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24 may 2026

LETRA V

VACH
Es diosa del lenguaje y la personificación de la voz o el habla en la mitología hindú.
Divinidad abstracta engendrada por los dioses, ellos se servían de la palabra para comunicar a los hombres las leyes del conocimiento.
§ vāc, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
§ वाच्, en escritura devanagari del sánscrito.
§ Pronunciación: /vách/.
§ Etimología: ‘palabra’. El término sánscrito vach deriva del antiguo vāk que a su vez proviene del indoeuropeo *wok-s. (En latín tenemos derivado de esta última vox, de donde a su vez en español tenemos voz).
Según los Vedas fue creada por Prayápati (quien luego será identificado con el dios Brahmá), que se casó con ella y de su unión nació el género humano.
En el Visnú-purana es hija del prayápati Daksha y esposa de Kashiapa.
En el Rig-veda menciona a Vac como hija de Kama, dios del Amor
En otros sitios es llamada «Madre de los Vedas» y «Reina de los Dioses» y la esposa de Indra.
En el Naighantuka y en el Nirukta (de Iaska) se la nombra como la voz de las esferas medias
Muy frecuentemente se la identifica con Sárasuati (esposa de Brrahma, dispensadora de inteligencia y de sabiduría) y con Bharati.

VACUNA, VACANA o VACUANA
Divinidad de la holganza y las vacaciones, que presidia el descanso y concedía el reposo y los sueños placenteros.
Vacuna es una deidad que los romanos adoraban, sobre todo, los habitantes del campo. 
Identificada a veces con Diana, con Ceres, etc.; Varrón afirma que esta diosa es la misma que la diosa Victoria.
Le ofrecían sacrificios, principalmente, en el tiempo en que se habían concluido las labores.
Adorada en una floresta sagrada próxima a Reata y se le consagró un santuario en Roma.
Su culto es de origen anterior a la fundación de Roma, y parece que era una diosa de la agricultura adorada por los Sabinos.

VAELICO o VAEL
Dios-lobo adorado por la antigua tribu celta de los vetones en el oeste de la península Ibérica. Representa el infierno y el más allá, pero también es protector de la naturaleza, bosques, montes y montañas. 
Es conocido también como Endovélico por otros pueblos como los lusitanos.
La etimología de su nombre podría originarse en vailos, el sustantivo celta para «lobo». Ello podría confirmarse por la existencia del santuario de Postoloboso, santuario en honor al dios Vaelico en los exteriores del Castro del Raso, asentamiento vetón en el municipio de Candeleda, y cuyo nombre también evoca claramente al lobo, entonces numeroso en los alrededores.
El escultor salmantino Fernando Sánchez Blanco realizó para el ayuntamiento de Arenas de San Pedro (Ávila) una escultura titulada El baño de Ataecina en la que aparecen representados la diosa Ataecina acompañada de Vaelico.

VAGADONNAEGO
Dios infernal ibérico al que se invocaba para que se cumplieran los acuerdos y promesas.

VAGINATO
Dios latino que presidia a los primeros llantos de los niños.

VAGRAPATI

Nombre de uno de los Dhyanibodhisattva. 
Simboliza la Moral en su totalidad y tiene como emblema el rayo.

