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2 abr 2026

LETRA C

CAANTO

En la mitología griega (en griego antiguo Κάανθος), era un hijo de Océano y hermano de Melia.

Fue enviado por su padre a buscar a su hermana que había sido raptada, y la halló en poder de Apolo. Siendo imposible rescatarla de sus manos, arrojó fuego a la arboleda sagrada de Apolo, llamada Ismenio. El dios mató entonces a Caanto con una flecha. Su tumba era mostrada por los tebanos en el lugar donde murió, cerca del río Ismeno.


CAACRINOLAAS, CAACRINOLAAS, CAASIMOLAR, GLASSIALABOLAS, GLACIALABOLAS, CAASIMOLA, BASSIMOLAR GLASYA, GLASSIA-LABOLIS O GLASYA LABOLAS


Caacrinolas es un personaje perteneciente a la demonología. En el Grand Grimoire aparece como «Classyalabolas» y sería una especie de sargento que a veces sirve como montura a Naberus. Según otras fuentes también es considerado un earl del Infierno.
La llave menor de Salomón habría afirmado que Caacrinolas ofrecería el conocimiento de las artes liberales, enseñaría cosas del pasado y las que están por venir, incitaría al derramamiento de sangre y es el autor de todos los homicidios, y tendría la capacidad de hacer nacer el amor entre amigos y enemigos, el poder de hacer invisible al hombre, además de «presagiar muy bien lo futuro
En el Diccionario infernal de Collin de Plancy es descrito como un gran presidente de los infiernos, con forma de perro y dos alas de grifo. 
Le obedecerían treinta y seis legiones. 

CÉFIRO

En la mitología griega, Céfiro (en griego Ζέφυρος Zéphyros) era la divinidad del suave y benéfico Viento del Oeste.

Representa el viento suave, a cuyo paso fructifica la tierra. 
Céfiro era el más suave y agradable de los vientos y se le conocía como el viento fructificador, que anuncia la primavera y aplaca las olas del mar favoreciendo la navegación.
Como este viento fuese dulce, poderoso y saludable, y con su soplo continuo refrescaba la tierra, favorecía el desarrollo de las flores y frutos, y daba, por decirlo asi, vida a la naturaleza.
Acompañaba a los bajeles con buen tiempo y viento en popa hasta sus respectivos puertos.
Se dice favorece la fecundidad de la tierra.
Aunque sopla con mucha suavidad, tiene sin embargo tal vigor, que vivifica los arboles y las frutas.
Su nombre griego que formaba de qoe (‘vida’) y de jereiu (‘llevar’), de modo que significaba "el que lleva la vida". Quizá apoyándose en esta etimología, dice Plutaro que Céfiro fue padre de Eros (el Amor), a quien engendró dando un soplo en los labios de Iris. 
Su equivalente en la mitología romana era Favonio (Favonius, ‘favorable’), quien ostentaba el dominio sobre las plantas y flores.

Se creía que vivía en una cueva de Tracia.

Era hijo, según algunos, de Eolo o Astreo (conductor de los astros) y de Eos (la Aurora), y segun otros de la harpia  Celeno. Hesíodo según la Teogonía, se limita a suponerlo hijo de los dioses por ser tan bello.

Tuvo por esposa a la ninfa Cloris, en la mitología romana Flora, a quien robó  de las Islas Afortunadas y sobre sus alas de mariposa llevo a Grecia, dióle la inmortalidad y el dominio de las flores, y Cloris, prendada de él,  cada otoño palidecía temiendo perderle, lo cual revela la delicadeza y sencillez de esta ninfa. Con Cloris fue padre de Carpo (el Fruto). Se decía que había competido por el amor de Cloris con su hermano Bóreas, a quien terminó ganando. Ovidio supone celebró su himeneo en el mes de Mayo. Lucrecio al describir el curso de las estaciones incluye á los dos esposos en la comitiva ó séquito de la Primavera. 

También se cuenta de él que con otra de sus hermanas y amantes, la harpía Podarge, fue padre de Balio y Janto, los caballos de Aquiles.

