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23 may 2026

LETRA M

MAA
Maa es, en la mitología de los pueblos del Ponto y de la Capadocia, una diosa lunar y guerrera que personificaba la naturaleza, el crecimiento y la potencia generadora, a la que estos pueblos atribuyeron un carácter bélico y a la que Estrabón identifica con Artemisa.
Su templo más célebre era el de Comana, a cuyo servicio estaban adscritos 6.000 hieródulos. El templo del Ponto estaba servido por doncellas con armas que celebraban danzas militares, costumbre de la que es posible tomara origen la leyenda de las Amazonas.

MAA-EMÃ
Representaba para los antiguos finlandeses a la tierra como divinidad bienhechora (= la “madre tierra”), fuente de todos los bienes. 
Después hicieron de ella una divinidad personal a la que invocaban con el nombre de “la anciana que habita bajo la tierra firme”.

METIS

En la mitología griega (en griego Μτις metis ‘consejo’, ‘truco’) era la titanide que personificaba la prudencia, o en el mal sentido, la perfidia. 

Era la diosa de la sabiduría, del conocimiento, de los pensamientos, y del buen y sabio consejo.
Diosa del pensamiento astuto.
Representa la inteligencia práctica y la prudencia elemental
Personificaba el consejo y el saber astuto
Personificación de la astucia
La más sabia entre todos los dioses y mortales y es la consejera de dioses y mortales.
Ha dado su nombre a uno de los satélites de Júpiter.

Era una titánide y también una  oceánide, hija de los titanes Océano y Tetis.  

Hesíodo, en el catálogo de las esposa de Zeus, nos dice que fue la primera de ellas. Apolodoro añade el dato de que Metis «había adoptado diversas formas para zafarse» de los abrazos de su amante.

Platón (El Banquete p. 203, b.) menciona a Poro como hijo de Metis.

Los comentaristas estoicos alegorizaron a Metis como una personificación, y esta versión fue implantada desde el Renacimiento. No es de extrañar que algunas de sus hermanas también sean consideradas Oceánides y a la vez personificaciones, como Peito («persuasión»), Tique («fortuna»), Pluto («riqueza») o Némesis.

Fue ella, quien a instancias de Zeus, dio al padre de éste, Crono, el emético que le hizo vomitar a los hijos que previamente había devorado. Por ese acto también suponemos que era simpatizante del bando olímpico durante la Titanomaquia.

Metis profetizo a Zeus que daría a luz una hija y después un hijo que estaría destinado a gobernar el mundo, si bien Hesíodo afirma que fueron Urano y Gea quienes le hicieron esta  revelación. Por esto Zeus logro confiar a su esposa (cuando estaba embarazada) en el interior de su cuerpo, asimilando de ella toda su sabiduría, así como las ciencias del mal y del bien. Más tarde él mismo dio a luz una hija, que brotó de su cabeza con la ayuda de Hefesto. Zeus a Metis «se la tragó antes, para que la diosa le avisara siempre de lo bueno y de lo malo».​ Esto se confirma en los poemas homéricos, en donde Zeus es llamado Metieta, esto es, «buen consejero».

Otros creen que Zeus devoró a Metis después de convertirla en una mosca. 
Una sola versión alternativa del mismo mito hace a Brontes padre de Atenea antes de tragarse Metis. ​
Thesis
Metis también tiene una faceta más primordial, que fue construida por el orfismo y la filosofía. En esta versión Metis aparece como una alegoría sobre el poder de la creación, Thesis. Los órficos también la comparan con Fanes y Ericapeo, dos primordiales. Platón, que usa la forma Metis como un nombre masculino, dice que Poros es hijo de Metis; esta alegoría se suele interpretar como que el ingenio es la madre de las oportunidades. 

MIN o MINU
Es uno de los dioses más antiguos de Egipto. Encarnaba la potencia sexual
Como dios de la fertilidad y la vegetación, los griegos lo asociaron con el dios Pan. 

Está presente en el panteón desde el Periodo Predinástico, sobre todo en Nagada II. Entonces pudo ser una divinidad relacionada con el cielo y la lluvia, ya que en las primeras manifestaciones escritas ostenta el título de “Señor del Cielo” o “Abridor de las Nubes”. Durante el Reino Medio, se asimiló a Horus el Viejo y a Horus hijo de Osiris y se le consideró hijo de Ra o de Shu (dependiendo del texto). En una estela que actualmente se encuentra en el Museo del Louvre se le cita como hijo de Osiris e Isis y aparece el siguiente himno:

"Salve, Min, señor de las procesiones,
dios de altas plumas,
hijo de Osiris e Isis,
venerado en Ipu,
coptita, Horus del fuerte brazo" 

Por su vinculación con Horus hijo de Osiris, alcanzó jerarquía como dios de la fertilidad en todos sus aspectos, haciéndose deidad de la vegetación, personificación de la fuerza generadora de la naturaleza, de la producción y, sobre todo, del grano, y protector de las cosechas. En este sentido se le denominó “El que ha Creado la Vegetación para Permitir que Viva el Ganado”. Así, se relacionó con la realeza, ya que poseía cualidades para proveer con abundancia y durante el Reino Nuevo se asoció con la fertilidad masculina, celebrándose numerosas fiestas en su honor donde se hacían sacrificios rituales para que las muchachas quedaran embarazadas; la Fiesta de la Escalera es un buen ejemplo de estas celebraciones asociadas a la fertilidad del campo. En esta función se hacía acompañar de lechugas.

Otra de las importantes funciones de Min fue de «Guardian de los Caminos», pues era dios del desierto Este, protector de los viajeros, los cazadores, los comerciantes, de los caminos y las caravanas que viajaban por el desierto. Podía repeler a los nómadas hostiles que habitaban dichas tierras y proteger a los pacíficos.  

