EA
En la mitología acadia (“Casa del agua”) dios de la sabiduría, de la medicina, de la tierra y del mar. Es fuente de todo el conocimiento mágico que existe y preside los trabajos humanos.
Al dominar el agua dulce era el dios del elemento líquido; Abzu o Apsu (significa “Casa del saber””), el abismo primordial de aguas dulces era donde tenía su morada.
Enki también era el señor de la tierra (Ki significa ‘tierra’) y como principio masculino era agente fertilizador de estas.
Identificable
con el Poseidón griego.
Es consultado por los demás dioses y trasmite los oráculos.Formó una tríada con An y Enlil.
Era el “mago de los dioses”: Mashmash Ilani.Él instruyó al hombre en las artes y los oficios.
Su barco era la "corona del rebeco del Abzu". Nimgirsig era el capitán (ensi) de su barco.
Su esposa, como ya hemos dicho, era Damkina, Ninki o Damgalnunna.
Ninagal y Ninsimug, Ninildu, Ninkurra y Ninzadim, o Gushkinbanda, dioses artesanos (nunme sumerio, ummanu acadio, “artesano”, “instruido”) eran sus hijos o sus manifestaciones.Se le representaba con forma de cabra montés rematada en forma de pez.
Su centro de culto era el templo Ekur (“Casa montaña”), en Nippur, y Eengurra (“Casa del abismo acuoso”) en Eridu. En éste se hallaba el Giparu o “cámara nocturna (o negra)” donde Enki-Ea fijaba anualmente los destinos del mundo en las Dup-shimati o Tablillas del Destino, en el Akitu o fiesta del año nuevo que se celebraba en el equinoccio de primavera.
Su capilla se llamaba Kummu.
Como símbolo de Ea el rey llevaba su cetro de oro, que suele aparecer en los Kudurrus.
Traspasó sus poderes a Marduk (los 50 nombres de Marduk).
EATE
Dios vasco creador de los desastres naturales como las tempestades, los vendavales, los incendios y las inundaciones.Con su voz oscura y baja advierte de la aproximación de las tormentas e incendios.
EABANI
Primer hombre
de la mitología babilónica; poseía dominio mágico sobre los animales. Ukhat,
especie de Eva, lo sedujo y Eabani perdió su poder.
ÉACO
En la mitología griega (en griego antiguo Αἴακός Aiakos) era el rey de la isla Egina en el golfo Sarónico.
Fue uno de los hijos preferidos de Zeus, hasta el punto de que intentó hacerlo inmortal, pero las Moira (el destino) se lo impidieron.
Fue muy famoso por el
recto sentido de la piedad y la justicia con la que gobernó a su pueblo y sus
juicios eran buscados desde toda Grecia, tanto que tras su muerte fue designado
juez de las sombras en el Érebo, junto con los
cretenses Minos y Radamantis.
Una elaboración
posterior del mito cuenta que Radamantis juzgaba las almas de los orientales,
Éaco las de los helenos (europeos) y Minos tenía
el voto decisivo.
Fue juez incluso hasta de los dioses mismos, durante
las constantes contiendas que se sucedían en el Olimpo.
Éaco era el hijo de Zeus (o de Poseidón) y Egina, hija del dios-río Asopo, por lo que su nacimiento enlazó a
los Olímpicos con los inmemoriales
espíritus acuáticos ctónicos del país.
Tuvo una aventura con la ninfa Psámate, de la que nació el malogrado Foco. Posteriormente se casó con Endeis de Megara, de la que tuvo a los héroes Telamón y Peleo (padre de Aquiles).
Éaco fue el ancestro del linaje de los Eácidas.
Alejandro Magno trazaba su ascendencia hasta él a través de su madre.
Su madre fue llevada por Zeus a la
isla desierta de Enone, que desde entonces
recibió su nombre: Egina. Al darse cuenta de la infidelidad de Zeus, Hera, su esposa, envió una terrible
plaga que diezmó la población de la isla. Éaco rezó entonces a su padre Zeus
pidiéndole ayuda. El rey de los dioses convirtió a las hormigas de la isla en
hombres, que fueron llamados Mirmidones y que más tarde
lucharían en la Guerra
de Troya.
Sus fructíferas plegarias a Zeus pidiéndole lluvia en una época de sequía se conmemoraban en un templo de la
isla Egina. Él mismo erigió un
templo dedicado a Zeus y ayudó a Poseidón y Apolo (que habían sido
castigados por Zeus) en la construcción de las magníficas murallas de Troya para el rey Laomedonte.
Ningún otro de los
arcaicos reyes-sacerdotes que gobernaron Egina es recordado por los mitógrafos,
pues los nietos de Éaco e hijos de Foco, Panopeo y Criso abandonaron la isla y se
establecieron en la Fócide, una región que
bordeaba el golfo de Corinto, al este de Beocia.
En Las ranas de Aristófanes, Dioniso desciende al Hades y se presenta como Heracles, haciendo que Éaco se
lamente del robo de Cerbero por parte de éste y le
condene a ser torturado en el Aqueronte por los sabuesos de Cocito, Equidna, la murena
tartesia y las Gorgonas
tritasias.
EBALO
Ébalo (en griego: Οίβαλος, Oíbalos) es un personaje de la mitología griega que pertenece a la estirpe lacedemonia. Era rey de Esparta y es recordado especialmente por ser el padre
de Tindáreo.
Según Pausanias, Ébalo era hijo de Cinortas y hermano de Árgalo. Tras la muerte de su hermano Ébalo heredó el trono de Esparta. Luego el autor relata su matrimonio: «Ébalo tuvo por mujer a Gorgófone, hija de Perseo de Argos, y tuvo un hijo, Tindáreo, con el cual Hipocoonte disputaba el reino». Más tarde añade que no lejos del teatro en Esparta hay un santuario de Poseidón Genetlio y dos heróones, uno de Cleodeo, hijo de Hilo, y otro de Ébalo. Finalmente dice que Afareo se desposó con «Arene, hija de Ébalo, su mujer y al mismo tiempo hermana de la misma madre, pues Gorgófone se había casado con Ébalo».
Apolodoro nos dice, en la versión laconia, que Perieres fue padre de Ébalo y de este y la náyade Batía nacieron Tindáreo, Hipocoonte e Icario. Más adelante se pone de acuerdo con Pausanias y dice que fue padre de Arene, la esposa de Afareo. En otras versiones también se atribuye a Ébalo la paternidad de Jacinto. En la versión mesenia del mito Ébalo es sustituido por Perieres, primer marido de Gorgófone, como hijo de Cinortas, siendo entonces Perieres el padre de Afareo, Leucipo, Tíndaro o Tindáreo e Icario.
EBISU, JEBISU o JEBIS

Ebisu (恵 比 須, 恵 比 寿, 夷, 戎), también transcrito
Yebisu (ゑ び す?), Hiruko (蛭 子) o Kotoshiro-nushi-no-kami
(事 代 主 神) es el dios japonés que vigila el trabajo, así como el guardián de la salud de los niños pequeños.Es la deidad de la suerte, los pescadores, los mercaderes y los obreros.
Se asemeja al Neptuno de los antiguos paganos. Él es uno de los Siete Dioses de la Felicidad y de la Buena Fortuna (七 福神 Shichifukujin), y el único de los siete que tiene su origen exclusivamente en Japón sin ninguna influencia hindú o china.
Suele representarse sosteniendo una línea de donde pende un dorado, símbolo de buen augurio.
ECHECHIRIA
Era el espíritu y la personificación de la tregua, el armisticio y el cese
de las hostilidades en la mitología griega.
ECO
En la mitología griega, Eco (en griego antiguo, Ἠχώ: Êkhố)
es una oréade (ninfa de la montaña) del monte Helicón.
Era una ninfa de cuya boca salían las palabras más bellas jamás nombradas. En cuanto a las palabras ordinarias, se oían de forma más placentera. ç
Fue criada por ninfas y
educada por las Musas.
Hija de un mortal y una ninfa, o del Aire y de la Tierra.
Por encargo de Zeus, la ninfa había distraído con su charla a Hera mientras Zeus se entregaba a una aventura amorosa. Cuando Hera descubrió el engaño, castigó a Eco
quitándole la voz y obligándola a repetir los últimos sonidos de toda voz que escuchara.
EDESIA
Diosa romana que presidia a
la comida.
EDUSA, EDUCA, EDULIA o EDULA
En la mitología romana, es una diosa menor que se encarga de cuidar a los niños y le enseña a comer; por eso la adoraban las madres que por primera vez amamantaban a sus hijos y durante el destete, pues es a ella que se encomiendan cuando tienen que comer.Divinidad que presidia a la educación de la juventud.
Presidia la acción de comer, en especial la de los niños, asi como Potina presidia la de beber.
EETES
En la mitología griega, era rey de Ea, en la Cólquida.
Hijo de Helio y de la oceánide Perseis. Hermano de Circe, Pasifae y Perses.
Recibe de Frixo en agradecimiento por acogerlo, el Vellocino de Oro y lo cuelga en un
árbol en un monte consagrado a Ares y protegido por un dragón.
Cuando llega Jasón a buscar el Vellocino, le pone unas pruebas que considera insuperables, como condición para
dárselo y Jasón las superas con la ayuda de la hija de Eetes, Medea, que se
enamora de él. Tras superar estas pruebas Eetes no cumple su palabra y planea
matarlos y quemar su barco, el Argo, pero nuevamente con la ayuda de Medea
consiguen huir, y está, no duda en despedazar a su hermano Apsirto e ir
arrojándolo por la borda para frenar a su padre que partió tras ellos, el cual
va recogiendo los trozos de su hijo para darle digna sepultura.