Figura como un hombre joven de semblante amable y risueño, sin barba y descalzo, con alas de mariposa, coronado de flores de todas las estaciones para denotar la benéfica influencia de la naturalezarepresentado con la lozanía de la juventud y la hermosura de un dios, se desliza con gracia y ligereza al través de los aires, semidesnudo y teniendo en su mano un canastillo con las más bellas flores de la primavera.—

En Atenas se levanto a Céfiro un altar donde se le sacrificaba una oveja blanca, emblema de las argentadas nubes que la divinidad impulsaba en el cielo. 
Céfiro sólo exigía una condición a los navegantes encomendados a su protección: que interrumpieran sus singladuras y echaran anclas en la pequeña isla de Serifopoulon, donde había un altar dedicado a los buenos vientos. Allí debían ofrecer un acto de devoción a la divinidad para que los acompañara a través de los mares. Es posible que Céfiro sea una transliteración del nombre de la isla Sérifos, también denominada con los nombres Serfanto, Seriphos o Serfos. Esta isla fue colonizada desde épocas tempranas por navegantes jonios.

Uno de los mitos conservados en los que Céfiro aparece más prominentemente es el de Jacinto, un hermoso y atlético príncipe espartano. Céfiro se enamoró de él y le cortejó, al igual que Apolo. Ambos compitieron por el amor del muchacho, pero éste eligió a Apolo, haciendo que Céfiro enloqueciera de celos. Más tarde, al sorprenderlos practicando el lanzamiento de disco, Céfiro sopló una ráfaga de viento sobre ellos, haciendo que el disco golpease al muchacho en la cabeza al caer. Cuando Jacinto murió, Apolo creó la flor homónima con su sangre.

En la historia de Eros y Psique, fue Céfiro quien sirvió a Eros transportando a Psique hasta su cueva.

 

CECIAS
En la mitología griega (en griego antiguo Kaekias) era el dios-viento del noreste, es el encargado de arrojar el granizo.
Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caecius.

Se le representa como un hombre alado, viejo, con barba, completamente vestido de túnica y descalzo, sostiene entre sus dos manos una cesta, o más propiamente, un escudo lleno de granizo.


CIBELES
Nombre latino de una diosa nativa de Frigia (en Asia Menor), era la personificación de la fertilidad de la tierra. Entró en Roma a fines del s. III antes de C. Allí sufrió modificaciones profundas con objeto de romanizarla. 
En griego antiguo Κυβέλη Kybélê, nombre al que a veces se da la etimología de «la del pelo» si se considera griego en lugar de frigio.
La doctrina de la inmortalidad formaba parte de su culto en Anatolia y Tracia, por lo que se la consideraba protectora de los difuntos y los sepulcros.  
Cibeles era adorada como divinidad de la naturaleza bravía, en su aspecto más salvaje y personificaba su potencia vegetativa, motivo por el cual se suponía que habitaba en montañas y bosques apartados, entre animales salvajes.
Diosa de las fuerzas reproductoras de la naturaleza. 
Diosa de la fertilidad y los animales (especialmente leones y abejas); de las cavernas y las montañas; de las murallas y las fortalezas.  
Señora de la tierra, de los cielos y del mar y protectora de los mineros.
Diosa Madre por excelencia y personificación del principio femenino, creadora de almas y determinante del destino de los hombres, a quienes protegía de la tentación y del mal, pues llena de benevolencia, socorría a quienes la invocaban. Amparo y protectora del pueblo al que da frutos y mieses; cura y sana, pero también hiere con pestes y enfermedades; es la que guía y defiende a su pueblo en la guerra. Un especial aspecto de Cibeles es que da oráculos y provoca éxtasis, tanto para propiciar profecía como para aliviar los dolores y aun la muerte.
Personifica la potencia vivificadora de la naturaleza.
Propicia la fecundidad de animales y humanos.
Como Cibeles gobernaba sobre montañas y fortalezas, su corona tenía la forma de una muralla.
Es considerada por los mitógrafos griegos como la Tierra divinizada, al igual que Gea o una simple encarnación o apelación de Rea, la mujer del titán Cronos y madre de los dioses olímpicos.
Se suponía que presidia á las ciudades y las producciones de la tierra.
Es una deidad de vida, muerte y resurrección.
Era reina del cielo, ama del relámpago así como del rayo y del mar. 
Era también divinidad Chetónica, señora de mieses y vendimias, de las minas (ella enseñó a los hombres a trabajar los metales) y dominadora de fieras. 
Se convirtió en diosa del gran poder y compartía con Júpiter el dominio del mundo. Era la que existía por si misma y no había tenido madre, estaba al principio de todo incluso de Júpiter; se la consideraba el origen de todo, tanto de los dioses como de la naturaleza. Recibía los calificativos de "Gran Madre" o "Madre de los Dioses", por haber dado a luz a los dioses de primer orden.
Madre de los hombres, los animales y las plantas. 
Su equivalente romana era Magna Mater y era también conocida como Mater Turrita.
Entre los persas se la identificaban con Anahitis. 

