neith para pedirle consejo y la diosa responde con la amenaza de
provocar el derrumbamiento del cielo si no se aceptan sus recomendaciones.
NEKHEBT, NEJABIT o NEJBET
En la mitología egipcia, diosa protectora, en los nacimientos y las guerras.
Era la protectora del nacimiento de los dioses. También da protección al faraón
durante el nacimiento, la coronación, las fiestas de jubileo y en las batallas.
Nekhebt propiciaba
también los partos
Figuraba en la
titulatura real, como señora representante del Alto Egipto, junto a la diosa Uadyet del Bajo Egipto, denominándolas Nebty "Las Dos Señoras", significando que el
faraón estaba bajo su protección.
Los
griegos la llamaron Ilitía y se le rindió culto en
Nejabh y, luego, en Grecia, en Eileithiápolis.
Era representada en forma de buitre con un
sello entre sus garras y planeando sobre la cabeza de los faraones. A veces se
la representaba como una mujer que llevaba la corona blanca del Alto Egipto.
NELEO
En
la mitología
griega, Neleo (Νηλεύς) o Neles, fundó la ciudad de Pilos,
en Mesenia.
Es un hijo de Poseidón y Tiro; una versión minoritaria dice, en cambio, que Neleo es hijo de Creteo, o bien de Hipocoonte o puede que su madre fuera una tal Polimede.
Siempre aparece descrito como el hermano gemelo de Pelias.
Los
hijos de Neleo llevan el patronímico de
Neléyadas.
Fue criado por una yegua o por una perra.
Su lugar de
enterramiento sólo lo conocía Sísifo.
Mitología
Tiro se
había enamorado del dios-río Enipeo pero
Poseidón, tomando la forma de Enipeo, yació con ella. Tiro dio a luz en secreto
a Neleo y Pelias y los abandonó en un bosque en donde los recogió un yegüero que los educó como hijos suyos.
Cuando crecieron, se enteraron de quien era su madre y mataron a la
madrastra de ella, Sidero, cuando
supieron que su madre había sido maltratada por ella.
A la muerte de Creteo, rey de Yolco y esposo de Tiro, los gemelos arrebataron el trono al legitimo heredero, su hermanastro Esón. Después Neleo fue desterrado por Pelias. La
versión más arcaica nos dice que Pelias y Neleo disputaron entre ellos por el
trono y Zeus les
concedió reinos separados. Así a Neleo fundó un país encantador, Pilos. La
versión más común, no obstante, dice que tras el enfrentamiento con su hermano
Pelias, Neleo fue expulsado y se dirigió a Mesenia. En la ciudad de Arene fue
bien recibido por su primo Afareo, que
reinaba allí y le cedió tierras costeras y la ciudad mesenia.Neleo
tomó como esposa a Cloris, una hija de Anfión y niña de las Nióbidas. Tuvo
de ella una hija, la hermosa Pero, y
también doce ilustres hijos: Tauro, Asterio, Pilaón, Deímaco,
Euribio, Epilao, Frasio o Cromio, Eurímenes o Antímenes, Evágoras,
Alástor, Néstor y Periclímeno (a
quien Poseidón concedió el poder de cambiar de forma).
Cuando
creció, la belleza de su hija Pero atrajo a muchos pretendientes y Neleo dijo
que solo la entregaría a quien pudiera traer el ganado de Íficlo (o
de su padre Fílaco en
otras versiones) desde Fílace. Melampo fue
el que consiguió el ganado y entregó a Pero como esposa a su hermano Biante.
Neleo
hizo una afrenta a Heracles, ya que
se había negado a purificarle de haber matado a Ífito.
Entonces Heracles emprendió una expedición de castigo contra Pilos, mató a casi
todos los hijos de Neleo y lo mató a él también. De los doce hijos que tenía
Neleo, sólo se salvó Néstor, por suerte ausente; ya de viejo, sería uno de los caudillos de los griegos sitiadores de Troya.
Según Heródoto,
los Pisistrátidas (Πεισιστρατίδας),
los tiranos que gobernaron Atenas de
561 - 510 a. C., eran originarios de Pilos y pretendían ser descendientes
de Neleo. También cuenta Heródoto que Pisístrato,
el tirano de
Atenas, fue llamado así por su padre Hipócrates, en honor del Pisístrato hijo
de Néstor.
NEMAIN
Diosa, hada o espíritu de la locura y el pánico en la guerra.
Hada o espíritu del frenesí guerrero.
Era una de los Tuatha Dé Danann y era parte de un grupo de deidades del conflicto bélico y de la batalla compuesto por ella, Morrigan, Macha y Babd , que en ocasiones aparecían como mujeres hermosas y en otras como cuervos que graznaban en las batallas, o uno de los tres aspectos de Morrigan.
Su nombre significa “venenosa” o “terrible”
Se le describe corriendo y gritando entre las puntas de las lanzas en medio de la batalla.
Murió junto a su marido Nuada, cuando los miró el ojo de Balor.
