OBATALÁ, OBBATALÁ, OXALÁ, ORIXALÁ u OCHALÁ
Obatala es una de las deidades de la religión yoruba.Es la deidad pura por excelencia, dueño de todo lo blanco, de los pensamientos y de los sueños, y rige la buena conducta.
Obàtála ofrece justicia, la renovación y un nuevo comienzo.
Divinidad bisexual que simboliza las energías productivas de la naturaleza.
Siempre trae la paz ante las discrepancias.
El concepto que tenemos en nuestras mentes es desarrollado a través de la interacción con cada ser vivo de este planeta: cuando buscamos a Obàtála, lo buscamos en lo más alto de la montaña; él está en la nieve que viene del cielo y cubre el pico de la montaña, y es visto como el hombre viejo y sabio de las colinas.
Representa el elemento tierra y su color es el blanco puro. Embajador supremo entre Oloddumare y los humanos.
Gran Orisha, modelador y rey del género humano.
Es el orisha mayor y el que manda sobre todas las cabezas, muchas veces se le invoca para evitar problemas con los otros Orishas.
Todos los Orishas lo respetan y lo buscan como abogado.
Es amante de todo lo puro, blanco y limpio no le gusta la brujería.Es misericordioso y amante de la paz y la armonía.
No admite que nadie se desnude en su presencia o se digan frases duras o injuriosas. Obatalá vive en la loma
A Obàtála le gustan los lugares oscuros, de este modo cuando situamos su altar debemos situar sobre ella un paño para mantenerlo alejado de la luz.
Es capaz de aplacar a su hijo Shangó y a Ogún Areré.
En la Santería o Regla de Ocha es considerado a través de varios patakíes Padre (y en ocasiones a través de algunos camino Madre) de todos los Orishas. De una pareja de Obatalá salen todos los demás.
Tiene veinticuatro caminos o avatares; Obatala es también el único orisha que tiene caminos masculinos y femeninos. Existen 16 Obatalá, 16 son los Orishas y las letras del Diloggún y del Ifá.
Obatalá es lo mismo que el Santísimo.
- Oshanlá, Obatalá mujer, la Virgen de las Mercedes.
- Obba Ibo es el Obatalá que ciega, muy antiguo, el del misterio del güiro.
- Por camino arará, Nana Bulukú es un Obatalá principalísimo que son dos en uno, Nana y Burukú.
- Agguemo o Alaguema, Obatalá hembra y viejo.
- Obbamoró es el Obatalá que aquí se viste de Jesús Nazareno.
- Baba Fururú- San Joaquín- el que se sienta a dar instrucciones a los jóvenes.
- Ocha Ulufón u Obalufón, fue el primero que habló y dio a los hombres la palabra y el derecho de ser hombres. En Palo Monte Cruzado, Tiembla Tierra es también Obatalá.
- Mama Kangu‚ es Obatalá por camino congo.
- Ochagriñan, Agguiriñan - Obatalá Agguiriñan- es el más viejo de todos los Obatalá.
- Eruadyé, Eyuaro, es la hija única y mimada de Olofi con Iya, figura estática, no se mueve. Para que Obbamoró sancione, antes hay que hablar con ella.
- Ayagguna es el que encendió la pólvora, propagó la guerra en el mundo y la llevó a todas partes. Es el Obatalá más joven.
- Ekenike, también guerrero, anciano y de tembleque.
- Talabí es un Obatalá que se hace el sordo.
- Yeku Yeku, humildad y paciencia, La Santísima o el Divino Rostro, y al igual que Ochagriñan hay que pedírselo todo al revés.
- Todos los Obatalá, Bibinike, los más grandes, delicados y sensitivos en extremo se envuelven en algodón y lo mismo se hace con los objetos y símbolos que le pertenecen.
- Obatala ayalu: considerado el ángel exterminador, es de tierra egbado.
- Obatala aguemo: de la ciudad de oderemo.
- Obatala oloju okonrin: de igbadan.
- Obatala osha oro ilu: de tierra egbado.
- Obatala oke ilu: en akiti y abeokuta.
- Obatala ajelu o jelu: igbadan.
- Baba ajaguna: de ketu.
- Oshagirijan: ogbomosho y egbigbe.
- Baba oba moro: de ibao.
- Obatala Oshalufon: de ifon.
- Obatala Ogan: es un guardián de obatala de la ciudad de aderemo.
- Obatala Orishanla
- Obatala Yema: de ibatan; femenino.
- Obatala Oke Ile: de Ekiti y okuta
- Obatala Olufon
- Obatala Oginiyan
- Obatala Eluaye: femenino.
- Obatala Obalabi: femenino de hoyo.
- Obatala Jekujeku: femenino.
- Obatala Alefuro: femenino de ife.
- Orisha Aiye: femenino de tierra iyaye.
- Obatala Oshanla: femenino de tierra owu.
- Obatala Obon: masculino.
- Obatala Obanla: femenino.
- Obatala Ayelade: masculino de ekiti.
- Obatala Ekundire: de tierra iyesa.
- Obatala Bibinike: masculino.
- Obatala Osherigbo: masculino.
- Obatala Ekanike: masculino de tierra igbo.
- Obatala fururu: masculino de tierra bayiba.