Formaba pareja con Repit en Atribisn (cerca de Ajmin), y con Aperetisis en la época griega, siendo su hijo  Kolanthes.

Tambien formaba triada con Kadesh y Reshep, aunque no se sabe si como esposo o hijo de Kadesh
Se le asoció a la serpiente Kamutef en Luxor. 

En muchas ocasiones lleva el epíteto de “Toro de su Madre”. Este título, que originariamente pudo pertenecer al dios Ra, explicaba cómo el Sol renacía cada mañana de la diosa del cielo Jentyiabet (“La que Preside el Oriente”), después de haberla fecundado. El mito lo vinculaba a la generación, a la fecundidad del suelo y al poder germinador.  

Sus más primitivas figuras son los colosos del templo de Koptos.
Se le representaba como un hombre moníforme, es decir, con forma de mono, ataviado con un traje ceñido, piernas juntas e itifálico (con el falo en erección). Sobre la cabeza porta un casquete coronado por dos altas plumas rectas y una cinta que cae por su espalda. Lleva el brazo derecho levantado lateralmente, izando un flagelo que sujeta por encima del hombro; con el izquierdo sujeta la base de su falo erecto y aparece en los relieves con la piel coloreada en negro o verde que era el color de la  fertilidad. 
Esotéricamente, el falo erecto y el brazo elevado de Min es un gesto intimidatorio (la intimidación fálica en Egipto era costumbre social). 
Aunque la característica itifálica de Min fue absorbida por Amón a partir de la dinastía XII (aporta al dios gran cantidad de elementos iconográfico: en ocasiones se le representaba como humano itifálico destacando su papel fecundador), Sejmet y aún por Bes (o Bet), no existe otro dios que haya sido representado en forma similar.
También podemos encontrarlo bajo la apariencia animal como un toro blanco con dos plumas sobre la cabeza, llamado Tep Hesepet (en el Reino Nuevo), y como un león (templo de Jonsu en Karnak). 
Se lo consagrabala lechuga, verdura considerada afrodisíaca debido al líquido lechoso que rezuma al ser cortada, el cual se identificó con el semen. Su manifestación animal es la de 

El fetiche que identifica a Min de Ajmín, al igual que el jeroglífico con el que se designa desde el Predinástico, no ha podido ser aclarado con certeza; consiste en dos triángulos isósceles, opuestos, por sus bases, con un disco entre ellos (quizá un Belemmites) o una flecha (a veces dentada) con punta en cada uno de los extremos del asta.

Se le rindió culto en Coptos, Jemnis y, después, en Panópolis (nombre que le dieron a la ciudad de Ajmin); los juegos que allí se celebraban eran en su honor. 


MINATO-NO-KAMI
El dios de las desembocaduras en la mitología japonesa.


MINERVA
Antigua diosa itálica de la prudencia, de las ciencias, de las artes y del trabajo industrialde las tácticas de guerra, además de ser la protectora de la ciudad de Roma y la patrona de los artesanos, de los operarios, de los artífices y de los médicos.
Las primeras referencias que tenemos de ella provienen de Etruria, cuando fue incluida en la denominada “Tríada Capitolina”, junto a Juno y Júpiter, aunque no parece que haya pertenecido a las antiquísimas divinidades del panteón latino. También parece probable que su nombre provenga de este pueblo, que la llamaban Menrva. No obstante, la tradición mantiene que fue una de las diosas introducidas en Roma por Numa.
Identificada a la Atenea griega. 
El nombre de Minerva ó Menerva, en etrusco Menerfa y Menfa, se remonta al sánscrito madas o manar, 'espíritu', 'inteligencia', de igual raíz que el latino mens (‘mente’, dado que uno de sus aspectos como diosa correspondía no sólo a la guerra sino también al intelecto) de la cual se derivan también las voces mens, memini, mέnoς, etc.
Ya los sabinos le rendían culto; los etruscos quienes la veneraron como diosa de las alturas y de todas las invenciones. Este culto se modificó más tarde bajo la influencia griega. Entonces se difundió en Roma el concepto de la Minerva belicosa y terrible, de la Atenea griega, y con ésta aquellas otras ideas más pacíficas que dominaron y acabaron por absorber á las demás inherentes á la diosa.

Esta diosa suele representarse en la figura de una mujer de continente grave y severo, empuñando con su mano derecha una pica y con su mano izquierda un escudo. Ostenta sobre el pecho la verdadera Egida. Su divina frente está protegida por un casco coronado por un penacho o un gallo. 

Minerva era muy amiga de enseñar, por lo cual la pintan con un búho para significar el estudio, y con un dragón, que significa la rígida virtud, a la que nadie se atreve, como el dragón.

Se le rindió culto principalmente en Etruria y en la ciudad de Faleria.
Su templo más antiguo en Roma era el del Capitolio, pero también se le rendía culto en otro que se alzaba en el Aventino. Celebraban sus fiestas en Marzo, fiestas que duraban cinco días: desde el 19 hasta el 23 inclusive.

 

