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8 may 2026

LETRA I

 IRIS
Iris es la personificación del arco iris, que suele aparecer tras las tormentas y que anuncia el pacto de los humanos y los dioses.
Junto a Hermes es la mensajera por excelencia; es la encargada de hacer llegar los mensajes de los dioses a los seres humanos. Transmite sobre todo los mensajes de Hera, para quien ejerce las funciones de criada.

Era hermana de las Harpías e hija de Taumas y de la oceánide Electra, porque con tal genealogía, dice Decharme, se expresaban las maravillas del arcoíris, sus brillantes colores, su nacimiento del seno de las aguas y su aparición durante la tempestad.

LETRA T

TAUMANTE o TAUMAS
En la mitología griega, Taumante o Taumas (en griego antiguo Θαύμας Thaúmas, «el maravilloso» era derivado de la palabra griega thaumatos que significa ‘maravilla’, ‘milagro’, ‘prodigio’) era uno de los dioses marinos primordiales y representa los aspectos maravillosos del mar, y en especial, los prodigios y los fenómenos celestes a los que se atribuía origen marino; que atemorizan y sorprenden a los navegantes.
Era el segundo hijo de Gea y de Ponto.
Hermano de Nereo, Forcis, Ceto y Euribia.
Según Hesíodo, se unió a la deslumbrante oceánide Electra (las nubes teñidas de ámbar), y de ellos nacieron Iris (encarnación del arco iris que sale después de las tormentas, y mensajera de los inmortales), Arce, las Harpías (el viento huracanado) e Hidaspes. La unión de Taumas y Electra, simboliza el reflejo de los rayos del sol (o del cielo) en las aguas, a las que llenaba al mar de ese colorido y belleza que le es propio. 

TIQUÉ
En la mitología griega, Tique o Tiqué, también llamada Tiké (en griego Τύχη Týkhē), Tike, Tyché, Tique (en su forma castellanizada), Tyche (en su forma latina), Tiché y Tichi, era la personificación del destino y de la fortuna en cuanto diosa que regía la suerte o la prosperidad de una comunidad.
La Teogonia la hacía hija de Océano, a causa de lo cual empezó siendo diosa protectora del comercio marítimo, fuente de riqueza para los hombres. Para Pindaro tenía un sentido más general, y era hija de Zeus, con lo que personificó la abundancia y la riqueza.

LETRA J

 JANO
Jano (en latín Janus, Ianus) en la mitología romana, es el dios de las puertas, las ventanas y el curso de la vida.
Custodio de todas las puertas de la tierra y el cielo. Regia, pues, el transcurrir de los días y las noches y el paso de los meses.
Protegía los caminos, las entradas, los comienzos y los finales.
Este dios aseguraba buenos finales.

En su tratado sobre los Fastos, Ovidio caracteriza a Jano como aquel que él solo custodia el Universo.
Le fue consagrado el primer mes del año y se le invocaba públicamente el primer día de enero, mes que derivó de su nombre (que en español pasó del latín Ianuarius a Janeiro y Janero y de ahí derivó a enero).
La apertura de las puertas de su templo indicaba el estado de guerra, y su cierre la paz.

