En la Ilíada, se dice que Agamenón alega que lo poseyó Até cuando disputó con Aquiles y le arrebató a su concubina, Briseida, del mismo modo instigada por Hera, usó su influencia en Zeus para que en el momento en que debía nacer Heracles, éste jurase que el primer niño mortal descendiente suyo que naciera ese día , éste sería un gran gobernante. Hera inmediatamente retrasó el nacimiento de Heracles y provocó el de Euristeo prematuramente, logrando así que éste obtuviese la posición de poder que Zeus pretendía conceder a su hijo, mientras que Heracles pasó a ser su servidor. Zeus descargo todo su furor contra Até, como autora de todo el mal. La cogió por los cabellos, la precipitó sobre la tierra, prohibiendo que volviese al cielo o al Olimpo. A partir de ese momento Até vivió entre los hombres, y así la desgracia se convierte en herencia de la humanidad.
Cayó en el monte de Frigia en el que Ilo construiría Troya.
Los griegos creían que
flotaba a la altura de la cabeza, sin tocar el suelo; vagando siempre a la altura de la cabeza de los hombres para inspirarles el mal; posándose
sobre éstos turbaba la razón e inducía al error que traería la
desgracia.
La equivalente de Ate en la mitología romana es Nefas (Error).
En su La Teogonía, Hesíodo afirma que la madre de Ate es Eris (la Discordia), pero no menciona a ningún padre. Algunos autores, pues, la consideran hija de Zeus con Eris. Al decir que Até era hija de Zeus se emplea una alegoría cuyo sentido explica Decharme diciendo que representaba el mal con todas sus consecuencias, como una ley de la condición humana, la cual, como todas las leyes morales, dependía del Ser Supremo.
Las Litas (Ruegos o Suplicas), sus hermanas, la siguen de lejos y tratan de reparan aunque lentamente los males que aquella ocasiona.
Se dice que fue responsable de la amarga disputa entre los héroes griegos Agamenón y Aquiles durante la guerra de Troya.
ATEA
Atea es una deidad
femenina presente en la mitología de Polinesia. En la mitología de las Islas Marquesas, Atea es la dadora de luz.
En una de las versiones del
mito Atea y Tane son hermanos e hijos
de Tōhō.
Otra tradición cuenta que
Atea (como luz) se engendra a sí misma e hizo visible a Ono. Uniendo fuerzas,
ambos rompieron la oscuridad sin límites del mundo subterráneo (Po),
dónde Tanaoa, señor de la oscuridad
y Mutu-hei (el Silencio) habían
vivido toda la eternidad. Atea y Ono guerrearon con Tanaoa y Mutu-hei y los
vencieron. Confinaron a los dioses de la noche y les pusieron límites. Tras el
enfrentamiento apareció Atanua, la Aurora. Luego, Atea se casó con Atanuay tuvieron hijos:
dioses menores y la humanidad (Tregear 1891:29).
Según fuentes no verificadas,
uno de sus hijos es el primer hombre: Tu-mea.
En la mitología de las
islas Tuamotu Atea es
asesinada por Tane, su segundo hijo.
ATENEA o ATENA
Forma parte los doce grandes Olímpicos, es un de las seis diosas principales del panteón griego clásico y una de las tres diosas vírgenes del Olimpo.
Identificada por los romanos con Minerva e introducida en
la llamada Triada Capitolina, al lado de Júpiter y Juno.
Asociada por los romanos con su diosa etrusca Mnerva.
Equivalente a la fenicia Onga
Diosa de de la guerra razonada y audaz, de la defensa y de la estrategia militar; de la sabiduría, de la inteligencia (heredada de su madre), del pensamiento y de la ciencia creativa, oponiéndose en este sentido al cojo Hefesto, dios de la técnica, de la
habilidad simplemente aplicada a la materia
Personificaba la Astucia en todos los campos.
Estaba a su cargo todo aquello que fuera símbolo de lo civilizado: arado, fuego, bordados, etc. Guardiana de la justicia y las leyes y presidia la autoridad de los estados
Preside las artes, los oficios, los trabajos, las industrias y el conocimiento en general
Ella, a la que invocaban los pintores, maestros, médicos. artesanos, filósofos, científicos
Atenea era venerada en varias ciudades griegas como diosa tutelar.
La presencia de Atenea era, en total, sinónimo del consejo prudente, el comportamiento tranquilo y el juicio sabio.En su faceta de diosa de la guerra, Atenea simboliza la justicia en y para el combate, la razón que domina el impulso: es una diosa guerrera, pero no le gusta la guerra, antes de entrar en combate siempre intenta arreglar los conflictos de manera pacífica, sin embargo, una vez que entra en batalla nunca es derrotada.
Muchas veces era solicitada como juez.