VÄINÄMÖINEN, WÄINÄMÖINEN o VÄINÖ
Väinämöinen o Väino (escrito frecuentemente en castellano Vainamoinen) es el principal héroe de las epopeyas finlandesas.
Descrito como un hombre anciano, sensible y vigoroso; cantor de voz portentosa y mágica, y profundo verso. Después de su nacimiento mostraba la sabiduría que dan los años, porque había permanecido en el vientre de su madre al menos treinta años. Su fama llegó hasta las tierras del norte perdido, hasta Pohjola. 
También llamado Runoya («cantador de runas»).
Fue quien creó el fuego terrestre y el fuego celeste, es decir el Sol y los volcanes. 
Según la contextualización épica, Vainamoinen fue concebido por la Madre-Naturaleza, Ilmatar o Luonnotar. al encontrarse ésta con el viento y las olas. Durante setecientos treinta años llevó al niño en sus entrañas sin nacer, sentada sobre el mar. Un día un pato salvaje se detuvo en su rodilla que sobresalía del agua y allí construyó su nido, donde puso siete huevos: seis de oro y uno de hierro. Cuando la muchacha sacudió su cuerpo estos huevos cayeron al mar y se quebraron. De estos huevos nacieron la tierra, los cielos, la luna, las estrellas y las nubes. Tras diez años la hija de la naturaleza creó las islas y los continentes, pero Vainamoinen no nacería, sino hasta treinta años después, invocando la fuerza del sol y las estrellas, y dejando que su madre regresara a los cielos. Vainamoinen tuvo que vagar ocho años por el mar antes de poder llegar a tierra firme, lo que le daría un hijo, Pellervoinen (dios de los árboles. las plantas y los campos), a quien Vainamoinen le pidió que sembrara el suelo de plantas y flores por todo el mundo. Una vez hubieron crecido los árboles, taló la mayor parte para cultivar cebada, y tan sólo dejó un abedul, de modo que las aves tuvieran dónde anidar.
Un lapón presuntuoso, el joven Joukahainen, emprendió la marcha al sur, para desafiar al viejo en su terreno, en su casa de Vainola, a pesar de los consejos en contra de sus prudentes padres. Y en tres jornadas de marcha desenfrenada llegó a los bosques de Vainola, para enfrentarse con Väinämöinen, para demostrarle que era más sabio que el viejo aquel, pero no pudo ganarle con la palabra y quiso imponerse con la fuerza de su espiada, obteniendo sólo mayor desprecio por parte de su rival Väinämöinen, que se puso a cantar sus magias, y a dominarle con su poder. Joukahainen quedó anonadado, dándose cuenta de quién era en realidad su rival. Intentó comprar su libertad, pero sólo podía ofrecer sus arcos, algo de oro, algo de plata, pero nada consiguía de su vencedor, hasta que ofreció a su propia hermana Aino. Aquella oferta le gustó al viejo y cambió la magia de sentido, liberando al presuntuoso Joukahainen de su hechizado encierro y ordenándole ir a buscar a su hermana, según había prometido. Joukahainen volvió al norte, aún más rápidamente que había venido, y llegó a casa de sus padres, para comunicarles que había dado su hermana a Väinämöinen para recuperar su libertad. Pero la madre estaba orgullosa de que su bella Aino fuera la esposa de tan poderoso señor, aunque la joven Aino sufría por su infortunio y no quería unirse a un viejo como Väinämöinen, sabía que debía cumplir la palabra dada por su hermano, para que sobre ellos no cayeran las maldiciones del poderoso viejo. Aino aceptó resignadamente su suerte y luego, entre los bosques, conoció a Väinämöinen, en un penoso y mágico primer encuentro, que apenas pudo resistir. Sobreponiéndose a sus deseos de huir, Aino marcha hacia su destino en el lejano Sur, pero no llegará a Kaleva, porque se ahoga mientras nada alegremente en las aguas del mar, inocente víctima de un destino que se volvió en contra suya. Fue muy triste para todos conocer la cruel muerte de Aino; lloraron sus padres, sus amigas, todos; lloró más que nadie, Väinämöinen. Pero salió al mar, como tantas veces, con su aparejo de pesca para olvidar a Aino, y la encontró sin saberlo, bajo la forma de un pez desconocido que escapó a tiempo de su cuchillo, diciéndole quién había sido ella antes de convertirse en salmón. Väinämöinen se quedó aún más triste, al comprender que la había perdido de nuevo y para siempre. Pero su madre la virgen del aire se apiadó de su pena y le habló sobre cómo debía buscar en Pohjola una bella virgen que fuera su esposa.Obedeció Väinämöinen a su madre y marchó al norte, en busca de la novia recomendada, sin saber que Joukahainen le esperaba dispuesto a vengarse, listo para matarle con su arco tenso y sus flechas afiladas, desoyendo de nuevo los consejos de su madre. Pero esos consejos desviaron la puntería de Joukahainen y sus flechas fallaron, no alcanzaron al jinete, sino a la cabalgadura. Väinämöinen cayó al mar y tragado por sus aguas, mientras Joukahainen creía haberle matado y se jactaba de ello ante su horrorizada madre, que le maldecía por el daño cometido. Joukahainen supo, después, por intermedio de la sombra de la Justicia, que Väinämöinen, tras nueve días flotando a la deriva, había sido sacado de las aguas por un águila y llevado hasta Pohjola; el viejo estaba vivo y más cerca que nunca de conseguir la meta de su viaje: la novia que su madre Luonnotar le había designado desde su tumba marina. El pobre y estúpido Joukahainen no pudo superar su cobarde angustia, su miedo al castigo que sin lugar a dudas se le venía encima, y se ahorcó de las ramas de un árbol que iba a cortar. Väinämöinen estaba en las tierras de Pohjola, pero estaba cansado, herido y perdido, al menos hasta que la buena Louhi supo de él y se le acercó para ofrecerle la solución a sus cuitas, el regreso pronto a su casa de Vainola, todo a cambio de un sampo, un molino mágico, y -además- le ofrecía a su hija, una virgen como la que su madre le había señalado. Väinämöinen no sabía forjar el sampo, pero sí prometió, de regreso a su hogar, mandarle a Ilmarinen el herrero más capaz, el mismo que había forjado la cúpula celestial. Louhi aceptó el trato y le dio un caballo mágico para que regresara al sur en un encantamiento sin levantar la vista de su regazo, so pena de maldiciones sin fin. Y no era fácil la tarea, ya que, a poco de empezar su camino, oyó un telar sobre él, sin acordarse de lo que le había dicho Louhi, Väinämöinen levantó la cabeza y vio a la hermosa doncella que tejía en oro y en plata, a la bella que le pidió un sitio en su trineo, no sin antes exigirle que partiese la crin de su caballo rojo con una espada sin filo, y que hiciera un nudo invisible con un huevo. Así lo hizo Väinämöinen, pero no bastó, la caprichosa doncella le exigió una y otra vez nuevas pruebas. El enamorado no llegó a darse cuenta de que los tres genios del mal estaban tras de él, hasta hacer que se hiriera con su hacha, con una tremenda herida que sangraba sin parar.Así que Väinämöinen no tuvo más remedio que abandonar a la deseada doncella y salir en busca de alguien que pudiera cerrar su herida, pues él había perdido todo poder mágico. Curado y repuesto, Väinämöinen prosiguió su ruta hasta Kalevala. para llegar al taller del herrero Ilmarinen y convencerle de que debía ir a Pohjola a forjar el sampo; no lo logró y tuvo que recurrir a su recobrada magia para hacer que un torbellino lo arrebatara de su forja y lo llevara hasta la oscura y fría tierra del norte. Luohi vio llegar mágicamente al herrero Ilmarinen a su casa y apenas se sorprendió cuando supo que se trataba de él. Ordenó al punto que se le preparase el mejor acomodo y hasta hizo que se adornase con las mejores galas su bella hija virgen, para ser después mostrada a Ilmarinen y ofrecida como recompensa a cambio del sampo anhelado. A la vista de la preciosa criatura Ilmarinen fue buscando por Pohjola el lugar donde realizar su trabajo, y se puso a trabajar febrilmente en la construcción de aquella forja, primero, y en la realización del sampo pedido después. Tardó tres días Ilmarinen en preparar la fragua y tres días en fraguar el molino de tapa suntuosa, que era molino de harina por un lado, molino de sal por otro y molino de moneda por el tercero. En su primer trabajo, el sampo molió una medida para ser comida, otra medida para ser vendida y una tercera para que fuera guardada. Entregado el molino a Luohi, ésta lo guardó en el lugar más recóndito de su casa. Fue entonces, cumplida su parte, cuando Ilmarinen reclamó aquella virgen prometida, pero ella se negó a acompañarle, porque no estaba dispuesta a ser su esposa. Ilmarinen se abatió, sin fuerzas para nada, hasta tal punto que la madre de la virgen, la anciana Luohi se compadeció de su tristeza y lo envió en una barca de regreso al sur, envuelto en la fuerza mágica de un viento que ella convocó para que fuera transportado sin peligro en tres singladuras hasta su añorada Kalevala. Allí, en la orilla, le esperaba el viejo y a él dijo que el sampo había sido construido y entregado a Luohi, según se había acordado, pero también hizo saber que la doncella prometida no cumplió su parte del trato y él, Ilmarinen, tanto como Väinämöinen, habían sido doblemente burlados por la virgen de Pohjola.  Ahti Lemminkäinen nació en Kauko y fue un joven tímido hasta que pescó una perca y ésta, para salvar su vida, prometió enseñarle la palabra encantada que le haría el hombre más amado por las mujeres, pero no había tal palabra, era necesario comerse el pez para lograr ese encanto y Ahti se la comió. Ciertamente, pronto Ahti era un ser querido por todos, especialmente por las mujeres, como lo demuestra su primera aventura con Kylliki, Ia preciosa joven de famosa belleza a la que rapta y enamora; pero Ahti Lemminkäinen cree que su mujer no le ha guardado la debida ausencia y marcha a Pohjola, pretendiendo esta vez a la hija de Louhi, y teniendo que cumplir una dura prueba para conseguirla, la captura del alce de Hiisi, caza que le costaría la vida en las aguas del río Tuoni, asesinado por la venganza de un viejo al que había humillado. Ahti cayó al reino de la muerte, al reino de Tuoni y Tuonetar, en medio del horror y el sufrimiento. Desaparecido Ahti, su madre inicia la penosa búsqueda del hijo perdido, sumergiéndose en las aguas, cruzando las tierras del norte, preguntando a la Luna y, por fin, oyendo lo que el Sol le contaba, que Ahti había sido arrastrado al Tuoni. La madre pidió a Ilmarinen que forjara un rastrillo de cien brazas para sacar a su hijo del fondo del río; con él rescató a su amado hijo, y con su amor le devolvió la vida. Volvieron a casa, pero Kylliki se había ido para siempre. Entonces Ahti partió de nuevo a Pohjola, esta vez airado, por no haber sido invitado a las fastuosas celebraciones de la boda de la hija de Louhi con Ilmarinen. Llegado al norte, Ahti Lemmikäinen va a provocar al Hijo del Norte, al anfitrión, retándole a un duelo a muerte, en el que vence Ahti, pero la satisfacción por su victoria es breve, porque tiene que huir, puesto que todos los hombres de Pohjola, al saber que su jefe ha muerto a manos de Ahti, se lanzan en su persecución. Durante tres años se refugió en la Isla de las Mujeres, siendo amado por todas y amando a casi todas, pero llegó la hora de volver junto a su madre y no hubo más remedio que abandonar tan dulce refugio. Cuando alcanzó la orilla de sus tierras, divisó sólo destrucción y cenizas, pero lo que veía no lo era todo; también pudo ver, al poco, a su dulce madre, escondida entre las ruinas, esperando siempre su regreso, convencida de que él volvería junto a ella otra vez más, sabiendo que todavía le quedaba mucho por hacer a su hijo, el alegre héroe Ahti Lemminkäinen. 
Väinämöinen construía un barco y estaba a punto de terminarlo, pero le faltaban tres palabras mágicas para terminar de darle forma; no había manera de recordar cómo eran y Väinämöinen se desesperaba,pensando que era una tarea imposible, hasta que se acercó un pastor y le dijo que el gigante Antero Vipunen sabía todo lo que él necesitaba saber. Fue Väinämöinen a Ilmarinen, para que el herrero le forjara el equipo de hierro que debía llevar para llegar hasta la morada de Antero Vipunen; entonces supo , por boca del herrer, que Antero había muerto hacía muchos años. Pero ni eso detuvo a Väinämöinen, quien, equipado con la armadura que le permitía atravesar las agujas de las mujeres, las espadas de los hombres y las hachas de los héroes, llegó hasta donde yacía Vipunen con su magia. Metió su maza en la garganta del gigante y le ordenó erguirse. Vipunen se levantó al momento, con la boca inmovilizada por la maza de Väinämöinen. Aprovechando la sorpresa, el viejo saltó a su garganta y se metió en su vientre, montando dentro de él una fragua para atormentar a Antero, comiéndose sus entrañas y golpeando su cuerpo. Así, hasta que logró que el gigante le enseñara toda su inmensa sabiduría. Cuando hubo conseguido su propósito, el imperturbable Väinämöinen volvió a su casa y terminó su barco. Con él quería navegar hacia el norte, para pedir de nuevo la mano de aquella virgen que no podia olvidar. Terminado de construir su navío, Väinämöinen lo botó y fue gozoso rumbo a Pohjola, pero la virgen Anniki se acercó a preguntar la razón de su viaje. Väinämöinen mintió una y otra vez, provocando la duda en Anniki, quien le amenazó con una tremenda tormenta si Väinämöinen no decía, ahora ya, la verdad. El viejo confesó y la virgen fue corriendo a decir a Ilmarinen que el viejo había decidido ir solo en busca de la virgen de Pohjola. Ilmarinen se preparó para ir en busca del viejo y consiguió, tras tres días de carrera en su trineo, alcanzarle.  