LETRA K

KARTTIKEYA, KÂRTTIKA o KARTIKA
En la religión hinduista, Kartikeia es el dios de la guerra, porque dirige los Gana (las ‘huestes’ del dios Śivá) contra los ejércitos de los demonios.
Según el Majábharata, la enfermedad skandá graha (el ‘ataque de [el dios] Skandá’), que mata a los bebés, es producida por él.
Mientras que Ganesha quita todos los obstáculos, Kartikeya concede todas las energías espirituales, particularmente la energía del conocimiento. 
Es hijo del dios Shiva y la diosa Parvati.
Él tiene seis cabezas que corresponden a los cinco sentidos y a la mente. Kartikeya sostiene en una mano una lanza llamada Shakti, que simboliza la destrucción de tendencias negativas en seres humanos; su otra mano está bendiciendo siempre a devotos.
Su vehículo es un pavo real, Paravani, que agarra una serpiente con sus pies. El pavo real es capaz de destruir serpientes dañosas que simbolizan el ego dañoso y deseos de la gente.
Hay varios mitos relacionados con su nacimiento. De acuerdo con una leyenda —según el Atharva Veda, el Taittirīya Samhitā y el Śatapatha Brāhmana—, Kārttikeya nació sin la participación de Pārvatī. En una ocasión, el semen de Shivá (que según algunos tenía forma de rayo) cayó en el fuego. Era tan caliente y brillante que sólo podía tocarlo Agní. Siguiendo las instrucciones de Śivá, Agní depositó este semen en el río Gangā (el Ganges). La diosa Gangā entonces lo nutrió, hasta que un bebé con forma humana, Kārttikeya, surgió del río. Por eso a veces se dice que Kārttikeya es hijo de Agní y Gangā. Aunque realmente es hijo de Shiva y Parvatti. El bebé fue alimentado por las seis Krittikās (las Apsarās-ninfas, que en Grecia se conocieron como las seis Pléyades). Para poder aceptar simultáneamente cada uno de estos pechos, el bebé desarrolló seis cabezas. 
Otra versión dice que Śhivá emitió centellas de fuego de sus ojos que, cayendo en el lago Savarana, se convirtieron en seis niños, que fueron criados por las esposas de los Rishis. Cuando la diosa Pārvatī vio a esas seis criaturas se sintió transportada por su belleza, y las abrazó los seis cuerpos con tanta fuerza que se convirtieron en uno solo, aunque conservaron las seis cabezas y los seis pares de brazos.

LETRA G

Ganeṣa, GANESH, GANAPATI o GAMPATI
Dios del intelecto, la sabiduría, la educación, la riqueza, la sensatez, los escritores, literatos y comerciantes. 
Considerado como el enemigo y destructor de todos los obstáculos.
El dios que aleja obstáculos y favorece la fortuna.

Ganesha es el símbolo de las soluciones lógicas y debe ser interpretado como tal.
Él representa el perfecto equilibrio entre fuerza y bondad, poder y belleza. Él también simboliza las capacidades discriminativas que proveen la habilidad de percibir la distinción entre verdad e ilusión, el real y el irreal.
Símbolo de la inteligencia y deidad propiciatoria de cualquier tarea o actividad, especialmente las de tipo intelectual o artístico.
Como el señor del intelecto y la autorrealización, representa el triunfo de la sabiduría sobre la ignorancia y de la carencia de ego sobre los deseos.
Se pide su auxilio al empezar una empresa de importancia, y se le invoca al principio de los libros.
Ganesha es asociado con el primer chakra, que representa el instinto de conservación y supervivencia y de procreación. El nombre de ese chakra es Muladhara.
Ganesha es el sonido primordial, OM, del cual todos los himnos nacieron. Cuando Shakti (energía) y Shiva (materia) se encuentran, ambos Ganesha (sonido) y Skanda (luz) nacen.
Es posiblemente la divinidad más popular en la India.
En general, se antepone a su nombre el título hindú de respeto 'Shri' o Sri.
Es hijo del dios Shiva y de la diosa Parvati 
Está casado con Siddhi y Buddhi quienes simbolizan el intelecto y los poderes sobrenaturales, respectivamente.
Es padre de Kshema (prosperidad) y Lâbha (beneficio, provecho, adquisición, ganancia)
Cada elemento del cuerpo de Ganesha tiene su propio valor y su propio significado:
  • La cabeza de elefante indica fidelidad, inteligencia y poder discriminatorio.
  • El hecho de él haber sólo una única presa (a otra estando quebrada) indica la habilidad de Ganesha de superar todas las formas de dualismo.
  • Las orejas abiertas denotan sabiduría, habilidad de escuchar personas que buscan ayuda y para reflejar verdades espirituales. Las grandes orejas indican que cuando Dios es conocido, todo conocimiento también es.
  • La trompa curvada indica las potencialidades intelectuales que se manifiestan en la facultad de discriminación entre el real y el irreal.
  • En la prueba, el Trishula (arma de Shiva, similar a un Tridente) es diseñado, simbolizando el tiempo (pasado, presente y futuro) y la superioridad de Ganesha sobre él.
  • La barriga de Ganesha simboliza la benevolencia de la naturaleza y ecuanimidad, la habilidad de Ganesha de purgar los sufrimientos del Universo y proteger el mundo.
  • La posición de sus piernas (una descansando en el suelo y la otra en pie) indica la importancia de la vivencia y participación en el mundo material así como en el mundo espiritual, la habilidad de vivir en el mundo sin ser del mundo.
  • Los cuatro brazos de Ganesha representan el poder del dios y los cuatro atributos del cuerpo sutil, que son: mente (Manas), intelecto (Buddhi), ego (Ahamkara), y conciencia condicionada (Chitta). El señor Ganeṣa representa la pura conciencia – Atman- que permite que estos cuatro atributos funcionen en nodos. Una mano cogiendo una machadinha, es un símbolo de restricción de todos los deseos, que traen dolor y sufrimiento (con esta machadinha Ganeṣa puede repeler y destruir los obstáculos); la segunda mano coge un látigo, símbolo de la fuerza que lleva el devoto para la eterna beatitud de Dios. El látigo nos habla que los apegos mundanos y deseos deben ser dejados de lado; la cuarta mano coge una flor de loto (padma), y ella simboliza el mas alto objetivo de la evolución humana, la realización de su verdadero yo.
El culto de Ganesha es ampliamente difundido, aún fuera de la India. 
Por toda la India, Ganesha es el primer ídolo colocado en cualquier nueva casa o templo.
Sus devotos son llamados Ganapatyas.

