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8 may 2026

LETRA I

IA

Nombre que los Tártaros Calnacos, Calmucos o Kalmouks y los Mongoles dan a su dios supremo.


IBKA
En la mitología egipcia, genio del mal que tiene relación con la mentira.

IBLIS AL-QUADIM, EBLÍS, AL-HARITH, AZAIL, SHEITÁN, SATÁN
Iblīs (en árabe, إبليس), en el islam, es el nombre de un genio maligno, es un archidemonio y jefe supremo de los demonios yinas (Djinns). 
Este es el retrato de Satán que aparece en el libro bíblico de Job.
A su lado todo es venenoso.
Iblís es andrógino, con un sexo en cada pierna, pudiendo auto-fecundarse, y como consecuencia, poniendo diez huevos diarios, de los cuales nacen 70 demonios masculinos (Shaytán), o femeninos (Shaytana). 

Este nombre significa "privado de toda bondad". Probablemente el nombre Iblís sea una alteración fonética árabe del vocablo griego diávolos, ‘fluye hacia abajo’.

El personaje es más conocido, sin embargo, como Shaytán (شيْطان), parecido al nombre Satán o Satanás, palabra aramea que significa "adversario" Con este último nombre aparece citado 87 veces en el Corán, mientras que el nombre de Iblís se cita únicamente nueve veces.
Se le llama también al-waswās (الوَسْوَاس), esto es, "el murmurador", porque inocula con sus murmuraciones la tentación y el odio en el corazón de la gente, al-jannās (الخَنَّاس), "El esquivo" y al-rayīm, "El lapidado" (الرجيم).
Se lo asocia al pavo real y, por lo tanto, al dios Melek Tawus.
Suele representársele como un espíritu estúpido, adornado con plumas de pavo real y con cabeza de mulo. 
Según la tradición islámica, Iblis o Satán fue primeramente un djinn y luego alcanzó un alto status en la jerarquía angelical. Por haberse negado a postrarse ante Adán y apartarse de Alá, Iblis fue expulsado del cielo y se le concedió el poder de vagar por la Tierra con el fin de descarriar a todo aquel que no fuese un auténtico servidor de Dios. 


ICANTI
Icanti es el principal dios reconocido por los Cafres, una de las principales etnias de África, junto con egipcios y etíopes, entre otros.
Icnti es un ser supremo de las Aguas
Recibía ofrendas de animales, que en lugar de quemarse se arrojaban al agua. 
Los cafres creen en una vida después de la muerte y veneran a sus antepasados, a quienes llaman "Barimón"

ICTIOCENTAUROS
En la mitología griega, fueron un par de dioses marinos.
La Suda también afirma que este Afros era hijo de Cronos y Filira. Esto coincide con la paternidad del centauro Quirón, quien era hijo del titán Crono y la ninfa Filira (Bibliotheke de Pseudo-Apollodorus 1.2) de lo cual se puede deducir que este Afros y el sabio centauro Quirón eran hermanos. Afros quizás fue considerado como el padre adoptivo de Afrodita, dada su similitud en los nombres.
Fueron nombrados Bitos ("profundidad marina") y Afros ("espuma marina") las personificaciones de la espuma y el abismo, respectivamenteDebido a la similitud de nombres, es posible que Afros fuera el padre adoptivo de la diosa.
En el arte griego clásico tardío, los ictiocentauros (en griego, Ιχθυοκένταυρος), eran criaturas representadas como centauros de mar, esto es, con las patas delanteras de un caballo, el cuerpo superior de un humano, el frente inferior de un caballo, y la cola de un pezA su vez exhibían cuernos de pinzas de langosta. 
Las fechas de ejemplo más tempranas al siglo II a. C., entre los frisos en el altar de Pérgamo.
Aunque se sabe poco de ellos, son quienes levantan la concha de berberecho de la diosa en el mar y fueron situados en el cielo como la constelación astronómica Piscis.
Posiblemente, los centauros marinos derivaran del pez divino de la mitología siria, posiblemente identificado con Dagón, que llevaba a Astarté a la costa en su nacimiento acuático. 

IGWEKAALA
El dios ondinadi del cielo.

IHI, IHY, AHI, EHI o EHY
En la mitología egipcia, Ihi (en egipcio Hr-smi-tiwy-pi-hrd, Herusmatauy citado por los griegos como Harsomtus ),  es el dios niño de la alegría y de la música.

Hijo de la diosa Hathor y del dios Horus.

Como dios de la infancia se le vinculaba también con el comienzo de la creación, por lo que algunas veces se le asociaba como hijo del dios sol Ra

Hay referencias ocasionales a Ihi en el Libro de los Muertos y su nombre puede significar según los Textos de los Sarcófagos, "ternero", en alusión a su relación con la diosa vaca Hathor, que salvo contadas excepciones (Isis, Sejmet o Neith), se dice que es su madre; o “el tocador del sistro” y también su personificación; su música alegraba los corazones de los dioses, como el de La Lejana, de cuyo mito participa tocando un laúd y un arpa, y recibía el epíteto de “Señor de los Corazones”.

Se le representa desnudo con una capa y llevando la trenza lateral de la juventud (mecha de pelo que no se podía cortar cortar hasta el pasaje a la edad adulta), tocando el sistro (su objeto símbolo), el collar menat o con el dedo índice en la boca (signo de la infancia). 


IKANAM

Para los indígenas Chinook de la costa noroeste de América del Norte es la diosa creadora y protectora del género humano.


IKENGA

El dios odinani con cuernos, de la fortuna y la industria.


IKTOMI
Para el pueblo Dakota de indios de las praderas, de lengua sioux (América del Norte), es el demiurgo burlón, inventor de todas las cosas desagradables, siempre dispuesto a convulsionar el mundo.
Lo creo el ser supremo Wakan Tanka, al que está subordinado.
Se le imagina con forma de araña y está dotado de poderes extraordinarios y misteriosos que le permiten caminar sobre el agua y descubrir los pensamientos más recónditos del hombre.

