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24 may 2026

LETRA V

VACH
Es diosa del lenguaje y la personificación de la voz o el habla en la mitología hindú.
Divinidad abstracta engendrada por los dioses, ellos se servían de la palabra para comunicar a los hombres las leyes del conocimiento.
§ vāc, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
§ वाच्, en escritura devanagari del sánscrito.
§ Pronunciación: /vách/.
§ Etimología: ‘palabra’. El término sánscrito vach deriva del antiguo vāk que a su vez proviene del indoeuropeo *wok-s. (En latín tenemos derivado de esta última vox, de donde a su vez en español tenemos voz).
Según los Vedas fue creada por Prayápati (quien luego será identificado con el dios Brahmá), que se casó con ella y de su unión nació el género humano.
En el Visnú-purana es hija del prayápati Daksha y esposa de Kashiapa.
En el Rig-veda menciona a Vac como hija de Kama, dios del Amor
En otros sitios es llamada «Madre de los Vedas» y «Reina de los Dioses» y la esposa de Indra.
En el Naighantuka y en el Nirukta (de Iaska) se la nombra como la voz de las esferas medias
Muy frecuentemente se la identifica con Sárasuati (esposa de Brrahma, dispensadora de inteligencia y de sabiduría) y con Bharati.

VACUNA, VACANA o VACUANA
Divinidad de la holganza y las vacaciones, que presidia el descanso y concedía el reposo y los sueños placenteros.
Vacuna es una deidad que los romanos adoraban, sobre todo, los habitantes del campo. 
Identificada a veces con Diana, con Ceres, etc.; Varrón afirma que esta diosa es la misma que la diosa Victoria.
Le ofrecían sacrificios, principalmente, en el tiempo en que se habían concluido las labores.
Adorada en una floresta sagrada próxima a Reata y se le consagró un santuario en Roma.
Su culto es de origen anterior a la fundación de Roma, y parece que era una diosa de la agricultura adorada por los Sabinos.

VAELICO o VAEL
Dios-lobo adorado por la antigua tribu celta de los vetones en el oeste de la península Ibérica. Representa el infierno y el más allá, pero también es protector de la naturaleza, bosques, montes y montañas. 
Es conocido también como Endovélico por otros pueblos como los lusitanos.
La etimología de su nombre podría originarse en vailos, el sustantivo celta para «lobo». Ello podría confirmarse por la existencia del santuario de Postoloboso, santuario en honor al dios Vaelico en los exteriores del Castro del Raso, asentamiento vetón en el municipio de Candeleda, y cuyo nombre también evoca claramente al lobo, entonces numeroso en los alrededores.
El escultor salmantino Fernando Sánchez Blanco realizó para el ayuntamiento de Arenas de San Pedro (Ávila) una escultura titulada El baño de Ataecina en la que aparecen representados la diosa Ataecina acompañada de Vaelico.

VAGADONNAEGO
Dios infernal ibérico al que se invocaba para que se cumplieran los acuerdos y promesas.

VAGINATO
Dios latino que presidia a los primeros llantos de los niños.

VAGRAPATI

Nombre de uno de los Dhyanibodhisattva. 
Simboliza la Moral en su totalidad y tiene como emblema el rayo.

VALGINA

Dios del ganado en la mitología lituana.

