QAILERTETANG
Es un espíritu o una deidad femenina inuit que protege a los pescadores y cazadores, cuida los animales y controla los fenómenos meteorológicos y el clima.
Ella vive con su compañera Sedna en el fondo del mar, en compañía de
focas, ballenas y otras criaturas marinas.
Qailertetang se representa como una
"mujer grande de extremidades muy pesadas".
En los rituales, ella es servida por
un chamán de dos espíritus "vestido con un traje de mujer y
con una máscara hecha de piel de foca".
QADESH, QADES
o QETESH

Qades fue una diosa de la mitología egipcia, relacionada con el amor y el placer sexual; importada de Siria, pues los egipcios
adoptaron cultos extranjeros que gozaron de cierto éxito.
Qades fue identificada con
la diosa Hathor, por sus características de diosa del amor y el
placer sexual; también con Sejmet,
por su relación con Ptah.
Es la paredra de Min.
Nombre egipcio: Qadesh (Otras grafías: Kadesh, Qatesh, Qadeshet,
Qetesh, Qudshu, Quodesh)
Su nombre significa
"santidad".
Tenía el título de “Amada
de Ptah”.
Qades era representada como
un mujer con un sutil vestido o desnuda, de pie sobre un león, portando flores
de loto y serpientes, los símbolos de Min y de Reshef. A veces, puede llevar cuernos liriformes, disco
solar y porta un sistro, al ser identificada con Hathor; o llevar sobre la cabeza un disco con una luna
creciente o estrellas. El hecho de que sea representada de frente, es una forma
de mostrar que es una diosa de origen extranjero.
Se la veneraba en aldeas de
trabajadores y, especialmente, en las ciudades de artesanos de las necrópolis reales.
Su culto fue implantado en
el área de Menfis por prisioneros asiáticos para pedir
protección contra animales venenosos.
Aunque se conoce su culto
en Egipto durante el Imperio Medio, se consolida en el panteón egipcio a partir del Imperio
Nuevo.
QALUNEQ
Personaje imaginario, mitad hombre
y mitad foca, protagonista de una leyenda popular entre los Esquimales de Alaska.
Nació del Mar del Norte
y de la hija de un jefe.
Cuando era adulto se dio
cuenta, de que además de ser feo y deforme, tenía el poder de matar los
animales con su mirada. En consecuencia todos los cazadores de la zona, así
como sus hijas, evitaban su compañía. Entonces mató un ave gigantesca, se puso
sus alas y voló hacia lo alto hasta que encontró a una atractiva muchacha a la
que raptó e hizo suya. Cuando posteriormente nació la criatura a la que tanto
había deseado, se dio cuenta de que a través de su hijo, su espíritu
continuaría viviendo entre los hombres. Entonces regresó al mar que lo había
engendrado y desapareció entre los hielos de un iceberg.
QAT
Dios cosmogónico que pertenece al mito de la creación de los habitantes
de las islas Bank (Melanesia).
A él se atribuye
la alternancia de las estaciones, el alba y el atardecer, los vientos y las
mareas.
Según los indígenas de aquellas islas, Qat nació de una piedra llamada Qatgoro,
habló inmediatamente y se dio cuenta de que tenía que luchar con Qasavara, espíritu maligno que obstaculiza su obra creada.
Fue un dios bueno y comprensivo, creó a los hombres con arcilla y
enseguida les dio la noche y el sueño para que descansasen de las fatigas
cotidianas.
QEBEHUT o QEBHUT
En la mitología egipcia y según
los Textos de las Pirámides esta diosa funeraria está
considerada la serpiente celestial, encargada de lavar a Ra y, por
extensión, refrescar y purificar al difunto.
Más tarde, fue sustituida en
esa tarea por Jentyiabet.
Su nombre significa
“Agua Fresca”, es decir, el líquido de regeneración, función que la condujo a
convertirse en diosa de las libaciones de agua fría y se identificó con la
ofrenda de cuatro vasos redondos que se presentaban al fallecido.
Se la representa como una
serpiente o una mujer con cabeza de serpiente.
QEBEHSENUF
En la mitología egipcia, era el
cuarto hijo de Horus. Su función consistía en custodiar los intestinos del difunto
contenidos en el vaso canope.
QHAXRA-KAMAYUG
En la
mitología inca, Qhaxra-kamayuq se esforzaba por evitar los robos en las viviendas.
QIN GUANG WANG
Qin Guang Wang (Chino: 秦廣王; Wade-Giles: Ch'in Kuang-Wang) es
el primer juez del Inframundo chino.
Según las creencias, Qin Guang Wang
revisa el peso de los pecados del alma cuando esta llega a la otra vida. Si las
buenas acciones superan a las malas, el alma va directa al décimo tribunal,
donde renacerá. Si por el contrario las malas acciones superan a las buenas,
irán a Yejing Tai o Torre Espejo, donde verán lo que está reservado para ellos
- reencarnándose en vaca, mula, perro o reptil. Luego se alivian de sus pecados
en varios tribunales hasta llegar al décimo, donde renacerán.
QLIFOT
Qlifot ,
Klifot, Qelifot, Kelifot, Qelipot y
otras variantes provienen del hebreo קליפות que significa "piel" o "cáscara" al igual que "materia" o "sustancia". Puesto que es una palabra hebrea, ésta en sí misma puede tener diferente estilos de pronunciación o variantes escritas, y dependiendo de la lengua en que se emplee o translitere pueden quedar así.
El
singular de esta palabra es: קליפה Qlifá
o Qelipá) también llamado a veces קליפות o "la primera cáscara"
(emanación) de impureza, con el cual se refieren a los regentes de las huestes de la Maldad en el universo, dentro del sistema de enseñanzas místicas del judaísmo como la Cabalá y la Gematría entre otras.
Qlifot también es el nombre con el cual se designan a las sefirot malignas quienes son lo contrario a
las emanaciones benévolas de Dios. El conjunto de qlifot es llamado el Árbol de la Muerte o Árbol Infernal.
1. Taumiel
2. Jaigidel
3. Satariel
4. Gamjikot
5. Golajab
6. Tagirion
7. A'arab Zaraq
8. Adramelej o, según otras fuentes
citadas, Samael que significa
«Desolación de Dios» o «La Mano Izquierda».
9. Gamaliel
10.
Nehemot
Las qlifot pertenecen al cuarto mundo o OVLM HAShIH, (Olam Ha-Assiah), el mundo de las Acciones,
éste es el mundo de las cortezas, las conchas o envolturas (emanaciones-desecho
o basura) OVLM HQLIPVTh, (Olahm
Ha-Qlifot), el cual corresponde al mundo material o terrenal, este mundo
nace de los elementos impuros de los 3 mundos que son Biná, Gevurá y Hod a estas Hueste de maldad la Qabalá, los llama, QLIPVTh, o Qlifot. Estas emanaciones negativas están divididas en diez clases, con su morada correspondiente, poseen diez grados como las sefirot de la Shejiná ("la presencia de Dios"), pero a la inversa, lo que significa que a medida que descienden en grado, aumenta su oscuridad e impurezas. Las dos primeras no son más que la ausencia de organización y de forma visible. La tercera es el borde o el principio de la oscuridad. Los siete siguientes están ocupadas por aquellos demonios que representan la encarnación de los vicios humanos y la tortura. Su príncipe es Samael, el ángel de la intoxicación y la muerte. Su esposa es la demonesa Lilit, AShTh ZNVNIM, (Ishet Zenunim) unida a estos dos personajes está una bestia formando la falsa trinidad.