IKU
Ikú es la manifestación de la muerte, la que se aparece de improviso y viene reclamando a aquellos que han concluido su tiempo de vida dentro del panteón yoruba.
Tiene a tres hijos pequeños: el primero es Enfermedad (Arun) que es su hijo amado; Migraña, Malestar (Tau) es el segundo y el tercero llamado Fiebre (Avuvo).
Ikú perdió su condición de orisha debido a su arrogancia perdiendo su duelo con Orunmila​ y pasó a dirigir a los Ajogún o guerreros del mal, conocidos como: aro, ofo, esse, fitiwó, egba, akobá, etc. De esta forma Ikú se aparece bajo la apariencia del esqueleto de un hombre o vestido de negro o pieles no duerme y su comida preferida son los humanos (se alimenta de la energía de las personas que lo ven o se encuentren cerca de él si su permiso)
Ikú obedece los mandatos de Olodumare, y así después Olodumare decide el destino de estos, si irán al Ará Orún, o deberán volver al Aiyé para terminar su misión. Se cuenta, que cuando Iku viene a buscar a alguien, camina fuera de la casa en busca de un pequeño orificio o abertura por la que se puede penetrar.
Ikú no recibe ofrendas ni se le inmola.
Pacto de Orumila con Ikú
La única deidad que pactó con Ikú fue Orunmila, haciendo que esta respetara a sus hijos a través del Collar de Orula e Ildé y le dijo, "de hoy en adelante le pondré una marca con mis colores, verde y amarillo, a todos mis hijos en la mano izquierda; con esta marca tú respetarás sus vidas hasta que les haya llegado la hora de abandonar la tierra..."
Pacto que se respeta hasta el día de hoy.

ILAMATEUCHTLI

Era la diosa de la vejez en la mitología azteca; protegía a las personas ancianas y enfermas.

Esposa de Huehuetcotl (nombre azteca de Itzamná)

Se la venera con el nombre de Vieja Princesa, 

Cuya festividad se celebraba inmolando en sus aras a una mujer joven, a la cual momentos antes de su muerte obligaban a bailar ante el ídolo. Después de aquel asesinato había juegos y ejercicios diferentes; y por la noche corrían los sacerdotes las calles de la ciudad, pegando a las mujeres, casadas o doncellas que al paso alcanzaban, con unos hacecillos de beno con que iban armados el intento. Es de notar la analogía entre la última parte del rito de que tratamos, y las fiestas Lupercaes, en Roma, sin que sea posible explicar por imitación recíproca.


IRIS

En la mitología griega, Iris (en griego Ἶρις, ‘arco iris’) es la personificación del arco iris, que suele aparecer tras las tormentas y que anuncia el pacto de los humanos y los dioses.
Simboliza la unión entre el cielo y la tierra y la comunicación entre dioses y hombres. 
Se la atribuyen la formación de los nublados que descargan en lluvias.
En la Ilíada se la describe como mensajera encargada de hacer llegar los mensajes de los dioses a los seres humanos, sin embargo en la Odisea este papel está reservado a Hermes
Fue la  mensajera especial de Hera, la reina del cielo, para quien ejerce las funciones de criada; cuyos comandos ejecutó con singular tacto, inteligencia y rapidez.

Por orden de Zeus lleva un jarro con agua del Estigia, con la que hace dormir a todos los que perjuran

La rápida formación y corta duración del arco iris evocó otras imágenes: tal es la Iris doncella, de agiles pies, que vuela como el viento que arrastra a la tempestad; desciende del Cielo a la Tierra tan rápida como la nieve o el pedrisco que caen de las nubes. Los griegos interpretaban la aparición del arco iris como una aparición de aquella divinidad, como un mensaje del Cielo. Iris figuraba, por consiguiente, en el cortejo de los dioses Olímpicos, y su leyenda no es más que una traducción de las impresiones que producía a los hombres el indicado fenómeno.

Era hermana de las Harpías e hija de Taumas y de la oceánide Electra, porque con tal genealogía, dice Decharme, se expresaban las maravillas del arcoíris, sus brillantes colores, su nacimiento del seno de las aguas y su aparición durante la tempestad.
Hay también quienes refieren considerarla esposa de Céfiro, que para otros estuvo desposado con la ninfa Cloris.

Se representa a Iris como una joven virgen con alas matizadas con los colores mas brillantes, apresurándose con la velocidad del viento de un extremo a otro del mundo, a las profundidades del mar y al Inframundo. También es representada suministrando a las nubes el agua que necesitan para inundar el mundo.

Según La Ilíada, fue a buscar a Tetis al fondo del Océano, y volviendo a la superficie se lanzó hacia el Cielo con la diosa a quien precedía. 

Afrodita (Venus), herida, es conducida por Iris en el carro de Ares (Marte) al Olimpo, donde desunce los caballos y les da de comer.
A ruegos de Aquiles, marcha presurosa a la mansión de los vientos que invoca para inflamar la hoguera de Patroclo. 

IZTLI
Dios mexica del sacrificio y los cuchillos de piedra. 
Servía a Tezcatlipoca como dios de la Segunda Hora de la Noche.

Está asociado con Chalchiuhtlicue y Tlazolteotl.


LETRA T

TAUMANTE o TAUMAS
En la mitología griega, Taumante o Taumas (en griego antiguo Θαύμας Thaúmas, «el maravilloso» era derivado de la palabra griega thaumatos que significa ‘maravilla’, ‘milagro’, ‘prodigio’) era uno de los dioses marinos primordiales y representa los aspectos maravillosos del mar, y en especial, los prodigios y los fenómenos celestes a los que se atribuía origen marino; que atemorizan y sorprenden a los navegantes.
Era el segundo hijo de Gea y de Ponto.
Hermano de Nereo, Forcis, Ceto y Euribia.
Según Hesíodo, se unió a la deslumbrante oceánide Electra (las nubes teñidas de ámbar), y de ellos nacieron Iris (encarnación del arco iris que sale después de las tormentas, y mensajera de los inmortales), Arce, las Harpías (el viento huracanado) e Hidaspes. 
La unión de Taumas y Electra, simboliza el reflejo de los rayos del sol (o del cielo) en las aguas, a las que llenaba al mar de ese colorido y belleza que le es propio.