Tras acordar que ya no habría más luchas por la virgen de Pohjola y hartos de ser inútiles rivales por ese difícil amor, Väinämöinen e Ilmarinen deciden seguir por separado su camino a Pohjola, éste por tierra, aquél por mar, a la búsqueda de aquella virgen tan hermosa y tan deseable como esquiva, siempre prometida como recompensa al viejo y al herrero, y nunca recibida. Pero ahora van a hacer que ella diga, de una vez por todas, por cuál de los se decide la escurridiza doncella La elección es rápida esta vez, la virgen prefiere a Ilmarinen, por que no es un viejo como Väinämöinen, aunque antes lo hubiese rechazado de un modo tan definitivo. Pero Louhies una vieja retorcida y soberbia, que ahora quiere hacerlo todo más costoso al buen herrero, proponiéndole nuevas pruebas a cada momento Ilmarinen se ve obligado a descifrar los complejos (y absurdos) problemas propuestos pero la vieja no cuenta con la complicidad antagonista de su propia hija, de la virgen sin nombre que tantas páginas llenó de la historia del Kalevala. Con ella a su lado, la victoria es segura, y la boda va a celebrarse por todo lo alto. Sólo quedan fuera Väinämöinen, por su tristeza, y Lemminkäinen, que no ha sido invitado, lo que va a ser motivo de su ira y del comienzo de aquel duelo a muerte con el Hijo del Norte que ya hemos relatado antes. Pero con la boda no va a llegarle la felicidad por mucho tiempo al enamorado Ilmarinen: su esposa, su bella y ansiada esposa es una mujer malvada y la cruel burla que hace al buen esclavo Kullervo, al darle una piedra como única comida hace que éste ponga en marcha su venganza (mágica, por supuesto) con la complicidad del lobo y del oso, dando muerte a quien le humillara. Es la desolación para Ilmarinen, al ver muerta a su amada Kullervo, ya antes traicionado por su hermano Untamo, quien le había vendido como esclavo, y ahora castigado por el destino, al enterarse de que la virgen con la que ha yacido no es sino su propia hermana. Kullervo, aún más enfurecido, mata a su hermano Untamo, pero tampoco le sirve de consuelo esta muerte, sólo descansará cuando se quite la vida con su propia espada. El herrero pensó que podría encontrar consuelo en una nueva esposa que él mismo forjase a imagen de la desaparecida, y se puso a trabajar incansablemente en su fragua, hasta que consiguió la más hermosa mujer jamás construida de oro y plata; pero fría era su compañía, muda su presencia, inútil su existencia. Ilmarinen quiso regalar la mujer de oro y plata a Väinämöinen, pero él no la quiso, y recomendó a Ilmarinen que la volviera a fundir, pues nadie debía dejarse deslumbrar por el oro, o por la plata. Ilmarinen comprendió que debía buscar una nueva esposa de carne y hueso y pensó en Pohjola, en otra hija de Louhi que le recordase a su pérdida mujer. Pero nada consiguió de Louhi, y tuvo que raptar a su segunda hija. Tampoco sirvió de mucho el rapto, pues en la primera noche ya se acostó ella con un desconocido. Ilmarinen, al despertar, vio la escena y casi la mató, pero su espada se negó a terminar con la vida de aquella coqueta y el desgraciado Ilmarinen se contentó con ordenar que la infiel raptada fuera a convertirse en solitaria gaviota, condenada a vivir sobre un peñasco, entre las frías aguas del mar. Más solo que jamás hubiera estado, el herrero siguió su interrumpido camino hacia el hogar. Al paso le salió el viejo Väinämöinen, y juntos se propusieron rescatar de Pohjola aquel sampo construido para lograr la pretendida felicidad, y que tan tristes frutos había deparado a ambos. Construyeron un navío poderoso, forjaron una espada vencedora, y partieron a la búsqueda del sampo mágico, recogiendo por el camino al retirado héroe Lemminkäinen, que presto se sumó a la expedición, gozoso de poder volver a luchar contra la gente de Pohjola, de la que tan penosos recuerdos guardaba su memoria. Chocaron los navegantes contra algo extraño, contra algo que les detuvo en su marchaVäinämöinen hizo un arpa, el kantele. Todos los que vivían en las proximidades fueron a probarlo, pero ninguno conseguía sacar un sonido de aquella arpa hecha de las espinas del lucio gigante. Hasta que las manos del viejo Väinämöinen acariciaron el kantele: entonces brotó un torrente de sonido que causó la admiración de los dioses, de los hombres y hasta de los animales, que abandonaban sus guaridas, escondrijos y nidos y corrían, nadaban y volaban para oír la música inigualable de Väinämöinen con su kantele. Después, cuando la gran fiesta hubo acabado, los tres héroes reemprendieron rumbo hacia Pohjola. Allí, la vieja Luohi les preguntó el motivo de su visita y ellos fueron sinceros, dijeron que querían compartir aquel sampo que pidiera Väinämöinen a Ilmarinen para que Louhi lo disfrutara. Pero la vieja se encolerizó, ella no estaba dispuesta a compartir su tesoro; nunca lo había estado, por eso lo tenía encerrado bajo tierra, en la oscuridad más impenetrable, porque lo quería poseer, aunque no disfrutara de su potencia mágica. La horrible madre de Pohjola llamó a sus hombres para que acudieran en su auxilio, para que mataran a Väinämöinen; de nuevo fue inútil su maigno esfuerzo contra el imperturbable y sabio Väinämöinen; al viejo runoia no le complacía tener que matar una y otra vez, por eso le bastó sentarse ante su kantele y tocar en él; pronto los guerreros estaban hechizados por su música y su magia. Libres los héroes para moverse por Pohjola, fueron en busca del sampo. Väinämöinen, Ilmarineny Lemminkäinen lo arrancaron de su escondite con la ayuda de un toro gigante; ya era suyo el molino; era llegada la hora de embarcarse y volver triunfantes a Kaleva con la riqueza que el sampo representaba, con la magia del molino en su poder. Estaban muy lejos de Pohjola Väinämöinen, Ilmarinen y Lemminkäinen y los tres héroes, creyéndose victoriosos en su expedición, pero Louhi ya había recobrado el sentido y supo que le habían quitado su sampo. Entonces más furiosa que nunca antes, pidió a la diosa de la niebla que enviara una niebla tal a los navegantes que los detuviera donde quiera que se hallaran. Uuta, la diosa, oyó su petición y envolvió a la embarcación en la más tupida niebla durante tres días, pero la espada de Väinämöinen la hendió y se libraron de ella. Después Ukko, dios del cielo, envió sus vientos contra los navegantes, y las olas arrebataron el kantele, pero la magia de Väinämöinen venció a los vientos.Louhi desesperada movilizó su ejército y lo lanzó en un barco con cien remeros y mil guerreros, en pos de los tres héroes, pero la magia de Väinämöinen hizo surgir escollos de las aguas y el barco enemigo se hundió al chocar contra ellos. Pero Louhi se transformó en águila y montó sobre sus espaldas al ejército de Pohjola y se puso de nuevo en marcha contra los tres héroes. Väinämöinen la vio llegar y le ofreció de nuevo compartir el sampo, pero la vieja sólo lo quería para ella. Väinämöinen empezó su combate contra Louhi y destrozó su ejército, pero la vieja avara agarró el sampo en su caída, arrastrándolo con ella al fondo del mar, roto ya el molino en mil pedazos, tras su pérdida, la vieja Louhi se volvió a su casa del norte, llorando amargamente por su avaricia. Väinämöinen no se inmutó por la pérdida, antes bien al contrario, predijo que los restos del sampo servirían para repartir entre todos su poder, para fecundar la tierra con generosidad, y -en efecto- los restos le esperaban sobre la arena de la playa cuando llegó a su casa, todo lo que tuvo que hacer fue llevarlos tierra adentro y el grano floreció para siempre de esa semilla. Trató inútilmente Väinämöinen de recuperar su kantele del fondo del mar con ayuda de un rastrillo forjado por su buen amigo Ilmarinen que con su madera iba a fabricar un kantele, con los cabellos de una virgen sus siete cuerdas; de nuevo hizo sonar Väinämöinen su arpa, de nuevo, dioses, humanos y animales acudieron atrapados por su música sin par. Pero acechaba de nuevo la desgracia, porque la vieja Louhi aprovechó que el Sol y la Luna se habían acercado tanto a la Tierra para oír la música de Väinämöinen, que ésta los atrapó y los encerró en Pohjola. No se contentó con este secuestro de la luz, también robó el fuego de Ilmarinen y la oscuridad se abatió sobre toda Kalevala. Se reunieron todos los hombres y mujeres de Kalevala para pedir a Ilmarinen que forjase un nuevo cielo, para que construyese un nuevo Sol y una nueva Luna y, a la luz de las luciérnagas, hizo un Sol de oro y una Luna de plata, pero ninguno de los dos astros de metal pudo restaurar la luz perdida. Así que Väinämöinen pidió a la Suerte que le dijera dónde estaban el Sol y la Luna desaparecidos, y la Suerte le respondió que en Pohjola. Solo fue Väinämöinen al norte, sólo se enfrentó con todos los guerreros de Pohjola y a todos los destruyó, pero no podía sacar a la Luna ni al Sol de su encierro. Sólo volvió a Kalevala, a pedir a su amigo Ilmarinen que le forjara una docena de cuñas, unas llaves de todo tipo y un tridente. Pero Louhi fue, convertida en pájaro carroñero, al sur, a espiar a Ilmarinen en su taller. Le preguntó la vieja, transmutada en pajarraco, que era aquello que el famoso herrero estaba forjando tan afanosamente en su yunque y el inocente herrero le contestó, sin sospechar quién era su interlocutor, que se trataba de una argolla de hierro para aherrojar a la siniestra vieja de Pohjola. Se asustó Louhi con la descripción y la finalidad de su trabajo, pues ya se veía apresada por los airados enemigos. Así que Louhi voló rápidamente al norte, para liberar a la Luna y al Sol de su encierro y devolverlos al sur, al cielo de Kalevala digio del regreso de la luz, para robarles el fuego del herrero sin que tuvieran tiempo ni ocasión de reaccionar. Cuando pudieron darse cuenta, el país de Kalevala tenía de nuevo su luz en el cielo, pero faltaba el fuego de Ilmarinen; toda actividad cesó, nada podía fabricarse en la fragua apagada, nada podía cocinarse en sus hogares sin lumbre. Se reunieron los preocupados héroes, Väinämöinen, Ilmarinen, Lemminkäinen y su buen amigo Tiera,aquel de quien sospechara cuando su esposa Kyllikki desapareció, para tratar de solucionar definitivamente el constante problema que planteaba la vieja y malvada Louhi, la Madre del Norte. Todos ellos bien sabían que sólo Louhi podía ser la culpable de aquel crimen; todos ellos bien sabían que sólo apresándola y enviándola a Manbala, al infierno del negro río Tuoni, podían asegurarse la paz de una vez por todas. Cuando estaban reunidos los cuatro héroes en el bosque, pergeñando su plan contra Louhi, un cuervo voló sobre ellos, advirtiéndoles del peligro que representaba esa conversación entre ellos, que podía también ser escuchada del mismo modo por sus enemigos. Aceptaron el consejo y fueron a casa de Lemminkäinen, allí vieron cuáles eran las fuerzas propias y cuáles las ajenas. Decidieron que no podían contar con los dioses ni con la justicia, pues no podían ni unos ni otra implicarse en un asunto en el que fueran invocados por ambas partes opuestas. Se consideró que tampoco los hechizos contarían, pues los dos bandos eran igual de poderosos en asuntos de magia; quedaban pues Louhi y su gente, la poca superviviente de las anteriores batallas, y los cuatro héroes, Väinämöinen, Ilmarien, Lemminkäinen y Tiero. Los cuatro irían por caminos diferentes, Väinämöinen e Ilmarinen por tierra y Lemminkäinen y Tiera por mar, hasta reunirse en las inmediaciones de la mansión de Louhi, para allí hacer salir a la vieja y acabar con ella, clavándola después Lemminkäinen con sus flechas a la corteza de un abedul, como si de una mariposa se tratase. Cuando Väinämöinen e Ilmarinen estaban tomando su última comida junto a los fuegos apagados de Kalevala, vieron que caía hollín de la chimenea y entraba un fuerte olor a hierbabuena; alguien trataba de entrar por ella y, por el aroma de la hierbabuena, no podía ser otro que el buen enano Kul, que venía a ayudarles y a decirles que conocía su plan; que mientras ellos estaban allí Yanki-murt estaba acompañando a Lemminkäinen y a Tiera en su navegación, y que Louhi había mandado contra ellos el hielo para inmovilizarlos en medio del mar, cosa poco probable, puesto que Yanki-murt sabía los conjuros necesarios para acabar con esas magias de la vieja de Pohjola. Vänämöinen respondió a su amigo Kul que, con toda seguridad, Louhi mandaría contra ellos al monstruo Tursas, y Kul le tranquilizó, asegurándose que ya estaba en camino Vu-vozo, con un tonel de cerveza para invitar a Tursas, puesto que esa era su bebida favorita. Kul también había tramado un plan para ellos, puesto que el buen enano sabía que había una grieta oculta en el camino, esperando su trineo y había pensado en mandar un trineo con sus ropas, para que Louhi creyera que había acabado con ellos, como creería que había acabado también con Lemminkäinen y Tiera, pues los cuatro irían volando en los dos grandes albatros. Allá en Pohjola, junto a la casa de Louhi, estaban colgadas las pretendidas ropas de los pretendidos héroes vencidos y ella y su gente celebraban la imaginaria victoria; pero entonces llegó un viejo a la casa y Louhi salió a recibirle, creyendo que era Pol, que venía a traer las fresas para el banquete. Pero el viejo espetó a Louhi que se pegara a la puerta que Yanki-murt había cerrado al entrar, mientras que Vu-vozo había adormecido a los sicarios de la vieja con su mirada. Lemminkäinen apuntó con su arco a la vieja y le dijo que venían a buscar su ropa, que venían a recuperar su fuego. Pero Louhi no estaba dispuesta a dejarse vencer y se negó a decirles el escondite del fuego, y Kul apremió a Lemminkäinen para que acabara lo que ya estaba empezado, pues ellos siete encontrarían el fuego robado sin ninguna otra ayuda. Entonces Lemminkäinen soltó la mano que tensaba el arco y la flecha voló para atravesar de muerte el cuerpo de la vieja y clavarlo a la hoja de la puerta, como se cla van las mariposas al tronco de un abedul, mientras su negra alma iba a parar al fondo del río Tuoni, para quedar por siempre allí, sumergida en el reino de la muerte. Tras este relato de la lucha entre el sur y el frío norte, el Kalevala se alarga con un canto, el poema quincuagésimo, en el que se habla de la virgen Marjatta, que da a luz a un niño sin intervención de varón -la inmaculada concepción- y dice que ese niño será nombrado rey de Karelia, mientras que el viejo y sabio Väinämöinen, cediendo su puesto a ese niño prodigioso, abandona Kalevala y lega al pueblo finés su canto y su música.