VALI o VALE
Vali según la mitología nórdica, era el dios de los arqueros, de la primavera y de Mayo. 
No solo era el dios que representa la venganza, también representaba junto a Vidar las poderosas fuerzas de la naturaleza. Mientras Vidar era el espíritu silencioso, la materia imperecedera; Vali era su espíritu inmortal, la luz eterna, la luz de vida, la luz que alimenta todo en la naturaleza. Como los rayos de luz eran a menudo llamados flechas, siempre se le representó y veneró como un arquero. Por esta razón, su mes en el calendario noruego se designa con la señal del arco y se le denomina Liosberi ("el portador de luz"). Ya que se sitúa entre mediados de Enero y de Febrero, los primeros cristianos le dedicaron este mes a san Valentín, que también era un diestro arquero y se decía que, al igual que Vali, era el heraldo de días más brillantes, el despertador de sentimientos tiernos y el patrono de todos los amantes.
Osado en las batallas y su puntería era insuperable. Su disparo más conocido era llamado Quimera de Vali (la macro de los 14 quimeras)
No fue una divinidad popular sino una creación de los escaldos.
Vali, que era una de las doce deidades que ocupaban los asientos en la gran sala de Gladsheim y compartía con su padre la residencia llamada Valaskialf.
Era uno de los Aesir e hijo de Odín y la doncella Rind
Se dice que recién nacido genero su forma adulta en tan solo un día: tenía la cara de un niño y el cuerpo de un guerrero.
Normalmente era representado con un arco con el cual lanzaba su vivificante energía por todo Midgard.
Según es relatado en Baldrs draumar de la Edda poética, cuando Hoder mato --sin intención-- a Balder de un flechazo guiado por Loki todos los dioses quisieron vengarse pero no pudieron ya que se encontraban en un lugar sagrado. Vali fue concebido por Odín con el solo propósito de vengar la muerte de su hermano en manos del dios ciego; éste presentó a su hijo con un arco y tres flechas a los otros dioses y les dijo que ese joven iba a vengar la muerte de su hermano Balder, por lo que apenas nacido emprende la tarea dirigiéndose derechito a cargarse a Hoder con una de sus tres flechas y terminando en una hoguera. Por tal motivo se conoce a Vali como el dios de la venganza justa. La muerte de Hoder por Vali es por tanto emblemática del estallido de la nueva luz tras la oscuridad invernal.
Aun antes de su nacimiento estaba predestinado a sobrevivir al Ragnarök y gobernar junto a su hermano Vidar sobre la Tierra regenerada. Apenas se le menciona antes de la lucha que precedió al ocaso de los dioses.

23 may 2026

LETRA Ñ

ÑAHUÉ
Dios de los maoríes de Nueva Zelanda. Soberano de las regiones infernales superiores, en donde residen las almas de los que sólo se mancharon con pecados leves.

