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23 may 2026

LETRA P

PACHAMAMA o PACHA MA
Divinidad femenina de la tierra y la fertilidad entre los indios calchaquíes.
Protectora del hombre, los animales y vegetales.
Una divinidad agrícola benigna concebida como la madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos.
Pachamama vendría a ser la diosa  de la agricultura comunal, fundamento de toda civilización y el estado andino. 
Cuanto crece sobre la tierra recibía sus beneficios.
Su efigie, se hallaba por lo general, en todas las viviendas.
Se la representaba como una mujer desnuda, de sexo y pechos muy marcados, con las manos cruzadas sobre el abdomen.
Las mujeres le dedicaban libaciones con chibcha y le arrojaban maíz molido para que les concediese abundantes cosechas.

PAN

Pan (en griego antiguo Πάν, ‘todo’) era un dios del campo en su faceta más agreste; de las estepas, de los prados, de los bosques, de las montañas salvajes, del pastoreo, de la caza y la música rústica en la mitología griega. 

Personificaba la vida en los prados y en las grutas de montañas. 

Poseía toda la naturaleza y todas las selvas, campiñas y rebaños le pertenecían. 

Para los antiguos griegos, era la deidad representativa de los pastores, por eso lo consideraban el protector por excelencia de los rebaños de ovejas y cabras. 

Era el semidiós que cuidaba de la vida campestre, y con ello de los pastores, de los cabreros, de los labriegos y de los habitantes de campiña; protegía la seguridad de los rebaños y a los animales domésticos, y hacía propicia la caza. Cuando se creía que era preciso fomentar la reproducción de los animales, se golpeaba la imagen del dios con cebollas albarranas para estimular sus poderes fertilizantes.

Dado su carácter agreste, juguetón y lascivo, se atribuía al caprípedo Pan favorecer la fecundidad y la fertilidad de los rebaños de ganado mayor y menor, y del reino animal en general; igualmente los juegos del sexo ardiente en el paisaje campestre.
Pan era también el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina; de las brisas del amanecer y del atardecer.  
Encarnó los poderes de la fecundidad y de la potencia viril, del bajo instinto y del sarcasmo.
Por último, como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.
Era el emblema de la fecundidad y el principio de todas las cosas. 
La metafísica neoplatónica hará de Pan la personificación del Gran Todo, la síntesis del paganismo.
Es preciso distinguir bien el Pan de los griegos, del Pan de los Egipcios: éstos le consideran como el gran Todo, la naturaleza, el universo entero; le tenían colocado en el número de los dioses de primer orden, y celebraban sus fiestas con la mayor solemnidad.
El dios Pan sería el mismo Luzbel y determinaría el destino completo de la humanidad.

Los dioses le pusieron por nombre Pan porque les alegro el corazón a «todos» (etimología popular de Pan, que se relaciona con el nombre dórico paon (apacentar) y la palabra griega pan (πν, «todo»), por lo que tenía un carácter pastoril y silvestre, llegando a representar el vigor de la naturaleza y su influencia benéfica en el ser humano. 

Bajo este nombre se adoraba y simbolizaba, según Servio, la naturaleza entera y esta etimología será nuevamente adoptada por los filósofos, que verán en el dios la encarnación del Universo, del Todo; para los primeros cristianos representó el símbolo del paganismo. 

Pan ocupaba el primer lugar entre las divinidades campestres

Fue educado por las Ninfas

Vagaba por montes y valles acompañado de Sátiros o Faunos, cazando  y bailando. 
Solía vivir en las zonas rurales de Arcadia, donde guardaba rebaños. También se dice que tomaba parte en las fiestas de las Ninfas de las montañas y ayudaba a los cazadores a encontrar su presa.

Era cazador, curandero y se le atribuían dones proféticos.

En los poemas líricos de la antigüedad se contaba que las melodías del dios Pan eran tan bellas como el sonido del Olimpo. Y Homero concluye que “no podían alcanzar su belleza musical las aves que anunciaban la primavera”.

Tiene una gran agilidad, ya sea para correr, lo que le es muy útil pues vive en los bosques.
Tenía fama de ser grosero, soez, desvergonzado e incansable.  Le agradaban las fuentes y la sombra de los bosques, entre cuya maleza solía esconderse para espiar a las Ninfas.
Ligado a otras divinidades orgiásticas, Pan reflejaba todas los ardores e impulsos humanos, pero en una medida hiperbólica, propia de las divinidades. 

Es característico en él su gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores, a ninfas y muchachas. 

Se dice que Pan era especialmente irascible si se le molestaba durante sus siestas. Los habitantes de Arcadia tenían la creencia de que, cuando una persona dormía la siesta, no se la debía despertar bajo ningún motivo ya que, de esa forma, se interrumpía el sueño del dios Pan. En este caso, Pan se aproxima a la noción de Demonium Meridianum (Demonio del Mediodía).

De todos los dioses el que más lo quiso fue Dionisos (Baco) que se lo llevó consigo, formando parte de su tumultuoso y alborotador cortejo, bailando y tocando la siringa; puesto que se suponía que seguía a esté en sus costumbres; le acompañó y fue su cooperador poderoso en la conquista de la India.

Fue también estratega y ordenó el modo de distribuir las tropas en falanges y dar a los ejércitos un ala dercha y un ala izquierda.
Es confundido en las leyendas palatinas, con el dios Fauno y más generalmente con el dios de los «bosques», Silvano, pero Pan es el único de los tres que pasó a las alegorías como símbolo de la naturaleza.

Los latinos le llamaban frecuentemente Inúus.

Himno Órfico a Pan:

Invoco al poderoso Pan, pastoril, sustento del mundo; también, al cielo, al mar, a la augusta tierra y al fuego inmortal, pues éstos son miembros de Pan. Ven, afortunado danzante, envolvente, que reinas al unísono de las Estaciones. De miembros de cabra y entregado a los delirios báquicos, que gustas de la inspiración divina y vives a la intemperie. Con jocoso canto configuras la harmonía del universo, propiciador de las fantasías y causante de los temores humanos por el espanto que infundes. En las aguas te alegras con los cabreros y boyeros, cazador de larga vista, amigo del Eco, disfrutando de la danza en compañía de las ninfas; generador de todas las cosas, padre de todos, renombrada deidad, señor del universo, engrandecedor, portador de luz, fértil Peán, cavernícola, colérico, auténtico Zeus cornudo. En ti se fundamenta, pues, con solidez el inmenso suelo de la tierra y ante ti ceden las profundas aguas del incansable mar y el Océano que, entre sus aguas, abraza a la tierra; porción áurea nutriente, sustento para los seres vivos, y mirada del velocísimo fuego en lo alto de la cima. Pues estas realizaciones, por mandato tuyo, resultan muy complejas: cambias la naturaleza de todos con tus previsiones, alimentando el linaje humano por el ancho mundo. Ea, pues, bienaventurado, pleno de delirio báquico e inspiración divina, ven a nuestras piadosas libaciones y otorga un grato final de vida, desviando la locura de Pan a los confines de la tierra. 

Respecto al origen de Pan su genealogías es confusa y tiene versiones diferentes: 
Una versión cuenta que fue hijo de Crono y de Rea (lo que haría de él un ser antiquísimo)
En la hipótesis de Zeus (Júpiter), un mitólogo supone a Pan y a Arcas como dos gemelos, cuya madre es Calisto o la ninfa Ceneis; según otro, con Hibris (lo que explicaría su impulso de violador tenaz) y no Timbris.
En la hipótesis de Éter (el Aire), éste tuvo de esposa a la nereida Énoe, que fue la madre de Pan.
El más significativo es el de ser hijo  de Urano (el Cielo) y de Gea (la Tierra), como lo es la vegetación, a la que preside.
Otros a Demogorgon, dios de la tierra. 
De Cratis y una cabra
Según una de las tradiciones, Hermes se enamoró de la hija (innombrada) de Driope y por ella pasó algún tiempo cuidando las ovejas del padre. Al fin se ganó su estima y al poco tiempo tuvo con ella un hijo de singularísimo aspecto (35-47):

Consiguió por fin una florida boda y ella le engendró, en sus moradas, a Hermes un hijo, desde el primer instante prodigioso de verse, caprípedo, bricome, amante del ruido, de dulce sonrisa.   

Huyó de un salto y abandonó al niño la nodriza, pues sintió temor cuando vio su rostro  desagradable, bien barbado. Más el raudo Hermes lo tomó en sus brazos, acogedor. Se alegraba extraordinariamente en su fuero interior el dios. Rápidamente ganó las sedes de los inmortales, tras haber envuelto a su hijo en las espesas pieles hebre montarar. Se sentó junto a Zeus y a los demás Inmortales y les presentó a su hijo. Los inmortales todos alegraron naturalmente su corazón, y en especial el báquico Dioniso. Solían llamarlo Pan (i.c.«todo») porque a todos les alegró el ánimo.

Posteriormente se darían otras genealogías de Pan, una de las más curiosas le hace hijo  de Penélope con todos sus pretendientes (ciento veintinueve), a los que se habría entregado en ausencia de su esposo Odiseo. De esta manera, nació Pan, nombre que significa hijo de todos. Otra de ellas decía que, tras el regreso de sus viajes, Odiseo repudió a Penélope por sus infidelidades y que, una vez abandonada, concibió al dios Pan, fruto de su unión con Hermes. Lo más probable es que el nombre de la hija de Dríope fuera Penélope y que después se confundiera a ésta con la otra Penélope, mucho más célebre en la literatura.

En cuanto a su descendencia, varía según el autor. En las Dionisíacas de Nono se dice que Pan engendró a los doce Panes, una raza de sátiros menores que colaboraron con Dioniso. En otras fuentes aparece como padre de Croto con Eufeme, la nodriza de las Musas; de Acis (con Simetis), Eurimedonte (sin especificar la mujer), Creneo (con la ninfa Isménide o Ismenis), de Iinge con la ninfa Eco, y finalmente el también célebre Sileno habido con la oceánide Melia, panzudo y borrachín, alegre miembro del cortejo de Dionisos (Baco).
Cuando nació, presentaba sus miembros inferiores en forma de macho cabrío y el resto del cuerpo con apariencia de hombre: en la cabeza tenía dos cuernos (representaban los rayos del sol); su cara era barbada tiene una expresión de astucia bestial (rostro vivo y animado es la brillantez de los cielos), está llena de arrugas y su mentón o barbilla es prominente. Con todo el cuerpo cubierto por una espesa capa de pelo, la estrella que tiene en el estómago, el firmamento; sus piernas erizadas de pelo son secas y nerviosas y sus pies están provistos de pezuñas hendidas (para expresar la vitalidad de lo inferior, la tierra, los bosques, las plantas y los instinto); lo que le confería una gran robustez pero también una gran fealdad, razón ésta por la que era rechazado por todas las Ninfas. Se ponía ordinariamente en la mano la flauta compuesta de varios tubos de caña que se llama siringa (syrinx). Decían los griegos que esa flauta inventada por él significaba la armonía que entre sí tienen las distintas cosas que componen el Universo. También portaba un cayado o pastor, una corona de pino, un ramo (también de pino) en la mano, un cuerno para beber, y como arma una jabalina. Iba acompañado preferentemente de un perro, y otras veces por una liebre o conejo. Pero como en mitología cada autor tiene su parecer, por lo mismo que no hay ninguno cierto, otros autores dicen que esto es debido a que Pan fue el que aconsejó a los dioses, cuando huían precipitados de la acometida de los Titanes, que se transformasen en animales para no ser conocidos, y que él dio el ejemplo convirtiéndose en cabra.
Entre los animales que le estaban consagrados, además de los ya citados, se encuentran el grifo y el águila, y entre las plantas la hiedra y el pino. 
El cristianismo uso su imagen como la representación del Diablo.
Platón fue consagrado por sus padres a este dios. 
Era originario y especialmente venerado en Arcadia, a pesar de no contar con grandes santuarios en su honor en dicha región; aunque su culto se ha propagado por toda Grecia y se ha generalizado incluso más allá del mundo helénico.
Pan está figurado en las medallas de Panópolis, otra villa de Egipto, donde tuvo culto muy célebre, en las de Messana, Pella, Panticapea, Tesalónica, Megalópolis, Cesarea-Paniada y de Antígono I, rey de Macedonia.
Se contaba que, cuando Hermes mostró su retoño a los otros dioses ellos estallaron en carcajadas viendo a su retoño tan feo, ya barbudo y con cuernos y patas de cabra.
Su mayor conquista amorosa fue la de Selene. Como ella lo rechazaba, Pan tuvo que disfrazarse: usó varias pieles blancas de ovejo que le ayudaron a cubrir su piel negra y peluda. Selene nunca se dio cuenta de quien era en realidad y acepto cabalgar sobre él y complacer sus deseos y regalándole un vellocino de gran blancura. Desde entonces, ambos fueron venerados en una caverna del monte Niceo.
Según cuenta Heródoto, unos días antes de la Batalla de Maratón, un mensajero ateniense que volvía de pedir ayuda a Esparta encontró al dios y éste le prometió que vencerían a los persas. Por ello, tras ganar efectivamente la batalla a causa de un súbito pánico en las filas enemigas, fue incluido entre los grandes dioses reconocidos por el estado. 
De la muerte de Pan nos informa Plutarco en una extraña leyenda. Cuenta pues que oyó contar a un piloto egipcio, que navegaba de Italia a Grecia, que, al pasar frente a la costa de Epiro, oyó una gran voz que le llamaba. Era ya la caída de la tarde y el mar estaba en calma. La voz le dio una orden misteriosa: «Cuando llegues a Palodes anuncia que el gran Pan ha muerto». Y el piloto, llamado Tanus, cumplió con el recado y gritó puntualmente: «¡El gran Pan ha muerto!». Y de la costa surgió un eco triste y numeroso, cuenta Plutarco (en su obra Sobre la desaparición de los oráculos). «Apenas cesó, se produjo un gran sollozo no de una sola sino de muchas personas, mezclado con gritos de asombro.»

PANACEA
En la mitología griega (en griego antiguo Πανάκεια Panákeia, ‘que todo lo cura’, de kἄ/ del gr. pauάkeia, de kᾶν, todo, y ἄkoς, remedio) diosa que simboliza el remedio universal a los males, obtenido por las propiedades de las hierbas curativas.
Diosa que simboliza el remedio contra todos los males. 
Creían que presidía la curación de toda especie de enfermedades.
Se decía que tenía capacidad para curar todos los males con sus hierbas y ungüentos, así pues seguí a la tradición de su padre, y de su abuelo Apolo, también relacionado con estas actividades. De hecho, los tres son nombrados en el juramento hipocrático.
El significado de la palabra actual “panacea” está ligado a esta diosa. Se decía que Panacea tenía una cataplasma o poción con la que curaba a los enfermos. Esto trajo consigo el concepto de panacea en medicina, una sustancia para curar todas las enfermedades. El término también se utiliza en sentido figurado como algo destinado a resolver por completo un gran y multifacético problema.
Pertenece al séquito de su padre y ayudaba junto a sus hermanas Yaso (la Curación), a Higía (la Salud), Aceso y Egle en la labor de su padre, atendía a la cura de toda suerte de enfermedades y hacer medicinas con las plantas.
A veces se personificaba como una de las hijas de Asclepio, dios de la medicina, y de Epione o Lampetia (hija a su vez de Helios) o de su hija Higía. 
Tuvo cuatro hermanos varones: Podalirio, también médico y uno de los reyes que tuvo Tricca, y Macaón, el otro rey de Tricca, especialista en cirugía; Telesforo, quien dedicó su vida a servir a su padre; y Arato, fue un héroe griego que liberó Sición.
Carece de leyendas propias.
La diosa tenía un templo en Oropo.

PANDIA o PANDEIA
En la mitología griega, Pandia en griego (Πανδία «brillante») estaba considerada la personificación de la luna llena.
Era la hija de Zeus y Selene, o la hija de Pan (de ahí, su nombre).

PANDIÓN
Es el nombre de varios personajes de la mitología griega (griego antiguo Πανδίων, Pandíôn):  fue el quinto rey legendario de Atenas.
Personificación del cielo primaveral en su admirable serenidad
La tradición dice que reinó 40 años, muriendo de pena por la pérdida de sus hijas.
Hijo de Erictonio y de Praxítea
Se casó con Zeuxipe, tía materna suya, de la que tuvo a los gemelos Erecteo y Butes, que eran gemelos, así como dos hijas, Filomela y Procne, cuyas historias son en extremo dramáticas..

Su gobierno no fue nada extraordinario. Libró una guerra con Lábdaco, rey de Tebas, por cuestiones fronterizas, y casó a su hija Procne con Tereo a cambio de la ayuda en la guerra.

Según Apolodoro, fue durante el reinado de Pandión cuando los dioses Deméter y Dioniso llegaron al Ática. A Deméter la acogió en Eleusis su rey Céleo.

A la muerte de Pandión le sucedió en el trono Erecteo, y a Butes otorgó los sacerdocios de Poseidón y Atenea.


PANDIÓN

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: era el hijo y heredero de Cécrope II, y su mujer Metiadusa. 

Subió al trono de Atenas después de la muerte de su padre, hacia el año 1309 antes de J.C. y reinó cincuenta años.

Fue desterrado de Atenas por los hijos de su tío Metión, por los Metionidas, que intentaban ascender a su padre hasta el trono. Pandión huyó a Mégara donde se casó con Pilia, hija del rey Pilas. Más tarde, Pilas se exilió voluntariamente a Mesenia, porque había asesinado a su tío, Bías. Pilas se las arregló para que su yerno Pandión fuese rey de Mégara.

Pilia tuvo cuatro hijos, Egeo, Palas, Niso y Lico. Cuando Pandión murió de enfermedad en Mégara, Niso le sucedió como rey. Tuvo un santuario de héroe en Mégara.

Después de su muerte sus otros hijos regresaron a Atenas y expulsaron a los hijos de Metión del trono, poniendo a Egeo su hijo mayor en posesión del reino.

Algunos eruditos creen que Pandión II fue una figura inventada para rellenar un hueco en la cronología de los gobernantes míticos de Atenas. Pausanias lo llama padre de Procne y Filomela, que son hijas de Pandión I, lo que apoya esta teoría. 


PANDIÓN
Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: el hijo de Fineas y de Cleopatra. Su padre irritado por las calumnias que su madrastra levantó contra él, le sacó los ojos.
 
PANDIÓN
Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: uno de los héroes griegos que asistieron al sitio de Troya. Era el conductor del arco de Teucer.

PANDORA

En la mitología griega, (en griego antiguo ΠανδώραΠανδορα Pandora, “llena de virtudes”, “dotada de todos los dones” o “aquella que recibió todos los dones”; de Παν pan= ‘todo’; δωρον doron= ‘dones’; en latín Pandora) fue la primera mujer.

Hecha por orden de Zeus  como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego.

Epimeteo (“el que reflexiona tarde”) era el responsable de dar rasgos positivos a todos y cada uno de los animales. Sin embargo, cuando llega el turno del hombre, no queda nada para darle. Prometeo (significa «previdente»), su hermano, sintiendo que el hombre era superior al resto de los animales, decidió entregarle un don que ningún otro animal poseyera. De este modo, Prometeo decidió robar el fuego a Zeus y dárselo al hombre. 