VALGINA
Dios del ganado en la mitología lituana.

VALI o VALE
Vali según la mitología nórdica, era el dios de los arqueros, de la primavera y de Mayo. 
No solo era el dios que representa la venganza, también representaba junto a Vidar las poderosas fuerzas de la naturaleza. Mientras Vidar era el espíritu silencioso, la materia imperecedera; Vali era su espíritu inmortal, la luz eterna, la luz de vida, la luz que alimenta todo en la naturaleza. Como los rayos de luz eran a menudo llamados flechas, siempre se le representó y veneró como un arquero. Por esta razón, su mes en el calendario noruego se designa con la señal del arco y se le denomina Liosberi ("el portador de luz"). Ya que se sitúa entre mediados de Enero y de Febrero, los primeros cristianos le dedicaron este mes a san Valentín, que también era un diestro arquero y se decía que, al igual que Vali, era el heraldo de días más brillantes, el despertador de sentimientos tiernos y el patrono de todos los amantes.
Osado en las batallas y su puntería era insuperable. Su disparo más conocido era llamado Quimera de Vali (la macro de los 14 quimeras)
No fue una divinidad popular sino una creación de los escaldos.
Vali, que era una de las doce deidades que ocupaban los asientos en la gran sala de Gladsheim y compartía con su padre la residencia llamada Valaskialf.
Era uno de los Aesir e hijo de Odín y la doncella Rind
Se dice que recién nacido genero su forma adulta en tan solo un día: tenía la cara de un niño y el cuerpo de un guerrero.
Normalmente era representado con un arco con el cual lanzaba su vivificante energía por todo Midgard.
Según es relatado en Baldrs draumar de la Edda poética, cuando Hoder mato --sin intención-- a Balder de un flechazo guiado por Loki todos los dioses quisieron vengarse pero no pudieron ya que se encontraban en un lugar sagrado. Vali fue concebido por Odín con el solo propósito de vengar la muerte de su hermano en manos del dios ciego; éste presentó a su hijo con un arco y tres flechas a los otros dioses y les dijo que ese joven iba a vengar la muerte de su hermano Balder, por lo que apenas nacido emprende la tarea dirigiéndose derechito a cargarse a Hoder con una de sus tres flechas y terminando en una hoguera. Por tal motivo se conoce a Vali como el dios de la venganza justa. La muerte de Hoder por Vali es por tanto emblemática del estallido de la nueva luz tras la oscuridad invernal.
Aun antes de su nacimiento estaba predestinado a sobrevivir al Ragnarök y gobernar junto a su hermano Vidar sobre la Tierra regenerada. Apenas se le menciona antes de la lucha que precedió al ocaso de los dioses.

VALI
Es una diosa y consorte divina del eminente dios Murrugan o Kartikkeya, según la mitología hindu. Ella representa el Ichha Shakti (el poder de las aspiraciones) y la diosa Deivayanai representa el Kriya Shakti (el poder de las acciones), y el vel encarna el Gnana Shakti (el poder del conocimiento).

VALONIA, VALLONA o VALLONIA
Ninfa protectora de los valles en la mitología romana.

VISHNÚ
Es el dios de la fuerza conservadora del universo en la mitología hindú.
Asociado a la cualidad SattvaEn algunos libros se dice que Brahma es la primera causa de todas las Cosas, en otros se afirma, fuertemente que este honor pertenece a Vishnu, mientras que en otros se le concede a Shiva. Visnú pasa a formar parte de la Trímurti (‘tres formas’): Brahmá (el Creador, en la modalidad de la pasión), Visnú (el Preservador, en la modalidad de la bondad) y Sivá (el Destructor, en la modalidad de la ignorancia). Así como el principal trabajo de Brahma es la creación, el de Vishnu es el de la preservación. 
En el siguiente pasaje del Padma Purana se enseña que Vishnu es el dios principal y es la causa suprema, es decir, él es dreador, donservador y destructor. Para crear este mundo, el Espíritu Supremo se reprodujo a sí mismo. De la parte derecha de su cuerpo apareció Brahmá, luego para preservar el mundo, dio su parte izquierda, originando a Visnú (es decir, a sí mismo), y por último, para destruirlo, produjo del centro de su cuerpo al eterno Shiva. Algunos adoran a Brahma, otros a Vishnu y otros a Shiva. Vishnu, sin embargo, crea, conserva y destruye, aunque en tres formas distintas.  El mundo fue producido por Vishnu; existe en él y él es la causa de su continuidad y cesación. Como se observará más tarde, a Shiva se le conoce comúnmente como Mahadeva (‘el gran dios’). Aquellos que hacen de Vishnu el sujeto de adoración suprema, le llaman Naravana, aunque originalmente era uno de los nombres de Brahma. Éstos, en su mayoría suelen menospreciar sus encarnaciones, y dirigen sus alabanzas a Él como el más grande de todos. Frecuentemente se le nombra por la palabra Ishwar (Dios) como si él fuera el dios. Pero este término se emplea más frecuentemente para designar a Shiva



Fue incluido tardíamente en el grupo de los Aditias. 
Es la divinidad conservadora de la creación.
Es el dios que protege y conserva el universo, por lo que se encarna en la tierra, siendo por ello el más querido de todos los dioses. 
El es el mantenedor de las formas creadas por Brahmā y es el aspecto Chit o del conocimiento el que predomina en él.

Divinidad indostánica que simboliza el principio conservador de la vida.

Es el conservador que guía el ciclo de nacimiento y del renacimiento.

Rige el mundo onírico.
Es el aspecto protector, cohesivo, armonioso de lo divino. 
Se simboliza por el elemento agua 
Se le representa con la letra M de la sílaba sagrada AUM. 

