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21 may 2026

LETRA O

OBATALÁ, OBBATALÁ, OXALÁ, ORIXALÁ u OCHALÁ
Obatala es una de las deidades de la religión yoruba.
Es la deidad pura por excelencia, dueño de todo lo blanco, de los pensamientos y de los sueños, y rige la buena conducta.
Obàtála ofrece justicia, la renovación y un nuevo comienzo.
Divinidad bisexual que simboliza las energías productivas de la naturaleza.
Siempre trae la paz ante las discrepancias. 
El concepto que tenemos en nuestras mentes es desarrollado a través de la interacción con cada ser vivo de este planeta: cuando buscamos a Obàtála, lo buscamos en lo más alto de la montaña; él está en la nieve que viene del cielo y cubre el pico de la montaña, y es visto como el hombre viejo y sabio de las colinas. 
Representa el elemento tierra y su color es el blanco puro.
Embajador supremo entre Oloddumare y los humanos.
Gran Orisha, modelador y rey del género humano.
Es el orisha mayor y el que manda sobre todas las cabezas, muchas veces se le invoca para evitar problemas con los otros Orishas. 
Todos los Orishas lo respetan y lo buscan como abogado. 
Es amante de todo lo puro, blanco y limpio no le gusta la brujería.
Es misericordioso y amante de la paz y la armonía.
No admite que nadie se desnude en su presencia o se digan frases duras o injuriosas. 
Obatalá vive en la loma 
A Obàtála le gustan los lugares oscuros, de este modo cuando situamos su altar debemos situar sobre ella un paño para mantenerlo alejado de la luz.
Es capaz de aplacar a su hijo Shangó y a Ogún Areré.
En la Santería o Regla de Ocha es considerado a través de varios patakíes Padre (y en ocasiones a través de algunos camino Madre) de todos los Orishas. De una pareja de Obatalá salen todos los demás. 
Tiene veinticuatro caminos o avatares; Obatala es también el único orisha que tiene caminos masculinos y femeninos. Existen 16 Obatalá, 16 son los Orishas y las letras del Diloggún y del Ifá. 
Obatalá es lo mismo que el Santísimo. 
  • Oshanlá, Obatalá mujer, la Virgen de las Mercedes.
  • Obba Ibo es el Obatalá que ciega, muy antiguo, el del misterio del güiro. 
  • Por camino arará, Nana Bulukú es un Obatalá principalísimo que son dos en uno, Nana y Burukú.
  • Agguemo o Alaguema, Obatalá hembra y viejo.
  • Obbamoró es el Obatalá que aquí se viste de Jesús Nazareno.
  • Baba Fururú- San Joaquín- el que se sienta a dar instrucciones a los jóvenes.
  • Ocha Ulufón u Obalufón, fue el primero que habló y dio a los hombres la palabra y el derecho de ser hombres. En Palo Monte Cruzado, Tiembla Tierra es también Obatalá.
  • Mama Kangu‚ es Obatalá por camino congo.
  • Ochagriñan, Agguiriñan - Obatalá Agguiriñan- es el más viejo de todos los Obatalá.
  • Eruadyé, Eyuaro, es la hija única y mimada de Olofi con Iya, figura estática, no se mueve. Para que Obbamoró sancione, antes hay que hablar con ella. 
  • Ayagguna es el que encendió la pólvora, propagó la guerra en el mundo y la llevó a todas partes. Es el Obatalá más joven. 
  • Ekenike, también guerrero, anciano y de tembleque. 
  • Talabí es un Obatalá que se hace el sordo. 
  • Yeku Yeku, humildad y paciencia, La Santísima o el Divino Rostro, y al igual que Ochagriñan hay que pedírselo todo al revés. 
  • Todos los Obatalá, Bibinike, los más grandes, delicados y sensitivos en extremo se envuelven en algodón y lo mismo se hace con los objetos y símbolos que le pertenecen.
  • Obatala ayalu: considerado el ángel exterminador, es de tierra egbado.
  • Obatala aguemo: de la ciudad de oderemo.
  • Obatala oloju okonrin: de igbadan.
  • Obatala osha oro ilu: de tierra egbado.
  • Obatala oke ilu: en akiti y abeokuta.
  • Obatala ajelu o jelu: igbadan.
  • Baba ajaguna: de ketu.
  • Oshagirijan: ogbomosho y egbigbe.
  • Baba oba moro: de ibao.
  • Obatala Oshalufon: de ifon.
  • Obatala Ogan: es un guardián de obatala de la ciudad de aderemo.
  • Obatala Orishanla
  • Obatala Yema: de ibatan; femenino.
  • Obatala Oke Ile: de Ekiti y okuta
  • Obatala Olufon
  • Obatala Oginiyan
  • Obatala Eluaye: femenino.
  • Obatala Obalabi: femenino de hoyo.
  • Obatala Jekujeku: femenino.