De
acuerdo con los gnósticos de Castilla, una versión diferente del Zohar describe
a las qlifot como el
resultado de una separación necesaria en el acto de la Creación, modo que
del Ain Sof habrían salido las qlifot de la «emanación de la izquierda»,
esto es, el poder de lo sucio que se encuentra activo en la creación que recibe
poder de la sefirá Gevurá, es de este poder de maldad que el Zohar compara con
una cáscara (qlifá) que emana del árbol quemando lo bueno, algunos
cabalistas llaman a este árbol (el árbol de afuera (externo) (ha-ilan hahizon) o "el misterio del árbol del
conocimiento), del cual salen los «palacios de las impurezas» en su comentario
(del Zohar) de Éxodo 38-40 (2:262-269) describiendo también en forma paralela a
los «palacios de santidad».
Es
posible que la enseñanza más aceptada de todas las teorías rabínicas del origen
del mal y los Qlifots, sea la de nitsotsot que habla de las "cáscaras
vacías" de "las santas flamas" (eones) que
fueron aventadas después que Adán y Eva desafiaran el mandamiento de Dios de no
comer del Árbol
del bien y del mal del
jardín del Edén descrito en el Génesis.
El
concepto jasídico respecto a la creación cabalística es que diez sefirot fueron creados cada uno con una Qlifá
(singular de Qelipoh) encapsulada. estas sefirot según la creencia son diez
"enumeraciones" o "emanaciones" de Dios llamado Ain Sof (sin límite) hacia el universo.
Y de
acuerdo con esta tradición hubo 3 creaciones de sefirot, las cuales la primera
"creación" o emanación de diez qlifot fue tan débil que no pudo
contener la fuerza o poder del Ain sof los siete emanaciones inferiores se
rompieron. y fueron reemplazadas pero estas nuevas sefirot también se rompieron, los cuales
animados por los residuos del poder creativo de Dios, permanecieron
resquebrajados como cáscaras, lo cual trajo conflicto a la última emanación de sefirot especialmente a las siete sefirot menores.
Mientras
tanto los hermanos Jacob e Isaac ha-Kohen fueron
los que crearon la teoría de la "Emanación de la izquierda" la cual
de acuerdo con la tradición jasidica la maldad o las cáscaras residuales del
poder de Dios, citando un raro manuscrito encontrado en Provenza el cual de acuerdo con estos hermanos se originó en Damasco Isaac revelaría a sus contemporáneos que Dios (Ain
Sof) había creado ya otros universos y creaciones, siendo las qlifot junto a Samael y Lilit las sombras de
esta nueva creación o sefirot,
lo cual de acuerdo con Isaac fueron eliminados por la corrupción moral de sus
habitantes inclinados más hacia el mal, en este tratado (Treatise on the
Left Emanation) de alguna manera Samael y sus seguidores junto a Lilit de
alguna manera encontraron acceso a esta nueva creación.
Una
interpretación moderna atribuye la creación de los Klifot a un desequilibrio
inherente sobre la Gevurá (los aspectos severos de la creación), que según esta
teoría Adán y Eva comieron del Árbol del Conocimiento (del Bien y del Mal) pero no
comieron del Árbol de la vida, antes o después o en la misma creación; lo cual
para complementar la tradición cabalística del exceso la severidad (Gevurá)
tiene que perder un poco de poder para armonizar o equilibrar la creación, pero
el exceso de poder es lo que forma a los Qlifot.
Una versión menos mística,
dice que los Qlifot existen o nacieron debido al uso inadecuado o excesivo
(alejados del propósito original), manifestándose en nuestro mundo en forma de
huracanes, accidentes por la pelea territorial entre demonios u otros seres
espirituales.
QUAOAR
El nombre de "Quaoar" tiene su origen en el nombre de la fuerza
de la creación adorada por la tribu Tongva, los pobladores originales de la región
donde hoy se sitúa Los Ángeles, cerca de Pasadena, en la
que se encuentra la sede del Instituto de Tecnología de California.
QUELIDÓN, QUELIDONIA O QUELIDÓNIDE
Es un personaje femenino de
la mitología griega (en griego original Χελιδόνα), hija de Pandáreo,
rey de Mileto,
y de Harmótoe, hermana de la mujer de Politecno, Aedón.
Quelidón fue violada por su cuñado Politecnos, quien luego le cortó el cabello,
la vistió de esclava y así se la llevó a su esposa como sirvienta,
advirtiéndole que si revelaba la verdad la mataría. Pero Quelidón fue
reconocida por su hermana un día que cantaba sus desgracias para desahogarse
junto a una fuente y decidió vengarse de Politecno. Las hermanas se pusieron de
acuerdo para dar muerte a Itis o Itilo, hijo de Politecno y de la propia Aedón; luego se
lo sirvieron al padre como alimento y huyeron. Cuando Politecno averiguó la
verdad salió a buscarlas, pero el padre de las hermanas ordenó a sus siervos
que lo cogieran, lo ataran, le untaran el cuerpo de miel y lo abandonaran en el
campo para que lo atacaran los insectos. Cuando Aedón se enteró, corrió a
liberarlo, acarreando la furia de sus propios padres. Zeus, viendo toda esta
confusión, decidió convertirlos a todos en pájaros. Aedón fue convertida
en ruiseñor, Politecno en águila, Harmótoe en alción y Quelidón en golondrina. Por eso sus cantos parecen lamentos.
La referencia más antigua al mito de Aedón se encuentra en Homero, Odisea (XIX, 518 y ss.), pero su tradición es extensísima. Cuentan este mito griego Antonino Liberal en sus Μεταμορφώσεων Συναγωγή o Metamorfosis (XI) y Beo en su Ὀρνιθογονία / Ornitogonía. En muchas versiones esta leyenda se encuentra mezclada con la megaro-ática de Procne o Progne y Filomela.
QUELONA, QUELONE o QUELONEA
Ninfa de la mitología griega (χελώνη, ‘tortuga’). Según el mito a la
boda de Zeus y Hera, Hermes invitó a los dioses, a los humanos y a los
animales. Quelona que era una doncella que vivía en una casa junto al mar, se
negó a asistir. Hermes fue a buscarla y
Quelona le dijo que solo se encontraba a gusto en su casa. Como castigo, Hermes
la echó al mar encerrada en su propia casa, convirtiéndola en tortuga.
QUEMOS o KEMOS
Quemos era la deidad nacional de los moabitas (a quienes se llama
“pueblo de Kemós”) y los ammonitas, mencionado
en la Biblia en Números 21,29
La
Escritura lo llama "la abominación de Moab" (1 Reyes
11:7).
El significado del
nombre Quemos no se entiende, aunque algunos estudiosos creen que pudo haber
significado "destructor" o "sometedor".
Quemos también era visto
como un dios pez.
Algunos
eruditos identifican a esta deidad con el Baal De Peor debido a la relación de
este último con los moabitas. (Nú 25:1-3.)
En el
diccionario de Gesenius se señala que la deidad probablemente haya sido
atribuida equivocadamente también a la tribu de los amonitas.
La adoración a Quemos
era verdaderamente una abominación. En un lugar de la Escritura se registra a
Quemos exigiendo sacrificio humano: en los días del rey Joram de Judá, el rey
de Moab enfrentó una derrota militar, y el gobernante moabita "arrebató a
su primogénito que había de reinar en su lugar, y lo sacrificó en holocausto
sobre el muro" (2 Reyes 3:27).
Es probable que se sacrificasen niños a Kemós, si no habitualmente, sí en
casos de extrema dificultad. (2Re 3:26, 27.)
