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23 may 2026

LETRA M

MAA
Maa es, en la mitología de los pueblos del Ponto y de la Capadocia, una diosa lunar y guerrera que personificaba la naturaleza, el crecimiento y la potencia generadora, a la que estos pueblos atribuyeron un carácter bélico y a la que Estrabón identifica con Artemisa.
Su templo más célebre era el de Comana, a cuyo servicio estaban adscritos 6.000 hieródulos. El templo del Ponto estaba servido por doncellas con armas que celebraban danzas militares, costumbre de la que es posible tomara origen la leyenda de las Amazonas.

MAA-EMÃ
Representaba para los antiguos finlandeses a la tierra como divinidad bienhechora (= la “madre tierra”), fuente de todos los bienes. 
Después hicieron de ella una divinidad personal a la que invocaban con el nombre de “la anciana que habita bajo la tierra firme”.

MAAHINEN
Es el nombre que reciben unos enanos que, según la mitología finlandesa, vivían en los troncos de los árboles, en los peñascos y en los umbrales de las puertas.

A estos enanos se les debía ofrecer pan, leche y sal.

MAÂT, MA´ET o MA

Fundamentalmente Maat o Ma'at es un concepto abstracto de justicia universal, de verdad de equilibrio y armonía cósmicos que imperan en el mundo desde su origen y es necesario conservar dentro de la cosmogonía egipcia.
Es la diosa de la justicia, la verdad, la rectitud y la ley. También es diosa de la sabiduría.
Representante del equilibrio, del orden tanto cósmico como político y social.
Es la guardiana de la moral y de la ordenanza de los ritos de la religión, la ética de la vida social. 
El orden divino se personificó como la diosa Maat
Está desde el origen del universo velando por el equilibrio de todo, por la relación armoniosa de los seres. 
Su misión era contrarrestar las fuerzas del caos y garantizar un mundo justo y ordenado.
Su poder "balanceador" significa que, merced a ella, subsistían el equilibrio universal, la armonía de la Naturaleza, las crecidas beneficiosas del Nilo, la concordia entre los vivos, la piedad religiosa, la verdad en el orden moral, etc.
Mantiene el orden del cielo así como el de la tierra.  Es responsable de las estaciones, del día y de la noche, del movimiento de los astros y de la caída de las lluvias. Su papel es a la vez cósmico y social. 
Los dioses la quieren, pues es la condición de su existencia y de sus funciones; Maat era para los egipcios la fuerza benefactora de la que se nutrían los dioses a quienes ellos adoraban. 
Bajo la forma de una deidad femenina personifica el orden cósmico, la justicia (como concepción), la verdad y la estabilidad que ha de estar presente en el mundo y en el cosmos. El responsable directo de este orden en la tierra es el soberano; dicha armonía se siente continuamente amenazada por las fuerzas del mal, que porotro lado son necesarias para que el bien exista.  Ella era la ofrenda por excelencia, aquella que debía presentarse a todos los dioses, ya que éstos se alimentaban del Maat.  
Dispone del buen desarrollo de la vida individual, preside las relaciones sociales y autentifica los actos del poder.
Ella está presente en todas las partes donde se realiza lo que está prescrito. Todos, desde el rey hasta el más simple sujeto, están encargados de hacerla reinar.
Ella corría el constante peligro de ser devorada por Apep, una enorme serpiente que era la encarnación de la fuerza del caos.
Para simbolizar el triunfo de Ra sobre Apofis, es decir, del Bien sobre el Mal, los egipcios representaban el principio de Maat encarnado en una diosa, hija de Ra que le ayuda en su lucha.

Como diosa, Maat aparece representada como una mujer, de pie o sentada, , portando cetro Uas y Anj. Llevaba sobre la cabeza el jeroglífico que la representa: una pluma de avestruz, vertical, en perfecto equilibrio.

Tras el reinado de Ajenatón, también fue representada como mujer alada.

Su pluma aparece en la representación del Juicio de Osiris, al momento en que se pesaba en una balanza de dos platos el corazón del difunto (asiento de su conciencia) y el jeroglífico Maat (símbolo de la armonía y justicia universal); esa pluma puesta en la balanza durante el juicio determinaba las buenas o las malas acciones del muerto. Si aquel pesaba igual que el segundo, el fallecido lograba su estancia eterna en el Más Allá. Si no, Ammyt lo devoraba. 
Los sacerdotes hacían diariamente ofrendas y rituales de magia con el fin de garantizar su preponderancia, pues de ello dependía el mantenimiento del orden armonioso y justo del mundo.

MABOYA

En la mitología taína, Maboya el espíritu malicioso al que los indios taíno del Caribe le suponen el causante de todas las desgracias, los males y las enfermedades.

Se llamaba en las Antillas al dios del trueno y del rayo, autor de los eclipses del sol y de la luna, y causa de las enfermedades del hombre.

Creen que para atormentarles se les aparece bajo distintas formas: tomaba algunas veces la forma humana, y otras aparecía bajo formas terribles 

Los maboyas solo salían de noche para hacer sus fechorías. El más famoso de ellos es la ciguapa. 

Este tenía la apariencia de una mujer con los pies dispuestos mirando hacia atrás. Se dedicaba a robarse a los recién nacidos. Era difícil seguirle debido a que siempre dejaba un rastro opuesto a causa de la posición de sus pies.

Temianle tanto los caribes, que no solo llevaban de ordinario pendientes al cuello sus efigies, que le representa, colgadas al cuello en la creencia de que de este modo quedan libres de todo mal, sino que, á mayor abundamiento y para desarmar su enojo, se mortificaban con severas penitencias, entre las cuales contaban la de lacerarse el cuerpo con puñales agudísimos.


METIS

En la mitología griega (en griego Μῆτις metis ‘consejo’, ‘truco’) era la titanide que personificaba la prudencia, o en el mal sentido, la perfidia. 

Era la diosa de la sabiduría, del conocimiento, de los pensamientos, y del buen y sabio consejo.
Diosa del pensamiento astuto.
Representa la inteligencia práctica y la prudencia elemental
Personificaba el consejo y el saber astuto
Personificación de la astucia
La más sabia entre todos los dioses y mortales y es la consejera de dioses y mortales.
Ha dado su nombre a uno de los satélites de Júpiter.

Era una titánide y también una  oceánide, hija de los titanes Océano y Tetis.  

Hesíodo, en el catálogo de las esposa de Zeus, nos dice que fue la primera de ellas. Apolodoro añade el dato de que Metis «había adoptado diversas formas para zafarse» de los abrazos de su amante.

Platón (El Banquete p. 203, b.) menciona a Poro como hijo de Metis.

Los comentaristas estoicos alegorizaron a Metis como una personificación, y esta versión fue implantada desde el Renacimiento. No es de extrañar que algunas de sus hermanas también sean consideradas Oceánides y a la vez personificaciones, como Peito («persuasión»), Tique («fortuna»), Pluto («riqueza») o Némesis.​

Fue ella, quien a instancias de Zeus, dio al padre de éste, Crono, el emético que le hizo vomitar a los hijos que previamente había devorado. Por ese acto también suponemos que era simpatizante del bando olímpico durante la Titanomaquia.

Metis profetizo a Zeus que daría a luz una hija y después un hijo que estaría destinado a gobernar el mundo, si bien Hesíodo afirma que fueron Urano y Gea quienes le hicieron esta  revelación. Por esto Zeus logro confiar a su esposa (cuando estaba embarazada) en el interior de su cuerpo, asimilando de ella toda su sabiduría, así como las ciencias del mal y del bien. Más tarde él mismo dio a luz una hija, que brotó de su cabeza con la ayuda de Hefesto. Zeus a Metis «se la tragó antes, para que la diosa le avisara siempre de lo bueno y de lo malo».​ Esto se confirma en los poemas homéricos, en donde Zeus es llamado Metieta, esto es, «buen consejero».

Otros creen que Zeus devoró a Metis después de convertirla en una mosca. 
Una sola versión alternativa del mismo mito hace a Brontes padre de Atenea antes de tragarse Metis. ​
Thesis
Metis también tiene una faceta más primordial, que fue construida por el orfismo y la filosofía. En esta versión Metis aparece como una alegoría sobre el poder de la creación, Thesis. Los órficos también la comparan con Fanes y Ericapeo, dos primordiales. Platón, que usa la forma Metis como un nombre masculino, dice que Poros es hijo de Metis; esta alegoría se suele interpretar como que el ingenio es la madre de las oportunidades. 

MIN o MINU
Es uno de los dioses más antiguos de Egipto. Encarnaba la potencia sexual
Como dios de la fertilidad y la vegetación, los griegos lo asociaron con el dios Pan. 

Está presente en el panteón desde el Periodo Predinástico, sobre todo en Nagada II. Entonces pudo ser una divinidad relacionada con el cielo y la lluvia, ya que en las primeras manifestaciones escritas ostenta el título de “Señor del Cielo” o “Abridor de las Nubes”. Durante el Reino Medio, se asimiló a Horus el Viejo y a Horus hijo de Osiris y se le consideró hijo de Ra o de Shu (dependiendo del texto). En una estela que actualmente se encuentra en el Museo del Louvre se le cita como hijo de Osiris e Isis y aparece el siguiente himno:

"Salve, Min, señor de las procesiones,
dios de altas plumas,
hijo de Osiris e Isis,
venerado en Ipu,
coptita, Horus del fuerte brazo" 

Por su vinculación con Horus hijo de Osiris, alcanzó jerarquía como dios de la fertilidad en todos sus aspectos, haciéndose deidad de la vegetación, personificación de la fuerza generadora de la naturaleza, de la producción y, sobre todo, del grano, y protector de las cosechas. En este sentido se le denominó “El que ha Creado la Vegetación para Permitir que Viva el Ganado”. Así, se relacionó con la realeza, ya que poseía cualidades para proveer con abundancia y durante el Reino Nuevo se asoció con la fertilidad masculina, celebrándose numerosas fiestas en su honor donde se hacían sacrificios rituales para que las muchachas quedaran embarazadas; la Fiesta de la Escalera es un buen ejemplo de estas celebraciones asociadas a la fertilidad del campo. En esta función se hacía acompañar de lechugas.