MINOS
En la mitología griega (en griego Μνως) era rey y sabio legislador de Creta. Fue el primer rey de este nombre en la isla de Creta, aun cuando los mismos antiguos le han confundido a menudo con Minos II. Hasta el mismo Homero no conoció dos Minos. Reinó en Creta con bondad y justicia.
Según el historiador Tucídides, Minos no fue una creación mitológica más de los griegos, sino que existió en realidad, y fue rey de Creta. Asimismo le atribuía la creación de la primera flota de grandes proporciones, que fue capaz de colonizar y pacificar las islas que se extendían por las costas de Grecia, propiciando así la propagación y la permanencia de las poblaciones que tiempo después formarían el imperio heleno.
Minos era considerado  un gobernante justo, creador de la mejor legislación practicada en la antigüedad, y dio a los cretenses unas leyes tan acertadas, que se consideraban inspiradas por Zeus; dichas leyes se copiaban e imitaban en muchas poblaciones antiguas. 
Hay de Minos diversas tradiciones. Por la más admitida parece que dio muchas leyes buenas a su país. Para alcanzar mayor autoridad, según Homero, supuso que hacia nueve años que vivía con Zeus (Júpiter) en grande amistad, o según otros autores que cada nueve años descendía a una profunda caverna del Ida para recibir allí instrucciones de Zeus. 
Desde la ciudad de Cnosos colonizó muchas de las Islas del Egeo y fundó la potencia marina cretense. 
Las leyes de Minos, que según Josefo recibió de Apolodoro, subsistían aun en tiempo de Platón, y de ellas hace el mayor elogio el filósofo en uno de sus diálogos intitulado.
Las leyendas que hacían del rey Minos un hombre de carácter fiero y despiadado, podrían haber sido fabricadas por los trágicos y poetas atenienses.
El nombre de Minos era el título dinástico de los soberanos de Creta.
Nació en la isla de Creta, donde fue rey a la muerte de su padrastro Asterio. 
Hijo de Zeus, padre de los Dioses, y de la princesa Europa (hija del rey de Fenicia).
Tuvo dos hermanos, Radamanto y Sarpedón, con quienes se indispuso con motivo de su joven favorito Mileto, llamado también Atimnio, Licimnio o Talo. Por consecuencia de esta disputa los dos hermanos marcharon de Creta.
Se casó con Pasifae y de esa unión nacieron numerosos hijos, entre los que se encontraron Catreo, Deucalión, Glauco, Androgeo, Ácale, Jenódice, Ariadna y Fedra
En Apolodoro tiene por esposa a Creta, hija de Aristeo, de la cual hubo un hijo nombrado Crateo. Es muy probable que Apolodoro haya confundido o amalgamando las tradiciones de los dos Minos. 
Sobre los descendietes de Minos, Diodoro discorda de Homero en un todo. Según él tuvo de Itona, hija de Licto, un hijo llamado Licasto que le sucedió  y fue padre de Minos II. 
Obtuvo el trono de Creta gracias a Poseidón el cual le concedió el dominio sobre los mares.
Poseidón hizo salir del mar un hermoso toro blanco con la excusa de que lo sacrificaría en su honor. Pero a la vista del animal, prefirió conservarlo y lo unió a sus manadas, sacrificando otro en su lugar, lo que enfadó a Poseidón e hizo que el toro vagase salvaje por la isla y ademáshizo que Pasifae, hija de Helios y de la ninfa Persea, se enamorase de la bestia, a quien se entregó; de la unión nació el Minotauro. Para ocultarlo a la vista de sus cortesanos y súbditos, el monarca encargó a Dédalo construir un inmenso laberinto bajo el suelo de su palacio y en él hizo encerrar para siempre al Minotauro, que era receptor de grandes favores de parte de su padrastro.. 
Su esposa Pasífae, que era maga y una mujer extremadamente celosa, no soportaba las continuas humillaciones a las que se veía sometida debido a la promiscuidad de su marido. Así que para evitar que siguiera engañándola, hechizó a Minos de manera que cuando se acostaba con alguna mujer, en vez de semen, eyaculaba serpientes y alacranes (o salían de su cuerpo) que las mataban. De esta maldición le libró Procris, que poseía una hierba, recibida de Circe, que deshizo el maleficio. Como recompensa, Minos le obsequió una jabalina que jamás erraba al blanco, y que había recibido como presente de su padre Zeus.
De acuerdo con la leyenda ática, Minos fue un tirano que tomó medidas severas para vengar la muerte de su hijo Androgeo a manos de los atenienses. A intervalos regulares todos los años exigía de Atenas el tributo de siete mancebos y siete doncellas para ofrecerlos en sacrificio al Minotauro, hasta que el héroe Teseo puso fin al horrible tributo, dando muerte al monstruo.
Sobre su muerte se hallan varias versiones; según una murió al estrellarse su barco en las costas de la isla de Sicilia. Según otra, murió en la ciudad de Camico, en la isla de Sicilia, donde se había desplazado para solicitar a Cócalo, rey del lugar, que le entregara a Dédalo, que se había refugiado allí escapando de Minos. Cuando se disponía a tomar un baño caliente, los siervos del rey Cócalo, obedeciendo órdenes, hirvieron el agua, la cual fue vertida sobre Minos, que confiado, murió de esta manera. 
Por la sabiduría demostrada durante su vida, después de muerto fue nombrado juez de los Inflemos. El mito de los jueces del Infierno es al parecer posterior a Homero y Píndaro. Estos dos poetas atribuyen funciones a la vez diferentes a los tres jueces. Y sin la menor duda este mito ha sido inventado por los cretenses, porque se echa de ver que en el número de jueces hay dos cretenses. En honor de Aquiles se le asoció luego a Éaco. 
En el Axiochus de Platón solo Minos y Radamanto juzgan en el campo de la verdad.  El tribunal se estableció en un lugar llamado Campo de la Verdad, porque a él no podían acercarse ni la mentira ni la calumnia, lindando por una parte con el Tártaro y por la otra con los Campos Elíseos.
En Gorgias los Europeos son juzgados por Éaco, los Asiáticos por Minos y Radamanto. En la Apología de Sócrates, Triptolemo y otros héroes les están asociados. 
Los poetas romanos emplean estos jueces conforme su código criminal. Según Virgilio, Minos figura como Qüestor: agita la urna siguiendo el uso romano de elegir jueces por la suerte, no como dice Servio, para saber la decisión por la suerte: el mismo recibe la acusación y las deposiciones de los testigos, envía los jueces para deliberar y las hace llevar su juicio. 
En Propercio, Éaco es el juez criminal, Minos y Radamanto son sus asesores. 
En Virgilio, Radamanto es un verdadero triumvir capitalis de los romanos, que en el Tártaro hacia ejecutar los juicios. 
En la Tebaida de Satcio hay en el tribunal infernal un Dux Erebi

Odiseo (Ulises) le vió en el reino de las Sombras que él gobernaba.