  • viṣṇu, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
  • विष्णु, en escritura devanagari del sánscrito.
  •  Pronunciación: /víshnu/.
  • La pronunciación usual española es /visnú/.
  • Etimología: podría significar ‘omnipenetrante’ o ‘trabajador’ en alguna forma de sánscrito antiguo (en el Rig-veda, texto de mediados del II milenio a. C.).
  • También podría significar ‘omnipresente’.
Visnú posee seis glorias divinas o atributos que lo destacan:
  • gñāna (‘conocimiento’).
  • aishwaria (‘poderes sobrenaturales’): animan (empequeñecerse), laghiman (bajar de peso), mahiman: (engrandecerse), prāpti (alcanzar [cualquier cosa]), prākāmya: (obtener lo que quiere), vaśitva (control sobre los demás), īśitva (superioridad, supremacía), kāmā*vasāyitva (cualidad de suprimir los deseos), visión, audición, cogitación, discriminación, omnipotencia, velocidad de pensamiento, poder de transformismo, facultad de explayarse o explicarse
  • shakti (‘energía’, ‘potencia’)
  • bala (‘fuerza’)
  • vīriá (‘virilidad’)
  • teyas (‘resplandor’)
Vishnu es la deidad que todo lo incluye, está presente en todas partes y puede recorrer el mundo con solo dar tres pasos. 
Cuando el gran Vishnu duerme, sueña las actividades de todos los seres vivos.
Su vehículo es Garudá
Visnú habita en un paraíso conocido con el nombre de Vaikunthá donde todo es oro y piedras preciosas. Desde ese lugar se cree que el río Ganges surge de sus divinos pies y fluye hacia la Tierra. 
La consorte de Visnú es Lakshmí, la diosa de la fortuna, la belleza y el amor conyugal. Esta śakti (‘energía’) es la samvit (‘completo conocimiento’) del dios, mientras que los demás cinco atributos surgen de esta samvit. Visnú no puede ser parte de su propia energía o creatividad (ahamta). Por lo tanto él necesita que su consorte la diosa Laksmí esté siempre con él, sin ser tocada por nadie más. Por eso la diosa tiene que acompañar a Visnú en todas sus encarnaciones.

Habitualmente se representa como un ser de forma humana, piel azul y cuatro brazos sosteniendo un padma (flor de loto, cuyo aroma da placer a los devotos visnuistas y es el fin de la evolución del mundo), un Sudarshaná chakrá (disco similar al que usan los ninjas, que Visnú usa para degollar a los demonios, significa la mente cósmica), un Shankhá (caracola, cuyo sonido en la India representaba la victoria después de matar a algún enemigo, también representa los cinco elementos como la tierra, agua, etc.) y una Gaza (maza de oro, para aplastar el cráneo de los demonios).  El rizo de cabello (Srivatsa) representa todos los objetos de placer, los productos de la naturaleza. La guirnalda Vaijayanti es simbolica de los sutiles elementos. 
Frecuentemente se le ve sentado, descansando sobre una flor de loto, con su consorte Laksmí sentada sobre una de sus rodillas.
Visnú es el principal dios del visnuismo. En la actualidad los hinduistas creen que Visnú se encarnó en la India como varios avatares. Es frecuentemente adorado en la forma de esos avatares.
La primera aparición de Visnú se encuentra en el Rig-veda (el primer texto de la literatura hinduista). Allí se lo presenta como un dios menor, secundario a otros dioses rigvédicos. Varios siglos después, en el Átharva-veda (fines del II milenio a. C.) se describen dos esposas: Aditi y Sinivali,  y un hijo: Kamadeva, que en el Majábharata (siglo III a. C.) será el hijo de Dharma y en el Bhágavat-purana (siglo X d. C.) será el hijo del dios Shivá. En el Majábharata y los Puranas ya las esposas de Visnú son Laksmí y Shri, e incluso Sárasvati.
Según el Padma-purana, Visnú es el dios principal de la Trimurti; es decir, él es el creador, preservador y el destructor del universo: cuando Visnú decidió crear el universo se dividió a sí mismo en tres partes. Para crear dio su parte derecha, dando lugar al dios Brahmá. Para proteger dio su parte izquierda, originando a Visnú (es decir, a sí mismo) y por último, para destruir dividió en dos partes su mitad, dando lugar a Sivá. 
Asociado a Indra al que ayuda a matar al demonio Vritra y con quien bebe la bebida euforizante y sagrada (el Soma).
Otras formas de Vishnú 
Mahâ-Vishnú 
(el 'gran Vishnú') es su aspecto más grande: es tan gigantesco que cada molécula de su respiración es uno de los millones de universos materiales. Mahâvishnú duerme en un éxtasis denominado Yoga Nidra (‘sueño yóguico’) y sueña las actividades de todos los seres vivos. La refulgencia brahma-yioti (‘divino brillo’) del cuerpo de Vishnú es el aspecto impersonal (no- persona) de Dios: el Brahman. 
AVATARES
Para cumplir su misión de igualar las fuerzas del bien y del mal y de ayudar a los hombres a encontrar la salvación siguiendo determinados caminos de conducta cuenta con la ayuda de sus avatares (enviados de los dioses que representan un aspecto de ellos, en el caso de Vishnú, son sus reencarnaciones). Aunque inicialmente se le reconocieron 28 avatares o encarnaciones, en el siglo VIII estas quedaron reducidas a 10 (algunas en forma humana y otras de animal) de las cuales ya se han producido nueve, cuando se produzca la décima reencarnación, se acabará la era actual y comenzará un nuevo mundo:
MATSIA

KURMA 
Es la segunda encarnación de Vishnú de acuerdo al Garuda puraṇá y, el decimoprimero según el Bhāgavata puraṇáVishnú tomó en esta ocasión la forma de mitad tortuga mitad hombre. Normalmente le muestran teniendo cuatro brazos con cuatro armas.
Como Matsya, también pertenece a la primera edad del mundo o período temporal conocido como Satia yuga.
Tras la Gran Inundación, se sentó en el fondo del mar de leche y sobre su espalda los demás dioses le colocaron una montaña; formando con su dorso la base del monte Mandara, para que sólo ellos pudieran recorrer el mar y encontrar algunos valiosos objetos que se perdieron en el diluvio:
Un sabio brahman llamado Dervaras, regaló cierto día una hermosa guirnalda a Indra. Éste le agradeció el gesto al sabio y la colocó en la cabeza de su elefante. Pero el paquidermo se excitó con el perfume que tenía la guirnalda y la tiró al suelo. Dervaras entendió esto como un desprecio y una ofensa. Decidió entonces maldecir a Indra y a todos los dioses diciéndole que su reino terminaría pronto. Los Dioses pronto vieron perder su poder y temieron ser vencidos por los asuras (demonios). Fue Visnu quien ideó un plan para combatir la maldición. Reunió a los demás Dioses y les dijo:
"Tomad plantas y hierbas de distintos tipos y echadlos en el mar de leche. Tomad a la montaña Mandava como palo de batir y a Vasuki, como soga. Juntos batid el océano para producir el brebaje fuente de toda fuerza e inmortalidad".  
Así hicieron los dioses y Visnú llevó a cabo su segunda encarnación en la tierra en forma de tortuga, para ser utilizada como eje para la gran "batidora" del océano. Cuando batieron el mar de leche, surgió de las aguas en primer lugar: la vaca maravillosa Surabhi, fuente eterna de leche y mantequilla, madre de todo cuanto vive; luego saldrían Varuni, la diosa del vino; Parijata, árbol del paraíso;  las Apsaras, coro de ninfas celestiales y  la Luna.  Después aparecería la más bella de todas las diosas: Shri o Laksmi, quien luego se casaría con Vishnú. Al final surgió Dharvantari, médico de los dioses. En su mano sostenía la copa del néctar milagroso. 
Cada uno de los dioses tomó del brebaje y volvieron a ser poderosos, terminando así con la maldición de Dervaras.
VARANA o VAHARA
Tercer avatara o rencarnación de Vishnu. El dios adoptó la forma de un jabalí con cien brazos para matar al demonio o genio “del ojo amarillo” Erouniacha o Hiranyaksha, que había hecho hundir a Prithvi (la Tierra) en la profundidad de los abismos oceánicos o el mundo subterráneo, y rescatarla en poder de los demonios. 

Varaha consiguió hacer subir la tierra a la superficie sólo después de mil años.

Su mujer fue Varahi.

NARASIMHA
En la mitología hindú, es el hombre-león, cuarta encarnación de Vishnú. 
A esta encarnación le fue asignada la liberación del mundo de la predación del rey-demonio Hiranyakasipu quien, al igual que su hermano Hiranyaksha, había obtenido de Brahma el regalo de ser inmunes ante un ataque de un ser humano, una bestia y de dios.
Sus armas son el chakra (disco) y la maza.

  • नरसिंह, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
  • nara-siha, en escritura devanagari del sánscrito.
  • Pronunciación: /nárasinja/.
  • Etimología: ‘hombre león’, siendo nara: ‘hombre’ y sinja: ‘león’.

Otros nombres

  • Narasimha en inglés.
  • Narasinjadev
  • Nrisinja o Nrisimha
  • Nrisinjadev.
Según el Bhágavat-purana (siglo XI d. C.) fue el decimocuarto avatar:
«En esta décimocuarta encarnación, el Señor apareció como Nrisinja y bifurcó el fuerte cuerpo del ateo Jirania Kashipú con las uñas, tal como un carpintero abre una caña.»
                                                                                                            Bhágavat-purana

En cambio de acuerdo con el Garuda-purana fue el cuarto avatar. 