Su título «Señora de los Animales», que también ostentaba la Gran Madre minoica, revela sus arcaicas raíces paleolíticas. 

Su nombre de Bona Dea significa que todos los presentes de la tierra provienen de ella.
Era protectora de montañas y selvas con el nombre de Madre Montañesa (Méter oreia), o de Méter Dindimene.
Según una fábula, era hija de un rey de Frigia o Lidia. Abandonada por sus padres en el bosque, fue criada por animales salvajes. 
Se la representaba como una mujer robusta y poderosa con el kalatos (peinado en forma de cesta símbolo de divinidades de la fecundidad), el gran velo sujeto a la cabeza con una corona de torres es el símbolo de los castillos de la tierra, o las ciudades sostenidas y alimentadas por la tierra que la reconocían por protectora; y la llave que empuña denota los tesoros que encierra en el invierno el seno de la tierra para prodigar en el verano. La carroza en que esta sentada es la imagen de la tierra que su propio peso hace balancear en los aires, y sostienen la carroza, dos ruedas para significar que la tierra es conducida con un movimiento circular o, símbolo de  la superioridad de la madre naturaleza. Es tirada de dos leones, porque nada hay tan feroz que no se rinda á la ternura material: ó más bien no hay terreno tan estéril al cual no pueda fecundar la industria. Sus vestidos de diferentes colores denotan la variedad de matices que cubren la superficie del globo. Colócase el tunpanón (tambor en figura de globo que lleno de aire, figura los vientos y las tempestades que encierra el globo terráqueo) en la mano izquierda o una cornucopia un cetro o un puñado de espigas y amapolas. Sus sacerdotes son eunucos; esto es, que la tierra debe cultivarse para que dé frutos. Sus gestos violentos dicen tácticamente al trabajador que deben huir de la inacción; y el son de los címbalos representa el ruido de los instrumentos de labranza.
Los Egeos la adoraban bajo la forma de una piedra negra.
Desde épocas remotas, tuvo un bello santuario en la antigua ciudad teocrática de Pesinonte, a orillas del río Sangar o Sangario. Aún se pueden ver las ruinas de aquel primitivo templo dedicado a Cibeles.  
En el santuario de Samotracia, los altares corresponden a afloramientos rocosos de pórfido, de colores variados (rojo, verde, azul o gris). Para sus fieles, su poder se manifiesta también en la vetas de mineral de hierro magnético, de los cuales elaboran los anillos que los iniciados llevan en señal de reconocimiento. Cierto número de estos anillos han sido encontrados en las tumbas de la necrópolis vecina del santuario.
Sus primeros adeptos fueron los Tectósagos, una tribu de la región de Galacia, hoy Capadocia (Turquía). 
Para iniciar el culto como sacerdote de Cibeles, éste era castrado como una contribución a la madre tierra; además hacían un sacrificio matando toros y bebiendo su sangre. 
Las fiestas en su honor eran de las más histriónicas nunca celebradas y se hacían en memoria de Atis, un pastor frigio por quien Rea tenía especial afecto y al que encargó el servicio de su culto bajo la promesa de que jamás se casaría. Sin embargo, cuando Atis se casó con Sangaride, Rea lo castigó con la muerte de la ninfa y un conjuro que lo obligaba a moverse frenéticamente y autolesionarse. En uno de sus movimientos, Atis estuvo a punto de clavarse una espada, lo que conmovió a Rea que lo convirtió en pino. Desde entonces este árbol está consagrado a Rea. 
Su culto consiguió importancia en Roma a partir de Augusto que sentía por ella una especial veneración. A partir de Antonino su culto tuvo ritos secretos (misterios).
Las fiestas frigias se celebraban todos los años del 15 al 27 de marzo a las orillas del río Almon en cuyas aguas se lavaba a estatua de Cibeles, los primeros sacerdotes cantaban delante de un inmenso pueblo que concurría a esta fiesta, y luego se sacrificaba a la diosa una cerda preñada para marcar la fecundidad de la tierra. 