NEMAUSO
Dios celta de las
Aguas, venerado también como protector de la ciudad
francesa que hoy se llama Nimes.
NEMCATACOA
o NENCATOA
Dios chibcha de los ensueños, del bosque, de la bebida, de los placeres, de la embriaguez, la música y la danza, venerado por los indios chibchas del Am. del N.
Cuidaba de pintores y artistas, quienes realizaban sus creaciones a través del a ornamentación en los tejidos, la cerámica, la orfebrería y al escritura.
Cabo de Bochica y protector de los tejedores y pintores de mantas. También era protector y auspiciador de la embriaguez y presidia las borracheras.
Protector de los telares
Se representaba mitad hombre,
mitad animal del bosque, generalmente un oso o zorro, cubierto con una manta y
con la cola afuera arrastrandola.
Sus devotos no le hacían ofrecimientos de oro ni de ninguna clase, porque decían que con el licor era suficiente para él. Las
tejedoras lo veneraban, bailando a su alrededor, haciendo girar para marearlo y
lanzándole mantas especialmente bordadas para la ocasión.
NEMED
Es su
nombre irlandés y pertenece a esta mitología. Fue el protagonista de la segunda
invasión post-diluviana que sufrió la isla. Las genealogías que nos han llegado
provienen de fuentes cristianas. Según Nennius era hijo de un tal Agnomen, y
navegó durante un año y medio. Finalmente, tras haber naufragado desembarcó en
Irlanda. Permaneció allí muchos años y luego se volvió a embarcar con los suyos
regresando a España. En este texto, traducen las palabras mitológicas
irlandesas que designaban el país de los muertos, por la palabra España. Según
otras leyendas lo que le sucedió a Nemed y a todos sus descendientes, fue que
murieron, y no que regresaran a ningún sitio (recordar que se tradujo por
"España" el término mitológico que designaba el pais de los muertos.
El libro de las invasiones hacia finales del siglo X afirma que procedía de una
región de Escitia habitada por los griegos. Zarpó con 44 navíos, perdió 43,
permaneció un año y medio en el Mar Caspio, y con el barco que le quedaba,
llegó a Irlanda. En cuanto al padre de Nemed, era un griego de Escitia
descendiente de la raza de Fenius Farsaid, (que era biznieto de Jafet por parte
de Gomer según unos, y de Magog según otros). Tuvo por hijo a Nel, que desposó
a Scota (hija del faraón de Egipto). De esa unión nació Goidel Glas, del que
salió una dinastía real, los scots, que reinó en Escitia. Uno de esos scotos
fue Agnoman (padre de Nemed), que condenado un día al exilio murió en una isla
del Mar Caspio. Durante el reinado de Nemed la tierra siguió cambiando, y
aparecieron en Irlanda varios lagos y llanuras. También bajo su reinado, se
construyeron las primeras fortalezas redondas, llamadas raith en irlandés, que
los reyes de Irlanda habitaron en adelante. Nemed guerreó contra los Fomoré,
los enfrentó en cuatro combates y salió victorioso de todos ellos. Murió víctima de una enfermedad epidémica que
acabó con la vida de otras dos mil personas. Los textos irlandeses sitúan en
esta época la leyenda de la matanza de la torre de Conann. Privados de jefe,
sus descendientes cayeron bajo el yugo de los Fomoré, que estaban encabezados
por dos reyes: Morc hijo de Delé, y Conann hijo de Febar.
NÉMESIS
En
la mitología
griega, Némesis es la diosa de
la justicia retributiva, de la venganza, el equilibrio o balance, la solidaridad y la fortuna.
Vengadora del crimen cometido y juez imparcial de los certámenes.
Vigila la correcta distribución de la felicidad y el derecho y, por
tanto, también se encarga de impartir el justo castigo por los delitos
cometidos y por la soberbia humana.
Vigila el castigo de los culpables en este mundo o los
castigaba con rigor en el otro.
Por lo general representaba la venganza y la ira de los dioses, especialmente hacia los insolentes y orgullosos; por su acción justiciera, da ritmo y equilibra el destino de los seres humanos.
Velaba por el equilibrio
entre penas y alegrías eliminando excesos.
Vigilaba porque la justicia de los dioses se cumpliera con todo detalle entre los mortales. Estos nunca podrían sobrepasarse en sus atribuciones y, si lo hacían, Némesis se encargaría de infligirles severo castigo. Así se garantizaba que los humanos nunca podrían ser como dioses. Némesis acostumbraba castigar a las personas que no obedecían a sus superiores, a los hijos que no obedecían a sus padres, a los ricos que se jactaban de su fortuna y no hacían sacrificios a los dioses ni ayudaban a los pobres; además castigaba faltas como las ofensas hechas por los hijos a sus padres, el perjurio, la traición, la ingratitud, el
orgullo, y sobre todo la desmesura. También se considera que era la diosa que medía la felicidad y la desdicha de los mortales, a quienes solía ocasionar crueles pérdidas cuando habían sido favorecidos en demasía por Tique (la Fortuna). Además tenía potestad incluso sobre el destino
Sus sanciones tienen
usualmente la intención de dejar claro a los mortales que, debido a su
condición humana, no pueden ser excesivamente afortunados ni deben trastocar
con sus actos, ya sean buenos o malos, el equilibrio universal.