Zeus enfureció y creó a Pandora, Hesíodo nos describe su creación, hecha por orden suya: Hefesto formó su cuerpo con tierra y agua (o arcilla), semejante al de las diosas inmortales, y le dio la voz y la fuerza y fue llenada de virtudes por diferentes dioses. Atenea le infundió el soplo de la vida y la instruyó en  los trabajos femeninos; Afrodita le dio la belleza, le dio su ceñidor y la engalano; Apolo le dio talento musical y el don de sanar; Hermes puso en su corazón un carácter voluble, palabras seductoras, impudicia, mentira y adulación; las Cárites (Gracias) y Peito (la Persuasión) le dieron collares; las Horas le pusieron una corona de flores.  Luego la llevaron ante la presencia de Zeus.

—Toma este cofrecito— le dijo, entregándole una caja de cobre bruñido (la expresión «Caja de Pandora» en lugar de tinaja, jarra o ánfora es una deformación renacentista) —. Es tuya, llévala siempre contigo, pero no lo abras por nada del mundo. No me preguntes la razón y sé feliz, ya que los dioses te han dado lo que todas las mujeres desean.

Se suponía contenía inmensos bienes y presentes para Prometeo, pero, con todo, ordenó a Pandora que no la abriera bajo ningún concepto, lo cual prometió a pesar de su curiosidad. 
Fue así entonces como Pandora y su caja fueron ofrecidos a Prometeo, quien, astuto y precavido rechazó a ambas y le indicó a su hermano Epimeteo que, como había hecho él, desconfiara de cualquier regalo de Zeus ya que en el fondo lo consideraban un enemigo por haber vencido y condenado a los Titanes. Epimeteo, hermano de Prometeo, quien, a pesar de que Prometeo había advertido a Epimeteo de no aceptar ningún regalo de los dioses, pero él, un poco halagado y quizá temeroso de rechazarle, la recibió, enamorándose de ella y finalmente tomándola como esposa. Hermes acompañó a la muchacha hasta la casa del flamante marido en el mundo de los hombres.

—Bueno Epimeteo —le dijo—. No olvides que Pandora tiene una caja que no debe abrir por ningún motivo.

Epimeteo tomó el estuche y la colocó en sitio seguro. 

Al principio, Pandora fue feliz viviendo con él por un tiempo y olvidó el estuche —hasta entonces, la humanidad había vivido una vida totalmente armoniosa en el mundo—; Pandora se mostró muy satisfecha en la Tierra. No sentía nostalgia de los palacios de los dioses, ahora que tenía su propio hogar. Naturalmente, no había olvidado la grandeza del Olimpo y trató de embellecer en lo posible la mirada de Epimeteo. Pero no podía adornarla con ningún objeto terrestre tan bello como la caja que le habían dado los dioses. 

La muchacha tenía poco que hacer durante todo el día, salvo pensar en ese tesoro. No necesitaba hacer las labores del hogar, porque en aquellos tiempos felices el trabajo de la casa se hacía solo. Más tarde, empezó a inquietarla el gusanillo de la curiosidad.

La joven esposa se sentía un poco solitaria cuando su marido se iba, y en esas ocasiones tomaba su caja de oro para admirar su hermosa hechura. A veces, se preguntaba qué podía contener, ya que era muy liviana y nunca hacía ruido cuando la agitaba.

—¿Por qué no podemos ver al menos lo que contiene? —dijo a su marido.

Cierto día, cuando estaba sola (o según otra versión Epimeteo dormía), se le ocurrió una idea traviesa  Levantaría la tapa para echar una miradita al contenido. No podía ocurrir nada malo, si volvía a cerrar la caja con rapidez, sin tocar lo que hubiera dentro. Fue un momento emocionante. Con trémulos dedos la muchacha logró abrir el diminuto resorte. Al hacerlo, oyó dentro un murmullo semejante al de miles de zumbantes insectos. Se llevó las manos al rostro, cuando unas suaves alas invisibles le rozaron las mejillas. Pero cuando levantó realmente la tapa… ¡qué decepción la suya al descubrir que la caja estaba vacía!

Pandora se enfureció. Le pareció que los dioses se habían burlado de ella. Cuando entró, poco después, su marido, ella le confesó que había abierto la caja y agregó, desdeñosamente:
—¿De qué sire una caja vacía?
También Epimeteo se enojó porque vio que su esposa había sido muy imprudente. La culpó de desobediencia a los dioses y ambos cambiaron, por primera vez, violentas palabras.
Y entonces, la infortunada pareja descubrió lo peor: la caja no había estado vacía. De ella habían escapado miles de espíritus horribles, que ahora estaban rondando por toda la casa y se lanzaban al mundo por las ventanas. Eran todos los males destinados a asolar a los mortales, para debilitarles el cuerpo y despertarles el alma antes pura y solidaria: la vejez, las enfermedades, la envidia, la ira, la fatiga, la locura, la pasión, la tristeza, la pobreza, el crimen, las enfermedades (reumatismo, gota, dolores) y aun la misma muerte, escaparon de él, y estos se expandieron sobre la Tierra. Pandora cerró la caja justo antes de que la Esperanza también saliera, junto con todo lo que quedaba dentro, y el mundo vivió una época de desolación hasta que Pandora volvió a abrir la caja para liberar también a la esperanza. Y la esperanza llevó la paz y el consuelo a los corazones de Epimeteo y Pandora y ayuda aún a los hombres a soportar sus desdichas.
De acuerdo con otra tradición, la caja contenía más bien todos los bienes y Zeus se la entrega a Pandora, para que se la regale a Epimeteo el día de su boda, pero ella la abrió imprudentemente, y todos los bienes se escaparon y volvieron al Olimpo (lugar donde viven los dioses), dejando a los hombres afligidos por todos los males, con el único consuelo de la esperanza.

La hija de Epimeteo y Pandora, Pirra y su esposo Deucalión, hijo de Prometeo, fueron las dos únicas personas que sobrevivieron al diluvio que Zeus mandó sobre la humanidad para destruirla, en la versión griega del diluvio universal.

Etimológicamente se ha dado la palabra «Pandora» un significado con distintos matices: Paul Mazón y Willem Jacob Verdenius la han interpretado como ‘el regalo de todos’; sin embargo, para Robert Graves significa ‘la que da todo’. Según Graves, estarías ante la versión griega de la Eva de la mitología bíblica, puesto que Pandora también es considerada como la primera mujer. El mito intenta imponer a la mujer la culpa de todos los males de la humanidad, estaríamos por tanto ante un ejemplo de mito de una sociedad patriarcal que se ha impuesto a una antigua sociedad matriarcal.


PEITARQUIA
En la mitología griega, Peitarquia (en griego antiguo: Πειθαρχία Peitharkhia, ‘obediencia [al mando]’) era la personificación de la obediencia.
Esquilo la menciona una vez, quien cita un proverbio según el cual Peitarquia es la esposa de Soter y madre de Eupraxia:
"Cuando invoques a los dioses, no seas mal aconsejado. Peitarquia (la Obediencia) es la madre de Eupraxia (el Exito), esposa de Soter (la Salvación), como dice el dicho. Así es, pero el poder del dios Zeus es supremo y, a menudo, en los malos momentos, saca al hombre indefenso de la dura miseria, incluso cuando las nubes de tormenta caen sobre sus ojos".

PEITO o PITO
En la mitología griega (en griego antiguo Πειθώ Peithó Peithé, ‘persuasión’) es la «Persuasión» divinizada. En combinación con Bia representaba el inducimiento poderoso y la violación (incluyendo el secuestro de la novia).
Era la diosa o daimon que personificaba la seducción, el convencimiento y la voz encantadora. 
Ordinariamente suele encontrarse formando parte de los Erotes como acompañante de su madre o a su lado con las Cárites (Gracias), para significar que en el amor deben ayudarse recíprocamente.
También está conectada, como su equivalente romana Suada o Suadela por el engaño y el deseo.
Genealogía mítica
Hesíodo la menciona (Teogonía l. 349) como una de las Oceánides, tres mil hijas de Océano y Tetis. También aparece descrita otras fuentes arcaicas como hija de Afrodita sin especificar el consorte, si es que hubo alguno; otras dicen que era  una hija de Hermes y Afrodita.
En la tragedia Peito, aquí como la tentación (talaina peithô), puede ser descrita como hija de Ate (la Ruina).
Alcmán nos dice que Prometeo, que parece ser la «Previsión», engendró tres hijas: Tique («Fortuna»), Eunomia («Buen orden») y Peito («Persuasión»): mito, que ha surgido de reflexionar sobre el valor de la Persuasión en la Ciudad. En interpretación romana del papel alegórico de Peito como personificación de la persuasión, Plutarco también las hace hermanas.
Por su parte, Nono de Panópolis, la señala como hija de Dionisios y Afrodita, y como una de las tres Cárites (Gracias) junto con Pasitea y Aglaya;​ al tiempo que la señala como esposa alegórica de Hermes. El poeta elegíaco Hermesianacte también opina que Peito es una de las Cárites.
Una fuente tardía dice que Peito concibió a Iinge, pero no se especifica si hubo padre. Y otra fuente más nos dice que Higía era hija de Eros y Peito
Se le representaba como una mujer con su mano alzada en la persuasión o huyendo de la escena de una violación.
Sus atributos incluyeron la paloma blanca y una pelota de ligar el bramante.

Cuando Teseo persuadió a todos los pueblos del Ática que se reunieron en una sola ciudad, introdujo el culto de esta diosa. Hipermnestra, después de haber ganado su causa contra Dánao, que la perseguía en justicia por haber salvado la vida a su marido, desobedeciendo sus mandatos, dedicó una capilla a esta diosa.

​

PENIA
En la mitología griega Penia (del gr. *-penia, 'pobreza') era la personificación de la pobreza y la necesidad, siendo por tanto odiada y marginada por todos los hombres.
Era compañera de Aporia (la Dificultad), Amekhania (la Falta de Recursos, el Desamparo) y Ptokhenia, siendo lógicamente sus opuestas Pluto (la Riqueza) y Eutenia (la Prosperidad).
Es en la mitología romana era llamada Paupertas.
Es, según los poetas, hija de Nix (la Noche), o hija del Lujo y la Ociosidad, hermana de Limos (el Hambre); madre de la Industria y las Artes.
Los órficos, que decían que nació de la protogénica Thesis, dando a entender, pues, la antigüedad de la pobreza.

No posee más que un mito, el que le asigna Platón, según Diotima, sacerdotisa de Mantinea, en el Banquete. Después de un espléndido festín celebrado en la mansión de los dioses, Poros, se quedó dormido en la puerta de la sala; Penia, llegando entonces en busca de los restos de la cena, se acercó a Poros y apasionada de él tuvieron un hijo nombrado Eros (el Amor).


PERKUNA TELE
Diosa-Trueno en la mitología eslava.
Junto a su esposo Perkón presidia las tormentas y las tempestades: es el trueno, el rayo y el relampago.

PERO

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: una hija de Neleo y de Cloris, mujer de Bías y madre de Tálao.

Tenía fama por su hermosura.


PERO

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: madre de Asopo, que tuvo con Poseidón. 


PERSÉFONE, PERSÉFONA, PERSEFATA, PERSEFASA o CORÉ

En la mitología griega, Perséfone (en griego antiguo Περσεφόνη Persephónē, ‘la que lleva) era reina de las regiones infernales.

[...] Como esposa de Hades mandaba a espectro, gobernaba a los fantasmas y llevaba a cabo las maldiciones de los hombres.

Su presencia marca el cambio de las estaciones
Simbolizaba el ciclo de la naturaleza. 
Se le consideraba diosa de la naturaleza que renace tras el invierno.
Como la Tierra se figura en Deméter, Perséfone su hija denota la misma fecundidad de la tierra, o también la semilla con que se fecunda, y porque la simiente oculta debajo de la Tierra en el invierno, y con el calor del verano retoña y nace.

El regreso anual de la joven, representaba el fruto de las cosechas anuales, que devolvían cada año el producto de a la tierra.

Es el delicado y amable aspecto femenino de la primavera, la tierna vida de las primeras flores y las primeras y pálidas hojas de los árboles.

En otros dialectos era conocida por otros nombres, como Persephassa o Persephatta. Homero la llama Persephoneia (Περσεφόνεια). 
En un principio se llamaba Core, que en griego significa doncella. Perséfone es el nombre que recibió en el mundo de los muertos. 
Roma la llamaron Proserpina. 

En la Odisea, cuando Odiseo viaja al Inframundo, alude a ella como «Reina de Hierro». 

Según la Teogonía de Hesíodo era hija de Zeus y de Deméter (ἡ Μητὴρ hê Mêtềr, ‘la madre’). 
El matrimonio formado por Perséfone y Hades fue estéril; no así ella, que fue seducida por su propio padre en forma de serpiente y tuvo un hijo Zagreo que fue asesinado por los Titanes a instancias de Hera y posteriormente resucitado con el nombre de Yaco.
Se la representa con un ramo de narcisos o también sentada en un trono de ébano con una antorcha en la mano. Otras veces la encontramos en un carro tirado por caballos negros, junto a Hades.

Deméter no tenía una posición estable en el Olimpo. Solía vivir muy lejos de los demás dioses, siendo una diosa de la naturaleza dedicada a plantar semillas y cultivar plantas. 
Vivía en Sicilia con su única hija, Core. Ésta era uno de los seres más bellos de la tierra, pero a pesar de ser hija de una gran diosa vivía apartada, en el campo, protegida de las peleas y rivalidades del Olimpo (en la tradición olímpica fue cortejada por los dioses Hermes, Ares, Apolo y Hefesto).
Así, llevaba una vida pacífica hasta que su hija Perséfone se convirtió en la diosa del Inframundo, lo que, según los mitógrafos olímpicos, no sucedió hasta que Hades la raptó y la llevó allí con él: Hades enamorado de Core, le pidió su mano a Zeus. Zeus temía enemistarse con su hermano dándole una negativa. Pero sabía que Deméter no aceptaría que su hija se viese obligada a vivir en el mundo subterráneo. De manera que Zeus contestó que ni daría, ni negaría, su consentimiento a la boda. Esto animó a Hades a raptar a la muchacha.
Perséfone estaba cogiendo flores inocentemente con algunas ninfas (y Atenea  y Artemisa, según el himno homérico, o Leucipe, o algunas Oceánides) en el llano de Enna, situado en Sicilia, quedó prendada por un lirio (según otras versiones un narciso) que Gea instigada por Zeus había hecho brotar. Al cogerlo, con sus poderes su tío Hades hizo que la tierra ser abriera y de ella surgió, montado en un carro guiado por cuatro corceles negros, que tomó a Core y la arrastro con él a su reino.
Las ninfas fueron transformadas en las Sirenas por no haber intervenido. 

Cuando Deméter se dio cuenta de que su hija no regresaba salió preocupada a buscarla. Por el camino se encontró con la vieja Hécate, quien le dijo que había escuchado algunos gritos, pero que no sabía de dónde provenían. Deméter siguió buscando en vano. 

Durante su peregrinar, Deméter encontró asilo en casa de Celeo, primer rey de Eleusis, al norte de Atenas, y de su esposa Metanira. Estaba sentada en el camino descansando en la piedra Agelasta, cerca de un pozo, a la sombra de un olivo, cuando las hijas de Celeo que venían al pozo vieron a una anciana en la que se había transformado para no ser reconocida. Les pareció tan desdichada, que la interrogaron, y Deméter les dijo que había sido robada por unos piratas y abandonada en las costas del Ática, que buscaba asilo y que se emplearía como niñera o criada pensando que así no echaría tanto de menos a su hija. Las hijas del rey consultaron a su madre Metanira, y como tenían un hermano pequeño, Demofón (hermano menor de Triptolemo), la reina tomó a Deméter a su servicio como niñera.  En la corte de estos monarcas halló un poco de alivio a su pesar, e incluso una vieja sierva, Yambe, le arrancó una sonrisa con sus chistes. Como recompensa por la atmósfera amigable y devota con que había sido recibida, quiso entonces favorecer al recién nacido haciéndole un conjuro de inmortalidad: Deméter empezó a hacer crecer a Demofón y a hacerle prosperar sin alimentarle con leche ni pan, sino sólo ungiéndole con ambrosía, le acariciaba con su aliento, y por las noches, sin que nadie lo supiera, lo colocaba sobre una hoguera como a un tizón para purificarle. Pero cierta noche Metaneira la vio y empezó a gritar desesperada pensando que su hijo iba a morir le quitó el niño de los brazos. El conjuro quedó interrumpido a mitad y el niño murió en el acto. Como compensación Deméter reveló a Triptólemo, hermano del fallecido, los secretos del cultivo del trigo y le confió la misión de recorrer el mundo enseñando la agricultura a los demás hombres. 
Según otras versiones Demofonte no muere, simplemente no alcanza la inmortalidad e increpando a la madre se mostró como quien era: "Soy Deméter le dijo, y quiero que el pueblo entero me construya sobre la ciudad y sus altos bastiones allá en Callichoros, sobre la colina que domina todo, un templo y un altar, y yo misma os enseñaré mis misterios para que en lo sucesivo practiquéis los ritos sagrados" y así se constituyeron los Misterios de Eleusis. 

Más adelante se topó con Eumolpo y Eubuleo, dos pastores que le contaron cómo de la tierra abierta había surgido un carro de oro tirados por caballos negros que parecía no tener conductor, y cómo alguien había arrebatado a la joven que se encontraba allí cerca. Según otra versión, otro de los hijos de Metaneira sabia donde estaba Core y al saber quién era la niñera fue a explicarle: un pastor la había visto desaparecer mientras recogía flores.

Según otra versión, Hécate sugirió a Deméter hablar con Helios, el sol, que todo lo ve, para que le contase lo que había pasado.

En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone.

La diosa no tuvo que hacer mucho esfuerzo para adivinar que se trataba de su hermano Hades, quien solía utilizar el casco que lo hacía invisible para venir a la tierra. Rápidamente corrió al Olimpo y le pidió a Zeus que le exigiera a Hades devolver a su hija. Él se negó a ayudar a Deméter, al igual que los otros dioses.

La ira y la tristeza que sentía por la pérdida de su hija la invadieron por completo. Pasaron los días y la tierra comenzó a quedarse sin plantas, la vida quedó paralizada mientras la desolada Deméter buscaba por todas partes a su hija perdida. Deméter había determinado que no dejaría germinar nada hasta que su hija volviera con ella. Cuando el planeta comenzó a transformarse en un desierto donde lo que quedaba con vida era poco, Zeus pensó que era tiempo de actuar. Lo primero que hizo fue ordenarles a los demás dioses que hablaran con Deméter y trataran de convencerla de abandonar su estrategia. Pero fue en vano; la tristeza y el deseo de recuperar a su hija eran más fuertes que cualquier súplica. Asi que Zeus no pudo aguantar más la agonía de la tierra, tuvo que tomar el problema en sus manos y buscar una solución. El crónida envió a Hermes al reino de Hades para que le informara que deseaba hablar con él. Cuando se encontraron, Zeus le ordenó que devolviera a Perséfone, ya que la tierra estaba a punto de quedarse sin vegetación alguna. A Hades no le quedó otro camino que ceder y la única condición que se puso para liberar a Perséfone fue que nadie que hubiese probado la comida de los muertos podía regresar al mundo de los vivos, pero Hades la engañó para que comiese seis ,o cuatro según las fuentes, semillas de granada, que la obligaban a volver cada año un mes por cada semilla. Las semillas de granada eran muy importantes entre los dioses porque sellaban un pacto de fidelidad y obligación conyugal que no podía romperse.
En algunas versiones, Hermes, el mensajero de Zeus, encontró a Perséfone al lado de Hades, pálida y entristecida, mirando las sombras. Aun llevaba en las manos un ramillete de flores secas y marchitas. Perséfone dijo que sabía que era el manjar de la muerte el que ahí le ofrecían y se abstuvo de probar alimento alguno  desde el día en que la sacaron de la tierra. Entonces, Hermes se la llevó hacia Sicilia. Cuando su madre Deméter la vio, de la alegría volvieron a brotar las hierbas y las flores, y los campos volvieron a ser prósperos. Pero su felicidad no había de durar, ya que desde los infiernos. Hades convocó a todas las sombras y espíritus haciéndoles preguntas y más preguntas hasta que el jardinero Ascálafo cuenta a los demás dioses que Perséfone se había comido voluntariamente las semillas de granada. 