EDIPO
En la mitología griega, rey
de Tebas.
Hijo de Layo y Yocasta, rey y reina de Tebas respectivamente.
Narrada
por Sófocles en su obra “Edipo Rey”, esta tragedia fue
objeto de innumerables estudios críticos, filosóficos y psicológicos.
Su historia gira en torno a la terrible predicción que el oráculo de Delfos había
hecho a los reyes de Tebas, Layo y Yocasta, en el día de su casamiento. Según
aquella profecía, el hijo que ambos tendrían, le quitaría la vida a su padre y
tendría relaciones maritales con su propia madre. Ante semejante monstruosidad,
los esposos acordaron burlar al destino deshaciéndose del vástago. Cuando
Yocasta dio a luz un varón, el rey Layo mandó que le perforaran los pies para
que se desangrara y lo dejaran abandonado en las frías y desoladas
estribaciones de una lejana montaña o en el mar. Sin
embargo, el recién nacido no murió, porque un pastor lo recogió, le vendó los pies y se lo llevó consigo a la ciudad de Corinto, entregándoselo a Pólibo y Mérope, los monarcas de aquella ciudad. Y ellos, que carecían de hijos, se hacen cargo del niño y le ponen el nombre de Edipo en recuerdo del estado en que se lo entregaron.
Pasaron
los años, el pequeño curó las heridas de sus pies y se transformó en un robusto
joven, siempre creyendo que era hijo de los reyes corintios, porque aquellos
nunca se habían atrevido a contarle la verdad.
Cierta
vez, durante una celebración religiosa, uno de los invitados tuvo cierto gesto
desagradable con Edipo, y en la discusión le echa en cara no ser hijo auténtico de los reyes de Corinto. Angustiado ante tamaña acusación, interroga a Pólibo y Mérope, que se muestran indignados, pero no le dan una respuesta satisfactoria. Edipo decide entonces partir con el propósito de consultar el oráculo de Apolo en Delfos y averiguar la verdad. Cuando llega a Delfos, la pitonisa le repite lo mismo que antes había dicho a Layo: que el joven mataría a su padre y yacería con su madre. Pero se
muestra mudo ante las insistentes preguntas de Edipo acerca de quienes son sus
padres. Al no obtener repuesta, Edipo entiende que sus padres son
verdaderamente los que él tenía por tales y, tratando de que el oráculo no se
cumpla, decido no volver a Corinto.
Muy
afectado y nervioso por todo aquello, Edipo iba camino de Tebas cuando tropezó
con un desconocido en una encrucijada, un hombre mezquino y soberbio, ordena de malos modos apartarse a Edipo y como éste no se apresura a obedecer, mata a uno de sus caballos. Surge la trifulca y Edipo pierde el domino de sí mismo y lo mata.
¡Aquel
personaje anónimo era Layo, su propio padre! Sin saber lo que había hecho,
Edipo se alejó del lugar, corriendo sin rumbo fijo, hasta que de pronto se vio
ante las murallas de Tebas. En aquellos días, la capital beocia era sometida
por las atrocidades de la Esfinge (que
era un castigo de Hera por el secuestro impune de Crisipo), un monstruo con cabeza de mujer, cuerpo de león, enormes alas
y cabeza humana, que andaba por los caminos que iban a la ciudad, matando y devorando a todos los viajeros que no sabían responder al enigma que les planteaba.
Llegada a Tebas la noticia de la muerte de Layo, Creonte (hermano de Yocasta) ocupa el trono en calidad de regente. Volverá a hacerlo después en varias ocasiones.
Creonte, que sabía por el oráculo
que sólo se librarían de Esfinge cuando alguien resolviese sus enigmas,
había prometido el trono de Tebas y el matrimonio con Yocasta a quién
encontrase la solución de los enigmas. En esa angustiosa situación se
encontraba Tebas, cuando llega Edipo huyendo de Corinto. Y decide enfrentarse a
la Esfinge.
Las adivinanzas de Esfinge eran dos:
“¿Quién es el ser que al
amanecer camina a cuatro patas, a mediodía sobre dos y al anochecer sobre
tres?”. Edipo que
era ciertamente lúcido y hábil para esas cosas, meditó un instante, y
rápidamente le respondió: “El hombre, que en su infancia gatea, en
su juventud camina erguido y en su senectud se apoya en un bastón”.
La Esfinge
plantea la segunda “¿Cuáles son las hermanas que se engendran mutuamente?”.
Edipo vuelve a acertar “El día y la noche” (estas dos palabras son femeninas en
griego).
La Esfinge, desesperada, se arroja entonces desde un precipicio y
termina de ser una plaga para Tebas.
Edipo recibe, con arreglo a la promesa de
Creonte, el trono y la mano de Yocasta, casándose así con su madre y dando
cumplimiento al oráculo. De este matrimonio incestuoso nacieron cuatro hijos,
que son a la vez hermanos de su propio padre y nietos de su propia madre: dos
varones, Etéocles y Polinices, y dos hembras, Antígona e Ismene.
Al ser
Edipo rey de Tebas, una terrible peste se abate sobre la ciudad. Creonte fue
enviado al oráculo y volvió con una respuesta muy tajante: la peste sólo
cesaría cuando se vengara la muerte de Layo. Comienza entonces una larga
investigación, promovida por el propio Edipo que hace al autor del crimen
objeto de las más terribles maldiciones. Envió entonces en busca del adivino
Tiresias y le pidió que utilizase su clarividencia para esclarecer el asunto.
Tiresias al principio se niega pero, ante la insistencia de Edipo, le cuenta la
verdad. Edipo monta en cólera, acusa a Creonte y a Tiresias de conspiradores.
Se interpone entonces Yocasta que, tratando de convencer a Edipo de la
falsedad de los adivinos, le dice ”¡Escucha esposo mío! Según un oráculo, mi
primer marido Layo debía haber muerto manos de su hijo. Pero fue asesinado por
unos ladrones en una encrucijada. Y en cuanto a nuestro hijo, fue atado por los
pies y arrojado a un monte”. Pero aquellas palabras, lejos de consolarle,
enfermaron su mente con un terrible sospecha. Se presentó entonces un mensajero
de Corinto para comunicarle la muerte de Pólibo e invitarle a tomar el trono
del país. Este mensajero era el mismo hombre que un día lo encontrara en el monte
Citerón. Reveló al rey que era hijo adoptivo y las circunstancias en que lo
había encontrado Todas las dudas se habían desvanecido. Edipo por fin conocía
la terrible verdad. Yocasta, con un grito de dolor se aleja de su marido y se
ahorca en su habitación. Edipo tomó en sus brazos el cuerpo de su madre y le
arrancó del pecho los prendedores de oro que le sujetaban el vestido.
Levantándolos en el aire, maldijo sus ojos y clavó las aceradas puntas en ellos
hasta atravesar el globo y hacer brotar un torrente de sangre. Ciego, pide que
lo presenten ante el pueblo como incestuoso y parricida. Pero los tebanos se
compadecen de su desdichado rey. Entonces Edipo transfiere el trono a Creonte y
solicita que se lo destierre del país que él ha mancillado doblemente. Sus
hijos, cuyo deber era ayudar a su padre, se apartan de él y lo expulsan del
palacio real de Tebas. Entonces Edipo les maldice deseándoles que se repartan
el reino en cruenta lucha. Sólo sus hijas se apiadaron de él. Ismene, por ser
la menor, hubo de quedarse en la casa para luchar por la causa de su padre y
Antígona, la mayor, acompañó a Edipo en su destierro durante muchos años, sirviéndole de lazarillo; erró por los confines del Ática y buscó asilo junto a Teseo, que lo acoge con bondad. Finalmente en Colono, Antígona desapareció de forma
misteriosa y Edipo murió (según Sófocles y según Homero murió en Tebas) en un santuario cerca de Atenas consagrado a las poderosas deidades llamadas Euménides. En este santuario para suplicantes murió Edipo, después de recibir la promesa del dios Apolo de que el lugar de su muerte permanecería sagrado y otorgaría un gran beneficio a la ciudad de Atenas, que había dado refugio al vagabundo. Al saberlo, Eteocles y Polinices (que se matarían mutuamente en combate) reclamaron sus cenizas pero Teseo se las negó.
EGESTAS
Es el nombre de la divinidad en la que Virgilio simbolizó la pobreza, colocándola como mendicante desarrapada a la entrada del Tártaro.
La palabra latina egestas, egestatis se traduce como pobreza.
EGHETECH(que era un castigo de Hera por el secuestro impune de Crisipo)
Uno de los principales Devas dentro de la mitología hindú. Preside al invierno y a al corrupción de los corazones.
EGIALEO
En la mitología griega, Egialeo (Αιγιαλέας
/ Aigialeus), descendiente de Ínaco, fue el primero en darle nombre a lo que hoy conocemos como el Peloponeso.
Apolodoro dice que es el hijo mayor de los oceánidas Ínaco y Melia, y por lo tanto hermano de Foroneo. Egialeo murió sin descendencia y en su honor una región del Peloponeso se llamó la tierra Egialea. Aunque según un escolio de Eurípides, es hijo de Foroneo y Peito y en este caso hermano
de Apia
(Apis).
Fue el padre de Europs o Éurope, el
héroe epónimo de las tierras
europeas. Fuentes tardías historizantes dicen que Egialeo fue anterior incluso a
Ínaco y que su hijo Éurope le sucedió en el reino de las tierras egialeas; y que incluso su reinado sucedió cuando Belo llevaba quince años
gobernando en Asiria.