Otra de las importantes funciones de Min fue de «Guardian de los Caminos», pues era dios del desierto Este, protector de los viajeros, los cazadores, los comerciantes, de los caminos y las caravanas que viajaban por el desierto. Podía repeler a los nómadas hostiles que habitaban dichas tierras y proteger a los pacíficos.  

Formaba pareja con Repit en Atribisn (cerca de Ajmin), y con Aperetisis en la época griega, siendo su hijo  Kolanthes.

Tambien formaba triada con Kadesh y Reshep, aunque no se sabe si como esposo o hijo de Kadesh. 
Se le asoció a la serpiente Kamutef en Luxor. 

En muchas ocasiones lleva el epíteto de “Toro de su Madre”. Este título, que originariamente pudo pertenecer al dios Ra, explicaba cómo el Sol renacía cada mañana de la diosa del cielo Jentyiabet (“La que Preside el Oriente”), después de haberla fecundado. El mito lo vinculaba a la generación, a la fecundidad del suelo y al poder germinador.  

Sus más primitivas figuras son los colosos del templo de Koptos.
Se le representaba como un hombre moníforme, es decir, con forma de mono, ataviado con un traje ceñido, piernas juntas e itifálico (con el falo en erección). Sobre la cabeza porta un casquete coronado por dos altas plumas rectas y una cinta que cae por su espalda. Lleva el brazo derecho levantado lateralmente, izando un flagelo que sujeta por encima del hombro; con el izquierdo sujeta la base de su falo erecto y aparece en los relieves con la piel coloreada en negro o verde que era el color de la  fertilidad. 
Esotéricamente, el falo erecto y el brazo elevado de Min es un gesto intimidatorio (la intimidación fálica en Egipto era costumbre social). 
Aunque la característica itifálica de Min fue absorbida por Amón a partir de la dinastía XII (aporta al dios gran cantidad de elementos iconográfico: en ocasiones se le representaba como humano itifálico destacando su papel fecundador), Sejmet y aún por Bes (o Bet), no existe otro dios que haya sido representado en forma similar.
También podemos encontrarlo bajo la apariencia animal como un toro blanco con dos plumas sobre la cabeza, llamado Tep Hesepet (en el Reino Nuevo), y como un león (templo de Jonsu en Karnak). 
Se lo consagrabala lechuga, verdura considerada afrodisíaca debido al líquido lechoso que rezuma al ser cortada, el cual se identificó con el semen. Su manifestación animal es la de 

El fetiche que identifica a Min de Ajmín, al igual que el jeroglífico con el que se designa desde el Predinástico, no ha podido ser aclarado con certeza; consiste en dos triángulos isósceles, opuestos, por sus bases, con un disco entre ellos (quizá un Belemmites) o una flecha (a veces dentada) con punta en cada uno de los extremos del asta.

Se le rindió culto en Coptos, Jemnis y, después, en Panópolis (nombre que le dieron a la ciudad de Ajmin); los juegos que allí se celebraban eran en su honor. 


MINATO-NO-KAMI
El dios de las desembocaduras en la mitología japonesa.


MINERVA
Antigua diosa itálica de la prudencia, de las ciencias, de las artes y del trabajo industrial, de las tácticas de guerra, además de ser la protectora de la ciudad de Roma y la patrona de los artesanos, de los operarios, de los artífices y de los médicos.
Las primeras referencias que tenemos de ella provienen de Etruria, cuando fue incluida en la denominada “Tríada Capitolina”, junto a Juno y Júpiter, aunque no parece que haya pertenecido a las antiquísimas divinidades del panteón latino. También parece probable que su nombre provenga de este pueblo, que la llamaban Menrva. No obstante, la tradición mantiene que fue una de las diosas introducidas en Roma por Numa.
Identificada a la Atenea griega. 
El nombre de Minerva ó Menerva, en etrusco Menerfa y Menfa, se remonta al sánscrito madas o manar, 'espíritu', 'inteligencia', de igual raíz que el latino mens (‘mente’, dado que uno de sus aspectos como diosa correspondía no sólo a la guerra sino también al intelecto) de la cual se derivan también las voces mens, memini, mέnoς, etc.
Ya los sabinos le rendían culto; los etruscos quienes la veneraron como diosa de las alturas y de todas las invenciones. Este culto se modificó más tarde bajo la influencia griega. Entonces se difundió en Roma el concepto de la Minerva belicosa y terrible, de la Atenea griega, y con ésta aquellas otras ideas más pacíficas que dominaron y acabaron por absorber á las demás inherentes á la diosa.

Esta diosa suele representarse en la figura de una mujer de continente grave y severo, empuñando con su mano derecha una pica y con su mano izquierda un escudo. Ostenta sobre el pecho la verdadera Egida. Su divina frente está protegida por un casco coronado por un penacho o un gallo. 

Minerva era muy amiga de enseñar, por lo cual la pintan con un búho para significar el estudio, y con un dragón, que significa la rígida virtud, a la que nadie se atreve, como el dragón.

Se le rindió culto principalmente en Etruria y en la ciudad de Faleria.
Su templo más antiguo en Roma era el del Capitolio, pero también se le rendía culto en otro que se alzaba en el Aventino. Celebraban sus fiestas en Marzo, fiestas que duraban cinco días: desde el 19 hasta el 23 inclusive.

 

MINOS
En la mitología griega (en griego Μίνως) era rey y sabio legislador de Creta. Fue el primer rey de este nombre en la isla de Creta, aun cuando los mismos antiguos le han confundido a menudo con Minos II. Hasta el mismo Homero no conoció dos Minos. Reinó en Creta con bondad y justicia.
Según el historiador Tucídides, Minos no fue una creación mitológica más de los griegos, sino que existió en realidad, y fue rey de Creta. Asimismo le atribuía la creación de la primera flota de grandes proporciones, que fue capaz de colonizar y pacificar las islas que se extendían por las costas de Grecia, propiciando así la propagación y la permanencia de las poblaciones que tiempo después formarían el imperio heleno.
Minos era considerado  un gobernante justo, creador de la mejor legislación practicada en la antigüedad, y dio a los cretenses unas leyes tan acertadas, que se consideraban inspiradas por Zeus; dichas leyes se copiaban e imitaban en muchas poblaciones antiguas. 
Hay de Minos diversas tradiciones. Por la más admitida parece que dio muchas leyes buenas a su país. Para alcanzar mayor autoridad, según Homero, supuso que hacia nueve años que vivía con Zeus (Júpiter) en grande amistad, o según otros autores que cada nueve años descendía a una profunda caverna del Ida para recibir allí instrucciones de Zeus. 
Desde la ciudad de Cnosos colonizó muchas de las Islas del Egeo y fundó la potencia marina cretense. 
Las leyes de Minos, que según Josefo recibió de Apolodoro, subsistían aun en tiempo de Platón, y de ellas hace el mayor elogio el filósofo en uno de sus diálogos intitulado.
Las leyendas que hacían del rey Minos un hombre de carácter fiero y despiadado, podrían haber sido fabricadas por los trágicos y poetas atenienses.
El nombre de Minos era el título dinástico de los soberanos de Creta.
Nació en la isla de Creta, donde fue rey a la muerte de su padrastro Asterio. 
Hijo de Zeus, padre de los Dioses, y de la princesa Europa (hija del rey de Fenicia).
Tuvo dos hermanos, Radamanto y Sarpedón, con quienes se indispuso con motivo de su joven favorito Mileto, llamado también Atimnio, Licimnio o Talo. Por consecuencia de esta disputa los dos hermanos marcharon de Creta.
Se casó con Pasifae y de esa unión nacieron numerosos hijos, entre los que se encontraron Catreo, Deucalión, Glauco, Androgeo, Ácale, Jenódice, Nefalión, Ariadna y Fedra. 
En Apolodoro tiene por esposa a Creta, hija de Aristeo, de la cual hubo un hijo nombrado Crateo. Es muy probable que Apolodoro haya confundido o amalgamando las tradiciones de los dos Minos. 
Sobre los descendietes de Minos, Diodoro discorda de Homero en un todo. Según él tuvo de Itona, hija de Licto, un hijo llamado Licasto que le sucedió  y fue padre de Minos II. 
Obtuvo el trono de Creta gracias a Poseidón el cual le concedió el dominio sobre los mares.
Poseidón hizo salir del mar un hermoso toro blanco con la excusa de que lo sacrificaría en su honor. Pero a la vista del animal, prefirió conservarlo y lo unió a sus manadas, sacrificando otro en su lugar, lo que enfadó a Poseidón e hizo que el toro vagase salvaje por la isla y además, hizo que Pasifae, hija de Helios y de la ninfa Persea, se enamorase de la bestia, a quien se entregó; de la unión nació el Minotauro. Para ocultarlo a la vista de sus cortesanos y súbditos, el monarca encargó a Dédalo construir un inmenso laberinto bajo el suelo de su palacio y en él hizo encerrar para siempre al Minotauro, que era receptor de grandes favores de parte de su padrastro.. 
Su esposa Pasífae, que era maga y una mujer extremadamente celosa, no soportaba las continuas humillaciones a las que se veía sometida debido a la promiscuidad de su marido. Así que para evitar que siguiera engañándola, hechizó a Minos de manera que cuando se acostaba con alguna mujer, en vez de semen, eyaculaba serpientes y alacranes (o salían de su cuerpo) que las mataban. De esta maldición le libró Procris, que poseía una hierba, recibida de Circe, que deshizo el maleficio. Como recompensa, Minos le obsequió una jabalina que jamás erraba al blanco, y que había recibido como presente de su padre Zeus.
De acuerdo con la leyenda ática, Minos fue un tirano que tomó medidas severas para vengar la muerte de su hijo Androgeo a manos de los atenienses. A intervalos regulares todos los años exigía de Atenas el tributo de siete mancebos y siete doncellas para ofrecerlos en sacrificio al Minotauro, hasta que el héroe Teseo puso fin al horrible tributo, dando muerte al monstruo.
Sobre su muerte se hallan varias versiones; según una murió al estrellarse su barco en las costas de la isla de Sicilia. Según otra, murió en la ciudad de Camico, en la isla de Sicilia, donde se había desplazado para solicitar a Cócalo, rey del lugar, que le entregara a Dédalo, que se había refugiado allí escapando de Minos. Cuando se disponía a tomar un baño caliente, los siervos del rey Cócalo, obedeciendo órdenes, hirvieron el agua, la cual fue vertida sobre Minos, que confiado, murió de esta manera. 
Por la sabiduría demostrada durante su vida, después de muerto fue nombrado juez de los Inflemos. El mito de los jueces del Infierno es al parecer posterior a Homero y Píndaro. Estos dos poetas atribuyen funciones a la vez diferentes a los tres jueces. Y sin la menor duda este mito ha sido inventado por los cretenses, porque se echa de ver que en el número de jueces hay dos cretenses. En honor de Aquiles se le asoció luego a Éaco. 
En el Axiochus de Platón solo Minos y Radamanto juzgan en el campo de la verdad.  El tribunal se estableció en un lugar llamado Campo de la Verdad, porque a él no podían acercarse ni la mentira ni la calumnia, lindando por una parte con el Tártaro y por la otra con los Campos Elíseos.
En Gorgias los Europeos son juzgados por Éaco, los Asiáticos por Minos y Radamanto. En la Apología de Sócrates, Triptolemo y otros héroes les están asociados. 
Los poetas romanos emplean estos jueces conforme su código criminal. Según Virgilio, Minos figura como Qüestor: agita la urna siguiendo el uso romano de elegir jueces por la suerte, no como dice Servio, para saber la decisión por la suerte: el mismo recibe la acusación y las deposiciones de los testigos, envía los jueces para deliberar y las hace llevar su juicio. 
En Propercio, Éaco es el juez criminal, Minos y Radamanto son sus asesores. 
En Virgilio, Radamanto es un verdadero triumvir capitalis de los romanos, que en el Tártaro hacia ejecutar los juicios. 
En la Tebaida de Satcio hay en el tribunal infernal un Dux Erebi. 