Para resolver la difícil situación, Zeus acordó que Perséfone estaría con su madre dos tercios (según autores posteriores, un tercio), y el resto del año regresaría al mundo subterráneo a vivir con Hades (Plutón). 

En los meses que Perséfone y su madre estaban juntas, Deméter permite que la tierra de frutos y haya vegetación; es cuando las flores florecen y la tierra se vuelve fértil de vegetación, dado a su alegría. Pero cuando Perséfone vuelve con su marido al Infierno, la tierra deja de producir y parece que todo muere, es cuando las hojas se caen, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril y no da frutos; es cuando Deméter se desespera. Fue así como se crearon las estaciones: mientras Perséfone vive con su madre se suceden la primavera (crecen las flores y los pájaros no paran de cantar) y el verano; cuando regresa al mundo subterráneo, Deméter se viste de luto, las flores se marchitan, los árboles pierden sus hojas y la tierra se pone más fría: cae sobre la tierra el otoño y el invierno.
Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del Inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos. 
En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone. 
En la versión más antigua la temible diosa Perséfone era la propia Reina del Inframundo. 
En algunas versiones Deméter prohíbe a la tierra dar frutos, en otras está tan ocupada buscando a Perséfone que no se ocupa de ella, y en algunas la profundidad de su desesperación hace que nada crezca. 
El número de semillas comido por Perséfone cambia también de unas versiones a otras, a menudo en relación con la duración del invierno en la zona de procedencia de la historia. 
Este mito puede ser interpretado también como una alegoría de los rituales matrimoniales de los antiguos griegos, que sentían que el matrimonio era una especie de rapto de la novia de su familia por parte del novio, y este mito puede haber explicado los orígenes del ritual del matrimonio. La más popular explicación etiológica de las estaciones puede haber sido una interpretación posterior. 

Perséfones sólo mostró clemencia una vez. Debido a que la música de Orfeo era tan arrebatadoramente triste, permitió que éste se llevase a su esposa, Eurídice, de vuelta al mundo de los vivos con la condición de que ella caminase tras él y él nunca intentase mirarla a la cara hasta que estuviesen en la superficie. Orfeo accedió pero falló, al mirar atrás casi al final para asegurarse de que su esposa le seguía, y perdió a Eurídice para siempre. 

Perséfone figura en la historia de Adonis: cuando Adonis nació, Afrodita lo tomó bajo su protección y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dio a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fue resuelta por Zeus o Calíope, quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año solo.

También departió con Psique cuando esta bajó al Inframundo a buscar un cofrecito que Afrodita la había mandado a buscar.

Cuando Hades persiguió a una ninfa llamada Mente, Perséfone la convirtió en una planta de menta.

Perséfone era el objeto del cariño de Pirítoo. Su amigo Teseo y él prometieron casarse con sendas hijas de Zeus. Teseo escogió a Helena, la secuestró con la ayuda de Pirítoo y decidió retenerla hasta que tuviese la edad de casarse. Dejaron a Helena con la madre de Teseo, Etra, y viajaron al Inframundo, reino de la elegida de Pirítoo, Perséfone, y del marido de ésta, Hades, quien fingió ofrecerles hospitalidad y preparó un banquete. Tan pronto como la pareja se sentó, las serpientes se enroscaron en torno a sus pies, atrapándolos. Teseo fue finalmente rescatado por Heracles. 


PISTIS

Era la personificación de la confianza, la honestidad y la buena fe en la mitología griega.
Era uno de los buenos espíritus que escaparon de la caja de Pandora y huyeron al cielo abandonando a la humanidad.
Su nombre romano era Fides, y sus opuestos eran Apate y los Pseudologos.
Posiblemente hija de Zeus, aunque no se refleja en ningún lugar.

PIZI
El dios de los esponsales en la mitología polaca.

PLUTO
En la mitología griega (en griego antiguo Πλοῦτος πλοῦτος, Ploῦtos, ‘riqueza’) es la personificación de la riqueza, originalmente de las riquezas y los bienes vegetales y minerales que proceden del interior de la tierra. También un dios de la agricultura relacionado con la cosecha. 
Dios-niño de las riquezas materiales y de la riqueza agrícola.
En algunos casos se ha dejado a Pluto dentro de la categoría de divinidades inferiores y se le ha confundido con Hades, llamado Plutón por los romanos, porque las riquezas y los materiales con los que se hacen las monedas se obtienen de las entrañas de la tierra

Pluto desempeñaba un papel importante en los Misterios de Eleusis, junto con Deméter y Perséfone y figurando en su cortejo. Posteriormente, con el desarrollo de la riqueza mobiliaria, Pluto se separó del grupo de Deméter y se convirtió en la personificación de la riqueza en general. Con esta forma aparece en la comedia que Aristófanes le ha consagrado. 

Hesíodo (Teogonía, 972-974) dice de él: 
«Generoso Pluto… recorre toda la tierra y los anchos lomos del mar y a quien le encuentra, si se echa en sus brazos, le vuelve rico y le colma de prosperidad». 

De su nombre se derivan “plutocracia”, que es una forma de gobierno en la que gobiernan los ricos, plutócrata”, etc.

Hesíodo (en la Teogonía) le supone nacido de Deméter (Ceres) y de Yasión (Iasión o Jasión, hijo de Zeus y la pléyade Electra) en la isla de Creta en un campo roto ya por tres surcos, tal vez porque estos dos personajes se dedicaron continuamente a la agricultura, que es la que proporciona las más solidas riquezas. Pausanias lo hace hijo de Eirene (la Paz).

En el arte aparece representado en compañía de Deméter y Perséfone, habitualmente en figura de un joven, ó, más bien, de un niño desnudo que porta una cornucopia o un haz de espigas. 
Por lo común Pluto aparece bajo la figura de un anciano que lleva una bolsa en la mano que camina según los antiguos cogiendo y se acerca a paso lento, pero de pronto desaparece girando con vuelo rápido, para enseñar que las riquezas y los bienes de fortuna se adquieren lenta, y difícilmente al igual que son disipados, muchas veces con rapidez.
Los  mexicanos tenían también una divinidad que presidia las riquezas; pero se ignora el nombre. A un cuerpo humano le daban una cabeza de ave, coronada de una mitra de papel pintado, y su mano estaba armada de una guadaña. Los diversos adornos preciosos de que se le adornaba eran convenientes a la calidad que se le atribuía.

Este dios tenía una estatua en Atenas bajo el nombre de Pluto Perspicaz. Estaba en la ciudadela en el fuerte detrás del templo de Atenea (Minerva), donde se hallaban depositados los tesoros públicos. 

En el templo de Tique (la Fortuna) en Tebas se veía esta diosa teniendo a Pluto en figura de niño entre sus brazos, como si fuese su nodriza o su madre. 

En Atenas la estatua de Irene (la Paz) tenía en su seno a Pluto aun niño, símbolo de las riquezas que da la paz. 

En los sacrificios tributados á este dios los signos funestos que ofrecían las entrañas de las victimas debían interpretarse siempre favorable.

En la comedia de Aristófanes titulada precisamente Pluto, se ha convertido en la personificación de la riqueza en general. Para explicar que también los malvados sean ricos y afortunados se dice que este dios en su juventud tenía muy buena vista; pero que habiendo declarado a Zeus (Júpiter) que no quería acompañarse más que de la virtud y de la ciencia, el padre de los dioses celoso de esta gente de bien le cegó para quitarle los medios de discernirlos, y Luciano en su dialogo Timon el Misántropo, dice que desde entonces se acompaña casi siempre con los malvados. 


PO
Id. de la Polinesia, pers. de la Noche.
Pasa por el más antiguo de todos los seres, así como por madre de los dioses á quienes genéricamente llaman Fampó, que quiere decir tanto como hijos de Po.

POBEDA
Diosa eslava de la victoria.

POCHWIST o NEHODA
Dios eslavos honrado principalmente en Kiew como divinidad del aire, del buen y mal tiempo. 
Los Moravios y los Bohemios que le daban también el nombre de Nehoda, adoraban en él al dios de los huracanes y las tempestades, de los nublados y los torbellinos.

POGODA
Dios del viento que sopla del este en primavera y personificación del cielo azulado y sin nubes, y del buen tiempo en la mitología eslava.
Hijo de Stribog.
Veíasele vestido con túnica azul, alas y corona de flores del color mismo, volando en los aires, y acompañado de su esposa Zimtserla o Simzerla, diosa de las flores y de la primavera; mientras Zermágea, alegoría del invierno y del granizo, huía pavorido ante su presencia.

POINE

En la mitología griega, era la daimon o espíritu que representaba la venganza y el castigo por matar a un hombre.
Su equivalente romana era Poena.
Era hija de Éter y Gea, y se le relacionaba con Praxidice. Como tal, Valerio Flaco la hace madre de las Erinias, los terribles espíritus vengadores de los crímenes contra los padres.
Habitaba en el Hades, donde arrastraba sus chirriantes cadenas. 
Se le adoraba especialmente en África y en Italia, y en las islas Casiterides era común representarla en las tragedias.
Algunos autores hablan de las Poinas, en plural, para describir a espíritus vengadores de los homicidios. Una de ellas, Lamia o Equidna Poine, fue enviada por Apolo para castigar a los argivos por la muerte de su hijo Lino. 

POLEL o POLELA
En la mitología eslava, era dios de la familia y representante del matrimonio.
Considerado el Himeneo de los eslavos como designa su nombre "el que viene después de Lel" o "sigue después del amor".
Era el tercer hijo de Leda y Lado y hermano de Lel 

POLEMGABIA
En la mitología eslava, era el dios doméstico ocupado en conservar el fuego en el hogar.
Se le representaba  como un herrero y forjador de armas, de manera similar a Hefesto.

POLEMOS
En la mitología griega (en griego antiguo Πολεμος Pólemos, ‘guerra’ y en latín Bellum) fue el daimon o espíritu de la guerra y la batalla.
Polemos es muy semejante al dios Ares o tal vez como uno de sus epítetos, pues no tenía un dominio específico
Hace parte del grupo de los Macas.
Su daimon opuesto es Eirene.
Fue el padre de Alala por sí mismo o con Eris.

POLEVIKOV, POLEVIK, POLEIK, POLEWIKI, POLOWIKI, POLEVOY o LUGOVICHOK

Entre los polacos (cf. polo, "campo") divinidad agrícola, deidad tutelar de los campos o espíritu protector de los prados venerado por los eslavos.

Es también conocido por los nombres Datan, Lawkapatim o Tawals. El nombre Lawkapatim refleja el prusiano Laukosargas.
Poludnica es su forma femenina.
Cada campo tenía su Polevik al que se prodigaban honores y dones para mitigar su temperamento caprichoso: se escondían entre los maizales y asaltaban a los viajeros perdidos, mataban a los campesinos borrachos, solían robar a los hijos de los campesinos para más tarde abandonarlos en medio de los maizales, o bien causar pesadillas o atropellar con sus caballos a quienes se quedaban dormidos en el campo. 

Fisicamente se le describe como una criatura deforme, del tamaño de un enano, su cabello parecía hilos de hierba, ojos de distinto color y su piel oscura era del color de la tierra. Las hembras tomaban la forma de hermosas mujeres vestidas de blanco. 

Para mantenerlos alejados, los campesinos colocaban en el margen del campo una ofrenda consistente en dos huevos y un gallo.


POLIMNIA
En la mitología griega, Polimnia (en griego Πολυμνία, "la de muchos himnos" o "la de variados himnos") era una de las nueve Musas, inspiradoras de las ciencias y las artes: era la musa de la oda y la poesía-lírica-sacra, es decir, la de los cantos patrióticos  y los himnos religiosos (de los dioses). El ámbito donde desarrolla esta musa sus facultades y atribuciones resulta un tanto confuso a causa de que presidió durante distintas épocas varias ocupaciones diferentes, algunas veces era considerada también como musa regente de la facultad de asimilar conocimientos y recordarlos (historia), de la retórica, la elocuencia, de la declamación, de la danza, de la geometría, y por último fue la musa de la mímica y la pantomima o el arte mímico.
Según varias tradiciones, ella fue quien inventó la lira y la agricultura. 
Era hija de Zeus y Mnemosine. 
Según algunos autores fue madre de Triptólemo (más conocido como hijo de Celeo rey de Eleusis y de Metanira).
Se le suele representar toda vestida de blanco, recostada o apoyando el codo sobre un pedestal o una roca, en actitud de meditación (pensando) con un dedo puesto en la boca, simbolizando el silencio y la discreción. Otras veces, se la representa llevando unas cadenas como símbolo del poder que ejerce la elocuencia. En otras representaciones, aparece cubierta por un velo, mostrando su carácter sagrado.


POLKAU, POLKANS u POLKRANS
Genios que personifican los volcanes o las selvas.
La parte superior de su cuerpo tenía forma humana, la otra al contrario la de un caballo o de perro: estas especies de Centauros mostraban una fuerza prodigiosa.


PONOS

En la mitología griega, era el daimon o espíritu que personificaba el obligado esfuerzo, el trabajo duro y pesado, y la fatiga.

En la Teogonía (226ss), Hesiodo lo presenta como hijo o hija de Eris, mientras que Higino afirma que tuvo como padre a Érebo y como madre a Nix.


PONTO o PONTOS
En la mitología griega, Ponto (en griego antiguo Πόντος Póntos, ‘mar’; en latín Pontus) era 
uno de los dioses primordiales  y la deificación masculina del mar. Con él se identifica el mar en general.
Es el mar primordial y representa las aguas profundas que nacieron con la tierra. 
Personifica la fuerza del oleaje.
Compárese a Ponto con otro dios preolímpico del mar, Océano, cuya presencia era más vívida entre los helenos.
En su honor fue llamado “Ponto Eusino”, por antonomasia, el mar que actualmente se conoce como Mar Negro. 
Homero y Hesíodo, los primeros en mencionarlo, nos dan una visión diferente del mar. Homero lo trata como un sustantivo común y hace alusión a un espacio enorme lleno de vida, citándolo como «ilimitado», «vinoso» o «rico en peces». Por otro lado para Hesíodo, Ponto parece ser poco más que una personificación del mar: lo refiere como una fuerza hostil, citándolo como el «estéril piélago de agitadas olas», «tempestuoso», «estéril» ​o «sombrío»; entendido como el mar embravecido, y en esta faceta algunos autores lo traducen como el «Oleaje». Usando su nombre tanto como sustantivo propio como común
En la Teogonía Hesíodo cuenta que Gea (la Tierra), engendró a Ponto por sí misma, «sin mediar grato comercio»; pues no había aún elemento macho ya que los griegos no concebían que nada pudiera salir del Caos que si existía, y que sus hermanos, concebidos de la misma manera, fueron Urano y los Montes; Higino afirmaba, en cambio, que el dios había nacido de la unión de Gea o Gaia con Éter (el Cielo luminoso), junto con otros primordiales, como Tártaro, Océano y Temis. Además diferencia a Ponto del Mar. 
Se dice que Orfeo apostrofaba sobre que en el principio de la creación los tres principios, Tierra (Gea), Cielo (Urano) y Mar (Ponto), formaban una sola masa confusa. 
​Con el paso del tiempo los poetas fueron diferenciando las diferentes facetas del mar y las aguas en sus propios dioses. Así los textos hesiódicos diferenciaban a Ponto como agua salada y a Océano como agua dulce. Las aguas primordiales, según los órficos, estaban personificadas por Hydros. Los textos homéricos siguen usando el sustantivo ponto para denominar poéticamente al mar ​aunque en alguna ocasión usan a Anfitrite como metonimia por el mar.
En los textos homéricos aparece su contraparte femenina, Talasa, hija de Éter y Hémera y la personificación del mar Mediterráneo (cuyo nombre significa simplemente ‘mar’, pero en una raíz pre-griega).​Con Talasa Ponto fue padre al menos de la multitud de los peces que nadan sobre las aguas saladas. Baquílides también opina que los mismos padres engendraron a los célebres cuatro Telquines, llamados Acteo, Megalesio, Ormeno y Lico, y la ninfa Halia.
Fue padre con Gea, de la prole de los Póntidas o hijos del mar. Así Gea le alumbró «al infalible y benévolo Nereo, al enorme Taumante, al arrogante Forcis --quien posee el don de la profecía y la capacidad de cambiar de forma, y representaba los aspectos peligrosos del mar--, a Ceto de hermosas mejillas y a Euribia, que alberga en su pecho corazón de acero». 
La descendencia de todos ellos fue casi exclusivamente femenina, monstruosa para los que se unieron entre sí, pero bellísima --salvo por castigo, las Harpías-- para los que se mezclaron con los Titanes, recuperando así el componente celestial: son las hijas de Taumante y Electra, personifican los efectos más imponentes del mar; frente a los benignos que representan las Nereidas, nacidas de Nereo con Doris, hija del Océano. Euribia se casó con el titán Crio y Ceto contrajo nupcias con su hermano Forcis. Éste último matrimonio son los progenitores de los monstruos marinos: dos camadas de trillizas, las Grayas y las Gorgonas.
Tanto Nereo como Taumante eran conocidos como «Ancianos del Mar». ​​
En la Titanomaquia se nos dice que Egeón, un centímano marino, era hijo de Ponto y Gea y ayudó a los Titanes durante la Titanomaquia.​
​
No posee leyenda propia, y sólo figura en las genealogías teogónicas y cosmogónicas.

POROS o PORO
En la mitología griega (en griego Πόρος, ‘expediente’, ‘senda’, ‘camino’, ‘vía’, ‘pasaje’) era el daimon o espíritu que personificaba la oportunidad, la conveniencia, los medios para conseguir algo y la utilidad. 
El daimon que personificaba el recurso y el ingenio para actuar.
Personificación de los medios de lograr o proporcionar riquezas. 
Su daimon opuesta sería Aporia.
La versión órfica afirma que Poros y su hermano Tecmor nacieron de Thesis (en este sentido Poros se identificaría con Chronos); Platón recoge una tradición posterior en la que ésta diosa se identifica con Metis, y la hace madre de Poros y de Penia, narrando a continuación una romántica versión de cómo nació Eros:
«Cuando terminó una fiesta en honor a Afrodita a la que habían sido invitados todos los dioses, Penia acudió para pedir las sobras. Poros había bebido demasiado y se había tumbado en el patio para descansar. Penia creyó por la pose de éste que se hallaba en la misma situación, y creyendo haber encontrado un semejante, quiso tener un hijo con él. De su unión nació Eros, que si bien siempre sigue a Afrodita por haber nacido en su casa en un día a ella consagrado, en muchas ocasiones se reviste de pobreza y vaga por las calles. Como su padre, atenta contra la riqueza y el bienestar, haciendo que los hombres se peleen unos contra otros.»
Aparte este mito simbólico, contado por Platón, Poros no posee al parecer, ninguna leyenda.  

PORRIMA
Diosa de la mitología romana, que junto a Postverta, era una de las dos ayudantes de Carmenta. 
Se la invocaba para que previniera y protegiera los partos normales, aquellos en los que él bebe nacía de cabeza.