Pausanias y la tradición local
posterior ya ubica a Egialeo como rey corintio. Nos dice que la tierra situada entre Élide y Sicionia, que se extiende hacia el mar oriental y que luego pasó a
llamarse Acaya por el de sus habitantes, se llamaba antiguamente Egíalo y los que la habitaban egialeos, según dicen los sicionios, por
Egialeo, que fue rey en lo que ahora es Sicionia. Cástor de Rodas alega
que Egialeo fue el primero de los reyes de Sición y que su gobierno duró
cincuenta y dos años.
EGOI
En la mitología vasca, era la personificación del viento del sur.
EGUZKI
Eguzki es la diosa vasca del Sol, y al ser quien
otorga calor y luz, es la encargada de llenar de vida la tierra.
Esta diosa tiene un
gran poder sobre los genios y personajes de la mitología vasca; es que la luz de Eguzki hace
que los genios pierdan su poder, lo que los obliga a retirarse a sus
moradas. Es por eso que hay una gran tradición por poner flores de eguzkilore (una planta cuya flor se asemeja al sol) en las puertas de los
caseríos vascos.
EHÉCATL
En la mitología azteca y para otras culturas de Mesoamérica, era el dios del viento.
Su aliento inicia el movimiento del Sol, anuncia y hace a un lado a la lluvia. Trae vida a lo que está inerte.
En náhuatl, ehēcatl significa simplemente viento.
Usualmente se le interpreta como
una de las manifestaciones de Quetzalcóatl, apareciendo en el aliento de los seres vivos
y en las brisas que traen las nubes con lluvia para los sembradíos.
A veces se le asociaba con los cuatro puntos cardinales, pues el viento viene y va en todas direcciones.
Es uno de los dioses principales
de la creación y héroe cultural en las mitologías de creación del mundo.
Se enamoró de una muchacha humana
llamada Mayáhuel, y le dio a la humanidad la
habilidad de amar para que ella pudiera corresponderle su pasión. Su amor fue
simbolizado con un hermoso árbol, el cual crece en el lugar en el que llegó
Ehécatl a la tierra. Según el mito azteca, luego de la creación del quinto sol,
éste estaba fijo en un punto del cielo, al igual que la luna, hasta que Ehécatl
soplo sobre ellos y los puso en movimiento.
Usualmente era representado con
una máscara bucal roja en forma de pico. Con ella limpiaba el camino para Tláloc y los Tlaloque. En ocasiones se le representaba
con dos máscaras. Tiene un caracol en el pecho, pues el viento es usado para
tocar el caracol, y asemeja el sonido del viento.
Sus templos normalmente
tenían forma circular, para tener menor resistencia al viento y ayudar a su
circulación.
EIAGALIS
Diosa lituana de la muerte.
ELEOS
En la (en griego Έλεος) era una daimon que personificaba la piedad, la caridad y la misericordia. Este espíritu benigno era hija de Érebo y Nix.
Tenía como daimon opuesta a Anaideia (la Crueldad).
Su equivalente romano eran las diosas Misericordia y Clementia (‘Clemenecia’).Eleos tenía un altar en el ágora de Atenas. Tal como relata Pausanias (I.17 §1):
«los atenienses son los únicos entre los helenos que adoran a este ser divino, y entre todos los dioses es el más útil para la vida humana en todas sus vicisitudes.»
Era un templo de decoración modesta, sin estatuas ni rituales, pues la diosa moraba sólo en los corazones de los hombres.
En él se escuchaba a todos los suplicantes día y noche por muy horrendos que hubieran sido sus crímenes. Por esto aquellos que imploraban el asilo de los atenienses, como Adrasto o los Heráclidas, acudían al altar de Eleos pidiendo clemencia.
ELLI

En
la mitología
nórdica, Elli o Elle (‘Edad’) es la personificación de
la vejez, a la que nadie puede resistir. Nodriza del gigante Utgardaloki.
Derrotó a Thor en una competencia de lucha. La
historia del combate es relatado por Snorri Sturluson en Gylfaginning, en la Edda prosaica:
Thor y sus compañeros de viaje Loki y Þjálfi se
encuentran en el salón del gigante Útgarða-Loki donde
son invitados a competir en difíciles pruebas, para medir sus fuerzas y
habilidades. Thor quien ya había sido humillado en una competencia de beber,
desea tener otra oportunidad.
Entonces
dijo Thor: 'Pequeño me has llamado, deja que alguien venga y luche conmigo;
ahora estoy enfadado.'
Entonces Útgarda-Loki respondió, mirando sobre él en los
bancos, y habló: 'No veo un hombre aquí que no considere una deshonra luchar
contigo;' y aún más, dijo: 'Déjanos ver; deja que la vieja mujer que me crio
sea llamada aquí, Elli, y dejemos que Thor luche con ella si desea. Ella ha
derribado a hombres que me parecían no menos fuertes que Thor.' Directamente
llegó al salón una vieja mujer asolada por los años. Luego Útgarda-Loki le dijo
que debía forcejear con Ása-Thor. No hay necesidad de extenderse en ello: esa
lucha sucedió de tal manera que el fuerte Thor cuanto más forcejeaba aún, más
fuerte ella se erguía; luego la vieja mujer probó a sujetarlo, y entonces Thor
estuvo a punto de perder el equilibrio, y sus forcejeos fueron más fuertes. Aun
así no demoró mucho en que Thor cayera en una rodilla, en un pie. Entonces
Útgarda-Loki acudió oportunamente, diciendo que Thor no necesitaba desafiar a
más hombres de su guardia en lucha.
Edda prosaica, Gylfaginning capítulo
46
Más tarde, cuando Thor y sus
compañeros se encuentran a salvo, fuera del salón de Útgarða-Loki, el gigante
explica que la oponente de Thor era mucho más formidable que lo que parecía y
que el poder de Thor, de hecho era asombroso.
Fue una gran maravilla respecto a la
competencia de lucha, cuando tu resististe tanto; y no caíste más que en solo
una rodilla, luchando con Elli; ya que nadie ha habido ni habrá, que al llegar
a viejo soporte "la vejez" tanto como para que un día no le haga
caer.
Ed da prosaica, Gylfaginning capítulo
47
La historia de la visita de Thor a
Útgarða-Loki es relatada solamente en la Edda prosaica e
inusualmente, Snorri no
cita a ningún antiguo poema de donde se relate el mito. Las fuentes de su
historia son desconocidas y se ha sugerido que probablemente haya sido un mito
compuesto por él mismo. Elli no es mencionada en ninguna otra fuente pero la
noción de que ni siquiera los dioses son
inmunes a los efectos del envejecimiento está sostenido por el hecho de que
debían consumir las manzanas de Iðunn de
forma regular para permanecer jóvenes.
ELPIS
En la mitología griega Elpis (en griego antiguo (ἐλπίς ‘esperanza’) era la deidad alegórica que representaba la esperanza.
Píndaro la llama la “nodriza de los viejos”. Su equivalente romano es la diosa Spes (‘Esperanza’).
Algunos dicen que fue hija de Nix o de Zeus.
Los poetas la cantaron como hermana
de Hipnos, el Sueño, divinidad también alegórica que deja en suspenso nuestras penas y de Tánatos, la Muerte que les pone fin o porque con ella todo acaba.
También la hacen madre de Feme (la Fama).
Ella es descrita como una joven mujer o una ninfa, sonriente, serena, coronada de flores, con vestiduras vaporosas, usualmente cargando flores y la cornucopia o que pasea llevando una flor en su mano derecha y alzándose la túnica.
Es creencia homeral que los antiguos le consagraron el color verde, como emblema de la verdura que
precede y auspicia la recolección de los granos, y también dieron alas a la diosa para indicar la prosperidad de esta de escaparse a los mortales cuando la creían tener asida. Pero a nuestro modo de ver, todo esto, especialmente las alas, que solo se ve en los monumentos modernos, como así también el ancora o ancla entre los atributos de la diosa, responde a conceptos poéticos también modernos. Se podría añadir a esto el arco iris.
Es muy ingeniosa alegoría la que la representa
alimentando a Eros (el Amor).
Visconti señalo como imagen de la esperanza una estatua antigua en mármol de Cerrara restaurada con los atributos de Deméter (Ceres) que posee el Museo del Vaticano.
En algunos bajos relieves antiguos se la ve también llevando una estatuilla de Nike (Victoria), o bien una especie de copa cerrada, que parece ser la Caja de
Pandora. También, por último, una antigua medalla la representa coronada, teniendo en la mano izquierda pavos y espigas como Deméter (Ceres); se apoya con la derecha sobre una columna y tiene delante una colmena en cuya parte superior se elevan algunas espigas y flores.
Es mencionada en el mito de Pandora: cuando Pandora abrió la caja, que según una tradición contenía todos los males (que escaparon de allí y se repartieron sobre la tierra alcanzando a los hombres), y según otra mas verosímil, todos los bienes que, como tenían alas, salieron volando y al cerrar de nuevo la caja, ya solamente quedaba dentro de ella apresada en irrompible cautiverio bajo sus bordes un bien: la Esperanza. Tradicionalmente se la ha definido como la última diosa (en latín Spes Ultima Dea que significa "la esperanza es lo último que muere"), en cuanto la Esperanza es el último recurso disponible para el hombre (Fue la única deidad que quedó para consolar a los hombres→ Pandora hubo abierto su caja).