CORO o COROS
En la mitología griega, Coro, Coros o Koros (del griego Κορος, ‘saciedad’), es el nombre del daimon que representaba el ansia, el empalago, el hastío, la saciedad, la insolencia o el desdén.

Era hijo de Hibris.

Según el Oráculo de Delfos, Coros, que ansiaba devorarlo todo, estaba condenado a ser vencido por Dice.

 

CORO o COROS
En la mitología griega, Coro, Coros o Koros (del griego Κορος) es el nombre de uno de los Anemoi, que personificaba el viento del noroeste. 
Por ser un viento frío y seco, se le asocia directamente con el inicio del invierno.
Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caurus o Corus. 
Iconográficamente se le representa como un hombre alado, viejo y barbudo, con el cabello desordenado, completamente vestido en túnica o ropas de abrigo, y calzando coturnos; llevando entre sus brazos, una vasija de bronce de la cual esparce ardientes cenizas.
Silio Italico le ha pintado desplegando sus alas tenebrosas y arrojando un huracán de nieve contra el ejército de Anibal al atravesar los Alpes.

CZERNOBOG, CZERNYBOCH, CHERNABOG, CHERNOBOG, CZERNOBOG, ZERNEBOH o TCHERNOBOG
Es el Dios Negro al que se rendía culto entre los eslavos y de la que se sabe relativamente poco. Las únicas fuentes de que se dispone son cristianas, y lo interpretan como un dios oscuro y maligno, personificación del mal, del crimen y de la muerte, pero es discutible su papel real en el antiguo panteón eslavo. Su nombre solo está atestiguado entre las tribus eslavas occidentales en el siglo xii, lo que hace pensar que no se trataba de una deidad muy importante ni muy antigua. 
Complementaba el simbolismo dualista al ser hermano y contraparte del Dios Blanco, Belobog, personificación del bien; su enemigo declarado y del genero humano. Al principio eran las dos únicas divinidades eslavas; después, con la introducción de los cultos asiáticos, Zernobog y Bielbog tuvieron un papel secundario.
Los eslavos adoraban bajo este nombre el genio del mal, de las tinieblas y de la destrucción, que esparce en los hombres el infortunio y la miseria.
Llamado Pya en los vendeos y pomerianos 
Estaba acompañado de Flint, el dios de la muerte.
Representabanle con formas horribles: Chernobog fue representado con la cabeza de león,  con cuerpo de león negro o un león sentado sobre sus patas.

Se preocupaba aplacar su enojo con ofrendas y sacrificios; se le hicieron sacrificios antes de comenzar los asuntos más importantes, por ejemplo, antes de ir a una campaña militar. Los sacrificios eran a menudo sangrientos y humanos, mataban cautivos, esclavos y caballos.
En ciertas ceremonias se pasaba circularmente un ánfora con un brebaje mientras se pronunciaban execraciones contra este temible demonio. 

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