POSEIDÓN O POSIDÓN
Dios de todas las aguas tanto en superficie como subterráneas; desencadenaba los huracanes, instigaba las tormentas en alta mar y las mareas más abruptas.
Dios del agua, no sólo de las profundidades del mar, sino también de ríos, arroyos, lagos, manantiales y fuentes.
Su poder se extendía no sólo sobre el mar, sino también sobre las aguas dulces. 
Primitivamente deidad del cielo en su aspecto de nubes y lluvia, luego dios de las aguas dulces y fertilizantes, y finalmente conocido como soberano del agua del mar 
por excelencia.
Algún mitólogo cree que en su origen el nombre del dios de las aguas no fué más que un epíteto de Zeus, quien como soberano de la naturaleza entera formaba las nubes que vertían la lluvia sobre la Tierra. De aquí se infiere que Poseidón era el dios del elemento líquido bajo todas sus formas (océanos, lagos, manantiales, fuentes, etc.). Por esta razón el concepto de Poseidón variaba algo de las poblaciones del continente griego á las de la costa y de las islas, donde solamente era el rey del mar. 
Dios del elemento liquido en general y de las tormentas marinas 
El mar " de amplio regazo" es el dominio de Poseidón, sus  profundidades lo cobijan.
A quien corresponde el dominio sobre la superficie y el fondo de los mares.
Por su asociación con el agua se le consideró una divinidad agraria responsable de la fertilidad de los campos. 
Al parecer, su poder no solo limita al mar, sino que se extiende a las aguas continentales y los lagos. En cambio, los ríos poseen sus propias divinidades. 
Poseidón, como Nereo, otro dios marino, fue protector de la navegación fácil, que aplacaba la cólera de las ondas, y en este concepto le estaba consagrado el delfín, pues en Grecia, cuando el mar estaba tranquilo, era frecuente ver á la puesta del Sol numerosos delfines en torno de las naves, lo cual se consideraba como indicio de buen tiempo. 
Poseidón también era el dios tutelar de todos aquellos que tenían una actividad relacionada con el mar: pescadores, navegantes, barcos.  
Es el dios griego más importante después de Zeus. 
Iguala a Zeus en dignidad, pero no en poder. Es intrigante, malhumorado y pendenciero y  de carácter y temperamento salvaje, violento, brutal y vengativo en su comportamiento con los humanos. Su sonrisa —como la del mar— es abierta y refrescante, pero su cólera —como la de su hermano Zeus— estremece. 
Para los griegos, tan afectos a la navegación, Poseidón era realmente un dios muy imprescindible que en su aspecto benigno, Poseidón se concebía creando nuevas islas, ofreciendo mares en calma y haciendo brotar manantiales. Cuando tenía mal humor o era ignorado lo demostraba, hendiendo el suelo con su poderoso tridente y desquiciando las rocas de las costas y provocando terremotos y maremotos; o le bastaba con agitarlo para convertir el más sereno de los mares en una hirviente extensión de marejada y espuma, desatando tempestades, olas gigantes  y demás fenómenos alusivos al mar.  
Representada como una figura de salvaje majestad, de fuerza extraordinaria y prodigiosa velocidad: cuando desciende del Olimpo, su hermano Hades teme que vaya a resquebrajar la tierra por encima de su reino subterráneo; en cuatro zancadas es capaz de atravesar el mar desde Samotracia hasta Ege, donde está su palacio submarino. 
Como otras deidades marinas tiene el poder de metamorfosearse, pero además de transformar a los humanos. 
Como Dioniso, que enfervorizaba a las Ménades, Poseidón también provocaba ciertas formas de perturbación mental. Un texto hipocrático de c.400 a. C., Sobre la enfermedad sagrada, afirma que era considerado culpable de ciertos tipos de epilepsia.
Según Pausanias, Poseidón fue uno de los guardianes del oráculo de Delfos antes de que el olímpico Apolo le sustituyese. Apolo y Poseidón colaboraban estrechamente en muchos ámbitos: en la colonización, por ejemplo, Apolo Délfico daba la autorización para partir y asentarse, mientras Poseidón cuidaba de los colonizadores en su viaje y proporcionaba el agua purificadora para el sacrificio fundacional. 
Dio nombre al sexto mes del calendario ateniense, correspondiente al de diciembre.
El nombre del dios marino etrusco Nethuns fue adoptado en latín para Neptuno (Neptunus, de nare, «nadar») en la mitología romana, siendo ambos análogos a Poseidón.
Algunos de sus títulos son: 
  • Ennosígaios (‘el que sacude la tierra’, «Agitador de la Tierra»): es él quien provoca los terremotos y maremotos, y en calidad de ello se atribuye a Poseidón la creación de algunas sorprendentes formaciones, sobre todo el desfiladero del Peneo, paso natural que hace salir las aguas de la llanura de Tesalia. 
  • Fitalmio (‘Alimentador de las plantas’)
  • Geáco (‘sostenedor de la tierra’)
  • Hippos (‘El de los Caballos’)
  • Kyanochaites (‘El de azulada cabellera’)
  • Pétreo (‘El de la Roca’)
  • Proclistio (‘el inundador’)
Vivía en las profundidades del mar Egeo, donde ha construido un hermoso palacio con torres blancas, grandes puertas en forma de arcos e incrustaciones por doquier de conchas y corales. Alrededor de su palacio se ondulaban prados  de algas y arboles de coral, y las suaves olas verdes eran las brisas que refrescaban la cima.
Poseidón era hijo de Crono y Rea (el Tiempo y el Movimiento), hermano, por consiguiente, de Zeus (Júpiter) y Hades (Plutón).
Tuvo por esposa legítima a Anfítrite, hija de Nereo y de Doris, a la que vio jugando en la playa e hizo que la raptase un delfín. Tuvieron un hijo, Tritón (cuyo atributo fue una resonante caracola), y dos hijas, Benticísime y Rodo, la que dio nombre a la isla de Rodas.
Pero un dios tan poderoso no se conformaba con una sola esposa: de manera que se le atribuyeron innumerables aventuras, especialmente con ninfas de los manantiales y fuentes, cuyo desenlace no siempre fue envidiable y que igualan a las de su hermano Zeus. 
Engendro un numero considerable de hijos, casi siempre famosos por su salvajismo y crueldad: 
  • Después de su intervención a favor de Afrodita cuando está fue sorprendida en cama con Ares, la deseó y tuvieron dos hijos, Rodo y Herófilo.
  • Anipe, hija del río Nilo fue madre de su hijo Busiris, el cruel rey de Egipto que inmolaba a los extranjeros hasta que Heracles (Hércules) puso fin a sus tropelías.
  • Una mujer mortal llamada Tiro estaba casada con Creteo (con quien tenía un hijo, Aesón o Esón) pero amaba a Enipeo, un dios-río. Tiro perseguía a Enipeo, que rehuía sus avances. Un día Poseidón, lleno de deseo hacia Tiro, se disfrazó como Enipeo y de su unión con ella nacieron los héroes Pelias y Neleo. 
  • Poseidón rescató a Amimone, la hija de Dánao, del asedio de un sátiro lujurioso y entonces tuvo un hijo con ella, Nauplio, que fundó posteriormente la ciudad de su nombre. 
  • En su propio templo sedujo a Etra hija de Piteo rey de Trecén; ciertas tradiciones aseguran que Teseo fue hijo suyo.
  • Tuvo Poseidón un hijo con Álope la hija de Cerción (hijo de Hefesto y rey de Eleusis); se llamó Hipótoo. 
  • Engendró con Quione a Eumolpo, pero ella lo arrojó al mar; su padre lo rescató y lo llevó a Etiopía.
  • Con la pléyade Alcíone una hija, Aretusa. 
  • Lo mismo que Zeus, deseó a Evadne, hija de Fílaco, que le dio a Yamo, aunque luego abandonó al hijo en un bosque.
  • La harpía Celeno tuvo dos hijos de él, Lico que fue rey de las islas Afortunadas, y Euripilo que combatió en la guerra de Troya. 
No todos los hijos de Poseidón fueron humanos, ya que muchas veces sus amoríos dieron origen a un número considerable de criaturas terriblemente feas y peligrosas (gigantes y monstruos) que fueron permanente causa de problemas para los demás dioses y los hombres, y que hacían alusión a la indomable y funesta fuerza del mar desencadenado:
  • De su aventura con Gea (la Tierra), nació el monstruoso gigante Anteo, que vivía en el desierto de Libia y se alimentaba de leones y de viajeros, hasta que lo ahogó Heracles (Hércules).
  • Con la esposa de Aloos, Ifimedia, engendró los Alóades, es decir los gigantes Efialtes y Oto que intentaron asaltar el Olimpo y fueron hechos prisioneros por Ares.
  • En un mito arcaico, Poseidón persiguió una vez a Deméter. Ésta rechazó sus avances, transformándose en una yegua para poder esconderse en un rebaño de caballos, pero Poseidón advirtió el engaño, se convirtió en un semental y la raptó. El hijo de ambos fue el salvaje caballo Arión, que tenía un pie humano y el don de la palabra. 
  • Raptó a Teófane la hija de Bisaltes, de famosa belleza, y la transportó a Crinisa para burlar a los muchos pretendientes de aquélla; como siguieron persiguiéndola, metamorfoseó en oveja a su amada, hizo lo mismo con todos los habitantes de la isla y él se convirtió en morueco; de esa unión nació Crisomalion, el famoso carnero del «Vellocino de Oro».
  • Entre sus famosos hijos está mencionado aquel que engendró con la ninfa Toosa y que se llamó Polifemo; famoso cíclope que Odiseo (Ulises) y sus hombres dejaron ciego y que por esta razón enojaran tanto a Poseidón. Este los castigó evitando que en veinte años regresaran a Ítaca. 
Tenía un trono importante de mármol pulido ornamentado con corales, madreperlas y oro. Los brazos del trono estaban esculpidos con la forma de cabezas de delfines. 
En arte es representado como un anciano de figura alta y majestuosa, algo parecida a Zeus en su aspecto general, pero que se distingue  por su apariencia más salvaje y más tosca, desnudo, con largo cabello y barba desordenada y por su emblema, un tridente o sea cetro terminado en tres puntas en la mano derecha, obsequio de los Cíclopes, que blandía para hacer brotar manantiales, animar las olas, despertar y acallar las tempestades y revolver el mar, como si fuera un cucharón, provocando remolinos que hacían naufragar a los barcos más seguros. Algunos mitólogos dicen que estas puntas denotan las tres clases de aguas que se encuentran en la tierra; las del mar que son saladas, las de las fuentes de agua dulce, y las de los estanques que tienen un poco de unas y otras o en opinión de otros aluden al triple poder de Poseidón en el mar, porque lo altera, apacigua y conserva.
Junto a él la proa de un bunque cargado de granos, indica la abundancia que produce una feliz navegación: cuando aparece sentado sobre una mar agitada con el tridente puesto delante de él y un ave monstruosa con cabeza de dragón, alas sin plumas como las del murciélago, que parece hace un esfuerzo para arrojarse sobre él mientras Poseidón permanece tranquilo y muestra volver al cabeza, denota que este dios triunfa igualmente de las tempestades y de los monstruos del mar.
A menudo aparece acompañado de un delfín, o bien montando en un carro tirado por hipocampos --o briosos monstruos marinos que son mitad corceles y mitad serpientes--, o caballos de flotantes crines que podían cabalgar sobre las olas del mar y que inspiraron a los poetas griegos la imagen de las olas del mar erizadas de espuma; en La Ilíada estos caballos están representados con pezuñas de bronce y crines de oro. Este carro se hallaba rodeado de peces, delfines, animales marinos de toda clase y genios diversos, como las Nereidas de argenteados pies, los Tritones, las seductoras Sirenas, el viejo y multiforme Proteo, Glauco, etc. Todas estas imágenes están inspiradas en la brillantez de las aguas del mar y de la dorada brisa que se pierde en el horizonte.
Los marineros oraban a Poseidón para tener un viaje seguro, a veces ahogando caballos como sacrificio.
Los jonios le consagraron el mes en que las tempestades eran más frecuentes (Diciembre y Enero).
En la mayoría de las versiones fue tragado por Crono al nacer, pero algunas, al igual que Zeus, evitó el destino de sus demás hermanos al ser salvado por su madre, que le ocultó en un rebaño de corderos simulando haber parido un potro, que dio a Crono para que lo devorase.
Según Tzetzes la curótrofa o niñera de Poseidón fue Arne, quien negó serlo cuando Crono apareció buscándola. Según Diodoro Sículo, Poseidón fue criado por los Telquines en Rodas, igual que Zeus había sido criado por los Coribantes en Creta. 
Según una única referencia en la Ilíada, cuando Zeus sustituyó a su padre en la primacía de los dioses Poseidón, Zeus y Hades, dividieron las posesiones de su padre echándolas a suerte en un yelmo. Zeus se quedó con el cielo, Hades con el Inframundo y a Poseidón le fue concebido el dominio de los mares, los lagos y los ríos;  la tierra paso a ser propiedad de los tres.
Cuando los dioses aspiraron al honor de ser reconocidos como patronos de ciudades o regiones particulares, tuvo Poseidón frecuentes disputas con otras divinidades, disputas en las que casi siempre salió perdedor: 
  • En Corinto coincidió en sus aspiraciones con Helio, llegando al final al acuerdo --por intervención de Briareo, que fue elegido como árbitro-- de atribuir la posesión del Acrocorinto a Helio y del istmo a Poseidón. 
  • En Argos fue amarga su disputa contra Hera. Elegidos como jueces los tres ríos de la región, Ínaco, Cefiso y Asterión - o bien el héroe Foroneo, según otros -, decretaron que eran mejores los derechos de Hera; irritado entonces el dios, secó los ríos y fuentes (o inundó la Argólide de agua salada), maldición que perduró hasta la llegada a esta tierra de Amímone. 
  • Atenea se convirtió en la diosa patrona de la ciudad de Atenas tras competir con Poseidón. Ambos acordaron que cada uno haría un regalo a los atenienses y que éstos elegirían el que prefiriesen. Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, pero su agua era salada y por tanto no muy útil, mientras que Atenea ofreció un olivo. Los atenienses (o mejor dicho su rey, Cécrope) escogieron el olivo y con él a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento. Tras esto, enfurecido por su derrota, Poseidón envió una monstruosa inundación a la llanura ática, castigando así a los atenienses. Este mito es considerado por Graves y otros autores como el reflejo de un enfrentamiento entre los habitantes de la época micénica y los inmigrantes posteriores. Resulta interesante señalar que en su culmen Atenas fue una importante potencia marítima, llegando a derrotar a la flota persa en la batalla de Salamina. Otra versión del mito cuenta que Poseidón dio caballos a Atenas.
  • Perdida también Trecén ante Atenea, Egina ante Zeus, Delfos ante Apolo, Naxos ante Dioniso, y otras ciudades.
Poseidón y Apolo, habiendo ofendido a Zeus, fueron enviados a servir al rey Laomedonte. Éste les pidió construir enormes murallas alrededor de la ciudad y prometió recompensarles generosamente, promesa que luego se negó a cumplir. En venganza, antes de la Guerra de Troya Poseidón envió a un monstruo marino a atacar Troya (que luego fue derrotado por Heracles). 
Sedujo a Medusa cuando ésta era bella y deseable, en el templo de Atenea, lo cual ofendió a la diosa, que le arrebató a aquella su belleza y convirtió su cabellera en un amasijo de espantosas serpientes. 
Menos éxito tuvo el seductor con Mestra, o Metra, hija de Erisictón, rey de Tesalia y esposa de Autólico. Atormentado por un hambre insaciable, éste había saqueado los campos sagrados de Deméter y la diosa, irritada, le obligó a vender todas sus posesiones, incluso a su hija. Poseidón le confirió el don de metamorfosearse y así Mestra pudo escapar de sus compradores; de esta manera fue vendida varias veces hasta que se descubrió el truco de Erisictón y éste fue condenado a devorarse a sí mismo.
Se vengó de Minos por haberse negado a sacrificar para él un toro magnífico salido del mar, despertando en Pasífae, la mujer de Minos, una tremenda pasión por el animal.
Tras violar a Cene, Poseidón le concedió el deseo de convertirse en hombre. 
Poseidón se enamoró de Pélope, un hermoso joven, hijo de Tántalo. Llevó a Pélope al Olimpo y le hizo su amante, antes incluso de que Zeus hiciese lo mismo con Ganimedes. Para agradecer a Pélope su amor, Poseidón le regaló más tarde un carro alado, que usó en la carrera contra Enómano por la mano de Hipodamía. 
En la Ilíada Poseidón ayuda a los griegos, y en varias ocasiones toma parte activa en la batalla contra las fuerzas troyanas. 
En la Odisea, Poseidón destaca por su odio hacia Odiseo, debido a que éste había cegado a su hijo el cíclope Polifemo. La enemistad del dios impide a Odiseo volver a su hogar en Ítaca durante muchos años. Incluso se dice a Odiseo, a pesar de su definitiva vuelta segura, que aplacar la ira de Poseidón necesitará más de un viaje por su parte. 
En la Eneida, Poseidón (Neptuno) sigue resentido con los errantes troyanos, pero no es tan vengativo como Hera (Juno): en el Libro I rescata a la flota troyana de los intentos de la diosa por hundirla, aunque su principal motivación sea su disgusto por la intromisión de Hera en sus dominios; en el Libro XX rescata a Eneas después de que el príncipe troyano se rindiese ante Aquiles. 

PRÍAPO

En la mitología griega, Príapo (en griego antiguo: Πρίαπος [Príapos]) es un dios menor rústico de la fertilidad y de la fecundidad, tanto de la vegetación como de todos los animales relacionados con la vida agrícola. 

Dios de los jardines, de los frutos, del vino, de las viñas y de la procreación, de los productos de la huerta e incluso de la pesca.

Era adorado como protector de los rebaños de cabras y ovejas, y de las abejas.

Originariamente personificaba la fecundidad del suelo
Para los romanos, personificó la virilidad y el amor físico.
Era una divinidad de carácter obsceno, representado como un enano deforme con barba, coronado de hiedra y portando un enorme falo en perpetua erección, símbolo de la fuerza fecundadora de la naturaleza y del poder fertilizante de la energía sexual, necesaria para la procreación de las especies.
Su símbolo era el falo.
Su imagen itifálica se colocaba en la entrada de las propiedades, de las que alejaba los maleficios y aseguraba la prosperidad. 
Su leyenda cuenta que cuando Afrodita apenas nacida fue al país de los etíopes, Zeus al verla se enamoró de ella, y el resultado no se hizo esperar. Estando Afrodita a punto de traer al mundo al niño, Hera furiosa y temiendo que este reuniese el poder de su padre y la belleza de su madre, le tocó el vientre a Afrodita, formulando al hacerlo tan terrible voto que el niño nació deforme.  Príapo vino al mundo con un miembro viril desmesurado. Afrodita al verlo, temiendo que los demás inmortales se burlasen, le abandonó en las montañas donde encontrado por unos pastores fue criado por ellos. 

PROTEO

En la mitología griega, Proteo o Proteus (en griego antiguo Πρωτεύς Prôteús Pro-Teo, significa: «a favor de los olímpicos» y él actuaba así, cuando había que ayudar a algún olímpico en una posición precaria) es una de las varias deidades llamadas por Homero en la Odisea ‘anciano del mar’ (ἅλιος γέρων: halios geron), cuyo nombre sugiere el «primero», el «primordial» o «primogénito». Sin embargo, Diodoro observa (I. 62) que sólo los griegos le llamaban Proteo y que los egipcios le llamaban Cetes. 