A diferencia de Ares,
dios de la furia irracional, que lanza al hombre contra el hombre en un furor
asesino y representación de la locura y la destrucción en la guerra, que era muy temperamental, poco fiable en la batalla y se complacía con las crueles matanzas; ella era la patrona de la guerra entendida como forma disciplinada y racional de proteger la comunidad, su dominio eran los aspectos mas intelectuales: la estrategia y las tácticas, la disciplina y la defensa, y era quien guiaba a los ejércitos durante el ataque, inspirando los movimientos mas hábiles.
Curiosamente Atenea también era la diosa de la paz, y cuando no existía lucha armada era la protectora de las ciudades, de los estados y la vida civilizada, y, como tal favorecía la agricultura, las ciencias, las artes y el comercio.Como divinidad de las Artes y de las Ciencias, era la patrona no sólo de las labores propias de las mujeres, como el arte de tejer, el hilado y otras manualidades, sino también de los oficios de los hombres, como la carpintería, la metalurgia y la alfarería. En esta faceta, suele decirse que intervino en los proyectos mas complejos de los humanos: enseñó a los seres humanos el arte la navegación, a navegar las aguas en buques, de domar caballos, a someter los bueyes al yugo, y atarlos al carromato; así como las técnicas de la alfarería y a las mujeres el arte textil (los telares y los bordados).
Entre los instrumentos a que dio origen están: - el aulos, la flauta doble, pero arrojó el instrumento lejos de sí, disgustada al ver su cara reflejada en el agua mientras lo tocaba, con las mejillas infladas y totalmente deformadas
- la trompeta
- entre las herramientas, el yugo, el arado, el rastrillo, el horno del alfarero y la escuadra del carpintero.
- Inventó los carros de combate
- Dirigió la construcción de la nave Argos, instalando el tablón parlante procedente de Dodona.
Ayudo a Epeo a fabricar el Caballo de Troya.
En su ciudad, Atenas, estaba considerada como la diosa
de la razón, desplazando a las Musas en el terreno de la literatura y la filosofía.
Se le dan otros nombres: - Agoraria: que inspiraba elocuencia de los oradores y el buen sentido de los ciudadanos en las asambleas.
- Nikeforos: la que conduce a la victoria
- Polias: cuyo brazo poderoso vela sobre las ciudades.
- Promakos: la que combate con razón
Hija de Zeus, y de su primera esposa, la oceánide Metis. Otras leyendas a las que no se da ningún crédito la hacen hija de Poseidón y de Tritón o también de Poseidón y de la oceánida Corifé. Cuando la primera esposa del gran dios, Metis, estaba encinta de su primer hijo —una niña—, Zeus se enteró de que estaba destinada a engendrar un segundo hijo varón que seria el rey de los dioses y de los hombres. Zeus ya había destronado a su padre, Crono, y no estaba dispuesto a sufrir el mismo destino que él, por lo que se tragó a su esposa embarazada con el fin de eludir el nacimiento de ese futuro hijo tan poderoso. Tiempo más tarde le sobrevino a Zeus un terrible dolor de cabeza, Prometeo, Hefesto, Hermes o Palemón (según la fuente consultada) le abrió la cabeza con un hacha minoica de doble hoja (labrys). Atenea saltó de la cabeza de Zeus, completamente armada y lanzando el grito de guerra, que resonó en el cielo y la tierra.
Según Homero, Atenea sigue en jerarquía a Zeus, de quien fue hija predilecta; igualaba en sabiduría a Zeus y sobrepujaba a los demás dioses. En
un principio ni siquiera tiene armas propias, se las pide prestadas a su padre
cuando las necesita. También comparte con él la Égida.
Ella ocupaba un trono de plata trabajado como su fuera un canasto y decorado con una corona de violetas lapislázuli, una piedra semipreciosa.
Atenea se opone a Afrodita, que ejerce su
poder sobre los hombres con unas armas que al diosa de la inteligencia
desprecia. Ello no le impide participar, junto a Hera y Afrodita, en el
concurso de belleza arbitrado por Paris,
que será el germen de la guerra de Troya.
Poseía Atenea el privilegio de tener en la Acrópolis de Atenas varios templos, entre los cuales se contaban el Hecatompedón, el Erecteión, el de Atenea Nicé y el más famoso, el Partenón. Ademas, Atenea poseía santuarios en todo el territorio ocupado por los helenos, incluida la Magna Grecia (Italia) y el Asia Menor. La diosa desempeñó un papel fundamental en la lucha contra los Gigantes, durante la cual fue protagonista de numerosas empresas excepcionales, como cuando consiguió vencer al gigante Encélado arrojando sobre su cuerpo la isla de Sicilia. Atenea guarda celosamente su castidad; Según Apolodoro, Hefesto intentó en una ocasión forzar a la diosa y aunque su deseo quedó frustrado, produjo un extraño vástago, Erictonio, mitad hombre, mitad serpiente, nacido del suelo fecundado por el esperma del dios, al que Atenea educará como a un hijo. Otra versión dice que Hefesto quería que Atenea se casase con él, pero que desapareció en el lecho nupcial, y Hefesto terminó eyaculando en el suelo.