TERHENETÄR
En la mitología finlandesa, era el hada que personificaba la bruma.

TÉRMINO, TERMINUS o TERMES
Término era según la religión romana un dios protector de los límites e hitos fronterizos
Dios latino, presidía los límites y castigaba las usurpaciones. 
En ocasiones Término es confundido con Silvano dios de los bosques. 
La voz en latín terminus era tanto la palabra para delimitar los límites e hitos fronterizos como el propio nombre de la deidad que se encarga de su protección. 
En su origen la imagen de Término consistía en un pedrusco cualquiera. Después se representó con un pilar que tenía encima una cabeza humana.
El dia VII de las Calendas de Marzo (el 23 de febrero de nuestro calendario) daban comienzo las Terminalias. Su realización se daba en la unión de las vías Ostiense y Laurentina. Este era el antiguo límite de Roma en tiempo de Numa (717–673 BC), con lo cual era el "término" de la ciudad. En ellas, cada padre de familia encendía una gran hoguera sobre la cual los hijos derramaban vino nuevo y semillas de ese mismo año cantando al mismo tiempo himnos adecuados al caso. Más adelante se suprimieron estas ceremonias limitándose a sacrificar un cordero. 
Según Plutarco, Numa Pompilio fue el primer rey de roma que hizo colocar los límites en los campos para separar las propiedades consagrando luego estos límites a una faceta de Júpiter llamada Júpiter Término e instituyendo las fiestas terminalias. 

TERPSÍCORE
En la mitología griega, Terpsícore o Terpsícores (en griego Τερψιχόρη o Τερψιχόρα, ‘la que deleita en la danza’) es la musa de la expresión corporal y del canto coral.
Parece que un principio esta musa regía los coros dramáticos y la danza, para pasar después a ocuparse de la poesía lírica, de la poesía ligera propia para acompañar en el baile a los coros de danzantes,
Musa de la poesía ligera, y en general, del canto y la danza.
Presidia los coros de acompañamiento.
Es hija de Zeus y de Mnemósine, como todas las Musas.
Se la creía madre de Reso.
En algunas leyendas, Terpsícore, como la madre, junto con Aqueloo o Forcis, como el padre, aparecen como los progenitores de las Sirenas, divinidades marinas dotadas de una maravillosa voz que osaron competir con las Musas, quienes las derrotaron y les arrancaron las escamas. Avergonzadas, las Sirenas se retiraron a las costas de Sicilia, donde, con su canto, ejercían tan poderosa atracción sobre los marinos que éstos no podían evitar que sus navíos se estrellaran contra las rocas.
Suele representarse como muchacha jovial y despierta,  ágil y alegre; coronada de guirnaldas, y con un instrumento musical de cuerda: un arpa, un pandero, una viola o portando una cítara, instrumento que tocaba. 

 

TESHUB TESUB
Es el nombre dado al dios del cielo y del tiempo; del clima, de la tormenta y de la tempestad; del trueno y del rayo, y de la guerra en la mitología hitita. 
Previamente lo había tomado de los Hurritas, que era su dios principal, el rey de los dioses.
Su nombre hitita y luvita fue Tarhun con diversas formas derivadas: Tarhunt, Tarhuwant o Tarhunta.  
Teshub es descrito como hermano de Istar y Tasmisu, esposo de Arinna, con la cual tuvo muchos hijos, entre ellos Sarruma.
Los hititas lo representaban usualmente como un guerrero y dios que sostiene un rayo triple, casco y armas, generalmente un hacha (hacha doble a menudo) y espada. También viajaba sobre las espaldas o en el carro que llevaban los toros de las mitologías hurrita e hitita, Seri y Hurri (‘día’ y ‘noche’), que pacían en las ruinas de las ciudades.
El lugar principal de culto era en Kumme, en el Kurdistán, pero también era venerado en los templos consagrados en general al dios de la tormenta, como en Alepo, Arrafa, Kumani y en el santuario rupestre hitita de Yazilikaya.
Igualmente se le describe como el dios que mató al dragón Illuyanka, pero que previamente había sido derrotado por él. Este mito se recitaba en el Festival hitita del Año Nuevo.

TETAL
Demonio caldeo, cuyo poder residía en tomar posesión y deteriorar manos y brazos de los seres humanos.