Proteo aparece en las más antiguas leyendas como súbdito de Poseidóny forma parte de su cortejo, y se lo describe como guardián de rebaños (focas, monstruos marinos).

El pastor que apacienta, cuida y alimenta a los animales marinos: grandes cardúmenes de peces, las manadas de focas y de otros seres acuáticos.

Guarda de las focas o becerros marinos que era el ganado de su padre.

Tenía el cargo de llevar a pastar las vacas y ganados marinos.
Fue pastor de los rebaños de focas de Poseidón 
Era el pastor de Poseidón (Neptuno), cuyos rebaños se componían de focas, leones marinos, y todas las demás clases de grandes seres acuáticos. 
Apacienta los rebaños de focas y otras criaturas del mar que formaban el séquito de Poseidón. 

Su vida es descrita como sigue:

«A mediodía salía del agua y se dormía a la sombra de las rocas de la costa, rodeado de los monstruos de las profundidades. Quien desease forzarle a predecir el futuro estaba obligado a atraparle en ese momento, pues de hecho tenía el poder de adoptar cualquier forma posible para así evitar la obligación de profetizar, pero cuando veía que sus esfuerzos no le llevaban a nada retomaba su apariencia habitual y decía la verdad. Cuando había finalizado su profecía, regresaba al mar.»
Tenía dones adivinatorios y para librarse de los que le acosaban con sus preguntas, tiene, al igual que Nereo, la facultad de transformarse y adquirir cualquier forma viviente que hubiera sobre la tierra, con solo desearlo: aparece convertido en león, en jabalí, puede convertirse no solo en animal, sino en elemento, en árbol y hasta en forma de agua y de fuego, contestando sólo a quien era capaz de capturarlo. De aquí proceden el sustantivo «proteo» y el adjetivo «proteico», que aluden a quien cambia frecuentemente de opiniones y afectos.
En la teogonía olímpica es hijo de Poseidón y Fenice, o de Nereo y Doris, o de Océano y una náyade.
Su esposa se llamaba Psámate (Eurípides Helena 7) o Torone (Tzetzes Sobre Licofrón 115).
En la Helena de Eurípides encontramos un Proteo donde parecen haberse fusionado ambas figuras: aquí, Proteo es rey de Faros, está casado con Psámate, una hija de Nereo, y tiene tres hijos, Teoclímeno, Teónoe e Idotea. 
Otro conjunto de tradiciones (Apolodoro II. 5§9; Tzetzes Sobre Licofrón 124, Himnos Orficos) describe que Proteo era originalmente un egipcio que viajó a Tracia, donde se casó con Torone. Pero como sus hijos con ella empleaban mucha violencia con los extraños, Proteo rezó a su padre Poseidón y le pidió que lo llevase de vuelta a Egipto (Tzetzes Sobre Licofrón 124; Eustaquio Sobre Homero p.686). Poseidón abrió así una sima en la tierra en Palene y lo guio de vuelta a Egipto por un pasaje bajo el mar. 
«Dos de sus hijos eran monstruos y crueles, y no pudiendo Proteo llevarlos por el camino de la virtud, ni inspirarles sentimientos de humanidad, se retiró a Egipto con ayuda de Poseidón, quien le abrió un camino en el mar»
Telégono y Polígono (o Tmolo) fueron famosos bandidos que obligaron a su padre a abandonar sus estados, y los cuales fueron muertos por Heracles. Además de los anteriores, Teoclímeno y Teónoe (esta última también llamada Ido) son igualmente mencionados como hijos suyos (Eurípides Helena 9, 3).
Homero en la Odisea (IV. 365) se atribuye a Proteo una hija: Idotea, pero Estrabón (X. P. 472) menciona una segunda: la ninfa Cabiro (Καβειρώ). Por su parte, Zenódoto (ap.Eustah. ad Hom. P. 1500) menciona a Eurínome en lugar de Idotea.

Compartió con Nereo el calificativo de Anciano del mar, podía como aquel transformarse en toda suerte de animales y elementos, desaparecer cuando lo desease y poseía gran sabiduría.  

A veces se le representa viajando por el mar, en un carro tirado por un hipocampo (Virgilio Geórgicas IV.389).

Moraba en el mar de Carpatia o en Pallene en Macedonia. Según Homero, la arenosa isla de Faro, situada a un día de distancia del delta del Nilo era el hogar de Proteo, el profético anciano del mar, que tenia las llaves del mar y era pastor de las bestias del mar; por lo que también era llamado Egipcio. Sin embargo, Virgilio menciona en lugar de Faro la isla de Cárpatos, entre Creta y Rodas, mientras que, según el mismo poeta, Proteo había nacido en Tesalia.

A veces se le representa viajando por el mar, en un carro tirado por un hipocampo (Virgilio Geórgicas IV.389).

Se dice que acogió hospitalariamente a Dioniso.

En cierta oportunidad auguró a Zeus que el hijo que engendrase con la nereida Tetis sería más poderoso que él, y lo hizo desistir de esa unión.

Después de Homero, Proteo vuelve a hacer sus apariciones como benevolente rey de Egipto, dueño de un magnifico palacio en la isla de Faros, y no como dios marino encargado de apacentar focas; y en esta capacidad desempeña un papel en el mito de Helena. 

Según Heródoto (II, 113-119), en vez de ser una divinidad marina, existió realmente y reinó en Egipto en tiempos de Menelao. Racionaliza el episodio y dice que, según los sacerdotes de Egipto, cuando Paris y Helena fueron arrojados por una tempestad en Egipto, fueron conducidos ante Proteo que reinaba en Menfis; y enterado del robo de la princesa la detuvo en su corte para devolverla a Menelao y despachó a Paris que volvió a su país.  Más tarde los griegos ante Troya reclamaron a Helena y Príamo les aseguró que no estaba con ellos, pero no le creyeron y estalló la guerra.  Una vez tomada la ciudad vieron que no estaba. Entonces fueron a reclamarla a Proteo que se la devolvió sin dificultad. Los detalles más exhautivos nos los ofrece Eurípides en el prólogo de su Helena (I-67), aunque por los comentarios conservados en otros autores abemos que el primero en contar el episodio  fue el poeta lírico Esterícoro. 
Esta leyenda sirvió a Eurípides para su Helena, aunque introdujo modificaciones. Por ejemplo Proteo es rey de Paros y Paris lleva a Troya no a Helena (a la que Hermes confió a Proteo por orden de Hera) sino un fantasma hecho a su imagen por la diosa y devolvió la auténtica Helena a Menelao tras su regreso de Troya (Tzetzes Sobre Licofrón 112, 820; Heródoto 112, 118).
Proteo no actúa como personaje del drama: cuando comienza la obra, la Guerra de Troya ya ha terminado y Proteo ha muerto; pero los hijos que ha tenido con la nereida Psámate. Teoclímeno y Teónoe (llamada antiguamente Ido), son los que intervienen en la obra, que acaba con la feliz reunión de Menelao y la verdadera Helena; la afortunada pareja, con la ayuda de Teónoe, logra escapar de Egipto y del malvado Teoclímeno, que intentaba casarse con Helena.
La Odisea (IV, 349-570) nos permite ver a Proteo en plena actuación, socorriendo a Menelao durante su regreso de Troya. Se cuenta que cuando las naves de Melenao quedan inmovilizadas por la falta de viento frente a la isla de Faros, la hija de Proteo, la diosa marina Idótea (‘la misma imagen de la diosa’), le dice, que para poder saber cuál de los dioses había ofendido y cómo podía apaciguarlo y volver a casa, hubiese tenido que capturar a su padre y obligarle a revelar lo que quisiera saber: 
«Si fueras
tú capaz de cogerlo en celada y rendido a tu arbitrio,
de tu ruta te habría de decir si será corta o larga
y en qué modo podrás regresar sobre el mar rico en peces…
Cuando el sol en el cielo ha llegado al zenit, el anciano
adivino del mar deja el agua a merced de la brisa
del poniente, encubierto en el negro temblor de las ondas;
fuera ya, va a acostarse en as huecas cavernas y en medio
de un rebaño de focas reposa con él, descendencia
de la bella Halosidna: salidas del cano oleaje
aún transpiran el acre vapor de los fondos marinos.
Yo hasta allí te guiaré cuando venga la aurora: en tu puerto
quedarás acostado, mas antes elige tres hombres
en la nave de sólidos bancos, los más valerosos.
Y tendré que instruirte en las mañas del viejo. Las focas
contará lo primero una a una: contadas y vistas,
tenderáse en mitad como suele el pastor ovejero.
Una vez que lo vierás dormido, llegada en la hora;
en alerta poned vuestra fuerza y vigor, sujetadle
aunque más se resista y procure escaparse tomando
mil figuras diversas. Veréido cambiando de pronto
en reptil que se arrastra en el suelo, después convertido
ya en hoguera violenta, ya en agua; vosotros seguidle
sin cesar estrechando, apretad cada vez con más brío;
más, después que él os hable con propias palabras y vuelva
a tomar la figura en que estaba al dormirse, absteneos
de mayores violencias, soltad al anciano y al punto,
noble prócer, pregúntale tú que deidad te persigue,
y en qué modo podrás regresar sobre el mar rico en peces.»
Al día siguiente Idótea se encuentra con Menelao y sus tres compañeros, y les proporciona cuatro pieles de foca, excavando sendos lechos para ellos en la arena, según cuenta el propio Menelao:
«Tras tendernos en fila una piel nos echó a cada uno.
horrorosa emboscada fue aquella: nos daba la muerte
el olor pestilente de foca nacida en salumbre,
porque ¿quién acostarse podrá con un monstruo marino?
Pero ella a salvarnos halló poderosa triaca:
ambrosia nos llevó, nos untó la nariz y con ello
el dulcísimo aroma mató los hedores del monstruo.
En tal guisa aguantamos pacientes la entera mañana:
en rebaño vinieron las focas del mar y al momento
se acostaron en fila en la playa que hacen las olas.
Por la siesta surgió de las aguas el viejo: a la vista
de las focas robustas se paso a contarlas pasando
por la mitad y empezó por nosotros, ajeno en su alma
del engaño tramado, y al fin acostóse entre ellas.
Dando gritos saltamos entonces los cuatro y las manos
le lanzamos encima. No puso el anciano en olvido
sus ardides; cambióse primero en león melenudo,
en serpiente después, en leopardo y en cerdo gigante,
luego de ello en corriente de agua y en árbol frondoso.
Sin respiro aprétabamos todos con ánimo entero.»
Proteo salió del mar para dormir entre su colonia de focas, pero Menelao logró atraparlo, a pesar de que se transformó en león, serpiente, leopardo, cerdo, e incluso agua y árbol. Proteo le respondió entonces verazmente, informando además a Menelao de que su hermano Agamenón había sido asesinado en su viaje de regreso, que Áyax el Menor había naufragado y muerto, y que Odiseo estaba varado en la isla de Calipso, Ogigia. 

PROTESILAO

En la mitología griega, rey de Filacas o Fílace, en Tesalia.

Hijo del tesalio Íficlo o Ifico y de Diomede, y hermano de Podarces

Padre de Alcímedes. 

Los dos hermanos fueron pretendientes de Helena y por lo tanto, obligados por el juramneto común de defender los derechos conyugales del marido escogido por ésta, participaron en la guerra de Troya con cuarenta naves bajo el mando de Protesilao.

Se caso con Laodamia y al día siguiente del matrimonio marcho con el ejército griego que iba contra Troya.

Un oráculo había profetizado que el primer griego que pisara suelo troyano sería el primero en morir, por lo que ningún aqueo se atrevía a desembarcar. Consciente de ello, Protesilao, también llamado Protésilas, tomó la iniciativa y saltó a tierra. 

Mató a numerosos troyanos siendo el primero en morir, a manos de Héctor, cumpliéndose así la profecía de un oráculo.

Su joven esposa Laodamia (o Polidora) supo su muerte, conjuró a los dioses para que resucitasen a su marido al menos durante un pequeño lapso de tiempo. Los dioses la compadecieron devolviendo la vida a Protesilao por tres horas. Después, transcurrido ese tiempo, el héroe murió definitivamente y Laodamia, para no sobrevivirle, se mato y lo siguió al Hades. 
Según otra tradición, al enterarse de la muerte de Protesilao, su esposa Laodamía fue poseída por una profunda tristeza. Desde el mundo de los muertos, Protesilao rogó a Perséfone que le concediese la posibilidad de regresar al mundo de los vivos para poder abrazar por última vez a su amada esposa, de quien no había podido despedirse. Perséfone se lo concedió y regresó durante el tiempo necesario para volver a abrazar a su mujer y despedirse de ella para siempre. Luego de esta experiencia, Laodamía volvió a quedarse sola, y acechada por la pena se quitó la vida. 
Otra tradición dicen que su esposa Laodamía había mandado hacer una estatua en bronce de su esposo y la colocó en su lecho pues no soportaba su ausencia. Cuando la pobre Laodamía se enteró de la muerte de su amado esposo, se sumió en una profunda desesperación. Rogó a Zeus le permitiese estar 3 horas con su esposo. El rey del Cielo, conmovido, accedió a sus ruegos. Hermes llevó el ánima de Protesilao desde el Tártaro para que animara la estatua. Pasadas las tres horas, y abrazada a la estatua, se clavó un puñal en el corazón.

En época histórica Protesilao recibía culto como héroe en Filace y en otros lugares, pero la ciudad en la que fue anterrado, Eleúnte, en el Quersoneso tracio, frente a la Tróade, era venerado com un dios. Su tumba estaba situada en un recinto sagrado y sus adoradores le dedican valiosos regalos de oro, plata y bronce, así como ricos vestidos, todos ellos expoliados por los persas cuando invadieron Grecia a las órdenes de Jerjes. Dentro del recinto crecían unos elevados olmos que daban sombra a su tumba, y se decía que lor árboles que estaban orientados hacia la Tróade eran los primeros en echar ojas, pero también su follaje era el primero en caer, como le había ocurrido a Protesilao, mientras que los situados enfrente, en la costa de Troya, permanecían verdes toda la temporada. Se decía también que cuando un olmo crecía tanto que desde lo alto de su copa podía contemplarse Troya, situada al otro lado del estrecho, las rams más altas se secaban de inmediato.


PROTOGENIA o PROTOGENEA

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega (Πρωτογένεια, esto es, «primogénita»,  “la primera engendrada” o «la nacida en primer lugar»): una hija de Deucalión y Pirra.​ 
Es el origen de las estirpes genealógicas de Lócride, Élide y Etolia. 
Protogenia fue seducida por Zeus, al igual que su madre, y fruto de ese encuentro nació Aetlio, rey de Élide.​ Otros dicen que en cambio fue madre, de nuevo por Zeus, del héroe epónimo Opunte. 
Protogenia también es citada por otra fuente, como hermana de Pandora. La misma fuente dice que fruto de la unión entre las dos hijas de Deucalión — Pandora y Protogenia, sin especificar quién es la madre de quién— nacieron cuatro hijos en unión con Zeus: Aetelio (Aetlio), Doro, Melera (Melena) y Pandoro.​

Píndaro se refiere a Opunte como la «ciudad de Protogenia» y nos habla de Deucalión y Pirra y el diluvio. En una disertación en donde ensalza al pueblo locrio dice que la hija de Opunte, a la que no cita por el nombre, vivía en el país de los epeos. Ésta fue raptada por Zeus en las tierras opuntias y desde allí la llevó hasta las sierras del Ménalo. Allí se acostó ella y después se la entregó a Locro para que se desposara con ella. Como Locro era estéril decidió adoptar al hijo que la muchacha había alumbrado de Zeus, y al que también se llamó Opunte, en honor de su predecesor. En textos posteriores a hija innominada de Opunte se la ha llamado Cambise o Cabia; los propios comentaristas identifican de manera natural a la hija de Opunte con Protogenia, la hija de Deucalión.​


PROTOGENIA o PROTOGENEA

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega: una hija de Erecteo y de Praxítea.

PROTOGENIA o PROTOGENEA

Es el nombre de varios personajes de la mitología griega:  una hija de Calidón y de Eolia, que tuvo un hijo de Ares llamado Óxilo.

PROVÉ, PROWA o PRONO
Dios de la Justicia y de los juramentos de los eslavos-pomerios de Wenden que habitaban en la Wagria.
Este dios era considerado como el segundo después de Swetovid.
Crantzio hace derivar esta palabra del griego promoia, previsión.
Representabanle ordinariamente bajo la forma de un anciano, vestido de una cota de malla, teniendo en el pecho una cabeza de hombre con una barba larga; con una cadena y unas tijeras (o un cuchillo) en las manos, símbolos de la retención o prisión y de la muerte.
Su estatua estaba colocada sobre una encina grane y frondosa, alrededor de la cual había mil ídolos de dos ó tres rostros, y aun más. Delante de esta estatua había un altar donde le ofrecían sacrificios. Con una mano sostenía un arado y con la otra un venablo y un estandarte. Su cabeza estaba coronada; sus orejas le salían muy afuera, y en uno de sus pies estaba suspendida una campanilla. 
En tiempos se le sacrificaban victimas humanas.

PRUDENCIA o PRUDENTIA

Divinidad alegórica de los romanos

Los antiguos simbolizaron a Prudencia por una efigie mujer --que, como Jano-- tenía dos rostros uno de joven y otro de anciana; para designar el conocimiento de lo pasado y el cálculo de lo futuro o porque esta virtud recuerda las cosas del pasado, ordena las presentes y preveé las futuras, y como alegoría del paso de la vida.

Es igual que la Providencia, y cuando a ella se une la Fuerza, la simboliza el elefante, en la opinión de los indios.

Los egipcios la representaban por una serpiente de tres cabezas, una de perro, otra de león y otra de lobo: dando tal vez a entender con ello que unas veces es necesario olfatear como los perros, acometer como el león y retirase como el lobo como el hombre prudente .

Los modernos le dan pro símbolo un espejo rodeado de una serpiente, o está simbolizada por una mujer que tienen en sus manos un espejo y una serpiente el primer símbolo nos demuestra que es necesario examinar las cosas en el espejo fiel de la verdad, que las muestra como son en si mismas, el segundo, esto es, la serpiente, por el instinto de previsión y sagacidad que tiene este reptil, se propone como ejemplo de prudencia por la sabiduría divina; mirarse al espejo significa el conocimiento de uno mismo, no se pueden regular las acciones sin tener un conocimiento de los propios defectos.

Estote prudentes sicut serpentes (‘ser prudentes como las serpientes’).

Rafael la pintó en una joven con dos rostros, el de atrás de anciano, ocultándose con el velo, espiga en una mano y culebra en la otra, reptil que la simboliza. 

C. Rippa le añade un casco, una guirnalda de hojas de mirto, un ciervo que dormia, y una flecha con una remora. Gravelot  la coloca sobre una casa con un reloj de arena y un buho, símbolo de la reflexión. El libro que sostiene significa la utilidad de la instrucción, y describe la necesidad de tomar consejos por el apoyo que un añejo tronco de árbol presta al débil retoño.