Generalmente se lo muestra con la forma humana, pero con rostro parecido a un león y garras. Esta imagen es adorada como una deidad en muchos grupos visnuistas, especialmente en el sur de la India. Es conocido y adorado como protector, siendo una forma de Visnú que específicamente protege a sus devotos en momentos de necesidad. 

La historia de Narasinja se cuenta en el Bhágavat-purana de la siguiente manera:

Cuando el dios Visnú descendió a la Tierra como su avatara jabalí Varaja, mató a un rákshasa conocido como Jirania Akshá. El hermano de Jirania Akshá, Jirania Kashipú, muy enojado por esto, comenzó a odiar a Visnú y a sus seguidores. Decidió entonces matar a Visnú mediante la obtención de poderes místicos. Él sabía que si llevaba a cabo muchos años de austeridades y penitencias, Brahmá (el principal de los Devás) le otorgaría cualquier poder. Se puso de puntas de pies durante miles de años. Esto generó una cantidad tan grande de siddhis que la temperatura de todo el universo empezó a elevarse. Los devás fueron en grupo a quejarse ante el dios Brahmá. Éste descendió, muy complacido con las austeridades de Jirania Kashipú, y le dijo que pidiera lo que quisiera, que él mismo se encargaría de hacerlo realidad.

«¡Oh, mi señor! ¡Oh, el mejor entre los dadores de bendiciones! Si usted amablemente me da la bendición que yo deseo, por favor no permita que yo sea matado por ninguna de las criaturas creadas por usted. Permita que yo no muera dentro ni fuera de una residencia, de día o de noche, en el piso, en el agua o en el aire, por un arma, un ser humano o un animal, por nada que esté vivo o muerto, por un devá o demonio o gran serpiente del infierno. Como nadie puede vencerle a usted en una batalla, usted no tiene ningún competidor. Por eso deme la bendición de que yo tampoco tenga rivales. Deme el señorío sobre todas las criaturas y sus deidades presidentes, y deme toda la gloria que se obtiene por esa posición. Además deme todos los poderes místicos que se obtienen por largas austeridades y la práctica de ioga, porque esos no pueden perderse en ningún momento.»

                                                                                                                    Bhágavat-purana

Mientras Jirania Kashipú estaba en la montaña Mandara Achala, Indra y otros devás atacaron su palacio y lo destruyeron. Tomaron a su esposa Kaiadu (que estaba embarazada) para matarla, pero el sabio volador Nárada intervino para protegerla. Nárada la llevó a su ásrama, donde Prajlada (el hijo aún no nacido de Jirania Kashipú), escuchó desde el útero de Kaiadu todas las instrucciones espirituales que el sabio le dio a su madre. Cuando Jirania Kashipú volvió de sus austeridades, Prajlada nació y fue el orgullo del demonio. Pero cuando creció, empezó a mostrar en la escuela los síntomas de haber sido aleccionado desde el vientre por Nárada, lo cual enojó muchísimo a su padre. Jirania Kashipú finalmente se enojó tanto con la devoción que su hijo sentía por Visnú (a quien él veía como su enemigo mortal, por haber matado a su malvado hermano Jirania Akshá), que decidió matarlo. Pero cada vez que él lo mandaba a matar, Visnú protegía al niño Prajlada (de 5 años) con su poder místico. Finalmente, Prajlada se negó a considerar que su padre era el amo del universo, y dijo que Visnú era omnipenetrante y omnipresente. Entonces Jirania Kashipú apuntó a una columna cercana y le preguntó a Prajlada si «su Visnú» se encontraba allí: «Oh, desafortunado Prajlada, tú siempre hablas de un ser supremo distinto de mí, un ser supremo que está por encima de todo, que es el controlador de todos, y que es omnipenetrante. Pero ¿dónde está? Si está en todas partes, ¿por qué no está presente ante mí en esta columna?»

 Prajlada respondió: «Él estuvo, él está, y él estará» (Según otra versión, respondió: «Él está dentro de las columnas y está en la más pequeña brizna de hierba» Jirania Kashipú, incapaz de controlar su ira, destruyó una columna de su palacio con su maza. Inmediatamente en medio del humo de los escombros se oyó un rugido terrible y Jirania Kashipú vio ante sí a su enemigo Visnú. Éste, para matar a Jirania Kashipú y no contradecir la bendición dada por Brahmá, eligió su forma eterna como Narasinja: no era una criatura creada por Brahmá. No lo mató en el piso, en el agua ni en el aire, sino en su regazo. Jirania Kashipú no murió por un arma, sino por las garras de Dios (las uñas no están vivas ni muertas). Tenía forma mitad hombre y mitad león, así que no era un hombre ni un animal. No era una criatura viva o no viva, ni por un devá o demonio o gran serpiente del Infierno, sino Dios mismo. No era de día ni de noche, sino el atardecer. Narasinja arrastró a Jirania Kashipú hasta el umbral hacia el patio —así no lo mataría dentro ni fuera de una residencia—, lo abrió en dos, le sacó los intestinos y se los puso como guirnaldas, y presumiblemente (ya que como león no sería vegetariano) se lo comió todavía vivo.

El Kurma-purana describe la batalla precedente entre Narasinjá y las fuerzas demoníacas, en la cual él escapó de la poderosa arma llamada pashupata y describe cómo los hermanos de Prajlada, liderados por Anujrada y miles de otros demonios fueron llevados a la morada de la muerte (iama alaia) por el león producido del cuerpo del avatara hombre-león.  El mismo episodio se cuenta en el Matsiá-purana (179), varios capítulos después de su versión del advenimiento de Narasinja.

Después de la matanza, ninguno de los devás presentes podía acercarse para calmar la furia de Narasinja, ni siquiera el Señor Shivá. Así que todos los dioses y diosas llamaron a la consorte de Visnú, Laksmí. Pero ella tampoco pudo acercarse. Entonces, por pedido de Brahmá, Prajlada se puso delante de Narasinja, y éste lo alzó en su regazo y se calmó con las canciones de su devoto. Antes de partir, Narasinja recompensó al sabio Prajlada y lo coronó como rey.

Uno de los intentos de Jirania Kashipú para matar a Prajlada fue que su hermana Joliká lo aferró sentada en una pira, para quemarlo vivo. Joliká tenía un don especial que le permitía no ser quemada por el fuego. La pira funeraria fue encendida mientras Prajlada repetía el nombre de Visnú. Se empezaron a escuchar los gritos de Joliká, por lo que los demonios trataron de apagar el inmenso incendio, pero no podían acercarse a las llamas. Cuando la hoguera se extinguió, encontraron el cadáver carbonizado de Joliká, y a Prajlada aún cantando el nombre de Visnú.

En toda la India se festeja esta leyenda como el festival Joli (escrito en inglés: Holi festival).

VAMANA
Quinto avatara de Vishnu encarnado como enano durante el TetraYuga. 
Se transforma en un gigante para engañar al déspota demonio Bali, que se había apoderado del universo, consigue obtener el dominio del Trimundio (los mundos del Cielo, de la Tierra y de las Regiones Subterráneas),expulsandolo así del Universo; su hazaña es haber dado tres pasos gigantescos (trivikrama) con los cuales delimitó la tierra, la atmósfera y el cielo. Estos tres pasos se precisan en el Satapatha Brahmana simbolizarían el movimiento del sol a la mañana, al mediodía y a la tarde, mientras que en el Rig Veda sólo se dice que desplegaron la Tierra. Después, por magnanimidad, devolvió a Bali el gobierno del Tercer Mundo (Patala).
PARASHU-RAMA
Es el primer Rama y el sexto avatar de Visnú. Se manifestó en el mundo con el propósito de reprimir la tiranía de la casta real: decapitó a su madre porque no era casta, matando luego a toda la clase de los Kshatriyas para vengar a su padre.


  • Rama: el héroe del Ramayana.
KRISHNA
Según el hinduismo,  es uno de los numerosos avatares (‘encarnaciones’) del dios Visnú. 
En cambio según el krisnaísmo, Krishná es la forma principal de Dios, de quien Visnú y los demás dioses emanan.
  •  कृष्ण, en escritura devanagari del idioma sánscrito.
  • kṛṣṇa, en el sistema AITS (alfabeto internacional de transliteración del sánscrito).
  • Pronunciación: [krishná].

Según el sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899), el término sánscrito krishná significa:

  • negro, oscuro, azul oscuro (opuesto a śvetá, śuklá, rójita y aruá).Según la tradición, ese era el color de la piel del dios, aunque en las figuraciones artísticas su piel suele ser de color azul.
  • krishnati, actuar o comportarse de manera oscura.
  • de carácter oscuro, malvado, maligno.
  • la era oscura, kali iugá.
  • las manchas negras en la Luna.
  • pupila (parte oscura del ojo).
  • krishná paka: la mitad oscura del mes lunar, desde la luna nueva a la llena.
  • antílope negro
  • el cucú indio, o kokila.
  • cuervo (de color negro).
  • Carissa carandas.
  • Agallochum negro.
  • pimienta negra.
  • hierro.
  • plomo.
  • antimonio.
  • vitriolo azul.
  • krishná (‘negro’) puede estar relacionado con el término ruso czerny: ‘negro’.