ÑAMANDÚ o ÑANDESUVUSÚ
Ñamandú (el primero; el origen y principio) es el dios principal de la mitología guaraní. Definido como invisible, eterno, omnipresente y omnipotente
Reside en la Morada Eterna (Yvága) donde se encuentran los seres vivos originales.
Su antagonista era Aña (“El Mal”).
También es conocido como Ñandejara ( nuestro dueño) Ñanderurusú, Ñanderuguasu ("Nuestro Padre Grande") o Ñanderu pa-patenonde ("Nuestro Gran Padre último-primero"). 
Al principio de los tiempos existía el Caos, formado por la neblina primigenia (Tatachina) y los vientos originarios. Ñamandú se crea a sí mismo en medio dicho caos. El proceso de autocreación de Ñamandú sigue un proceso por etapas y lo hace a la manera de un vegetal: se afirma sobre sus raíces ("las divinas plantas de los pies"), extiende sus ramas ("brazos con manos florecidas-dedos y uñas"), construye su copa ("diadema de flores y plumas") y se yergue como árbol, en postura de elevación celestial.  Una vez auto creado, el corazón de Ñamandú comienza a resplandecer. Con dicha luz elimina las tinieblas primigenias. Después concibió la Palabra Creadora (Ayvú) que posteriormente será legada a los humanos para que éstos desarrollen el lenguaje. Concluida la creación de su cuerpo, Ñamandú crea a los otros dioses principales que le ayudarán en su pesada tarea: Ñanderu py'a guasu ("Nuestro Padre de Corazón Grande", padre de las palabras), Karaí, Yakairá y Tupã (dueño de las aguas, de las lluvias y del trueno)
Los tres compañeros de Ñamandú, con sus respectivas esposas, fueron creados sin ombligos, por no ser engendrados por ninguna mujer. Además les impartió conciencia de su divinidad y la esencia sagrada del Ayvú. Los cuatro compañeros procedieron entonces a la creación de la primera tierra. Ñamandú cruzó dos varas indestructibles y sobre ella asentó la tierra. Para asegurar que los vientos originarios no la movieran, la sostuvo con cinco palmeras pindó sagradas: una en el centro y las otras cuatro cada una en un extremo. Una hacia la morada de Karaí (al Poniente), la segunda hacia el origen de los vientos nuevos (al Norte), la tercera hacia la morada de Tupã (al Oriente) y la cuarta hacia el origen del tiempo-espacio primigenio (al Sur, desde donde vienen los vientos originarios fríos). El firmamento descansa sobre esas columnas. Junto a esta tierra, llamada Yvy Tenonde (Tierra Primera) se crea también el mar, el día y la noche. Comienzan a poblarla los primeros animales (siendo la primera mbói, la serpiente) y comienzan a crecer las primeras plantas. Aparecen luego los hombres, que conviven con los dioses. Los hombres, animales y plantas que habitan este mundo no son sino un mero reflejo de aquellos creados originariamente por Ñamandú. En su Morada Eterna, también conocida como Yvága (una especie de paraíso) se encuentran los originales. Ñamandú se encuentra con Ñanderu Mba'ekuá ("Nuestro Padre Sabio") y le propone buscar a la mujer. Para ello crean una vasija de barro y la tapan. Al destaparla, aparece Ñandesy ("Nuestra Madre"). Ñandesy copula con ambos dioses y engendra un hijo de cada uno. Al enterarse Ñamandú del "adulterio" de su mujer, recoge sus cosas y se marcha a su morada celestial. La abandonada Ñandesy sale en la búsqueda de su marido, pero en el camino se pierde y es devorada por los jaguaretes antes de que nacieran sus hijos. Sin embargo éstos, por ser divinos, sobrevivieron y fueron criados por la abuela de los jaguaretes. Los mellizos se llamaran Ñanderyke'y (hermano mayor), hijo de Ñamandú; y Tyvra'i (hermano menor), hijo de Ñanderu Mba'ekuá. Luego de una larga sucesión de aventuras y desventuras, intentos y fracasos, un continuo recomenzar en los que Añá (tío de los mellizos y enemigo de éstos) intenta ponerle las cosas difíciles, los dos hermanos logran reunirse con Ñamandú en la morada eterna. Allí también se encontraba su madre, Ñandesy, que había sido revivida por su esposo. Una vez allí, Ñamandú les otorga poderes divinos y el manejo del día a Ñanderyke'y, que cambia su nombre a Ñanderu Kuarahy ("Nuestro Padre el Sol") y el control de la noche a Tyvra'i, que pasa a llamarse Ñanderu Jasy ("Nuestro Padre la Luna"). 
En la primera tierra, llamada Yvy Tenonde, los hombres convivían con los dioses, no había enfermedades y no faltaba nunca el alimento. Sin embargo, uno de los hombres, llamado Jeupié, transgredió el tabú máximo: el incesto, al copular con la hermana de su padre. Los dioses castigaron este acto con un diluvio (Mba'e-megua guasu) que destruyó esta tierra primera y se marcharon a vivir a una morada celestial. 
Ñamandú decide crear entonces una segunda tierra, imperfecta, y solicita la ayuda de Jakairá quién esparce la bruma vivificante sobre la nueva tierra. Los sobrevivientes del diluvio pasan a habitar esta tierra donde ahora existe la enfermedad, los dolores y los sufrimientos. Los hombres que habitan esta nueva tierra, llamada Yvy Pyahu ("tierra nueva") buscarán por siempre retornar a aquella primera tierra: Yvymara'eỹ (la "Tierra Sin Mal"). 
Los mitos orales guaraníes hablan de una tercera reconstrucción que será sin imperfecciones. Sin embargo, mientras se espera la llegada de esa tercera tierra, los hombre pueden acceder al Yvymara'eỹ, siempre y cuando observen determinadas pautas de comportamiento comunal. En aquella mítica tierra no existirá ningún castigo, no habrá desventuras ni padeceres, nada se destruirá. Así, en muchas regiones los dioses menores han caído en el olvido mientras que las leyendas de estos siete monstruos se mantienen vivas incluso en los tiempos modernos. Por orden de nacimiento, son: Teyú Yaguá, Mbói Tu'i, Moñái, Yasy Yateré, único de los siete en no aparecer como un monstruo, Kurupí, Ao Ao y Luisón.

ÑENDEI
Para los indígenas de las islas Fidji es el dios-serpiente, creador del primer hombre y de la primera mujer, de los que desciende toda la humanidad.

ÑILÍN
Diosa de la Fertilidad y de la Abundancia, venerada por los aborígenes del norte de Luzón (Filipinas). 
Los cazadores de cabezas la invocan en las ceremonias que preceden sus macabras expediciones.