GILGAMESH
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Gilgamesh (acadio: 𒄑𒂅𒈦, Gilgameš, /ɡɪl.'ɡa.meʃ/ anteriormente 𒄑𒉈𒂵𒈩 Bilgamesh​) o Gilgamés fue un soberano de la ciudad sumeria de Uruk (que reino en torno al 2600 a.C. y es la actual Warqa, en Iraky un héroe de la mitología mesopotámica
Según la Lista Real Sumeria, Gilgamesh fue gobernante del distrito de Kulab y quinto rey de Uruk.
Hacia el año 2750 a. C. sucedió a Lugalbanda, reinó durante 126 años y dejó el trono a su hijo Ur-Nungal, quien gobernó durante 30 años. ​ 
Se le considera humano en un tercio y divino en sus dos terceras partes, hijo de la diosa Ninsun (cuyo esposo era el rey Lugalbanda) y de un sacerdote llamado Lillah.
Se le reconoce como obra más famosa la construcción de las fabulosas murallas de Uruk. 
Su epopeya propiamente dicha comienza con Gilgamesh abusando de su posición y de su irresistible belleza y presencia para disfrutar de los placeres carnales con todas las doncellas núbiles de Uruk, al tiempo que forzaba a toda la población joven a trabajar en las murallas de la ciudad y en el templo. Los habitantes de la ciudad, irritados y molestos, acudieron a Araru, madre de los dioses, instándola a crear un rival a Gilgamesh. Esta escucho las súplicas y cogiendo un trozo de arcilla en sus manos la arrojo al campo y creó un hombre primitivo, este es Enkidu/Eabam cuyo cuerpo estaba cubierto de pelo y adornado de trenzas y que no conociendo los modos humanos se comportaba como un animal. Enkidu creció entre los animales y desmantelaba las trampas de los cazadores impidiéndoles cazar a sus hermanos. Los cazadores protestan a Gilgamesh para que les ayude, pues el poder de Enkidu es tal que no se atreven a enfrentarle. Entonces Gilgamesh trama una plan, decide enviar a un cazador en compañía de una prostituta (cuyo nombre es Shamhat) a buscar a Enkidu con objeto de seducirle. Y, de hecho, eso ocurre después de seis días y siete noches haciendo el amor, Enkidu cambia y ya no puede volver con los animales, entonces Shamhat le convence para ir a Uruk a encontrarse con Gilgamesh. Mientras tanto Gilgamesh había tenido un inquietante sueño, que su madre interpreto para él, significando que un hombre vendría a él y seria su amigo. Sin embargo Enkidu sorprende a Gilgamesh cuando este se dirige a una tarea amorosa. Ambos se enfrentan pero viendo tan similares sus fuerza decidieron rápidamente que lo mejor seria no luchar y ser amigos. Después de esto Enkidu lleva una vida normal en Uruk y un día Gilgamesh vuelve a tener un sueño del que Shamash interpreta que deben ir a combatir a Khumbaba o Humbaba, el gigante del bosque de cedros. A pesar de las advertencias y las negativas de sus consejeros Gilgamesh y Enkidu consultan a Ninsun que hace una ofrenda a Shamash para que proteja a los compañeros. Cuando ambos llegan al bosque de cedros (no olvidemos que un bosque es un lugar poco familiar y más bien exótico para un mesopotámico) Humbaba se aproxima y desprecia a los visitantes debido a su pequeño tamaño, sois tan pequeños que os considero como si fueseis una tortuga” . Es un recurso común en la mitología mesopotámica que cuando el final parece cercano y la situación desfavorable a los héroes, la divinidad intervenga y vuelva las cosas contra el enemigo, en este caso es Shamash el que convoca los vientos contra el gigante y así es como Gilgamesh le derrota, decapitándolo y poniendo su cabeza en una balsa la cual llevará hasta Nippur. De vuelta a Uruk, Gilgamesh se lava y se pone una túnica limpia y una faja e Inanna (conocida por los babilonios como Ishtar y más tarde como Astarté) que al igual que los demás dioses había presenciado el combate, no puede resistirse