  • Obatala Alefuro: femenino de ife.
  • Orisha Aiye: femenino de tierra iyaye.
  • Obatala Oshanla: femenino de tierra owu.
  • Obatala Obon: masculino.
  • Obatala Obanla: femenino.
  • Obatala Ayelade: masculino de ekiti.
  • Obatala Ekundire: de tierra iyesa.
  • Obatala Bibinike: masculino.
  • Obatala Osherigbo: masculino.
  • Obatala Ekanike: masculino de tierra igbo.
  • Obatala fururu: masculino de tierra bayiba.
  • Obatala Adeku: detierra efushe.
  • Obatala Agbani: masculino de ijebu.
  • Obatala Asho: masculino de ibadan.
  • Eddegúe, el de los Efuche, es el Obatalá que continuó a Olofi y bajó con él cuando se hizo el mundo es.
Todos son exquisitos y friolentos, siempre tienen frío.
Pulcros hasta no más, cualquier cosa sucia los ofende. 
En fin, Obatalá es uno, llámesele con el nombre que se quiera, Obatalá hembra, Iyalá y Obatalá varón, todos son uno sin excluir al intrépido y combativo Allagguna.
Hijo de Olofin y Oloddumare.
En la santería sincretiza con la Virgen de las Mercedes, patrona de Barcelona.
Generalmente, haciendo uso de un antropomorfismo, se representa su apariencia física como la de un ser viejo y encorvado, lento en sus movimientos (en otros caminos es joven y diestro) y utiliza un bastón que es una varilla metálica de color blanco dando similitud a la vara invisible existente que se extiende entre cielo y tierra.
Comidas
Arroz blanco, torre de merengue adornada con grageas plateadas, natilla de leche, cuatro litros de leche en taza sobre platos blancos, arroz con leche en ocho platos blancos, sin sal y con manteca de cacao, calabazas blancas, champola y dieciséis anones, etc. 
Frutas que se sientan granulosas o arenosas al paladar como el anón, la guanábana, la granada, el zapote, etc. 
Maíz, arroz, alpiste y otros granos. 
Babosas y caracoles, bolas de malanga y ñame, de manteca de cacao y cascarilla y en general cualquier comida blanca y sin sal. 
Flor de algodón.
Yerbas esenciales del asiento
- Bledo de clavo - Saúco - Campana - Carquesa - Algodón - Aguinaldo Blanco - Higuereta - Almendro -Guanábana - Jagua Blanca - chiva blanca
Pattakies o historias
Creador de la tierra y escultor del ser humano.
Obatalá fue mandado a la tierra por Olofin para hacer el bien y para que gobernara como rey del planeta.
Obatalá tenía una hija muy bella, dulce y sencilla, que era la felicidad del padre. Esta hija tenía tres enamorados: lkú, Aro y Ofo. Como es de suponer, Obatalá estaba ante un espinoso dilema, pues si daba la mano de su hija a uno de ellos, los otros dos se vengarían. Por ello, su elección, cualquiera que fuese, ponía en peligro la vida de su hija, tan querida para él.
Obatalá se convirtió en paloma y se posó en un árbol frondoso de flores multicolores que representaban todas las virtudes de que gozaba su reinado, y se sintió muy desgraciado. Así pensando, quedó sumido en un profundo sueño. Cuando despertó, le vino a la mente todo lo soñado y se apresuró a emitir un bando para todo su reino, el cual decía: "Quien me traiga un abani, se casará con mi hija".
En esos tiempos, los abani eran muy escasos y difíciles de cazar. En el mismo bosque intrincado que rodeaba al palacio, vivía un sitiero quien adoraba en silencio a la hija de Obatalá y había decidido llevarle el abani solicitado, pero consultó antes su decisión con Orula. La consulta resultó en este lfá, que le mandaba a hacer ebbó con babosas, cascarilla, merengue, achó fun fun y un palo de su tamaño, y le recomendó que después fuera al monte a cantar.
Así lo hizo el sitiero y su canto era tan dulce y melodioso que sus ecos parecían suaves voces venidas de otro mundo. lkú, quien venía por el sendero, se paró a oír, pues también había leído el bando y traía en un saco el tan ansiado abani. Extasiado, dejó caer el saco y quedó como petrificado. El sitiero aprovechó su trance, recogió el saco, y se lo llevó de inmediato a Obatalá, quien le concedió a su hija en matrimonio. Esto le sucedió al buen hombre por los consejos siempre sabios de Orula. Y por mandato de Obatalá, Orula, Echu y Oggún, quedaron atrapados lkú, Aro y Ofo sin poder hacer daño.