TETHRA
En la mitología irlandesa era el dios del principio de la oscuridad.
El dios Tethra no tenía un rostro atractivo, parecía que había sido trabajado con un hierro candente y sus ojos eran ardientes.
Fue el rey de los Fomorianos, los dioses de la muerte, los cuales enfrentaron a los Tuatha De Danann, pueblo invasor que gobernó Irlanda hasta la llegada de los hijos de Milé. Fue rey antes que Balor, hasta que perdió las cuatro batallas de Cath Maige Tuired, tras su derrota se trasladó a la tierra de los muertos y allí se volvió el rey de los muertos. 
Tethra de los Fomorianos gobernó Mag Mell después de morir en la segunda batalla de Cath Maige Tuired.
Según la mitología, las palabras "eres un campeón para el pueblo de Tethra" no pueden significar que Tethra sea un dios de los muertos sino que Connla es un poderoso guerrero, uno de los que Tethra, un dios de la guerra, habría aprobado. Mientras Blackfire y Tethra se enfrentaban en el planeta Luna, los Guardianes y los Demonios luchaban a muerte. Blackfire y Tethra se enfrentaron con espadas y magia durante tres días seguidos antes de que Blackfire hiriera a Tethra con un golpe mortal.​ Luego de haber perdido todas esas batallas se convirtió en el rey de los muertos, dejó Irlanda con su ejército de demonios y se fue a gobernar el inframundo.
TETIS o TETHYS
En la mitología griega, Tetis (en griego antiguo Τηθύς Têthys, ‘niñera’, ‘abuela’ o ‘tía’), la primera de las divinidades del mar; personifica la fecundidad de éste.
Era la diosa de la humedad, que es la que a todo sirve de nutrición y lo conserva.
Considerada una personificación de las aguas del mundo: era la diosa de la humedad, que es la que cría y hace brotar a las producciones de la tierra.
Era la diosa de la humedad, que todo lo nutre y alimenta.
Representa la humedad que todo lo invade.
Encarna la potencia fecundadora del mar.
Diosa de las fuentes subterráneas de agua dulce, así como la patrona de la lactancia del joven.
Tetis estaba representada más tarde por los poetas como el mar personificado, y así equipararse a Talasa.
Tetis se imaginaba alimentando las corrientes de sus hijos sacando agua de los acuíferos subterráneos a través de Océano. 
Burkert ve en el nombre una transformación del acadio tiamtu o tâmtu, ‘mar’, reconocible en Tiamat
Tetis, junto, con los demás Titanes, es uno de los conocidos como dioses de la “primera generación”, los primeros surgidos con forma humana, que perdieron su predominancia con el advenimiento de los dioses olímpicos, o de “segunda generación”.
Hija de Urano y Gea
Hermana de los tres gigantes Hecatónquiros y de los Cíclopes.
Es una titánide y la más joven de estas, al mismo tiempo hermana y esposa de Océano, el mayor de los TitanesSegún otra versión mitológica aparecida en la Ilíada, de Homero, esta pareja de titanes es la pareja primigenia.
Fue madre de los Oceánidas, los ríos del mundo conocidos por los griegos, como Nilo, Alfeo, Meandro, Erídano, Aqueloo, Haliacmón, Gránico, Simunte, Sangrario, Escamandro, entre otros muchos, y de tres mil hijas llamadas Oceánides, ninfas del agua dulce: manantiales, arroyos y fuentes; además de éstos, danle también por hijos la mayor parte de las personas que reinaron o han vivido en las costas del mar, como Proteo, Etra, madre de Atlas, Perseis, madre de Circe…De su nieto Atlas, Tetis concebirá a la ninfa Calipso.
Su morada está situada lejos en el oeste, en el país del atardecer, todo rojo, que el Sol visita a diario al bajar del cielo. 
Se la representaba iconográficamente conduciendo una enorme concha--semejante a una fastuosa carroza--, de figura maravillosa, y de un blancor más brillante que el marfil o el marmol. Esta carro parecía volar por la superficie de las aguas y era tirada por delfines o por caballos más blancos que la nieve.
Fenelón en el Telémaco habla de esta diosa del modo siguiente: 
«siempre que la diosa quería pasearse, los delfines alteraban las olas. Despues de estos, venían los Tritones que tocaban sus conchas encorvadas. Unos y otros rodeaban la carroza de la diosa, tirada por caballos marinos mas blancos que la nieve, y que hendiendo la honda salobre, iban marcando lejos y detrás de si, un vasto surco   sobre las aguas. Sus ojos eran fogosos, sus bocas espumosas. Las Oceánidas, hijas de Tetis, coronadas de flores, marchaban nadando detrás de su carroza; su bella cabellera pendía extendida sobre sus bien formadas espaldas, y flotaban con la fuerza de los vientos.
Tetis tenia en una mano un cetro de oro para dirigirlos; y en la otra llevaba sobre sus rodillas al pequeño dios Palemón, su hijo. Su rostro era sereno, y tenía una dulce majestad que ahuyentaban los fuertes vendavales y las tenebrosas tempestades. Los Tritones conducían sus caballos, llevándolos de sus riendas doradas. Un gran velo de purpura flotaban en los aires alrededor de su carroza; y se hinchaba más o menos por el soplo de una multitud de cefirillos, que le impelían con sus alientos. Eolo, en medio de los aires, inquieto, ardiente, tenía en silencio a los fieros aquilones, y contenía todas las nubes; las inmensas ballenas y otros monstruos marinos salían a la superficie a rendir homenaje a la diosa.»
A Tetis estaba dedicado el alción, ave que hace su nido en el mar.
Durante la Titanomaquia, Tetis y su esposo Océano se mantuvieron en un papel neutral, no participando en esta.
Educo a Hera, que fue llevada a ella por Rea.
Se dice que Zeus (Júpiter) habiendo sido atado con fuertes ligaduras por los otros dioses, Tetis con el auxilio del gigante Egeon logró ponerle en libertad, es decir, considerando a Tetis por el mar, que Zeus halló medios de huir salvándose por mar de los insidiosos lazos que le habían urdido los Titanes con quienes estaba en guerra, o también, examinando esta guerra bajo el aspecto histórico, que alguna princesa de la familia de los Titanes hizo conducir por mar socorros extranjeros para libertar a Júpiter de cualquier peligro. 
Un mito cuenta que la importante diosa olímpica, Hera, no estaba satisfecha con la ubicación de Calisto y Arcas en el cielo, como las constelaciones Osa Mayor y Osa Menor, así que pidió ayuda a su niñera, Tetis. Ésta, diosa del mar, maldijo a estas constelaciones a girar alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte, lo que explica que fueran circumpolares
Walter Burkert señala la presencia de Tetis en el Libro XIV de la Ilíada, en el pasaje que los antiguos llamaban el «Engaño de Zeus», cuando Hera tiende una trampa a su marido diciéndole que quiere ir «a los confines de la fértil tierra, a ver a Océano, padre de los dioses, y a la madre Tetis». 