ÑUHU
Ñuhu (AFI: [ɲuʔu]) es el nombre con el que los mixtecos designan a los seres sagrados. La palabra aparece registrada en los documentos de los frailes dominicos que se encargaron de evangelizar la Región Mixteca durante el siglo xvi.
Descripción
El origen de los ñuhu está directamente enlazado con el mito del origen del mundo en la mitología mixteca. De acuerdo con el Códice Vindobonensis, la pareja primordial compuesta por Uno Venado Serpiente de Jaguar y Uno Venado Serpiente de Puma —principios masculino y femenino respectivamente— dio origen a las primeras personas que poblaron la tierra. Como en aquel tiempo no había nada, los primeros seres eran dibujados desnudos, y casi ninguno de ellos posee nombre calendárico.​ Los Ñuhu fueron, pues, los primeros habitantes de la tierra. Dentro de la concepción múltiple de lo sagrado, las deidades son los Ñuhu: Tachi, dios del aire; Ndeꞌyu, dios de la tierra; Nchikanchii, dios del Sol y del fuego; Yoo, dios de la Luna y las predicciones; Savi (Dzahui) dios de la lluvia; Ndoso dios de los montes y los animales.
Las manifestaciones locales de estas deidades son los Stoꞌ o Ñuhu; patrones, dueños o señores de cada lugar, a quienes hay que pedir permiso para cazar, arar, construir o realizar cualquier otra actividad que suponga una apropiación o transformación de la naturaleza. Una concreción o emanación ambivalente de las deidades del lugar son los Ndodo -traviesos-, concebidas como duendes que pueden adoptar la figura de piedras antropomorfas o piezas arqueológicas. 
Junto a los arroyos viven los Chi Ndyute, especie de duendes o Ndodo de los cursos de agua, traviesos o malignos, que transforman las tortillas en tortas de barro y atraen a los niños hacia las honduras para ahogarlos. 
Los Yachi -viento- son seres malignos, guardianes de los lugares que adoptan en forma de caballos, mulas, gatos o perros negros.
De acuerdo con Janssen y Pérez Jiménez,​ la leyenda de los Ñuhu se conserva en la tradición oral de los mixtecos en algunas regiones, como Chalcatongo (Oaxaca), donde recogieron un relato que habla de que los primeros seres que habitaron la Tierra vivían en un tiempo en el que no había luz, por lo que cuando fue creado Nikanchii (Ndicahndíí), se espantaron y se refugiaron en las cavernas, en las piedras y en las barrancas. De acuerdo con el Vindobonensis, los Ñuhu fueron petrificados cuando el Sol emergió en el firmamento. En el texto Origen de los indios del Nuevo Mundo, del dominico Gregorio García, se conservaron los nombres de varios de estos seres primigenios, por ejemplo, el Señor Frijolón y el Señor Frijolito, los Señores Árbol, los catorce Señores Serpiente y otros.
Los mixtecos creían que en algunas cuevas habitaban estos espíritus divinos, por lo que estas eran consideradas lugares sagrados. El culto a las cuevas y a las rocas sigue siendo una práctica común entre los mixtecos contemporáneos. En la mixteca alta es frecuente el culto a las llamadas piedras de adoración o ñuꞌun o yuu ñuún iñi ("piedra con corazón" o "piedra que piensa"). Se trata de piedras naturales pero que demuestran no pertenecer al lugar en donde se hallan; son percibidas como manifestaciones impersonales de lo sagrado, guardianas de lugar que no deben ser molestadas. Al dar con una de estas piedras se llama al especialista religioso quien realiza la ceremonia correspondiente para pedir permiso a la piedra para transladarla al nuevo lugar donde se le rendirá culto. Las Ñu'un pueden demostrar una voluntad específica, puesto que suelen aparecer en los sueños con forma humana y avisan la suerte.
Muchos de los cerros de la mixteca tiene piedras de adoración en sus cumbres. En algunos son solo dos o tres piedras que representan a los "señores de los animales" a estos lugares van los cazadores a pedir permiso y ofrecer sacrificios de cacao, mezcal y veladoras. En otros casos, el cerro más alto cercano al pueblo es donde se concentran las Ñuꞌun formando un semicírculo en cuyo centro se ubica la piedra mayor. A estos santuarios se les llama "corral de las piedras" y se suele ir a pedir por buenas lluvias.
En San Juan Mixtepec (Oaxaca) se veneran estas piedras Savi, costumbre que se conserva también en otras regiones de la Mixteca Guerrerense. En esta región, se veneran esculturas prehispánicas que son la personificación de espíritus sagrados o históricos, como María Nicolasa Jacinta o el volcán Popocatépetl.