Con
este carácter nos la presentan los primeros escritores griegos, y más tarde fue
considerada como las Erinias (Furias), es
decir, como la diosa que castigaba los crímenes y perseguía a los culpables hasta en el otro mundo cuando no había podrido tomarse la satisfacción en este.
También era la diosa protectora de los gladiadores, de las batallas y de
toda clase de carreras.
Mirada por unos como el poder del Sol, su imperio se extendía sobre todo
el globo, y su culto estaba universalmente recibido.
Recibía
los votos y juramentos secretos de su amor y vengaba a los amantes infelices o
desgraciados por el perjurio o la infidelidad de su amante.
Según Hesiquio,
el nombre de Némesis significaba entre los griegos "buena fortuna"; otros la hacen derivar de nemeim, "dividiré", porque
distribuía a los hombres los castigos y las recompensas; otros de nemesan, "indignarse", de la indignación
que le causaban los crímenes de la tierra.
Uno de sus
títulos era el de Adrasteia (‘lo inevitable’) y no hay persona que se libre de sus golpes
Némesis con el sobrenombre de Gran Diosa que le dieron en otras partes como a Cibeles, en un
sentido filosófico era el símbolo de la Providencia y del cuidado que tiene de
todo lo que acontece en el mundo.
Su mismo origen da lugar a reflexiones de diverso signo. En primer lugar,
si aceptamos la versión de Hesíodo, deberemos admitir que es hija de Nix, que la engendró sin auxilio de ningún dios, Pausanias atribuye la paternidad de Némesis a Océano; hija de Dice (la Justicia) en opinión de Amiano Marcelino; de Zeus (Júpiter) en concepto de Euripídes,
Se la representaba como una mujer con rostro severo, vestida de blanco, con alas --para expresar la
celeridad con la que atendía todas sus funciones; para que su carrera sea más rápida y nada pueda impedirla que alcance a aquellos que merecen su rencor o para dar a entender que el castigo viene inmediatamente tras el crimen--, sosteniendo en una mano una lanza o una espada envainada, para significar que en su día castigara al culpable, y en la otra una copa
de licor para alentar y confortar al inocente; a sus pies por lo regular colocaban un compás, una rueda (originalmente «esta rueda es el año solar, como
lo indica la etimología del nombre de su homóloga latina Fortuna, que viene de
Vortumna, la que hace girar el año») y apoyada en un timón, para significar que persigue al culpable tanto por tierra como por mar o aludiendo a que guiaba el Universo. Algunas veces se presenta con corona y otras con la cabeza cubierta con un velo o una cinta
cubriéndole el rostro como símbolo de la impenetrabilidad y la objetividad de la justicia de los
dioses y la igualdad de trato que la ley otorga.
Se la representaba con un dedo en los labios, sugiriendo el silencio para no arriesgar la cólera divina.
Los habitantes de Esmirna ponían al lado de
Némesis un grifo (animal fabuloso) con las alas desplegadas para conducirla por
todos los climas: dicho animal estaba particularmente consagrado a Némesis. Nono
la describe con un carro tirado por cuatro grifos. Junto a Cortona se ha
encontrado una estatua de Némesis, colocada luego en el museo Gaddi, que la
representa sin piernas, descansando sobre un grifo: ella con dos alas
desplegadas, lleva en su cabeza una corona radiada, y a la espalda el peplum: un medallón de Alejandro
Severo, acuñado en Sidón en la Pamfilia, la representa también con un grifo
junto a ella.
Era venerada por los persas, asirios, babilonios, egipcios y etíopes. Orfeo llevó su culto a Grecia e Italia y la colocó entre sus principales divinidades; fue objeto de particular fervor, especialmente en Asia Menor y los principales santuarios de Némesis estaban en Éfeso, Esmima y Samos. En el Ática hubo uno muy célebre en Ramnous, a orillas del mar cerca de
Maratón.
Las fiestas de Némesis en Atenas se
celebraban para evitar la venganza de los muertos, que podían castigar a los
vivos si los ritos en honor de aquéllos habían sido desatendidos.
Hesíodo presenta
a Aidos y
Némesis indignados del espectáculo de la perversidad humana, huyendo de la
Tierra, envueltos en velos blancos; de suerte que, para él, Némesis no es más
que una personificación del sentimiento moral, reprobador de toda violencia y
de todo exceso.