TIFÓN
En la mitología griega (en griego antiguo Τυφών Τυφν Typhôn, Τυφάων Typhaôn, Τυφωεύς Typhôeus, torbellino o Τυφώς Typhôs, de τφος tuphos, ‘humo’, y éste del en latín typhón) es una divinidad primitiva que designaba violencia del viento y se relacionaba con los huracanes.
Con su fuerza y su mal humor, era el eterno rival de los dioses del Olimpo. 
Fue el último hijo de Gea, esta vez con Tártaro, el cavernoso vacío inferior:
«Pero cuando Zeus había expulsado a los Titanes del cielo,
la enorme Tierra tuvo a su hijo menor Tifeo del amor de
Tártaro, con la ayuda de la dorada Afrodita
Otra tradición indica que fue engendrado por Hera (Juno) sola, sin el concurso de Zeus, en un momento de cólera contra éste; es decir, que debe su nacimiento a la discordia de la coyunta celeste; o en otros términos (nos valemos de la expresión de Decharme), a las alteraciones de la atmosfera: Gea furiosa por la derrota y prisión que Zeus había impuesto a sus hijos los Titanes, le calumnió ante su esposa Hera, que encolerizada corrió a pedir a Cronos un medio para vengarse. Cronos le dio dos huevos untados con su propia simiente, enterrados debían dar nacimiento a un monstruo capaz de destronar a Zeus. Este monstruo fue Tifón.
De la unión con Equidna nacieron toda una generación de monstruos como la Quimera, la Hidra de Lerna, los canes Orto y Cerbero.
La descripción que de tan violento personaje nos hace la Teogonía de Hesíodo permite reconocer un ser análogo á la serpiente Ahí del Veda. Dice que era un ser monstruoso que sobrepujaba en talla y fuerza a todos los demás hijos gigantescos de la tierra; su personificación le asignaba una altura mayor que la más alta de las montañas conocidas. Su cabeza daba a veces con las estrellas, como dedos tenía cien cabezas de dragones, de su cintura para abajo estaba rodeado de víboras, su cuerpo era alado y sus ojos despedían llamas. 
D brazos indómitos, que al extenderlos ocupaban casi toda la creación (una mano tocaba oriente y la otra occidente), y siempre estaban ocupados en obras de fuerza y destrucción, y de pies infatigables (los navegantes que decían haberlo visto, aseguraban que cada uno de sus pasos medía cien estadios).
De sus hombros se alzan cien cabezas de serpiente (o dragón), de cuyas medrosas fauces salen con dardos las negras lenguas. Cada cabeza hablaba con una voz diferente, y en voces confusas, una mezcla increíble de los más diversos sonidos, que unas veces es el lenguaje que entienden los dioses y otras los mugidos de un toro bravo, los rugidos de un león feroz ó los ladridos de un perro, cuando no silbidos que ponen en conmoción á las montañas.
Como este engendro ambicionaba el dominio del mundo, lo primero que hizo fue atacar el Olimpo. Cuando este horroroso ser escalaba el monte, el dios Pan fue el primero que lo vio y avisó rápidamente a los otros dioses que escaparan, al ver a este terrible monstruo abalanzarse hacia el cielo, que se les acercaba de manera amenazadora, muchos de los dioses huyeron despavoridos y aterrorizados a Egipto, donde, acosados, se metamorfosearon en distintos animales para ocultarse. Hera se convirtió en vaca blanca, Apolo se transformó en milano, Ares en oso, Afrodita en pescado, Dionisio en macho cabrío, Hermes en ibis, Artemis en gato y Zeus en carnero.  Solamente Atenea se atrevió a hacerle frente al monstruo, quien trató a su padre Zeus como cobarde por no enfrentar al enemigo. Zeus recobra su verdadera forma y va a pelear contra Tifón, así que Zeus y su hija Atenea fueron los únicos que resistieron al monstruo. Pan se arrojó a un río con la intención de convertirse en un pez y vio a Tifón cómo atacaba a Zeus. Pan, para salvar al dios de los dioses, hizo uso de su mayor cualidad, lanzó un potente y penetrante alarido que ensordeció a Tifón y por un momento se desentendió de Zeus, el cual le plantó cara y le golpeó con una hoz de hoja de diamantes. Aullando de dolor, Tifón escapó, pero Zeus le persiguió hasta Siria. Allí el monstruo giró acorralado y empezó una feroz batalla cuerpo a cuerpo en el monte Casio. Durante la lucha, aunque al principio parecía que Zeus llevaba ventaja, Tifón consiguió atraparlo con sus garras y lo retuvo entrelazado en los anillos que formaba con su cuerpo de serpiente, el monstruo desarmó a Zeus, cogió la hoz con la que le atacaba el dios y armado con ella, le cortó a Zeus los tendones de sus brazos y piernas, y los sacó de su cuerpo haciéndole perder toda su fuerza. Desvalido, el poderoso dios cayó al suelo. Aprovechando la circunstancia el monstruo lo arrastró, lo cargó sobre sus hombros a través del mar, hasta Cilicia y lo encerró en la cueva Coricia, donde el monstruo nació, metió los tendones dentro de una piel de oso y puso como guardiana a la dragona Delfine, medio animal, medio mujer. Los dioses al ver esto, quedaron aterrados, y sólo Hermes, acompañado de Pan, fue a la cueva a recuperar los tendones de Zeus. Mientras Tifón buscaba una piedra suficiente grande para tapar la entrada de la cueva donde pretendía encerrar a Zeus, Hermes, el astuto hijo de Zeus, y Pan, con un horroroso grito, asustaron a Delfina y recuperaron los tendones de su padre, y con gran habilidad y paciencia los volvieron a ensartar en las manos y pies de Zeus, consiguiendo de esta forma que el dios recuperase inmediatamente sus fuerzas. Recuperado y pudiéndose mover de nuevo, Zeus tomó su rayo, volvió a escalar el cielo en un carro tirado por caballos alados pegasos y emprendió la búsqueda de Tifón, dispuesto a acabar con el monstruo. Una vez localizado Zeus reanudó la lid contra el enemigo lanzándole una andanada de rayos.  Tifón huyó al monte Nisa, donde las Moiras le habían informado que existían unos frutos mágicos que le proporcionarían fuerza, pero estos frutos tenían más bien la capacidad de menguar la vida del que los comiese, dejándolo muy débil, engañaron al fugitivo, que, convencido de que con ello se fortalecería, comió los frutos efímeros. Más Zeus se puso a perseguirle y, aunque el monstruo le arrojaba montañas, el dios se las devolvía a fuerza de rayos, la batalla continuó.  Tifón cuando lo vió venir, lo atacó dando espantosos gritos, pero el rayo de Zeus lo hirió. De nuevo acosado, se pudo arrastrar al monte Hemo, en Tracia, y desde ahí intentó otra vez atacar a Zeus, pero el rayo de éste lo hirió de muerte, arrojó montes enteros, que, al estallar sobre él por culpa de los rayos, le hicieron derramar abundante sangre en esa montaña, la sangre del monstruo bañó el monte, dándole su nombre "Hemo": Sangriento, hasta que el dios supremo cogió desprevenido a su adversario y desde la distancia lanzó una despiadada lluvia de punzantes rayos sobre el monstruo, que huyó nuevamente. Perseguido y malherido, Tifón llegó finalmente a Sicilia, donde Encelado fue sepultado por Atenea en la Gigantomaquia, allí Zeus lo remató cuando lo tuvo cerca, arrojándole cien rayos con garfios que quemaron de un solo golpe todas sus cabezas, Zeus fulminó a Tifón y este cayó al suelo estruendosamente con sus anillos cubiertos en llamas. Para asegurar su derrota, Zeus empujó toda una montaña sobre el cuerpo de Tifón y consiguió aplastarlo, pero el fuego que consumió al monstruo atravesó la cima de la montaña y formó un volcán, Etna es su nombre, este es enorme y desde entonces brotan llamas y bocanadas de fuego por los rayos que Zeus arrojó, formándose la isla de Sicília.  Se dice que las llamas que salen del Etna son los restos de los rayos con los que Zeus aniquiló al monstruo, aún hoy se oyen los lamentos de Tifón atrapado, al ser entregado de nuevo al seno de su madre Gea. Su cuerpo aún se quema en el interior del monte, y por ello está brotando siempre la llama y el humo. Ello se explica por las llamas que vomita el monstruo o por el resto de rayos de Zeus.