Atenea dio al bebé dentro de una pequeña caja a tres hermanas, Herse, Pándroso y Aglauro, advirtiéndoles que nunca la abriesen. Aglauro y Herse abrieron la caja, que contenía al infante y futuro rey Erictonio. La vista hizo que enloquecieran y se arrojaron desde la Acrópolis. En las Metamorfosis (libro II), Ovidio deja claro que la única hermana que abre los nudos de la canasta donde está Erictonio es Aglauro. Una versión alternativa de la misma historia es que mientras Atenea había ido a traer una montaña para usarla en la Acrópolis, las dos tercas hermanas abrieron la caja. Un cuervo vio cómo lo hacían y voló a decírselo a Atenea, quien montó en cólera y dejó caer la montaña (actualmente, el monte Licabeto). Otra vez más, Herse y Aglauro se volvieron locas y se tiraron a un acantilado, muriendo.
Según la tradición, bajo el reinado de Cécrops, ella y Poseidón contendían por la posesión de Atenas. Los dioses prometieron que correspondería al que hiciese el don más útil a los hombres. Poseidón, de un golpe de su tridente hizo brotar una fuente, pero su agua era salada y por tanto no muy útil, mientras que Atenea ofreció el primer olivo domesticado. Los atenienses (o mejor dicho su rey, Cécrope) escogieron el olivo y con él a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento. Se cree que esta historia alude a un enfrentamiento entre los habitantes de la época micénica y los inmigrantes posteriores.
En general, Atenea mantiene relaciones benéficas con los mortales. No obstante, en caso de necesidad podía castigar severamente los errores cometidos por ellos:
- Castigó también la presunción de Aracne que se atrevió a desafiarla a un certamen de labores en el telar, aunque luego se apiadó de ella y la convirtió en araña, para que pudiera seguir tejiendo toda su vida.
- Cegó a Tiresias porque la había visto bañándose. Su madre, Cariclo, le suplicó que deshiciera la maldición, pero Atenea no podía, y a cambio le dio el don de la profecía.
- Estuvo a punto de conceder la inmortalidad a su favorito Tideo cuando estaba agonizando, pero cambió de opinión cuando lo vio comerse los sesos de su enemigo muerto, Melanipo.
Más a menudo, sin embargo, se la ve al lado de sus mortales preferidos, dándoles apoyo y ánimos:
- A Perseo, al que ofrece un escudo de bronce pulido para que pueda derrotar a Medusa y que, en justa correspondencia, entregará a la diosa la cabeza de la Gorgona para que ésta adorne el suyo.
- A Heracles, al que proporciona armas y consejos continuos para que salga bien parado durante sus trabajos: enseñó a Heracles cómo despellejar al León de Nemea, usando las propias garras del león para cortar su gruesa piel. La piel del león se convirtió en la prenda característica de Heracles, junto con el mazo de madera de olivo que usaba en la batalla. Atenea también ayudó a Heracles a derrotar a los pájaros de Estínfalo, junto con Hefesto, y que, en agradecimiento, ofrecerá a la diosa las manzanas de oro de Hespérides.
- Ayudó a Belerofonte a donar al caballo alado, Pegaso, a lomos del cual mató a la monstruosa Quimera.
- A los aqueos durante la Guerra de Troya, sobre todo a Aquiles y Odiseo (Ulises), a quien protegerá durante todo su viaje.
En la Ilíada es una firme partidaria de los griegos en la Guerra de Troya (cosa que, por lo demás, nada tiene de extraño, teniendo en cuenta el resentimiento que guarda hacia los troyanos desde el juicio de Paris, en el que no salió favorecedora). Particularmente notable es su intervención en el canto IV, cuando tienta a Pándaro a disparar a Menelao y romper así la tregua transitoria que se había alcanzado, dando paso a la última fase de la guerra que acabará con la destrucción de Troya.
En el canto V ayuda a Diomedes a realizar sus grandes hazañas en la refriega contra los troyanos, e incluso a herir al propio dios de la guerra, Ares.
En el XXII se encarna en Deífobo para atraer a Héctor a su muerte a manos de Aquiles.
Los troyanos no son conscientes de que está tan descaradamente a favor de los aqueos, y sigue siendo la diosa de la ciudadela de Troya. Hécuba, la reina ruega a Atenea que proteja a la ciudad del desastre, y le ofrece un magnifico peplo, obra de expertas artesanas: «Pero palas Atenea no accedió [a su súplica]», dice Homero (VI, 311). Los troyanos poseían además una estatua de Atenea, el Paladio que, según se creía, tenía la facultad de mantener a salvo a la ciudad que lo guardaba. Los griegos lo robaron antes de la caída de Troya.
Pero aunque Atenea apoyaba a los aqueos, ello no le impidió castigarlos al final de la guerra por al violación de la profetisa Casandra llevada a cabo por Áyax. Con la ayuda de Poseidón, provocó una violenta tempestad que hizo naufragar a la flota griega frente al cabo de Caferea y causó la muerte de muchos, entre otros la del propio Áyax.