Otras narraciones del mito de Némesis
explican que esta deidad nació de un huevo que Leda había recibido de la diosa
Atenea. No obstante, la tradición más aceptada contempla la leyenda de Némesis
transformándose de continuo para huir del acoso de Zeus quien, sirviéndose de
una de sus artimañas, consiguió yacer con ella. Como en cierta ocasión aquélla
se convirtiera en ganso, hizo lo propio el rey del Olimpo (se transformó en
cisne) y, de tan sutil modo, se consumó la unión de ambos. Un huevo fue el fruto
de semejante acto; unos pastores lo encontraron y se lo entregaron a Leda. De
este huevo nacerían los famosos gemelos Cástor y Pólux, cuyas aventuras han
quedado recogidas en todas las tradiciones mitológicas.
NEREIDAS
En la mitología griega, las Nereidas (en griego antiguo Νηρείδες Nêreídes o Νηρηίδες Nêrêídes, en singular Νηρείς Nêreís o Νηρηίς Nêrêís, de νέειν néein, ‘nadar’) cada una
de las ninfas hijas de Nereo, el anciano sabio que habitaba el mar y lo hacia más apacible, y de la oceánida Doris --su hermana--, nietas de Océano y hermanas del apuesto Nerites. Hesíodo enumera las siguientes:
Adorables y divinas hijas
nacieron en el ponto estéril de Nereo y Doris de hermosos cabellos, hija del
Océano río perfecto: Ploto, Eucrante, Sao, Eudora, Tetis, Galene o Galena, Glauce o Glauca, Cimótoe, Espeo, Toa, la amable Halia, Pasítea, Erató, Eunice de
rosados brazos, la graciosa Mélite, Eulímene, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Nesea, Actea, Protomedea, Doris, Pánope, la hermosa Galatea, la encantadora Hipótoe o Hipótoa, Hipónoe de rosados brazos, Cimódoce que
calma sin esfuerzo el oleaje en el sombrío ponto y las ráfagas de los vientos
huracanados junto con Cimatolege y Anfítrite, Cimo, Éyone, Halimede de bella corona, la risueña Glaucónome, Pontoporea, Leágora, Evágora, Laomedea, Polínoe, Autónoe, Lisianasa, Evarne de encantadora figura y belleza sin tacha, Psámate de gracioso porte, la divina Menipe, Neso, Eupompa o Eupompe, Temisto, Prónoe y Nemertes que tiene la inteligencia de su inmortal padre.
Homero cita en la Ilíada a las siguientes:
Allí
estaban Glauce, Talía, Cimódoce, Nesea, Espeo, Toe, Halia la de los grandes ojos, Cimótoe, Actea, Limnorea, Mélite, Yera, Anfítoe, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Dexámene, Anfínome, Calianira, Doris, Pánope la célebre Galatea, Nemertes, Apseudes, Calianasa, Clímene, Yanira, Yanasa, Mera, Oritía, Amatea la de hermosas
trenzas, y las restantes nereidas que habitan en lo hondo del mar.
Añadiendo inmediatamente después a Tetis:
Y Tetis, dando principio a los lamentos, exclamó:
—Oíd, hermanas Nereidas, para que sepáis cuantas penas sufre mi corazón.
Higino menciona a estas Nereidas:
Glauce, Talía, Cimódoce, Nesea, Espeo, Toe, Cimótoe, Actea, Limnorea, Mélite, Yanira, Anfítoe, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Dexámene, Anfínome, Calianasa, Doris, Pánope, Galatea, Nemertes, Apseudes, Clímene, Yanira, Panopea, Yanasa, Mera, Oritía, Amatea, Drimo, Janta, Ligea, Filodoce, Cídipe, Licoria, Clío, Beroe, Éfira, Opis, Asia, Deyopea, Aretusa, Clímene, Ceneis, Eurídice, Leucótoe.
Son cincuenta según los himnos órficos. Se
observa pues, que Hesíodo ha sido el único que ha indicado el número que
expresan los himnos órficos: algunos autores sin referir los nombres elevan su
número hasta ciento; y efectivamente que pueden exceder de este guarismo, si a
los nombres citados por Hesíodo se agregan los indicados por los autores. Leyendas posteriores elevan su numero a ciento.
Dióse después el nombre de Nereidas á las princesas de las islas y de las
costas, ó que se hicieron famosas por el establecimiento del comercio ó de la
marina. Dióse también el mismo nombre á ciertos peces, á los cuales suponían la
parte superior del cuerpo semejante al de las mujeres.
Son frecuentes en las pinturas de los vasos, los antiguos
monumentos como en las esculturas del monumento de las Nereidas en Jantos, y hasta las medallas van acordes en representar á las Nereidas como jóvenes doncellas con la piel blanca, cabellera de oro entrelazada de perlas, adornada con frutos del mar, tocadas con saccos (especie de redecillas que sostienen el cabello) o coronadas por ramas de coral rojo y engalanadas con joyas
diversas, de rostro bellísimo con ojos negros y pies de plata; normalmente van vestidas con un quitón corto o túnicas largas de seda blanca con bordeados dorados y con un himatio. Van descalzas y portaban por lo común alguna vez una Victoria o bien ramos de coral; en ocasiones una corona que simbolizaba el poder sobre las aguas y sobre las criaturas que se
mueven. Todas tenían en común atributos relacionados con la belleza física y la transparencia de las aguas que habitaban. En algunas piedras grabadas son
representadas como jóvenes hermosas de la cintura para arriba, pero con cuerpo de pez de la cintura para abajo (o el cuerpo cubierto de escamas), aunque esta representación se dejo más tarde a las Sirenas.