OCEÁNIDAS o POTAMOI
En la mitología griega los Oceánidas (en griego Ποταμοί Potamoí, ‘ríos’; en latín Fluminae) eran dioses fluviales, personificaciones de los ríos a los que se suponía gobernados por ellos.
Hesíodo los hace hijos de Océano y Tetis y los enumera, uno por cada río conocido en la época. De esta forma, serían hermanos de las Oceánides.
Tienen  su mansión en el fondo, y estando acompañados de cierto número de ninfas, que formaban su corte. 
Se les representaba como ancianos de larga barba con los atributos fauna y flora propios del río del que tomaban el nombre. Lucían guirnaldas o coronas hechas con la vegetación del lugar o dos cuernos, si el río se dividía en varios brazos o afluentes. En numerosas esculturas los dioses fluviales se apoyan en cántaros (o urnas) del que mana el agua del río, más o menos inclinados dependiendo de la rapidez con que circulaban las mismas.  Cuando la urna está horizontal indica que el río a quien representa corre con lentitud, y cuando está inclinada, que tiene un curso rápido. Si él río corre hacia el oriente la urna esta a la derecha del dios, y si hacia occidente, se halla a la izquierda.

Se les solía invocar antes de cruzarlos, con el enorme respeto que merecían. 

OCEÁNIDES
En la mitología griega, eran diosas-ninfas que presidían las fuentes de agua dulce de la tierra, que van desde nubes de lluvia a aguas subterráneas y fuentes. 
Personifican las fuentes, los arroyos, los lagos,  las ciénagas y deltas donde se funden las aguas dulces y saladas, Las Oceánides fueron muy raramente descritas como ninfas marinas. Sólo más tarde, cuando el mítico río de agua dulce de la tierra circundante, Océano llego a equipararse con el mar salado del Atlántico, fue que sus hijas ninfas se extendieron por todos los mares y los abismos marinos  y teniendo poder sobre las corrientes y las olas. 
Representaban la corriente del Océano. 
Presiden las fuentes profundas. 
Tenían a su cargo las aguas que cubrían la tierra, incluyendo las subterráneas. 
Algunas de los Oceánides personificaban bendiciones divinas, como Metis (sabiduría), Climena (fama), Pluto (riqueza), Tique (fortuna), Telesto (éxito), y Peito (persuasión). La diosa Némesis también se incluye a veces, como la que provee equilibrio a los regalos de sus hermanas, castigando la buena fortuna inmerecida. 
En la tierra se encargaban de la crianza de los hombres, en compañía de Apolo y los    Océanidas (Ríos), en el mar acompañaban a Tetis  y en los ríos y lagunas se encargaban de guardar las profundidades.
Poseían el don de la metamorfosis
Podían vivir tanto en el agua como en la tierra.
Eran las trescientas hijas que tuvieron el dios Océano y su hermana Tetis.