De acuerdo con todos los diccionarios estándar, la palabra krishná significa ‘negro’ en sánscrito. Se relaciona con palabras similares en otros idiomas indoeuropeos. A veces se traduce ‘el señor oscuro’ o ‘el de piel oscura’. De ahí el nombre Syāma Súndara (‘negro hermoso’) o Navīna Nīráda (‘nueva nube’, nube muy oscura, cargada de lluvia). A veces se dice que krishná no significa exactamente ‘negro’, sino ‘azul oscuro’. Esto puede estar conectado con el hecho de la práctica moderna de representar a las deidades hindúes con piel azul, en realidad no es exactamente azul oscuro, es del color de una nube llena de lluvia.
En las pinturas, Krisná aparece frecuentemente de color negro o azul. Por ejemplo las murtis (‘formas’, estatuas) y representaciones pictóricas del señor Yagannatha (Krisná como ‘Señor del universo’) en Puri. En esas representaciones, su hermano y hermana aparecen con un color mucho más claro. Las primeras representaciones pictóricas generalmente lo muestran como negro. Las pinturas miniaturas rayastaníes (siglo XVI) muestran una figura color marrón o negra. Sin embargo, desde el siglo XIX, aparece casi siempre con piel de color azul. El nombre Krisná también podría significar ‘atractivo’, de karshná (‘arar’, atraer la tierra).
La leyenda de Krisna
Nace en Mathura, un pueblo de India, el octavo día después de la última luna llena del año 3227 A. de J.C., durante la Dwapara Yuga.
Se dice que Visnú puso un cabello negro y uno blanco de su cabeza en el vientre de Devaki para engenderar a sus hermanos, sin embargo, Balarama es claramente un avatar de Ananta, la serpiente del mundo, ya que al morir, la serpiente le sale por la boca. 
Krishna se dijo que era azul porque Kalíia, una gran serpiente de cinco cabezas había soplado sobre el siendo niño.

Krisná pertenecía a la tribu de los Iadus, de la dinastía de la Luna

Cuando la princesa Devakī iba a casarse con Vasudeva (un noble de la corte), Kamsa (‘bronce’), su hermano o primo y poderoso rey del reino de Vrisní con sede en la ciudad de Mathurá, la llevaba en su carro nupcial cuando una voz surgiendo del espacio --el sabio Nárada Muni-- le anunció que moriría en manos de un hijo de su hermana acabando con su inicuo poder. El nacimiento de Krishna fue anunciado por una "voz" a su padre Vasudeva, quien recibió instrucciones para evitar su muerte. 

Kansa estaba dispuesto a matar a Devaki en ese mismo momento, pero Vasudeva, el futuro padre, prometió al maligno Kansa que le entregaría todos sus hijos. Desde aquel día se sucedieron las vicisitudes. Kamsa los encarceló y uno por uno fue matando a todos los hijos que tenían, pero el séptimo se salvo milagrosamente. En el momento que Krishna nació, las cadenas que ataban a su padre cayeron, las puertas que habían estado cerradas con llave se abrieron de par en par y los guardias de la prisión quedaron sumergidos en el océano de bienaventuranza y no podían reconocer ningún hecho o cosa en el mundo material. El fuego del odio que ardía dentro de ellos se enfrió y la oscuridad dio lugar a la aurora de la sabiduría siendo asi que Krishna pudo escapar a la muerte.

Tras haberse dormido "mágicamente" todos los guardianes del palacio, su padre salió de sus mazmorras con el recién nacido en brazos y lo llevó hasta Vrindavan (a 10 km), donde lo reemplazó subrepticiamente (al ser transferido desde el útero de Devakī encarcelada al de una mujer del pueblo, Iashodá [esposa no encarcelada de Vasudeva], que había quedado bajo el cuidado del pastor Nanda y no tenía contacto con Vasudeva desde hacía varios añosquien habría de cuidarle como madreRegresó a la celda, donde la hija de Iashodā —que en realidad era la energía material de Krisná, conocida como Durgá— se dio a conocer ante Kamsa y le advirtió que el hijo que habría de matarle ya había nacido y que él nada podría hacer contra eso ya que los planes de Vishnú jamás son frustrados. En la casa donde quedó Krishná, ya había un bebé, que sería su hermano mayor, Balarama

Como octavo hijo se encarnó Visnú, en la forma de Krishná.  Actualmente ahora existe un templo (Krisná Yanma Bhumi) donde los hinduistas creen que estaba la celda del rey Kamsa. 

En historias de la adultez de Krishná aparece también una hermana menor, Subhadrá, pero no es nombrada en las historias de la juventud de Krishná.

Krisná es llamado Góvinda (‘el que da placer a las vacas’, pastor de vacas). Es contrastado con su hermano Balarama, quien es agricultor y es llamado Jala Iudha (‘que pelea con la azada’).

El rey Kamsa, desde pocos meses después de nacer Krishna, empezó a enviar monstruos a matar al bebé ―una historia muy conocida es la del asesinato (en manos de Krisna, de pocos días de vida) de Putana, quien era una giganta enviada por su tío el rey Kamsa para darle de mamar con su pecho envenenado―, y lo continuó haciendo hasta que Krisna, al cumplir 16 años de edad, fue a Mathura con el pretexto de una contienda circense, donde mató a todos los gladiadores que su tiránico tío había puesto contra él y luego mató a este a golpes.

En una ocasión, Krisná bebé se estaba portando tan mal que su madre lo ató a un mortero de madera por el vientre. El bebé se arrastró gateando y arrancó de cuajo dos árboles. Por este pasatiempo es conocido como Dámodar (atado con cuerdas por la barriga).

Aunque evidentemente era un dios (su madre había visto el universo en su boca), Krishna era muy travieso y existen múltiples relatos respecto a como robaba mantequilla y hacía rabiar a las niñas. Una de las historias más populares de India es la del khir-chor (‘el ladrón de mantequilla’), que le roba (chora) a su madre la mantequilla (khīra) recién hecha. En India todo el mundo conoce los cuentos acerca de su infancia en los bosques de Vrindavan.

Krisná pasó su niñez y adolescencia en la región de Vrindávan (a 10 km de Mathurá), en medio de pastores y pastoras, una de las cuales, Radha, tuvo amores con él. Krisná es conocido como Gópinath: el amado seductor de las gopīs (particularmente de Radha). Según el Guitá govinda y otros numerosos trabajos, Krisná como adolescente tiene amoríos trascendentales con las gopis (‘pastoras’), que son las adolescentes casadas del pueblo de Vrindavan

Krisná se convirtió en el rey de los Iadavas (descendientes del rey Iadu) en Mathurá. En este período hizo amistad con su primo Áryuna y los demás príncipes Pāndavas del reino de Kuru, al otro lado del río Iamuna. Se casó con Rukmini, hija del rey Bhishmaka de Vidarbha. Varias décadas más tarde, se llevó a sus súbditos a Dwaraka (en la actual Guyarat). Krisná, junto con Áryuna, fue responsable de incendiar el bosque de Khándava para alimentar a Agní, el dios del fuego, causando grandes pérdidas animales y posiblemente humanas.

En el Majábharata, Krisná es primo de los líderes de ambos grupos contendientes: los Pandavas y los Kurus. Tuvo un papel importante en la lucha por el trono de la ciudad de Hastinâpur (fundada por el rey Hastin, de la dinastía lunar) cuando se volvió amigo y aliado de los Pándavas (los cinco hijos de Pandu). Su hermano Balaram, favorecía en cambio a los malvados kurus. Cuando el kuru Dushasana trató de desnudar ante la corte a Draupadī (la esposa de los cinco Pándavas), Krisná la protegió proveyéndola de infinita tela para el vestido sari que la envolvía. Finalmente Krisná se puso en el bando de los Pándavas (donde estaba su mejor amigo, Áryuna). A pesar de ser dios, accede a ser el auriga (cochero) de la cuadriga de Áryuna en la gran batalla. Por eso se le conoce como Partha Sárathi (‘auriga del hijo de Prithu’). Al principio de la batalla, su primo Áryuna no quería pelear contra sus familiares, entonces Krisná le habló el Bhagavad-guitá (una sección del Majábharata). (la guerra duró 18 días).

Krisná reinó a los iadus en Dwáraka con sus 16.108 esposas (que incluían a Rukmini y Satiá Bhama), con las que convivía simultáneamente, expandido milagrosamente. A veces mataba a sus enemigos utilizando el sudarshaná chakrá del dios Visnú.

Tuvo miles de hijos, entre ellos Pradyumna (quien a su vez tuvo como hijo principal a Aniruddha). El Visnú-purana menciona que Krisná abandonó Dwarka 36 años después de la guerra del Majábharata.

Al final, toda la familia de los Yadus se mataron entre ellos, y Krisná es muerto, tras una vida muy larga, accidentalmente por un cazador (que lo confundió con un venado) que le dispara por accidente en la planta del pie (que es su único lugar vulnerable), a orillas del río Hiran en Prabhas Patán, a la edad de 125 años, 7 meses y 6 días.