Se aparecen a los hombres montadas en delfines, caballos de mar o hipocampos y otros animales marinos; en las pinturas de la época alejandrina están representadas medio desnudas jugando sobre caballos marinos.
En las
pinturas de Herculano se ve una nereida sentada en un tigre marino; su espalda
está desnuda, su seno ligeramente cubierto con una tela agitada por el viento:
vierte un licor de un vaso en una patera que presenta al animal.
Una de las más importantes escultoras del
siglo pasado, la argentina Lola Mora, tuvo uno de sus momentos de mayor
inspiración cuando realizó su magnífica obra, la fuente de “Las Nereidas”,
enorme escultura en mármol de carrara y coral, que representa una impresionante
alegoría sobre estas divinidades, que se encuentra en exhibición en la ciudad
de Buenos Aires.
La propia imagen de
estas deidades, al igual que otras ninfas de los mares, era la representación
de la inconmensurable belleza femenina, su poder seducción y en cierto modo la
encarnación de la mujer ideal e inalcanzable.
Estas divinidades recibieron adoración y altares en muchos lugares de Grecia, especialmente lugares situados en la proximidad del mar (playas y acantilados). Ejerciendo ellas el poder de agitar y calmar las olas, los marineros les ofrecían votos y dirigían preces y plegarias, les sacrificaban alciones (en ocasiones se les inmolaba cabras), y ofrendaban leche, aceite, miel y dulces, cuando se intentaba iniciar un viaje largo y
peligroso, para predisponerlas favorablemente con un viaje tranquilo y prospero.
Se les rendía culto en Tesalia y en Laconia.
En general aparecen como espectadoras y no actúan, por ejemplo de las
tropelías de Circe, del rapto de Europa... pero a veces intervienen activamente en conjunto, así lo hacen con los Argonautas, frente a la amenaza de Escila, Caribdis y las
Rocas errantes, tomando en vilo su barco y correteando con él como chiquillas
que jugaran a la pelota en una playa, cuando le informan a Heracles de donde podía encontrar a Nereo, o
cuando
Casiopea esposa de Cefeo, tuvo el atrevimiento y su hija Andrómeda de querer
ser más hermosa que las Nereidas, éstas vengativas comprometieron a Poseidón para que devastara los estados de Cefeo mandando un monstruo marino Glaucetes ("el cetaceo azul") al que era
preciso exponer a Andrómeda. Pero hay ocasiones en las que aparecen como una individualidad, como en
el caso de Tetis, de Anfítrite o de Galatea.
Plinio dice que en tiempo de Tiberio se dejó ver en las riveras del mar una nereida tal como los poetas nos las describen.
Están, por supuesto,
en la poesía griega donde se cuenta todo lo dicho, desde Homero en la Ilíada se las ve llevar las armas de Aquiles fabricadas por Hefesto (Vulcano) y todas acompañan a Tetis su hermana para consolar a Aquiles de la muerte de su amigo Patroclo: en la Odisea lloran la muerte de Aquiles, hasta Apolonio de Rodas; y en la latina, cuando
elabora las mismas leyendas, como en los versos de Virgilio u Ovidio, o cuando, como en Propercio, las hace
convierte en decorado y claqué de sus propias victorias navales.
Shakespeare recuerda
cómo se disfrazaban de Nereidas las damas de Cleopatra, y E. A. Poe hace
intervenir en su Al Araaf a una inquietante Nesace.
Camões hace intervenir en su poema a las Nereidas en
general, y nominalmente a Anfitrite (que llama también Salacia, a Doto, Galatea
o Nerine, Nise, Oritía y Panopea, y sobre todo a Tetis; además añade una
llamada Efira y quizás tenga también por Nereida, aunque no lo diga a la 20 e
innominada esposa de Neptuno. Su intervención puede resumirse en 3 capítulos:
1º.En la acción del poema:
a) Intervienen ya en el canal de Mozambique, cuando
las naves reemprenden su camino tras las escaramuzas, aunque sólo sea como
escolta a través de las olas de Anfitrite; y luego con salvadora eficacia en la
barra de Mombasa, a petición de Afrodita (Venus), que las arenga a lomos de un
tritón enamorado: allí se dan maña todas, y nominalmente Nise, la nerine
Galatea y Doto, con toda su cerúlea compañía (que deben de ser los demás Tritones, Glauco y Proteo), para estorbar la entrada a las naves y frustrar el
engaño de Dionisos en tanto Vasco se percata.