- Obatala Adeku: detierra efushe.
- Obatala Agbani: masculino de ijebu.
- Obatala Asho: masculino de ibadan.
- Eddegúe, el de los Efuche, es el Obatalá que continuó a Olofi y bajó con él cuando se hizo el mundo es .
Todos son exquisitos y friolentos, siempre tienen frío.
Pulcros hasta no más, cualquier cosa sucia los ofende. En fin, Obatalá es uno, llámesele con el nombre que se quiera, Obatalá hembra, Iyalá y Obatalá varón, todos son uno sin excluir al intrépido y combativo Allagguna.Hijo de Olofin y Oloddumare.
En la santería sincretiza con la Virgen de las Mercedes, patrona de Barcelona.
Generalmente, haciendo uso de un antropomorfismo, se representa su apariencia física como la de un ser viejo y encorvado, lento en sus movimientos (en otros caminos es joven y diestro) y utiliza un bastón que es una varilla metálica de color blanco dando similitud a la vara invisible existente que se extiende entre cielo y tierra.Comidas
Arroz blanco, torre de merengue adornada con grageas plateadas, natilla de leche, cuatro litros de leche en taza sobre platos blancos, arroz con leche en ocho platos blancos, sin sal y con manteca de cacao, calabazas blancas, champola y dieciséis anones, etc.
Frutas que se sientan granulosas o arenosas al paladar como el anón, la guanábana, la granada, el zapote, etc.
Maíz, arroz, alpiste y otros granos.
Babosas y caracoles, bolas de malanga y ñame, de manteca de cacao y cascarilla y en general cualquier comida blanca y sin sal.
Flor de algodón.
Yerbas esenciales del asiento- Bledo de clavo - Saúco - Campana - Carquesa - Algodón - Aguinaldo Blanco - Higuereta - Almendro -Guanábana - Jagua Blanca - chiva blancaPattakies o historias
Creador de la tierra y escultor del ser humano.Obatalá fue mandado a la tierra por Olofin para hacer el bien y para que gobernara como rey del planeta.
Obatalá tenía una hija muy bella, dulce y sencilla, que era la felicidad del padre. Esta hija tenía tres enamorados: lkú, Aro y Ofo. Como es de suponer, Obatalá estaba ante un espinoso dilema, pues si daba la mano de su hija a uno de ellos, los otros dos se vengarían. Por ello, su elección, cualquiera que fuese, ponía en peligro la vida de su hija, tan querida para él.
Obatalá se convirtió en paloma y se posó en un árbol frondoso de flores multicolores que representaban todas las virtudes de que gozaba su reinado, y se sintió muy desgraciado. Así pensando, quedó sumido en un profundo sueño. Cuando despertó, le vino a la mente todo lo soñado y se apresuró a emitir un bando para todo su reino, el cual decía: "Quien me traiga un abani, se casará con mi hija".
En esos tiempos, los abani eran muy escasos y difíciles de cazar. En el mismo bosque intrincado que rodeaba al palacio, vivía un sitiero quien adoraba en silencio a la hija de Obatalá y había decidido llevarle el abani solicitado, pero consultó antes su decisión con Orula. La consulta resultó en este lfá, que le mandaba a hacer ebbó con babosas, cascarilla, merengue, achó fun fun y un palo de su tamaño, y le recomendó que después fuera al monte a cantar.
Así lo hizo el sitiero y su canto era tan dulce y melodioso que sus ecos parecían suaves voces venidas de otro mundo. lkú, quien venía por el sendero, se paró a oír, pues también había leído el bando y traía en un saco el tan ansiado abani. Extasiado, dejó caer el saco y quedó como petrificado. El sitiero aprovechó su trance, recogió el saco, y se lo llevó de inmediato a Obatalá, quien le concedió a su hija en matrimonio. Esto le sucedió al buen hombre por los consejos siempre sabios de Orula. Y por mandato de Obatalá, Orula, Echu y Oggún, quedaron atrapados lkú, Aro y Ofo sin poder hacer daño.
OCEÁNIDAS o
POTAMOI
En la mitología griega los Oceánidas (en griego Ποταμοί Potamoí, ‘ríos’; en latín Fluminae) eran dioses fluviales, personificaciones de los ríos a los que se suponía gobernados por ellos.
Hesíodo los hace hijos de Océano y Tetis y los enumera, uno por cada río conocido en la época. De esta forma, serían hermanos de las Oceánides. Tienen su mansión en el fondo, y estando acompañados de cierto número de ninfas, que
formaban su corte.
Se les representaba como ancianos de larga barba con los atributos fauna y flora propios del río del que tomaban el nombre. Lucían guirnaldas o coronas hechas con la vegetación del lugar o dos cuernos, si el río se dividía en varios brazos o afluentes. En numerosas esculturas los dioses fluviales se apoyan en cántaros del que mana el agua del río, más o menos inclinados dependiendo de la rapidez con que circulaban las mismas. Cuando la urna está horizontal indica que el río a quien representa corre con lentitud, y cuando está inclinada, que tiene un curso rápido. Si él río corre hacia el oriente la urna esta a la derecha del dios, y si hacia occidente, se halla a la izquierda.
Se les solía invocar antes de cruzarlos, con el enorme respeto que merecían.