ÑURUVILU
Dios dominador de las Aguas, muy venerado entre los araucanos, indígenas chilenos. 
Se le representaba como un gran ser con semblante de gato selvático provisto de una larga cola con forma de garfio.

LETRA E

EA
En la mitología acadia (“Casa del agua”) dios de la medicina, de la tierra y del mar., y preside los trabajos humanos.
Es el dios de la sabiduría y fuente de todo el conocimiento mágico que existe
Al dominar el agua dulce era el dios del elemento líquido
Como Enki también era el señor de la tierra (Ki significa ‘tierra’), como principio masculino era agente fertilizador de estas. 
Identificable con el Poseidón griego.
Es consultado por los demás dioses y trasmite los oráculos.
Formó una tríada con An y Enlil.
Era el “mago de los dioses”: Mashmash Ilani.
Su barco era la “corona del rebeco del Abzu (Abzu o Apsu) significa “Casa del saber””, el abismo primordial de aguas dulces donde tenía su morada. Nimgirsig era el capitán (ensi) de su barco.
Ninagal y Ninsimug, Ninildu, Ninkurra y Ninzadim, o Gushkinbanda, dioses artesanos (nunme sumerio, ummanu acadio, “artesano”, “instruido”) eran sus hijos o sus manifestaciones.
Se le representaba con forma de cabra montés rematada en forma de pez.
Templo Ekur, “Casa montaña”, en Nippur, y Eengurra o “Casa del abismo acuoso” en Eridu. En éste se hallaba el Giparu o “cámara nocturna (o negra)” donde Enki-Ea fijaba anualmente los destinos del mundo en las Dup-shimati o Tablillas del Destino, en el Akitu o fiesta del año nuevo que se celebraba en el equinoccio de primavera. 
Su capilla se llamaba Kummu.
Como símbolo de Ea el rey llevaba su cetro de oro, que suele aparecer en los Kudurrus.
Traspasó sus poderes a Marduk (los 50 nombres de Marduk).

EBISU, JEBISU o JEBIS
Ebisu ( , 寿, , ), también transcrito Yebisu ( ?), Hiruko ( ) o Kotoshiro-nushi-no-kami ( ) es el dios japonés del trabajo, de la suerte, los pescadores, los mercaderes y los obreros, así como el guardián de la salud de los niños pequeños.
Se asemeja al Neptuno de los antiguos paganos. 
Él es uno de los Siete Dioses de la Felicidad y de la Buena Fortuna (七 福神 Shichifukujin), y el único de los siete que tiene su origen exclusivamente en Japón sin ninguna influencia hindú o china.
Suele representarse sosteniendo una línea de donde pende un dorado, símbolo de buen augurio.

LETRA P

PACHAMAMA o PACHA MAMA
Divinidad femenina de la tierra y la fertilidad entre los indios calchaquíes.
Protectora del hombre, los animales y vegetales.
Una divinidad agrícola benigna concebida como la madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos.
Pachamama vendría a ser la diosa  de la agricultura comunal, fundamento de toda civilización y el estado andino. 
Cuanto crece sobre la tierra recibía sus beneficios.
Su efigie, se hallaba por lo general, en todas las viviendas.
Se la representaba como una mujer desnuda, de sexo y pechos muy marcados, con las manos cruzadas sobre el abdomen.
Las mujeres le dedicaban libaciones con chibcha y le arrojaban maíz molido para que les concediese abundantes cosechas.