b) Solamente dos están presentes en la asamblea de
los dioses marinos, convocada por Poseidón (Neptuno) a petición de Dionisos (Baco); y son las dos
esposas del dios: Anfitrite con un mirar que vencería al Sol, acompañada de
su delfín-celestina; y la anónima, con un lindo transparente, para no ocultar
lo que merecía ser mostrado.
c) En
cambio, durante la tormenta del Índico acuden todas; y atendiendo al
llamamiento e instrucciones de Afrodita se adornan y hacen mimos a los vientos,
para calmarlos: Oritia a Bóreas, Galatea a Noto y otras a otros.
d) Pero
su intervención reina es en el viaje de vuelta: rendidas de amor por los
elogios de Feme (la Fama) y las flechas de Eros (Cupido), a petición de Afrodita, acuden al
encuentro de los Lusíadas en una isla que Afrodita hace emerger al efecto. Se
hacen interesantes con sus músicas y cantos, sus fingidas cacerías, caídas y
carreras en la floresta o en el mar. Lo que luego pasó, mejor fuera probarlo
que contarlo; incluso la esquiva Tetis toma por su cuenta a Vasco y lo sube a
un palacio de cristal allá en la cumbre, para explicarle los secretos de la
Esfera, que a Portugal tenía el cielo reservado su conocimiento... y tras un
día entero en tales juegos y conversaciones, los conducen a un banquete donde
Tetis misma canta con voz de angélica sirena los secretos que ha aprendido con
Proteo en las profundidades: la futura historia de los gobernadores, virreyes y
capitanes de la India en los 70 años venideros, sus vicisitudes y premios,
incluidos futuros encuentros con las nereidas; luego hace descender un globo en
que se representa el universo entero, desde la esfera suprema donde están los
verdaderos dioses, hasta las inferiores en que están las estrellas con sus
constelaciones, los planetas y la tierra; y le va mostrando las distintas
partes y qué hará Portugal en cada una; y luego los declara dignos de estas
eternas esposas, y los despide; y ellos se van contentos con las nereidas.
2º.En el
recuerdo de Adamastor: Adamastor
cuenta a los navegantes su cuita amorosa con Tetis, cuando la vio desnuda en la
playa con las demás hijas de Nereo, le hizo saber por Doris que pensaba tomarla
incluso por la fuerza; y ella fingió avenirse, diciendo que lo hacía con la
esperanza de evitar así una guerra; pero luego lo engañó haciéndole ver a lo
lejos una roca igual a élla, que cuando llegó y la abrazó, se halló de golpe
convertido en piedra.
NEREO
En la mitología griega (en griego Νηρεύς, Νηρευς o Νηρηος Nêreus, ‘mojado’; en latin Nereus) era el mayor de los hijos de Ponto y de Gea. Representaba el lado bello, agradable y benéfico del mar; apacible como en la misma presentación que de él hace Hesíodo y en el carácter de su descendencia, que se transparenta claramente en los nombres de las Nereidas.
Constituye la personificación del mar en su aspecto positivo.
Es reconocido en la Teogonía de
Hesíodo como emblema del mar tranquilo, apacible, prospero y
bonancible a los deseos de los hombres, a quien conducía felizmente al termino
de sus viajes, de sus aventuras y de sus empresas.
Representa el mar en calma, protege a los navegantes y se le invoca en las situaciones de peligro.
Probablemente el dios de las olas del mar.
Homero y Hesíodo
nos presentan a Nereo como un personaje divino que expresa
algunos de los fenómenos del mar, pues sin duda de la blanca espuma que corona
las olas nació en la imaginación poética de los griegos el concepto
de “Viejo Caballero” o “Viejo del Mar" (en griego ΓερωνΆλιοςGerôn Halios) que
es el sobrenombre popular con que se le designaba al igual que a Proteo y Forcis.
Se le imagina como un anciano bondadoso y condescendiente, lleno de sabiduría y cordura; siempre dispuesto a ayudar a los navegantes y de quien nada tenían que temer, Nereo no engañaba a nadie dada su bondad, no olvidaba jamás las leyes de la equidad ni tenía otros pensamientos que los de la justicia y la rectitud
«Pero Ponto, el gran mar, era padre del veraz Nereo que nunca miente, el mayor de sus hijos.»
Le llaman «el Viejo Caballero» porque es digno de confianza, y apacible, y nunca olvida que es correcto, sino que los pensamientos de su mente son benignos y rectos.
Hesíodo, Teogonía 233
Su carácter pacifico y prudente contrasta con la irascibilidad de Poseidón.
Llamado por Homero “guardián del mar”
En uno de los himnos órficos es el límite de la tierra y el fundamento de las aguas: conmueve los cimientos del globo y todo procede de él tiene encerrados los vientos en antros encendidísimos y les da suelta a su voluntad: por ultimo, se le dirigen preces para evitar los temblores de tierra. Se ve, pues, que este ultimo himno se encuentra la idea cabal de Poseidón (Neptuno).
Parece que fue también uno de los educadores de Afrodita.