a sus encantos y le propuso que fuese su amante, ofreciéndole, además ricos presentes. Pero Gilgamesh conociendo el fatídico destino de sus anteriores amantes la rechaza, echándole en cara toda su dudosa reputación. Inanna furiosa por el rechazo y las increpaciones recurre a su padre, Anu, instándole a que envíe a Gugalanna (el Toro Celeste o Toro de las Tempestades) a acabar con Gilgamesh. Este accede e Ishtar entra en Uruk con las riendas del toro en sus manos y comenzó a matar jóvenes de la ciudad abriendo grietas en las que caían, cien, doscientos, trescientos incluido Enkidu. Pero rápidamente Enkidu salió de ella y llamo a Gilgamesh que acomete con su espada y mata al toro. Después mientras Inanna se retuerce de rabia en las murallas, Enkidu arranca el lomo al Toro y se lo arroja a la cara, increpándola. Los dioses al ver que Enkidu y Gilgamesh han realizado semejantes hazañas discuten sobre su destino y deciden que uno de ellos ha de morir, así Ishtar toma venganza. Enkidu enferma y después de doce días de lucha muere al decimotercero. Se celebran unos magníficos funerales y Gilgamesh hace un llamamiento por todo el país para construir una estatua de su amigo. Gilgamesh vaga desesperado por los campos, pues esta aterrorizado por la muerte. 
Decide ir a ver al único hombre que sobrevivió al Diluvio y que es inmortal: Ut-Napishtim (Ziusudra en sumerio, que puede significar 'el de los Días Remotos'). El viaje es muy peligroso y la puerta de la montaña Mashu, por la que se ve obligado a pasar, está custodiada por hombres-escorpión. Al principio estos le reciben de forma hostil, pero después de hablar con ellos le dejan pasar y Gilgamesh recorre muchas millas de oscuridad llegando a un jardín de pedrería muy hermoso. Allí reside Siduri, la expendedora de cerveza, que al principio se asusta al ver el aspecto, sucio y desarrapado de Gilgamesh, pero luego esté se dirige a Siduri y le dice quien es él y ella le ayuda, diciéndole que busque al barquero Ur-shanabi. Gilgamesh va en busca de este hombre y le declara sus propósitos, este le dice que corte trescientas pértigas de cien pies cada una (unos 30m). Una vez realizada la tarea comienzan la travesía, que dura mes y medio, durante la cual el héroe no ha de permitir que el mortífero agua toque su cuerpo. Gracias a las pértigas consiguen cruzar a la isla donde se encuentra Ut-Napishtim. Ut-Napishtim y Gilgamesh se encuentran y el primero intenta explicarle la muerte a Gilgamesh comparándola con el sueño, de forma que le propone al héroe que intente no dormir durante seis noches, tarea en la que Gilgamesh fracasa estrepitosamente. Entonces Gilgamesh le pregunta a Ut-Napishtim como es que él si es inmortal y él le responde narrándole la historia del diluvio y la gracia que con él y su esposa tuvieron. Ella es la que dará el beso de la muerte. Alternativamente ella ahoga o estrangula a las víctimas.  los dioses. Sabiendo esto Gilgamesh, descorazonado, decide abandonar su búsqueda. Ut-Napishtim le proporciona los medios necesarios para asearse y recuperar su buen aspecto y le obsequia grandes regalos. Por último le confía un secreto: la localización de una planta rejuvenecedora que Gilgamesh a su vuelta coge del fondo del mar. Pero sin embargo mientras se lavaba por la noche en un estanque una serpiente atraída por el olor de la planta se la roba. Gilgamesh se desespera y se echa a llorar, la inmortalidad no es para él, dice: me rindo”.
De esta forma Gilgamesh, acompañado de Ur-shanabi, regresa a Uruk y señala orgullosamente su autentico logro: las murallas de la ciudad.
Según el mismo, Gilgamesh se suicidó al regresar a Uruk, enterrándose vivo con ochenta miembros de su corte.