«La Esperanza es la única
diosa buena que permanece entre la humanidad; los otros que salieron y se
fueron al Olimpo. La Confianza, una diosa poderosa se ha ido, la Templanza ha
abandonado a los hombres, y junto con las Gracias, mi amigo, han abandonado la
tierra. Los juramentos judiciales de hombres son ningún más largos ser
confiado, nadie venera a los dioses inmortales; la raza de hombres impíos ha
perecido y los hombres ya no reconocen las reglas de conducta o actos de piedad.»
Teognis de Megara (1135-1150)
EMAJINJILIER
Ministro del dios de los Infiernos, encargado de
atormentar el alma de los criminales.
EMESH En la antigua Mesopotamia Emes, fue dios de la vegetación, los bosques y los campos y el responsable de la agricultura.
Es comúnmente asociado al verano y a la abundancia.
Junto a su hermano Enten, el dios-granjero y el trabajador y novillero de los campos, fue creado por deseo de Enki para que se encargaran, uno de las cosechas y la agricultura y otro de los animales y el ganado.
Pelea con su hermano Enten y hace una demanda a Enki para ser el “granjero de los dioses”, interponiendo esta después de Enten. Cuando Enki juzga la demanda de Eten para ser más fuerte, Emesh se aplaca, le trae regalos y se reconcilia.
EMETA
D. a. de los egipcios. representaba la inteligencia divina; mientras que Noetarca a la intuitiva.
ENACIS
Diosa de los Iakutas, y enemiga del ganado vacuno, para cuya conservación
suelen ofrecerle sacrificios aquellos naturales.
ENIPEO
En la mitología griega, Enipeo (en griego antiguo, Ενιπεύς) es un oceánida, es decir, u dios-río que discurre por la
región griega de Tesalia.
Como a todos los Oceánidas,
se considera a Enipeo hijo de Océano y Tetis.
Tiro, hija de Salmoneo y Alcídice, se enamoró de Enipeo
estando ya casada con Creteo, pero Enipeo no la
correspondió. Poseidón, que a su vez quería
poseer a Tiro, tomó la personalidad de Enipeo para seducirla, y de esa manera
la hizo madre de Pelias y Neleo.
ENNUGE–GUGALLU o ENNUGI-GULLAGU
Era el dios sumerio de los diques y fosos.
Era un demonio o alguacil de Enlil, su primer jefe; más específicamente, “inspector de canales” en el Diluvio.
También es llamado Atrahasis (“alguacil de Anu”).
EPIDOTAS
Epidotas eran unas divinidades griegas que presidían el nacimiento y el crecimiento de los niños.
Eran particularmente invocadas por las personas que creían hallarse fascinadas por los espíritus malos.
En Roma eran conocidas estas divinidades con el nombre de Averronces.
EPIFRÓN
En la mitología griega era un daimon que personificaba la prudencia, y con ella la sagacidad, la reflexión y la solicitud.
Personificación de la astucia, de la cuidadosa consideración y del esmero.
Era hijo de Érebo y Nix, como la mayoría de estas deidades que representaban las cualidades y defectos humanos.
Tenía dos caras, como alegoría del conocimiento del presente y la previsión del futuro. Artistas más modernos, como Gravelot, le añaden atributos como el reloj de arena, el búho (símbolo de la reflexión) y un libro que aludía a la importancia de la instrucción. Asimismo, como ilustración de la importancia de pedir consejo, solía figurar junto a un grueso tronco de árbol que da apoyo a un retoño.
El equivalente egipcio de Epifrón tenía la forma de una serpiente con tres cabezas: una de perro (por su buen olfato), otra de león (por su decisión al tomar medidas) y otra de lobo (que sabe retirarse a tiempo).
EPIMÉLIDES
En la mitología griega las Epimélides o Epimelíades son las ninfas protectoras de los manzanos.
Sin embargo, la palabra "manzana" (μηλον) en griego antiguo también significa oveja.
Esta traducción hace a las Epimélides protectoras también de las ovejas y de las cabras.
Las Epimélides tienen el cabello blanco, como las flores del manzano, y, al igual que las Dríades, pueden cambiar su forma humana y convertirse en árboles.
ERIS o ERIDE
En la mitología
griega (en griego
antiguo Ἒρις, ‘disputa’) es la diosa de
la discordia, de la contienda, del caos y de la destrucción; hace que los hombres peleen y tomen armas en pos de guerras, a veces sin sentido.
Ser sobrenatural causante de las discordias y las guerras.
Diosa maléfica, causante de las guerras y disputas de las familias. Tenía costumbre crear recelos que llevaban a las guerras en beneficio de su hermano Ares, y es que siempre estropeaba los acontecimientos.
Acompañaba a su hermano Ares en las batallas y ayudaba a provocar las
peleas y batallas.
La diosa a la cual la mayoría de Dioses repudian y evitan.
En la mitología
romana se le llama Discordia.
Su opuesta en la mitología griega era Harmonía, y en la romana, Concordia.
En
los Trabajos
y días, Hesíodo distingue dos diosas diferentes llamadas Eris, una perniciosa y otra que es el espíritu de la emulación. Esta última habría sido puesta en el mundo por Zeus para estimular en los hombres el gusto por su oficio y el espíritu de superación:
«Así que, después de todo, no había un único tipo de
Discordia, sino que en toda la tierra había dos. Respecto a una, el hombre
podría elogiarla cuando llegase a conocerla, pero la otra es censurable, y son
de naturaleza completamente diferente. Pues una fomenta la guerra y batalla malvadas, siendo cruel: ningún hombre la
ama; pero por fuerza, debido a la voluntad de los inmortales dioses, los
hombres pagan a la severa Discordia su deuda de honor. Pero la otra es la hermana mayor de la oscura Noche (Nix), y el hijo de Crono que
se sienta en alto y mora en el éter,
extendidas sus raíces en la tierra: y es mucho más amable con los hombres.
Incluso logra que los perezosos trabajen duro; pues un hombre se vuelve ansioso
por trabajar cuando tiene en cuenta a su vecino, un rico que se apresura por
arar y plantar y poner su casa en orden, y el vecino compite con su vecino en
apresurarse tras la riqueza. Esta Discordia es sana para los hombres. Y el
alfarero se enfada con el alfarero, y el artesano con el artesano, y el mendigo
envidia al mendigo, y trovador al trovador.»
En la Teogonía Hesíodo habla menos amablemente de Discordia, hija de la
Noche, al engendrar otras personificaciones:
«Por su parte Eris (Discordia) parió al doloroso Ponos (Fatiga), a Lete (Olvido), a Limos (Hambre)
y al lloroso Algos (Dolor), también a las Hisminas (Disputas), las Macas (Batallas), las Fonos (Matanzas), las Androctasias (Masacres), los Neikea (Odios), Pseudologos (Mentiras), las Anfilogías (Ambigüedades),
a Disnomia (Desorden)
y a Ate (Ruina), todos ellos compañeros
inseparables, y a Horcos (juramento),
el que más problemas causa a los hombres de la tierra cada vez que alguno
perjura voluntariamente.»
Casi todos los sabios desde Ruhnken y Hermann opinan que este pasaje de
la Teogonía es una adición al texto. La doctrina que coloca a Eris en el número
de los grandes principios de la creación es de las más antiguas.
Otra Discordia
es presumiblemente la que aparece en la Ilíada de Homero como hermana gemela de Ares, del que es una compañera inseparable, ya que es ella quien provoca las guerras, y por tanto probable
hija de Zeus y Hera:
«Discordia, insaciable en sus furores, hermana y
compañera del homicida Ares, la cual al principio aparece pequeña y luego crece
hasta tocar con la cabeza el cielo mientras anda sobre la tierra. Entonces la
Discordia, penetrando por la muchedumbre, arrojó en medio de ella el combate
funesto para todos y acreció el afán de los guerreros.»
Eris se la representaba habitualmente como una mujer con aspecto lívido y de rostro horrendo, la vista osca y encendida, con su cabeza cubierta de serpientes en lugar de cabellos y con una antorcha encendida en una mano y el puñal en la otra. También aparecía provista de alas. En Virgilio tiene una cabellera de serpientes, prendida y enlazada con
cintas teñidas en sangre.
La leyenda más
famosa protagonizada por Eris cuenta cómo inició la Guerra de
Troya. Tanto los dioses y diosas como
diversos mortales fueron invitados a la boda de Peleo y Tetis (que luego serían padres de Aquiles).
Sólo la diosa Eris no fue invitada debido a su naturaleza problemática. Así que
Eris (en un fragmento de la Cipria,
como parte de un plan urdido por Zeus y Temis) apareció en la fiesta con la Manzana de la Discordia, una manzana dorada con la palabra kallisti (‘para la más hermosa’ o ‘para la más bella’) inscrita, que
arrojó entre las diosas provocando que Afrodita, Hera y Atenea la reclamasen para sí, iniciándose una riña. Zeus, para no
tener que elegir entre las diosas, puesto que una era su esposa y las otras dos
eran sus hijas, encargó ser juez a Paris. Entonces Hermes le transmitió al
desventurado Paris,
príncipe de Troya,
que tendría que elegir a
la más hermosa. Siendo como era la
moralidad mitológica griega, cada una de las tres diosas intentó sobornarle
para que la eligiera: Hera le ofreció poder político, Atenea le prometió
destreza militar y Afrodita le tentó con la mujer más hermosa de la tierra, Helena, esposa de Menelao de Esparta.
Siendo Paris un joven apasionado, y aunque no se sabe cuánto tiempo meditó
sobre la cuestión, terminó por conceder la manzana a Afrodita, raptando luego a
Helena y provocando así la Guerra de Troya.
ERISVORCH
Entre los eslavos, dios de la tempestad sagrada.