LETRA Y

YAMA, IAMA o YAMARASH
En el marco del hinduismo, Iama es el gobernante del sur, el señor de los espíritus de los muertos y guardián del Inframundo, cuyo camino está custodiado —para evitar que entren los vivos— por dos perros Shabala (‘[pelaje] con manchas, con colores’) de colores manchados, de cuatro ojos y amplio hocico, vástagos de Śaramā y parecidos al can Cerbero griego de tres cabezas.
Se trata de una deidad muy temida debido a que él quien recibe a las personas después de la muerte. Así, es precisamente en esta tarea donde manifiesta sus diferentes aspectos: por una parte, se dice que dirige bondadosamente sobre los antepasados muertos llamados Pitri, pero, por otra parte, es también él quien mide la balanza del karma (las actividades buenas y malas cometidas en cada encarnación) y castiga a los muertos según el resultado. 
Cuando un alma abandona su cuerpo, se encuentra con Iamarash. El contador Chitra Gupta lee un informe acerca de todas las actividades de esa alma en particular, que están registradas en un libro llamado Agra-samdhana (agra: ‘principio’, sam-dhānā: ‘reunión, poner todo junto’). Luego Iamarash da su justa sentencia inapelable.
En los Vedas, Iama es llamado “rey” (samgamano yananam: ‘el que reúne a la gente’) 
En las mitologías más modernas (por ejemplo, el Bhágavata-purana, del siglo XI d. C.) se lo presenta siempre como una deidad terrible, que inflige torturas inimaginables (llamadas Yatana) a las almas en el Infierno.
Su morada se llama Iamaloka (‘el planeta de Iama’) o Kshaia (‘desgaste, destrucción’) y vive en una región del Inframundo llamada Iamapura (‘ciudad prohibida’).
En escritura devánagari se escribe यम (iáma). En sánscrito, la palabra iama no solo significa ‘mellizo’, sino también ‘prohibición’ y ‘restricción’ (como en el Yama y el Niiama del yoga). En inglés se escribe Yama pero se pronuncia igualmente /iáma/. Así que gradualmente en la mitología puránica, Iama empieza a aparecer como Iamarash (el rey de la prohibición) y como Dharmarash (rey del deber) o Dharma (la personificación del dharma, ‘deber o religión’). Su nombre aparece por primera vez en el Rig-veda (el texto más antiguo de las escrituras de la India, de mediados del II milenio a. C.). Iama pertenece a una etapa muy temprana de la mitología védica.
En la mitología griega el papel de Iamarash correspondería al de Hades y Minos.
Había nacido de Vívasuat y de su primera esposa Saraniú. 
Su hermano, el séptimo Manu, otra forma del primer hombre, es hijo de Vivasvat con su segunda esposa Samguiá, quien era el reflejo o la sombra (chaia) de Saraniú. 
En las creencias védicas, Iama tiene una hermana gemela, Iamí (‘melliza’), que fue la primera mujer. En la mitología posvédica, su hermana Iamí es conocida también como Iamuna (el larguísimo río Iamuna, paralelo al Ganges).
En el Majabhárata se describe a Iama con ropajes color rojo sangre, cuerpo brillante, corona sobre la cabeza, ojos relampagueantes. Como Varuna (el anterior rey de la muerte védico) lleva en su mano un lazo (con el que ata al alma luego de arrancarla del cuerpo) del tamaño de un pulgar humano. También se lo representa con gesto severo y montado sobre un búfalo. Sostiene una maza de oro en una mano y el lazo de la muerte en el otro, con el que ata el alma luego de arrancada del cuerpo. Su piel verde contrasta dramáticamente con sus ropajes de color rojo sangre.
Al morir, debido a que fue el primero en llegar al Cielo, se le nombró líder de los muertos (todavía no los juzgaba).
Iama resistió los avances sexuales de su hermana (el primer incesto). Después de que él murió, ella lo lloró tanto que los Devas —para hacerle olvidar su dolor— crearon la noche.
En uno de sus viajes por la tierra, Tama se enamoró de una mortal y se casó con ella haciéndose pasar por un hombre común. Nunca le reveló que él era el dios de los muertos. Al poco tiempo se dio cuenta de que su amada era gruñona, malgeniada y quisquillosa. Todo empeoró cuando ella dio a luz a su primer hijo llamado Yama Kumara. Yama y su mujer peleaban constantemente por la forma en que se debía educar al hijo; la mujer no le permitía al niño hacer nada, siempre llamaba a los sirvientes para que hicieran todo por él. Esto le molestaba profundamente a Yama, ya que quería que se destacara y se valiera por sí mismo, pero los terribles arranques de ira y los escándalos de su esposa lograron que el gran dios de la muerte que tuviese miedo y no se atreviera a decir nada.
Yama pasaba días fuera de casa, escondiéndose de ella, y cuando alguien preguntaba por su esposa no osaba siquiera pronunciar su nombre. El dios se mantenía en la tierra por el amor que le inspiraba su hijo, pero las cosas llegaron a tal punto que Yama decidió volver al Yamapura, la ciudad de los muertos, y limitarse a ver desde lejos cómo crecía su hijo al cuidado de una madre que no le permitía hacer nada por sí mismo.
Una noche, cansado de esta situación, Yama decidió aparecerse a su hijo. Le reveló su verdadera identidad y le prometió el donde curar si hacía el esfuerzo de estudiar con empeño las plantas medicinales y las diversas formas curativas de la naturaleza. Yama Kumara accedió y al cabo de un año, el hijo del dios de la muerte se había convertido en un excelente médico del que su padre se sentía muy orgulloso.
—Siempre estaré a tu lado mientras estés trabajando, y sólo tú podrás verme— le advirtió Yama a su hijo, y prosiguió:
—En caso de que tu paciente tenga curación yo te haré una señal moviendo la cabeza de arriba abajo, pero si tu paciente no tiene curación moveré la cabeza hacia los lados y no deberás intentar curar al enfermo.
Yama Kumara siguió las instrucciones de su padre y muy rápido se hizo célebre como curador de los enfermos. Al cabo de un tiempo, una princesa enfermó gravemente y Yama Kumara fue llamado para atenderla. Como siempre, su padre estaba a su lado y cuando Yama le hizo a su hijo la señal moviendo la cabeza de un lado a otro, éste se rehusó por primera vez en su vida:
—¿Cómo es posible que no permitas a esta hermosa muchacha vivir un poco más?
—Le doy tres días —contestó inmutable Yama— tienes el tiempo necesario para advertir a sus padres.
Pensativo, Yama Kumara se acercó a los padres de la princesa:
—Honorables majestades —les dijo— vuestra hija está muy enferma, pero si logra sobrevivir tres días creo que podrá vivir muchos años.
Al tercer día Yama acudió al lecho de enferma de la princesa para llevársela, pero Yama Kumara lo interceptó:
—Padre, le dijo malicioso, si tratas de llevarte a la princesa ahora, o antes de que cumpla cien años, le diré a mi mamá quién eres realmente y cómo pudo encontrarte.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Yama al recordar a su esposa y su hijo lo vio palidecer; luego, con un respingo y casi en todo divertido contestó:
—De acuerdo, te concedo la vida de la princesa.
Los padres de la muchacha, conmovidos por la curación de su hija, decidieron conceder su mano al afamado sanador. Nadie sabe si el muchacho se arrepintió algún día de haber pedido tan larga vida para su esposa.