Odiseo (Ulises) le vió en el reino de las Sombras que él gobernaba.

El pintor griego Aeción lo representó en una celebrada composición mitológica, con el carácter formidable que narran las tradiciones cretenses.

MINOTAURO
Monstruo de la mitología griega: tenía cuerpo de hombre y cabeza de toro. 
Su nombre realmente era Asterio. 
Era hijo de Pasífae, reina de Creta, y de un toro blanco como la nieve que el dios Poseidón había enviado al marido de Pasífae, el rey Minos. 
El rey, al ver la horrible apariencia del producto de los amores de su esposa con el temible animal, que presentaba mitad hombre y mitad toro, lo encerró en un laberinto que hizo construir a Dédalo, y le ofrecía cada año siete muchachos y siete doncellas de Atenas. 
Muchos héroes intentaron acabar con el Minotauro, pero nadie lo lograba. Finalmente, el héroe de Atenas Teseo se mostró dispuesto a acabar con esos sacrificios inútiles y se ofreció a sí mismo como una de las víctimas. Cuando Teseo llegó a Creta, la hija de Minos, Ariadna, se enamoró de él. Ella lo ayudó a salir dándole un ovillo de hilo que él sujetó a la puerta del laberinto y fue soltando a través de su recorrido. Cuando se encontró con el Minotauro dormido, golpeó al monstruo hasta matarlo, salvando también a los demás jóvenes y doncellas condenados al sacrificio haciendo que siguieran el recorrido del hilo hasta la entrada.

MIODE o MIYODE
Dios de las moscas. En África adoraban a este dios, bajo el nombre de Achor y es el mismo que Beelzebub.

MIRIIMO
Es el espíritu del río en la mitología vasca.

MIQUIZTLITECUHTLI
En la mitología mexica Miquiztlitecuhtli (en náhuatl: miquiztlitecuhtli, ‘señor de la muerte’‘miquiztli, 'muerte'; tli o ti, sufijo; tēcuhtli, 'señor’) es el dios de la agonía y de la muerte subida, aparente, violenta y natural.
Era mensajero de Mictlantecuhtli
Hermano de Xoaltecuhtli.

MINUTIUS
Dios que invocaban los romanos para las cosas de poca entidad.

MITRA
En la India, fue dios del derecho y del orden humano; de la amistad, de la honestidad y los encuentros, así como la aurora y el suave Sol del alba.
Encargado de controlar el orden cósmico, vigila el cumplimiento de los juramentos y las promesas, es garante de los contratos, y provocaba los temblores de tierra. Pero también traía la paz,  la fertilidad, la prosperidad y la salud.
Es enemigo de todo mal y tiene por colaboradores a los espíritus de la luz, reflejo de la esencia divina, lo que le confiere un carácter brillante que se desarrolló con el tiempo para convertirle en dios del día. 
Es un dios tranquilizador, bondadoso, protector de las relaciones entre los hombre y de los actos honrados y regulares. 
Aparece junto a Varuna, dios de las aguas, y a ambos se les considera como dos formas del día astronómico. A Mitra se le identifica con el día en oposición a la noche representada por Varuna. En contraposición a su hermano Varuna se le asigna la creación de rayos, tormentas, lluvias, de las aguas, los océanos, los ríos y los bajos mundos o de las profundidades. Incluso se le llega a asignar el papel de dios de los muertos, y dentro del agua, siempre va acompañado de Nagas.
Según el Bhâgavata Purâna es el semidiós que controla el movimiento intestinal.
También en el Rig-veda se menciona su papel de dios lunar (puesto que más tarde se atribuirá al dios Chandra, y a veces al dios Shivá). Aún así, todavía hay algunos lugares donde Mitra es invocado principalmente en juicios y en contratos, para asegurar su cumplimento, así como la honestidad de los implicados.
A veces se le confunde con Agní, aunque este es dios del fuego, y bastante más belicoso.
Su nombre significa "amigo" (en el lenguaje del Avesta también "contrato").
En el «Rig-veda»
Mitra es uno de los dioses mencionados en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.).
En la religión védica (mil años anterior al hinduismo) Mitra es uno de los Aditias, los hijos de la diosa Aditi. 
Según algunas fuentes, sus hermanos pueden ser siete u ocho, aunque otras referencias llegan a decir que hasta treinta y uno. Aditya indica su clasificación de dioses solares y/o del cielo.
En el Rig-veda, Mitra es un dios secundario del sol, siendo mucho más conocido Suria, que sí queda bien definido como el dios-Sol en todas las escrituras en las que se le menciona.
El Mitra védico nunca va solo, sino en compañía de su hermano gemelo Varuna, según el Rig-veda, y los dos están incluidos entre los dioses hermanos Aditias. No suele tener tanto protagonismo como su conflictivo hermano, y por ello suele pasar más desapercibido.
Mitra, como su madre Aditi y el resto de los Adityas, pueden ser reminiscencias de tiempos muy anteriores al establecimiento del vedismo (religión anterior al hinduismo). O incluso que el propio Suria, del que hay información suficiente como el Dios Sol, puede también haber sido una especie de «adquisición nueva» para asimilar cultos de otras zonas de la India.
Todo ello viene a decir que el dios Mitra védico, como Dios-Sol no tiene en el hinduismo la relevancia que tuvo Suria. Y aunque el dios-sol Suria tuvo un papel protagonista, fue posteriormente relegado a un segundo plano por otras deidades.
Su rol es mucho más importante en la mitología irania donde asume las funciones que Varuna desempeña en la religión védica adquiriendo, además, funciones guerreras. Durante el imperio romano devino muy popular su culto, pero en este mitraísmo los elementos iranios fueron incorporados en una religión nueva dominada por la filosofía platónica.

MIXCA
Divinidad protectora de los mercaderes, la veneran mucho los indígenas de Nicaragua.

MIXCÓATL, MIXCOATE o IZTLA-MIXCÓATL
En la mitología azteca, Mixcóatl (en náhuatl: mixcoātl, ‘nube de serpiente’, de mixtli, 'nube'; coatl, 'serpiente’) es el dios de las tempestades, de las tormentas, de la atmósfera, de los números, de la persecución, de la guerra y de la cacería. 
Era el dispensador de las riquezas y propulsor del comercio. 
Su nombre sugiere que se trata de una personalización de la Vía Láctea.
Se le atribuía la paternidad del linaje humano.
Los chichiecas mixtecas dieron este nombre, a Tezcatlipoca, cuando se convirtió en dios de la Caza.
Otro nombre suyo es Uicilar

Los mexicas creían que la Vía Láctea era una representación de éste dios, aunque existe otra clase llamado Iztac-Mixcóatl un viejo dios celeste parecido a Ometéotl. También es un personaje legendario, padre de Cē Ācatl Topiltzin Quetzalcóātl y guía de un grupo de chīchīmēcas que se asentó en Tula (en el actual Hidalgo) en el siglo X.