El pintor griego Aeción lo representó en una celebrada composición mitológica, con el carácter formidable que narran las tradiciones cretenses.

MINOTAURO
Monstruo de la mitología griega: tenía cuerpo de hombre y cabeza de toro
Su nombre realmente era Asterio. 
Era hijo de Pasífae, reina de Creta, y de un toro blanco como la nieve que el dios Poseidón había enviado al marido de Pasífae, el rey Minos
El rey, al ver la horrible apariencia del producto de los amores de su esposa con el temible animal, que presentaba mitad hombre y mitad toro, lo encerró en un laberinto que hizo construir a Dédalo, y le ofrecía cada año siete muchachos y siete doncellas de Atenas. 
Muchos héroes intentaron acabar con el Minotauro, pero nadie lo lograba. Finalmente, el héroe de Atenas Teseo se mostró dispuesto a acabar con esos sacrificios inútiles y se ofreció a sí mismo como una de las víctimas. Cuando Teseo llegó a Creta, la hija de Minos, Ariadna, se enamoró de él. Ella lo ayudó a salir dándole un ovillo de hilo que él sujetó a la puerta del laberinto y fue soltando a través de su recorrido. Cuando se encontró con el Minotauro dormido, golpeó al monstruo hasta matarlo, salvando también a los demás jóvenes y doncellas condenados al sacrificio haciendo que siguieran el recorrido del hilo hasta la entrada.

MIODE o MIYODE
Dios de las moscas. En África adoraban a este dios, bajo el nombre de Achor y es el mismo que Beelzebub.

MIRIIMO
Es el espíritu del río en la mitología vasca.

MIQUIZTLITECUHTLI
En la mitología mexica Miquiztlitecuhtli (en náhuatl: miquiztlitecuhtli, ‘señor de la muerte’‘miquiztli, 'muerte'; tli o ti, sufijo; tēcuhtli, 'señor’) es el dios de la agonía y de la muerte subida, aparente, violenta y natural.
Era mensajero de Mictlantecuhtli
Hermano de Xoaltecuhtli.

MINUTIUS
Dios que invocaban los romanos para las cosas de poca entidad.

MITRA
En la India, fue dios del derecho y del orden humano; de la amistad, de la honestidad y los encuentros, así como la aurora y el suave Sol del alba.
Encargado de controlar el orden cósmico, vigila el cumplimiento de los juramentos y las promesas, es garante de los contratos, y provocaba los temblores de tierra. Pero también traía la paz,  la fertilidad, la prosperidad y la salud.
Es enemigo de todo mal y tiene por colaboradores a los espíritus de la luz, reflejo de la esencia divina, lo que le confiere un carácter brillante que se desarrolló con el tiempo para convertirle en dios del día. 
Es un dios tranquilizador, bondadoso, protector de las relaciones entre los hombre y de los actos honrados y regulares. 
Aparece junto a Varuna, dios de las aguas, y a ambos se les considera como dos formas del día astronómico. A Mitra se le identifica con el día en oposición a la noche representada por Varuna. En contraposición a su hermano Varuna se le asigna la creación de rayos, tormentas, lluvias, de las aguas, los océanos, los ríos y los bajos mundos o de las profundidades. Incluso se le llega a asignar el papel de dios de los muertos, y dentro del agua, siempre va acompañado de Nagas.
Según el Bhâgavata Purâna es el semidiós que controla el movimiento intestinal.
También en el Rig-veda se menciona su papel de dios lunar (puesto que más tarde se atribuirá al dios Chandra, y a veces al dios Shivá). Aún así, todavía hay algunos lugares donde Mitra es invocado principalmente en juicios y en contratos, para asegurar su cumplimento, así como la honestidad de los implicados.
A veces se le confunde con Agní, aunque este es dios del fuego, y bastante más belicoso.
Su nombre significa "amigo" (en el lenguaje del Avesta también "contrato").
En el «Rig-veda»
Mitra es uno de los dioses mencionados en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.).
En la religión védica (mil años anterior al hinduismo) Mitra es uno de los Aditias, los hijos de la diosa Aditi. 
Según algunas fuentes, sus hermanos pueden ser siete u ocho, aunque otras referencias llegan a decir que hasta treinta y uno. Aditya indica su clasificación de dioses solares y/o del cielo.
En el Rig-veda, Mitra es un dios secundario del sol, siendo mucho más conocido Suria, que sí queda bien definido como el dios-Sol en todas las escrituras en las que se le menciona.
El Mitra védico nunca va solo, sino en compañía de su hermano gemelo Varuna, según el Rig-veda, y los dos están incluidos entre los dioses hermanos Aditias. No suele tener tanto protagonismo como su conflictivo hermano, y por ello suele pasar más desapercibido.
Mitra, como su madre Aditi y el resto de los Adityas, pueden ser reminiscencias de tiempos muy anteriores al establecimiento del vedismo (religión anterior al hinduismo). O incluso que el propio Suria, del que hay información suficiente como el Dios Sol, puede también haber sido una especie de «adquisición nueva» para asimilar cultos de otras zonas de la India.
Todo ello viene a decir que el dios Mitra védico, como Dios-Sol no tiene en el hinduismo la relevancia que tuvo Suria. Y aunque el dios-sol Suria tuvo un papel protagonista, fue posteriormente relegado a un segundo plano por otras deidades.
Su rol es mucho más importante en la mitología irania donde asume las funciones que Varuna desempeña en la religión védica adquiriendo, además, funciones guerreras. Durante el imperio romano devino muy popular su culto, pero en este mitraísmo los elementos iranios fueron incorporados en una religión nueva dominada por la filosofía platónica.