GILTINĖ
Era la diosa-serpiente de la muerte en la mitología lituana.
Se decía que tocaba con su lengua a los predestinados al mundo de ultratumba y que deambula por los cementerios por la noche, lamiendo ataúdes y cadáveres, recolectando el veneno de los muertos, que luego usará cuando llegue el momento. 
A diferencia de muchos Ángeles de la Muerte que solo aparecen después de que alguien ha muerto para servir como escoltas al próximo reino, Giltiné en realidad lo desconecta: ella termina la vida. 
Giltiné y  Laima son hermanas. A veces trabajan en tándem, como un par de diosas de la muerte. Laima distrae y consuela a la persona moribunda mientras que Giltiné da el golpe de gracia. 
Giltiné algunas veces aparece representada con una hoz como la Parca, pero 
Giltiné tiene una lengua venenosa como una serpiente.
Supuestamente a ella no le gusta derramar sangre, solo porque puede dañar sus vestidos blancos. 

GIRRA, GIRRU o GERRA

Gerra o Girra es el fuego divinizado dentro de la mitología acadia 

Derivado del anterior dios sumerio Gibil.

Dios purificador, auxiliar de Ea y protector de los metalistas. 

Era hijo del dios del cielo y "padre de los dioses" Anu y de la diosa Antu.


GIVATTANA
Deidad tutelar de la euforia de los banquetes en la mitología hindú.

GIZHIGOOKE
El sol diurno entre los Chippewas  de América del N.

GNÁ, GNNA o LIOD
Es, en la mitología nórdica (“altura” o “vuelo”), la veloz mensajera de Frigg, que envía a los diferentes mundos; 
Ella es la que cuida de los asuntos de Frigg alrededor del mundo; lleva a todas partes del mundo los mensajes de su ama.
Gna, según la interpretación que se da a esta palabra significa la suave brisa que Frigg envía para producir en buen tiempo.
Era considerada como la personificación de la brisa refrescante.
La Iris del Norte.
Es una de las tres sirvientas de Frigga o Freya, junto a Fulla y Hlin, y una de las catorce diosas descritas por Snorri Sturluson.
Montada sobre su rápido corcel Hofvarpnir, viajaba con maravillosa velocidad de acá para allá y de esta manera, Gna veía todo lo que sucedía sobre la Tierra, contándoselo después a su señora. Este caballo es capaz de moverse a través del fuego y el aire, sobre la tierra y el agua.
En una ocasión, mientras pasaba sobre Hunaland, vio al rey Rerir, un descendiente lineal de Odín, que estaba sentado tristemente al lado de la costa, lamentándose de su falta de descendencia. La Reina del Cielo, que también era la diosa de los alumbramientos, tras oír tales noticias, tomó una manzana (el emblema de la fertilidad) de su despensa privada, se la dio a Gna y le ordenó que se la llevase al rey. Con la rapidez del elemento que ella personificaba, Gna salió a toda velocidad y, mientras pasaba sobre la cabeza de Rerir, dejó caer la manzana sobre su regazo con una sonrisa radiante. El rey meditó por un momento acerca del significado de esta repentina aparición y el regalo, tras lo que corrió hasta su palacio, con su corazón latiendo apresuradamente de esperanza y le entregó la manzana a su esposa para que se la comiera. Al debido tiempo, para su gran gozo, ella dio a luz a su hijo Volsung, el gran héroe nórdico, que llegó a ser tan famoso que le dio nombre a toda su raza.