También llamado Taras en Michoacán y Camaxtle en Tlaxcala y Huexotzinco 
Es indudable que existen divergencias entre Xipetótec, Camaxtle, Mixcóatl y Tezcatlipoca Rojo entre las religiones mesoamericanas, si bien en la Cosmogonía Náhuatl, la creación del universo, menciona que en un principio sólo existía un cielo, que llamaron el décimo tercero, en el cual vivían una pareja divina, Ometecuhtli y Omecíhuatl, que procrearon cuatro hijos, el primogénito fue Tlatlauhqui-tezcatlipoca (Tezcatlipoca Rojo), él cual fue adorado particularmente por los Tlaxcaltecas y Huejocincas bajo el nombre de Camaxtli pero asimilado por los mexicas como Xipetótec ("Nuestro Señor El Desollado"); el segundo hijo fue Yayauhqui-tezcatlipoca (Tezcatlipoca Negro); el tercero fue Iztauhqui-tezcatlipoca o Quetzalcóatl (Tezcatlipoca Blanco); el cuatro fue Omitéotl-Inaquizcóatl (Tezcatlipoca Azul), asimilado por los mexicas como Huitzilopochtli. Estos cuatro dioses después de 600 años de inactividad, se reunieron y conferenciaron acerca de lo que debían ordenar y de las leyes que debían imponer a lo que creasen, y puestos de acuerdo, comisionaron a Quetzalcóatl y Huitzilopochtli, los responsables de crear al Medio Sol, que alumbraba poco por no ser entero; por otra parte, al transcurrir el 2 acatl, Camaxtli o Camaxtle ("el señor desnudo", en náhuatl: camaxtle, ‘el que tiene bragas y calzado’‘cactli, 'calzado'; maxtlatl, 'braga'; e, 'que tiene’) el dios del fuego pero venerado como dios de la cacería, tomó por nombre de Mixcóatl ("culebra de nubes" o "la tromba"), identificado como Mixcóatl-Camaxtli, por lo que tras el diluvio, I tecpatl, subió al Octavo Cielo y creó cuatro hombres y una mujer para dar a comer al Sol; pero apenas creados cayeron al agua; por lo que Mixcóatl y Camaxtle, es la misma entre los Tlaxcaltecas y Huejocincas, mientras Xipetótec era honrado principalmente por aquellos que vivían a la orilla del mar, teniendo origen en Zapotlán, Jalisco, atribuyéndole las enfermedades de las apostemas y de la sarna.

En cierta forma, los dioses Xipetótec y Mixcóatl eran relacionados como dioses forasteros para los pueblos nahuas, Mixcóatl como dios de los Otomíes, dios de la caza, ya que éste pueblo vivía en los montes y eran considerados todos cazadores, y Chichimecos; mientras Xipetótec como dios de los Zapotecos y de los Yopis, vecinos de los Mixtecos, comunidades que vivía hacia la costa del Océano Pacífico. Autores como Paso y Troncoso mencionan que Mixcóatl es frecuentemente confundido por Camaxtle, deidad principal de los Chalqueños, bajo cuya denominación se comprendían los moradores de Tepeaca, Zacatlan, Cholula, Tlaxcalla, Huexotzinco, por lo que las ceremonias que se hacían honrar a Mixcóatl en México, se dedicaban a Camaxtle en Tlaxcalla; en Michoacán, adoraban a Mixcóatl con el nombre de Taras, y sólo le sacrificaban culebras, aves, y conejos.


MIXI
Divinidades romanas que ayudaban en los partos a los recién nacidos.


MIYANTAZIPA
Genio hático o hitita que bendecía y protegía el crecimiento de los seres vivos y el desarrollo de las buenas empresas.

MIZDUSHISH
Diosa del destino en la mitología persa.

MMA
Las historias legendarias de Mma, la Madre-Tierra, se remonta los orígenes de la mitología wayuu. 

Naturaleza de Mmá:

  1. sus huesos: Uuchi (montañas), Ipá (piedra). Todas las rocas constituyen los huesos de la tierra.
  2. su sangre: Süchi – Schí (ríos), Wüinñchira (manantiales), Sainña Mmá (aguas detenidas)… Es el Suwinña Süsha; su sangre, sus lágrimas, su savia.
  3. su carne: Mmá shi (arena) Pootshi (barro, lodo) Sükalira (polvo),… sus carnes, sus músculos, sus víceras. El Shushula Mmá, la pulpa de la tierra.
  4. Su calor: Walatshi sujuula (sus vapores, su calor, su aliento), forman su respiración, sus excreciones, sus exudaciones, su flema. Mmárula es su olor a raíz fétida y penetrante.
  5. Su faz: Anoi (llanuras), Watchuashi (desierto), Ji’ichi forman su cara, su semblante.
Su seno es cálido como la matriz. Su corazón es fuego. Pero las demás partes de su cuerpo se ocultan a nuestras vistas porque son divinas y no alcanzamos a comprenderlas.
Es hija de Piüüshi (la Gran Abuela, la Gran noche oscura), ésta según la creencia es del género femenino y es hermana gemela de Palaa, la “Mar”, entre ellas nunca se quisieron como hermanas, sobre todo Palaa, es la más tremenda, porque en ella está el espíritu de Kutuwatuuy ("lo que se mueve"), y en Mma está el espíritu de Jimatuuy ("lo estático -la calma- la quietud"), que son elementos de conformación de los progenitores de los orígenes.
La mitología es sinónima de teoría, lo que indica que la teoría ancestral wayuu, es un legado que explica cuál es nuestro origen; la mitología explica a la sociedad wayuu el sentido y los orígenes de su forma de vida, normas o reglas de convivencia, y lo que rige su comportamiento. Así, la mujer wayuu está representada en Mma (la Madre Tierra), y su comportamiento debe ser de mucha calma, paciencia, y sobre todo su rol espiritual. De ahí que los wayuu guardan una estrecha relación con el entorno natural. Las afirmaciones de los ancianos describen y sostienen, que los wayuu fueron creados a partir de la relación de Mma y Juya (el Padre Creador y señor de las lluvias), cuando Juya seduce a la bella y señorita Mma, invitándola a bailar yonna a la que no accedió en principio y al final Mma bailó yonna con Juya, y en cada paso de Juya, la majayut Mma sintió el aliento fresco de Juya, hasta su vientre, y éste la fertilizó y la hizo su mujer para siempre, de la que surgieron tres generaciones de seres siendo la última generación la de los Wayuu. Juya en su carácter de Padre Creador está asociado a la de fecundación de Mma, de donde emana la vida desde sus entrañas, que equivale al nacimiento de la maternidad de Mma, dando el respeto que hay por el agua por parte de los wayuu, como elemento sagrado que sostiene y conecta la vida con los territorios de los orígenes de los E’irüküü, que es de donde nace la primera Oüshuu, La Abuela, ese lugar se llama E’iisee,”ii. Este proceso de transformación de una forma a otra diferente, entendiéndose como un proceso de evolución y/otransmutación, está explicada en la mitología de los orígenes. Ésta creencia se concibe en la figura milenaria del Espiral, la cual representa el proceso de Ciclos de la vida, desde el origen de la creación a partir de los progenitores Piuushi, Araliatü’ü, Weinshi, Jutatuy, y que dicha figura, representa la Galaxia de Espiral, donde está la Vía Láctea y el Sistema Solar donde se desarrolló los elementos que dio origen a la vida, representada en la figura del espiral; es por eso que en la Amuchi (“Tinaja”) donde se guarda el agua, está siempre ilustrada con la imagen pintada de un Espiral, que explica que en ella, está la vida “el agua”, que tiene origen en la galaxia, es decir, se concibe el pensamiento de una visión integral y única del Universo, donde Weinshi y Jutatuuy lo conforma dicha unidad, ellos crearon lo que fue en un tiempo, Jumaiwa (el Pasado), que origino a Joolü’ü (el “presente”), y este va configurando a su vez a Tuu  eeinjatkalü  mapeena  achipünawaa (el futuro).


MNEMEA o MNEME
En la mitología griega ("la memoria") es la segunda musa, según la clasificación de Pausanias, junto con sus hermanas Meletea y Aedea: es la musa de la plasmación o de la creación en sí, pues se encarga de darle forma concreta a las ideas abstractas.
Ella es la que primero recuerda y luego deja sentado por escrito lo que su hermana Meletea ha pensando con anterioridad: se considera que la obra artística sólo tiene existencia o "vida" en el momento en que se está creando, pues es durante este proceso cuando dicha obra crece y se modifica. Con Mnemea se materializan las ideas que han salido de la imaginación gracias a Meletea, y este trabajo es la base para que Aedea lo ejecute en escena. 

Se la representa, en el mundo del arte, como una muchacha en actitud escribiente, apoyando un estilete en su barbilla, tratando de recordar lo pensado, para luego escribirlo en el rollo de papiro.


MNEMOSINE o MNEMÓSINA

En la mitología griega (en griego antiguo Μνημοσύνη Μνημοσύνη Mnēmosýnē, a menudo confundida con μνήμη mnếmē, Mneme, pues esta palabra significa 'memoria', 'recuerdo', es decir, la acción de lo pasado perpetuándose en el tiempo) era la titánida que simboliza la memoria absoluta y es el fundamento de la inteligencia creadora.

Es la personificación de la memoria, la victoria del espíritu sobre la materia y la instauración de la inteligencia en un mundo brutal; garantiza la duración del mundo, no gracias al tiempo sino a la alternancia entre el día y la noche.

En la Teogonía de Hesíodo, los reyes y los poetas recibían el poder de hablar con autoridad por su posesión de Mnemósine y su especial relación con las Musas.

Se atribuye, dice Diódoro de Sicilia, a la titánide Mnemosine el invento las palabras y el idioma y enseñó a los hombres el arte del raciocinio y la designación de nombres convenientes a todas las cosas, enseñanza que otros creen debió a Hermes (Mercurio). Sin embargo, se conviene generalmente, hablando en lenguaje mitológico, en que Mnemosina fue la primera que sirvió de todo lo que contribuye a recordar aquellas cosas que deseamos conservar en la memoria.
También llamada «La de Líennosos Cabellos». 

Su equivalente romana era la diosa Moneta, aunque también se utilizaba su nombre griego.