Es considerado por la Religión Hinduista como un descenso Divino en forma humana o Purna Avatara (Encarnación Completa), por lo cual poseía las dieciséis facetas o poderes de la Gloria Divina. “Por su inmenso Amor, cuando es necesario restaurar el Dharma (Rectitud), fomentar la virtud en el vivir, mostrar la divinidad contenida en los seres humanos y enseñar al mundo que el vicio no triunfará, el Señor desciende como Avatar”. Sai Baba “La cultura de la India ha enfatizado el significado interno de las escrituras de los ritos y ceremonias. Se recrea en el simbolismo, pero siempre ha alentado a los buscadores a descubrir el velo y aprender el principio encerrado en el símbolo. El Avatar en el forma de Krishna tiene vastos misterios incluidos en Él”. (Sai Baba) “El Señor Krishna fue el octavo hijo de Devaki. Esto es significativo, porque samadhi es la octava etapa del esfuerzo espiritual, alcanzada después del control de los sentidos externos e internos, la regulación de posiciones corporales, el control de la respiración, el volverse a la conciencia interna, la concentración y la meditación. Todos éstos son conocidos como ashtanga yoga, la disciplina de ocho pasos. Al Señor se le puede visualizar sólo después de que se han llevado a cabo exitosamente los siete pasos anteriores y la mente se ha purificado en dicho proceso”. La muerte física de Sri Krishna da comienzo a la actual Era de Kali. Kali Yuga o Yuga de la Disolución.

BUDA

Se encarnó con el fin de enseñarles una doctrina falsa a los demonios piadosos.

Nace en Kapilavstu en en año 563 a.C. 

Fundador del budismo, al nacer se le impone el nombre de Sidharta o Siddhârta. 

Pertenecía al clan de los Shakya, rama de una casta, los Kshatriya, que gobernaba una pequeña confederación de tribus. Buda nace al Sur del Nepal. 

Según la tradición, está predestinado a ser un emperador o un gran maestro. Dotado de buen sentido y fortaleza física, su pensamiento es más bien intuitivo, y su carácter, amable. Persigue la consecución de un estado místico, nirvana, en el que, más que una trascendencia del alma después de la muerte, busca la liberación del dolor físico y moral. 
Su padre, Shudhodana, decide que su hijo le suceda en el cargo, y le priva de la visión de la miseria terrenal. Buda crece en un ambiente lujoso y disfruta de una excelente salud. Su inteligencia es igualmente privilegiada. 
Según las costumbres de su entorno, se casa a los 16 años con su prima Yashodhara, de la cual nace su hijo Rahula. 

Dice la tradición que obtendrá a su esposa después de un combate en el que derrota a todos sus adversarios. 

Muere en el año 483 a. C. 

KALKI, KALKIN, KALKIS o KALAKI
En las tradiciones hindúes, Kalki es la décima y última encarnación (avatara) del dios Viṣṇú de acuerdo con Garuda puraṇá y, la vigesimosegunda según el Bhāgavata puraṇá.
Avatara significa ‘el que desciende’ e indica el «descenso» o manifestación de Vishnu, la entidad transcendental, a este mundo.
Según el Bhagavata puraná, Kalki vendrá al final de kali iugá —la era del demonio Kali— montado en un caballo de la región del Sindh, blandiendo una espada y liderando un gran ejército para restaurar el Dharma y acabar con el imperio de la corrupción personificado en Kali, e iniciar una nueva satiá iugá —la era de la verdad— a través de sus dos hijas, una engendrando la dinastía solar y la otra engendrando la dinastía lunar.
Etimología
  •  कल्कि, en escritura devánagari.
  • kalki, en el sistema IAST de transliteración sánscrita.

La palabra sánscrita kalki no tiene una etimología clara.

  • Podría provenir de kala (‘tiempo’).
  • También puede provenir de kalka (‘malvado’, ‘sucio’), lo que significaría que es una encarnación cruel (ya que viene a matar a todos los seres humanos). Pero también podría ser una metáfora (como ‘destructor de los pecadores’ o ‘destructor de los malvados’)

 "El comienzo del Kalki Purana describe al linaje Kali empezando con el dios creador Brahma, su tatarabuelo, y termina con el nacimiento de los hijos de sus hijos. En lugar de haber nacido del veneno de la agitación del Océano de Leche, que es el producto de una larga lista de monstruos incestuosos nacidos de la espalda de Brahma.  Kali y su familia fueron creados por Brahma para apresurar la disolución final del cosmos después del período pralaya que había terminado.  Cuando su familia toma forma humana en la tierra, nuevamente contaminan los corazones y las mentes de la humanidad para lograr el final de Dvapara Yuga  y el comienzo del Kali Iugá.  Durante la primera etapa del Kali Iugá, el sistema de castas de la India se rompe y la adoración de Dios es abandonada por el hombre.  A lo largo de la segunda, tercera y cuarta etapa, el hombre olvida el nombre de Dios y ya no ofrece Yagya (ofrendas) a los Devas.  Es en este punto cuando el dios Vishnu se reencarna como Kalki en el nombre de los Devas y de toda la humanidad para librar el cosmos de la oscura influencia de Kali. El resto de la historia describe la infancia de Kalki, su entrenamiento militar bajo el inmortal Parashurama, su matrimonio, su preparación para la guerra contra Kali, y la guerra decisiva entre los dos.  Kalki da inicio a su campaña realizando el sacrificio Ashvamedha y al frente de su ejército detrás del caballo,  ya que corre libremente de un reino a otro.  Si algún rey malvado trata de detener al caballo, Kalki entrara en combate. Después de derrotarlos, continúa siguiendo al caballo hasta que todos los reinos malvados son vencidos.  Cuando finalmente se enfrenta a las fuerzas de Kali Kalki, su completa línea de sangre familiiar es aniquilada por los generales del avatar, y es de suponer que muere a causa de las heridas infligidas por Dharma y Satya Yuga personificados.  Kalki, por su parte, batalla y al mismo tiempo mata a los generales más poderosos del demonio, Koka y Vikoka, demonios gemelos expertos en las artes oscuras. Kali muere un tercio de su forma a través del Kalki Purana.  Durante la batalla decisiva entre Kali y los ejércitos de Kalki, Kali intenta hacer frete a Dharma y Satya Yuga personificados, pero es abrumado y huyó en su burro, porque su carro había sido destruido, dejando a su lechuza encima  bandera de guerra para ser pisoteada en el campo de batalla.  Kali se retiró a la ciudadela de la capital de Vishasha donde descubrió que su cuerpo había sido mortalmente apuñalado y quemado durante su batalla con los dos Devas. El hedor de la sangre se elevaba y llena el ambiente con un olor fétido.  Cuando Satya y Dharma irrumpen en la ciudad, Kali trata de huir, pero, sabiendo que su familia había sido destruida, junto con sus heridas graves, que "entró en sus años  inmanifestados".  Esto podría llevar a algunos a creer que él murió, pero una versión del Kalki Purana en el libro de los Orígenes del Mal en la Mitología Hindú dice que Kali no muere sino, que en cambio, escapa a través del tiempo y espacio para vivir en el Kali Yuga, del siguiente kalpa. El autor comenta: "A diferencia de la mayoría de las batallas entre los dioses y los demonios, sin embargo, esta aparente victoria es inmediatamente socavada, por Kali que se escapa para volver a aparecer en ‘otra era’—en nuestra época, o en la próxima era de Kali".

NARA-NARĀIAA
En la mitología hindú, dos antiguos richis (o rishis), encarnación doble del dios Vishú en la Tierra. Nara y Narāiaa eran el quinto avatar del dios.
  • नर-नारायण; en letra devánagari.
  • nara-nārāyaa en el sistema IAST.
El nombre Nara Narāiaa está formado por dos términos sánscritos: nara (ser humano, hombre) y Narāiaa (descendiente del ser humano, el recorrido del ser humano, el refugio de los seres humanos). El diccionario de Monier-Williams dice que Nara podría ser el hombre primigenio o espíritu eterno que penetra todo el universo, siempre asociado con Narāiaa, ‘hijo del hombre primigenio’. 
Los gemelos eran hijos de Dharma (el hijo del dios Brahmā) y su esposa Murti (hija del prayapati Daksha) o Ajimsá o Ahinsa (no violencia).
Vivían en Badrika realizando intensas austeridades y meditación para el bienestar del mundo. De acuerdo con el Bhagavata purana, «Allí en Badarikashram (Badrinath), Vishú, en su encarnación como los sabios Nara y Narāiaa, había estado realizando terribles penitencias desde tiempo inmemorial por el bien de todos los seres» (Bhagavata Puraná 3.4.22).
En las imágenes aparecen juntos o separados. Cuando se los retrata separados, Nara es retratado con dos manos y vistiendo una piel de venado, mientras que Narāiaa se muestra a la derecha del cuadro, con su forma usual como Vishú
En el Mahábharata a veces a Krishá y Arjuna se les llama Nara-Narāiaa y son considerados encarnaciones parciales, de acuerdo con el Bhágavata Purana. En una vida previa, los dos nacieron como los sabios Nara y Narāiaa, y realizaron grandes austeridades en el sagrado Badrinath
Los sabios derrotaron a un demonio llamado Sajasra Kavacha (‘mil armaduras’).  
El Bhagavata Purana cuenta la leyenda del nacimiento de la apsara Urvashi a partir de los sabios Nara-Narāiaa. Una vez, los sabios Nara-Narāiaa se encontraban meditando en el sagrado sitio de Badrinath, en los Himalayas. Sus penitencias y austeridades alarmaron a los dioses, de manera que Indra, el rey de los Devas, envió a Kāmadeva (dios del amor), Vasanta (el dios de la primavera) y a las Apsaras (ninfas) para inspirarles pasión y perturbar su meditación. El sabio Narāiaa tomó una flor y la apoyó sobre su entrepierna. Inmediatamente surgió sobre su regazo una hermosa ninfa cuyos encantos femeninos excedían aquellos de las ninfas celestiales, que tuvieron que volver al cielo humilladas y avergonzadas. Narāiaa envió esta ninfa a Indra con ellas. Por haber sido creada a partir del muslo (uru en sánscrito) del sabio, fue llamada Uruashi