La estela de Mesá
La estela de basalto negro conocida
comúnmente como la Piedra Moabita, erigida por el rey Mesá de Moab para
conmemorar su rebelión contra Israel, ayuda a entender cómo veían los moabitas
a su dios Kemós.
Es
un importante hallazgo arqueológico que da cuenta de la adoración del dios
Quemos por parte de los moabitas. Según
esta inscripción, Kemós concedía la victoria en las batallas, y la guerra se
emprendía por orden suya. El rey Mesá le
atribuyó la liberación de la opresión israelita, y consideró la aflicción de su
país a manos de Omrí, el rey de Israel, como fruto de la ira de este dios con
su tierra.
De acuerdo con esta estela, los moabitas sacrificaban seres humanos a su dios.
Según La
Piedra Moabita (la Estela de Mesha), Quemos estaba asociado con la diosa Astoret,
otro falso dios adorado por los israelitas extraviados.
También
hay evidencia, tanto de La Piedra Moabita como de las Escrituras, de que Quemos
pudo haber sido la misma deidad que el ammonita Moloc (1 Reyes
11:7, 33). Al menos, Quemos y Moloc eran dos
manifestaciones del mismo falso dios. El rey Salomón construyó "lugares
altos" para ambos dioses en la misma ubicación, la montaña al este de
Jerusalén.
Quemos y Salomón
Quemos fue
uno de esos dioses adorados por las esposas de Salomón. Desafortunadamente, la
adoración a Quemos debió introducirse en Israel
durante el reinado de Salomón,
quien tenía esposas de otras culturas que le hicieron inclinar su corazón hacia
otros dioses (1 Reyes
11:4–7).
Según
{{Primer Libro de los Reyes|1 Reyes]] 11:7, Salomón construyó santuarios
dedicados a Quemos al este de Jerusalén. El editor deuteronomista induce al lector en 1 Reyes 11:7 a explicarse la
construcción de los santuarios dedicados a Quemos en tiempos de Salomón como
una obra edificada para algunas concubinas extranjeras del rey, para que estas
pudiesen adorar a su dios. Este rey construyó un altar alto a
Kemós “en la montaña que estaba enfrente de Jerusalén”. (1Re 11:1, 7, 8, 33.)
Durante la extensa reforma religiosa de
Josías, unos tres siglos más tarde, se inutilizó este lugar alto para tal
adoración. (2Re 23:13.)
De este
modo queda implícito que la fe de Salomón en Yavé no es firme. Sin embargo es más lógico pensar que estos santuarios
demuestran que la religiosidad de la época estaba marcada por el sincretismo.
Hipótesis sobre su origen
Según el Orientalismo contemporáneo, el culto a Quemos apareció cuando se sucedieron las
invasiones de los pueblos
del mar de los siglos XII y XI a.C. que se asentaron en la costa y cerca
de ella. Se cree que el culto se originó en Levante (Siria) en unas de las primeras
manifestaciones cuasi monoteístas semíticas, y más tarde fue trasladado a
través del mar por los arameos y pequeñas minorías (como los asmoneos) semitas. Aun así el debate
sobre su origen aún no se ha dilucidado.
Jefté se refirió a Kemós como el dios de
los ammonitas. (Jue 11:24.) Algunos eruditos cuestionan la validez de la
declaración de Jefté en vista de que en otros textos a Kemós siempre se le
relaciona con los moabitas. Sin embargo, hay que recordar que los
ammonitas adoraban a numerosos dioses. (Jue 10:6.) Además, si se tiene en cuenta que los ammonitas y
los moabitas eran pueblos vecinos, descendientes ambos de Lot, el sobrino de
Abrahán, no parece extraño que ambas naciones adoraran a Kemós.
Cuando el profeta Jeremías predijo la
calamidad que le sobrevendría a Moab, indicó que su dios principal, Kemós, así
como sus sacerdotes y príncipes, irían al exilio. Los moabitas se quedarían
avergonzados de su dios debido a su impotencia, de la misma manera que los
israelitas del reino de diez tribus habían quedado avergonzados de Betel,
probablemente debido a la adoración del becerro que allí se practicaba. (Jer 48:7, 13, 46.)
Cuando Ernesto Renán en sus
tomos de Historia del pueblo Israel dice que "...Quemos
fue el antagonista directo de Baal, fue un precursor del
monoteísmo, gracias a este dios los sacrificios
humanos llegaron a su fin; ya no habría más holocausto." fue muy
cuestionado por la comunidad científica de su época. En la actualidad,
orientalistas como Mario Liverani o Amelie Khurt sostienen que el culto a
Quemos llegó hasta la cultura griega, creando una gran influencia en el dios
Apolo, en oposición a clasicistas como Moses Finley o el historiador-escritor
inglés Robert
Graves, quienes niegan toda influencia.
El culto a
Quemos fue finalmente destruido en Judá por el rey Josías (2 Reyes 23).
Quemos también aparece
en el poema épico Paraíso Perdido de John Milton. En un pasaje sobre los
falsos dioses, Milton se refiere a Quemos como un dios al que los israelitas
adoraban con "orgías lujuriosas" y "ritos lascivos", y
llama a Quemos "el obsceno temor de los hijos de Moab" (Libro 1,
línea 406). Milton también menciona al rey Josías, quien "los echó de allí
al Infierno" al abolir la práctica de la adoración a Quemos en Israel.
QUERCENTE
En la mitología grecorromana, era un soldado rútulo.
QUERÍMACO
En la
mitología griega, era hijo de Electrión.
QUERQUETULANAS
En la religión y la
mitología romanas antiguas , las Querquetulanae o Querquetulanae virae eran ninfas del robledal (querquetum) en la fase de crecimiento verde
y de la conservación de las encinas.
Su bosque sagrado (lucus) se encontraba dentro de la Porta Querquetulana , una puerta de la Muralla
Serviana.
Según Festo, se creía que en Roma
existía un robledal dentro de la Porta Querquetulana, sobre cuya vegetación
presidían las virae Querquetulanae .
Etimología
Dado que las Querquetulanae son las
ninfas del robledal sagrado ( querquetum ), la palabra proviene del latín quercus , que significa ' roble '.
En Festo
En su entrada sobre las Querquetulanae, el
gramático Sexto Pompeyo Festo dice que se creía que su
nombre significaba que eran ninfas que presidían el robledal cuando éste
empezaba a producir un crecimiento verde, y que la Porta Querquetulana se
llamaba así porque este tipo de bosque (silva) estaba justo dentro de la
puerta.
Festo afirma que virae en latín arcaico
significaba feminae , «mujeres», como si fuera la forma femenina de vir, «hombre», y que las palabras virgines (virgo en singular) y viragines (virago) reflejan este uso más
antiguo. Virgo , de donde deriva la palabra inglesa virgin ,
significaba una joven que acababa de alcanzar la edad para estar con un hombre
(vir): en las Etimologías de Isidoro , «se dice que es virgo por su lozanía y vigor
juvenil» (viridiori aetate). En las etimologías antiguas, se creía que los conceptos de vis (vires en plural), «poder,
fuerza, energía», y viriditas , «vigor floreciente», pertenecían a un grupo semántico que
incluía vir , virtus y el virgo o vira , que poseía «vigor juvenil, crecimiento, fertilidad, frescura y
energía».
Denario de Accoleius Lariscolus
Se ha considerado en ocasiones que un denario emitido por Publio Acoleio Lariscolo alrededor del 43-41 a. C.
representa a las Querquetulanas en su reverso. En esta perspectiva, la cabeza
del anverso representa un busto de Acca Larentia .