Hijo primogénito de Ponto, la ola marina, y Gaia, la tierra y el que más importancia tuvo, según otros es hijo de Océano y de Gea, o según Higinio, de Tetis. Perteneciente por tanto a la generación de dioses preolímpicos, figura entre las divinidades de las fuerzas elementales del Mundo y en consecuencia
más viejo que el gran dios del mar, Poseidón. Doris le dio cincuenta hijas maravillosas, las Nereidas, todas ninfas del mar; él y sus cincuenta hija presidian sobre la rica abundancia de pescado y sal del mar. Además, la leyenda conoce un hijo, suyo, Nereis.
Apolodoro dice que tenía por morada una brillante gruta, un palacio lleno de luz, que estaba en el fondo de las aguas en el mar Egeo --de donde vino el sobrenombre de Egeano--, acompañado siempre por sus hijas, que le entretenían con sus cantos y sus danzas.
Era capaz de metamorfosearse en cualquier especie de ser viviente o en objetos, tenía el don de la profecía --bien por ser de los más antiguos, bien porque el mar anuncia las
borrascas-- ayudaba a los héroes que, como Heracles, fuesen capaces de capturarle incluso cuando cambiaba de forma.
Nereo era representado con su rostro de anciano y larga barba de color azul, llevando un bastón y acompañado de las Nereidas. A veces se le mostraba con una cola de pez serpentino en lugar de piernas pero, a diferencia de los dioses con cola de pez Aqueloo y Tritón, Nereo siempre aparecía con un quitón y llevando un bastón. Virgilio añadiría a estos atributos el tridente, identificándose así con el dios Poseidón, representación más tardía del mar.
Se le muestra cuando Heracles tuvo que encontrar el camino para llegar al remoto Jardín de las Hespérides sorprendió a Nereo mientras dormía y luchó con él, cambiando el dios varias veces de forma (serpiente, león, fuego) para escapar de su acoso. Pero el héroe no lo soltó, a pesar de tantas transformaciones, negándose a liberarlo hasta que el Anciano le diera las indicaciones que precisaba, o contemplando otras escenas, por ejemplo la
lucha de Heracles con Tritón, o la de Peleo con la nereida Tetis. N el Vaso Francois
asiste a las bodas de Tetis y Peleo en su calidad de padre de la novia,
llevando regalos.
Profetizó a Paris los males que traerían a su patria el rapto de Helena. El conde Noel creyó que Nereo había sido el
inventor de la hidromancia, y que por esto le representaban como un grande
adivino y divinidad de las aguas. Los poetas han tenido muchas veces a Nereo
por la misma agua; pero el fondo de la fábula representa verdaderamente algún
antiguo príncipe, cuya historia ha sido cargada de ideas poéticas, que se hizo
famoso en el mar, y perfeccionó de tal modo la navegación, que venían de todas
partes á consultarle sobre los peligros de los viajes marítimos.
NERGAL,
NIRGAL, ERRA o MENSLAMTAEA
Es el señor de los muertos y dios del Inframundo o Arallu/Kur/Irkalla venerado por los Asirios y Babilonios; es quizás el segundo gobernante.Conocido como el señor (o la potencia) de la Gran Morada.
En las tablas asirias se le describe como el "gigante rey de la guerra, señor de la ciudad de Cutha".
También se le conoce como Birdu y su compañera era Manugal o Nugal.
Era el dios encargado de la guerra, la destrucción, de la devastación y de todas las calamidades naturales, tales como la sequia, los terremotos y las inundaciones.
Fue identificado con Erra (o o Lugal-Irra), que era originariamente un dios sumerio y a esto se añadió el atributo de ser el responsable de las manifestaciones propias de epidemias y epizootias, y es el portador de la pestilencia, la fiebre, de las pústulas, de la supuración, y de las llagas. Como Erra intentó hacer caer a Babilonia en unas vacaciones de su dios Marduk, pero Ishum logra tumbar sus planes.
Asumió el papel de Ninurta como dios de la caza. Considerado como el aspecto siniestro del dios del Sol Shamash/Utu: el dios del sol de mediodía y del solsticio de verano que trae la destrucción, el pleno verano que es la temporada muerta en Mesopotamia en su ciclo anual.
Entre los fenicios fue Moloch y entre los cananitas es Moth, dios de la muerte. El hecho de ser un dios del desierto y del
fuego (aspectos negativos del sol) y del Inframundo, así como el pertenecer al
panteón ha provocado que, desde que aparece la religión judía, con frecuencia
haya sido incluido dentro de la lista de demonios de dichas religiones,
llegándose incluso a identificar con Satán. Algunos estudiosos y demonólogos medievales, como Collin de Plancy y Johann Weyer consideran a Nergal como jefe de la policía secreta del Infierno indicando que es un espía de las órdenes de Belcebú.
Gobierna en el Irkalla, junto a su consorte Ereshkigal, que tiene un palacio en el que recibe reverencia de los que lo visitan. En su mundo estaban rodeados de los Edimmu, y los demonios malignos, los Uttukku.