PRYDERY o PRYDERI
Pryderi fab Pwyll es una figura destacada de la mitología galesa.
Hijo de Pwyll, Señor de Dyfed, y Rhiannon,, hija de Hyfaidd Hen
Rey ​​de Dyfed tras la muerte de su padre. 
Es el único personaje que aparece en las Cuatro ramas de Mabinogi , aunque el tamaño de su papel varía de un cuento a otro. 
A menudo se lo equipara con la figura del hijo divino de Mabon ap Modron, mientras que Jeffrey Gantz lo compara con Peredur fab Efrawg , quien a su vez está asociado con la figura continental de Sir Percival de Galles . 
Ifor Williams especuló que alguna vez fue el personaje central de los Mabinogi en su conjunto, aunque algunos estudiosos posteriores no están de acuerdo con esta teoría.
Jeffrey Gantz describe a Pryderi como "audaz y emprendedor, pero temerario hasta el punto de la tontería". Continúa diciendo que "su caída, aunque patética, no es del todo inmerecida". 
Papel en la mitología galesa 
Nacimiento y primeros años 
Pryderi nació en Arberth. La noche de su nacimiento, desapareció mientras estaba al cuidado de seis de las damas de honor de Rhiannon. Para evitar la ira del rey, untaron sangre de perro sobre una Rhiannon dormida, alegando que había cometido infanticidio y canibalismo al comerse a su hijo.
Teyrnon, Señor de Gwent Is Coed , tenía una yegua que paría cada año pero cuyos potros habían desaparecido. Teyrnon observó sus establos y vio una misteriosa bestia con garras que se acercaba para llevarse al potro; Teyrnon cortó el brazo de la bestia y encontró al niño fuera del establo. Él y su esposa reclamaron al niño como propio y lo llamaron Gwri Wallt Euryn (inglés: Gwri del cabello dorado ), porque "todo el cabello era tan amarillo como el oro". 
El niño creció hasta la edad adulta a un ritmo sobrehumano y, a medida que maduraba, su parecido con Pwyll se hizo más evidente; y eventualmente Teyrnon se dio cuenta de la verdadera identidad de Gwri. El niño finalmente se reconcilió con Pwyll y Rhiannon y pasó a llamarse Pryderi . A partir de entonces, Pendaran Dyfed lo acogió y lo "educó con cuidado, como era debido, hasta que se convirtió en el muchacho más guapo, el más bello y el más consumado en todas las hazañas dignas del reino". 
Después de la muerte de su padre, Pryderi se convirtió en gobernante de los siete cantrefi de Dyfed y se dedicó a expandir sus territorios conquistando Ystrad Tywi y Ceredigion . Estuvo ocupado con esta conquista hasta que eligió tomar una esposa, y finalmente se casó con Cigfa, la hija de Gwyn Gohoyw. También logró fusionar los siete cantrefi de Morgannwg en su reino, aunque la conquista en sí no se menciona en ningún texto.
La asamblea de Branwen y Matholwch 
Branwen , hermana de Bendigeidfrân (Brân el Bendito) , rey de Gran Bretaña, es dada en matrimonio a Matholwch , rey de Irlanda. El medio hermano de Branwen, Efnisien, enojado porque no fue consultado, insulta a Matholwch mutilando sus caballos, pero Bendigeidfrân le da una compensación en forma de nuevos caballos y tesoros, incluido un caldero mágico que puede devolver la vida a los muertos. Después de regresar a Irlanda, Matholwch y Branwen tienen un hijo, Gwern , pero el insulto de Efnisien continúa molestando a los irlandeses y Branwen es desterrado a la cocina y golpeado todos los días. Branwen entrena a un estornino para llevar un mensaje a Bendigeidfrân, que levanta un gran ejército y va a la guerra contra Irlanda. Pryderi lo acompaña.
El ejército británico cruza el Mar de Irlanda en barcos, pero Bendigeidfrân es tan enorme que lo cruza. Los irlandeses se ofrecen a hacer las paces y construir una casa lo suficientemente grande como para entretener a Bendigeidfrân, pero cuelgan cien bolsas adentro, que supuestamente contienen harina pero en realidad contienen guerreros armados. Efnisien, sospechando un truco, reconoce el salón y mata a los guerreros aplastando sus cabezas dentro de las bolsas. Más tarde, en la fiesta, Efnisien, nuevamente sintiéndose insultado, arroja a Gwern al fuego y estalla la pelea. Al ver que los irlandeses están usando el caldero para revivir a sus muertos, Efnisien se esconde entre los cadáveres y destruye el caldero, sacrificándose en el proceso.
Pryderi es uno de los siete hombres que sobrevivieron a la violenta batalla. Bendigeidfrân, herido de muerte, les dice a él y a sus compañeros que le corten la cabeza y la devuelvan a Gran Bretaña. Los supervivientes se quedan en Harlech , donde se entretienen con la cabeza de Bendigeidfran, que sigue hablando. Más tarde se trasladan a Gwales (a menudo identificado con Grassholm Island frente a Dyfed) donde viven durante ochenta años sin percibir el paso del tiempo. Finalmente, Heilyn ap Gwyn abre la puerta del salón que da a Cornualles y regresa el dolor por lo que les había sucedido. Según las instrucciones, llevan la cabeza ahora silenciosa a Gwynfryn, la "Colina Blanca" (que se cree que es el lugar donde ahora se encuentra la Torre de Londres), donde la entierran frente a Francia para evitar una invasión.
Regreso a Gran Bretaña 
Pryderi invita a Manawydan , el hermano de Bendigeidfran y otro sobreviviente, a vivir con él en Dyfed, arreglando que se case con su madre viuda, Rhiannon . Poco después, Pryderi, Cigfa, Manawydan y Rhiannon ascienden una colina mágica y, cuando descienden, Dyfed se había convertido en un páramo yermo sin habitantes. Pryderi y Manawydan viajan a Inglaterra para ganarse la vida con varios oficios, pero se ven obligados a abandonar una ciudad tras otra para evitar conflictos con otros comerciantes que resentían sus habilidades superiores.
Al regresar a Dyfed, Manaywdan y Pryderi van de caza y, al encontrarse con un jabalí blanco , lo siguen hasta un fuerte enorme e imponente. En contra del consejo de Manawydan, Pryderi entra en el fuerte y se siente atraído por un hermoso cuenco dorado. Al tocar el cuenco, sus pies se pegan al suelo, sus manos se pegan al cuenco y pierde la capacidad de hablar. Manawydan espera en vano su regreso antes de dar la noticia de su desaparición a Rhiannon. Reprendiendo a su esposo por su mala compañía, Rhiannon también ingresa al fuerte y sufre el mismo destino que su hijo. En un "manto de niebla", Pryderi, Rhiannon y el propio fuerte desaparecen.
Algún tiempo después, la astucia de Manawydan los libera de su prisión. Se revela que el catalizador de su sufrimiento fue el encantador Llwyd ap Cil Coed , quien buscó venganza por la humillación de su amigo Gwawl ap Clud a manos de Pwyll y Rhiannon . Se levanta el encantamiento sobre Dyfed.
La invasión de Gwynedd y la muerte 
Algún tiempo después, Pryderi recibe una serie de cerdos de otro mundo del antiguo aliado de su padre, Arawn , rey de Annwn, que Gwydion, un mago y guerrero veneciano, roba con engaños. Declarando la guerra a Gwynedd, Pryderi y sus hombres marchan hacia el norte y luchan una batalla entre Maenor Bennardd y Maenor Coed Alun. Ambos bandos sufren grandes pérdidas, pero Math Fab Mathonwy , rey de Gwynedd, sale victorioso y Pryderi se ve obligado a retirarse. Lo persiguen hasta Nant Call, donde mueren más de sus hombres, y luego hasta Dol Benmaen, donde sufre una tercera derrota.
Para evitar más derramamiento de sangre, se acuerda que el resultado de la batalla debe decidirse mediante un combate singular entre Gwydion y Pryderi. Los dos contendientes se encuentran en un lugar llamado Y Velen Rhyd en Ardudwy , y "debido a la fuerza, el valor, la magia y el encantamiento", Gwydion triunfa y Pryderi muere. Los hombres de Dyfed se retiran a su propia tierra, lamentando la muerte de su señor.
Apariciones en otros textos 
Las tríadas galesas nombran a Pryderi como uno de los 'Tres poderosos porqueros de la isla de Gran Bretaña', refiriéndose a una ocasión en la que protegió a los cerdos de su padre adoptivo, Pendaran Dyfed en Glyn Cuch . También se hace una oscura referencia a Pryderi y su padre en el críptico poema medieval temprano Preiddeu Annwfn :
"bu kyweir karchar gweir yg kaer sidi
trwy ebostol pwyll a phryderi.
Neb kyn noc ef nyt aeth idi.
yr gadwyn trom las kywirwas ae ketwi.
A rac preidu annwfyn tost yt geni.
Ac yt urawt parahawt yn bardwedi." 
Esta sección del poema sugiere una enemistad entre Pryderi y cierto Gweir ap Gwystyl, que ha sido encarcelado en una fortaleza de otro mundo a través del "ebestol" de Pwyll y Pryderi. El significado exacto de la palabra "ebestol" no está claro, pero se ha traducido de diversas formas como "epístola", cuentos, "relato", "rencor" y "mentiras "
Pryderi es mencionado una vez en las Tríadas galesas , como uno de los tres porqueros poderosos mientras que las Estrofas de las tumbas se refieren a su lugar de descanso final como: "Aber Gwenoli... donde las olas golpean contra la tierra".  El poema Canción del Libro de Taliesin antes de los hijos de Llyr también menciona a Pryderi y, como en otros textos, lo asocia tanto con Manawydan fab Llyr como con la fortaleza sobrenatural de Caer Sidi:
Completa es mi silla en Caer Sidi,
Ninguno será afligido por enfermedad o vejez que haya en él.
Es conocido por Manawyd y Pryderi.
Tres palabras, alrededor del fuego, cantará delante de él,
Y alrededor de sus fronteras están las corrientes del océano.
Y la fuente fructífera está sobre ella,
Es más dulce que el vino blanco el licor que contiene. 
El personaje también se menciona en las obras de varios bardos, incluidos Einion fab Gwalchmai, Howel Foel ap Griffri y Cynddelw Brydydd Mawr . El famoso poeta del siglo XIV Dafydd ap Gwilym se refirió a Dyfed como Pryderi Dir (La tierra de Pryderi). 

PSEUDOLOGOS

En la mitología griega (en griego Ψενδολογος) eran unos espíritus o daimones que personificaban las mentiras y las falsedades.

Por su naturaleza, los Pseudologos serían los daimones opuestos a Aletia, la personificación de la verdad.
En la mitología romana
los Mendacium serían sus equivalentes.

Se contaban entre los perversos hijos que tuvo Eris por sí misma, aunque algunos autores los creían hijos de Éter y Gea.

La versión que recoge Esopo afirmaba que la Mentira representada por los Pseudologos fue creada por Dolos, cuando trabajaba de ayudante de Prometeo, el titán artífice. Esopo en sus fábulas (siglo VI a.C.) narra: cuando éste pretendía crear a Aleteia para que rigiese el comportamiento de los hombres, una llamada de Zeus le obligó a ausentarse. Dejó a Dolos custodiando la inacabada obra y éste, inflamado de ambición, aprovechó la salida de su maestro para hacer con sus propias manos una figura exacta en apariencia a la que estaba haciendo Prometeo. Sólo le faltaba terminar los pies cuando se quedó sin arcilla, y cuando regresó con ella, se encontró con que el titán ya había vuelto y, divertido por la similitud de las estatuas, había metido las dos en el horno para que terminaran de hacerse, a pesar de que la hecha por Dolos no tenía pies. Una vez terminada la obra les insufló vida, y es por ello que la Verdad (Aleteia) caminaba grácilmente mientras su gemela, la Falsedad, sigue sus huellas tambaleándose y casi sin sostenerse. Por ello se dice que aunque una empresa hecha con mentiras parezca empezar con buen pie, a la larga siempre prevalecerá la verdad.

PSIQUIS o PSIQUE

Psique (en latín Psyche, en griego ΨυχήPsyché, ‘alma’, también "mariposa", que está latente en el cuerpo del gusano) era una bellísima joven griega y protagonista de un mito.

Psique simboliza el destino del alma humana en lucha eterna entre la dualidad del amor humano y el amor divino.

Según la historia, inmortalizada por Apuleyo en su Metamorfosis (El asno de oro), Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas, hijas de un rey de Anatolia. 

Su hermosura no tenía comparación, pero por contra, su carácter era profundamente insufrible. Había sido malcriada y ya nada podía formalizarla, incluso sus gustos eran tremendamente volubles, tal una mariposa o el soplo de la brisa.

Afrodita ofendida por la hermosura de la muchacha, que todo el mundo comparaba con la de la diosa, envio a su hijo Eros para que le lanzara una flecha que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Sin embargo, Eros se enamoró de ella y lanzó la flecha al mar.Eros se apoderó de un hermoso bosque, en el que hizo construir un enorme y suntuoso palacio en el que introdujo todo aquello que pudiese ser placentero para la vista, que deleitase el oído o que halagase el olfato. 

Mientras tanto, los padres de Psique estaban preocupados porque su hija siguiera soltera. Consultaron un oráculo que les dijo que ella no estaba destinada a ningún amante mortal, sino a una criatura que vivía en la cima de cierta montaña, a quien incluso los dioses temían. Eros había preparado al oráculo para que dijera esto. Psique se resignó a su destino y subió a la cumbre de la montaña, pidiéndole a los ciudadanos que la seguían que la dejaran y le permitiesen afrontar sola su destino. Temblando, pero resignada, Psique estaba esperando en su roca solitaria la ejecución del oráculo, cuando de repente se sintió suavemente elevada por los vientos; era Céfiro, el Viento del Oeste, que la arrebató, y la condujo flotando suavemente en medio de un bosque, donde había un magnífico palacio, al parecer deshabitado. Hasta allí fue atraída Psique, las puertas se abrían y voces incorpóreas la guiaban y se presentaban como sus esclavas: «tú eres la señora de este palacio, ordena lo que quisieres y serás inmediatamente obedecida». 

La joven doncella no lo dudó un momento y empezó a solicitar diferentes presentes quedando enormemente impresionada de los bellos muebles y telas que se le acercaban, los empalagosos perfumes que la rodeaban, las frutas de exquisito sabor que degustaba. 

Para evitar la ira de su madre, una vez que tiene a Psique en su palacio, Eros se presenta siempre de noche, en la oscuridad, y prohíbe a Psique cualquier indagación sobre su identidad. Cada noche, en medio de la oscuridad, se amaban.

Psique no estaba descontenta con su nueva vida. No le faltaba de nada excepto su encantador esposo, que sólo iba a visitarla en la oscuridad de la noche. 

El rey y la reina, preocupados después de un tiempo, enviaron a sus hijas en busca de Psique. Eros (Cupido) prohibió a Psique que se dejara ver de ellas, sin embargo, fue presa de la nostalgia y una noche pidió a su marido que la dejase visitar a sus hermanas, Eros accedió

a cambio de lo que le había hecho prometer a Psique. 

Céfiro condujo al castillo a las hermanas de Psique, quien después de contarles las dichas que gozaba, les dio ricos presentes. En una segunda visita las hermanas descubrieron que Psique no veía a su marido, y devoradas por la envidia, como estaban de que su hermana menor viviera en tan hermoso palacio, sembraron en su corazón las semillas de la sospecha, diciéndole que su esposo debía ser un horrible monstruo para esconderse así de ella, seguramente una serpiente que acabaría con su vida de una manera horrible (o le dijeron que el Oráculo de Apolo había dicho que su esposo era un monstruo). Psique, aterrada por la funesta noticia, admitió el pérfido consejo de sus hermanas: a la noche siguiente, cuando su esposo dormía, se salió del lecho para tomar una espada con que darle muerte; mas en el instante en que tomó la lámpara, observó que en vez de un espantoso monstruo, contempló al joven más hermoso del mundo -el propio Eros- el que dormía. En el despecho de haber dudado de su felicidad, Psique toma la espada e intenta clavársela en el pecho, pero la espada se le cae de las manos; considera entonces usar el arco y las flechas de Cupido, pero se hiere un dedo al tocar una punta de flecha y por eso acabó por enamorarse profundamente del joven dios que antes había aceptado por haberse enamorado él de ella. Se vuelve para mirar de nuevo a su esposo, que le genera inmensa pasión, pero una gota de aceite caliente cayera sobre el hombro desnudo del dios. Él se despertó enseguida, regañó a Psique por su falta de palabra e inmediatamente desapareció. Psique intenta detenerlo tomándolo por un pie, pero la fuerza de Eros es superior, y eleva a Psique. Acercándose a un ciprés, Eros deja caer a Psique, reprochándole su desconfianza.

El palacio desapareció también, y la pobre Psique se encontró, en una espantosa soledad o en un enorme desierto desolado (o en la roca solitaria otra vez) en el que solo se oía el rumor de una fuente. Psique intentó suicidarse allí pero las aguas la depositaron en la orilla.

Se encuentra con el dios Pan, que trata de consolarla. 

Errando por el bosque, Psique llega al fin a casa de una de sus hermanas, y le dice, para vengarse, que Eros la ha amenazado con casarse con una de ellas. Ilusionada, la hermana de Psique, corre al precipicio desde donde esperaba que apareciese Céfiro para conducirla, como había hecho con Psique, al palacio de Cupido. Cuando sintió un extraño viendo sobre su rostro, la muchacha se lanzó al precipicio creyendo que Céfiro la sostendría, pero pereció miserablemente. Psique se vengó de la misma manera con su otra hermana. 

Según otra versión, la gota de cera derramada sobre Eros le deformó la cara y Afrodita, en venganza, la mató, pero sobrevivió gracias a Zeus que compadecido de ella, le otorgó la inmortalidad. Esta última versión no está muy extendida.

Psique buscó a su amante por buena parte de Grecia, llegado cerca de un templo, donde el suelo estaba cubierto de montones de grano mezclado. Empezó a ordenar el grano en montones ordenados y, cuando hubo terminado, y le ofreció a Deméter (Ceres), rogándole le dispensara su protección; pero la diosa le respondió que la única gracia que le podía hacer era no entregarla en manos de su enemigo y la mejor forma de encontrar a Eros era buscar a su madre, Afrodita, y ganarse su bendición. Hera (Juno), a quien también halló en uno de sus templos, le dio la misma respuesta en casi iguales términos. 

Psique encontró un templo a Afrodita y entró en él, pero la diosa, indignada, no presta atención a sus súplicas y sube al Olimpo. Ruega entonces a Zeus (Júpiter) que envíe a Hermes (Mercurio) en busca de Psique, que estaba en el templo en ademán suplicante. Cuando Psique es presentada a Afrodita (Venus) ésta, que estaba enormemente disgustada porque había sido capaz de enamorar a Eros y celosa de su belleza, le arranca el cabello, le hace trizas la ropa, le da golpes en la cabeza; lejos de ayudarla la confinó a horribles trabajos a los que Psique se dedicó rauda, pues pensaba que así podría pagar su culpa. 

Afrodita le asignó una tarea similar a la del templo de Deméter, pero le dio un plazo imposible de cumplir: formado un montón de granos mezclados de trigo, cebada, mijo, adormideras, guisantes, lentejas y habas, le mandó separar todos estos granos antes de que llegara la noche, y la dejó en compañía de la Tristeza y la Solicitud. Psique, desolada, permaneció sin articular palabra e inmóvil, Eros intervino, pues aún la amaba, e hizo que las oficiosas hormigas ordenaran el grano por ella y la sacaron del compromiso.

Luego Afrodita (Venus), a quien una obediencia tan eficaz no apaciguaba, ordenó entonces a Psique que le llevase una vasija llena de una agua de color negro que corría de una fuente custodiada por dragones cuatro dragones.  Un águila coge la vasija, la llena de dicha agua y la pone en manos de Psique para que la presente a Afrodita (Venus).