AB Cook interpretó las tres figuras femeninas del reverso como " cariátides arcaicas " que sostenían una viga sobre la que se apoyaban cinco
árboles. Consideró que la ninfa de la izquierda sostenía un arco y la de la
derecha un lirio. Sin embargo, identificó los árboles como más probablemente
alerces (larices, singular larix), de donde deriva el nombre Lariscolus ('alerce joven'),
encarnando así a las hermanas de Faetón transformadas en
alerces. Alföldi estableció la visión
actualmente dominante de que el reverso representaba una estatua de una
"triple diosa" en un bosque de cipreses, con Diana Nemorensis en el anverso para
representar el origen de la gens Accoleia en Aricia . Diana, sin embargo, tenía afinidad con el roble y tenía un antiguo
santuario en el Monte Querquetulanus. Lares Querquetulani
Los Lares Querquetulani (´tutelares del robledal') tenían un santuario (sacellum) en el Esquilino. Estos Lares pueden estar conectados con los Querquetulanae, dependiendo de dónde
se encuentre su bosque. Uno de los antiguos pueblos enumerados por Plinio que participaron en
el Festival
Latino fueron los
Querquetulani. Palmer pensó que su nombre en conjunción con los Lares Querquetulani
y las Querquetulanae virae indicaba la existencia de una curia llamada Querquetulana , ya que solo se conocen unos pocos nombres de las treinta curiae. Las Querquetulanae virae también pueden haber sido tutelares de los Querquetulani
latinos. Como lo indican las inscripciones, en general los Lares y las ninfas
podrían ser los receptores conjuntos del culto en Italia y compartir el mismo espacio sagrado.
QUERSIDAMANTE
En la mitología griega, era hijo de Pterelao que
murió en la guerra de Troya a manos de Odiseogb (Ulises).
QUERUBINES
Fungen como guardianes
o vigilantes de las puertas del Paraíso, y de la gloria y obras de Dios, por
extensión de sus templos, lugares sagrados, etc.
Tienen también la
misión de proteger todo aquello que pueda conducir a una evolución espiritual y
engrandecimiento de la conciencia. Guardianes de la gloria de Dios.
Son protectores
del Arca de la Alianza y sustento del trono divino al que dan apoyo con sus
alas. En un
libro bíblico se afirma que Dios está sobre los Querubines; por ello se cree
que Dios vuela montado en un querubín ya que son ellos los que hacen posible el
vuelo del trono divino.
Son los que están dotados de más inteligencia puesto que se afirma que
tienen el don del discernimiento.
Se dice que los Querubines de la tradición judaica son unos enormes
seres sobrenaturales, con alas de águila, cuerpo de león, fuerza de toro y
rostro humano.
QUETO
En la mitología griega, era hijo de Egipto asesinado por una de las Danaides, Asteria.
QUETZALCÓATL
Divinidad de varios pueblos mexicanos prehispánicos, venerada al
principio por los Toltecas; ha sido venerado por diversos grupos o pueblos
mexicanos precolombinos, durante la región de Mesoamérica (es la deidad más conocida).
Era el
dios de la vida, de la luz, de la sabiduría, del
conocimiento, de la artesanía, de los
fenómenos atmosféricos y de la fertilidad, patrón del día y el regidor del Oeste.
Se le considera como protector de los
orfebres y de los artesanos, patrono del gobierno, los sacerdotes,
los mercaderes y de los Tlamatinime o Sabios.
Protegía al ser humano y curaba las
enfermedades, incluso en su aceptación de Ehécatl, dios del viento y del aire,
provocaba reumatismo, enfriamiento y torticolis.
Los aztecas lo concibieron después como un
símbolo de la muerte y la resurrección, con un estrecho vínculo a la muerte,
MICTLANTECUHTLI.
En el siglo X d. C., los toltecas transformaron al que fuera un dios de
la fertilidad de la tierra, venerado en Teotihuacán antes del siglo IX, en una divinidad vinculada a la estrella matutina y
vespertina, Venus.
Se le conoce con otros nombres:
Asociado al planeta Venus es también llamado Tlahuizcalpantecuhtli.
Asociado con Ehecatl como viento divino.
Héroe civilizador, maestro de la virtud y de las artes domésticas. Está
relacionado con la enseñanza de las artes, la invención de los libros, del calendario y,
por tanto, actúa como introductor de la civilización: enseñó a sus adoradores la agricultura, la metalurgia y las artes, cómo ser artesanos y
campesinos, y
predicó el amor y la resignación. Los aztecas solían hacer sacrificios
humanos destinados a los dioses, pero el dios Quetzalcóatl era pacífico y bueno y odió esta práctica, les
aconsejó sacrificar pequeños animales y frutas. Los mayas adoptaron a Quetzalcóatl
como deidad pues hasta allá llevó sus conocimientos y su cultura pasmosa,
colocándole el nombre de Kukulcan, que quiere decir lo mismo, serpiente
emplumada o Votán (que debe haber sido su nombre real) y recibieron de él las
más sabias enseñanzas tanto religiosas como políticas y artísticas.
A él se le debe el florecimiento de Tollan como ciudad y haber fundado
Chichén Itza
La divinidad opuesta, dentro del dualismo de
la religión tolteca, era Tezcatlipoca, dios de la noche, del cielo nocturno. Es uno de los cuatro hijos
de la pareja original (quienes le encargaron diferentes trabajos, como cargar el cielo,
fundar dinastías, etc.) y uno de los cuatro dioses creadores.
Nace de un pedernal en el día 9 viento del año 10 casa.
Es considerado como la versión del mesías para los mayas.
Puede traducirse como “gemelo precioso” y así
mismo como “serpiente de plumas verdes preciosas” o ‘serpiente emplumada’
Divinidad representada en forma de serpiente emplumada o serpiente
pájaro.
Sus devotos, para venerarlo, se sacaban
sangre de las venas que están debajo de la lengua o detrás de la oreja y
untaban con ella la boca de los ídolos. La efusión de sangre sustituía el
sacrificio directo.
Fue quien descendió al Inframundo náhuatl mejor conocido como el Mictlán, en busca de los
huesos preciosos que servirían para forjar al hombre bajo la custodia del señor
de la muerte Mictlantecuhtli. Otra versión
nos da a conocer que fue el sol, Tonatiuh quien arrojó un dardo sobre la tierra y
se creó un hombre y una mujer incompletos. Otra versión afirma que los dioses creadores crearon a Cipactonal y Oxomoco, el Adán y Eva de la mitología mexica, que según algunos
cronistas nativos, el maíz fue obtenido por Quetzalcóatl quien convertido en hormiga entra a los
dominios de la hormiga roja Azcatl, lugar donde obtiene algunos granos del divino trigo para
formar al ser humano
En la mitología
Tlahuica, tan confusa como la Griega, se borda una historia con respecto a
Quetzalcóatl, semejante a la del nacimiento del Rey Salomón, pues se dice en
los antiguos códices que Quetzalcóatl fue hijo de una mujer virgen llamada
Chimalma y del rey-dios Mixtocóatl, monarca de Tollán. Que avergonzada por
haber dado a luz sin matrimonio, Chimalma puso en una cesta al niño y lo arrojó
al río (no se sabe a cual) y que unos ancianos lo criaron y educaron, habiendo
llegado a ser un hombre sabio y culto que al regresar a Tollán, se hizo cargo
del gobierno. Por otra parte se dice que Quetzalcóatl fue un hombre rubio,
blanco, alto, barbado y de grandes conocimientos científicos, que enseñó a los
pobladores de lo que hoy es México, a labrar los metales, orfebrería,
lapidaria, astrología etc. aunque jamás se llegó a saber su nacionalidad y su
procedencia.