ERNUTET
Diosa egipcia de la cosecha.
Dio su nombre al octavo o noveno mes del año. EROS
En la mitología
griega (en griego
antiguo Ἔρως érōs, ‘amor’) era el dios responsable de la atracción
sexual, el amor y el sexo, venerado también como
un dios de la fertilidad.
En el pensamiento griego parece haber dos aspectos en la concepción de Eros. En el primero se le representaba como una de las fuerzas primigenias de la naturaleza, como el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la «Luz Primigenia» que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos; una fuerza que empujaba todo a combinarse y unirse para dar origen a la vida. Fuerza que sin producir nada por sí misma, hace producir a todo cuanto tocaba.
En el segundo es una deidad que encarna la fuerza del amor erótico.
Significa Eros la bella armonía entre todas las cosas.
Representa la fuerza de cohesión de la naturaleza
Símbolo de la fuerza de atracción que lleva a los elementos a unirse
para engendrar la vida.
Se le representaba como una de las fuerzas primigenias de la naturaleza, como encarnación de la armonía y del poder creativo en el universo.
Impulso cósmico de creación; no es
el dios del amor romántico sino la fuerza que une, atrae y permite la
existencia.
Eros se asocia a Afrodita, que tempera algo su poder, pues mientras ella es la gracia, la seducción, la ternura, la dulzura y el placer suave, Eros es el deseo, la potencia del instinto, la violencia del sexo. Se creyó entonces que era su hijo, tratando de afirmar que el instinto es engendrado por la gracia y la seducción.
Personificaba las fuerzas de la naturaleza capaces de provocar la atracción entre los dos sexos, disponiéndolos así para la procreación, necesaria para la supervivencia de todas las especies que pueblan la Tierra.
Eros es el dios que –de manera similar a Afrodita y lo más a menudo en unión con ella- infunde el amor a los diversos seres vivientes.
De acuerdo con la tradición iniciada por Eratóstenes, Eros era principalmente el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres.
Meleagro recoge este papel en un poema conservado en la Antología Palatina:
«La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres.»
Se decía que era el más bello de los inmortales.La poeta Safo le describió como "agridulce" y "cruel" con sus víctimas. Tampoco tenía escrúpulos, y era pícaro y carismático.
Sin errar en el blanco, todo lo que era alcanzado por ellas quedaba preso
de la pasión amorosa, aunque se tratase
de Zeus o de la propia Afrodita. Además, las flechas de Eros no tenían límites
en cuanto a su campo de acción; no sólo podían penetrar en el fondo del mar,
sino llegaban incluso hasta el Infierno.
La acción de Eros no siempre parece ser benéfica: hace descarriar la razón, paraliza la voluntad, inspira los caprichos amorosos del mismo Zeus, hace y deshace intrigas, es responsable de las orgías, de los desórdenes y de la guerra.
Sus efectos se notaban
sobre todo en la primavera, estación de las flores, en la cual el dios tenía
más poder sobre los corazones de los hombres.
Su
nombre es la raíz de palabras tales como erotismo.
Acompaña a su madre y forman su cortejo: Joco (la Burla),
Potos e Hímeros (los Deseos), Diónisos (Baco), Tique, Peito (la Persuasión),
las Carites y las Musas.
Según El
banquete de Platón fue concebido por Poros y Penia
en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor. En la Teogonía de Hesíodo, el más famoso de los mitos de creación griegos, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea, y Tártaro, y representaba la fuerza
coordinadora y atractiva de los
elementos constitutivos del universo, gracias a la cual la vida era posible. De acuerdo con la obra de Aristófanes las Aves, Eros brotó de un huevo puesto por Nix, quien lo había concebido con Érebo, y dice que antes de su aparición, todo faltaba. Posteriormente aparece la versión alternativa que hacía a Eros hijo de Afrodita con Ares (más comúnmente) o Hefestos. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza del amor y la llevaba a los mortales. Según los filósofos, el Amor puro es hijo de Afrodita Urania
y el Eros órfico es hijo de Crono (Saturno), hermano de Éter y padre de Nix.
En algunas versiones tenía dos hermanos llamados Anteros e Hímeros.
A
veces era llamado, como Dionisos, Eleuterio (Ἐλευθερεύς,
‘el libertador’).
En los misterios eleusinos era adorado como Protógono (Πρωτόγονος, el ‘primero en nacer’).
Su
equivalente romano era Cupido (‘deseo’), también
conocido como Amor.
Ha dado nombre a un
satélite.
Se representa normalmente a Eros como un joven o un infante alado, Eros tenía alas para dar a entender que la pasión amorosa, no dura mucho, que es volátil; además el dios llevaba los ojos vendados, pues se dice que el amor es ciego y que los enamorados nunca ven defectos en aquel que es el objeto de su amor. Eros iba armado con un arco y un carcaj en el que llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que y todo aquel que fuese herido por ellas caía profundamente enamorado, y otras de plomo con plumas de búho que eran portadoras de la indiferencia. A veces cuando se pensaba en la crueldad de que en
ocasiones hace gala el amor, se le pintaba con alas de buitre. También
junto a Tique o sobre carros, leones o delfines indicando que nada se le
resiste.
La flor consagrada al dios era la rosa.
Como animales favoritos tenía el cisne y el gallo
Su estatua podía encontrarse en las palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla.
La
adoración de Eros era poco común en la Grecia más antigua, pero más tarde
llegaría a estar muy extendida. Fue adorado fervientemente por un culto a la
fertilidad en Tespias, en donde Eros tuvo su templo más famoso, cada cinco años se celebraban
en su honor las fiestas Erotidias, con concursos gimnásticos y musicales, y jugó un importante papel en los misterios
eleusinos.
En Atenas, compartió con
Afrodita un culto muy popular y se le consagraba el cuarto día de cada
mes.
Es
responsable de los abrazos de Gea (la Tierra) y Urano (el Cielo).
De estos abrazos van a nacer Océano, Tetis, Ceo y Cronos; pero estos brazos son
tan fuertes que ninguno de ellos podría llegar a la luz sin el gesto de Cronos
que corta el sexo de su padre.
apenas
nacido, Zeus (Júpiter) previendo los males que iba a causar, quiso que Afrodita
(Venus) se deshiciese de él, pero Afrodita lo escondió en un bosque donde fue
alimentado por animales. Apenas pudo manejar el arco se hizo uno con una rama
de fresno, y con madera de ciprés las flechas, ejercitándose con los animales.
Más tarde su arco y su carcaj fueron de oro.
EROTES
Eran dioses alados del amor en la mitología
griega; se dedicaban a las gráciles tareas complementarias al amor, tales como el cortejo y la unión amorosa.
Son los Cupidos o Amoretti de la mitología romana.
El término colectivo ἔρωτες - erotes es simplemente el plural de ἔρως - eros, o "deseo".
Según unos mitos, eran los hijos de Afrodita, según otros, formaban parte de su séquito.
Hesíodo sólo describe a Eros y a Hímeros
(dios del deseo), que estuvieron
presentes en el nacimiento de Afrodita. Más tarde se añadió un tercero, Potos
(dios de la melancolía y la pasión), formando una triada. Posteriormente aparecieron, Hedílogos
(dios de la adulación), Peito, Anteros
(dios del amor correspondido) (dios del desamor), Himeneo
(dios de los cantos nupciales y el matrimonio) y Ganimedes
(aunque no es un erote,
y, en sentido estricto, tampoco un dios, recibió culto en algunas regiones como
dios del amor homosexual).
ERRA o IRRA
En la antigua Mesopotamia (Babilonia y Acadia), Erra fue un dios de la guerra, los disturbios, las revueltas y las incursiones. Dios de la fuerza y la violencia, de la guerra destructiva, de la peste y de las plagas.
Dios guerrero capaz de provocar epidemias
En el período babilonio, fue conocido como el Dios Plaga.
Estrechamente identificado con el dios Nergal, esposo de
Ereshkigal tras su descenso al Infierno, contra el cual era frecuente que en las casas se colocara una
tablilla como amuleto.
Es padre de Sin, dios de la Luna.
Se le representa como un guerrero armado de arco y
espada.
Su centro de culto era Erasalm, en la ciudad de Kutha (perdida).
Mayormente conocido por La Epopeya de Erra e Ishum, más conocida como Epopeya de Erra o, a veces, Poema de Erra"La epopeya de Erra" que data del primer tercio del I milenio a. C., con
mayor probabilidad en el siglo VIII a. C. Fue escrita por
un sacerdote de Esagila, el templo de Marduk en Babilonia, de nombre
Kabti-ilâni-Marduk, que se presenta a sí mismo en un colofón, simplemente,
como el transcriptor de un sueño visionario por el que el propio dios Erra le
habría revelado el texto. Se compone de
cinco tablillas, con un total aproximado de unos 700 versos. La historia comienza con una invocación. Erra, duerme con su
esposa Mami y es despertado
del sueño por su consejero Ishum y los Siete (Sebetti), hijos del
cielo y la tierra -"campeones
sin par", se formula repetidamente-, a quienes Anu ha asignado a
cada uno, un destino destructivo. Éstos, con influencia maléfica, intentan
llevar a Erra a la destrucción de la humanidad. Pero para lograr esto, debe
alejar a Marduk, el rey de los
dioses. Ishum
trata de aplacar la violencia de Erra, en vano. Aprovechando la salida de
Marduk de la ciudad para un viaje a ver a su padre Ea, a su palacio
del Abismo, Erra puede actuar, creando desorden y empujando a los habitantes de Babilonia a la revuelta. La
ciudad es tomada a sangre y fuego, antes que Erra vaya al rey de la ciudad,
para instarle a matar a sus súbditos. Viendo este tumulto, Marduk se lamenta
ante su ciudad y sus enloquecidos súbditos, y se retira. Pueblos extranjeros
invaden Babilonia, pero son abatidos por la peste. Incluso, Marduk renuncia al
trono, en beneficio de Erra, por un tiempo.