Después le dijo que fuese a un campo donde pastaban unas ovejas doradas y consiguiese lana de oro. Psique fue al campo y vio las ovejas, pero fue detenida por el dios del río que tenía que cruzar para llegar al campo. Éste le dijo que las ovejas eran malas y crueles y podían matarla, pero que si esperaba hasta mediodía, las ovejas irían a buscar la sombra en el otro lado del campo y se dormirían, y que entonces podría agarrar la lana que quedaba enganchada en las ramas y la corteza de los árboles. Psique así lo hizo y Afrodita se enfureció todavía más al ver que había sobrevivido y superado su prueba. 

Por último, Afrodita afirmó que el estrés de cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provocado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir al Inframundo y pedir a Perséfone, la reina del Inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una torre, decidiendo que el camino más corto al Inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta que le permitiría entrar y regresar aún con vida, además de decirle cómo pasar al perro Cerbero, Caronte y los otros peligros de dicha ruta. Siguiendo las indicaciones Psique apaciguó a Cerbero con un pastel de cebada y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. En el camino, vio manos que salían del agua. Una voz le dijo que les tirase un pastel de cebada, pero ella rehusó. Una vez allí, Perséfone conmovida por su hazaña, dijo que estaría encantada de hacerle el favor a Afrodita. Una vez más pagó a Caronte y le dio el otro pastel a Cerbero para volver.

Psique abandonó el Inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma, pensando que si hacía esto, Eros le amaría con toda seguridad. Para su sorpresa del interior brotó un «sueño estigio», o sea un vapor narcótico que sume en la amnesia a los muertos cuando llegan al Hades. 

Psique consiguió lo que se le encargó, pero cuando, muerta de curiosidad, abrió la caja, su cara se llenó de una negra ceniza y un espejo le mostró su horrendo rostro. Psique cayó desmayada y fue llevada al altar de Afrodita, desde donde le dirigió una plegaria. Estando en este trance, se le apareció Eros, y la enormemente sorprendida y exhausta Psique no pudo más que implorar perdón. Eros, enorgullecido por tanta muestra de sumisión le quitó su máscara y la desposó, no habiendo nunca unión más perfecta ni más feliz. 

Eros, que la había perdonado y seguido en secreto por su aventura, voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. Éstos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique.

Afrodita, olvidando sus rencores bailó en la boda de Eros y Psique, y fruto de su unión tuvieron una hija llamada Hedoné (para los griegos) o Voluptas (para la mitología romana).

El verbo griego ψύχω, psycho, significa «soplar». A partir de este verbo se forma el sustantivo ψυχή, que alude en un primer momento al soplo, hálito o aliento que exhala al morir el ser humano. Dado que ese aliento permanece en el individuo hasta su muerte, ψυχή pasa a significar la vida. Cuando la psique escapa del cadáver, lleva una existencia autónoma: los griegos la imaginaban como una figura antropomorfa y alada, un doble o eidolon del difunto, que generalmente iba a parar al Hades, donde pervivía de modo sombrío y fantasmal. 

Según cuenta muchas veces Homero, la psyché sale volando de la boca del que muere como si fuera una mariposa (que en griego se escribe también psyché); razón por la cual algunas personas ven en la mariposa un psicopompo.


PTOKHENIA
En la mitología griega (en griego Πτωχεια, ‘mendicidad’; en latín Ptochea) era una daimon o espíritu que personificaba la mendicidad.

PULOWI

Diosa de la sequía en la mitología wayuu; la sequía emana de la tierra, por tanto en los lugares donde se encuentra Pulowi hay siempre mucho viento y el viento, emanación de la tierra, es responsable de la deshidratación del suelo.

Pulowi está vinculada también al arco iris y al final de las lluvias: según los mitos, el arco iris es la lengua o aliento de un gran dragón/serpiente, o el dragón mismo; una de las muchas formas de la diosa, que aparta a su marido finalmente de su lecho.

Pulowi es representante de la femineidad y guardiana de las puertas hacia el mundo de los muertos
Se asocia a los vientos tempestuosos, y algunos lugares que habita.
Se dice que posee muchas riquezas, pero por otra parte, es muy peligrosa pues si se atenta contra la naturaleza, Pulowi cobrará venganza. 

Los mitos wayuu dicen que puede convertir a quienes la miran en piedra, o seducir a los caminantes desprevenidos en forma de una mujer hermosa y luego devorarlos.

Su nombre significa “miedo” y “misterio sobrenatural”.

Pulowi era hija de Maleiwa.

Juya, un cazador que controla la lluvia, se casó con Pulowi pero luego la dejó por su esterilidad y  con Mma, dio a luz a las plantas.

Su padre le dio como reino la Guajira, así Pulowi  queda atada a una tierra seca, por un lado, fija y por el otro con su soplo (viento) que lleva solo polvo y calor o que hace que las olas que golpean las costas con furia, así vinculada a la tierra y al mar, no es móvil. 
Los Wayúu le han dado un sentido a la vida y muerte, y en este dualismo dominan el pensamiento Pulowi y Huyá: Huyá es el amo de las aguas del cielo, simboliza la vida que renace y la fecundidad; esta vinculado a los cultivos y la cría de ganado, hace germinar las semillas y reverdecer el pasto. Es también el amo de la caza y representa lo masculino, único, móvil como las lluvias torrenciales que todos los años inundan las tierras indígenas, como hombre polígamo que visita a sus esposas diseminadas por un ancho territorio.  Su arma infalible es el relámpago. Por su parte Pulowi es soberana de las profundidades donde dominan los animales salvajes y las plantas silvestres, se asocia a la muerte y la oscuridad, también lleva en silencio sus propias penas. Huyá (o Juya) y Pulowi, dotados de virtudes opuestas y aparentemente incompatibles, son sin embargo marido y mujer. Su complementariedad y sus relaciones conflictivas representan las paradojas y los movimientos del mundo natural y social, alternancia de las estaciones, tensiones conyugales, oposición entre economía y ecología, etc.

Diosa de la sequia y el viento seco.

Pulowi, lo sagrado, lo sobrenatural bendijo la creación
Pulowi es una mujer bella,
Pulowi es amiga de la lluvia,
El relámpago le tiene miedo.
Pulowi es la dama que camina
En forma de media luna
Pulowi descompone la lancha
De los pescadores mar adentro.
Pulowi tiene su casa
Detrás del cerro en una piedra
Pulowi es culebra de diez cabezas,
Es res con cara de persona.

Los sitios donde Pulowi habita están en los huecos de la tierra y las cuevas; y estas son entradas al inframundo, el pasadizo entre el mundo de los vivos y el mundo de las sombras de los muertos.
Será producto de las infidelidades de su esposo, o que ella misma es en esencia infiel; Pulowi adquiere formas diversas y como una hermosa diosa atrae y hace desaparecer a los hombres más viriles, o cuando Pulowi se le aparece por la noche al que se encuentra perdido, bajo la apariencia de una serpiente se lo traga y lo desaparece. Así Pulowi arrastra a los hombres a su mundo subterráneo para poseerlos ejerciendo una irresistible atracción o seducción sobre ellos, ejerciendo un poder absoluto, excluyéndolos del mundo de los vivos; y este Inframundo pasa a llamarse como su ama. Puede ser: la soledad del mar, la silenciosa mansión de las profundidades que habita Pulowi, el desamor de su esposo o sus propias traiciones lo que hacen de la diosa tener su carácter sombrío; pero ella no está sola en estas oscuras cavernas, la acompañan poderosos emisarios portadores de males: Akalakui, Epeyui, Marula, Keeralia, Wanuluu (deidades maléficas por excelencia, que asumen una apariencia humana [wayúus vestidos de negro] y que en la noche, lanzan sus flechas invisibles [matan, hieren gravemente o enferman a los humanos]). 

PUNCAO o PUNCHAO
Sin embargo de que los moradores del Perú reconocían la existencia de un Ser supremo, principio de los dioses y del universo, con el nombre de Punchao.
Significa "El Señor del Día". 
Su verdadero culto era al Sol, personificado en Patchamak, primera y principal persona de una trinidad, a la manera de la india oriental, y cuya existencia era el dogma fundamental de la religión peruana. 
Componianla además de Viracocha y Mama Cocha.

PUNGIL
Dios supremo creador,  según los indígenas de la Victoria (Australia Septentrional). 
Según la tradición creó al hombre con un montón de arcilla, pero su hijo Pallian se atribuyó el merito de esta acción.

PUNTAN
Personificación del viento nocturno que le veneran los indígenas de las islas Marianas. 
Es un dios benigno que aporta aires saludables.


PADMA PURANA

Es uno de los 18 majá-purana (‘grandes Puranas’, libros sagrados para los hinduistas), uno de los numerosos libros sagrados hinduistas con historias y leyendas morales.

Data aproximadamente de los siglos VIII y IX de nuestra era.

  • padmapurāṇa en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito.
  • पद्मपुराण, en letra devanagari para escritura del idioma sánscrito.
Etimología
‘leyendas antiguas del loto’, siendo padma: ‘loto’, y puraná: ‘antiguo’
El texto llegó a nuestros días en dos versiones diferentes (a veces llamadas recensiones): la bengalí y la de la India del Sur.
La recensión del sur de la India tiene seis khandas (secciones):
  • Adi-khanda: el capítulo primero, que en algunas ediciones se llama Suargá-khanda. Es el capítulo sobre el Cielo; contiene descripciones acerca de diferentes lokas (localidades, lugares, planetas) y narrativas de diferentes reyes y demonios.
  • Bhumi Khanda: el capítulo sobre la Tierra describe a Prithuí o Bhumi (la vaca que personifica la Tierra plana).
  • Bhrama-Khanda: el capítulo sobre el dios Brahmá de cuatro cabezas, que creó el mundo y describe el universo y de cómo se creó; descripción de la India (Bharata-varsha).
  • Patala-Khanda: el capítulo sobre los infiernos subterráneos y tiene 31 capítulos más que en la versión bengalí.
  • Srishti-Khanda: se puede dividir en dos partes, y la segunda no se encuentra en la recensión bengalí.
  • Uttara-Khanda: el capítulo superior que es un diálogo entre el dios Shivá y su consorte Párvati; trata sobre la esencia de la sabiduría religiosa.
La recensión bengalí tiene cinco khandas (secciones):
  • Srishti-Khanda: el sabio Pulastia explica al guerrero célibe Bhishmá ideas sobre religión y su esencia.
  • Bhumi Khanda: tiene 13 capítulos más que el Bhumi-khanda de la versión del Sur.
  • Suargá-Khanda
  • Patala-Khanda: tiene 31 capítulos menos que la versión del Sur.
  • Uttara-Khanda

SRISHTI-KHANDA 
El Principio de la Creación

Los sabios le pidieron a Suta Goswami que narrase el incidente de cómo el sabio Pulastia había conocido a Bhishma. 

Suta respondió: “Bhishma estaba haciendo penitencia en un lugar llamado Gangadwar. Al estar satisfecho por su austera penitencia, Brahma instruyó a Pulastya ir a Gangadwar y bendecir a Bhishma. Después de llegar allí, Pulastya dijo Bhishma que Brahma estaba satisfecho con su penitencia. “Pide lo que desees’, dijo Pulastya.

Bhishma dio las gracias por su buena fortuna de tener la oportunidad de conocer al sabio Pulastya y le pidió que le revelara cómo Brahma creó el mundo.

Pulastya respondió: ‘Durante la fase inicial de su creación, Brahma creó el Mahattatva en primer lugar. Después él creó los tres tipos de ego a partir del Mahattatva -Satva, Rajas y Tamas. 

Estos tres tipos de ego son los orígenes de los cinco órganos de los sentidos, los órganos de acción y los cinco elementos básicos – el espacio, el agua, el fuego, el aire y la tierra. 

Un enorme huevo nació con la permutación y la combinación de estos cinco elementos básicos. Dentro de este huevo existe el universo entero incluyendo las montañas, las islas, los océanos, los planetas, los semidioses, los demonios y los seres humanos. 

Las capas de agua, fuego, aire, espacio y oscuridad envuelven a este enorme huevo. Estos elementos están cubiertos a su vez por el ‘Mahattatva’, que a su vez está envuelto por la ‘Prakriti’ (naturaleza).

Sri Vishnu crea en la forma de Brahma y también tiene varias encarnaciones para proteger a la Humanidad. Al final del Kalpa, es sólo Él quien aniquila en su forma de Rudra. Después del final del Kalpa, descansa sobre Sesha Naga, la serpiente divina, por todo el periodo del diluvio.

Duración de la vida de Brahma y orden cronológico de las Eras

Pulastya dijo: “Brahma, la encarnación del dios Vishnu tiene una vida útil de cien años. Su vida útil es también llamada ‘Par’, y la mitad de ese período es conocida como ‘parardha’.

Un ‘Kashtha’ se compone de quince Nimesha mientras que un Kala consta de treinta ‘Kashthas’. Un muhurta consta de treinta Kalas. Los períodos de treinta muhurtas son igual a un día y noche de los seres humanos. Un mes de este mundo es equivalente a treinta días y noches. 

Seis meses hacen un ‘Ayan’ y un año consta de dos ‘Ayans’. Estos dos ‘Ayans también son conocidos por otros dos nombres: Dakshinayan y Uttarayan. Dakshinayan es la noche de las deidades así como Uttarayan es su día. Cuatro yugas son equivalentes a doce mil años de los semidioses, que se producen en un orden cíclico – Satya, Treta, Dwapar y Kaliyuga. 

Los períodos de estos yugas son los siguientes: 

Satya Yuga = 1.728.000 años 

Treta Yuga = 1.296.000 años Dwapar Yuga = 864.000 años 

Kali Yuga = 432.000 años

Total de años de los yuga

Cada yuga es seguido por los períodos de hibernación de ‘Sandhya’ y Sandhyansh, que son de la siguiente manera:

Satya Yuga, 400
 años

Treta Yuga,  300 años

Dwapar, 200 años

Kali Yuga,  100 años

Total: 1000 años

Los cuatro Yuga se conocen colectivamente como “Chaturyuga’. Un día de Brahma consta de mil tales ‘Chaturyugas’. En total, catorce Manus aparecen durante todo este período de 1000 Chaturyugas o en otras palabras un día de Brahma.

Cada ‘manvantara’ lleva el nombre de un Manu y equivale a poco más de 71 Chaturyugas. También tiene su propio Indra, Saptarishis y otras deidades. De esta manera, un manvantara también es equivalente a 852,000 años de los semidioses. A juzgar por el nivel de los años de este mundo un manvantara es equivalente a 306.720.000 años. 

Basado en los años de un siglo, un día de Brahma es equivalente a 306.720,000 x 14 = 4,294.080,000 años. Este es el período después del cual un día de Brahma y un diluvio tiene lugar cuando todos los tres mundos se vuelven carentes de vida debido a un calor insoportable. Brahma descansa el mismo periodo (4,294.080,000 años), que es su noche. 

Después de que termine la noche, Brahma comienza de nuevo su creación. Este proceso continúa durante todo el período de la vida de Brahma, es decir, 100 años. 

Bhisma le pidió al sabio Pulastya que describiera cómo Brahma creó la vida en el principio del presente Kalpa.

Pulastya respondió: “Al final del kalpa anterior cuando Brahma despertó de su sueño, encontró toda la tierra sumergida en el agua.

Meditó en Vishnu, quien adoptó la encarnación de Varaha y recuperó la tierra estableciéndola en su posición original.

Brahma creó los cuatro mundos, Bhurloka, Bhuvarloka, Swargloka y Maharloka y dividió la Tierra en siete islas.

Primero que todo, Brahma creó el ‘Mahattatva’ Después creó los ‘tanmatras’, los ‘indriyas’ (órganos de los sentidos y las cosas inmóviles, como las montañas, ríos, animales, semidioses, demonios, seres humanos, etc.

Las cuatro castas principales

Preguntado por Bhishma sobre el origen de las cuatro castas principales, el sabio Pulastya dijo:

Brahma creó a los brahmanes y los kshatriyas de su boca y pecho respectivamente. En forma similar, los vaishyas y shudras se manifiestan de los muslos y los pies.

Brahma creó a los Manasputras (‘hijos de su mente’) con el objetivo de aumentar la población y sus nombres eran Bhrigu, Pulah, Kratu, Angira, Marichi, Daksha, Atri y Vashishtha.

Pero estaban libres de deseos mundanos y eran muy virtuosos. Al ver a su esfuerzo en vano, Brahma se puso furioso y como resultado manifiestó a Rudra de su frente. La mitad del cuerpo de Rudra era de varón, mientras que la otra mitad era femenina.

Brahma instruyó a Rudra que separara la forma femenina de su cuerpo y comenzará la creación copulativa. Siguiendo su consejo, Rudra separó la parte femenina de su cuerpo y creó once entidades masculinas. 

Del mismo modo creó diversas entidades femeninas de la parte femenina de su cuerpo. Así pues, la primera pareja humana -Manu y Shatarupa llegaron a existir.

En el transcurso del tiempo les nacieron cuatro hijos: Priyavrata, Uttanapada, Prasūti y Akūti. Prasuti se casó con Daksha Prajpati, mientras que Aakuti se convirtió en la esposa de Ruchi-Prajapati. Prasuti dio a luz a 24 hijas: Śraddhā (fe), Laskhmi o Laksmī (prosperidad), Dhriti (estabilidad), Pushti o Puṣti (nutrición), Tushti (satisfacción), Medhā (retentiva), Kriiá o Kriya (acción), Buddhi o Buddhika (inteligencia), Lajja (timidez), Vapus (belleza), Śānti (paz), Kīrti (fama), Khyati (oración), Sati (castidad), Sambhuti (producción), Smṛiti (memoria), Prīti (ternura), Kshama (misericordia), Santati (humildad), Anasuya (ausencia de malicia), Urja (energía), Svaha (ofrenda) y Svadha. 

De ellas, trece eran las esposas de Dharma y el resto estaban casadas con varios sabios como Bhrigu, Shiv, Marichi, Angira, yo (Pulastia), Pulaha, Kratu, Atri, Vashishta, Agni, etc.

Śrāddha dio a luz a Kama (amor); Laskhmi a Darpa (dignidad); Dhriti a Niyama (precepto); Tushti a Santoṣa (contento); Pushti a Lobha (codicia); Medhā a Śruta (tradición sagrada); Kriyā a Danda (corrección), Naya (justicia) a Samaya (ley); Buddhi a Bodha (iluminación) y Apramāda (no-error); Lajjā a Vinaya (disciplina); Vapus a Vyavasāya (esfuerzo); Shanti a Ksema (bienestar); Siddhi (perfección) a Sukha (felicidad)  y Kīrti dio a luz a Yaśas (renombre). Todos ellos eran hijos de Dharma.

Kama tenía un hijo llamado Harsha (gozo) con su esposa Nandi (placer), la esposa de Bhrigu Khyati dio a luz a una hija llamada Laskhmi, consorte del dios Vishnu. 

Rudra aceptó a Sati, la hija de Daksha como su esposa. 

Jimsá (en ingles Hiṃsā) era la esposa de Adharma y dio a luz a Anrita (falsedad) y Nikriti. Anrita tuvo dos hijos: Moha y Naraka, mientras que Nikriti tenía dos hijas Maya y Vedaná (tortura). Mritu se casó con Maya mientras que Vedaná se convirtió en la esposa de Naraka. 