Según la leyenda, aparece enfrentado a
Tezcatlipoca, quien le hizo beber varios tragos del suave neutle (pulque, bebida alcohólica que se
obtiene haciendo fermentar el aguamiel o jugo extraído del maguey, una variedad
del agave) supuestamente
beneficioso para su salud, se emborrachó y
cometió actos bochornosos avergonzado por haber perdido su entereza,
se ocultó y finalmente desapareció. Según otra versión, los sacerdotes y el dios Tezcatlipoca, a quienes no les gustaba
Quetzalcóatl, le dieron un espejo que le dio miedo, por lo que huyó temeroso en
una balsa rodeado de serpientes. Decidió marcharse para siempre tomando el rumbo del Golfo de
México o Mar de las Turquesas. desembarcó en la costa de
Veracruz y de allí pasó a Tula y Cholula. En
un suicidio ceremonial al cual le acompañaban cuatro mancebos sus discípulos,
se hundió para siempre, renaciendo como la estrella de la Mañana y
posteriormente adoptando el nombre de Quetzalcóatl.
Según
la profecía, regresaría por donde nace el sol como un personaje barbado y de
piel blanca. La aparición en Mesoamérica y específicamente en
el Anáhuac, de este personaje alto, rubio, blanco, barbado y de profunda
cultura ha dado margen a la creación de varios mitos y leyendas que los
antropólogos, científicos y exploradores extranjeros han entretejido de una
maraña cada vez más difícil de desenredar. Ahora bien, cuando las huestes
hispanas llegaron a las tierras veracruzanas al mando del capitán extremeño
Hernán Cortés, y según nos cuentan en sus muy sabrosas crónicas Bernal Díaz del
Castillo, se encontraron con una gran sorpresa que en esos días de codicias y
rapiña desmedidas no le dieron la importancia que tenía y hoy aún, debe tener.
Relata el soldado cronista que llegados a las costas de lo que sería La Nueva
España, el Emperador Moctezuma envió unos tendiles llevando regalos, oro y
joyas y muchos ricos presentes que lejos de hacer que Cortés volviera proa a la
mar, lo tentó en ambiciones. Uno de estos tendiles al ver que uno de los
soldados de Cortés tenía un casco de latón que brillaba al sol, pidió verlo,
diciendo que hacía muchos, muchos años, había llegado a la Gran Tenochitlán un
hombre rubio, barbado y blanco, portando un casco semejante; que al marcharse
se los había regalado y los sacerdotes lo colocaron en la cabeza del ídolo
representativo del dios Huitzilopochtli. Pidió que se le prestara el casco para
cotejarlo con el que tenía puesto su dios. Y resultó que el casco dorado que
tenía el Dios, era igual al del soldado hispano, sólo que tenía en ambos lados
unos cornezuelos al estilo de los cascos vikingos. Aquél tendil no solamente
llevó ante Hernán Cortés el dicho casco dorado, sino también a un hombre
blanco, alto, barbado, rubio que se parecía mucho al conquistador, diciendo que
su nombre era Quintalbor, que de ninguna manera es nombre mexicano, maya o
correspondiente a ninguno de los idiomas, que se hablaban en el Nuevo Mundo.
Pero en lugar de examinar detenidamente el casco y si lo hicieron no fue
consignada en ninguna de las cartas de relación, tomaron a chunga y relajo la
presencia de aquel hombre barbado, rubio y blanco idéntico a don Hernán Cortés,
al grado de parecer su hijo o su gemelo y desde ese momento lo llamaron Don
Cortés. En 1519 Moctezuma II, que según nos cuenta la historia era un monarca
medroso, pusilánime, creyó que con la llegada de Hernán Cortés y su puñado de
rapaces se cumplía la profecía y casi dejó en manos del puñado de horca
hispano, el destino de su reino, de su imperio. La
llegada de los conquistadores españoles a México fue tomada como un signo del regreso de Quetzalcóatl.
La
leyenda del exilio de Quetzalcóatl puede reflejar el tránsito en la religión
tolteca de las ceremonias agrícolas a la práctica del sacrificio humano
(también adoptado por los aztecas), o puede haberse basado en el exilio desde
Tula en el siglo X de un rey sacerdote del mismo nombre, que nunca realizaba
sacrificios humanos, sino sólo serpientes, pájaros o mariposas. En la época de
la conquista española, Cholula era la ciudad sagrada azteca dedicada a la
veneración de Quetzalcóatl.
Tal vez Tollán si
tuvo un gobernante legendario sabio y bueno, considerado el rey máximo de donde se
originaron los troncos de los diversos reinos (toltecas, mexicanos, mayas,
etc.), al que llamaron
Quetzalcóatl, hijo de Chimalma y del rey-dios Mixcoatl, pero también es muy
posible que los sacerdotes y astrónomos de entonces, al observar los cielos en
la forma en que lo hacían, hayan descubierto que el mundo, su mundo, formaba
parte de la Vía Láctea, de esta enorme galaxia que hoy conocemos y de la cual
formamos parte y a la cual daban por nombre Ixtacmixcoatl que quiere decir
"Serpiente salpicada de piedras preciosas o luceros", serpiente
incrustada de diamantes.
Se dice que los
Toltecas, Nahoas y Mayas lo deificaron y colocaron su símbolo en todos los
palacios, monumentos y templos de la zona Maya y Mesoamérica en donde aún puede
verse, en recuerdo y veneración de este sabio, que, según la tradición mayense,
subió al panteón y se convirtió en la estrella Venus, que también es así
identificado por los fantasiosos arqueólogos.
Ruinas de un templo en Teotihuacán.
QUIAPÉN o
KIAPEN
En la mitología centroamericana de la región del Caribe (las tribus del
istmo de Darién y en las cercanías de Panamá), era el dios de la guerra.
QUIATEOT
Dios del relámpago
y del trueno; gobernaba la distribución de las lluvias, era adorado por algunas
tribus de Nicaragua en la época precolombina.
QUIES
Diosa del reposo, del
sosiego y la tranquilidad adorada en Roma. Según todas las apariencias, era una diosa de
lo muertos.
Sus sacerdotes eran llamados Silenciosos.
QILIN
El qilin, chilin o quilin (en chino, 麒麟; pinyin, qílín; japonés, kirin) es un ungulado cornudo híbrido (cuerpo de león, piel de pez y cuernos de ciervo)
de la mitología china, que
se dice que aparece en conjunción con la llegada de un sabio.
Es un buen presagio que trae rui (en chino, 瑞; pinyin, ruì, "serenidad" o "prosperidad").
A menudo se le representa como si flamease llamas por todo su cuerpo.
Por simplificar, en Europa y América a veces se le llama unicornio chino, aunque tenga dos
cuernos, debido a que ambos tienen carácter beneficioso.
Origen
Un fuerte argumento dice que el Qilin es
una representación estilizada de la jirafa. Ya que el Qilin es mencionado a partir de la Dinastía
Ming. Su primera referencia data
aproximadamente de los viajes de Zheng He. Se sabe del viaje de Zheng
He por África Oriental (pasando,
entre otros lugares, por la actual Kenia) en que llevó dos jirafas a Pekín. Se sabe también que estas dos jirafas fueron llamadas "Qilin". El Emperador proclamó
las jirafas criaturas mágicas, cuyo captura evidenciaba la grandeza de su
poder.