MIXCA
Divinidad protectora de los mercaderes, la veneran mucho los indígenas de Nicaragua.

MIXCÓATL, MIXCOATE o IZTLA-MIXCÓATL
En la mitología azteca, Mixcóatl (en náhuatl: mixcoātl, ‘nube de serpiente’, de mixtli, 'nube'; coatl, 'serpiente’) es el dios de las tempestades, de las tormentas, de la atmósfera, de los números, de la persecución, de la guerra y de la cacería. 
Era el dispensador de las riquezas y propulsor del comercio. 
Su nombre sugiere que se trata de una personalización de la Vía Láctea.
Se le atribuía la paternidad del linaje humano.
Los chichiecas mixtecas dieron este nombre, a Tezcatlipoca, cuando se convirtió en dios de la Caza.
Otro nombre suyo es Uicilar

Los mexicas creían que la Vía Láctea era una representación de éste dios, aunque existe otra clase llamado Iztac-Mixcóatl un viejo dios celeste parecido a Ometéotl. También es un personaje legendario, padre de Cē Ācatl Topiltzin Quetzalcóātl y guía de un grupo de chīchīmēcas que se asentó en Tula (en el actual Hidalgo) en el siglo X.

También llamado Taras en Michoacán y Camaxtle en Tlaxcala y Huexotzinco 
Es indudable que existen divergencias entre Xipetótec, Camaxtle, Mixcóatl y Tezcatlipoca Rojo entre las religiones mesoamericanas, si bien en la Cosmogonía Náhuatl, la creación del universo, menciona que en un principio sólo existía un cielo, que llamaron el décimo tercero, en el cual vivían una pareja divina, Ometecuhtli y Omecíhuatl, que procrearon cuatro hijos, el primogénito fue Tlatlauhqui-tezcatlipoca (Tezcatlipoca Rojo), él cual fue adorado particularmente por los Tlaxcaltecas y Huejocincas bajo el nombre de Camaxtli pero asimilado por los mexicas como Xipetótec ("Nuestro Señor El Desollado"); el segundo hijo fue Yayauhqui-tezcatlipoca (Tezcatlipoca Negro); el tercero fue Iztauhqui-tezcatlipoca o Quetzalcóatl (Tezcatlipoca Blanco); el cuatro fue Omitéotl-Inaquizcóatl (Tezcatlipoca Azul), asimilado por los mexicas como Huitzilopochtli. Estos cuatro dioses después de 600 años de inactividad, se reunieron y conferenciaron acerca de lo que debían ordenar y de las leyes que debían imponer a lo que creasen, y puestos de acuerdo, comisionaron a Quetzalcóatl y Huitzilopochtli, los responsables de crear al Medio Sol, que alumbraba poco por no ser entero; por otra parte, al transcurrir el 2 acatl, Camaxtli o Camaxtle ("el señor desnudo", en náhuatl: camaxtle, ‘el que tiene bragas y calzado’‘cactli, 'calzado'; maxtlatl, 'braga'; e, 'que tiene’) el dios del fuego pero venerado como dios de la cacería, tomó por nombre de Mixcóatl ("culebra de nubes" o "la tromba"), identificado como Mixcóatl-Camaxtli, por lo que tras el diluvio, I tecpatl, subió al Octavo Cielo y creó cuatro hombres y una mujer para dar a comer al Sol; pero apenas creados cayeron al agua; por lo que Mixcóatl y Camaxtle, es la misma entre los Tlaxcaltecas y Huejocincas, mientras Xipetótec era honrado principalmente por aquellos que vivían a la orilla del mar, teniendo origen en Zapotlán, Jalisco, atribuyéndole las enfermedades de las apostemas y de la sarna.

En cierta forma, los dioses Xipetótec y Mixcóatl eran relacionados como dioses forasteros para los pueblos nahuas, Mixcóatl como dios de los Otomíes, dios de la caza, ya que éste pueblo vivía en los montes y eran considerados todos cazadores, y Chichimecos; mientras Xipetótec como dios de los Zapotecos y de los Yopis, vecinos de los Mixtecos, comunidades que vivía hacia la costa del Océano Pacífico. Autores como Paso y Troncoso mencionan que Mixcóatl es frecuentemente confundido por Camaxtle, deidad principal de los Chalqueños, bajo cuya denominación se comprendían los moradores de Tepeaca, Zacatlan, Cholula, Tlaxcalla, Huexotzinco, por lo que las ceremonias que se hacían honrar a Mixcóatl en México, se dedicaban a Camaxtle en Tlaxcalla; en Michoacán, adoraban a Mixcóatl con el nombre de Taras, y sólo le sacrificaban culebras, aves, y conejos.


MIXI
Divinidades romanas que ayudaban en los partos a los recién nacidos.


MIYANTAZIPA
Genio hático o hitita que bendecía y protegía el crecimiento de los seres vivos y el desarrollo de las buenas empresas.

MIZDUSHISH
Diosa del destino en la mitología persa.

MMA
Las historias legendarias de Mma, la Madre-Tierra, se remonta los orígenes de la mitología wayuu

Naturaleza de Mmá:

  1. sus huesos: Uuchi (montañas), Ipá (piedra). Todas las rocas constituyen los huesos de la tierra.
  2. su sangre: Süchi – Schí (ríos), Wüinñchira (manantiales), Sainña Mmá (aguas detenidas)… Es el Suwinña Süsha; su sangre, sus lágrimas, su savia.
  3. su carne: Mmá shi (arena) Pootshi (barro, lodo) Sükalira (polvo),… sus carnes, sus músculos, sus víceras. El Shushula Mmá, la pulpa de la tierra.
  4. Su calor: Walatshi sujuula (sus vapores, su calor, su aliento), forman su respiración, sus excreciones, sus exudaciones, su flema. Mmárula es su olor a raíz fétida y penetrante.
  5. Su faz: Anoi (llanuras), Watchuashi (desierto), Ji’ichi forman su cara, su semblante.
Su seno es cálido como la matriz. Su corazón es fuego. Pero las demás partes de su cuerpo se ocultan a nuestras vistas porque son divinas y no alcanzamos a comprenderlas.
Es hija de Piüüshi (la Gran Abuela, la Gran noche oscura), ésta según la creencia es del género femenino y es hermana gemela de Palaa, la “Mar”, entre ellas nunca se quisieron como hermanas, sobre todo Palaa, es la más tremenda, porque en ella está el espíritu de Kutuwatuuy ("lo que se mueve"), y en Mma está el espíritu de Jimatuuy ("lo estático -la calma- la quietud"), que son elementos de conformación de los progenitores de los orígenes.
La mitología es sinónima de teoría, lo que indica que la teoría ancestral wayuu, es un legado que explica cuál es nuestro origen; la mitología explica a la sociedad wayuu el sentido y los orígenes de su forma de vida, normas o reglas de convivencia, y lo que rige su comportamiento. Así, la mujer wayuu está representada en Mma (la Madre Tierra), y su comportamiento debe ser de mucha calma, paciencia, y sobre todo su rol espiritual. De ahí que los wayuu guardan una estrecha relación con el entorno natural. Las afirmaciones de los ancianos describen y sostienen, que los wayuu fueron creados a partir de la relación de Mma y Juya (el Padre Creador y señor de las lluvias), cuando Juya seduce a la bella y señorita Mma, invitándola a bailar yonna a la que no accedió en principio y al final Mma bailó yonna con Juya, y en cada paso de Juya, la majayut Mma sintió el aliento fresco de Juya, hasta su vientre, y éste la fertilizó y la hizo su mujer para siempre, de la que surgieron tres generaciones de seres siendo la última generación la de los Wayuu. Juya en su carácter de Padre Creador está asociado a la de fecundación de Mma, de donde emana la vida desde sus entrañas, que equivale al nacimiento de la maternidad de Mma, dando el respeto que hay por el agua por parte de los wayuu, como elemento sagrado que sostiene y conecta la vida con los territorios de los orígenes de los E’irüküü, que es de donde nace la primera Oüshuu, La Abuela, ese lugar se llama E’iisee,”ii. Este proceso de transformación de una forma a otra diferente, entendiéndose como un proceso de evolución y/otransmutación, está explicada en la mitología de los orígenes. Ésta creencia se concibe en la figura milenaria del Espiral, la cual representa el proceso de Ciclos de la vida, desde el origen de la creación a partir de los progenitores Piuushi, Araliatü’ü, Weinshi, Jutatuy, y que dicha figura, representa la Galaxia de Espiral, donde está la Vía Láctea y el Sistema Solar donde se desarrolló los elementos que dio origen a la vida, representada en la figura del espiral; es por eso que en la Amuchi (“Tinaja”) donde se guarda el agua, está siempre ilustrada con la imagen pintada de un Espiral, que explica que en ella, está la vida “el agua”, que tiene origen en la galaxia, es decir, se concibe el pensamiento de una visión integral y única del Universo, donde Weinshi y Jutatuuy lo conforma dicha unidad, ellos crearon lo que fue en un tiempo, Jumaiwa (el Pasado), que origino a Joolü’ü (el “presente”), y este va configurando a su vez a Tuu  eeinjatkalü  mapeena  achipünawaa (el futuro).


MNEMEA o MNEME
En la mitología griega ("la memoria") es la segunda musa, según la clasificación de Pausanias, junto con sus hermanas Meletea y Aedea: es la musa de la plasmación o de la creación en sí, pues se encarga de darle forma concreta a las ideas abstractas.
Ella es la que primero recuerda y luego deja sentado por escrito lo que su hermana Meletea ha pensando con anterioridad: se considera que la obra artística sólo tiene existencia o "vida" en el momento en que se está creando, pues es durante este proceso cuando dicha obra crece y se modifica. Con Mnemea se materializan las ideas que han salido de la imaginación gracias a Meletea, y este trabajo es la base para que Aedea lo ejecute en escena. 

Se la representa, en el mundo del arte, como una muchacha en actitud escribiente, apoyando un estilete en su barbilla, tratando de recordar lo pensado, para luego escribirlo en el rollo de papiro.


MNEMOSINE o MNEMÓSINA

En la mitología griega (en griego antiguo Μνημοσνη Μνημοσύνη Mnēmosýnēa menudo confundida con μνήμη mnếmē, Mneme, pues esta palabra significa 'memoria', 'recuerdo', es decir, la acción de lo pasado perpetuándose en el tiempoera la titánida que simboliza la memoria absoluta y es el fundamento de la inteligencia creadora.

Es la personificación de la memoria, la victoria del espíritu sobre la materia y la instauración de la inteligencia en un mundo brutal; garantiza la duración del mundo, no gracias al tiempo sino a la alternancia entre el día y la noche.

En la Teogonía de Hesíodo, los reyes y los poetas recibían el poder de hablar con autoridad por su posesión de Mnemósine y su especial relación con las Musas.

Se atribuye, dice Diódoro de Sicilia, a la titánide Mnemosine el invento las palabras y el idioma y enseñó a los hombres el arte del raciocinio y la designación de nombres convenientes a todas las cosas, enseñanza que otros creen debió a Hermes (Mercurio). Sin embargo, se conviene generalmente, hablando en lenguaje mitológico, en que Mnemosina fue la primera que sirvió de todo lo que contribuye a recordar aquellas cosas que deseamos conservar en la memoria.
También llamada «La de Líennosos Cabellos»

Su equivalente romana era la diosa Moneta, aunque también se utilizaba su nombre griego.

Era hija de Urano y de Gea, y hermana de los Cíclopes y también de los gigantes Hecatónquiros.

Era inmortal.