Maya tuvo un hijo llamado Mritiú o Mrityu y Vedaná dio a luz a Dukha. Cinco niños le nacieron a Mrityu: Vyadhi, Jara, Soka, Trishńa  y Krodha. Todos ellos fueron célibes y no tuvieron progenie.

SIVA PURANA

Genealogía de Kaśyapa

Āpava (Puruṣa ó Svāyambhuva) + Śatarūpā

Vairāja Puruṣa o Svāyambhuva Manu

Priyavrata y Uttānapāda

Kardama Muni + Kāmyā

Samrāṭ, Sākṣi y Aviṭprabhu

Uttānapāda + Sunīti (hija de Dharma)

Dhruva

Dhruva

Puṣṭi y Dhānya

Puṣṭi + Samutthā

Ripu, Ripuñjaya, Vipra, Vṛkala y Vṛṣatejas

Ripu + la reina

Cākṣuṣa Manu

Cākṣuṣa Manu + Puṣkariṇī

Varuṇa

Manu (se supone que es Cākṣuṣa)  + Naḍalā (hija del patriarca Vaisyajanma)

Puru, Māsa, Śatadyumna, Tapasvin, Satyavit, Kavi, Agniṣṭoma, Atirātra, Atimanyu y Suyaśas.

Puru + Āgneyī 

Ańga, Sumanas, Khyāti, Sṛti, Ańgiras y Gaya

Ańga + Sunīthā

Vena (lo mataron los sabios)

Sārasvata 

Pṛthu (el sabio Sārasvata removió los miembros de Vena para obtener un hijo para Sunīthā, de la mano derecha nació, era una encarnación de Visnú)

Vena

Pṛthu (el anterior)

Pṛthu

Śūta y Māgadha (dos hijos) 
Vivitāsva y Haryakṣa (dos hijas)

Śikhaṇḍinī

Prācīnabarhis

Prācīnabarhis + Samudratanayā (hija del Océano) 

los Prācetas (expertos en la ciencia del tiro con arco; se sumergieron en las aguas del océano durante 10.000 años, repitiendo el Japa del Rudragīta y meditando en el señor Śiva, Vieron que los árboles de la Tierra la habían llenado por completo y se pusieron furioso y de sus bocas crearon vientos y fuegos que quemaron a los árboles.

Pracestas (10) + Anubhūtā

Dakṣa (patriarca que en otros tiempos fue el hijo de Brahmā)

Dakṣa + Vīraṇī (hija de Vīraṇa)

los Haryaśvas (10.000 hijos, Nārada los instruyó)

Dakṣa + Vīraṇī (hija de Vīraṇa) los Subalāśvas (1.000 hijos, Nārada los instruyó)
Dakṣa + Vīraṇī o Vīriṇī (hija de Vīraṇa) 60 hijas:
10 esposas de Dharma
13 esposas de Kaśyapa, 
hijo de Marīci
(Aditi, Surasā, Ariṣṭelā, Danu, Surabhi, Vinatā, Ilā, Tāmrā, Krodhavaśā, Kadru y Muni)
2 esposas de Brahmaputra
2 esposas de Ańgiras
2 esposas al sabio K
ṛśāśva
27 esposas de Soma o Chandra, que fueron las constelaciones
Dharma + sus esposas  Sādhyā (los Sādhyas)
Viśvā (los Viśvedevas)
Marutvatī (los Marutvats)
Vasu (los Vasus son 8: Aya, Dhruva, Soma, Dhara, Anila, Anala, Pratyūṣa y Prabhāsa)
Bhānu (los Bhānus, soles)
Muhūrtā (los Muhūrtajas)
Lambā (Gho
ṣa),
Yāmi (Nāgavīthī)
Arundhatī (P
ṛthivīviṣama)
Sańkalpā 
Yāmi
Lambā
Aya (vasu)
Vaitaṇḍa, Śrama, Śānta y Muni
Dhruva (vasu)

Kāla

Soma (vasu)

Varcas

Dhara (vasu)

Draviṇa y Hutahavyavaha

Anila (vasu) + Śivā Purojava y Avijńātagati (Avijñātagati puede ser un error ortográfico)
Pratyūṣa (vasu) Devala (sabio)
Prabhāsa (el octavo vasu) + (hermana de Bṛhaspati) Viśvakarman (arquitecto de los dioses)
27 Esposas de Soma Los hijos de Soma y sus esposas, los Dīptis
Kṛśāśva (muchos hijos, vemos 4 de ellos) los Devapraharaṇa
Viśvakarman + Sarūpā  los 11 Rudras: Raivata, Aja, Bhava, Bhīma, Vāma, Ugra, Vṛṣākapi, Ajaikapād, Ahirburdhnya, Bahurūpa y  Mahat.

Ajaikapād, Ahirbudhnya, Tvaṣṭṛ, Rudrahara (de muchas formas), Tryambaka, Aparājita, Vṛṣākapi, Śambhu, Kapardin y Raivata.
Kaśyapa + Aditi  los Ādityas:Aryaman, Dhāṭṛ, Tvaṣṭṛ, Pūṣan, Vivasvat, Savitṛ, Mitrāvaruṇa, Aṁśa, Bhaga y Atitejas, son los Ādityas en el Cākṣuṣa Manu;Viṣṇu e Indra nacieron junto con los 12 Ādityas 
Manohara Śaśira, Prāṇa y Ramaṇa
Arcis Dhūmrakeśa

Agni en el bosquecillo de hierbas Śara

Kumāra 
Kumāra (es uno de los cuatro hermanos, los otros tres fueron Śākha, Viśākha y Naigameya) Hijos de Kumāra: Śakha, Viśākha y Naigameya (en otros textos lo ponen como hermanos)
Kaśyapa + Svadhā los Pitṛs
Kaśyapa + Satī  Atharvāńgirasaveda

Kaśyapa + Diti 

los Daityas: Hiraṇyakaśipu y Hiraṇyākṣa
Siṁhikā (hija de Diti y Kaśyapa) + Vipracitti sus hijos fueron matados por Arjuna por la gracia de Brahmā.

Hiraṇyakaśipu (daitya)

Anuhrāda, Hrāda, Saṁhrāda y Prahlāda (el más joven, fue devoto de Viṣṇu)
Anuhrāda + Sūryā
Pūloman y Mahiṣa
Hrāda + Dhamani Vātāpi y Ilvala

Kṛti + Saṁhrāda

Pañcajana
Prahlāda Virocana
Virocana + Devī Bali Mahārāja
Bali + Aśanā  100 hijos: Bāṇa, gran devoto de Śiva
Hiraṇyākṣa  Kukura, Śakuni, Bhūta Santāpana, Mahānāda y Kālanābha
Kaśyapa (hijo de Marīci) + Danu   los Dānavas: Ayomukha, Śambara, Kapola, Vāmana, Vaiśvānara, Puloman, Vidrāvaṇa, Mahāśira, Svarbhānu, Vṛṣaparvan y Vipracitti
Svarbhānu (davana) Prabhā (hija)
Puloman (davana)
Śacī
Vṛṣaparvan (davana) Upadānavī, Hayaśirā y Śarmiṣṭhā
Vaiśvānara (davana) Pulomā y Pulomikā
Pulomā Kālakhañjas (vivió en Hiraṇyapura)
Kaśyapa + Tāmrā  hijo: Saṇmukha 
hijas: Kākī, Śyenī, Bhāsī, Sugrīvī, Śukī, Gṛdhṛikā, Aśvī y Ulūkī
Kākī

los cuervos

Ulūkī los búhos
Śyenī los buitres

Bhāsī

los Bhāsas
Gṛdhrī los Gṛdhrakas
Śukī los papagayos
Sugrīvī los pájaros auspiciosos
Kaśyapa + Tāmrā  los caballos, los camellos y los asnos
Kaśyapa  + Vinatā Aruṇa y Garuḍa (ave de Kṛṣṇa)
Kaśyapa +Surasā   miles de serpientes: Śeṣa, Vāsuki, Takṣaka, Airāvata, Mahāpadma, Kambala y Aśvatara
Kaśyapa +Ailā  
Padma, Karkoṭaka, Dhanañjaya, Mahānīla, Mahākarṇa, Dṛhtarāṣṭra, Balāhaka, Kuhara, Puṣpadanta, Durmukha, Sumukha, Khararoman, Kharapāṇi y muchos más.
Kaśyapa  + Krodhavaśā  animales con colmillos y pájaros, pueden ser depredadores
Anāyuṣā 
cincuenta hijos entre ellos Bala, Vṛtta, Vikṣara y Bṛhan
Kaśyapa + Ilā  los árboles, arbustos, enredaderas y todo tipo de hierbas
Khaśā los Yakṣas y los Rākṣasas
Kaśyapa + Muni   las Apsaras (damas celestiales)
Kaśyapa + Ariṣṭā 
serpientes más excelentes que los seres humanos.
los Saiṁhikeyas: mezclas de los Daityas más los Dānavas Son 13: Rāhu, Śalya, Bala, Mahābala, Vātāpi, Namuci, Ilvala, Svasṛpa, Ajita, Naraka, Kālanābha, Śaramāṇa y Śarakalpa



Pūṣan, PUSHAN o PUCHÁN
En el marco del hinduismo, es otro dios solar, benéfico y pastoral: asociado con y promotor de la prosperidad y la riqueza.
Al principio fue protector de los pastores, de los ganados y de varios animales tales como ganado, caballos y ovejas. A continuación asumió las funciones de dios profético patrono de las hechicerías y de los magos. En época tardía, conoce los senderos del cielo y de la tierra, actúa como guardián de los caminos y encrucijadas protegiendo de sus peligros a los viajeros, y tuvo la tarea de escoltar a los espíritus de los muertos a su destino en el viaje por el Más Allá.
Se encarga de unir el destino de los seres vivos y de cuidar de ellos en todo lo necesario para sustento, asi como de guiarlos en sus viajes por el buen camino.
Encuentra personas y objetos perdidos o escondidos.
Conectado con la ceremonia del matrimonio en un himno del Rig Veda.
En el REig-Veda (XLII) Pushan aparece mencionado también como uno de los Adityas.
Es el mensajero de Surya y el esposo de su hija.
Su nombre deriva de puṣ que significa «aumentar», «alimentar», «prosperar».
Un epíteto exclusivo de él es Āghṛṇi (“incandescente”).
Su carro es tirado por cabras.
Come una suerte de papilla y en el Satapatha Brahmana se dice que carece de dientes.
Armado con una lanza de oro.

PUSSA o PUNZA
 D. s. de la China, pers. de la Porcelana. 
Durante un tiempo venerado por los artistas, en particular por los diseñadores.
Cuenta una leyenda que como algunos operarios no lograban seguir un diseño en porcelana ordenado or el emperador, uno de ellos, en un momento de desesperación, se lanzó al horno ardiente y fue consumido al instante; entonces la porcelana tomó forma y color y el emperador quedó satisfecho. El infeliz adquirió a este precio el honor de presidir en calidad de dios los trabajos de la porcelana.

PUSCHOT
El dios de las selvas en los Vendeos Prusianos.

PUSCH(K)AITS, PUSKAITIS o PUSZAITIS
Dios de los Campos y de las Florestas, venerado por los antiguos prusianos y por los lituanos. 
Velaba sobre la tala de los árboles y protegía la floresta de los incendios.
Dios de la fruta; era el dios protector de las tierras y las cosechas
Vivía bajo un saúco sagrado.
Se ha querido identificar con Pan. 

PUTA
Diosa romana asociada a las tareas del campo en especial a la poda (puta) de los árboles frutales. 
Ese mismo día a las mujeres que deseaban quedarse embarazadas se les azotaba ritualmente con las ramas de la poda.

PUT-TAI
Sonriente dios de la Alegría y de la Felicidad en la mitología china.
Se le representa como un alegre anciano, calvo, mal vestido y con la panza al aire.

PU-TZA, PUZZA o PUZA
Divinidad china, origen y fuerza creadora de la naturaleza.
Diosa que representa el poder y la fecundidad de la naturaleza
Según el padre Kircher, un misionero y estudioso de la mitología que vivió el siglo pasado, los chinos se sirvieron de esta diosa para representar la fuerza de la Fecundidad de la tierra.
La Cibeles de los chinos
La representan sobre una flor de loto o encima de un heliotropo, a la manera de la Isis egipcia. Tiene dieciséis brazos y tiene en cada mano un gran numero de cuchillos y espadas, muchas flores, plantas y frutas, vasos y otros objetos, cuyos brazos dice Kirker, significan que es la madre de todos los dioses.. 
Pu-Tza es también la protagonista de muchas leyendas extravagantes.

PWYLL

Pwyll Pen Annwn ( pronunciado  [pʊi̯ɬ] ) es una figura prominente en la mitología y literatura galesa, el señor de Dyfed, esposo de Rhiannon y padre del héroe Pryderi.

Significando "sabiduría"

Es el héroe epónimo de Pwyll Pendefig Dyfed, la primera rama de las Cuatro Ramas de Mabinogi

También aparece brevemente como miembro de la corte de Arturo en el cuento medieval Culhwch ac Olwen.   

Pwyll, Príncipe de Dyfed también guarda muchas similitudes con el Mabinogi Branwen .

Mientras caza en Glyn Cuch, Pwyll, príncipe de Dyfed, se separa de sus compañeros y tropieza con una manada de perros que se alimentan de un ciervo muerto. Pwyll ahuyenta a los sabuesos y hace que sus propios sabuesos se den un festín, ganándose la ira de Arawn, señor del reino sobrenatural de Annwn . En recompensa, Pwyll acepta asumir la apariencia de Arawn e intercambiar lugares con él durante un año y un día, y toma su lugar en la corte de Arawn. Al final del año, Pwyll se involucra en un combate singular contra Hafgan., el rival de Arawn, y lo hiere mortalmente de un solo golpe, lo que le otorga a Arawn el dominio supremo de todo Annwn. Después de la muerte de Hafgan, Pwyll y Arawn se reencuentran, vuelven a su antigua apariencia y regresan a sus respectivas cortes. Se hacen amigos duraderos porque Pwyll durmió castamente con la esposa de Arawn durante todo el año. Como resultado del exitoso gobierno de Annwn por parte de Pwyll, obtiene el título de Pwyll Pen Annwfn ; "Pwyll, cabeza de Annwn".

Algún tiempo después, Pwyll y sus nobles ascienden al montículo de Gorsedd Arberth y son testigos de la llegada de Rhiannon , que se les aparece como una hermosa mujer vestida con brocado de seda dorada y montando un caballo blanco brillante . Pwyll envía a sus mejores jinetes tras ella, pero ella siempre va delante de ellos, aunque su caballo nunca hace más que deambular. Después de tres días, el propio Pwyll cabalga para encontrarse con ella y cuando no puede alcanzarla, la llama desesperado. Solo entonces Rhiannon se detiene. Ella le dice su nombre y que ha venido a buscarlo porque preferiría casarse con él que con su prometido, Gwawl ap Clud.E lla le dice que venga a su reino dentro de un año a partir de ese día, con sus soldados, y se casarán. Un año después de su encuentro, Pwyll llega como prometió, pero accidental y tontamente le promete a su amada Rhiannon a Gwawl (su anterior prometido). Esto ocurre cuando Gwawl ingresa a la corte extremadamente angustiado y demanda un favor del rey. Gwawl juega con la nobleza y la generosidad de Pwyll, así como con su temeridad y pasión, y Pwyll le dice a Gwawl que sea lo que sea que le pida, él (Pwyll) se lo dará. Gwawl, por supuesto, pregunta por su prometida, Rhiannon, a lo que Pwyll, debido a su ingenua promesa, no pudo negarse. Se decide que todos deberían regresar al reino dentro de un año para otra boda. (Pwyll y Rhiannon aún no estaban casados ​​la primera vez, las festividades acababan de comenzar, pero no se había llevado a cabo ninguna ceremonia de matrimonio). Rhiannon idea un plan mediante el cual Pwyll podría recuperarla de Gwawl. Pwyll entra a las festividades de la boda de Gwawl y Rhiannon vestido como un mendigo y le pide a Gwawl una bolsa llena de comida. Gwawl consiente noblemente, pero es engañado cuando Pwyll obliga a Gwawl a meterse en la bolsa y él y sus hombres comienzan a golpearlo brutalmente. Gwawl finalmente cede siempre que Pwyll le perdone la vida. Pwyll está de acuerdo, habiendo logrado recuperar a Rhiannon engañando y deshonrando a Gwawl. Gwawl consiente noblemente, pero es engañado cuando Pwyll obliga a Gwawl a meterse en la bolsa y él y sus hombres comienzan a golpearlo brutalmente. Gwawl finalmente cede siempre que Pwyll le perdone la vida. Pwyll está de acuerdo, habiendo logrado recuperar a Rhiannon engañando y deshonrando a Gwawl. Gwawl consiente noblemente, pero es engañado cuando Pwyll obliga a Gwawl a meterse en la bolsa y él y sus hombres comienzan a golpearlo brutalmente. Gwawl finalmente cede siempre que Pwyll le perdone la vida. Pwyll está de acuerdo, habiendo logrado recuperar a Rhiannon engañando y deshonrando a Gwawl.[2]

Los hombres de la tierra estaban preocupados de que no hubiera un heredero para seguir a Pwyll y le aconsejaron que tomara una segunda esposa. Estableció una fecha en la que esto sucedería, pero al poco tiempo Rhiannon dio a luz a un niño. En la noche de su nacimiento, el niño se perdió mientras estaba bajo el cuidado de seis de las damas de compañía de Rhiannon. Asustadas por el castigo, las damas untan sangre de perro sobre una Rhiannon dormida, alegando que ella había cometido infanticidio y canibalismo al comerse y "destruir" a su hijo.

La noticia viajó por todo el país y los nobles le pidieron a Pwyll que se divorciara de su esposa. Pero como se demostró que Rhiannon podía tener hijos y producir un heredero, no quería divorciarse de ella, sino que los tribunales la castigaran por sus fechorías. Rhiannon finalmente decide aceptar el castigo que le dieron. Este castigo consistía en sentarse fuera de las puertas de la ciudad en el montículo y contarles a todos su historia durante siete años. También tuvo que ofrecer llevar a todos los invitados a la ciudad en su espalda como pago por sus crímenes. Este iba a ser su castigo por los crímenes acusados ​​de comerse a su hijo.

Al mismo tiempo, Teyrnon, el señor de Gwent Is Coed, tenía una yegua que producía un potro cada año pero desaparecía la noche en que nacía. Para solucionar este problema, llevó a la yegua a su casa y la cuidó durante toda la noche. Tan pronto como nació el potro, una gran garra entró por la ventana y agarró al potro. Teyrnon cortó el brazo y se quedó con el potro, pero escuchó un rugido afuera y encontró a un bebé. Él y su esposa reclamaron al niño como propio y lo llamaron Gwri Wallt Euryn (inglés: Gwri del cabello dorado), porque "todo el cabello de su cabeza era amarillo como el oro". El niño creció hasta la edad adulta a un ritmo sobrehumano y, a medida que maduraba, su parecido con Pwyll se hizo más evidente y, finalmente, Teyrnon se dio cuenta de la verdadera identidad de Gwri. El niño finalmente se reunió con Pwyll y Rhiannon y pasó a llamarse Pryderi, que significa "ansiedad" o "cuidado".

La historia termina con la muerte de Pwyll y la ascensión al trono de Pryderi.


PYRANISTE
Era un genio-demonio que servía como intermediario entre el hombre y las bestias.

PYTAJOVÁI
Dios de la guerra en la mitología guaraní.

PYZIUS
Dios de los conyuges en la mitología lituana.

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