Este argumento es sostenido por algunos atributos del Qilin,
como su dieta vegetariana y su naturaleza tranquila. Su reputada habilidad de
"pisar la hierba sin perturbarla" puede referirse a las largas
piernas de la jirafa.
Sin embargo, el lado opuesto dice que el Qilin era un
mito ya existente y su nombre fue tomado y aplicado a las jirafas. Además, las
jirafas tienen cuellos mucho más largos que las descripciones del qilin de la
Era Ming.
QUIMERA
Ser monstruoso horrendo de la mitología griega.
Su origen parece ser
antiquísimo, ya que la vemos ya dibujada sobre una placa de vidrio hallada en
una tumba micénica, y que se remonta al siglo XII a.C.
que desde la antigüedad se
ha pensado que bajo su figura se ocultaba un significado alegórico o se
escondía una realidad transfigurada.
La interpretación racionalista, hizo de este ser la personificación de los volcanes y las
erupciones que devastan la región. Otros han visto en ella la personificación de los peligros de tierra y de mar, y de las fuerzas
volcánicas del interior de la tierra, pero sobre todo simboliza
la fuerza destructora de la naturaleza.
Según algunos mitógrafos como Robert Graves, su figura se concibe también como una alusión del calendario unido a la división tripartita de la época antigua, cuando el año estaba constituido por
tres estaciones representando el león, la
primavera; la cabra, el verano y la serpiente, el invierno.
De trasfondo
psicológicamente moralista es la interpretación del francés Paul Diel. Para él
la Quimera representa “el peligro quimérico de la exaltación imaginativa”, de
modo que “quimera” y “exaltación perversa” son sinónimos.
Considerado por los
antiguos la encarnación del mal, la envidia y la blasfemia.
Durante el
Medioevo, este ser simboliza a la prostitución: como nos dice Marbodio (S.
XII), tiene cabeza de león, la parte posterior de dragón y la parte central de
puro fuego, “imagen que da una clara visión de la naturaleza de la prostituta,
ya que para atraer a su presa avanza con la cara de león, simulando cierta
apariencia de nobleza y, habiendo atraído con este truco a las víctimas, las
devora entre las llamas de su amor”. Tampoco en tiempos modernos faltan las
interpretaciones heterodoxas.
Fulgencio (siglo V-VI) hace
de la Quimera el símbolo perfecto del amor: la parte leonina representa la impetuosidad de la fase
inicial; la parte cabruna, el goce; y la parte de la serpiente en la cola es el
remordimiento que sobreviene cuando uno se da cuenta del pecado que ha
cometido.
Según el mitógrafo, esta interpretación está respaldada además por el nombre,
que lee kym’erotos = fluctuatio amoris (amor cambiante).
Puede que tras el mito esté una batalla real contra un
líder guerrero o un bandido cuyo nombre, título o símbolo tuviera que ver con
el macho cabrío; Plutarco,
en el opúsculo Sobre la virtud de las mujeres, afirma que la Quimera
no era otra cosa que un pirata licio llamado Quimarros, hombre cruel, cuya nave
tenía en la proa la imagen de un león y en la popa la de un dragón.
En su origen, sin embargo, la
Quimera no era sino uno de tantos componentes de la estirpe monstruosa de
Equidna y Tifón, (hijos de Gea y Tártaro). Quimera tuvo relaciones con Ortros, el perro de dos
cabezas, y de esta unión nacieron Esfinge y el León de Nemea.
Aunque desde otra versión
del mito, habría nacido de la Hidra venenosa de
Lerna y del
León de Nemea y
era hermana de la Esfinge, de Cerbero y Ortros.
El nombre pudiera derivar
del fenicio chamira, ‘abrasante’, o del griego antiguo kemion, ‘tormenta’, o Χίμαιρα
Χίμαιρα kimaira, ‘macho
cabrío’, cabrita
de un año de edad; en latín Chimæra
Los
montañeses de Erimanto, en el norte del Peloponeso, afirmaban que su aspecto
era horrible: siempre formaba parte de
ella la cabra (como
se concluye del nombre), el león (casi todos los hijos de
Equidna y Tifón tienen algún carácter leonino) y la serpiente
(los dos padres tienen, al menos en parte, forma de ofidio). Sin embargo, estos
componentes están distintamente unidos entre sí: a veces la cabeza es de león,
el cuerpo de cabra y parte trasera de serpiente o de dragón (y en este caso la
Quimera tiene por consiguiente dos cabezas
y su cola arrojaba llamas); a veces tenemos en cambio un solo cuerpo, de león, de cabra, piel de
serpiente o con la espalda de un dragón, y tres cabezas, de león,
cabra y serpiente; a veces, finalmente, tiene las tres cabezas de los animales
pegadas a partes distintas de un único cuerpo, generalmente de león. A este
último tipo pertenece la más célebre estatua de la Quimera, la etrusca hallada en
Arezzo en el siglo XVI.
Era muy violenta, enormemente grande e increíblemente
ágil en sus movimientos. Tenía ojos encendidos y por sus fauces solía exhalar
grandes cantidades de fuego permanentemente y causar mucha
destrucción.
Vagaba por Licia, región meridional del Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y causando estragos engullendo a hombres y rebaños.
El único mito en el que
aparece este monstruo, célebre, pero de secundaria importancia y difusión, es
el de Belerofonte, narrado en la Ilíada (VI, 157-183):
el héroe fue deseado por la esposa del rey de Argos, Preto, pero negó sus
favores a la mujer. Entonces ésta, enfurecida por la afrenta de verse
desdeñada, denunció a Belerofonte al marido, acusándolo de haber tratado de
violarla. Preto mandó entonces al héroe a Licia, donde vivía su suegro,
rogándole que llevase a este último un mensaje, del que Belerofonte ignoraba el
contenido, pero que era su condena de muerte. Cuando el héroe llegó junto al
rey de Licia, fue acogido con grandes honores; pero cuando el rey leyó el
mensaje, no pudiendo faltar a los deberes de hospitalidad pensó en pedir al
héroe que llevase a cabo algunas empresas, de las cuales pensaba que no saldría
vivo. La primera de estas empresas es precisamente matar a la Quimera (para
esta prueba, fue protegido por Atenea) lo cual lleva Belerofonte
fácilmente a término, gracias además a la ayuda incomparable que le
proporcionaba poseer el corcel alado Pegaso. Se dice que
Belerofonte llegó a matar al monstruo (quien cayó sobre ella
desde el cielo y asi montando al caballo alado), gracias
a una lanza sobre cuya punta había disuelto plomo; la Quimera, con su aliento
de fuego, fundió todo el plomo, que la asfixió al solidificarse en su garganta.
Lo que ha dado lugar a esta absurda fábula, fue una
montaña llamada Quimerífera, que coronaba un volcán, alrededor del cual vagaban
leones, en cuya falda pastaban cabras y a cuyo pie se criaban serpientes;
montaña que desmontó y pobló Belerofonte. Otra interpretación antigua hacía de la Quimera una
montaña que reflejaba los rayos del sol sobre la llanura, hasta el punto de que
parecía lanzar llamas de sus hierbas iluminadas: Belerofonte la hizo arrasar.
A este nombre se le
atribuyen distintos significados. Ante todo, se designa con este nombre a una
fantasía irreal, una aspiración imposible, una creencia vacía. En
segundo lugar, en el campo artístico “quimera” es cualquier tema de camafeo en
el que varias figuras de seres diferentes estén reunidas en un solo cuerpo, y
por tanto un híbrido. Por último, en el campo biológico se denomina así a los
resultados de experimentos teratológicos, basados en la hibridación entre
especies diferentes. De ahí se concluye que la Quimera se ha convertido en el
símbolo por excelencia de la mescolanza irreal de formas y, por metáfora, de lo
increíble y de lo imposible.