Las
tablillas II y III están ocupadas con un debate entre Erra y Ishum. Erra
combate en Babilonia, Sippar, Uruk, Dur-Kurigalzu y Der. El
mundo está al revés: justos e injustos son asesinados por igual. Erra ordena a
Isum que complete el trabajo, venciendo a los enemigos de Babilonia.
Afortunadamente, la furia de Erra es apaciguada por Ishum, que consigue que
vuelva a la razón. Erra se retira a su propio asiento en Emeslam con los maléficos
Siete y la humanidad es salvada. Todo vuelve a continuación al orden, y Marduk
vuelve a su ciudad, y retoma su lugar como rey de los dioses. El regreso del dios significó el retorno a la vida normal, a la calma y la prosperidad. Una oración
propiciatoria termina la obra.
Así comienza el poema:
Oh rey de las tierras inhabitadas, creador del universo,
Oh Hendursagga, primer nacido de Enlil,
Portador del sublime cetro, pastor de los cabezas negras, zagal de la humanidad,
Oh Ishum, asesino famoso, cuyas manos están adaptadas para blandir fieras armas,
Y cuando hace resplandecer su terrorífica espada,
Hasta Erra, guerrero de los dioses, está inquieto en su morada,
¡Su corazón le urge a dar batalla!
Y dice a sus armas: «¡Untáos con veneno mortal!»
Y a los Siete, guerreros sin rival: «Tomad vuestras armas!»
Este
texto ha servido para explicar por qué la ciudad sagrada de Babilonia, y por
tanto, sede de la realeza del más grande de los dioses, había tenido tantas
desgracias al comienzo del I milenio a. C., en
particular por los ataques de las tribus arameas instaladas en
Babilonia, y había sido abandonada por los dioses.
ERUMNA
Divinidad alegórica romana, imagen de la duda y de la ansiedad. Hija e la Noche (Nox), compañera del Dolor y del Terror (Formido).
ERZENIM
El dios polaco de los lagos.
Antiguamente las aguas psicitorias y con particularidad del
lago Orth se adoraban como divinidades.
ERZULIA o ERZULIE
Erzulie (a veces escrito Erzili o Ezili) es la loa del amor y de la belleza en la
religión vudú.
Forma pareja con Barón Samedí.
La homosexualidad es
explicada por aquellos que practicaban el vudú, como la poderosa influencia o
posesión de un hombre por Erzulie.
Esta deidad tiene varias
encarnaciones pero las más conocidas son: Erzulie Freda,
que es la vanal y coqueta diosa del amor. Los que son poseídos por ella tienden a llorar lágrimas de añoranza y arrepentimiento.
La otra emanación de la diosa es Erzulie Dantor, reina de la nación Petro y la madre de Ti Jean Petro; a menudo se la representa como una mujer negra temible, que sostiene de manera protectora a Ti Jean Petro en sus brazos. En contraste con Erzulie Freda que bendice con riquezas materiales, Erzulie Dantor da al devoto conocimiento espiritual.
Cuando
el vudú entró en contacto con la religión católica, practicada por los
colonos europeos que la habían importado
al Caribe, se generaron fenómenos
naturales de sincretismo religioso que pronto llevaron a
la asimilación de los loas del vudú con las figuras de los santos del cristianismo. Esto llevó a la creación de una forma original de adoración en la que
Erzulie fue asimilada a la Virgen de los Dolores (como Erzulie Freda), probablemente debido a su
carácter misericordioso y su protección hacia los niños (atributos comunes a la
deidad vuduista). También se la sincretiza con Nuestra Señora de Czestochowa (bajo la forma de Erzulie
Dantor), que podría tener sus raíces en copias del ícono de la Virgen Negra de
Częstochowa traídas a Haití por soldados polacos, quienes lucharon en ambos
bandos en la Revolución Haitiana desde 1802.
Un
importante lugar de culto de Erzulie es la localidad de Saut-d'Eau en Haití. Esto es así porque una presunta aparición mariana sucedida el 16 de julio de 1847, tuvo lugar en la copa de una
palmera. Los católicos identificaron la aparición con la presencia de la Virgen del Carmen, pero para los vuduistas la aparecida era en realidad la
diosa Erzulie.
Cada año, la "cascada
Le Saut" situada junto al lugar donde estuvo la palmera de la
aparición, es testigo de una gran peregrinación durante la fiesta de Nuestra
Señora del Carmen, entre el 14 y el 16 de julio.
ESAUGETUH
EMISSEE
Es el Gran Dios y dios del Viento en la mitología de los indios Creeks. Su dominio sobre el elemento aire estaba relacionado con su poder sobre el aliento humano, que da vida a los hombres.
Su nombre
significa «amo del aliento» y el sonido al pronunciar su nombre es una
onomatopeya del sonido que produce la emisión del aliento en la boca.
ESCHACA
Diosa babilónica de la fecundidad y las riquezas.
Era equivalente a la Ops
de los romanos.
ESCHEM
En la mitología irania,
era el dew de la envidia, la cólera y la violencia.
El más poderoso y cruel de los Dews (genios maléficos).
ESCULANO Dios romano de las minas y de las monedas de plata.
ESEGE MALAN
De acuerdo a la mitología mongola y las creencias de los buriatos Esege Malan, es el gran Creador de todos los seres vivos. Es un dios celestial buriato que gobierna sobre el horizonte del poniente.
Como jefe de los espíritus celestiales, Esege Malaan convoca a reuniones de los cuerpos celestiales "en las Pléyades y en la Luna".
Su hijo es Solobung Yubin, una estrella espiritual de la mañana a la cual se le realizan sacrificios para solicitar brinde al pueblo mongol grandes cosechas y prosperidad.
ESHMÚN o ESMÚN
Era un dios uránico, cósmico y medico y uno de los mas importantes del panteón fenicio. Dios de la medicina, asociado a la salud o a los poderes de sanación
El octavo cabiro, personificación del mundo sideral en conjunto, parece
ser la estrella polar.
Su nombre quiere decir "el octavo"
Fue también el dios patrono de la antigua ciudad fenicia de Sidón, en el actual Líbano.
Se le identifica con el dios griego Asclepio y el romano Esculapio, con el cual tenía en común el símbolo de la serpiente que expresa la
noción de la marcha sinuosa y orbicular de los planetas.
Se cree que la existencia de este dios se remonta hasta la Edad del hierro, pero la primera mención escrita data del 754 a. C., fecha de la firma de un tratado entre el rey asirio Ashur-nirari V y el rey de Arpad Mati'el, y en donde se cita a Eshmún como patrono del tratado.
Según la mitología fenicia, Eshmún fue el octavo hijo de un dios denominado Sydyk (o también a veces Sydek o Sedek).
En Argelia se ha descubierto un bajorelieve púnico con su imagen en pie,
teniendo a cada lado de la cabeza una estrella y junto al costado izquierdo una
serpiente.
En los rituales de adoración a Eshmún se realizaban abluciones y danzas. También se conoce que existieron unos juegos en su honor, en los que el vencedor ganaba una tela púrpura.
Además de en Sidón, Eshmún fue venerado en las islas de Chipre, Cerdeña, y en las ciudades de Tiro, Beirut, y Cartago. Los dos principales templos dedicados a este dios fueron el templo de Sidón, y el templo de Cartago, destruido este último por los Romanos en la Tercera Guerra Púnica.
Según la leyenda, Esmún moria periódicamente. Astar Naamáh madre de los
dioses, se enamoro de él porque era el mas hermoso de los mortales, y, como le
persiguiera, él se mutilo voluntariamente; pero Astar precipitándose sobre su
cuerpo le presto nuevo calor y le volvió a la vida. El fondo de este mito guarda alguna analogía
con el de los Cabiros pelásgicos, especialmente de Macedonia y de Etruria.
ESPERANZA o SPES
Entre los romanos la Esperanza (venerada bajo el nombre de Spes), era una divinidad alegórica a la que los griegos denominaban Elpis. No era solo para los romanos la diosa de la
esperanza, sino también la del trabajo y la de las mujeres en cinta.
Su imagen se ve en
muchas monedas romanas: con una mano
levanta graciosamente su vestidura y con la otra presenta un capullo próximo a
abrirse; su tipo es siempre el de tina ninfa elegantemente vestida, de rostro
sereno y sonriente.
Los griegos tenían sentimientos ambivalentes, o incluso negativos, sobre la "esperanza", y como concepto era poco importante para los sistemas filosóficos de los estoicos y epicúreos.
Spes fue una de las
personificaciones divinas en el culto imperial de las Virtudes: como Salus (“salvación, seguridad”), Ops ("Abundancia, Prosperidad") y Victoria, Spes era un poder que vendría de los dioses, en contraste con los poderes divinos que residían dentro del individuo, como Mens ("Inteligencia"), Virtus ("Virtud") y Fides ("Fe, Fidelidad, Honradez").
Spes Augusta
era la Esperanza asociada a la capacidad del emperador Augusto como para
garantizar las bendiciones.
Bajo el nombre de Bona Spes se convirtió en
una diosa de la felicidad, siendo adorada con los mismos atributos y con las
mismas circunstancias que Fortuna.