Según Hesíodo

Según Apolodoro

Acasta

Acasta

Admete

Admeta

Anfitrite, a veces descrita como oceánide y a veces como nereida, fue la esposa de Poseidón

Amphiro, Anfítrite

Anfiro

Asia

Aretusa

Calirroe

Argia

Calipso

Asia

Cerceis

Beroe

Clímena

Calírroe, esposa de Crisaor

Clitia

Cafira

Crisia

Cerceis

Dione

Ceto

Doris

Clímene, esposa de Jápeto

Electra

 

Estigia o Styx

Calipso se enamoró de Odiseo y al final tuvo que renunciar a él

Eudora

Clío

Europa

Clitias

Eurínoma

Crises

 

Daira

Galaxaura

Dione

Hippo

Dóride se casó con Néreo y fue la madre de las Nereidas

Iante

Éfira

Idia, esposa de Eetes

Electra

Janita

Estigia

Melobosis

Etra

Menesto

Eudora

Metis

Europa

Ocírroe

Eurínome, a quien Zeus hizo madre de las Cárites (Gracias)

Pasitoe

Fílira

Perseis

Galaxaura

Petrea

Hipo

Pito

Ianira

Plexaura

Iante o Yante

Pluto

Idia

Polidora

Melie

Primno

Melibea

Rodia

Melobosis

Styx

Menesto

Telesto

Mérope

Toe

Metis fue la primera esposa de Zeus y madre de Atenea desde el interior de Zeus

Tique

Némesis (según algunas versiones)

Urania

Ocírroe

Xanto

Pasítoe

Zeuxo

Peito

 

Peribea

 

Persea o Perseis fue madre con Helio de Eetes, Circe y Pasífae

 

Petra

 

Pléyone

 

Plexaura

 

Pluto

 

Polidora

 

Primno

 

Rodia

 

Telesto

 

Toe

 

Tique

 

Urania

 

Zeuxis

 

Hesíodo en su Teogonía nombra de una en una las 41 más antiguas y potentes
“Tuvo también una sagrada estirpe de hijas que por la tierra se encargan de la crianza de los hombres, en compañía del soberano Apolo y de los Océanidas (Ríos) y han recibido de Zeus este destino: Peito, Admete, Yanta, Electra, Doris, Primno, la divina Urania, Hipo, Clímene, Rodea, Calírroe, Zeuxo, Clitia, Idía, Pisítoa,Plexaura, la encantadora Galaxaura, Dione, Melóbosis, Toa, la bella Polidora, Cerceis de graciosa figura, Pluto de ojos de buey, Perseis, Yanira, Acasta, Pléyone, Jante, la deliciosa Petrea, Menesto, Europa, Metis, Eurínome, Telesto de azafranado peplo, Criseida, Asia, la deseable Calipso, Eudora, Tique, Ánfiro, Ocírroe y Estigia, la que es más importante de todas.
Higinio al hacer mención de diez y seis Oceánidas, cuyos nombres difieren enteramente de los que citan Apolodoro y Hesíodo, expresa los de Adrasta, Altea e Idotea: otros autores refieren a Etra, Filira y Pleyone: y en el himno homérico sobre Deméter (Ceres), las ninfas Oceánidas Leucipa, Melita, Fæno y Rodope se regocijan con Perséfone (Proserpina) después que es robada por Hades (Plutón).
A menudo se presentan como las esposas de los Potamoi (dioses fluviales) y las madres de una serie de Náyades jóvenes. 
Se decía que las Oceánides tenían los tobillos muy finos, lo que simboliza su delicadeza. 
Se ofrecían a las Oceánidas libaciones y sacrificios, dirigiéndolas preces por la conservación de los marineros. Los Argonautas antes de embarcarse, ofrecían en la orilla a todas las divinidades del mar harina, aceite y miel, inmolándolas toros, de los cuales se recibía la sangre en un vaso: más si el sacrificio se practicaba en alta mar, entonces se dejaba correrla sangre sobre las olas: en los tiempos de calma, la gente de mar inmolaba corderos y cerdos; pero en tiempos de tormenta un toro negro.