Recibió a Zeus en su lecho disfrazado de pastor y mantuvo relaciones durante varias noches consecutivas con ella. Al cabo de un año dio a luz en un parto múltiple a las nueve Musas, inspiradoras de las artes, la música y la poesía; los poetas la han hecho su madre porque el progreso de la ciencia se debe a la memoria.

Algunos antiguos representaron a Mnemosine como una mujer de mediana edad, prendía con perlas y piedras preciosas, y que se tocaba la punta de la oreja con los dos primeros dedos de la mano izquierda.
César Ripa la representaba pensativa y le da dos caras, para indicar que se acuerda de lo pasado y de lo presente, y la representa con un vestido negro, una pluma y un libro. Gravelot la pinta como una mujer adornada con un tocado muy rico, para indicar que la residencia de la memoria es en el cerebro, donde se guardan todas las riquezas de nuestro saber. El buril que tiene en la mano expresa que es ella la que tiene el don de grabar las ideas: los primeros rudimentos del dibujo, que se le atribuyen, tales como un ojo, una nariz o una oreja, dan a entender que adquirimos las ideas por medio de los sentidos.
El perro colocado cerca de Mnemosine sirve para manifestar que los animales tienen esta facultad.
Contábase ésta en el número de las divinidades a que tributaban culto los romanos. 


MODEINA
Antiquísima divinidad de Rusia venerada como protectora de los árboles de los bosques.

MÓÐI
Dios de la mit. escandinava y germánica, símbolo de la cólera, de la ira y de la furia en el campo de batalla, y referente principal entre los Berserkers en la mitología nórdica.
De hecho, es una encarnación de una de las cualidades de su padre: el valor feroz.
(‘valor’, ‘cólera’ o ‘perspicacia’)
En kenningars Thor es llamada una vez "padre de Móði" y dos veces "padre de Magni". Móði era hijo de Thor y de su esposa Sif, y hermano de Magni (ambos personificaciones de la fuerza y la energía respectivamente). Heredó con su hermano el martillo de su padre, el Mjollnir.
Fue uno de los dioses que volvió a la vida tras Ragnarök (el Crepúsculo de los Dioses), por haber sido un dios recto y ejemplar. 


MODIMO
Dios africano originario de Zimbabue. 
Modimo es muy especial, no tiene antepasados, ni pasado ni futuro, es la creación en sí mismo, es cielo y luz, tierra y raíz. 
Distribuye las cosas buenas y malas
Cuando aparece por el este pertenece al elemento “agua” y es un dios bueno, cuando lo hace por el oeste pertenece al elemento “fuego” y es destructor, un monstruo horrible, trae consigo la sequia, el granizo, los huracanes y los terremotos. 
Su nombre es tabú y solo se pronuncia por sacerdotes y adivinos.

MOGH RUITH

Druida y dios tuerto del Sol en la tradición irlandesa.

Monta a caballo por el cielo en un carro de bronce brillante.

Su nombre significa "Servidor de la Rueda".


MOHÁN
Ser fabuloso, protector de los campos, montes y arroyos.


MOHAR o MOHOR
Yazad que rige la Luna y la armonía mental en la mitología persa.

MOIRAS
En la mitología griega (en griego antiguo Μοραι, ‘repartidoras’, de Moira, "la porción asignada") era el nombre genérico de las tres divinidades infernales que determinaban el destino tanto individual como universal, y presiden la vida del hombre, desde el nacimiento a la muerte.
Son las personificaciones del destino de cada ser --divino o mortal-- que habita en el mundo.
Representan el poder inexorable del destino. 
Ellas asignaban a cada persona una parte del bien y del mal que cargaría con ella, aunque el mal podía crecer por la torpe actuación de cada persona. 
Los humanos estaban sometidos desde su nacimiento hasta su muerte a la acción de las Moiras. Su autoridad se extiende a todos, del más grande al más pequeño, del más joven al más anciano y ninguna de sus decisiones podía ser revocada, ni siquiera por los mismísimos dioses inmortales eran capaces de anular sus designios divinos e incluso Zeus les debía obediencia; hasta el momento en que «se adueñó del poder supremo y de la facultad de medir la vida de los humanos» y solo él podía retrasar, pero no impedir los dictados de las Moiras. Como Zeus es el autor del destino las tiene a su servicio, habiendo delegado a ellas las más nobles de sus atribuciones: ellas son las encargadas de velar por el orden natural de las cosas, tanto en lo físico como en lo moral.
Como diosas del destino velan por que el sino de cada cual se cumpla: inalterables en sus propósitos y nada podía impedir que los cortaran cuando el Destino (Moros) había hecho sonar la hora.
No solamente se extendía la influencia de las Moiras (Parcas) a los matrimonios de los humanos, sino también a las uniones de los inmortales. Ellas fueron quienes cantaron el himno del himeneo cuando Hera (Juno) se unió a Zeus (Júpiter); en compañía de las Musas, de las Horas y de las Cárites (Gracias), y asistieron a las bodas de Tetis y Peleo.
Homero habla por lo común de una sola Moira que él entiende el destino inevitable de la muerte y Basílides habla también de una sola Moira que envía a los mortales la guerra y la sedición, cuya Moira preside las naciones. 
Al ser deidades antiguas no reconocen la autoridad de los Olímpicos. 
El monarca de los Infiernos las nombro sus ministros. 
En el himno homérico sobre Hermes (Mercurio), las Moiras se consideran como que enseñan la adivinación: tienen la cabeza cubierta de harina y están ocupadas en coger miel.  
Como su acción empezaba en la cuna y acababa en la tumba, se les solía asociar tanto a Ilitía (para Píndaro ésta asiste por las Moiras) como a las Keres (suerte, destino): en los poemas homéricos no intervienen directamente en la muerte de los guerreros, pero en el poema hesiódico el Escudo de Hércules figuran, juntamente con ellas, como divinidades de la muerte violenta, disputando los guerreros heridos para saber si deben morir o se ha de prolongar su vida; en este último caso se ponen tristes, apareciendo, por lo tanto, con carácter análogo al de las Erinias (Furias), que son también divinidades fatales.
Para algunos autores son las secretarias del cielo y las guardianas de los archivos de la eternidad, inventaron, según Higinio, seis letras del alfabeto griego, a saber:
Fueron identificadas con las Parcas romanas.
  En las Galias fueron honradas bajo el nombre de Madres.
Se llamaron: 
  • Cloto (la «hilandera» de la vida): era la más joven y es quien determina el momento del nacimiento al sacar un hilo de su rueca. 
  • Láquesis («la que determina la suerte»): que lo estiraba y devanaba en el huso fijando la longitud o duración que va a tener, y por tanto, señalando el correr de la existencia.
  • Átropos (la «inamovible» fatalidad de la muerte): siempre atenta se encargaba, con unas tijeras muy largas, de cortar el hilo de la vida; ese corte fijaba el momento de la muerte.