La fiesta con que se honraba a la
diosa del foro Oblitorio se efectuaba el 1º de agosto, día del nacimiento de
Claudio, coincidencia de fechas que fue causa de que la imagen de la Esperanza
figurase en las monedas de dicho emperador.
En Roma tuvo un culto muy difundido y varios santuarios (poseía en el Campo de Marte) hasta los
primeros años de la Republica:
Las inscripciones muestran que recibió culto tanto privado como estatal.
Durante la República romana, un templo
dedicado a la "antigua esperanza" (Spes vetus), estaba localizado
supuestamente cerca de la Porta Praenestina o puerta Esquilina y que dio nombre a todo aquel
barrio de Roma. Se asoció con sucesos que
ocurrieron en el siglo V a. C., pero su existencia, como algo más que no fuese
un santuario privado, ha sido puesta en duda.
ESTATA MATERDeidad romana de los incendios, a quien invocaban para preservarse de ellos y apagarlos.
Tenía una estatua en el foro.
ESTATINA
Divinidad alegórica romana que simboliza el momento en que la criatura se mantiene por primera vez sobre sus piernas.
ESTOGAI o ESTOGALI
Dioses mongoles protectores de la familia, análogos a los Lares de los
romanos.
ESTORIUNCAR
Dios lapon que presidia
especialmente a la caza, y al que inmolaban renos.ç
ETANA
Dios babilónico de la vegetación.
ÉTER o AETHER
En la mitología griega (en griego antiguo
αἰϑήρ Αἰθήρ Aíthếr, romanización, Aithḗr; pronunciación, a͜ɪtʰɛː́r (clásica), ɛːtʰˈeːr (koiné), eθˈir (bizantino)) era uno de los dioses primordiales: es el dios de la luz, de la luminosidad y de brillo celestial que ilumina las alturas y representación del «cielo superior», el espacio y el paraíso.
Nix arrastraba las oscuras nieblas de Érebo por los cielos llevando la noche al mundo ocultando a Éter, mientras Hémera las dispersaba trayendo el día (en las antiguas teogonías se consideraba que la noche y el día eran independientes del Sol).
Personificación de la materia divina.
Encarna la clara y pura luz que se adivina en las más altas regiones de la
atmosfera, la luz de los dioses.
Personaje mitológico que simboliza las capas atmosféricas más altas, las que rodeaban a los dioses, y al aire como ser divino.Es una personificación del aire ralo –hoy decimos la estratosfera—
en que no se halla la cruda materia ni el halito de la espiritualidad.
Representa el aire alto que solo los dioses pueden respirar, un elemento más
puro y más brillante, en contraposición al oscuro ἀήρ aếr (‘aire’) de la Tierra que respiraban los mortales, y a la vez la región que ocupa este elemento
por encima del cielo. En los poemas homéricos, Éter es concebido como una región por encima
del ἀήρ (aér, "aire") que a su vez está bajo el Οὐρανός (ouranós,
"firmamento") pero guardan una estrecha relación conceptual. Es la región donde habitan los dioses, y el dominio de Zeus tras el reparto del mundo. Puede contener nubes, atributo de Zeus; estas surgen de Éter según su voluntad. En los Himnos homéricos, El Sol está en el Éter. Los vientos como el Céfiro soplan desde esta región por mandato de Zeus. En el Himno homérico a los Dioscuros (v. 13), éstos son presentados como moradores del Éter, desde
donde también pueden controlar los vientos. También es conocido como el muro defensivo de Zeus, la barrera que encerraba a Tártaro fuera del cosmos.
Significado y etimología
del nombre
Palabra que proviene del latin æthēr y ésta del griego αἰθήρ aithēr, ‘cielo’, ‘firmamento’, ‘el aire más puro de las montañas’, que devira de la raíz indoeuropea *aydh-‘arder, fuego’
El nombre Αἰθήρ contiene la raíz aidh- que en la épica arcaica forma palabras relacionadas con las acciones de "quemar" y "brillar", como el verbo αἴθω: "encender". El uso más general del vocablo αἰθήρ lo identifica
con "cielo" y "aire", o con un elemento más puro y brillante, por
encima del aire.
Según Hesíodo fue hijo de Érebo (la Oscuridad) y Nix (la Noche), y es hermano y consorte de Hemera, que personificaron respectivamente la luz celeste y terrestre, o el cielo y la luz del día. Según la Teogonía de Hesíodo se distingue claramente a Éter,
elemento más bien abstracto que simboliza la región superior, del Cielo
propiamente dicho, Urano,
de carácter más personal. Al menos una fuente, atribuida espuriamente a
Hesíodo, nos dice que de Éter y Hemera nació Broto; relacionado por el autor
como uno de los autóctonos.
Se conservan fragmentos de obras de Eurípides en los que señala que Éter es consorte
de Gea.
Para Aristófanes se identifica como el Aire (Aer), y lo considera hijo de Erebo, también fue el padre, por sí mismo, de las Néfeles.
La tradición órfica afirmaba que Éter era hijo de Chronos y Ananké, hermano de Caos y Érebo, hermano también de Eros o Fanes. El V
Himno órfico está
dedicado a Éter, y lo nombra como un elemento divino que domina todo; Éter era el alma del mundo y toda la vida emanaba de él.
La versión trasmitida por Higino en el prólogo de sus Fábulas afirma que surgió como del Caos y
de la Oscuridad, y junto con el Día (Hemera) el engendra a la
Tierra, el Cielo y el Mar (Gea,
Urano y Ponto), lo que da a entender que
antes de la creación había noche, que la tierra era invisible a causa de la
oscuridad que la cubría, pero que la luz pasando a través del Éter había
iluminado el universo.
Unido a Gea engendra a una serie de personificación de abstracciones tales como
el Dolor, la Astucia, la Ira,
la Pesadumbre, la Mentira, el Juramento (Jusjurandum), la Venganza (Ultio), el Exceso (Intemperantia), la Disputa, el Olvido (Oblivio),
la Cobardía, el Miedo (Metus),
la Soberbia (Superbia), el Incesto (Incestum) y la Lucha. En realidad, este Éter de Higino es equiparable
con el Urano de Hesíodo, sin que su cosmogonía tenga un equivalente claro del
Éter hesiódico. De esta manera hace a Éter y la Tierra (Tellus) como los progenitores de
las razas de los Uránidas: Océano, Temis, Tártaro, Ponto, Briareo, Giges, Estéropes, Atlante, Hiperión, Polo (Ceo), Saturno (Crono), Ops (Rea), Moneta (Mnemósine), Dione, Alecto, Megera y Tisífone (Higino confunde a varios personajes entre los que se citan en
otras fuentes como Titanes, Centímanos, Cíclopes y Erinias).
Alcmán nos habla de Acmón (esto es «cénit»), quien
poseía todos los cielos, identificado de manera natural con Éter. Urano es
descrito como hijo de Acmón, y que sus hijos reciben los patronímicos de
Acmónidas. Calímaco y Cicerón también coinciden en considerar que Urano surge
desde el Éter.
ETUGEN EKE
Etügen Eke ("Madre
Tierra", también transcrito como Itügen o Etügen
Ekhe) es una deidad o diosa de la
tierra mongol y túrquica.
Para los túrquicos era la segunda deidad más importante, después de Tengri y es patrona de la patria, de la naturaleza y todos los seres vivos están subordinados a ella. El papel dominante en las fuerzas naturales pertenecía a Etugen, pero la determinación del destino de las personas y de las naciones era potestad de Tengri. A veces bajo mandato de Tengri, Etugen castigaba al pueblo por sus pecados. Pero en general se la consideraba una diosa benevolente.
Posee el atributo de ser una virgen perpetua.
Su nombre proviene de Ötüken, la montaña sagrada de la
tierra y la fertilidad.
Las fuentes
medievales a veces la vinculan con una contraparte masculina llamada Natigai (Natikai, Natıkay), aunque
esto se trate probablemente de un error originado en una mala pronunciación de
Etugen.
En la mitología mongola, Etugen es a menudo representada como una joven
mujer montada sobre un toro gris. Los túrquicos la representaban como una mujer bella y voluptuosa.
Para apaciguar a la diosa Etugen, se hacían sacrificios cada primavera en la temporada de preparación para la cría de ganado y antes de la siembras. Los sacrificios también se llevaban a cabo en el otoño, después de la cosecha.
Según la mitología mongol, Etugen existió en
medio del universo.
ETYX
Ídolo
de los lapones, que presidia a la recolección de las mieses.
EUCLEA o EUCLEIA
En la mitología griega (en griego antiguo Ευκλεια o en latín Eucleia)
era la diosa o daimon que personificaba la gloria y la buena reputación.
De acuerdo con los fragmentos órficos, sus padres fueron Aglaya y Hefesto, y por tanto, hermana de Eufema, Filofrósine y Eutenea.
En las pinturas de cerámicas griegas, Euclea es
frecuentemente representada entre las asistentes de Afrodita donde simboliza
la honorabilidad de una novia casta. También estaba asociada con Artemisa.
Fue adorada en Lócrida, Beocia y Macedonia.
EUDEMONÍA
Diosa griega de la felicidad
EUFEME
En la mitología griega, Eufema o Eufeme (en griego Εὒφημη y en latín Eupheme, «aclamación») fue la
personificación de las palabras de buen augurio, de los elogios y los gritos de
triunfo.
Espíritu del correcto discurso y la aclamación.
Era opuesta a Momo (la Crítica).