G ÑAU
Espíritus malignos de la mitología tibetana que causan las pestes y enfermedades. 

GOB
En demonología, era el demonio de la tierra, el cual domina también las cosas subterráneas, y promueve los hundimientos, los movimientos sísmicos, la expansión de los gases asfixiantes y deletéreos; da sus propiedades mortales a las substancias venenosas, preside el desarrollo y propagación de la peste y otras epidemias e interviene en los sucesos desgraciados de la vida humana, fomentando las pasiones de la avaricia, el orgullo y la crueldad; su pasión es, precisamente la avaricia.

GODOPI
Diosa de las flores en la mitología hindú.

GOHONE
Espíritu del invierno perteneciente a la mitología de los indios Iroqueses, que representa la fuerza y la resistencia.

GORA-DAILENG
En las islas Carolinas, el terrorífico señor de los muertos que castigaba las malas acciones.

GORINIA o GORINID
Diosa eslava de las montañas y de los los animales del bosque.

GORNYI o GORNJI
Dios del viento del noroeste en la mitología eslava.
Es el viento más terrible y salvaje de todos.

GOSH
En la mitología persa, es el yazad de la vida y del bienestar animal.
Su nombre significa “alma de la vaca”

GOSTOK

En la mitología eslava, es el viento del este personificado.

Como todo personaje de Asia es repentino, misterioso y traicionero.


GOT
Dios germano del trueque o del comercio.

GOTSITEMA o GIVON
Dios al que los japoneses atribuyen el poderío de preservar las enfermedades, sobre todo la pequeña viruela, los accidentes, con particularidad las caídas y encuentros funestos.

LETRA D

DOLOS
En la mitología griega era uno de los daimones, un espíritu que en este caso personificaba el fraude, el engaño, los ardides y las malas artes.
Según Hesíodo, le produjo Nix sola; Higinio y Cicerón dicen que es hijo de Erebo y Nix (la Noche); otros autores de Tánatos (la Muerte) y Nix, o más bien de Éter y de Gea (la Tierra)
Su equivalente femenina era Apate, su hermana, siendo Aleteia (la Verdad) su daimon opuesto.
No esta por lo común representado en los antiguos monumentos: su figura es de una fisionomía agradable (lindo rostro), el cuerpo matizado de vistosos colores, la parte inferior en forma de serpiente que termina en cola de escorpión (o de pescado): con estos símbolos querían denotar el disimulo, la astucia, y el veneno de la impostura.  Según la fábula, tenía una cavernosa morada dentro de las aguas del Cocito, uno de los ríos de Infierno, o del Estigia, que era el elemento en que se nutría este monstruo; solo tenía la cabeza fuera del agua, y lo restante del cuerpo sumergido, para denotar que ofrece siempre el bello artificio de su apariencia y palabras seductoras  muy opuestas al mal que prepara.
Fue uno de los espíritus que se escaparon de la caja de Pandora, pasando después a morar entre los hombres, acompañado casi siempre de los Pseudologos (las Mentiras). Dolos fue uno de los aprendices del astuto Prometeo, el titán artífice. Cuando éste pretendía crear a Aleteia para que rigiese el comportamiento de los hombres, una llamada de Zeus le obligó a ausentarse. Dejó a Dolos custodiando la inacabada obra y éste, inflamado de ambición, aprovechó la salida de su maestro para hacer con sus propias manos una figura exacta en apariencia a la que estaba haciendo Prometeo. Sólo le faltaba terminar los pies cuando se quedó sin arcilla, y cuando regresó con ella, se encontró con que el titán ya había vuelto y, divertido por la similitud de las estatuas, había metido las dos en el horno para que terminaran de hacerse, a pesar de que la hecha por Dolos no tenía pies. Una vez terminada la obra les insufló vida, y es por ello que la Verdad (Aleteia) caminaba grácilmente mientras su gemela, la Falsedad, sigue sus huellas tambaleándose y casi sin sostenerse. Por ello se dice que aunque una empresa hecha con mentiras parezca empezar con buen pie, a la larga siempre prevalecerá la verdad.

LETRA B

BAAU o BÁAUT
Diosa fenicia, personificación de la noche primordial, es decir las tinieblas.
Esposa de Colpias o Kolpic (el «Viento»), de cuyo matrimonio nacieron y madre de Oceón u Eona y Protógonos.