Era hija de Urano y de Gea, y hermana de los Cíclopes y también de los gigantes Hecatónquiros.

Era inmortal.

Recibió a Zeus en su lecho disfrazado de pastor y mantuvo relaciones durante varias noches consecutivas con ella. Al cabo de un año dio a luz en un parto múltiple a las nueve Musas, inspiradoras de las artes, la música y la poesía; los poetas la han hecho su madre porque el progreso de la ciencia se debe a la memoria.

Algunos antiguos representaron a Mnemosine como una mujer de mediana edad, prendía con perlas y piedras preciosas, y que se tocaba la punta de la oreja con los dos primeros dedos de la mano izquierda.
César Ripa la representaba pensativa y le da dos caras, para indicar que se acuerda de lo pasado y de lo presente, y la representa con un vestido negro, una pluma y un libro. Gravelot la pinta como una mujer adornada con un tocado muy rico, para indicar que la residencia de la memoria es en el cerebro, donde se guardan todas las riquezas de nuestro saber. El buril que tiene en la mano expresa que es ella la que tiene el don de grabar las ideas: los primeros rudimentos del dibujo, que se le atribuyen, tales como un ojo, una nariz o una oreja, dan a entender que adquirimos las ideas por medio de los sentidos.
El perro colocado cerca de Mnemosine sirve para manifestar que los animales tienen esta facultad.
Contábase ésta en el número de las divinidades a que tributaban culto los romanos. 


MODEINA
Antiquísima divinidad de Rusia venerada como protectora de los árboles de los bosques.

MÓÐI
Dios de la mit. escandinava y germánica, símbolo de la cólera, de la ira y de la furia en el campo de batalla, y referente principal entre los Berserkers en la mitología nórdica.
De hecho, es una encarnación de una de las cualidades de su padre: el valor feroz.
(‘valor’, ‘cólera’ o ‘perspicacia’)
En kenningars Thor es llamada una vez "padre de Móði" y dos veces "padre de Magni". Móði era hijo de Thor y de su esposa Sif, y hermano de Magni (ambos personificaciones de la fuerza y la energía respectivamente). Heredó con su hermano el martillo de su padre, el Mjollnir.
Fue uno de los dioses que volvió a la vida tras Ragnarök (el Crepúsculo de los Dioses), por haber sido un dios recto y ejemplar. 


MODIMO
Dios africano originario de Zimbabue. 
Modimo es muy especial, no tiene antepasados, ni pasado ni futuro, es la creación en sí mismo, es cielo y luz, tierra y raíz. 
Distribuye las cosas buenas y malas
Cuando aparece por el este pertenece al elemento “agua” y es un dios bueno, cuando lo hace por el oeste pertenece al elemento “fuego” y es destructor, un monstruo horrible, trae consigo la sequia, el granizo, los huracanes y los terremotos. 
Su nombre es tabú y solo se pronuncia por sacerdotes y adivinos.

MOGH RUITH

Druida y dios tuerto del Sol en la tradición irlandesa.

Monta a caballo por el cielo en un carro de bronce brillante.

Su nombre significa "Servidor de la Rueda".


MOHÁN
Ser fabuloso, protector de los campos, montes y arroyos.


MOHAR o MOHOR
Yazad que rige la Luna y la armonía mental en la mitología persa.

MOIRAS
En la mitología griega (en griego antiguo Μοῖραι, ‘repartidoras’, de Moira, "la porción asignada") era el nombre genérico de las tres divinidades infernales que determinaban el destino tanto individual como universal, y presiden la vida del hombre, desde el nacimiento a la muerte.
Son las personificaciones del destino de cada ser --divino o mortal-- que habita en el mundo.
Representan el poder inexorable del destino. 
Ellas asignaban a cada persona una parte del bien y del mal que cargaría con ella, aunque el mal podía crecer por la torpe actuación de cada persona. 
Los humanos estaban sometidos desde su nacimiento hasta su muerte a la acción de las Moiras. Su autoridad se extiende a todos, del más grande al más pequeño, del más joven al más anciano y ninguna de sus decisiones podía ser revocada, ni siquiera por los mismísimos dioses inmortales eran capaces de anular sus designios divinos e incluso Zeus les debía obediencia; hasta el momento en que «se adueñó del poder supremo y de la facultad de medir la vida de los humanos» y solo él podía retrasar, pero no impedir los dictados de las Moiras. Como Zeus es el autor del destino las tiene a su servicio, habiendo delegado a ellas las más nobles de sus atribuciones: ellas son las encargadas de velar por el orden natural de las cosas, tanto en lo físico como en lo moral.
Como diosas del destino velan por que el sino de cada cual se cumpla: inalterables en sus propósitos y nada podía impedir que los cortaran cuando el Destino (Moros) había hecho sonar la hora.
No solamente se extendía la influencia de las Moiras (Parcas) a los matrimonios de los humanos, sino también a las uniones de los inmortales. Ellas fueron quienes cantaron el himno del himeneo cuando Hera (Juno) se unió a Zeus (Júpiter); en compañía de las Musas, de las Horas y de las Cárites (Gracias), y asistieron a las bodas de Tetis y Peleo.
Homero habla por lo común de una sola Moira que él entiende el destino inevitable de la muerte y Basílides habla también de una sola Moira que envía a los mortales la guerra y la sedición, cuya Moira preside las naciones. 
Al ser deidades antiguas no reconocen la autoridad de los Olímpicos. 
El monarca de los Infiernos las nombro sus ministros. 
En el himno homérico sobre Hermes (Mercurio), las Moiras se consideran como que enseñan la adivinación: tienen la cabeza cubierta de harina y están ocupadas en coger miel.  
Como su acción empezaba en la cuna y acababa en la tumba, se les solía asociar tanto a Ilitía (para Píndaro ésta asiste por las Moiras) como a las Keres (suerte, destino): en los poemas homéricos no intervienen directamente en la muerte de los guerreros, pero en el poema hesiódico el Escudo de Hércules figuran, juntamente con ellas, como divinidades de la muerte violenta, disputando los guerreros heridos para saber si deben morir o se ha de prolongar su vida; en este último caso se ponen tristes, apareciendo, por lo tanto, con carácter análogo al de las Erinias (Furias), que son también divinidades fatales.
Para algunos autores son las secretarias del cielo y las guardianas de los archivos de la eternidad, inventaron, según Higinio, seis letras del alfabeto griego, a saber:
Fueron identificadas con las Parcas romanas.
  En las Galias fueron honradas bajo el nombre de Madres.
Se llamaron: 
  • Cloto (la «hilandera» de la vida): era la más joven y es quien determina el momento del nacimiento al sacar un hilo de su rueca. 
  • Láquesis («la que determina la suerte»): que lo estiraba y devanaba en el huso fijando la longitud o duración que va a tener, y por tanto, señalando el correr de la existencia.
  • Átropos (la «inamovible» fatalidad de la muerte): siempre atenta se encargaba, con unas tijeras muy largas, de cortar el hilo de la vida; ese corte fijaba el momento de la muerte.

Hesíodo, primer autor

que ha establecido su nú-

mero y nombres

     

     Otros nombres griegos

       

         Según Pausanias

Cloto

Láquesis

Átropos

Moira

Aisa

Eimarmena

Afrodita (la más antigua) Urania

Tique

Ilitía


Son las hijas según Homero, de Zeus y Temis (diosa de la ley, titánida hija de Urano y Gea), y hermanas de las Horas (Eunomia, Dike y Eirenea): la idea del orden y de la ley, dice Decharme, que es inseparable a la concepción de Temis, se encuentra también en la de las Moiras, a quien los hombres invocaban para obtener en la Tierra la justicia y la paz, suplicando les enviasen a sus hermanas.
En otra versión del mito las cita Hesíodo como hijas de Nix (la Noche) sola; según Orfeo, de Érebo; según Licofrón de Ponto (el Mar)
Platón, en su Republica, menciona que nacieron por partenogénesis de Ananké (la Necesidad), y las representa sentadas en tronos, vestidas de blanco y coronadas, acompañaban con sus voces la armonía de las esferas celestes; Cloto canta lo pasado, Láquesis lo presente y Átropos lo porvenir. Esta atribución, que no debió ser inventada por la filosofía, y de la que hay indicios en las creencias populares, remite relacionar a las Moiras con las tres Nornas escandinavas.
Vivian en el Hades, con habitación en el antro tenebroso del Tártaro simboliza la oscuridad que envuelve el porvenir del que ellas hilan su curso. Se sentaban junto al trono de Hades, dios de los Infiernos.
Se las representaba como hilanderas, los poetas suelen describirlas como viejas horribles, y según Licofrón, están faltas de un pie: la marcha desigual que les atribuye el poeta, significa el curso alternativo o vario de los sucesos de la vida, designando a la vez cómo nuestra camina entremezclada de penas y placeres, de privaciones y goces; se representan con coronas para indicar su poder sobre los hombres: la corona de Cloto está formada por lo común de siete estrellas: las otras llevan coronas de oro.
Cloto llevaba consigo telas e hilos de todas las clases y colores cuya tipología variaba según el destino de cada persona. Así las de seda y oro eran para los hombres cuyo destino era la felicidad mientras que desgracia venía simbolizada con la lana y el cáñamo.
Una de las más antiguas representaciones de las Moiras, fue la hecha por Baticles en la base del trono de Amicleo: las colocó con las Horas en derredor de Hades.
Un mármol hallado en Roma las representa junto a Meleagro, que consumido por un fuego interior, muy pronto va a expirar. 
En Megara, estaban esculpidas por Teocosmo sobre la cabeza de Zeus, por estar este dios sometido al destino, de quien las Moiras son sus ministros. 
En Grecia y Roma recibieron grandes adoraciones, siendo invocadas después que Apolo, porque predecían el porvenir. 
Su culto era el mismo que el de las Erinias (Furias). 
Se les inmolaba ovejas negras. Los sacerdotes que presidian los sacrificios llevaban guirnaldas de flores. 
Tenían altares en Olimpia y Megara: otro más célebres todavía, enteramente descubierto, estaba situado en medio de un bosque espeso, al que concurrían los pueblos de Sición y Titania a ofrecerles sacrificios todos los días; en Esparta les dedicaron un templo magnifico junto al sepulcro de Orestes, donde se condujeron sus cenizas desde Tegea: otros altares tuvieron en el bosque sagrado de las Euménides en Sición y en Elide. 
Los pueblos de Italia adoraron también a las Moiras con un templo en la región XL de Roma, altares en la Toscana, y principalmente en Verona, donde se ha descubierto que les consagraron Casio y Valerio Trofimo. 
Persuasivas y elocuentes consolaron a Perséfone (Proserpina) de la violencia que había sufrido; también calmaron la dolorosa pena de Deméter (Ceres) cuando está lloraba la pérdida de su hija, y luego que esta diosa recibió un agravio de Poseidón (Neptuno) solo a los ruegos de ellas, consintió salir de una gruta de Sicilia en que Pan (Fauno) la descubrió y quiso volver a la tierra la fertilidad que le había quitado. A estas diosas, Hades (Plutón) confió su mujer Proserpina, cuando según la orden de Zeus, ella había de pasar en el cielo los seis meses al lado de su madre. 
Socorrieron a Zeus con ventaja en la guerra de los Gigantes, sucumbiendo muchos a sus golpes
Engañaron a Tifón ofreciéndole víveres, para que Zeus tuviera tiempo de exterminarle. 
Raras veces escuchaban los votos de los mortales: solo Admeto, rey de Feres en Tesalia, pudo conseguir de ellas pusiese otra persona en su lugar cuando debía morir.
Luego que nació Meleagro predijeron a Altea que su hijo viviría tanto tiempo como el tizón que había en el fuego fuera consumido. 