Hesíodo, primer autor

que ha establecido su nú-

mero y nombres

     

     Otros nombres griegos

       

         Según Pausanias

Cloto

Láquesis

Átropos

Moira

Aisa

Eimarmena

Afrodita (la más antigua) Urania

Tique

Ilitía


Son las hijas según Homero, de Zeus y Temis (diosa de la ley, titánida hija de Urano y Gea), y hermanas de las Horas (Eunomia, Dike y Eirenea): la idea del orden y de la ley, dice Decharme, que es inseparable a la concepción de Temis, se encuentra también en la de las Moiras, a quien los hombres invocaban para obtener en la Tierra la justicia y la paz, suplicando les enviasen a sus hermanas.
En otra versión del mito las cita Hesíodo como hijas de Nix (la Noche) sola; según Orfeo, de Érebo; según Licofrón de Ponto (el Mar)
Platón, en su Republica, menciona que nacieron por partenogénesis de Ananké (la Necesidad), y las representa sentadas en tronos, vestidas de blanco y coronadas, acompañaban con sus voces la armonía de las esferas celestes; Cloto canta lo pasado, Láquesis lo presente y Átropos lo porvenir. Esta atribución, que no debió ser inventada por la filosofía, y de la que hay indicios en las creencias populares, remite relacionar a las Moiras con las tres Nornas escandinavas.
Vivian en el Hades, con habitación en el antro tenebroso del Tártaro simboliza la oscuridad que envuelve el porvenir del que ellas hilan su curso. Se sentaban junto al trono de Hades, dios de los Infiernos.
Se las representaba como hilanderas, los poetas suelen describirlas como viejas horribles, y según Licofrón, están faltas de un pie: la marcha desigual que les atribuye el poeta, significa el curso alternativo o vario de los sucesos de la vida, designando a la vez cómo nuestra camina entremezclada de penas y placeres, de privaciones y goces; se representan con coronas para indicar su poder sobre los hombres: la corona de Cloto está formada por lo común de siete estrellas: las otras llevan coronas de oro.
Cloto llevaba consigo telas e hilos de todas las clases y colores cuya tipología variaba según el destino de cada persona. Así las de seda y oro eran para los hombres cuyo destino era la felicidad mientras que desgracia venía simbolizada con la lana y el cáñamo.
Una de las más antiguas representaciones de las Moiras, fue la hecha por Baticles en la base del trono de Amicleo: las colocó con las Horas en derredor de Hades.
Un mármol hallado en Roma las representa junto a Meleagro, que consumido por un fuego interior, muy pronto va a expirar. 
En Megara, estaban esculpidas por Teocosmo sobre la cabeza de Zeus, por estar este dios sometido al destino, de quien las Moiras son sus ministros. 
En Grecia y Roma recibieron grandes adoraciones, siendo invocadas después que Apolo, porque predecían el porvenir. 
Su culto era el mismo que el de las Erinias (Furias). 
Se les inmolaba ovejas negras. Los sacerdotes que presidian los sacrificios llevaban guirnaldas de flores. 
Tenían altares en Olimpia y Megara: otro más célebres todavía, enteramente descubierto, estaba situado en medio de un bosque espeso, al que concurrían los pueblos de Sición y Titania a ofrecerles sacrificios todos los días; en Esparta les dedicaron un templo magnifico junto al sepulcro de Orestes, donde se condujeron sus cenizas desde Tegea: otros altares tuvieron en el bosque sagrado de las Euménides en Sición y en Elide. 
Los pueblos de Italia adoraron también a las Moiras con un templo en la región XL de Roma, altares en la Toscana, y principalmente en Verona, donde se ha descubierto que les consagraron Casio y Valerio Trofimo. 
Persuasivas y elocuentes consolaron a Perséfone (Proserpina) de la violencia que había sufrido; también calmaron la dolorosa pena de Deméter (Ceres) cuando está lloraba la pérdida de su hija, y luego que esta diosa recibió un agravio de Poseidón (Neptuno) solo a los ruegos de ellas, consintió salir de una gruta de Sicilia en que Pan (Fauno) la descubrió y quiso volver a la tierra la fertilidad que le había quitado. A estas diosas, Hades (Plutón) confió su mujer Proserpina, cuando según la orden de Zeus, ella había de pasar en el cielo los seis meses al lado de su madre. 
Socorrieron a Zeus con ventaja en la guerra de los Gigantes, sucumbiendo muchos a sus golpes
Engañaron a Tifón ofreciéndole víveres, para que Zeus tuviera tiempo de exterminarle. 
Raras veces escuchaban los votos de los mortales: solo Admeto, rey de Feres en Tesalia, pudo conseguir de ellas pusiese otra persona en su lugar cuando debía morir.
Luego que nació Meleagro predijeron a Altea que su hijo viviría tanto tiempo como el tizón que había en el fuego fuera consumido. 

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