BÓREAS o BOREO
En la mitología griega, Bóreas (en griego Βορέας, ‘viento del norte’ o ‘devorador’) era el dios del frío viento del Norte; razón por la cual se le considera a veces como un dios del invierno.
Su naturaleza era muy distinta a la de Céfiro; Bóreas era muy fuerte y tenía un violento carácter a la par, y eran famosas sus terroríficas tormentas. No le importaba que las flores perecieran cuando sentían su helado soplo. Bramando, como un monstruo enfurecido, corría sobre el mar, haciendo saltar las olas a mayor altura que el mástil de un navío y lanzando las embarcaciones contra las rocas, hasta quedar agotado. 
Se le conoce como "el raptor de doncellas".

El equivalente en la mitología romana de Bóreas era Aquilo o Aquilón. Un nombre alternativo y más raro usado para el viento del norte era Septentrio, palabra derivada deseptem triones, ‘siete bueyes’, aludiendo a la constelación Osa Mayor. Septentrio es también el origen de la palabra septentrional, un sinónimo de boreal significando ‘del norte’.
La leyenda le asigna un tamaño descomunal, gran fuerza física y la capacidad de producir un soplo muy fuerte que podía conmover la superficie de la tierra e impedir la navegación. A menudo era representado como un anciano alado, con barba y cabellos hirsuto, generalmente esta vestido con túnica, llevando en una de sus manos un caracol de mar a través del que sopla el aire frío y, la otra mano sostiene parte de la túnica que lo envuelve.  Pausanias escribió que Bóreas tenía serpientes en lugar de pies, aunque en el arte se le solía representar con pies humanos calzados con coturnos hasta media pierna. 

En una de sus representaciones va provisto, como el Jano romano, de dos rostros opuestos, que sin duda personifican el viento doble que soplaba en el Euripo: el Bóreas y el Antibóreas. Pero esta concepción es excepcional. 

El rapto de Oritía fue popular en Atenas antes y después de la Guerra Persa y era representado con frecuencia en vasijas pintadas. En estas, Bóreas era retratado con una fisionomía torva é irritada que a veces aparece congelado y puntiagudo, como endureciendo la nieve y dispersando el hielo, como causa principal de los rayos y de los relámpagos y la única de los temblores de tierra; envuelto en nieblas cuando atraviesa los cielos y de polvo cuando recorre la tierra. El rapto también era dramatizado en la obra perdida de Esquilo Oritía.

Como el resto de los Anemoi, Bóreas era hijo de Astreo (titán de las estrellas, hijo de Crío y Euribia) y de Eos, diosa de la aurora. Pertenece, por tanto, a la estirpe de los Titanes, seres que personifican las fuerzas elementales de la Naturaleza. 
En la Teogonía se dice que «con AstreoEos parió a los impetuosos Vientos, acostada amorosamente la diosa con el dios. Después de ellos, la Hija de la mañana dio a luz a Eósforo, a los brillantes astros y a todo cuanto corona el cielo». 

A Bóreas se le hace padre, de manera natural, y sin especificar la consorte, de las Auras, ninfas de las brisas.

Otros hijos del dios, fueron Butes, Licurgo, Hemo o Haimos, rey tracio transformado en montaña junto a su esposa Ródope como castigo a su vanidad e insolencia al compararse con Zeus y Hera, o las ninfas hiperbóreas, compañeras de la diosa Artemis y diestras arqueras. Eran tres y sus nombres eran Opis, Hecaerga y Loxo. 
Con Cloris, náyade hija del oceánida Fasis o Fases, río de la Cólquide, fue padre de una hija llamada Irpacea.

Bóreas estaba estrechamente relacionado con los caballos: la harpía Aelo, que le dio dos hijos, los corceles Janto y Podarces, que Bóreas regaló a su suegro Erecteo y se decía que había engendrado doce potros, tras adoptar la forma de un semental, con las yeguas de Erictonio, rey de los Dárdanos. Se decía de estos corceles eran tan ligeros en la carrera, que galopaban por un campo de trigo sin tocar las espigas y en la superficie del mar sin humedecer los cascos. Plinio el Viejo (Historia Natural IV.35 y VIII.67)  pensaba que las yeguas podían ponerse con sus cuartos traseros hacia el viento del norte y engendrar potros sin un semental.