Aparece como el segundo hijo de Enlil y Ninlil, que fue su supuesta esposa y la hija de Nunbarshegunu, la anciana de Nippur. Según la leyenda, tras violar a Ninlil, Enlil fue enviado al Inframundo y esta le siguió. Allí Enlil, usando su capacidad de cambiaformas este se hace pasar por el portero, le lleva a una habitación y hace el amor. Tienen tres hijos en el Inframundo dos de los cuales son Nergal y Ninazu que se quedan en el Inframundo por lo que a Sin se le permite abandonarlo. Solía ser representado mediante una figura humana, a veces con las piernas envueltas en una especie de mortaja, portando una espada y/o un cetro con dos cabezas de leónSus atributos son la hoz y la parra.
Astronómicamente se le suele asociar con Marte y es también el nombre hebreo de este planeta, asociado invariablemente con la mala suerte y el peligro. En astrología oculta es menos maléfico que Saturno, pero es más activo en sus asociaciones con los hombres y su influencia sobre ellos.
El lugar principal en donde gozaba gran culto estaba localizado en la ciudad de Kuthu; en donde en su honor los babilonios le levantaron un templo majestuoso llamado Meslam, con el título de "Él cual surgió de Meslam".
El mito de Nergal comienza con Anu decidiendo querer celebrar un banquete, pero para que se mantuviera el orden cósmico, los dioses celestes, no podían bajar al inframundo, ni los dioses ctónios podían subir al cielo. Así Anu envía a Kakka, su mensajero, a los Infiernos donde cruza las siete puertas llegando a presencia de Ereshkigal donde amistosamente transmite el mensaje de su señor. La diosa a su vez envía un representante, que tomaría la parte que a ella le correspondía. Ereshkigal eligió a Namtar, su ministro, para que estuviera en la celebración como su representante. El texto no está en buenas condiciones y no sabemos qué ocurre en esta parte con mucha claridad, pero parece que Namtar, subió una larga escalera al cielo y se presentó ante los dioses. Como representante de la gran diosa del mundo subterráneo los demás dioses se pusieron de pie ante él, y luego se arrodillaron para mostrarle su respeto. Sin embargo Nergal, se quedó sentado, pues Namtar, no era de su agrado. Esto fue tomado como una ofensa, y Nergal debía ser castigado. Enki decidió defenderlo pero Nergal, fue enviado al inframundo, para pedir a la diosa un perdón. Nergal obedece habiendo recibido una serie de consejos de Enki/Ea: no sentarse en ninguna silla que le traigan, no comer de sus alimentos, no beber de sus bebidas, no lavar sus pies y, lo más importante, no sucumbir a los encantos de la diosa hasta que ella, siendo ella tan hermosa “haya estado en el baño y se haya vestido con un buen vestido, permitiéndote ver su cuerpo”.
Acompañado por 14 guardianes escorpiones (representaciones de plagas) y fueron: Mutabriqu, Sharabdu, Rabisu, Tirad, Idibtu, Bennu, Sidanu, Miqit, Beluri, Ummu y Libu —los tres restantes se desconocen— y cargando un trono hecho de madera, como presente para la diosa, Nergal llegó hasta el Inframundo, pasó por sus siete puertas y se presentó ante Ereshkigal.
La diosa se sintió atraída por Nergal y le ofreció su asiento, que el dios rehusó. Luego le trajeron comida y bebida, pero también las rechazó. Luego se le ofreció lavarse los pies, pero también se negó. Entonces, Ereshkigal fue a bañarse y permitió que Nergal viera un instante su cuerpo; el quiso resistirse, pero cuando la bella diosa se dejó ver nuevamente, cedió. Se amaron durante seis días, y el séptimo Nergal se levanto, alejándose sigilosamente de Ereshkigal, que estaba dormida, y atravesó las siete puertas del Inframundo para regresar al cielo. Cuando Ereshkigal despertó, descubrió la ausencia de su amante, y Namtar le informo sobre su propia partida. Al oír esta noticia, Ereshkigal cayó de su trono y lloró con desesperación. Su fiel ministro se ofreció entonces para subir hasta el cielo y traer de vuelta a Nergal. Namtar le busca pero no le reconoce, ya que Enki, con un conjuro le había cambiado su apariencia. Namtar regresa con las manos vacías, diciendo que no había visto a Nergal, sino que había visto a un dios menor sin corona y que pestañeaba constantemente, lo cual era indigno de un dios importante.
Ereshkigal se dio cuenta del truco, y enfurecida decidió amenazarles con enviar a todos los habitantes de su reino a la tierra, hasta que el número de los muertos superara al de los vivos. Nergal se levantó y volvió al mundo inferior, rompió las siete puertas y llegó a los salones de Ereshkigal. Le tomó de sus cabellos y le alzó de su trono con furia. Pero Ereshkigal le habló de amor, y le dijo que vivieran juntos gobernando el mundo de los muertos. Nergal la escuchó, y le besó con pasión y consumaron su unión. Yacen otros seis días y finalmente se desposan.
NERIG