Es digna de recordarse una
inédita descripción de la Quimera que Tomás de Canterbury, citando a un tal
Jacobo, y aclarando que se trata de algo distinto del mito nos proporciona de
un animal real que vive alrededor de Babilonia y que es muy alto en la parte
anterior y bajo en la posterior. Por el contrario, Pegaso,
que ayuda a Belerofonte a vencer al monstruo, es el
símbolo de la imaginación sublimada, de la imaginación objetivada que eleva al
hombre a regiones sublimes.
QUIMEREO
Personaje fantástico, a
quien en la antigüedad se atribuía el don de aplacar la ira de los dioses y
alejar la peste.
Su tumba se hallaba frente a
las murallas de Troya.
Una leyenda cuenta que el
rey Menelao, durante la contienda con los defensores de Ilión hizo celebrar un
sacrificio para salvar a Lacedemonia de una epidemia.
Tenía un templete situado
sobre la ribera sur del río Escamandro, que fue destruido por los frigios en el
siglo octavo antes de Cristo. Los restos de Quimereo fueron trasladados a la
isla de Lesbos.
QUINAMETZIN
Quinametzin es un término que refiere a una raza de criaturas antropomorfas de gran tamaño (gigantes) en la mitología de Mesoamérica,
particularmente entre los pueblos nahuas. En la mitología mexica con la Leyenda
de los Soles, los Quinametzin fueron
la humanidad creada durante el Sol de Lluvia. Su gobernante, de acuerdo con
algunas versiones del mito, era Tláloc (López
Austin, 1990), a quien le correspondió ser el sol que alumbró durante la
tercera época cosmogónica, que concluyó cuando Quetzalcóatl hizo que lloviera fuego y los Quinametzin murieron
quemados.
A los quinametzin se les
atribuía ser los constructores de la ciudad de Teotihuacan y del Tlachihualtépetl sobre el que se levantó el principal templo a la
Serpiente Emplumada en Cholula. Los tlaxcaltecas relataban que, en tiempos cercanos a la Conquista
española, ellos mismos habían luchado contra los últimos quinametzin.
En la mitología mexica se destacan los siguientes:
- Cuauhtémoc: uno de los cuatro gigantes que sostuvieron el
cielo en el comienzo del Quinto sol.
- Izcóalt: uno de los cuatro gigantes que sostuvieron el cielo
en el comienzo del Quinto sol.
- Izcaqlli: uno de los cuatro gigantes que sostuvieron el cielo
en el comienzo del Quinto sol.
- Tenexuche: uno de los cuatro gigantes que sostuvieron el cielo
en el comienzo del Quinto sol.
- Xelhua: gigante fundador de Cuauquechollán, Itzocán, Epatlán, Teopantlán, Tehuacán, Cuzcatlán y Teotitlán.
El constructor de la Gran Pirámide
de Cholula o Tlachihualtépetl.
- Tenoch, gigante fundador de Tenochtitlán.
- Ulmécatl: gigante fundador de Cuetlachcoapán, Tontonihuacán y Huitzilapán.
- Mixtécatl: gigante fundador de la Mixteca.
- Xicalancatl: gigante fundador de Xicallancatl.
- Otómitl: gigante fundador de Xilotépec, Tollan y Otompán.
QUÍONE
Es el nombre de varios
personajes de la mitología griega (en griego Χιονη Chione, «nieve», «reina
de la nieve»): la diosa de la nieve o las nevadas
Era hija de Bóreas (el viento del norte, considerado también dios del invierno) y Oritía.
Hermana de Cleopatra, Zetes y Calais.
Mantuvo una relación secreta con el dios Poseidón, de la que nació un niño llamado Eumolpo. Para evitar la ira de su padre, Quíone arrojó al recién nacido al mar para ocultar su maternidad, donde fue recogido por su padre y lo tomó bajo su protección.
Según la obra De la naturaleza de los animales, de Claudio Eliano, también fue madre con Bóreas de tres sacerdotes Hiperbóreos que medían seis codos de altura (cerca de 3 metros).
QUÍONE
Es el nombre de varios personajes de la mitología
griega: una náyade de la propóntide, o hija del Nilo con Calírroe; fue violada por un campesino, y por orden de Zeus, Hermes la raptó y la situó
entre las nubes, lo cual explica que la nieve sea enemiga de los labradores en
efecto; según una tradición fue la madre de Príapo.
QUÍONE
Es el nombre de varios
personajes de la mitología griega: una hija de Dedalión, Destacaba
por ser tan bella que incluso ue objeto al mismo tiempo de los amores de Hermes y de Apolo, por lo
que quedó encinta de los dos.
De Hermes nació Autólico, y de Apolo nació Filamón.
Envanecida por su hermosura, tuvo la osadía de
despreciar a Artemisa, por lo cual esta le clavó una flecha en la lengua, lo que le produjo una herida de la que moriría poco
después y mato
a sus hijos. Apolo, al ver sufrir a Quíone por
la muerte de sus hijos, la transformó en buitre, igual que a su padre que se
suicidó. Aunque tanto Autólico como Filamón se dan por muertos en esta leyenda
cuando eran pequeños, aparecen como adultos protagonizando otras fábulas y
tradiciones.
QUIRINO
Dios
romano de la preparación para la guerra. Paso a ser conservador de la naturaleza.
Protector
de la clase dirigente de los Quirites.
Los
modernos investigadores piensan que Quirino era el patrono de la comunidad
armada en tiempo de paz.
Tenía santuario en el
Quirinal, y su culto estaba asociado al de Júpiter y Marte, con quienes compone la suprema Tríada divina, en la
que con su vigilancia armada preside y protege la paz.
Su sacerdote era un flamen,
existía un colegio de sacerdotes quirinales, y unos festejos llamados
Quirinalias que tenían lugar a mediados de febrero.
Según las leyendas es el
nombre que tomó Rómulo al ser divinizado.
QUIRITIS
Quiritis era diosa de la maternidad. Estuvo frecuentemente
asociada con la protección.
En los últimos años,
Quiritis fue identificada con la diosa Juno, quien era venerada bajo el
nombre de Juno Quiritis (o Juno Curitis). Algunos especialistas creen que Juno
fue, en puridad, una simple versión de Quiritis, aunque otros opinan que las
dos están solo relacionadas por algunas similitudes.
Se cree que su nombre derivó
del de una palabra sabina que significaba ‘lanza’, y, en este sentido, se la representa con
frecuencia portando esa arma (probablemente para defenderse de algo o alguien).
Se trata de un rasgo que se le incorporó a la identidad de Juno.
Tradicionalmente el matrimonio romano incluía un ritual donde el pelo de la
novia era cortado o partido con una lanza —algo que algunos ven como el
resultado de la asociación de Juno con el matrimonio, aunque se han dado
también otras explicaciones para el ritual—.
De Juno Quiritis se dice que
fue la única deidad que fue venerada por las treinta curiae (divisiones políticas y militares)
originales establecidas por Rómulo.
Hubo un templo dedicado a
Juno Quiritis en el Campus Martius, un área donde
tradicionalmente los soldados se entrenaban.
QUIRÓN


En la mitología griega Quirón a veces Queirón o Chirón (en griego antiguo Χείρων Cheírôn, en latín Chīron) es un centauro inteligente, sabio, bondadoso, de buen carácter y amante de la justicia. No tenía relación alguna con los Centauros hijos de Ixión. Algunas fuentes especulan con que Quirón fuese originalmente un dios tesalio, posteriormente subsumido en el panteón griego como un centauro.