MOJOVIK
Duendecillo de la mitología eslava.
Vive en los pantanos musgosos y en las plantas de aquél.
Era verdoso y vestía con las plantas acuáticas, también tomaba la forma de un puerquito con cuernos de carnero.

MOLA

Diosa romana de los molineros.

Se la suponía hija de Marte, pues éste pulveriza a los hombres, como el molino al trigo.


MOMO

Momo (en griego antiguo Μωμος Mômos, ‘burla’, ‘culpa’; en latín Momus) era, en la mitología griega, la personificación del sarcasmo, las burlas y la agudeza irónica.
Dios de la ironía y del sarcasmo, de la alegría y los dichos chistosos; de las chanzas y de la risa; de la maledicencia y de la sátira; de la mordacidad
Era el dios o daimon que personificaba el ridículo, la censura, la queja, la denuncia y la crítica punzante. 
Es la Crítica personificada. 
Personifica el espíritu de desaprobación o de censura. 
Personificación de la sátira exacerbada.
Personifica la crítica jocosa, la burla inteligente. 
Se le considero especial protector de los escritores y poetas.
Un espíritu de inculpación malintencionada y crítica injusta.
Su misión consistía en corregir los errores con sus críticas, aunque sarcásticas a los hombres; de genio satírico hasta el extremo, no perdonaba en sus sarcasmos ni aun a los mismos dioses
Era una crítica constante de los designios de los dioses.
Era el bufón del Olimpo; con chistes, agudezas y con mímicas grotescas divertía a las mil maravillas a los excelsos dioses del Olimpo; así se le miraba como el dios de la burla.
Hijo de Érebo y de Nix; de Hipnos y de Nix (por lo tanto hermano de Morfeo) o de Helios; o de Eris. Hesíodo contaba que Momo era un hijo de Nix (Teogonía, 214) engendrado por su madre sin concurso de varón. 
Se lo representaba con una máscara que levantaba para que se le viera la cara, y con un muñeco o un cetro acabado en una cabeza grotesca en la mano, símbolo de la locura, para dar a entender que quita la máscara a los vicios de los hombres y que se mofa de sus locuras. Lleva un gorro de la alegría adornado con cascabeles que simbolizan la carcajada.
Luciano de Samosata recordaba (en el diálogo ampliado Hermotimus, 20) que Momo, fuese elegido como juez para resolver una disputa que mantenían los dioses Hefestos (Vulcano=dios del fuego), Hades (Plutón=dios de los Infiernos) o Poseidón (Neptuno) y Atenea (Minerva=diosa de la inteligencia y la guerra), quienes habían diseñado, respectivamente, un hombre, un toro, una casa, y alardeaban de haber alcanzado la perfección, cada cual con su invento, y sin embargo todos merecieron su crítica. Indicó a Hefestos que a su hombre le faltaba una ventanilla en el costado izquierdo, para asegurar un acceso inmediato al corazón para que se pudieran conocer sus recónditos pensamientos. Mostró a Hades la inconveniencia de que su toro tuviese los cuernos a ambos lados y no delante de sus ojos, o por lo menos en las paletillas, lo cual le resultaría más eficiente en sus acometidas.Y por último le advirtió a Atenea, que debió haber construido portátil su casa para que se pudiera mudar, pues en caso de sufrir la presencia de un vecino indeseable, entrar en guerra o ser víctimas de una plaga; no tendría donde ir.  
Incluso se burló de Afrodita, aunque todo lo que pudo hallar fue que era parlanchina y llevaba sandalias chirriantes (Filostrato, Epístolas). 
Fue expulsado del monte Olimpo a causa de sus ridículas bufonadas y constantes críticas, de que no estuvo exento el mismo Zeus (Júpiter).
El único papel que desempeña en el mito correspondiente a uno de los episodios que dieron lugar a la Guerra de Troya: los Escolios dicen que Momo aconsejó a Zeus que casara a Tetis con el mortal Peleo y que él engendrara en Leda a la bella Helena, por cuya causa pelearon los hombres en la Guerra de Troya, papel éste que se atribuye también a Temis. Un fragmento de los Cypria, pertenecientes al ciclo épico, nos dice por qué fue necesario:
Hubo una época en la que las numerosas tribus de los
mortales, pese a estar dispersas, hicieron que la ancha tierra
de profundo seno se combara por el peso. Zeus lo vio y
se apiadó de ella, y en su sabiduría resolvió aligerar de
hombres a la tierra nutricia causando la poderosa discordia
de la Guerra de Troya, para que la carga de la muerte
vaciara el mundo. Y de este modo los héroes murieron en
Troya y el plan de Zeus se cumplió. …

MONJU BOTSU
Divinidad budista patrona de la sabiduría, la inteligencia y la comprensión.
Equivale al indio Mangustri 
Se la representa junto a un león, con un libro en la mano y la espada de la inteligencia, para significar que estas cosas le permitirán algún día eliminar los obstáculos que se interponen entre dios y el iluminado (Buda).

MOR
Dios eslavo de la muerte, el frio, la enfermedad y el engaño.

Hijo de Mara.

Es el Tánatos de los griegos; el Teutates de los celtas, y el Ruttu o Rota germánico.


MORFEO

En la mitología griega y romana, Morfeo (en griego antiguo Μορφεύς, de μορφή morphê, ‘forma’) es el dios de los sueños. Mientras sus hermanos Fobetor y Fantaso eran responsables de los animales y los objetos inanimados, y apariciones de los sueños, Morfeo se centraba en los elementos humanos.
Es un espíritu, no del dormir en general, sino de las formas vistas en sueños: él se encargaba de formar los sueños de quienes dormían y de adoptar una apariencia humana para aparecer en ellos, especialmente la de los seres queridos (de ahí su nombre), permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de los dioses. 
Es el que estaba encargado de llevar los sueños a la mente de los humanos, especialmente a reyes y emperadores. 
Trasmitía a los soñantes los mensajes de los dioses y se encargaba de vigilar el eterno letargo de su padre, Hipnos. 
Se cernía sobre los humanos para conmoverlos con mil formas engañosas.
Es el primero de los Oniros y el que anuncia la verdad, apareciendo bajo formas humanas. 
Como uno de los ministros de Hipnos, tenía la facultad de dormir a quien quiera, sin más que tocarle con un ramo de adormideras, y presentaba después también los sueños de la manera que se le antojaba.
Él es a quien deben los hombres la dulzura del reposo y las ilusiones con que son entretenidos o agitados mientras duermen. 
Adopta el aire, los gestos y la expresión de aquellos a quienes quería representar.
Adoptaba semblanzas humanas semejantes a las personas soñadas. 
Significa “creador de formas”, pues era él quien daba forma a los sueños. De su nombre procede la expresión «estar en los brazos de Morfeo», que significa ‘soñar’ y por extensión ‘dormir’ o viceversa.
Según ciertas teologías antiguas, es el principal de los Oniros, los mil hijos engendrados por Hipnos y Nix (su madre), o por Hipnos con Pasítea (espíritu del descanso y la relajación) que es considerada una de las Cárites.

En concreto, aparece en las obras de Homero y Ovidio. Este último cuenta en Las Metamorfosis que Morfeo es el asistente de Hipnos (el Sueño), que habitaba en un palacio sutilmente iluminada; en cuyo interior estaba un blando lecho de ébano donde Morfeo duerme, rodeado de flores de adormidera (que contienen alcaloides de efectos sedantes y narcóticos) y de negras cortinas.
Era representado con alas de mariposa (que batía rápida y silenciosamente, permitiéndole ir volando velozmente a cualquier rincón de la Tierra) para  significar lo suave que llega, y con un puñado de papaveráceas en la mano.
Morfeo desempeña un papel importante en la historia de Ceice y Alcíone.  
Fue castigado por Zeus por haber revelado secretos a los mortales a través de sus sueños.

MOROK

Morok, literalmente "oscuridad" en ruso, es un concepto que ha sido deificado en la moderna eslava nativo Fe (Rodnovery).