LETRA W

WADD
Dios del afecto y la benevolencia y simboliza el Cielo.
Una de las cinco divinidades que los árabes preislámicos adoraron, según el Corán, en los tiempos de Noé.
Su nombre en árabe significa "amor" y algunos dicen que se parecía al dios griego Eros.
Se le representaba bajo la imagen de un hombre majestuoso que llevaba una vestimenta larga y un manto, un espada a la cintura y un arco al hombro. En una mano sostenía una lanza y un estandarte, en la otra un carcaj repleto de flechas.
Estaba relacionado con el árbol babilónico del amor y con el dios de la luna yemenita.
Poseía una estatua en Jedda.
Se le rendía culto en toda Arabia (
los Lighyanitas de Arabia septentrional en el templo de Dedan...), pero originariamente parece proceder de la tribu de los 'Udhra, famosa por su cariño hacia los poetas y hacia aquellos que, en su vida, muerte y poesía, encarnaban los ideales de la fidelidad y el amor platónico.

LETRA X

XILONEN
Diosa nahua del jilote.
Representación del maíz recién brotado o en germen. 
Su nombre significa “la Peluda” o “barbuda”, en referencia a las barbas del maíz.
Hija o mujer de Centeotl.
La representaban con una túnica amarilla y roja.
En las fiestas en honor de Xilonen participaban mujeres con los cabellos sueltos que ejecutaban danzas rituales propiciatorias.