Diosa de la magia, de los sortilegios, de los fantasmas, de la oscuridad y los terrores que esta esconde.
Es
una divinidad bienhechora, por la cual tiene Zeus más consideración que por las
demás, porque tiene por decirlo
asi, el destino de la tierra entre sus manos, distribuye los bienes entre los
que la honran, concede los triunfos, sigue los viajeros y navegantes, preside
en el consejo de los reyes, a los sueños, a los partos y a la conservación y
desarrollo de los niños que acaban de nacer.
Tenia bajo su poder la tierra, el cielo y el Infierno, por esta causa se le representaba habitualmente con tres cuerpos y tres cabezas.Tenía el don de atraer o matar al amante que se había alejado del ser amado.
Era invocada contra los amores deshechos, también, cuando se deseaba desafiar al destino.
Era invocada antes de empezar las operaciones mágicas que la obligaban a aparecer sobre la tierra.
Las diosas de la noche, Hécate —velada de vapores cuya cara rojiza a veces logra penetrar entre las nubes para asustar a los hombres—, Selene (que era como los antiguos griegos llamaban a la Luna) y Artemisa eran asociadas con el crecimiento, la fecundidad y la hechicería.
Como diosa de las encrucijadas, se creía que Hécate y su jauría de perros aparecían en esos espacios apartados, que eran para los viajeros lugares demoníacos y espectrales.
Hesíodo y Museo le hacen hija de Helios (el Sol: Orfeo del Tártaro y de Deméter (Ceres): Baquilides de la Noche, y Ferécides de Aristeo. Otros la hacen
hija del titán Perseo y de Asteria. Cada uno le da un carácter conforme a su
genealogía, o mejor, la Hécate de cada país es un personaje diferente, cuyas
cualidades y acciones han complicado y acumulado los mitologías.
Su culto originario de Egipto, fue llevado a Grecia por Orfeo.
Los eginetas que fueron los primeros en admitirlo, le levantaron un templo, en una plaza circuida de muros, donde celebraban todos los años una fiesta en su honor, Apuleo dice que era la misma que Isis.