Él es el dios de la mentira y el engaño, la ignorancia y los errores. Al mismo tiempo, él es un guardián de caminos a la verdad, ocultando estos aspectos a los que persiguen la verdad para la vanidad y el egoísmo.

Él tiene un hermano gemelo, Moroz ("frío"), y cambiar una en la otra a voluntad.ç


MOROS o MORO

En la mitología griega (en griego antiguo Μορος, ‘destino’, ‘disolución’; en latín Letum), personificación masculina del destino y de la condenación inminente.

Encarnación del final ineludible, representa el destino oscuro que ningún ser puede evitar

Era una divinidad abstracta, personificación de la suerte y es la forma masculina de Moira 

Los romanos la llamaron Sors, divinidad femenina. 

Se dice que todos los demás dioses estaban sometidos a Moros, y que era el único poder al que tenía que someterse Zeus, el más poderoso de ellos. Los cielos, la tierra, los mares y los infiernos forman su imperio. Sus leyes estaban escritas, a lo largo de la eternidad,  en un lugar al que los dioses podían acudir a consultarlas.

Sus ministras eran las tres Moiras (las Parcas romanas), personificaciones femeninas del destino y se encargan de ejecutar sus órdenes.

Para romper con él, se reintrodujo el Caos en el mundo. Solamente los oráculos  pueden entrever y revelar aquí abajo lo que está escrito en el libro del destino. 

Era hijo de Nix y, según Higinio de Érebo o del Caos y Nix. 

Como su madre, Moros era invisible y oscuro. Era uno de los llamados «dioses oscuros» junto con sus hermanos Tánatos (la Muerte), las Keres, Hipnos (el Sueño) y los Oniros (la tribu de los sueños).


MORRIGAN o MORRIGU
Morrigan es la diosa de la guerra, y por lo tanto de la muerte y la destrucción. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida; del amor y el deseo sexual (la vida y la muerte están muy unidas en el universo celta).
Su papel en la guerra es infundir en los soldados la fuerza (y la ira) para combatir. 
Divinidad guerrera que encarnaba la violencia, la masacre, la sed de sangre y de venganza.
Tiene muchos aspectos: la batalla, la victoria, la sexualidad, la fertilidad, la soberanía y la destrucción. 
Ella se encarga de otorgar  la victoria a los guerreros y la venganza para quien la clama.
Se mostraba bajo un aspecto terrible a los guerreros que partían al combate donde habían de ser muertos.
Cuando los soldados celtas estaban en el campo de batalla y veían o escuchaban a Morrigan sobrevolando, sabían que había llegado el momento de trascender; entonces daban lo mejor de sí realizando todo tipo de actos heroicos, enardeciéndose en la batalla y despreciando la propia muerte. Digo trascender, puesto que la muerte no significaba para los aguerridos celtas un final sino un comienzo en el Otro Mundo, Lo peor en la batalla, no era morir, sino, ser hecho prisionero o quedar tullido. En la cultura Celta la muerte representa la trascendencia de la vida y el inicio de un nuevo ciclo. Pero aún en este aspecto sombrío, otorgaba una gran seguridad a los guerreros. 
Esta diosa pertenece a los Tuatha Dé Danann.
Formaba una tríada de diosas, junto con sus hermanas, Badb y Macha, en ocasiones junto a Nemain, aunque en algunas fuentes se la describe como diosa triple, incluyendo a Bodbh y Macha como otras manifestaciones de Morrigan. Morrigan poseía la habilidad para convertirse en cuervo y Badb en corneja.
Su nombre significa "Gran Reina" o "Reina Espectral". Morrigan también se puede traducir o encontrar escrito como Carrie o Carrigan. Existen varios desacuerdos con respecto al significado del nombre "Morrigan". Su forma de "La Morrigan" indica a la "Reina Fantasma", "Mórrígan" se traduce como "Gran Reina". También existe la forma de "Morrigu", que en plural es "Morrígna", y se ha empledo en escritos medievales como sinónimo de "espectros". En irlandés moderno y según la mitología que la muestra como una diosa es "Morríghan" o "Mór-ríoghain". "Mor" podría derivar del Indoeuropeo que connota "terror" o "mounstruosidad", cognado del inglés antiguo "maere" (del cual se deriva la palabra "nightmare" que se traduce como "pesadilla") que son derivaciones de la escandinava y también del ruso antiguo "mara", que también significa "pesadilla". "Rigan" se traduce como "Reina". Así, puede ser reconstruido en proto-celta "Moro-rīganī-s". En consecuencia, Morrigan es generalmente traducido como "Reina Fantasma", la cual es favorecida por los estudios actuales.  En el período del idioma irlandés medio, el nombre "Mórrígan" a menudo se deletrea con un diacrítico alargando de más la "o", que aparentemente era para darle el significado de "Gran Reina". Ello debido a que en el idioma irlandés antiguo, "Mór" se traduce como "grande", derivando así el nombre a "Māra Rīganī-s".
Se la representa típicamente con armadura y armas. Morrigan está presente en todas las guerras, tomando la forma de cuervo o corneja. 

MORSKOÏ-TZAR
El dios del mar entre los eslavos.

MOT
Mot es una deidad semítica hijo de El y es representante de la muerte y de la aridez, en contraste con Baal que es dios de la lluvia y la fertilidad.
La palabra mot significa «muerte» en el idioma ugarítico.

MUDEVI o MONDEVI
Diosa védica de la Guerra, responsable de la Miseria y de la Discordia.

MULUKU

Mulukú era una deidad con características de un ser superior, que existía en las poblaciones centroáfricanas.Mulukú era una deidad que sentía mucho afecto por el prójimo, razón que se le atañe como el creador del hombre y de la mujer, y además según la cultura africana, fue quien creó el mundo y todo lo que existe dentro de él.

Mulukú, es un ser superior que es visto como un dios, que tiene su origen en África y en Nigeria, donde los pobladores dentro de sus culturas tenían la creencia que existían seres mágicos y dentro de éstos cuentan con Mulukú, el creador del hombre y del mundo. La cultura africana a esta deidad, se honra como el dios de la agricultura.
Tuvo la idea de que emergieran de la tierra los seres humanos. 
Esta entidad, se conocía como un especialista en materia de la siembra y el cultivo, por lo que creativamente, busco una tierra fértil donde excavó dos orificios para que de éstos nacieran, lo que hoy en día conocemos como el hombre y la mujer. A cada uno de éstos le otorga características similares y con roles diferentes.

Estas dos personas al nacer, sintieron un agradecimiento y especial cariño por su creador; mientras que Mulukú consideraba que carecían de sabiduría, para que vivieran sin la ayuda divina, entonces es cuando decide instruirlos, sobre todas las actividades que se podían hacer en la tierra como el arte de la agricultura, y con ello el cultivo de plantaciones, la siembra y la cosecha; provisionándolos de todas las herramientas de trabajo, y para que iniciaran las primeras siembras, les entregó semillas de mijo, frutas y vegetales,  para que sembraran y se sustentarán con ésto. Pero, la pareja de humanos no fueron constantes y abandonaron las siembras y las tierras. Tanto el terreno como las plantas se debilitaron y se marchitaron  por que no tenían los debidos cuidados, y enseguida se convirtieron en tierras áridas y desiertos.

Entonces es cuando Mulukú, se molesta y se siente traicionado por la raza humana, por lo que decide entregarles sus secretos y confianza a los monos, que habitan dentro del poblado, les ordenó que bajarán de los árboles, para que tomarán la posición de los seres humanos, y les da  todo lo que les había otorgado a los humanos.

Al darse cuenta, que los monos, tenían la capacidad de trabajar con fuerza y dedicación y de forma correcta, les corta la cola y se las coloca a los humanos, exclamando: “los monos serán humanos” y los “seres humanos serán monos”. A partir de este momento, se entiende que los humanos de la era moderna, son aquellos simios que ocuparon el puesto de los primeros individuos.
Se puede notar en esta leyenda, que Mulukú, no se refiere a los animales como especies inferiores, sin embargo, no les entrego tanto afecto como se los dio a los seres humanos, que terminaron traicionando su confianza.

MUMMU o MUUMMU
Deidad de la mitología mesopotámica, generalmente asociado a las nubes y la niebla.
Visir de Apsu y de Tiamat.
La palabra Mummu ha suscitado muchas controversias y ha sido sujeto de discusión, dando lugar a muchas interpretaciones. El texto del poema épico Enuma Elish, dice:                        "Cuando en lo alto el cielo no había sido nombrado no había sido llamada con un nombre abajo la tierra firme nada más había que el Apsu primordial, su progenitor (y) Mummu-Tiamat, la que parió a todos ellos mezcladas sus aguas como un solo cuerpo”
El origen del nombre es oscuro, tal vez de la raíz amu: ‘hablar’, o de hwm, ‘borbollón’, ‘bullicio’, ‘tumulto’. 
Según P. Jensen en Die kosmologie der babylonier, el término "mu-um-mu" podría interpretarse de dos maneras o bien como "madre", o bien como "caos" o "confusión", pero luego él mismo descartó estas posibilidades, y dijo que podría significar "patrón" o "molde". Quizás erróneamente durante algún tiempo, se haya asociado a Tiamat al caos.Ahora, la versión acadia del mito sumerio, habla de tres divinidades existentes, ya que luego dice "Entonces Apsu, progenitor de los grandes dioses, gritó, dirigiéndose a Mummu, su visir: «Oh Mummu, mi visir, que alegras mi espíritu,ven junto a mí y vayamos a Tiamat»." 
Por eso nunca ha quedado claro si Mummu es hijo de Tiamat, de Tiamat y Apsu, o si existía como una entidad separada sin parentesco alguno, o si era una misma entidad que Tiamat (según dice Damascius).
Lo que si dice claramente el Enuma Elish es que "sus aguas estaban mezcladas como un solo cuerpo". 
Según el Enuma Elish, Apsu estaba molesto por el comportamiento de los dioses creados, este le comenta a Tiamat que desea destruirlos, Tiamat comparte la molestia de Apsu para con los dioses creados, pero se niega a destruirlos. Apsu decide consultar a Mummu y este aconseja destruir a los dioses engendrados. Enki (uno de los dioses creados), se entera del plan de su abuelo y decide hacer un conjuro y derramar un sueño sobre él, para luego matarle. Mummu es capturado con un anillo en la nariz, para trabajar al servicio de Enki.