Nació de la unión entre el
dios Cronos (Saturno) —lo que significa que la sabiduría nace del
tiempo— y la joven
ninfa Fílira, una hija
de Océano; de Zeus y de Hera, o de Zeus y de Fílira.
Padre de Ocírroe con la ninfa Cariclo, hija de Apolo.
Quirón vivía en las regiones montañosas, en una cueva del monte Pelión, en Tesalia
El más
ilustre
de los Centauros, a diferencia de la mayoría de
los de su clase se le atribuía una gran sabiduría y era llamado “el justo” por su carácter equitativo y
virtuoso
En una asamblea divina,
los dioses decidieron adiestrarlo en distintas ciencias, música, arte, caza y moral para que fuera maestro de
semidioses y héroes; su fama corrió por toda Grecia.
Armado siempre de su arco,
era un gran cazador, virtud muy ponderada en su tiempo.
Se
le atribuía la invención de la medicina y de la cirugía, conocía las propiedades
curativas de todas las plantas y yerbas; llegó a ser por sus conocimientos de
las hierbas, el médico más notable de su tiempo. Se considera como el primer veterinario, ya que usaba
sus grandes conocimientos médicos para curar criaturas de todas las especies.
Quirón asimiló provechosamente aquellos
conocimientos y los transmitió a varios
de los héroes más destacados en la mitología griega. Según
diversos mitógrafos de la Antigüedad, Quirón dirigió personalmente la educación de Aquiles, Jasón, Aristeo y Acteón. También le enseñó la ciencia de la medicina a Asclepio y la astronomía a Heracles e incluso dio clases de música a Apolo. Jenofonte, en su obra De la caza, ofrece una lista más amplia de héroes que aprendieron de Quirón el arte de la caza donde incluye a Céfalo, Asclepio, Melanión, Néstor, Anfiarao, Peleo, Telamón, Meleagro, Teseo, Hipólito, Palamedes, Cástor, Pólux, Macaón, Podalirio, Antíloco, Eneas, Heracles, Aquiles y Dionisos.
Su nombre es un
derivado de χείρ "mano" y podría traducirse por "hábil con las
manos". Está relacionado con el término médico χειρουργός "cirujano,
que trabaja con las manos".
El nacimiento de
Quirón se da cuando Crono, el titán hijo
de Urano estaba
buscando a Zeus por la tierra. Al llegar a una isla de Tracia se
encontró con la oceánide Fílira que lo
cautivó. Para evitar que Rea, su esposa, lo descubriera, Crono se
transforma en un caballo y copula con Fílira. Sin embargo, Rea los sorprendió juntos y maldijo a ambos. Atormentada,
Fílira también escapa hacia las alturas de los montes de los Pelasgos, donde finalmente da a luz a Quirón.
Para su sorpresa, el ser nacido tenía una terrible morfología porque del
ombligo hacia arriba era una figura divina, pero la parte inferior era la de un
caballo. Sintió tal aversión hacia él que clamó a
los dioses para que la convirtieran en árbol; su ruego fue escuchado y, a
continuación, los dioses la transformaron en un tilo. Una variante en
la representación del hecho dice que Crono se transforma en caballo de robustas
crines cuando Rea los descubre, huyendo con Fílira al galope. Existe también
otra variante que cambia la trama de la historia. En ella es Fílira quien se
transforma en yegua por pudor ante Crono, en primera instancia con el objetivo
de escapar. Pero Crono también muta en caballo y la viola. Otra interpretación
completamente diferente sobre el origen de Quirón se puede apreciar en los
trabajos de Suidas el
historiador griego quien lo hace hijo de Ixión.
Filira parió a Quirón, en el monte Pelión
y allí se estableció con él en una gruta.
Pero el fruto de este lance amoroso cogió muy pronto merecida fama
entre los principales personajes influyentes de la época, por lo que Quirón
desarrolló sus dotes de persuasión que, en puridad, no consistían más que en
poner en práctica su carácter apacible y buenos modos en el trato.
Cuando Peleo se enamoró de Tetis pidió consejo a Quirón para
encontrar la forma de seducirla ya que, como todas las Nereidas, podía cambiar de forma a su antojo.
Quirón le recomendó que una vez que la tocara y la atrapara no la soltase y,
así, cuando se volvió calamar, la detuvo de un brazo y no la soltó hasta que
regresó a su forma de mujer, con lo cual Peleo pudo tomarla a la fuerza.
Cuando Tetis
abandonó a Peleo, este entregó a Aquiles a Quirón para que lo educara. Tetis
dejó a Peleo porque este le recriminó los rituales que hacía sobre Aquiles para
dotarlo de inmortalidad, consistentes en quemarlo y luego curar sus quemaduras
con ambrosía. Peleo le arrebató a Aquiles sin dar
tiempo a que Tetis cubriese con el néctar el talón del niño, y por este motivo
entregó a Quirón al niño Aquiles con el talón quemado, así que lo primero que
hizo el centauro fue tomar el hueso del talón de Dámiso, un gigante corredor
recién fallecido, y con él reemplazar la taba de Aquiles.
Heracles le disparó accidentalmente una
flecha envenenada con la sangre de la Hidra en el
transcurso de una lucha con los Centauros, que huían hacia la morada de Quirón para solicitarle que los defendiese. La herida era muy grave, producía un tremendo dolor
que no se agotaba pues las lesiones de las flechas de Heracles no tenían cura;
sufría tanto que a todo trance quería morir, pero no podía conseguirlo por ser
inmortal. El centauro quiso curar está herida por
todos los medios, pero no lo consiguió, y como padecía muchísimo; tras nueve días de sufrimiento, apiadado de él Prometeo, que había nacido mortal, le ofreció su derecho
a morir a cambio de la inmortalidad que tanto le pesaba, para poder así
morir y escapar del dolor. Así
pudo el pobre y benéfico centauro hallar al fin reposo. Tras esto Zeus se apiadó de él y lo mandó al cielo convirtiéndose en la
constelación de Sagitario, localizada en
la elíptica del Zodiaco y que se puede ver desde el hemisferio norte, o según
otras fuentes Centaurus.
FILÍRIDA
En la mitología griega, patronímico
del centauro Quirón.
QUITERIA
Santa invocada contra
la rabia.
QUZAH
Quzah o Quzaḥ (en árabe قزح), el "arquero" es un dios del
cielo y del tiempo atmosférico y también de las montañas de la Arabia del Norte preislámica.
En la región de Muzdalifah, cerca de La Meca, se adoraba a Quzah como dios de las lluvias y las
tormentas.
Entre sus atributos se incluye
un arco que dispara flechas de granizo.
El dios edomita Qos, con culto en Jirbet et-Tannur, llegó a identificarse con
Quzah en el panteón de Arabia del Norte, al ser
adorado también tanto como dios de las montañas como del tiempo atmosférico junto a la similitud de los nombres,
lo que habría permitido una asimilación de los dos dioses.
En tiempos preislámicos,
los peregrinos solían detenerse en la 'colina de Quzah'
antes del amanecer.
El rito preislámico de
la Ifada que se celebraba después
del equinoccio de otoño se realizaba en dirección al santuario de Quzah.
Otra referencia a Quzah es el
término qaws Quzaḥ (en árabe قوس قزح), 'Arco de Quzah', que ha
sobrevivido y se convirtió en el término árabe para arcoíris.
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