OCÉANO u OKÉANOS

En la antigüedad clásica (en griego antiguo Ώκεανός Ōkeanós u Ωγενος Ōgenos, literalmente ‘océano’; en latín Oceanus u Ogenus) se refería al Océano Mundial, que los griegos y romanos pensaban que era un enorme río que circundaba el mundo. Hablando con propiedad, era la corriente de agua marina del ecuador en la que flotaba el ecúmene (οκουμένη oikoumene).  
Personificaba el río circular que rodea las tierras habitadas. 
Dios del gran río que, según creían los griegos de época primitiva, rodeaba por completo la tierra, marcando sus confines por el norte, el sur, el este y el oeste. (Hasta mucho más tarde los geógrafos no concebirían a Océano como al «océano», en el sentido habitual del término).
Representa las aguas que rodean el mundo
Era el dios de todas las aguas del mar y de los ríos y representa las fuerzas primigenias que contribuyeron a la creación del universo.
Principio de todas las cosas, y hasta de los mismos dioses, y tan poderoso como Zeus (Júpiter).
En la mitología griega era personificado como el mayor de los Titanes, hijo de Urano y Gea.
La esposa de Océano era su hermana Tetis, y de su unión nacieron las tres mil Oceánides (o ninfas terrestres y acuaticas) y todos los Oceánidas, los ríos que bañan la tierra, así como las 
fuentes y los lagos.
En los mosaicos helenísticos y romanos se representa con frecuencia a este titán con el torso y brazos de un hombre musculoso con barba larga y cuernos (a menudo con pinzas de cangrejo), y con la parte inferior del cuerpo de una serpiente (compárese con Tifón). En fragmentos de una vasija arcaica fechada sobre 580 a. C., entre los dioses que acuden a la boda de Peleo y la ninfa marina Tetis aparece un Océano con cola de pez, llevando un pez en una mano y una serpiente en la otra, dones de recompensa y profecía. En los mosaicos romanos, como el de Bardo, puede aparecer llevando un timón y meciendo un barco. De Crono, de la raza de los Titanes, nacieron los doce olímpicos, y Hera menciona dos veces en la Ilíada su pretendido viaje «a los confines de la fértil tierra para ver a Océano, padre de los dioses, y a la madre Tetis, los cuales me recibieron de manos de Rea y me criaron y educaron en su palacio».
En la mayoría de las versiones de
 la Titanomaquia o guerra entre los Titanes y los Olímpicos, Océano, junto con Prometeo y Temis, no se unió al bando de sus hermanos Titanes contra los Olímpicos, sino que se mantuvo ajeno al conflicto. En la mayoría de las versiones de este mito, Océano también rehusó unirse a Crono en la rebelión de éste contra su padre Urano
Heracles obligó a Helios a prestarle su copa dorada para cruzar la gran extensión del Océano en su viaje a las Hespérides. Cuando Océano sacudió la copa, Heracles le amenazó y tranquilizó las olas. El viaje de Heracles en la copa solar por el Océano fue un tema predilecto de los pintores de cerámica ática. Océano aparece tanto en la cosmografía helénica como en la mitología.
En la Ilíada, la rica iconografía del escudo de Aquiles que había creado Hefesto quedaba encerrada, como se creía que lo estaba el propio mundo, por Océano:
“Entonces, corriendo alrededor del borde del escudo, tres veces, dibujó toda la fuerza de la corriente del Océano.”
Cuando Odiseo y Néstor caminaban juntos por «la orilla del estruendoso mar, dirigían muchos ruegos al dios que abraza la tierra y la sacude» era a Océano y no a Poseidón a quien destinaban sus pensamientos. 

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