TIQUÉ
En la mitología griega, Tique o Tiqué, también llamada Tiké (en griego Τύχη Týkhē), Tike, Tyché, Tique (en su forma castellanizada), Tyche (en su forma latina), Tiché y Tichi, era la personificación del destino y de la fortuna en cuanto diosa que regía la suerte o la prosperidad de una comunidad.
La Teogonia la hacía hija de Océano, a causa de lo cual empezó siendo diosa protectora del comercio marítimo, fuente de riqueza para los hombres. Para Píndaro tenía un sentido más general, y era hija de Zeus, con lo que personificó la abundancia y la riqueza.

TLALOC
Tláloc (en náhuatl clásicoTlālōcAFI [ˈtɬaːloːk]) es una deidad mesoamericana de la lluvia, del rayo, el trueno, el relámpago, de la tierra, de la fertilidad y el que hace fluir los manantiales de las montañas.
Es a la vez un dios benéfico, por las lluvias, y maléfico, al enviar rayos, granizo, heladas, inundaciones, sequias, todo lo cual podía destruir las cosechas. 
Este es el dios de las aguas que llegan del cielo, pero no de las aguas que ya están en la tierra, como pueden ser los ríos. Para los ríos esta la diosa Chalchiuhtlicue (“falda de turquesas”). 
del agua celeste.
Lo tenían como el responsable de la estación lluviosa.
Bernardino de Sahagún y Alfredo Chavero lo describen como el dios del rayo, de la lluvia y de los terremotos.
Se manifestaba en forma de "culebra" en las trombas (remolinos de lluvia).  
El nombre Tláloc deriva de tlālli («tierra») y octli («néctar»), es decir: «el néctar de la tierra».
Su nombre significaba “el que hace brotar”.
Al cual estaban subordinadas otras divinidades secundarias, los Tlaloques, que representaban los cuatro puntos cardinales y presidian todos los fenómenos relacionados con la lluvia (rayo, nieve, granizo, etc.) o representaban masas de agua (ríos, lagos). 
En la cosmología tlaxcalteca, Ometecuhtli, dios dual creador por excelencia, dio organización al agua dando vida a Tláloc, para las aguas del cielo y a su compañera y hermana Chalchiuhtlicue, para las aguas terrenales. 
Tiene una hija o hermana mayor que es llamada Huixtocíhuatl.
Tláloc se casó primero con Xochiquétzal, diosa de la belleza, pero Tezcatlipoca la secuestró. Tláloc se casó otra vez con Matlalcueye.
En sus numerosas representaciones, aparece con una máscara de color azul, con anteojeras, formadas a veces por dos serpientes que se entrelazan y cuyos largos colmillos acababan siendo las fauces del dios, una especie de bigotera que no era otra cosa que su labio superior; el cuerpo  y la cara estaba casi siempre pintada de color negro o azul, simbolizando las negras nubes, mientras que las nubes blancas se representan por su tocado de plumas de garza, más veces de color verde, para imitar los visos que hace el agua. En los dibujos de los códices puede verse que sus vestidos tienen pintados unas manchas que son el símbolo de las gotas de agua. Llevaba en la mano una especie de estandarte de oro, largo y con forma de culebra, terminado en punta aguda; era para representar los relámpagos y los truenos que acompañan a veces al agua de lluvia
Se die que guardaba el agua en cuatro grandes tinajas o jarrones que tenia  en su posesión que estaban colocadas en los cuatro puntos cardinales del cielo. Desde allí el dios riega la tierra ayudado de sus ministros, los Tlaloques: cuando vaciaba el primero, traía vida a las plantas y se producían buenas cosechas, el segundo causaba destrozo y las que las pudrían; el tercero las helaban y el cuarto provocaba que las semillas se secaran y no produjeran frutos.
Los mexicas  hacían ceremonias para honrarlo en el primer mes del año (ātl cāhualo). 
Los sacerdotes de Tláloc, en tiempo de sequías y hambres, invocaban a su dios con la siguiente oración: 
“¡Oh señor nuestro humanísimo, liberal, dador y señor de las verduras y frescuras! ¡Ay dolor!, que los dioses del agua, tus súbditos, se han recogido y ocultado y dejaron escondidos todos los mantenimientos necesarios a nuestras vidas, que son como piedras preciosas, esmeraldas y zafiros. ¡Oh señor nuestro!, duélete de nosotros que vivimos. En las cosas de nuestros mantenimientos por tierra, ya todo se pierde y todo se seca, parece que está revuelto con telas de araña por la falta del agua. Oh dolor de los pobres!, ya se mueren de hambre, todos andan desfigurados, con las bocas secas; y los niños, todos andan amarillos, de color de la tierra. No hay nadie a quien no llegue esta aflicción y tribulación del hambre que ahora hay; hasta los animales y aves padecen con gran necesidad, por razón de la carencia de lluvia, y es gran angustia verlos morir de hambre. Y la gente toda pierde el seso y se muere por la falta de agua. Y es también gran dolor ver la tierra seca, que no puede criar ni producir yerbas, ni árboles, ni cosa alguna que pueda servir de mantenimiento. 