En relatos posteriores, Bóreas enamorado de la ninfa Pitis, no siendo correspondido a ésta porque prefería a Pan, desesperado de celos la sorprendió y tiró con violencia contra una roca que hizo pedazos. Gea (la Tierra) entonces recibiéndola en su seno la convirtió en pino.
Los griegos creían que habitaba en Tracia --al norte del mar Egeo-- que, para Grecia, es el país frío por excelencia, y región habitada por los primeros poetas que lo han celebrado.
El asteroide 1916 toma su nombre de este dios.
Las Boreasmas que se celebraban en su honor conmemoraban una ocasión en que la fuerza de este viento dispersó la flota persa cerca del monte Athos (lo cual recuerda otras historias de vientos salvadores que impidieron invasiones, como los que dispersaron la Armada Invencible y el «Viento Divino» o Kami Kaze que desbarató una flota china enviada contra el Japón).

Se decía que Oritía, una princesa ateniense, hija del rey Erecteo y de Praxítea, náyade de la ciudad de Atenas, y hermana de Procris, fue largo tiempo el objeto de la ternura de Bóreas. Tracia, donde reinaba, y la memoria de Tereo, eran impedimento para su enlace; más este dios persiste en sus ruegos, queriendo más usar de obsequios que de la fuerza. Pero viendo en fin que nada adelantaba con las persuasiones, se dejó arrebatar de su furia, que es natural y muy común a tal viento, y dijo: «Con razón se me desprecia, ¿por qué, pues, he abandonado mis armas, la crueldad y violencia; mi ira y ánimo amenazador, ¿y he echado mano de ruegos é indignos suspiros? ¿Son, pues, estas las armas que deben asegurarme la victoria? No, nada me está mejor que el furor y la fuerza, con la cual arroyo las nubes: con violencia disipo las nieblas, agito los mares, derribo los robustos robles, cuajo la nieve, y congelo el granizo. Cuando yo encuentro en el aire, que es mi verdadero campo de batalla, los demás vientos, mis hermanos, lucho con ellos con tanto ímpetu, que todo el cielo se estremece; y chocando las nubes unas con otras, despiden el horroroso trueno, y lanzan los fogosos rayos que atemorizan a todo el orbe. Cuando puedo introducirme en las concavidades de la tierra, hago estremecer a los Infiernos, y lleno de temblor a todo el universo. De esta suerte debí pedir a Oritia en casamiento; y Erecteo sería mi suegro por fuerza, ya que no quiere rendirse a mis ruegos.»

  Después que Bóreas dijo estas o semejantes palabras, sacudió sus alas, con cuyo movimiento se conmovió toda la tierra, y se encrespó el dilatado mar; habiéndose cubierto después de una nube oscura y barrido la tierra, levanta por todas partes densas polvaredas, y arrebata á Oritia entre sus brazos. La violencia del movimiento con que la llevaba acrecentó su amor; y voló sin descansar hasta Tracia, su reino. Oritia, hecha reina ya de aquellos helados climas, dio a luz seis hijos, cuatro hembras, Cleopatra, esposa del rey de Tracia llamado Fineo; Quíone, diosa de la nieve; Ctonia e Hiparce, y dos mellizos, que en todo se hubieran parecido a la madre a no tener alas como el padre. No obstante, dicen que no nacieron con alas, sino, que les salieron en su adolescencia. Algún tiempo después Zetes y Calais (así se llamaban estos dos príncipes), siguieron la carrera de las armas, y embarcándose en la nave de los Argonautas, que fue la primera que se atrevió a surcar los mares, acompañaron á Jasón á la conquista del famoso vellón de oro.
Bóreas inspiró a Jean-Philippe Rameau su última ópera, Les Boréades (1755). Alphise, reina de Bactriana, está destinada por una profecía a casarse con uno de los descendientes del dios, los Boréadas. Sin embargo, se enamora de un joven extranjero, Abaris, que amenaza con devastar el reino. La reina y su prometido se salvan gracias a una flecha mágica donada por Bóreas, que derrota a los Boréadas. Apolo aparece y reconoce a Abaris como hijo suyo, declarándose Bóreas entonces vencido.