MUNDILFARE o MUNDILFARI
En la mitología nórdica, era el padre de Sol (el Sol) y de Mani (la Luna). 
Cuenta la Nueva Edda, que este varón tenía dos bellos hijos tan agraciados que llamó al uno Mani y a la hija Sol. Esta última la dió en matrimonio con un hombre llamado Glener (‘brillante’). Los dioses, irritados por la presunción de Mundilfare, se apoderaron de sus hijos y los colocaron en el cielo, como conductores de los carros del sol y de la luna, chispas de Musspell.  
Los carros celestes son perseguidos por los lobos Skoll y Hati. Son hijos de Hródvitin y de la giganta Gyg, de cuya estirpe de hechiceras, las Jarnvidur, nacerá Managram, el lobo que se tragará la luna.

MUNICOS
Héroe ilírico. Atacada su ciudad por unos bandidos, Municos y sus hombres, al no poder ya defenderla, la incendiaron y se arrojaron desde las murallas. 
Zeus los transformó en pájaros.

MUNINN, MUNIN o MOUNIN
En la mitología griega (‘memoria’) es un cuervo servidor de Odín. Representaba la memoria.
En el Valhalla, Odín presidía teniendo sobre sus hombros dos cuervos: Hugin y Munin, a los que cada mañana Odín enviaba a enterarse de todo cuanto ocurría en el Universo. 
 Le susurraban a su oído lo que él no veía ni escuchaba desde su trono. 
Conociendo los aspectos chamánicos de Odín, podemos ver en Munin uno de sus dobles. Snorri Sturluson nos dice en efecto:
“Odín cambió de envoltura (carnal). Su cuerpo permanecía entonces tendido como si durmiera o estuviese muerto, mientras él era pájaro... y se transportaba en un instante a lejanas regiones.”

MUNIQUIOS

En la mitología griega, era el hijo del griego Acamante y de la princesa troyana Laódice. Una leyenda ática cuenta que Muniquios había sido educado en Troya por Etra. En la confusión del asalto a la ciudad, fue reconocido milagrosamente por su padre, quien le salvó la vida y se lo llevó consigo a Tracia. Demofoonte, le enseñó las virtudes de las artes y las ciencias. Se honró con su nombre a una población del Ática.

Murió al ser mordido por una serpiente. 


MURMUR, MURMUS, MURMUUR o MURMUX
En demonología, Murmur es un Gran Duque y Conde del Infierno. Enseña filosofía, y puede obligar a las almas de los difuntos a aparecer ante el mago para responder cada pregunta formulada.
Tiene treinta legiones de demonios bajo su mandato.
“Murmur” en latín significa ruido, susurro, murmullo y el sonido de la trompeta.
Murmur es representado como un soldado cabalgando un buitre o un grifo, y llevando un cuervo.
Algunos autores le dibujan simplemente como un buitre. Dos de sus ministros van antes que él haciendo el sonido de las trompetas. 

MUSAS
En la mitología griega (en griego sing. Μοῦσα), cada una de las divinidades protectoras e inspiradoras de todas las manifestaciones de  la inteligencia: elocuencia, sabiduría, matemáticas, historia, arte, etc.
Presiden las artes, las letras y las ciencias, es decir, el pensamiento en todas sus formas. 
Por expreso deseo de su padre, cada una de ellas se transformó en protectora de una forma de arte o inteligencia, destinada a estimular el sentimiento creativo de los seres mortales. Y lo hicieron tan bien, que desde entonces, sus nombres son sinónimos de la inspiración, la aplicación, el esfuerzo y el éxito.
Cualquier inspiración en el arte lo crean las Musas. Las Musas se meten en el interior de las personas y ayudan a crear el arte. 
Las Musas inspiraban a músicos y poetas. Tambien otorgaban a los mortales una voz dulce, armoniosa y bien timbrada. De ahí que los griegos dijeran que ellas concedían el hechizo del canto.
Hesíodo alaba sus beneficios:Acompañaban a los reyes, dándoles las palabras necesarias para gobernar, inspirándoles sabiduría y otorgándoles la virtud de la justicia  y la clemencia, con la que se ganaban el amor de sus súbditos; les dictan palabras persuasivas para apaciguar las querellas.
Las Musas griegas fueron asimiladas a las Camenes, divinidades romanas del agua, los bosques y más especialmente genios de las fuentes semejantes a las Náyades. 
Sus cantos alegraban a los dioses en el Olimpo
Estaban unidas estrechamente a Apolo, quien presidía su coro, aunque a veces también se las relaciona con la corte de Dionisio.
Según la fábula, habitaban en el Parnaso o en el Helicón.
El primer canto de alabanza que entonaron las Musas es el que narra la victoria de los Olímpicos contra los Titanes y celebra el nacimiento de un nuevo orden. 
Los mortales decían que la música de Orfeo sólo podía compararse a la de las Musas.
Su genealogía varía según el autor, son hijas Zeus y de su quinta esposa Mnemósine, una de las Titanes, hija de Gea y de Urano, que pasó a formar parte de los dioses Olímpicos y fruto de tantas noches de amor; de Apolo, de Urano y Gea o de Harmonía y Epicarmo.
Existen 3 grupos de Musas: las de Tracia, las de Piera y las de Beocia. 
Según el historiador griego del S. II Pausanias, al principio fueron tres: Aedea (el canto o la voz), Meletea (la meditación: ejercicio y esfuerzo mental) y Mnemea (la memoria). Juntas representaban las precondiciones del arte poético en la práctica del canto religioso. Según Cicerón las Musas son cuatro
En Sicilia y la Isla de Lesbos las Musas fueron siete y fueron creadas para celebrar el heptacordio inventado por Terpandros; coincidían con las de Hesíodo menos Clío y Urania, aunque en otras versiones estas siete eran Tritone, Neilo, Asopo Heptapora, Achelois, Tipoplo y Roída.
Según el culto helionico Nete, Mese e Hipate consideradas personificaciones de las tres cuerdas de la lira de Apolo.
Los pitagóricos daban el número de ocho por las ocho esferas celestes. 
Terminaron siendo nueve en la época clásica: Calíope (poesía épica), Clío (historia), Erato (lírica coral), Euterpe (música), Melpómene (tragedia), Polimnia (pantomima), Talía (comedia),  Terpsícore (poesía ligera y danza)y U rania (astronomía).
Píndaro contaba que los dioses habían pedido a Zeus tras vencer a los Titanes, la creación de unos seres divinos capaces de cantar debidamente tal victoria y que Zeus, uniéndose a Mnemosine durante nueve noches, engendró a las nueve musas para tal misión. 
Cantaron en los funerales de Odiseo (Ulises). 
Su lugar preferido de residencia era el monte Helicón, donde Pegaso, golpeando con sus cascos, había hecho brotar una fuente que otorga la inspiración a los poetas.

MUSDAMMA, MUSDAMA o MUSHDAMA
En la antigua Mesopotamia era el dios-arquitecto nombrado por Enki para tomar cargo de las edificaciones, los edificios, las casas y basamientos. 
Era hermano de Kapta.

MUSSUCA
El espíritu del mal en algunos pueblos de África.

MUT, MOUT, MAT o MAUT
La diosa-madre de los egipcios, origen de todo lo creado, puesto que “todos los dioses han nacido de Muth”, como se ha dicho. 
Diosa del cielo, de la naturaleza  y señora de Tebas.
Era soberana y regente del viento Norte, precursora de la inundación del Nilo, y así se la llamaba “abridora de las ventanas nasales de los vivientes”. 
Su equivalente en la mitología griega era Hera.

Es invocada en el Libro de los muertos, para evitar que el difunto se descompusiera.

Desde la Dinastía XVIII del Imperio Nuevo adquiere importancia su culto, sustituyendo en Tebas a la diosa Amonet como esposa de Amón, siendo parte de la tríada tebana: Amon, Mut y Jonsu. Al no tener hijos, adoptó a Montu, y después a Jonsu; por eso figuraba entre el Sol (Amón-Ra) y la luna (Jonsu) como tercer ojo mostrando la perfección cósmica y favoreciendo la inundación del Nilo.

Fue identificada con Bastet y Sejmet.

Era llamada “Señora del Cielo”. 

Posiblemente, su origen habría que buscarlo en una divinidad muy antigua del área tebana, cuyo nombre significa “buitre”, además de “madre”, característica que conservará en su personalidad. 

Como diosa madre, era una mujer con la corona doble, un tocado de buitre, cetro de papiro y anj. Como diosa del cielo, un buitre con el nudo mágico en sus garras. También como una vaca, con Amón, como leona y como un ser andrógino con falo, alas y garras de león. 

Estaba representada ofreciendo el ankh (o cruz), emblema de la vida física para sus adoradores

Como su esposo, a veces está adornada con todo tipo de atributos, humanos y animales, para representar a su naturaleza universal. 

Era muy venerada en el Imperio Nuevo, con santuarios en Karnak Hut-Mu, en Tanis, Sais y los oasis de Jarga y de Dajla.

Su nombre aparece en el de Nefertari, esposa de Ramsés II, como Meriten-Mut 'amada de Mut'. También en el de Senmut (arquitecto de Hatshepsut) Y en el de Mutnedymet (Gran Esposa Real de Horemheb)

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