"¡Oh señor nuestro!, que solías como padre y madre criarnos y darnos leche, con los mantenimientos, yerbas y frutos que en la tierra se criaban, y ahora todo está perdido, no parece sino que los dioses Tlaloques se lo llevaron todo consigo y lo escondieron donde ellos están recogidos en su casa. ¡Oh señor, concédenos que los niños inocentes que aún no saben andar, y los que están en las cunas, sean proveídos de las cosas de comer, porque vivan y no perezcan en esa necesidad tan grande. ¿Qué han hecho los pobrecitos para que sean afligidos y muertos de hambre? Y si nosotros te hemos ofendido, a nosotros castíganos, y no a los pobres inocentes. 
“Cierto que es cosa espantable sufrir el hambre, que así como una culebra que con deseño de devorar está tragando la saliva, está silbando porque le den de comer, así es cosa espantosa ver la agonía del que tiene hambre. Es esta hambre tan intensa, como un fuego encendido que está echando de sí chispas o centellas. Ten por bien señor que se regocijen los hombres, los animales, las yerbas, las aves, y que no sea esto con truenos y rayos. Porque si vienen los Tlaloques con sus truenos, como la gente está debilitada de hambre, los espantaran y algunos se morirán. Y también, que no dañen con su granizo a los árboles, magueyes y otras plantas que nacen de la tierra y son necesarias para la vida. 
“¡Oh señor humanísimo y generosísimo, dador de todos los mantenimientos!, ten a bien consolar a la tierra. y a todas las cosas que viven sobre ella. Con gran suspiro y angustia de mi corazón llamo y ruego a todos los dioses del agua que estén en las cuatro partes del mundo, que vengan a consolar a esta pobre gente, y a regar la tierra. ¡Oh señor nuestro!, ten por bien de venir.”
Contamos con varias versiones sobre el origen de Tláloc, una de ellas es que fue creado por Tlatlauqui Tezcatlipoca, Yayauhqui Tzcatlipoca, Quetzalcóatl y Huitzilopozhtli, todos hijos de Ometéotl, el creador de todas las cosas.   Los cuatro dioses creadores decidieron que en la Tierra era necesario que tuvieran lluvia para que las plantas y los hombres pudieran reproducirse yproliferar. Con tal motivo se reunieron un día y crearon una mansión que tenía cuatro grandes salones y en el centro un gran patio donde pusieron cuatro grandes tinajas llenas de agua. 
Para señorear esa mansión los cuatro dioses creadores eligieron a Tláloc, a quien dieron el título "dios de la lluvia" y a quien también regalaron una máscara azul, del color del agua. 
Tláloc dijo a los dioses que aceptaba el nombramiento, pero que necesitaba ministros para que le ayudaran a repartir las lluvias. Los dioses se dieron cuenta de que Tláloc tenía razón, que era imposible que él solo pudiera satisfacer las necesidades de todos los que pidieran agua, ya fueran plantas, animales, o seres humanos. Y también les pareció que Tláloc se vería obligado a crear mares, ríos, lagos y lagunas, trabajo que no podría atender él solo. Los cuatro dioses creadores se reunieron una vez más y decidieron poner a las órdenes de Tláloc un ejército de ministros del agua, unos seres pequeños de cuerpo llamados Tlaloques que viven en las cuatro habitaciones de la mansión de Tláloc. 
Como los Tlaloques no sabían cuáles eran sus obligaciones, Tláloc los reunió en uno de los salones y les dijo: 
«las cuatro tinajas que se encuentran en el patio están llenas de agua.  Una de ellas contiene agua dulce y muy buena, y es la que llueve a su tiempo y fecundiza la tierra para que de buenos frutos. De ésa de la que hay que usar para los riegos de las plantas y para que la beban los animales y los seres humanos; con ella se crían el maíz, el tomate, las calabazas y todas las semillas que sustentan la vida en la tierra.  La segunda tinaja contiene agua malsana, y es la que hace anublarse las mieses y hacer perderse los frutos.  La tercera tinaja es la del agua que hace helar y secar las plantas, por ser esa agua muy fría y que sólo dejamos caer en tiempo de invierno. La última tinaja contiene es la del agua que produce sequía y esterilidad.»
Al terminar su discurso, Tláloc repartió entre los Tlaloques unos cántaros y unos palos cortos. Primero les enseñó cómo sacar el agua de las grandes tinajas con los cántaros, y luego les dijo que el palo era para romper los cántaros ya llenos de agua y así producir la lluvia. 
Cuando Tláloc les decía a los Tlaloques que en cierta región de la tierra necesitaban agua, ellos rompían con sus palos los cántaros y entonces comenzaba a llover. Los hombres, cuando oían truenos, decían que eran los golpes que los Tlaloques daban a sus cántaros para romperlos y que no tardaría en llover. Pero como siempre veían relámpagos antes de oír los truenos, decían que ya Tláloc estaba dando órdenes a los Tlaloques para que empezaran a romper sus cántaros. 