Eufema tiene dos variantes: en los mitos sobre Catasterismos, Eufeme era imaginada como la nodriza de
las Musas y habitaba en el monte
Helicón; no se especifica quiénes eran sus padres. No
obstante se dice que Croto,
nacido de la unión entre Pan y
Eufeme, y hermano de leche de las Musas, fue convertido en la constelación de Sagitario. Para los órficos Eufema era una de las cuatro hijas concebidas
por Hefesto y Aglaya, siendo las otras tres Euclea (la Buena Reputación), Eutenea (la Prosperidad) y Filofrósine (la Amabilidad).
EUFRÓSINA o EUFRÓSINE
En la mitología griega (en griego Ευφροσυνη Εὐφροσύνη, ‘júbilo’, ‘alegría’) era una de las tres Cárites,
hijas de Zeus y de la oceánida Eurínome.
Como indica su etimología, simboliza la alegría, el buen humor y la risa.
Algunos piensan que es la
cárite intermedia entre Talía y Aglaya.
EUGENIA
Nombre de la Nobleza entre los
griegos.
Se encuentra su estatua en muchos monumentos antiguos, bajo la figura de una
mujer que está de pie con una lanza en la mano izquierda, y sosteniendo con la
derecha una pequeña estatua de Atenea (Minerva).
EUNOMIA
En la mitología griega (en griego antiguo Eunomίa ‘buen gobierno’, ‘buen
orden’) es una de las tres divinidades conocidas como Horas. Personificaba el concepto de la ley y la legislación, y se ocupaba de la vigilancia y el cumplimiento sobre la legalidad entre los asuntos de los hombres.
Es el Orden personificado y cuida que cada uno tenga sus justa porción.
Llego a personificar los beneficios de una legislación sabia.
Era hija de Zeus
y Temis. La misma diosa o una diferente de igual nombre puede haber sido hija de
Hermes y Afrodita.
EUNOSTOS
En la mitología griega, Eunosto (griego antiguo: Εύνοστος) era el nombre de la
diosa protectora de la fabricación de harina y de los molinos de grano.
También existía la diosa Promilaia ("la que está
delante/protege el molino"), que era adorada en la misma forma que
Eunostos. Pero tanto Eunostos
como Promilaia en realidad podrían haber sido meros epítetos de Deméter.
EUPRAXIA
En
la mitología griega (en griego antiguo Ευπρaζia Eupraxia, ‘buena conducta’ o ‘acción
correcta’,
de eu, y praxis, ‘acción’) era la daimon o espíritu que personificaba la buena conducta.
Esquilo la menciona una vez, cuando cita un
proverbio según el cual Eupraxia es hija de otras dos personificaciones, Peitarquia y Soter.
EURESIS o
HEURESIS
En la mitología griega, es
una diosa conocida en la
literatura como la guardiana de la invención.
En idioma
inglés también se la menciona con el nombre de Descubrimiento (Discovery).
La
única imagen conocida de Euresis se encuentra en el Codex Medicinae Graeca de materia medica de Dioscórides, que prestó
servicio como cirujano militar en la Antigua Roma del emperador Nerón, con lo que tuvo oportunidad de
viajar para buscar sustancias medicinales y se le considera el más famoso farmacéutico de la antigüedad.
La ilustración le muestra barbado y sentado en una especie de elegante trono,
que estira el brazo hacia la raíz de mandrágora, que le presenta
Euresis, personificada como un niño. A los pies del hombre, un perro negro muerto por
haber ingerido la mandrágora. Se creía que esta planta tenía características
humanas porque sus raíces parecían dos piernas y era un medicamento que podía
ser mortal y al que se atribuyen poderes mágicos a través de rituales. Hay
leyendas que cuentan que debe ser un perro negro el que arrancase la planta de
la tierra, pues ésta grita de tal manera que podía enloquecer a las personas.
EURIBIA
En la mitología
griega,
Euribia (en griego
antiguo
Εὐρύβια Eurúbia Eurybia
o en jónico Εὐρύβιη Eurúbiê
Eurybiê, ‘vasta violencia’ o ‘la de amplia
fuerza’, de
εὐρύς eurús,
‘grande’, ‘vasto’ y βία bía, ‘fuerza’, ‘violencia’) era una diosa (póntide) marina preolímpica que representaba el dominio del mar.
Personifica la inmensa fuerza del mar.
Parece haber presidido sobre las principales fuerzas externas,
incluyendo el ascenso de las constelaciones y el clima estacional, y el poder
de los vientos.
Se decía de ella que tenía
un corazón de piedra o de acero.
Se la considera hija de Gea (la Tierra), mientras que
por padres se le dan tanto a Ponto (la «Ola» marina) como
a Poseidón y a Océano.
Tiene por hermanos a Forcis, Nereo, Taumante y Ceto.
A veces es considerada (sin fundamento) una titánide, por ser esposa del
titán Crío (asociado con la constelación Aries, marcadora del año nuevo griego), con quien fue madre de Palante,
Astreo y Perses. Todos sus nietos tenían poder sobre el mar y algunos de estos representan el mando humano sobre este: estaban incluidos
los Anemoi (Vientos), los Astra Planetas (estrellas, para la navegación), Hécate (hechicería),
Selene (la Luna) y Cratos, Bia, Zelo y Nice (el Poder, la Fuerza, el Celo y la Victoria respectivamente representaban la supremacía naval).
EURO o EÚREO
En la mitología
griega (en griego antiguo
Εύρος Eúros) era uno de los Anemoi y la deidad que representaba al viento que provenía de Este o Poniente, permanentemente hacía sus
recorridos desplazándose hacia el encuentro de su hermano Céfiro, el viento del
oeste.
Es el hijo favorito de Eos y vuela con los caballos de su madre.
Su
equivalente en la mitología romana era Vulturno.
Es uno de los hijos de Eolo, dios de los
vientos, o de Astreo y de Eos. Es hermano de Bóreas, de Céfiro y de Noto.
Según tradiciones tenía
su casa cerca del palacio de Helios, o residía en las islas
Eolias, bajo el dominio del dios Eolo de los vientos, donde su padre los mantenía atados y los desencadenaba ante alguna
contingencia o cuando algún dios le solicitaba su ayuda.
A menudo es
representado iconográficamente bajo la figura de un hombre joven y sin
barba, alado, completamente vestido de túnica, calzado de coturnos, con
parte de su túnica levantada y sosteniendo entre sus brazos una
vasija grande (o una urna) invertida, de la que derramaba el contenido; Ovidio nos lo pinta de estatura alta,
anciano, con cabellos blancos, aire sombrío y una tela anudada en derredor de
su cabeza, mientras el agua gotea de todas partes de sus vestidos; Valerio
Flaco, lo designa por un joven desgreñado que sigue precipitadamente tras de la tempestad que él ha movido; Estacio, repartiendo las aguas del cielo sobre la
Tierra, y Juvenal secando sus alas despues de la tempestad.
Los modernos
le han personificado igualmente bajo los rasgos de un hombre alado,
robusto y enteramente desnudo, que marcha entre nubes y sopla con los carrillos inflamados, para designar su
violencia, y en una mano tiene una regadera significando que es el dispensador
de la lluvia.
EUSEBIA
En la mitología griega, Eusebia (griego antiguo: Eὐσέβεια) era el daimon o espíritu que personifica la piedad, la lealtad, el deber y el
respeto filial.
El equivalente romano es Pietas.
Según algunas fuentes, su marido era Nomos (la Ley), y su hija era Dice, la diosa de la justicia; mientras en
otras narraciones, Dice es hija del dios Zeus y la diosa Themis (Orden).
EUTENIA o EUTENEA
Nombre con que los griegos personificaban la Abundancia.Diosa de la prosperidad y la plenitud.
Su daimon opuesto es Penia (la Pobreza).
En griego antiguo Ευθηνια; en latín Euthenia, esta deidad la nombra Court
de Gebelin Dione, acaso de Deia que significa "abundacia", "prosperidad".
Era hija de Hefesto y Aglaya y hermana de Euclea, Filofrósine y Eufema.
No le erigían ni altares.
EUTERPE
En la mitología griega (Εὐτέρπη, “la de agradable genio”, “la de buen
animo”, “la muy encantadora”, “la muy placentera”, su nombre procede del griego eu
‘bien’ y terp-ew
‘contentar’) es la musa de la música y de los sonidos melodiosos, especialmente protectora del arte de tocar la flauta.
Inspira la música y las tonadas festivas.
Como las demás Musas era hija de Mnemósine y de Zeus, y es la más alegre de todas ellas.
Por lo general se la representa como una hermosa doncella coronada de flores y llevando entre sus manos la doble flauta,
instrumento que tocaba para acompañar a la poesía lírica. Este instrumento constituye
su atributo iconográfico. En otras ocasiones se la representa con otros instrumentos de música: violines, guitarras, tambor, etcétera. A finales de la época clásica se la denominaba musa de la poesía lirica coral y de los poemas amorosos, y se la representaba con una flauta en la mano.
Creó
la flauta y otros instrumentos musicales, y también se le atribuye la creación
de la Dialéctica. Unos
pocos dicen que inventó el aulos o flauta doble, aunque la mayoría de
los estudiosos de la mitología conceden ese honor a Atenea, como se
da a conocer en el mito de Marsias y su duelo con Apolo.
El dios-río Estrimón dejó a Euterpe embarazada. Su hijo, Reso de Tracia dirigió a una partida de Tracianos y murió a manos de Diomedes en Troya, según Homero en la Ilíada.
EUTIMIA
En la mitología griega (en griego euthymía) era la diosa de la tranquilidad del alma, de la alegría y el júbilo.
Es la Vitula de los romanos.
EYEIM
Elementales de los minerales.
EŽERINIS
Dios lituano protector de los lagos.