Para crear los mares, Tláloc ordenó a los Tlaloques que usaran agua de la última tinaja. Por eso el agua del mar es salada y de ella los hombres y los animales no pueden beber, ni con ella se puede regar las plantas. 
Para crear los ríos, los lagos y las lagunas, Tláloc ordenó a los Tlaloques que construyeran depósitos debajo de las montañas, donde pudieran almacenar el agua que no cupiera en la primera tinaja, la del agua dulce y buena. Así lo hicieron los Tlaloques, y por medio de corrientes que manan de las montañas crearon los ríos, y éstos los lagos y las lagunas. 

TLAZOLTÉOTL, TLAELQUANI, TLAZOLTEOTLI o IXMUCANE
Tlazoltéotl (en náhuatl: tlazōlteōtl, pronunciado  [tɬaso: ɬteo: tɬ]: ‘deidad de la inmundicia’ o ‘devoradora de la mugre’;tla, prefijo; zōlli, inmundicia; téōtl, divino’) en la mitología mexica es la diosa más relacionada con la sexualidad, la inmoralidad y los estados de la luna. 
Tlazolteotl es la deidad de la 13ª trecena de lo sagrado de 260 días calendario Tonalpohualli, el que a partir del día Ce Ollin, o primer movimiento. 
Ella se asocia con el signo del día del jaguar.
Durante la evangelización de los españoles en el nuevo mundo, se le consideraba como una deidad que eliminaba del mundo el pecado entre los mexicas; era conocida como la “comedora de suciedad” debido a que se creía que visitaba a la gente que estaba por morir, las cuales le confesaban sus pecados y ella se comía su “suciedad” (sus pecados). Así los habitantes aztecas se confesaban a sus sacerdotes para remitir sus pecados.
La diosa Tlazoltéotl mostraba las contradicciones de algunos valores morales sobre la feminidad en la sociedad azteca: a la vez diosa del amor, de los placeres, del sexo, de la carnalidad, de la procreación, de los amores ilícitos, del adulterio y de las transgresiones morales; diosa cruel que traía locura, el sufrimiento con enfermedades venéreas; inspiraba las desviaciones sexuales pero a la vez tenía la capacidad de absolverlas, y todo ello siendo diosa madre de la fertilidad, del parto y patrona de los médicos. También tiene otro aspecto asociado con la muerte y los sacrificios humanos.
Diosa  del nacimiento, del plenilunio, de las inmundicias, del pecado, de la mugre, la enfermedad o el pecado.
Patrona y protectora de los amantes.
Se la asociaba con la hechicería y la purgación de las faltas. 
A Tlazolteotl se le atribuían la invención del tejido y del bordado.
Es una deidad de origen huasteco 
En los códices se la representaba en la postura azteca habitual para dar a luz o a veces defecando debido a que los pecados de lujuria se simbolizaban con excrementos. Así como en otros códices aparece sosteniendo "la raíz del diablo", planta usada para hacer más fuertes los efectos del pulque (bebida relacionada con la inmoralidad) y disminuir los dolores del parto.
Los himnos a ella están llenos de nahuatlatolli o vocablos exquisitos y que jamás se oyen en lenguaje corriente:
Los himnos a ella están llenos de nahuatlatolli o vocablos exquisitos y que jamás se oyen en lenguaje corriente:

«Nyman no cecemmani oaltemo in tlalticpac

Quioalcui, quioaltemoa in malacatl in tzotzopaztli,

in tanatli, in ixquichcioatlalquitl quioaltemoa…

 

Luego se esparcían y descendían acá a la tierra

Y buscaban husos para hilar, y lanzaderas para tejer, y petaquillas y

Todas las otras alhajas que son para tejer y labrar… »  

                                                           (Jesús Oropeza Hidalgo, Santa Ana de Mis Recuerdos
«Nyman no cecemmani oaltemo in tlalticpac
Quioalcui, quioaltemoa in malacatl in tzotzopaztli,
in tanatli, in ixquichcioatlalquitl quioaltemoa…

Luego se esparcían y descendían acá a la tierra

Y buscaban husos para hilar, y lanzaderas para tejer, y petaquillas y

Todas las otras alhajas que son para tejer y labrar… »                                                                                                                                                      (Jesús Oropeza Hidalgo, Santa Ana de Mis Recuerdos

IXCUINA, IXCUINAN, IXCHCUINA, ICHCONIXA o TEHCONIXA
Ixcuina o Ixcuinan ( huasteco: Ix Cuinim, deidad de algodón), diosa de las Cuatro Caras. 
Es uno de los nombres de Tlazolteotl, la Venus mejicana 
Ixchcuina, en el idioma mexicano, significa “la mujer hermosa”.
Bajo el nombre de Ixcuinan que se pensaba que era cuatripartita, compuesta por cuatro deidades individuales, hermanas de diferentes edades fueron llamadas Ixcuinammeh o Tlazōltēteoh
  • la primogénita Tiyacapan, Tiacapón o Tiacapán (la Satisfacción)
  • la hermana menor Tēicuih, Tēiuc, Teigon o Teigú (la Voluptuosidad)
  • la hermana del medio Tlahco, Tlaco o Tlahcoyēhua (el Goce)
  • la hermana pequeña Xocotzin, Chugsti, Chuesti o Chocosti (el Deseo)
Esta diosa, con sus cuatro hermanas, presidía a los amores y era reina de la hermosura.
Todas provocaban el apasionamiento en el amor y el apetito desenfrenado de los deseos carnales, pero también lo retiraban, por eso las adoraban y las temían.

Representábanlas a las cinco, voluptuosas y bellas, con los adornos del país, plumas y joyas, holgándose en floridos prados y a orillas de los ríos y lagos. Los placeres sensuales, según indicado queda, eran muy de gusto de los mejicanos, y su religión, como todas las naturales, lejos de enfrenarlos, con su sanción los alentaba más de lo conveniente.

Los mexicas la identificaban con diferentes nombres, aunque en el área huasteca se la conocía como Teem. ​